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Asamblea de Filosofía //boletín 02

Normalización y Problematización en la Carrera de Filosofía


La filosofía es inseparable de una «crítica». Pero hay dos maneras de criticar. O bien se critican las «falsas aplicaciones»: se critica la falsa moral, los falsos conocimientos, las falsas religiones, etcétera, así es como Kant, por ejemplo, concebía su famosa «Crítica»; el ideal del conocimiento, la vida moral, la fe, salen de ella intactos. Pero hay otra familia de filósofos, la que critica de punta a cabo la verdadera moral, la verdadera fe, el conocimiento ideal a favor de otra cosa, en función de una nueva imagen del pensamiento. Mientras nos contentemos con criticar lo «falso», no hacemos daño a nadie (la verdadera crítica es la crítica de las formas verdaderas, y no la de los contenidos falsos; no se critica al capitalismo o al imperialismo cuando se denuncian sus «errores»). - G. Deleuze

Desde la asamblea de filosofía creemos que socializar la información de lo que ocurre en la carrera es condición necesaria para cualquier perspectiva de democratización de los órganos de co-gobierno de la facultad. Especialmente cuando se trata de habitar tensionando esos mismos órganos de gobierno –en nuestro caso somos la minoría estudiantil de la junta–. Por la propia estructura de la junta departamental, todas las decisiones que allí se toman afectan nuestros intereses como estudiantes tanto como hacen a las cuestiones centrales de toda la carrera: determinación de horarios de cursada, asignación de rentas, programación académica, ingreso a la docencia en la facultad, becas, formas de cursada, etc. Y suele ocurrir que entre una quincena de personas se definen todas estas cuestiones sin que los estudiantes tengamos la más mínima noticia y posibilidad de participar, pensar y discutir colectivamente esas decisiones. Digamos que, por el ca-


rácter anti-democrático de la junta departamental ocurre que esas decisiones se toman a espaldas de la gran mayoría de los estudiantes y del resto de la comunidad de la carrera. Por eso es que insistimos desde la asamblea en la importancia de socializar lo que ocurre en la carrera con el objetivo de lograr que los problemas colectivos de nuestra formación sean abordados colectivamente por todos y cada uno de los que habitamos la carrera. Desde el período 2009-2010, en un contexto de auge del cuestionamiento a la camarilla tradicional, tanto por el crecimiento de poder de un sector opositor en el claustro de graduados (Genealogía), como por la experiencia de intervención en la junta como minoría estudiantil de Revocables…, la cuestión de la socialización de la información ha pasado a ser un punto central de las distintas propuestas políticas que hay en la carrera −en contraposición con el oscurantismo característico del ciclo de hegemonía radical imperante desde el ‘83−. Lo podemos constatar en las actuales tendencias políticas de la junta: El Pliegue, mayoría estudiantil, dice algo similar en su material de difusión para las elecciones, otro tanto sucede con el actual plan de gobierno de la directora del departamento. Habrán visto que nosotros –vía cadenas de mails y materiales como este mismo boletín– socializamos los informes de todas nuestras asambleas, hacemos informes de junta, difundimos las convocatorias a cada asamblea y en particular, tratamos de hacer circular elementos que no suelen ser socializados, como las cartas de moderna, situación que vas a encontrar presentada en este mismo boletín. Sin embargo, consideramos que la socialización de la información es condición necesaria pero insuficiente. Toda socialización implica selección, recorte y jerarquización de lo informado. No hay información que no esté atravesada por un proceso de selección. A menos que se tenga una concepción ingenua de lo que significa un flujo informativo y se crea que se puede socializar todo sin intervención alguna por parte de quien socializa esa información. La información jamás es neutra e implica siempre una selección conciente o inconsciente de lo socializado. De ahí que socializar información institucional del tipo: concursos, becas, reglamentaciones y nada más, lejos de constituir una actividad carente de toda direccionalidad, expresa una manera particular de seleccionar lo que circula y una no menos inocente posición respecto de lo que se acalla. Así, por ejemplo, cuando tanto Genealogía como El Pliegue nos avisan de la existencia de becas, lo que acallan por completo son las condiciones reales de acceso a ellas –y ni hablar de la estructura universitaria profunda bajo la que descansan dichas condiciones–, al tiempo que se naturalizan con eso las formas vigentes de investigación filosófica como si fueran las únicas existentes… En este sentido, en la actual composición de la junta se expresan orientaciones muy diversas de lo que significa socializar la información. Para entender cómo es que la socialización de la información se transformó en punto de partida ineludible de cualquier tendencia política en la junta y, en segundo lugar, las distintas maneras de entender qué significa la socialización, es que necesitamos contextualizar la composición y procedencia de las fuerzas actuales en la junta departamental. La socialización de información es solamente un aspecto de un proceso más amplio que estamos viviendo en la carrera.


En estos últimos cuatro meses, estamos asistiendo a una fuerte tendencia a la normalización de la carrera de Filosofía. En las reuniones de junta se escuchan frases como: «la máquina funciona muy mal» o, en algunos compañeros, «estamos abocados de lleno a la normalización de la carrera». Pero ¿Qué significa normalizar la institución? ¿Quiénes impulsan semejante proceso? ¿Qué modelo de carrera se expresa en este movimiento? El objetivo de este boletín consiste en socializar algunos de los elementos más destacables de este primer cuatrimestre de 2011 en la junta departamental, pero al mismo tiempo indagar el sentido que inevitablemente está tomando nuestra carrera de filosofía. Qué carrera se está forjando y qué carrera queremos enmarcará nuestra perspectiva de socialización para nada inocente ni neutral. Y si nuestra carrera casualmente es la de filosofía, frente a la tendencia normalizadora –peligrosamente naturalizadora de lo existente–, nosotros preferimos actualizar el gesto intempestivo y nietzscheano de la pregunta filosófica: nos preguntaremos no tanto qué funciona mal en nuestra carrera, cuáles son sus «errores» y sus «falsedades» exclusivamente, sino también, y sobre todo, qué funciones intelectuales y de formación se actualizan incluso cuando la institución funciona normalmente. Socializar información para nosotros, entonces, es también lanzar la pregunta crítico-filosófica por el sentido y el valor que subyace a toda tendencia de normalización. Tendencia que es –y no puede ser de otra manera– profundamente política.

