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cuaderno verde hore gauna

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cuaderno verde


Cuaderno Verde Escrito por Hore Gauna DiseĂąo e ilustraciones: Ă­dem horusgauna@hotmail.com fugasdeinconciencia.blogspot.com.ar Edicion casera. 2016


Si quiere que su obra sea una auténtica obra de arte intervenga en ella lo menos posible

váyase déjese trabajar tranquilo no moleste con sus ideas, que suelen ser plagio ni con sus prejuicios, que la estrangulan

¡vayasé!

déjelo hablando solo a ese loco lindo que delante suyo enmudece

déjese hablando solo que la cordura no existe.


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Ayer la enroscada euforia derramó el hastío primero sobre mis papeles

hubo canto que aminoró su marcha tras una sombra arrojada después silencio

ahora que el día intenta volver pasada la noche bruta todavía oscurezco persisto la oscuridad.

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Hay formas preciosas de decir nada

humo de palabras escondiendo la solidez de un cuerpo que sospechamos y que tal vez no existe

envases vacios que acaban por llenarse de la pura belleza de no envolver.

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3

No agotes el instante cuando pretendas volver

agota lo que renuncias lo que abandonas

hay campanas que suenan mejor cuando hacen silencio.

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Un espejo abierto que durante la noche refleja el vacio de adentro

eso es el tiempo

una metรกfora de lo no vivido.

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Si paso de largo me detengo justo al borde del prĂłximo comienzo a un paso de ese abismo posterior a todo fin

el viento que me empuja es el mismo que me tiende su mano y, si caigo podrĂ­a jurar que es el mundo el que se va para arriba.

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No sé qué vacío se posa en mi cuerpo qué soledades descansan en mí

pero hablan mis manos de tu piel desnuda

y tu nombre se pronuncia con un acento de tiempo que fue que sigue siendo que está por venir.

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De todos los silencios el mรกs grande es el de tu cuerpo desnudo queriendo decir

De todos los abismos el mรกs hondo es el de tu cuerpo vestido queriendo volar

De todos los recuerdos el mรกs fuerte es el de tu cuerpo

de viaje entre sus dos adjetivos.

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Protejamos el sueño durante la noche para que el insomnio no se apodere de la única islita de sentido que nos queda

el único punto ciego donde estamos a salvo

el último rinconcito.

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No tengas miedo a la muerte en todo caso ten miedo al miedo a la muerte: eso es lo que nos caga la vida.

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La mirada del gato es un minúsculo reflejo del mar toda su inmensidad cabe allí solamente interrumpida por el silencio de su reducido espacio

un misterio equivalente reposa en el fondo de sus ojos una oscuridad idéntica en sus profundidades

hay afinidades tan sutiles que no se pueden refutar pequeños brillos que se parecen justo ahí donde más difieren.

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Volver a no irse quedarse otra vez en un racimo de tiempo que pretende madurar hacia atrรกs hacia lo verde.

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Contra la soledad no se lucha ante tamaño enemigo sólo es posible entregarse sólo es factible rendirse unirse a sus tropas de silencio para empezar a quererla y buscarla desesperadamente si un mal día nos abandona.

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Se debaten los opuestos en un juego incesante de espejos que reproducen el vacĂ­o de las semejanzas

lo similar entra en pugna con lo que difiere y es difĂ­cil saber cuĂĄndo el aire es aire o es viento

nos enredamos en palabras torpes que tropiezan con la lengua antes de dar el primer paso.

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Si algo te atraviesa que no te toque y si te toca que no endurezca tu vuelo y si endurece tu vuelo que llegues a tierra firme con una nube en cada mano y que fundes ahĂ­ tu propio cielo.

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Decían subir y bajar hacían

cortaban la cuerda que podía salvarlos de ese hundirse equivocado (ese hundirse con disfraz de paloma)

decían hacer y no-hacer hacían

y se renovaban los aplausos.

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Algo de lo que me diste vuelve sin fin a tus manos y sin embargo estĂĄ aquĂ­ no se va nunca.

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No sé a qué estante del alma me subo a verte pasar si ya el estante el alma la cuesta y tu paso son una sola cosa irreconciliablemente unidas

No sé qué luz oblicua entra por mi ventana de noche si ya la luz el ángulo la ventana y la noche se confunden tanto en el alma que ya no puedo separarlas ...que ya no puedo.

