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Por: Lic. Rocío Pérez Díez psicorocio@hespanol.com

¿Quién no se ha sentido estresado alguna vez? El estrés es una experiencia emocional negativa que genera cambios bioquímicos, fisiológicos, cognitivos y conductuales, para así alterar el evento estresante o adecuarse a sus efectos, menciona Baum,(1990). Pero... ¿por qué se genera el estrés? El sentir estrés es una manera de que reaccionemos para que nos demos cuenta de que algo no está bien y así podamos encontrar alguna solución. Es decir, es una respuesta de nuestro cuerpo ante las condiciones que nos perturban. Incluso, puede decirse que es el resultado del proceso de la evaluación de los eventos. Cualquier respuesta emocional puede desencadenar estrés, siendo situaciones positivas como negativas, aunque es más común que los negativos causen estrés que los positivos. Los eventos negativos se valoran en términos de posible daño,

amenaza o reto que representen. Un daño es la evaluación de los efectos perjudiciales que un evento haya realizado; una amenaza, en cambio, es la evaluación de un posible daño causado a futuro. Asimismo, los eventos negativos muestran una mayor relación con la tensión psicológica como con síntomas físicos, debido a la implicación directa en el autoconcepto (percepción sobre sí mismo), produciendo baja autoestima o causando sentimientos de seguridad o identidad.

sadas por el estrés producen secreción de hormonas como la adrenalina, aumento de la presión arterial y de la insulina. Estas reacciones son sanas ante los eventos estresantes debido a que nos permiten defendemos del peligro y estar alerta, aunque a largo plazo, si el estrés persiste y las condiciones no son favorables, se puede generar fatiga crónica, ulceras, colitis, insomnio, alteraciones en la piel, neuralgia, dolores musculares, pérdida o aumento de apetito y, en un extremo, problemas cardiovascu-lares.

Existen otros eventos, que son los incontrolables o impredecibles, que causan mucho más estrés que los que se pueden predecir o controlar como por ejemplo accidentes o escándalos repentidos. También los eventos ambiguos son más estresantes en general, debido a que no son claros. Cabe mencionar que puede haber excepciones a estos patrones.

En cuanto a las respuestas psicológicas o emocionales se incluyen el miedo, ansiedad, angustia, vergüenza, enojo, depresión, excitabilidad, negación, entre las más importantes. Además, se pueden generar modificaciones en los hábitos de salud, tales como aumento del tabaquismo y del consumo de alcohol, disminución de la nutrición, debido a los cambios alimenticios, disminución en el dormir y el aumento de uso de drogas.

Las respuestas fisiológicas cau-

EL TARANTISMO En julio de 1274, vinculada a los horrores de la peste negra, se desencadenó en Aquisgrán, ciudad de Alemania la epidemia psíquica del "tarantismo". Las gentes bailaban semidesnudas en grupos, llevaban coronas y cantaban por la calles, gritaban a lo loco, como hacemos nuestros manifestantes callejeros, se descoyuntaban y al cabo de varias horas se derrumbaban. Se les llamaba "tarantistas", pero les quedaría mejor "atarantados", pues así quedarían después de horas y más horas haciendo el oso por las calles. Esa epidemia psíquica se propagó por toda la Europa occidental. Era conocida como "la plaga de la danza" (hoy los podemos ver en los antros de cualquier ciudad del mundo). También recibió el nombre de "baile de San Vito", y "San Juan", en honor de los patronos de estos enfermos. "La "danza sagrada" de culto era practicada por los enfermos de convulsiones, que celebran el día de San Juan (solsticio de verano). Hasta entrado el siglo XVII, el tarantismo afectó a las masas en época de desgracia. Si es así, hoy tendríamos todos, ese divertido mal. PAGINA 32

El estudio de los estresores ha favorecido el estudio del estrés pero no permite explicar por completo esta respuesta. Algunos estresores son: el ruido, malas relaciones interpersonales, entrevistas de trabajo, lugares muy concurridos, realizar un examen, entre muchos otros. La forma de cómo se perciba un estresor determinará si éste se vive como estresante o no para la persona. Si contamos con suficientes y adecuados recursos personales, es posible que el estrés disminuya y que el evento estresor se perciba más como un reto personal. Las valoraciones que se hagan sobre el reto se asocian con las expectativas AQUI . . . S. B. E.

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