Normalización

El devenir reactivo de las fuerzas A partir de las últimas elecciones de junta departamental se produjo un recambio en las fuerzas hegemónicas de la carrera: el grupo que hegemonizaba y prácticamente gobernaba la carrera perdió terreno frente a otro grupo, minoritario pero actuante otrora en la carrera. La fuerza relativamente desplazada fue El Grupo de Acción Filosófica (GAF) –junto a sus sectores aliados de tradiciones filosóficas diversas–, hoy mayoría de profesores (Perspectivas) y minoría de graduados (Diferencia). El grupo entrante está conformado por la minoría de profesores (Alternativas 2010), la mayoría de graduados (Genealogía) y la mayoría estudiantil (El Pliegue). Desde hace dos períodos de junta, Genealogía había ganado la mayoría de graduados y en minoría estudiantil aparecía una propuesta de intervención en la junta que retomaba prácticas de mediados y fines de los 90: Revocables… (período 2009-2010). En similar sentido al que estamos desplegando en la asamblea actualmente, Revocables... intervino en la junta departamental mediante mandato rotativo y revocable, cuyo mandato brotaba de reuniones públicas y abiertas. Una y otra experiencia quebraban la aplastante mayoría casi absoluta del GAF y sus aliados en la carrera. ¿En qué se materializaba esta aplastante mayoría? En nuestro primer boletín publicamos la actual conformación de la junta y la forma en que se eligen los representantes de los tres claustros: el voto calificado y la repre-


sentación desigualitaria entre cada uno de los claustros, representando los profesores la mayoría de consejeros en la junta (4 frente a los 3 de graduados y estudiantes). Es decir, nos referíamos al carácter antidemocrático de la junta departamental como estructura de gobierno de la carrera. En estas condiciones, la aplastante mayoría del GAF implicaba que prácticamente se gobernaba la carrera entre 10 o 12 personas que iban rotando en cada elección, pero que todas expresaban a la misma fuerza política. Desde el 2000 para acá, por lo menos, la junta departamental funcionaba, sin exageración, como mesa chica para el reparto de cargos, dedicaciones y rentas entre todos aquellos que fueran afines al GAF. Las representaciones estudiantiles provenían todas de los grupos de estudio (cerrados y de convocatoria selectiva por docentes de teóricos y prácticos que elegían entre los estudiantes con mejor promedio) impulsados por miembros del GAF (Prima Facie, Grupo Sartre, Rizoma y Poiesis respectivamente). Todas estas representaciones acataban votación por votación la línea del grupo. Buena parte de los graduados que no eran afectos al grupo quedaban excluidos de casi cualquier cargo y por casi una década hubo lista única de profesores (Perspectivas, la misma agrupación que hoy posee la mayoría). La hegemonía saliente era el residuo mutante de lo que otrora supo ser la militancia en Franja Morada en los 90 y el radicalismo reinante al regreso de la democracia. La línea teórica de la filosofía anglo-americana cundía entonces por cada materia y el discurso de la «excelencia académica» condenaba toda práctica intelectual que buscara relacionar siquiera mínimamente lo que estudiamos en cada materia con algún que otro problema social y político relevante para algo más que la mera reproducción de la carrera académica y la conservación del status quo1. Durante todo este proceso buena parte de docentes que no eran afines a esta línea emigraron de la carrera y no quieren saber absolutamente más nada que tenga que ver con la carrera de Filosofía de la UBA. Desde la llegada de Félix Schuster primero y, sobre todo, Hugo Trinchero luego, como decanos de la facultad (de raigambre filo-kirchnerista), el GAF mantuvo todo tipo de relaciones tensas y en conflicto con la nueva gestión. Por ejemplo: en cuanto podía, el consejo rechazaba toda elevación de la junta departamental. El GAF respondía mediante nuevas conformaciones de jurado y con los puestos políticos que detentaban en el Consejo Directivo. La rosca por los cargos y los puestos de influencia se agudizaron: la alianza entre profesores, graduados y estudiantes afines al GAF se plantó desde la hegemonía en la junta departamental mientras que buena parte de los profesores y graduados no afines al GAF se alinearon a la gestión en el Consejo Directivo y distintas Secretarías de la facultad, traccionando y presionando desde allí sobre la junta. La llegada de Genea1 Muchos individuos que forman parte de estos sectores político-académicos cercanos al GAF tradicionalmente alineados con lo que en la política de la facultad fue el radicalismo, hoy se han reconvertido a otro credo y han devenido obstinados defensores del tan mentado «modelo» kirchnerista, dando lugar al FIDES, un reagrupamiento oportunista de un considerable número de docentes de la carrera que emergió con insólito fervor semanas después de que dichos sectores perdieran la hegemonía en la junta departamental que históricamente habían tenido en sus manos, frente a –¿casualmente?- un agrupamiento también de ascendencia kirchnerista


logía (cuya buena parte de sus integrantes responden a la gestión de la facultad) a la junta departamental en el período 2009-2010 quebró un tanto ese reparto de las trincheras políticas (Junta vs Consejo). Una nueva operación por parte del GAF en una selección interna de auxiliares de Metafísica que desplazaba del jurado a Mónica Cragnolini2 (actual directora del departamento y parte del oficialismo a nivel facultad) junto al avance del oficialismo en toda la facultad provocaron la aparición política de estas fuerzas en la junta de la carrera de forma coordinada: para las elecciones 2010 se conformó una lista opositora de profesores (Alternativas 2010), Genealogía mismo en graduados y El Pliegue en estudiantes. Resultado: el oficialismo de la facultad se instala en la carrera. Alternativas gana la minoría en profesores, Genealogía repite mayoría en graduados y El Pliegue obtiene la mayoría estudiantil. Años de hegemonía liberal, todo tipo de arbitrariedades y operaciones provocan que este grupo, conformado por algunas líneas filosóficas marginalizadas y varios docentes con llegada entre los estudiantes, expresión de una tendencia política progresista alineada a la gestión de la facultad, gane con bastante contundencia la hegemonía del departamento. Cualquier parecido con la conformación de las fuerzas políticas a nivel nacional no es mera coincidencia… En este nuevo período, la alianza entrante afirma una obsesión y una preocupación: la obsesión consiste en reaccionar con velocidad y cuanto antes sobre nombramientos, cargos y rentas que quedaron boyando luego de años de selecciones internas y concursos parados. En ese sentido, avanza buscando a la vez abrir el juego -frente a la lógica monolítica del GAF- y desarollar una estructura propia de redes clientelares que le permita ganar terreno cuanto antes y seguir acumulando poder. Y la preocupación consiste en normalizar el funcionamiento institucional. Y nuevamente este último elemento viene de arriba: el Consejo Superior busca regularizar los funcionamientos institucionales de las facultades de Filosofía y Sociales, sobre todo, por considerarlas especialmente anormalizadas. Reconocemos que este estado de rarefacción presente en nuestra facultad y especialmente en nuestra carrera refleja más los efectos de la acción de guetos feudales, los manejos arbitrarios por parte de profesores y docentes enclaustrados y todo tipo de irregularidades, que un proceso activo de anormalización de una institución que busca transformarse. Es cierto. Pero igualmente cierto es que una política de mera normalización implica simplemente hacer funcionar bien lo que hay. Porque toda normalización implica un sostenimiento de las relaciones existentes en cualquier formación social. Pero antes de analizar las relaciones que se quieren normalizar y hacer funcionar, queremos 2 Para un tratamiento filosófico y político de este conflicto como síntoma de las relaciones y formas de producir conocimiento en la carrera, puede verse el boletín n° 10 «Crítica a la Fundamentación de la Metafísica de las Costumbres», publicado por Revocables…Se puede consultar dicho boletín en http://www.revocables.com.ar. Allí vas a encontrar también todos los materiales, publicaciones e informes desplegados por aquella experiencia de revocabilidad durante el período 2009-2010. Pero solamente para mencionar un aspecto de todo el conflicto. La operación GAF fue respondida por medio de otra operación: Cragnolini recurrió al Consejo Directivo para que se nombraran vía Consejo y más allá de las selecciones internas para ayudantes de primera de la materia, a los dos candidatos pertenecientes a su equipo de trabajo. Y el Consejo concedió, por supuesto.