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Sólo la noche sabe lo que preciso por eso me entrego a su sombra a su doble abrazo invertido

sólo el vacío escucha mi canto por eso el silencio es mi cómplice cuando solo resta dormir

sólo la noche sabe quién soy por eso confío en sus aguas crecidas que me arrastran siempre marea adentro

sólo la noche me acerca a mí mismo sólo la luna me tiende su mano y a ella me aferro para no caerme de mí.

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Me han dicho que todo viento arrastra empuja despeina lastima pero tuve que descubrir por mi cuenta que sin ĂŠl no hay vuelo posible que el barrilete del alma no se remonta con una piel impecable con un peinado perfecto.

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A veces el tiempo sufre la irremediable sensación de volver… un ascenso de hoja seca hacia su árbol una gota salada por el río

paso atrás paso adelante se confunden y entonces, cuando por fin creía ir, me descubro volviendo de un volver.

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Quedarse esperando, a veces, nos lleva a barrer un suelo de baldosas brillantes para no olvidarnos de la mugre, a morder una manzana verde para hacerla madurar

Âżse pierde la luz apagada por otra luz? Âżo se vuelve paciente estrella que resurge cada noche?

A veces la espera nos maneja con sus hilos y somos tristes marionetas colgando del reloj.

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Realmente creen ser sí mismos y a cualquier “sí mismo” lo toman por raro

realmente creen ser sí mismos... creen en esa homogeneidad de personalidades sin siquiera sospechar que quizá hay otro metido en sus cabezas, que las alas de su libertad estén cortadas a medida para volar hasta ahí nomás ese vuelo preconfigurado

realmente creen ser sí mismos y caben en la valija de cualquier vendedor.

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Sigo en la búsqueda incansable de ese tiempo que me espera en el pasado esas flores floreciendo en la raíz

Miro mis manos y las conozco tanto y tan poco que se adelanta la costumbre de la duda, la incertidumbre

Sigo creciendo hacia atrás hacia lo bajo hacia esa hondura mayor que está por encima de todo.

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De este lado de la pared ya se respira la noche ya se ve venir la oscuridad

De aquel otro la luz protectora de la ignorancia todavía brilla ignorando también su luz y su inminente final su próximo apagón repentino ante ajenas confesiones (ese inevitable regreso a la penumbra)

Quisiéramos dar aviso desde aquí prevenir el desastre evitar esa sombra… pero la ignorancia se alimenta de ignorancia y cualquier intento de ayuda la haría sucumbir

Ciertas verdades se cuidan descuidando la verdad.

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Si te busco y te encuentro feliz de mí.

Si te busco y no te encuentro feliz de mí: tengo la opción de seguir buscándote, la posibilidad de encontrarte.

Si no te busco y te encuentro feliz de mí nuevamente.

Si no te busco ni te encuentro pobre de mí que ni un reflejo me has dado.

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Del aire cayendo del cielo buscando aunque la fatiga asista puntual al show aunque los espejos rotos del alma colapsen hacia un centro que los devuelva a su unidad de cristal pulido y UNO (ruptura de rupturas, rectificaciones del destino)

Del sueño rodando del hueco volviendo por más que los astros se hayan alineado perpendiculares a la línea que me une con mi estrella.

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Tal vez se les fue de las manos y tan buena les salió la herramienta que ya se reconoce a sí misma y empieza a querer emanciparse

Recurren a los artilugios más bajos para mantenerla a raya pero estamos al borde del desborde

Las más perfectas son perseguidas pues ya no les sirven y, encima, buscan perfeccionar al resto

Las más despiertas reconocen el origen y buscan reconciliarse con la mano

Las más obedecen la orden sin una queja creyéndose libres.

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A veces el autor material del crimen es menos culpable que la sofisticada trama de hechos externos que lo llevaron al acto pero el más expuesto

menos culpable que tantos otros sujetos (autores silenciosos, inconscientes) que hoy lo señalan con un dedo sin darse cuenta, al hacerlo que con al menos tres dedos se señalan a sí mismos.

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Somos agua que ha perdido su capacidad de evaporarse.

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Quiero decirme quiero volverme palabra y pronunciarme volcarme hacia el lado de afuera del silencio como cavando la piedra con un palito

quiero cantarme quiero treparme al viento mĂĄs seco y desnudar ahĂ­ toda mi humedad sonora para llegar a ese oĂ­do que me espera y que tal vez sea el mio.

