Page 24

Para darse cuenta hasta cierto límite de lo que fue el papel moneda nada mejor que el informe oficial de uno de esos emisores: D. Venustiano Carranza, a la Cámara de Diputados en 15 de abril de 1917; pero allí no se dice todo el desequilibrio económico que se produjo, la verdadera locura financiera que se desarrolló y los atentados que se cometieron en multitud de ocasiones para obligar a los acreedores a recibir el importe de sus créditos en papel. Una de las formas inventadas para invertir aquellos torrentes de papel sin valor al final, que sólo por costumbre puede ser llamado moneda, fue constituir sociedades anónimas consagradas a buscar petróleo. ¡Acaso el codiciado pro-

ducto pudiera convertirse en algún valor real; y precisamente a la Sociedad de Beneficencia le llegaron en calidad de donativo de los señores Máximo y José María Suárez, 20.000 acciones liberadas de la Cía. Petrolífera "La Covadonga", que debió mejor llamarse como todas las demás: "Compañía Petrolífera "LA ILUSIÓN"! Respecto a los atentados ahí está un testigo que no puede ser desmentido: el Banco Agrícola e Hipotecario, al que casi todo el capital que tenía prestado sobre hipotecas le fue devuelto en papel sin valor; y en muchos casos tuvo que recibirlo, porque los deudores se presentaron apoyados con fuerza armada para obligarlo a cancelar el crédito.

ELCORTOYEL CIRCUITO ¡Vaya pareja! Por separado no son gran cosa, pero juntos no hay organización criminal que los supere en maldad. Operan siempre en la sombra de la noche o a plena luz del día, pues no le tienen miedo a nadie ni a nada. Y el caso es que nunca se les ve actuar. Son inseparables. El "corto" es bien poca cosa si lo analizamos serenamente. En el verbo "cortar" es la primera acepción: "yo corto". Como adjetivo significa que es de poca duración, o de poca extensión. Podemos caminar a "paso corto"; el sastre pudo hacer corto el tiro del pantalón, el camisero el puño de la camisa... También puede uno apocado "ser corto de espíritu", "corto de alcances". ¡Ah, pero qué bicho más malo cuando se junta con el "circuito" para hacer maldades!, porque entonces arman la de San Quintín en menos que se persigna un cura loco. El "circuito", aparte de ser un terreno comprendido dentro de un perímetro cualquiera, también es viajar, es contorno, un trayecto de curva cerrada previamente fijado para una carrera de autos, bicicletas, motos, patines y hasta de camareros con charolas servidas... Pero en la electricidad es el conjunto de conductores que PAGINA 24

Pero ¿qué más? La sociedad Española de Beneficencia en junio de 1916 se ve en la necesidad de suspender por tiempo indefinido los refrendos de fosas, y sobre todo, la adquisición de lotes a perpetuidad, porque la mayor parte de los que allí tienen algún deudo, tratan de aprovechar, cuando el descenso del papel va adquiriendo caracteres trágicos, el cambiar las fosas temporales por perpetuas. Sin embargo todavía en los momentos del triunfo de la Revolución, y en los primeros meses que siguieron a la entrada de los revolucionarios en la capital de la República, nadie llegó a sospechar siquiera la catástrofe que sería para muchos el papel m el inesperado enriquecimiento que para

recorre una corriente, y cuando el "circuito" se une al "corto" para producir "accidentalmente" por contacto entre los conductores (no de combis, claro), sino porque la corriente pase por la resistencia, y entonces, ¡hala!, a acabar con la quinta y los mangos; hacer ceniza de un gran almacén, un supermercado, un archivo oficial, un despacho gubernamental, una fábrica de hielo, pues ya sabemos que no respetan nada ni a nadie. Es entonces que los técnicos electricistas le dan en nombre de "cortocircuito". Eso es esta pareja: el contacto directo de dos corrientes de signo contrario, ¡vaya", lo que sucede cuando se encuentran los manifestantes con la policía en Grecia, Nueva York, o Tepito. Por eso, para recordarlo a todas horas, en el D. F. tenemos el "Circuito Interior", en el que con frecuencia indeseada pasamos a veces "las de Caín". Hemos visto muchas conflagraciones producidas por estos indeseables amigos, y bastantes de ellas fueron una bendición para sus propietarios, para archivistas del gobierno de cualquier país (vimos correr bajo la ventana de la habitación a los incendiarios del archivo de la Torre de Petróleos Mexicanos en 1982), pero es un desastre para las compañías de seguros. ¡Cómo les hubiera gustado ser los culpables del incendio de Roma! Pero les ganó Nerón con un simple cerillo y un poco de gasolina, y hasta se dio el lujo de pulsar su lira y declamar "incendiarios" poemas por él escritos. AQUI . . . S. B. E.

Aqui Sociedad de Beneficencia Española  
Aqui Sociedad de Beneficencia Española  

Aqui Sociedad de Beneficencia Española Enero-Febrero 2012