socializar los resúmenes de algunos informes de las reuniones de junta departamental que dan cuenta del posicionamiento de la asamblea. Reseñamos aquí la actualización de esta obsesión y esta preocupación normalizadora que ya producen los primeros fulgores de su impronta. Las versiones completas de estos informes, así como todos los informes de cada asamblea, el boletín número 1 y todos los materiales con los que venimos trabajando, los podés ver en este link del blog de la asamblea: www.filosofia-en-asambleas@blogspot.com

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Informes Feudalismo y Esquizofrenia Selecciones internas, dedicaciones y rentas… ¿En qué condiciones cursamos? Horarios de comisiones, crisis edilicia. Intervención general por parte de la minoría estudiantil (Filosofía en asambleas): queremos plantear la necesidad de que la JD establezca ciertos criterios para determinar la oferta horaria de las materias y seminarios. Dicho criterio tiene que atender a las necesidades reales de los estudiantes y no quedar librado a la disposición individual del docente. Según nuestra experiencia de cursada, la oferta horaria vespertina resulta escasa y nos resulta sumamente necesario trabajar con el criterio de que un tercio de las comisiones de trabajos prácticos se dicten en el horario de 19 a 23hs. Tenemos que hacernos cargo de los alarmantes índices de deserción que hay en la carrera y no podemos fingir que dicha cuestión está desconectada de las condiciones expulsivas del régimen de cursada. La directora manifestó que no había datos ciertos que justifiquen un reclamo de cursada en horario vespertino y sugiere al claustro estudiantil la posibilidad de construir una encuesta, para luego trabajar en la determinación de la oferta horaria para los próximos cuatrimestres. Se acuerda junto con la mayoría estudiantil construir esa encuesta en común y de conjunto como claustro. También surge que la cantidad de aulas asignadas al departamento es otro límite a la hora de planificar los horarios. Desde la minoría estudiantil manifestamos que dicha limitación tiene vinculación con la cuestión más general


de la crisis edilicia de la facultad, y en todo caso, como JD tendríamos que ver cómo tomar ese problema y no asumirlo simplemente como un dato de la realidad. Por ejemplo, podría hacerse un pronunciamiento sobre la necesidad de avanzar con el edificio único.

¿Quién decide y cómo se distribuyen los cargos y las rentas? La profesora titular de Antropología Filosófica (Alcira Bonilla) elevó a la junta un pedido para aumentar la dedicación de algunos ayudantes de la cátedra y a la vez reclamar que la renta que se había liberado fruto de la renuncia de la JTP fuese asignada para tales fines. Cuando en la asamblea estuvimos analizando el pedido, notábamos que no estaban claros los motivos por los cuales se pedía el aumento de dedicaciones, pero por cómo estaba formulado daba cierta impresión de que lo que estaba en juego era la retención de la renta al interior de la cátedra. A nuestro juicio, este criterio es muy problemático, en la medida en que está sustentado en una lógica feudal en la que no sólo los titulares de una cátedra concentran el mayor poder de decisión sobre todas las cuestiones políticoacadémicas al interior de una estructura de cátedra ordenada en forma jerárquica y vertical, sino que también son quienes deciden casi automáticamente, o por defecto, la asignación de los recursos económicos, la apertura de nuevos cargos, a la vez que ejercen una fuerte influencia sobre la selección de los jurados de los concursos, etc. De este modo, lo que ha venido mayormente sucediendo de hecho hasta ahora es que al momento de quedar una renta flotante es la cátedra vía su titular quien decide hacia dónde va esa renta. En contraposición con este criterio, desde la minoría estudiantil planteamos a la hora de decidir qué hacer con una renta flotante se debe tener en cuenta el conjunto de las necesidades de la planta docente de la carrera. Por poner un ejemplo, en nuestra carrera hay muchos casos de docentes que se encuentran inadecuados, es decir, que cobran por un cargo o dedicación distinta a la que efectivamente ejercen (sobre todo en los casos de materias que se dictan en los dos cuatrimestres y cuentan con ayudantes con dedicaciones simples). Por eso subrayamos la necesidad de discutir los criterios con los cuales se van a asignar rentas e insistimos en que el caso de Antropología Filosófica es, de todos los tratados hasta ahora, el que revela más claramente la necesidad de decidir en función de un relevo de la situación de todas las cátedras. Ante este planteo, tanto El Pliegue como Genealogía señalan que por primera vez en muchísimo tiempo en la gestión del departamento hay voluntad política de habilitar una discusión sobre los criterios para la reasignación de rentas en la junta. Fernando Gallego (Genealogía) manifiesta que tiene una concepción territorial de la movilidad de las rentas: la junta no debe asignarlas libremente, sino que los límites de esa movilidad tienen que ser las diferentes líneas de investigación existentes. A lo cual, desde la asamblea replicamos que eso podría funcionar bien si hubiera equilibrio en las rentas asignadas, pero en el caso de que no lo haya, el criterio de las líneas de investigación sigue siendo igualmente problemático. Por ejemplo, en el caso en que haya auxiliares con dedicación simple que tienen que dar en los dos cuatrimestres, parece justo que se


