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http://wwwdiocesisciudadrodrigo.org• Díez Taravilla nº 15 • Tel. 923 46 08 43 • Fax. 923 48 04 01 Lletra s.l. Depósito legal: S. 1363-2001

PUBLICACIÓN QUINCENAL DE LA DIÓCESIS DE CIUDAD RODRIGO

Nº 300

Del 11 al 24 de noviembre de 2012 EDITA: DELEGACIÓN DIOCESANA DE MCS (e-mail: info@diocesisciudadrodrigo.org)

“Los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de cuantos sufren, son a la vez gozos y esperanzas, tristezas y angustias de los discípulos de Cristo” dice la Constitución Gaudium et Spes del Vaticano II. En estos momentos tan dramáticos para muchas personas en los que la crisis se ceba con tantas familias la Iglesia está a su lado, ofreciendo ayuda y solidaridad. Ahí está la labor de Cáritas que en el año 2011 atendió a 1.804.126

personas en España y la de asociaciones, movimientos, comunidades y personas anónimas que sirven a enfermos, ancianos, pobres y al mismo tiempo trabajan por un mundo más justo y fraterno. La Iglesia, verdadera maestra en humanidad, contribuye a hacer así un “mundo mejor”. Todos los cristianos estamos llamados a participar en esta gran tarea. Colabora con tu Iglesia. Colabora con tu parroquia. Ganamos todos.

Nuevos caminos para evangelizar a los jóvenes Jóvenes civitatenses en el Congreso Nacional de Pastoral Juvenil Durante los días 1 al 4 de noviembre ha tenido lugar en Valencia el I Congreso Nacional de Pastoral Juvenil, bajo el lema “También vosotros daréis testimonio” (Jn 15,27). En él han participado cuatro miembros de nuestra Diócesis. Después de lo vivido en la JMJ 2011, el Congreso ha servido para aprovechar su impulso y encauzar hacia la pastoral ordinaria toda la movilización de personas que este acontecimiento supuso y ha ofrecido propuestas concretas de evangelización de jóvenes a los agentes de pastoral juvenil. (continúa en pág.4)

98.8

FM

COPE CIUDAD RODRIGO

Programación diocesana EL ESPEJO Viernes. 13:30 h. Los participantes de Ciudad Rodrigo con Mons. Novell, obispo de Solsona y responsable, junto a Mons. Munilla, del Departamento de Pastoral de Juventud de la Conferencia Episcopal Española

IGLESIA VIVA Domingos. 9:45 h.


CARTA DEL OBISPO

Ganaremos todos

S

e acerca, un año más, el Día de la Iglesia Diocesana. No me cansaré de repetir que, para Ciudad Rodrigo, el tener una Diócesis propia es una gracia y todo un privilegio, con 850 años de historia. Nuestra Iglesia, experta en humanidad durante siglos, quiere seguir tendiendo puentes y no muros; quiere sentar en la mesa del diálogo a todos los hermanos; quiere aportar alegría y esperanza y quiere, sobre todo, ser servidora. Es cierto: la Iglesia hace a Ciudad Rodrigo y Ciudad Rodrigo hace a su Iglesia. Cuando caminamos juntos, ganamos todos. Mi mensaje, en esta ocasión, se dirige a todos, tomando pie en una conferencia pronunciada en “El Porvenir”: “¡Ay de ti, Ciudad Rodrigo, si ya no cantas al agua sino a la sed!”. Reinterpretando el salmo 136, quiere decir: No llores con nostalgia de Sión: no puedes ser la ciudad de la nostalgia, de los recuerdos del ayer, o de “la espera continua”. No cuelgues tus cítaras: no te resignes al desaliento ni a la mera supervivencia. No despeñes a los hijos: agota todos los medios por encontrar trabajo y formas de vivir para los más jóvenes. No te limites a cantar lo políticamente correcto: no basta con el “sálvese quien pueda”, es preciso la solidaridad fraterna. Ciudad Rodrigo no la hemos heredado de nuestros mayores sino que pertenece a nuestros hijos. Tenemos que hacer “otro mundo” y, a la vez, de este mundo “otro”: no podemos ser el pueblo de la “muralla” sino de las puertas abiertas; no podemos ser el pueblo del “museo” sino de la vanguardia. No podemos mirar solo acontecimientos, ideologías, prejuicios pasado, sino el presente de “una mesa compartida” y el futuro de un horizonte donde el sol sigue brillando al final de