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Dicen los que saben que nunca se sabe quién sabe y ahí la cuerda se quiere cortar, fallidamente

Oscila el mundo según el péndulo y el pozo jura tener una visión superior

(sabe amarga esa sabiduría de ojos vendados cuando ciegos y ojos vendidos cuando saben mirar)

Los almanaques siguen siendo falsos mapas que nos alejan del tesoro.

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32

La mañana me despierta con un abismo entre las manos y yo me entrego a ellas sólo que la mañana no tiene manos y yo nunca aprendí a caer

La mañana me despierta con su sombra entre los dientes y yo la quiero besar sólo quela mañana no tiene boca y yo anoche al irme a dormir dejé mis labios encendidos.

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33

El paso atrรกs me llevรณ adelante. Resignarse a no avanzar y aun a retroceder es lo que da el impulso. La tensiรณn de la catapulta proyecta la piedra. El doblarse del arco lanza la flecha.

Tal vez el recuerdo sea lo que hace correr el tiempo.

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34

El imperdonable destino del amor humano renueva sus esperanzas de morir y no deja de buscar la vida en cada suicidio que sufre su corazĂłn en cada amnesia que sufre el olvido

El irremediable destino del amor humano conserva su traje impecable bajo la tormenta aunque por dentro lo estĂŠ despedazando el deseo.

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Estoy en la frontera del sueño y el pedazo de tierra que cabalgo no admite caballo ni montura. Debo dejar mi sombra afuera porque este sueño sin luces no la comprendería; la dejo atada al caballo para que ninguno de los dos escape, aunque esta frontera del sueño no admite la fuga. Finalmente no sé si seré admitido, bacilo un momento, y descubro que en esta frontera del sueño la duda no tiene cabida.

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No detenerse a esperar el tiempo ni el mundo ni la dicha que seguirรกn viniendo llegando y pasando sin prestarnos mucha atenciรณn

Detenerse tan sรณlo a mirar la espera esperar solamente miradas detenidas

Mirar el tiempo el mundo la dicha sin esperar detenerlos sin detenerse a esperarlos.

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Buscarse a sĂ­ mismo es encontrarse dos veces para poder, al fin, perderse por completo

rodearse por dentro mientras nos refugiamos afuera

levantar un muro transparente y completamente traspasable como si en vez de muro fuera un puente lo alzado que comunicara la luz con la transparencia o la solidez con el golpe

derribarse uno mismo desde las bases del muro o arrojarse al puente desde el fondo del rĂ­o.

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Se van queriendo, sin querer, pero se dejan querer: va queriendo este quererse

viene acercándose un cariño a pacitos lentos que se alcanzan a oír en el silencio del alma en el canto de una sonrisa lejana que trae el viento

así casi sin querer quieren recíprocamente

se son queridos.

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El que rebuzna altivo entre corceles ha descubierto el camino ha domado su corazรณn para luego dejarlo libre y, como nunca, salvaje

Y si la luz no lo alumbra tampoco hay sombra que oscurezca su paso

Cuando todo alrededor es viento su corazรณn estรก calmo cuando todo empieza a dormirse su corazรณn comienza a soplar.

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Apilar piedra sobre piedra para olvidar la dureza inicial y refugiarse en su todo macizo

Enfrentar espejo con espejo para burlarse del espacio inicial y encapsularlo dentro de su propia imagen infinitamente invertida

Arrojar un par de lĂĄgrimas bajo la lluvia para ver si la pena se pierde entre las gotas, si se engaĂąa al ojo, si se confunde el agua.

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Subir otro peldaño que es, como todos, otro desde éste pero el mismo desde aquél

y sólo subiendo darse cuenta que no existe desnivel y que por lo tanto no se ha subido y que por lo tanto uno no se dio cuenta de nada y entonces seguir intentando y subir (otra vez?) para darse cuenta…

La sabiduría que nos da el movernos es la de saber que el movimiento es imposible.

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La mano que toca puede y puede porque toca

La mano que puede siente y siente porque puede

La mano que siente toca y toca porque siente

La mano que toca puede.

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Hoy voy a dormir con tu almohada para entrar en la danza del sueĂąo a bailar con el cuerpo que su aroma refleja como un espejo de luces por respirar.

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Doy manotazos al aire para volver a encontrarme y el aire es duro pero la mano fluida y logra abrirse paso en esa piedra que respiro

La mano es volรกtil y ahora es el aire quien manotea perdido.