privilegie a esos ayudantes y se pase la renta aunque se vea debilitada otra cátedra. Nuestra insistencia una y otra vez de establecer un estudio y un abordaje global de las necesidades de la carrera en términos de cargos, dedicaciones y rentas, es para abordar lo más racionalmente posible elementos que hacen al conjunto de la carrera y que, hasta este momento, siempre se determinaban por los pareceres individuales de algunos, las necesidades ciegas de la inmediatez o el oportunismo político de otros. Independientemente de la cátedra y el nombre coyuntural o circunstancial que se esté abordando, la ausencia de un criterio global genera las condiciones de posibilidad estructurales para los manejos más oscuros a los que estamos acostumbrados desde años en la carrera. Y si se mira bien en nuestros informes de asamblea y hasta en los distintos puntos de esta misma reunión de junta, se verá que sostuvimos y sostenemos esta necesidad como criterio general que supera por completo el caso particular de Antropología Filosófica. El resto de lo que ocurrió en esta reunión de junta puede ser motivo de sorpresa para muchos. Y es que pocos somos los estudiantes que nos adentramos en las oscuras profundidades del castillo de Kafka dentro del Consejo Superior, y logramos penetrar las fauces mismas del Monstruo Abstracto llamado CCP. El CCP (Centro de Control Presupuestario) es la instancia administrativa de la maquinaria burocrática que regula los flujos y asignaciones de las rentas. En palabras de Gallego: la maquinaria administrativa es una maquinaria fundamentalmente esquizofrénica en la facultad y en toda la Universidad de Buenos Aires. La facultad no maneja directamente los recursos. Lo que maneja son nombres de fragmentos de recursos económicos que no coinciden con la distribución que hay al interior de cada una de las carreras. Estamos todo el tiempo tratando de cubrir la renta de una persona real con fragmentos de personas ficticias, que manejan bloques de dinero. ¿Cómo descubre uno que el cálculo lo hizo mal? Porque distribuye y se da cuenta cuando la persona no cobra a fin de mes. Luego hay que comenzar todo un trabajo empírico de ir toqueteando la naturaleza administrativa de la UBA para ver qué mensaje devuelve. Todos nos deslumbramos con los relatos de las aventuras detectivescas de la secretaria académica sondeando la máquina para ver si puede rastrear alguna renta suelta y así conseguir más dinero. Pero estas aventuras también nos revelan aspectos invisibilizados de la estructura universitaria. Para empezar, la situación de los docentes precarizados


cuya renta está conformada con pequeños puchos sacados oportunamente de tal o cual otro lado, es decir, con pedazos de rentas que se cobran con muchísima movilidad –por ejemplo, se mencionó que en Medieval hay gente que tiene la renta dividida en cinco partes–. Por otro lado, al aceitar el funcionamiento de la máquina ezquizoide se deja intacta e incuestionada la situación de desfinanciamiento que atraviesa a la educación pública superior. Además, estos hechos se agravan porque no hay nadie en la facultad que tenga acceso a esta información. Dentro del departamento de filosofía, quien se ha dedicado a seguir la composición de las rentas es la secretaria académica. Pero no tiene toda la información. En la facultad, la persona que se dedica en Asuntos Académicos, tampoco sabe cuál es la plata disponible.

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¿Quién diablos es «Tuqui»?

Familiarismo y lucha de alcoba en el departamento de filosofía Durante la última junta departamental asomó un nuevo personaje conceptual en nuestra carrera: «Tuqui». La nueva y enigmática luminaria ya divide aguas entre incondicionales apólogos y recalcitrantes detractores. Los nuevos vientos en la junta traen una nueva Rock Star de entrecasa. Para finalizar, el nuevo ingrediente de la rosca: equipo de cátedra. Desde el inicio de la reunión de junta se respiraba un aire enrarecido. Estaban Caimi, Jáuregui (ambos profesores de la materia Historia de la Filosofía Moderna) y buena parte de los ayudantes de la materia en conflicto con Von Binderling (también profesora de la materia). Se habían presentado dos cartas: una por parte de Von Binderling y otra por parte de Caimi. A estas dos cartas se sumó una tercera carta de los ayudantes mencionados. La situación fue un entrevero quijotesco de acusaciones cruzadas entre la minoría de graduados y la mayoría de profesores de un lado y, Genealogía, minoría de profesores y El Pliegue por el otro. Von Binderling pedía prácticamente una nueva composición de cátedra. Caimi responde diciendo que ese pedido implicaba un desdoblamiento de cátedra y que perjudicaba a su colega Jáuregui; los ayudantes presentan en la tercera carta un descargo contra la profesora Von Binderling, pero aseguran que de cualquier forma estaban dispuestos a trabajar con ella…en fin. Toda la discusión alcanza ribetes surrealistas cuando de golpe aparece un personaje nuevo en la carrera: «Tuqui». ¿Quién diablos es «Tuqui» se preguntarán? Nosotros nos preguntábamos lo mismo, hasta que por el contexto de la discusión logramos descifrar que nuestro enigmático personaje no era otro que la profesora Von Binderling. En el informe reponemos el contenido de la discusión prácticamente a modo de desgrabado. Creemos que el contenido y la forma en que necesariamente se expresan estos


conflictos dan cuenta de modo tristemente palpable y obsceno de las rencillas de alcoba, los resquemores personales y las miserias varias que genera la estupidizante y endogámica organización en cátedras del conocimiento y los no menos autonomizados y enclaustrados órganos de gobierno de la facultad, en este caso, la junta departamental. Ah, y atenti, porque en toda lucha de alcoba siempre hay un elemento compartido que cifra la posibilidad del entuerto y recuerda que después de todo, la cosa queda en casa. En este caso, el acuerdo sobre la política de ‘equipos de cátedra’, no hace más que explicitar el punto en el que nunca se está en desacuerdo: conservar la estructura feudal de la producción de conocimiento universitaria.

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Unanimidad burocrática

o acerca de la armonía (casi) universal a puertas cerradas ¿Cuáles son los criterios para convocar a un llamado a selección interna o para incrementar las dedicaciones de los cargos docentes?, ¿cuál es la situación objetiva de la planta docente de las distintas cátedras y materias?, ¿cómo se ponderan los antecedentes en docencia e investigación a la hora de acceder a un cargo docente en la carrera?, ¿qué rol cumplen actualmente las ayudantías de segunda?, ¿cuáles son las condiciones y requisitos que recientemente se sancionaron para aspirar a dicho cargo?, ¿qué posicionamientos sotiene frente a estas cuestiones la AGD-FyL?, ¿quiénes toman todas estas decisiones en última instancia? Algunas cuestiones que se debaten y deciden cotidianamente en las instancias anti-democráticas de gobierno de nuestra carrera....