túnel. Y no busquemos “chivos expiatorios”. Todos viajamos en el mismo tren: el de la solidaridad y el que busca el bien común. Tenemos que hacer de Ciudad Rodrigo un hogar familiar (donde todos nos sintamos a gusto), una escuela (donde todos aprendamos de todos), y un taller (para experimentar y apoyar iniciativas de futuro). Que no se cumpla nunca el refrán: “ciudad pequeña, infierno grande”, sino más bien “ciudad pequeña, cielo grande”. Tenemos que estar con los nuevos crucificados de hoy: los más pobres y desprotegidos. Con coraje para detectar las nuevas pobrezas y valentía y creatividad para aportar soluciones. Solo nos valorarán las generaciones venideras todo lo que significó “intentarlo”; y solo nos perdonarán el haberlo intentado aunque no “hayamos podido llegar a ello o solucionarlo adecuadamente”. En definitiva, tenemos que ser buenos samaritanos: ver y detenernos (no pasar de largo); intentar curar con lo poco o mucho que tengamos (aceite y vino); cargarlo o montarlo en nuestro burro (acompañarlo); y dejarlo en las mejores manos (posadero). Finalmente, hagamos realidad lo que el escudo de nuestra ciudad indica: tres columnas o cimientos, que saben conjugar: pasado-presente-futuro; familias-escuelas-parroquias; cabeza-corazón-acción; políticaeconomía-espiritualidad; niños-jóvenes-adultos; fe-esperanzacaridad… Un deseo final: “Algunos ven las cosas como son y se preguntan por qué son así; otros ven las cosas como deberían ser y se preguntan por qué no son así ya”… Pido al Señor ayuda para todos, y agradezco vuestro compromiso con vuestra Iglesia y con vuestra ciudad.

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RAÚL BERZOSA MARTÍNEZ OBISPO DE LA DIÓCESIS DE CIUDAD RODRIGO

“la Iglesia hace a Ciudad Rodrigo y Ciudad Rodrigo hace a su Iglesia. Cuando caminamos juntos, ganamos todos”


18 DE NOVIEMBRE: DÍA DE LA IGLESIA DIOCESANA

Nuestra Diócesis contribuye a crear una sociedad mejor REDACCIÓN

«La Iglesia contribuye a crear una sociedad mejor. Ayuda a tu parroquia, ganamos todos». Este es el lema elegido para celebrar el Día de la Iglesia Diocesana, que se celebra el próximo 18 de noviembre.

De este modo, y en un contexto de crisis generalizada en toda España en el que son muchos los que necesitan ayuda, la Iglesia quiere mostrar su labor de entrega a las labores de ayuda y apoyo, y lo hace a través de uno de sus pilares: las parroquias. Mediante ellas todos podemos alentar y sostener la esperanza de los hombres en el marco de las situaciones inhumanas que ha provocado la crisis, que también ha dejado a muchas personas en una situación de desesperanza absoluta y sin fuerzas. La comunidad cristiana quiere y debe ser un signo de esperanza para todos.