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De no saber dónde ir acá estoy de no saber dónde estar allá voy y alguien viene hacia mí y alguien me espera

el movimiento es eterno la quietud infinita

me quedo acá para llegarte me embarco para serte puerto.

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Deberíamos volar de un lado a otro sin saber a un lado y otro de qué y empezar a confundir los lados: unirlos y separarlos y ya nunca saber cual es cual sabiendo si que quizá invertimos el orden pero también el vuelo y el espacio y que entonces cada cosa sigue en su lugar, o que el lugar siempre fue uno y que un lado y el otro, el mismo.

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47

Sentarse a ver la nada por la ventana equivale a darle tiempo a nuestra sombra de alcanzarnos darle espacio a nuestro propio reflejo donde esperarnos mรกs allรก de cualquier vidrio.

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Todo paso es camino cuando el pie no se aferra cuando no se perjudica el silencio en aras del decir

toda ceniza es fuego cuando el humo se dispersa y algunas chispas se vuelan a encender nuevos soles

pero a veces el viento descansa en la vela extendida a veces a mitad del viaje tiramos la valija por la ventana

y a veces la luna se cansa de sostenernos la noche.

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otras tintas

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Entrar en tu alma descalzo y hacerme lugar cuidando de no pisar tu silencio ni tus palabras

Entrar por tus ojos sediento hacia las aguas profundas como una luz que se pierde o que se esconde pero que nunca se apaga

Entrar en tu boca desnudo a refugiarme de tanta lengua frĂ­a y falsa de tanta inmundicia

Entrar en tu ser de algĂşn modo y de algĂşn modo serte una entrada.

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50

Mi silencio se compone de ausencias de mentiras amordazadas y de falsas promesas nunca hechas

mi silencio se compone de inaudibles melodías de asordinadas voces diciendo desde su falso no decir

mi silencio escarba la noche hacia sus cimientos más firmes y comienza desde ahí su más fuerte sacudida su roer óseo y medular

mi silencio se compone de silencios que escapan de este mundo para hacerse oir.

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Ida y vuelta al vacío a la nada al todo más profundo a lo más cómodo

ida y vuelta sin estribos sin muletas sin zapato y hasta sin el pie

ida y vuelta hasta ese ida y vuelta del que ya no se vuelve y al que no se llega más que volviendo.

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Matar al juez y sentirse libre de culpas libre de formas libre de reglas

matar al juez y olvidar la sentencia olvidar el castigo y la recompensa

matar al juez y hacer libremente sin pretender demostrar sin buscar la aprobaciĂłn de nadie (ni la de uno mismo)

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Algo entre mis manos quiere escaparse: yo lo sujeto y lo siento luchar hasta que se rinde

ahora aunque lo tire al aire no logro que vuele aunque lo deje libre no se aleja nunca de su vieja cadena.

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El espacio que queda entre el extrañarte y el seguirte extrañando me deja en un sitio extraño donde extrañamente no puedo más que extrañar

(y todo esto para decirte que te extraño y que te sigo extrañando desde este sitio extraño donde ya no es de extrañar extrañarte)

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Se vuela hacia abajo si lo que se busca es tierra ¿quién dijo que sólo el cielo nos puede elevar?

Se va hacia adelante cuando comanda el amor y el miedo se tira por la borda si intenta tomar el barco ¿quién cree que sea posible amarse cobardemente?

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56

Poner algo nuestro al alcance de todos con la absoluta certeza de que sĂłlo nosotros seremos capaces de verlo

algo tan nuestro que no dĂŠ lugar a ninguna otra mirada

algo tan nuestro que haga desaparecer al resto del mundo.

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Es capricho estirar la mano y no agarrar ponerse el chaleco de fuerza y asistir puntual al trabajo es mentira

no hay locura en la resignación de ver pasar el desfile del mundo desde la comodidad de un asiento sin intervenir jamás sin tratar de interrumpirlo nunca aunque sólo sea por molestar

Es capricho tocar el timbre y salir corriendo pero quedarse parado esperando que alguien nos abra es también una fuga hacia lo más seguro una fuga cobarde hacia el mismo sucio lugar sin ensuciarnos las manos.

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58

Saltar de la mente para situarse en el cuerpo

ser cuerpo desmentado.