Acerca del reglamento de selecciones internas. Tal como habíamos definido en la asamblea, planteamos al inicio del debate que no nos parecía deseable avanzar en la reforma del reglamento sin avanzar antes en una discusión de orden más general acerca de la racionalización y planificación de las demandas de las cátedras, teniendo en cuenta la totalidad de las necesidades reales de la carrera, tanto de estudiantes como de docentes. Sostuvimos que no nos parecía posible deslindar una dimensión de la otra y que para avanzar en ambos sentidos se volvía imperioso contar con el mapa o informe sobre las cátedras y materias, para que a la hora en que la JD tenga que decidir si aprueba o no un pedido elevado por las cátedras, tenga en cuenta, basándose en dicho informe, la situación global objetiva de todas las materias y cátedras. Señalamos que en la reunión de JD anterior tanto la directora como la mayoría de gra-


duados habían comentado que dicho informe ya estaba terminado e iba a ser difundido en forma inmediata, pero que sin embargo, en el transcurso de las tres semanas que hubo entre una reunión de JD y otra, esto no se había cumplido. Rápidamente, manotazo del timón mediante, Genealogía reencauzó la discusión hacia los carriles previos, mocionando votar en general la realización de una reforma del reglamento de selecciones internas. Desde la asamblea contra-mocionamos no votar dicha reforma sin antes resolver como JD el problema de la racionalización en base al informe mencionado, y el resultado fue, previsiblemente, apabullante: votamos en minoría absoluta. Una vez votado esto, se pasó directamente a ver el reglamento y se propuso ir leyendo y votando artículo por artículo. La discusión se hizo larguísima, y después de más de dos horas quedó claro que era imposible resolver la reforma del reglamento en su totalidad en dicha reunión de Junta, y Genealogía propuso hacer una reunión extraordinaria la semana siguiente con temario único para cerrar este punto. Finalmente, se quedó para el día lunes 18 a las 16 hs. Creemos que esto evidencia que la forma de manejarse que caracteriza a la Junta Departamental está atravesada estructuralmente por una lógica burocrática en la que los que toman las decisiones son unos pocos. Cuando se arma un bloque de fuerzas que cuenta con los votos suficientes para hacer lo que quiere, establece jerarquías y prioridades tanto en las cuestiones a tratar como en los tiempos empleados para definirlas, decidiendo así qué es urgente y qué puede ser aplazado, y desatendiendo, minimizando o subordinando cualquier otro planteo.

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Unanimidad burocrática, parte II

o de la hipóstasis de la comunidad como unidad homogénea Reunión extraordinaria de por medio, y en un lapso de tiempo muy breve (entre el 15 y el 18 de julio), se aprobó en la Junta Departamental un nuevo reglamento de selecciones internas que regula tanto el ingreso como la promoción de los docentes interinos del Departamento. Pese a que en las dos últimas reuniones de Junta se tomaron decisiones que atraviesan aspectos centrales de nuestra vida en la carrera, el primado de una lógica y una temporalidad burocráticas hacen que los diversos aspectos problemáticos en disputa y las arduas discusiones suscitadas permanezcan casi como un secreto para la mayoría de los que conformamos la carrera...


Más de lo mismo... continuación sobre el reglamento de selecciones internas. Pedimos postergar la aprobación del artículo en particular que versa sobre las ayudantías de segunda, basados en que aprobar el artículo tal como está no nos garantiza solucionar el problema de fondo que atañe a las ayudantías de segunda, que es el hecho de que constituyen un tránsito ínfimo hacia la promoción automática a ayudantes de primera, lo cual además genera que en los hechos los ayudantes de segunda tiendan a desaparecer. En la asamblea discutimos bastante en relación con este artículo y no llegamos finalmente a definir en forma acabada una posición en relación con la cantidad mínima y máxima de materias aprobadas que debe figurar como requisito para el postulante, ni tampoco en relación con cómo ponderar el valor de la cursada de Didáctica Especial para acceder a un cargo docente. Por todo eso y dado que es una cuestión que atañe particularmente al claustro estudiantil en su conjunto y que se estaría reglamentando de ahora en adelante, dijimos que querríamos hacer una convocatoria pública y abierta para discutir el tema más en profundidad en nuestra próxima asamblea y sentar una posición más elaborada de conjunto acerca de cómo pensamos en tanto estudiantes que debería organizarse esta forma de ingreso a la práctica docente. No hubo mucha receptividad ante el pedido, todos estuvieron de acuerdo en que era necesario votar entero el reglamento sí o sí en aquella ocasión. Pero se aclaró que no habría problema en plantear una reforma de algún artículo en particular más adelante (ver más adelante el apartado específico sobre ayudantías de segunda). Planteamos también la incorporación de un artículo puntual en relación con la cuestión de la racionalización y la planificación. La formulación final que se terminó aprobando fue la siguiente: “A los efectos de avanzar en una planificación y racionalización de las demandas elevadas por los profesores a cargo de las asignaturas, la Junta Departamental deberá a la hora de evaluar dichos pedidos tener en cuenta en forma global la situación objetiva del conjunto de las asignaturas, para definir órdenes de prioridad tendientes a revertir condiciones de inequidad existentes” Consideramos que si bien la letra del reglamento es relativamente insignificante, haber logrado la inclusión de este artículo programático es un avance que nos permite seguir combatiendo la manifiesta arbitrariedad y discrecionalidad de las decisiones sobre designaciones, aumentos de dedicación y reasignación de rentas.

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Buenos Aires, 11 de julio 2011 “... ¡Repulsivo! Ayúdame a soportarlo y piensa en algún remedio…” - F. Nietzsche, carta a su hermana agosto de 1877 Estimadxs compañerxs de la carrera de Filosofía: Por la presente, queremos poner a vuestro conocimiento una serie de cartas que estuvieron circulando al interior del Departamento de la carrera. El problema sobre el que las misivas rezan, refiérese a un conflicto de larga data en la cátedra de ‘Historia de la filosofía moderna’. Hace algunos años un grupo de auxiliares docentes decidieron elevar una nota con acusaciones dirigidas a una de las jefas de cátedra. La profesora en cuestión, obviamente, hizo su descargo. El tiempo posterior evidenció que la distancia entre ambas partes era tal, que la profesora tuvo que declinar el dictado de la asignatura de marras, por no poder contar con los ayudantes necesarios. La mínima condición para trabajar en una cátedra es poder dialogar, más no sea para acatar las órdenes del jefe de turno, tal y como lo legitima la legalidad universitaria en su estructura claustral. Primera ironía: un cruce de cartas que daban cuenta de una falta de diálogo. Segunda ironía: docentes embebidxs y especializadxs hasta la erudición y el embrutecimiento en estas ilustradas tradiciones, nos ofrecen aquí, en cambio, un epistolario tragicómico. Dicho epistolario es una palmaria muestra de cómo se produce conocimiento y qué tipo de subjetividades se fabrican en esta ‘alta casa de estudios’: ora soberbia y despotismo propio de un señor feudal, ora individualismo, mezquindad y competencia propios de quienes están sumergidos en la estrecha carrera académica. A nuestro juicio, son efectos de algo que se silencia. Nosotrxs no juzgamos quien tiene o no razón. Pero tomamos parte al explicitar lo que ambas posturas mantienen como indiscutido, como natural y sobre lo que tienen pleno acuerdo: conservar la estructura feudal de la producción de conocimiento universitaria. Por más que le digan ‘grupos de cátedra’ y pretendan una diferencia cualitativa al postular un criterio ‘territorial’ de organización. Nosotrxs no perdemos de vista lo que reza el proverbio: ninguna tierra sin amo. Sin otro particular, lxs saludamos atentamente Filosofía en asambleas Minoría estudiantil en la Junta Departamental