Además del Seminario Diocesano, hay dos colegios católicos de Enseñanza, regentados por Religiosas. • En la Diócesis hay 18 Institutos de vida consagrada: contemplativas: 4 casas, de vida activa: 13 casas, institutos seculares: 1. • Movimientos de Apostolado Seglar y Asociaciones de espiritualidad laical, sin contar las numerosas cofradías y otros grupos de adultos: 8 movimientos apostólicos y 11 asociaciones de espiritualidad; de jóvenes, 5 entre movimientos apostólicos y grupos parroquiales. La Diócesis cuenta con unos 120 catequistas aproximadamente, preferentemente de la infancia y de la adolescencia. En la Diócesis funciona el Centro Teológico Civitatense "San Isidoro" para laicos y religiosas. • Cáritas diocesana de Ciudad Rodrigo en nombre de toda la comunidad cristiana atiende a los excluidos de la sociedad y promueve una sociedad más justa y fraterna. Según aparece en la memoria 2011 destinó a ello la cantidad de 176.207,64 euros en distintos programas como acogida y empleo, mujer, hecho migratorio, etc. Además existen otras entidades que trabajan al servicio de los pobres y necesitados como Manos Unidas (proyectos de cooperación internacional), Conferencias de San Vicente de Paúl, Voluntarias de la caridad, etc. Igualmente varias comunidades religiosas atienden a los ancianos en Residencias. La Diócesis tiene como Patrono a San Isidoro de Sevilla, cuya fiesta se celebra el 26 de abril. La ciudad episcopal tiene como Patrono principal a San Sebastián. PRESUPUESTO DIOCESANO PARA EL 2012

NUESTRA DIÓCESIS A DÍA DE HOY

INGRESOS

Ciudad Rodrigo tiene actualmente una extensión de 4.264 Km2. Cuenta con alrededor de 40.000 habitantes de hecho, de los que la mayor parte son católicos, y 121 parroquias, distribuidas en 7 arciprestazgos: Abadengo, Águeda, Argañán, La Ribera, Ciudad Rodrigo, Campo Charro y Yeltes. • Sacerdotes diocesanos: El número de sacerdotes incardinados en la diócesis es de 87, de los que 65 residen en ella y 22 fuera. Dedicados al ministerio parroquial, como párrocos, vicarios parroquiales o adscritos hay 52 sacerdotes. La media de edad del clero es de 67,06 años. • El Seminario Diocesano cuenta con Seminario Menor y Mayor. Los alumnos del Seminario Menor residen y se forman en Ciudad Rodrigo, los del Seminario Mayor residen en Salamanca acudiendo a las clases de la Facultad de Teología de la Universidad Pontificia. En el presente Curso 12-13 hay 21 muchachos en el Menor y 3 en el Mayor. Próximamente, el 6 de diciembre, será ordenado presbítero el diácono José María Veleiro.

Ingresos por servicios . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 69.406,00 Renta patrimonio inmobiliario y mobiliario . . . . 98.288,00 Subvenciones . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1.121.234,00 Fondo interdiocesano. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1.066.234,00 Diputación . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 55.000,00 Aportaciones comunidad eclesial . . . . . . . . . . . . 67.495,61 Comunidad diocesana (donativos...). . . . . . . . . . . 67.495,61 Aportaciones fieles (colectas, sacerdotes...) . . . 161.591,32 Total . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1.518.014,93 GASTOS

EUROS

EUROS

Compras . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 123.800,00 Gastos de personal . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 636.918,82 Haberes y salarios . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 564.784,38 Desplazamientos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 64.000,00 Seguridad social . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 8.134,44 Gastos financieros . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 4.850,00 Tributos (IRPF, IVA, IBI-IAC...). . . . . . . . . . . . . 21.163,00 Suministros (agua, electricidad, seguros...) . . . . . 44.164,00 Gastos func. (BOO, hoja, cursillos, delegaciones...)101.444,90 Comunicación de bienes . . . . . . . . . . . . . . . . . . 585.674,21 Obras, fundaciones, estipendios, residencias. . . . . 508.674,21 Colectas, donativos, UMAS... . . . . . . . . . . . . . . 77.000,00 Total . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1.518.014,93