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59

Vamos por el camino del silencio

alguien empuja pero caer ya no tiene sentido y la palabra se ahoga en el mรกs sentido caer

el espejo en que nos vemos ya no refleja nada

esos ojos que te miran nunca serรกn los tuyos.

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60

La ironĂ­a de perderse buscando la brĂşjula de resbalar por evitar la pendiente

Meses esperando la lluvia para olvidar la sequĂ­a en la primer gota y comenzar a ahogarse con la segunda.

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61

Yo me pierdo abrazando lo simple y la belleza me encuentra siempre a un paso del pie

me pierdo en pequeĂąos espacios y hay quien necesita tanto espacio para perderse que siento pena... perderse es tan hermoso que no debiera costar

a todos debiera alcanzarnos un pedacito de mundo para perdernos y no saber dĂłnde estamos ni saber cĂłmo volver... (ni pretenderlo)

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62

No meterse hacia adentro: buscar por fuera lo propio para volverlo interior

y aquel adentro primero volcarlo hacia un afuera total que no precise refugios.

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63

Del lado de arriba de la lluvia se vuelven a ver las estrellas luego de noches y noches de ausencia

Del lado de arriba de la noche el día parece asomarse aunque no sean más que destellos que ella se guarda para sí

Del lado de arriba del viento vamos cruzando disparados por un fuego que avanza (entre aceros y cables que no se detienen) un aire nuevo

Del lado de arriba del fuego algo como un frío extraño de golpe abriga de golpe empaña los vidrios que nos separan del cielo

Del lado de arriba del cielo la lluvia cae hacia nuevos arribas.

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64

Sólo importa salvarse de la soledad de la muerte de la cobardía aunque muchas veces sea una la que nos salva de la otra

sólo importa salvarse del odio del vacío del tedio aunque se caiga en uno por huir del otro y el resumen nos llegue más alto de lo que podemos pagar

sólo importa salvarse del miedo de nunca poder salvarnos

salvarse del salvataje mismo.

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Me encierro en la jaula de mi cabeza: piedra se vuelve el aire; el pensamiento, deseo.

Escaparse no sirve: sรณlo importa abrir la puerta.

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El avance te acerca al origen: el Ăşnico destino loable.

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Si el aire en que vamos es viento ya encontraremos un hueco donde refugiarnos de lo mĂĄs sĂłlido

si el suelo pisado cede aprenderemos del cielo de su matriz de nube el arte de levantarnos

si todo lo vivido converge en un Ăşnico punto de tiempo revolveremos las horas para disolvernos para mezclarnos de vuelta y seguir viviendo.

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Respirarte llenarme de luz el pecho y soltar el aire encendido sobre la sombra del mundo

llenarme de vos iluminarme

y ser tambiĂŠn tu respiro tu luz hacia adentro.

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Hay días donde todo parece caer si no se lo sujeta fuerte con ambas manos

días nocturnos horas que nos llegan desde algún reino del revés hasta este mundo tan al derecho dejándonos desorientados en una especie de desequilibrio simétrico entre luces oscuras (o brillantes sombras)

días donde no se pasa de un vuelo arrastrado de un grito inaudible donde todo parece llegar con una tardía precocidad.

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Abierto abierto al tiempo al aire

todo muere en su sitio todo nace invadiendo

la cadena de la libertad suma nuevos eslabones.

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71

¿Acaso he podido andar descalzo libremente o sobrevolar la ceniza de mis fuegos sin una espina sin una chispa jadeante?

¿Acaso he podido dejar todo a un lado y volcarme hacia afuera sin el más mínimo contacto con el dentro?

Andando se llega... pero acaso ¿existen finales verdaderos? ¿existe llegar si no hay finales?

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72

Las mutaciones del olvido son un desagüe calcinante donde la noche escribe sus mejores versos

una barricada que la muerte alza contra sí misma sin saber nunca por dónde vendrá el ataque y valiéndose de ese descuido para no dolerse por anticipado.

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73

De tanto en tanto me ubico en el sitio exacto: ni más acá ni más allá en el centro inmóvil de la rueda en movimiento en el ojo ciego del huracán omnisciente

ese punto justo donde empiezo a ser todo aquello que no soy el eje de un engranaje que pone en funcionamiento el universo entero desde su propia esencia disfuncional.

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Algo mรกs para leer en: fugasdeinconciencia.blogspot.com.ar Contacto: horusgauna@hotmail.com facebook: hore gauna


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