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Problematización Luego de este recorrido a vuelo de pájaro por algunas de las diferentes situaciones y discusiones que tuvieron lugar en lo que va del año, podemos sacar algunas conclusiones acerca de lo que queda soterrado en el actual movimiento de normalización que está llevando a cabo la gestión del departamento. Normalizar significa concretamente tomar el funcionamiento actual de la lógica institucional como una axiomática o norma a cumplir que garantizaría eficaz y regularmente una reproducción de lo dado sostenida en el tiempo. En el mejor de los casos, su máxima aspiraración es gestionar mejor. La línea política que se expresa en esta tendencia normalizadora jamás se propone plantear un problema o lanzar alguna crítica a esa maquinaria, jamás pone en cuestión el archipiélago de feudos que se apropia del poder de decisión de todas las cuestiones político-académicas que hacen a la vida en la carrera y ejercen el poder en los antidemocráticos órganos de co-gobierno, o el régimen de producción de conocimiento que resulta de la subordinación a semejante estructura. Ni que hablar de tratar de desnaturalizar los procesos de formación e investigación actualmente hegemónicos que se presentan como los únicos caminos posibles. Como corolario de todo esto, se agrega el rol activo que juegan en la invisibilización de los problemas relativos a las condiciones de cursada, a las políticas de la gestión de la facultad, a la situación de desfinanciamiento educativo generalizada... Los nexos jerárquicos y verticales que organizan hoy en día la labor docente al interior de la estructura de cátedra y el tipo de relaciones pedagógicas que existen entre docentes y estudiantes en la microfísica de las aulas y la cursada cotidiana, se proyectan hacia las instancias políticas de gobierno de la carrera y dibujan una forma institucional


de representación desigualitaria en la que unos pocos deciden por todos, a la vez que prerogativas que no corresponden de jure a los titulares les son reconocidas sin objeción por una extraña jurisprudencia privada de la JD. Según una singular e inquietante –no más que insistentemente incuestionada– tradición clientelar, en nuestra carrera la apertura de cargos, las promociones y los aumentos en las dedicaciones son potestad eminente de cada señor: cada titular de cátedra es capaz de reclamar su derecho por sobre las rentas que se liberan al interior de su cátedra, al interior del territorio que administra, y del que puede exigir que no salga una vez que fue conquistada. No sólo el profesor titular ha de determinar los contenidos y formas curriculares, no sólo su reducidísimo claustro ostentará una desproporcionada sobre-representación en los órganos de co-gobierno, sino que también las decisiones sobre la gestión de los recursos (rentas, cargos, dedicaciones, etc.) del departamento están sujetas a las posiciones de cada señor en el entramado de poder del territorio universitario, a sus habilidades para obtener el favor de los grupos hegemónicos de la JD, y a la discrecionalidad con que dirige a sus docentes subalternos. Cada camarilla busca el mejor modo de reproducirse, y a cada docente –o aspirante a docente– se le reducen cada vez más las posibilidades de desarrollar una carrera laboral sin la obsecuencia vasallática correspondientemente debida a quien es su señor y guardián. No importan las necesidades de las otras cátedras, materias, áreas de investigación. No importan los docentes inadecuados o ad-honorem que el departamento sobreexplota. El criterio consuetudinariamente establecido en nuestro departamento indica que la propiedad de cada feudo no se toca, y no se re-distribuye. Frente a esta lógica medieval, nosotros planteamos la necesidad de una democratización, y la adopción de un principio tan sencillo como el de la igualdad en los criterios para apertura de cargos y promociones docentes. Por eso venimos señalando la importancia de una racionalización de las necesidades del conjunto de la carrera, de contar con un mapa abarcativo de la situación real de todas las cátedras y docentes, y lo más importante: de lograr establecer a partir de ello criterios fijos y equitativos para la asignación de recursos. La normalización presupone proyectar lo existente sobre lo posible, y establecer así un ajuste. Así, cuando al plantearse el problema de la oferta horaria se parte del hecho de que a partir de las 17 o 19 hs. no hay más aulas, ese estado de cosas permanece inimpugnado, y se apuesta más bien a una salida transitoria o un pobre emparchamiento, se invisibiliza la crisis edilicia de la facultad, crisis conectada con el definanciamiento público de la educación, que fue el fermento del importante conflicto que el año pasado dio lugar a 31 días de toma en nuestra facultad, que terminaron cuando la protesta dio lugar a un proyecto de resolución que obligaba a la gestión a avanzar en la construcción de un edificio único con prioridad para las aulas de grado. Claro que en la medida en que ahora no hay confrontación entre el Consejo y la junta departamental de la carrera, sino que ambos sectores están alineados políticamente, se entiende que cualquier problema que reenvíe a la política de la gestión de la facultad sea bloqueado e invisibilizado como tal. En lugar de partir de elaborar conjuntamente las necesidades reales de los estu-


diantes y docentes y trazar una estrategia de lucha que demande su cumplimiento, para estos sectores, conseguir más dinero es ponerse a lidiar con esta máquina burocrática, toquetearla y sacudirla en busca de que caigan algunas monedas que serán reasignadas a aquellos sectores más relegados. ¡Boilà el populismo que viene...! Podría decirse que entre la normalización y la problematización hay una confrontación permanente: la problematización es aquello que rehúsa la asunción de un estado de cosas dado como un hecho y una norma natural. Con el presente material buscamos socializar la perspectiva de intervención en la junta departamental que hemos venido trazando en el espacio asambleario, con toda la complejidad y las contradicciones que conlleva el intento de desplegar a la vez una política reivindicativa que busque mejoras en el plano de las condiciones de cursada de los estudiantes y la situación laboral de los docentes, sin abandonar por ello una mirada crítica de las condiciones estructurales y la lógica misma sobre la que se sostiene el funcionamiento institucional. Al interior de una determinada lógica que nosotros criticamos y buscamos transformar, reconocemos que hay distintas formas de manejar las cosas y que un montón de elementos de la llamada normalización pueden ser progresivos, por lo cual tratamos de ejercer cierta fuerza o presión para radicalizar esos aspectos, teniendo presente el carácter meramente parcial de estos avances. Pero al mismo tiempo no cesamos de antagonizar e ir más allá de la estructura instituida, al poner en cuestión el entramado de relaciones que condiciona y posibilita los desajustes o «errores» sintomáticos. Concretamente, el espacio público de la asamblea es un intento –con sus idas y vueltas y pormenores no siempre fáciles de sopesar– de pensar y vivir de otro modo en la carrera, una estrategia de confrontación permanente. Curioso que ahora los foucaulteanos, deleuzeanos y derrideanos se dediquen a la administración de empresas. Pero bueno, sabemos que desde que Dios murió, todo vale.

