Aplicación de un sistema pasivo de calefacción para mejorar el microclima del invernadero mediterráneo.
La horticultura mediterránea se basa generalmente en el uso de invernaderos con un bajo nivel de tecnificación que determina unos resultados productivos alejados del potencial en relación con las características climatológicas locales (Lorenzo y col., 2016).
Durante el invierno, cuando los precios de los productos son más elevados, las temperaturas mínimas son sub-óptimas por lo que limitan la producción y determinan amplias variaciones de calidad y cantidad.