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Agenda de actividades Estas son algunas de las actividades que se vienen sosteniendo pública y abiertamente en la facultad de Filosofía y Letras de la UBA. La agenda de actividades tienen un doble objetivo: dar a conocer distintas prácticas de formación y producción sostenida por compañeros y compañeras de diferentes espacios y, a la vez, convocar a la participación activa en cualquiera de ellos.


Talleres de lectura y autoformación GRUPOS DE LECTURA DE EL CAPITAL, DE KARL MARX. Info: eglavich@filo.uba.ar, tallerdelecturadeelcapital2009@ gruposyahoo.com.ar; tallerdelecturadeelcapital2008@gruposyahoo.com.ar tallerdelecturadeelcapital2007@gruposyahoo.com.ar tallerdelecturadeelcapital2006@gruposyahoo.com.ar GRUPO DE LECTURA «KANT-HEGEL»: Info: grupokanthegel@gmail.com GRUPO DE FUNDAMENTOS DEL PENSAMIENTO CONTEMPORÁNEO. Info: fpcontemporaneo@gmail.com TALLER DE LECTURA DE LA OBRA DE DELEUZE: Info: tlodeleuze@gmail.com POLÉTICA. Info y contacto: maiasha@fibertel.com.ar - http://pol-etica.blogspot.com CONJUGANDO SABERES. Info: mecabes@yahoo.com.ar TALLER DE LECTURA DE LA CIENCIA DE LA LÓGICA. Info: tallerdelecturacdl@gmail. com TALLER DE LECTURA DE EL ANTI-EDIPO (CAPITALISMO Y ESQUIZOFRENIA I). Info: repossi.mariano@gmail.com tlantiedipo2010@gmail.com (reuniones domingueras); tlaepsico2010@gmail.com (reuniones los lunes). El TLAE 2009 finaliza el libro este año y abordará Kafka (Por una literatura menor) en 2011: tlantiedipo@gmail.com (reuniones los sábados) TALLER DE GÉNERO Y SEXUALIDADES. Info: vanesayuliprieto@yahoo.com.ar TALLER PERMANENTE DE METODOLOGÍA E INVESTIGACIÓN EN CIENCIAS SOCIALES. Info y contacto: metodologiataller@yahoo.com.ar TALLER DE INVESTIGACIÓN SOBRE LAS RELACIONES ENTRE ONTOLOGÍA Y POLÍTICA EN LA FILOSOFÍA DE LA INMANENCIA. Info: ontologiaypolitica@gmail.com COPRODUCCIÓN: ESCUELA DE FORMACIÓN POLÍTICA EN MOVIMIENTOS SOCIALES Y EDUCACIÓN POPULAR EN LA FACULTAD. Info: coproduccionfilo@hotmail. com TALLER DE TRADUCCIÓN. Info y contacto: angelespro@yahoo.com.ar, mem_avena@hotmail.com TALLER DE EXPERIMENTACIÓN: MODOS DE ESCRIBIR Y LEER. Info: maiusha@msn. com MESA TEMÁTICA SOBRE LA ENSEÑANZA DE LA FILOSOFÍA, PARA LAS I JORNADAS DE ESTUDIANTES DE FILOSOFÍA. Info: 400golpes.filo@gmail.com

Espacios de producción de propuestas curriculares MATERIA COLECTIVA: «EPISTEMOLOGÍA Y MÉTODOS DE INVESTIGACIÓN SOCIAL» Info: conocimientoverdadypoder@gmail.com - http://conocimientoverdadypoder.blogspot.com/ SEMINARIO COLECTIVO «BORGES PROBLEMÁTICO»: Info: borges.problemático@ gmail.com SEMINARIO COLECTIVO «FILOSOFÍA, HISTORIA Y COMUNIDAD»: http://filoso-


fiahistoriaycomunidad.blogspot.com Publicaciones DIALÉKTICA, REVISTA DE FILOSOFÍA Y TEORÍA SOCIAL. Info: dialektica@gmail.com AMARTILLAZOS, REVISTA DE FILOSOFÍA, ESTÉTICA Y POLÍTICA. Info: revistaamartillazos@gmail.com - http:// revistaamartillazos.blogspot.com FILOSOFÍA DEBATE. En Publicaciones del CeFyL hay una caja rotulada «Filosofía debate» que contiene diversos materiales con los que venimos trabajando desde hace años en la crítica de la carrera y en la construcción de alternativas.

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Ayudantías de segunda ¿Qué son y cómo funcionan actualmente? Una ayudantía de segunda es el cargo docente inferior en la jerarquía vertical que organiza a los docentes en la estructura de cátedra, y está exclusivamente destinado al claustro estudiantil. Es el primer peldaño que tenemos que atravesar todos aquellos estudiantes que queremos hacer carrera académica. Según lo dispuesto en el estatuto universitario, cuando un estudiante con un cargo como ayudante de segunda logra graduarse, promociona automáticamente a la categoría superior de ayudante de primera. Por derecho, un ayudante de segunda no puede estar él solo a cargo de una comisión de trabajos prácticos, aunque muchas veces de hecho esto no se cumple. Actualmente, el problema de fondo que atraviesa a las ayudantías de segunda es justamente que la mayoría de las veces constituye un trámite formal o un ínfimo recorrido hacia la promoción automática, un trampolín para la acumulación de cargos en lugar de una instancia que privilegia la formación docente, lo cual además genera que en los hechos los ayundantes de segunda tiendan a desaparecer, migrando rápidamente hacia el claustro de graduados. Reciente-


mente en la JD se aprobó un nuevo reglamento de selecciones internas que regula entre otras cosas las condiciones y requisitos para presentarse a un llamado a selección interna para una ayudantía de segunda. A continuación transcribimos el artículo en cuestión: «Para aspirar al cargo de Ayudantes de Segunda se requiere ser estudiante de la Carrera de Filosofía y tener, al momento de la inscripción, como mínimo, el setenta y cinco por ciento (75%) de las materias aprobadas de cualquiera de los planes de estudio vigentes. Para poder figurar en el orden de méritos y no quedar automáticamente excluido del mismo, el postulante deberá, al momento de la inscripción a la selección, haber aprobado el examen final de la materia objeto de la misma, no haber aprobado el examen final de su última materia ni tener fecha propuesta para la defensa de su tesis de licenciatura y, bajo ninguna condición, podrá ser egresado de esta u otra carrera universitaria.»

¿Cómo pensamos que debería regularse el ingreso a la docencia en la carrera? Dado que esta es una cuestión que atañe particularmente al claustro estudiantil en su conjunto, consideramos necesario hacer una convocatoria pública y abierta para discutir el tema más en profundidad y sentar una posición más elaborada acerca de cómo pensamos en tanto estudiantes que debería organizarse esta forma de ingreso a la práctica docente. Creemos que resultaría provechoso discutir colectivamente, entre otras cosas, cuál es la cantidad mínima de materias aprobadas que debería figurar como requisito para el postulante, pensar si sería conveniente o no poner también un máximo, y particularmente, en relación con cómo pensamos que deberían incentivarse las actividades de formación docente, cómo deberíamos valorar la cursada de Didáctica Especial a la hora de acceder a un cargo docente. La idea sería a partir de dicha discusión y elaboración conjunta, proponer un nuevo artículo para presentar en la JD. Esperamos que la posibilidad de juntarnos a discutir estas cuestiones sea tan sólo un punto de partida que abone a seguir abordando críticamente las condiciones de cursada, formación, investigación y carrera docente en que estamos insertos como estudiantes de la carrera.

La convocatoria es para la próxima asamblea el jueves 6 de octubre a las 19 hs. en el hall del tercer piso


¿Qué es la Asamblea de la Carrera de Filosofía? Este espacio de la asamblea de filosofía surge en el contexto de la toma de la facultad, de la necesidad de discutir y debatir asambleariamente las cuestiones que hacen a la universidad. Problematizamos la forma en que se produce conocimiento, la forma en que se organizan los órganos de gobierno y, asimismo, reivindicamos los métodos adoptados durante el conflicto: toma de decisiones en asambleas, comisiones mandatadas y revocabilidad de sus miembros votados en asamblea y las manifestaciones públicas, tanto las clases como las movilizaciones. En este marco, hubo dos derroteros de discusión fundamentales: la reforma del plan de estudios y la junta departamental de la carrera. Consideramos que la junta departamental es un órgano antidemocrático por su propia forma de funcionamiento. Básicamente, la forma de representación política permite que una minoría tome decisiones en base a intereses espurios y a espaldas de la mayoría de quienes conformamos la carrera. En virtud de este carácter antidemocrático, buscamos democratizar todos los órganos de gobierno. En el mismo sentido nos declaramos independientes de todas las camarillas (tanto las trincheristas como las radicales) y de los intereses patronales que representan, de este modo también somos independientes del gobierno nacional y la oposición parlamentaria. De cara a nuestra intervención en la Junta Departamental, apostamos a organizarnos bajo la forma de la democracia directa. Esto significa no permitir ser sustituidos en la toma de las decisiones que nos competen a todos y todas. Dicho de otra manera, se trata de generar un espacio que se dé a sí mismo sus propias formas, métodos y reivindicaciones políticas. Semejante apuesta implica para nosotros y nosotras, lo siguiente: 1. Convocatoria permanente a instancias públicas y abiertas para el tratamiento colectivo de los problemas de la carrera. 2. Delegados que asuman con la renuncia firmada, pudiendo ser revocados en cada asamblea y de carácter rotativo, para garantizar que cualquiera pueda ser delegado si así se decide. A su vez, estos delegados funcionarán como voceros de las decisiones tomadas en las asambleas. 3. Circulación permanente de la información como condición de posibilidad de cualquier decisión democrática. 4. Estas mismas instancias públicas y abiertas determinarán los criterios programáticos para asegurar el cumplimiento del mandato asambleario en las discusiones puntuales que se den en la Junta Departamental. Hemos avanzado con algunos criterios producto de nuestras asambleas precedentes, los cuales siempre pueden ser re-discutidos en cada asamblea. Los detallamos a continuación:


0) Todos los acuerdos son rediscutibles y están sometidos a las votaciones autónomas de cada asamblea. 1) La metodología de este espacio es la democracia directa con consejeros mandatados por la asamblea y revocables (asumen con la renuncia firmada). 2) Por una reforma del plan de estudios discutida democráticamente entre todos los claustros. 3) Defensa de las cátedras paralelas y seminarios colectivos, con renta para los docentes. Por la incorporación de contenidos críticos hoy vedados. 4) Por más presupuesto, más horarios de cursada —especialmente vespertinos— y renta a los ad honorem. 5) Democratización de los órganos de co-gobierno —que incluya claustro único docente y mayoría estudiantil— y del acceso a cargos de docencia e investigación. Democratización de la producción de conocimiento. 6) Reivindicación de la democracia directa, las asambleas y los delegados mandatados, y de los métodos de lucha del movimiento estudiantil, como las tomas y la lucha en las calles. 7) Por un movimiento estudiantil que se alíe en la lucha con los trabajadores y el pueblo. Por una educación popular con ingreso irrestricto. 8) Independencia de las dos camarillas de la JD y el decanato, tanto la trincherista como la radical. Independencia del gobierno nacional y de la oposición parlamentaria, que ponen la educación al servicio del mercado. Esta es la manera que, a nuestro criterio, permite desarrollar y fortalecer una organización democrática capaz de intervenir en estos organismos antidemocráticos e imponer nuestros intereses. Te invitamos a construir en la asamblea la filosofía que queremos. Te invitamos a pelear por estas propuestas en la JD y en cada espacio que habitamos.


Próxima asamblea

el jueves 6 de octubre a las 19 hs. en el hall del tercer piso: Ayudantías de Segunda CONTACTOS MAIL DE LA ASAMBLEA: filosofiaenasambleas@gmail.com BLOG DE LA ASAMBLEA: filosofía-en-asamblea.blogspot.com Te podés sumar al grupo de mails colectivo donde subimos toda la información relacionada a la junta departamental y los informes y actividades de la asamblea: filosofiaenpuan@ gruposyahoo.com.ar Para suscribirte al grupo solamente tenés que enviar un mail a la siguiente dirección de correo: filosofiaenpuan-subscribe@gruposyahoo.com.ar

Normalización y problematización en la carrera de Filosofía  

Segundo boletín de la Asamblea de Filosofía (UBA)