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IGLESIA EN ESPAÑA Y EN EL MUNDO

Espero ir a casa Reflexiones de Benedicto XVI sobre la muerte JOSÉ LUIS RESTÁN, DIRECTOR EDITORIAL CADENA COPE

Una de las cosas que impresionan en la predicación de Benedicto XVI es su modo de afrontar el tema de la muerte. Es cierto que el Papa nunca se queda “fuera” de aquello que dice o escribe, en ese sentido es un modelo de lo que significa ser testigo. Su propia experiencia humana está siempre implicada en aquello que propone o explica, como si nos acompañase materialmente en el recorrido que señala. Y cuando el asunto es la muerte y el más allá, esto resulta especialmente significativo. En torno a la fiesta de los fieles difuntos el Papa preside siempre una Misa en sufragio por los cardenales y obispos fallecidos a lo largo del año, y en esta ocasión ha vuelto a sorprender hablando de los cementerios como lugares donde se desarrolla una especie de asamblea en la que los vivos encuentran a sus difuntos y reafirman con ellos unos vínculos que la muerte no puede interrumpir. Frente a la dura realidad de la muerte “el hombre de cualquier época busca un rayo de luz que le permita esperar, que le hable aún de la vida”. Pero en una época como la nuestra en la que el miedo a la muerte lleva a muchas personas a la desesperación y a la búsqueda de consuelos ilusorios, el cristiano se distingue por aquello en lo que pone su seguridad: en la muerte y resurrección de Jesucristo. Entonces todo cambia, “la muerte nos abre a la vida, a la vida eterna que no es una copia infinita del tiempo presente, sino algo completamente nuevo”. Para Joseph Ratzinger siempre ha sido decisivo acercarse a ese “algo completamente nuevo”, atisbarlo, hacerlo comprensible a la razón y el corazón de los hombres asfixiados por el dogma del cientifismo. Naturalmente para él no se trata de ser creativo, de dejar volar la imaginación o los sentimientos, sino de bucear en la Palabra de Dios y en la gran Tradición de la Iglesia para dialogar con el hombre de hoy en sus propias cla-

ves. Podemos entenderlo releyendo las preciosas páginas dedicadas a la Vida Eterna en su encíclica Spe Salvi. Ahora ha vuelto al mismo tema: “la verdadera inmortalidad a la que aspiramos no es una idea ni un concepto, sino una relación de comunión plena con el Dios viviente: consiste en estar en sus manos, en su amor, y alcanzar en Él la plena unidad con los hermanos y hermanas que ha creado y redimido, con la creación entera”. Pero ¿cuál es el contenido de ese reino, al menos en lo que nuestra aspiración profunda y la revelación de Dios nos dejan entrever? Será el cumplimiento de nuestro deseo “de vivir juntos en paz, ya sin la amenaza de la muerte, gozando de la plena comunión con Dios y entre nosotros”. El Papa Ratzinger indica que “la Iglesia, y en particular la comunidad monástica, constituyen una prefiguración en la tierra de esta meta final”. Es una anticipación imperfecta, bien lo sabemos, marcada por límites y pecados, necesitada siempre de purificación. Y aún así, insistía el Papa, “en la comunidad eucarística se pregusta la victoria del amor de Cristo sobre aquello que divide y mortifica”. Así que es legítimo “imaginar” eso “completamente nuevo”, a la pálida luz de lo que ya aquí hemos podido experimentar como correspondencia increíble con el deseo de nuestro corazón: una fiesta que no termina, una paz sin sombra, una morada cálida e iluminada en sus muchas estancias, una comida entre amigos en la que ya no hay temores ni repliegues. Es cierto que todo esto es tan solo lo que podemos entrever “como un cielo sereno a través de la niebla”. Por eso Benedicto XVI pudo responder así a uno de los jóvenes que dialogaban con él en el Encuentro de las Familias de Milán: “cuando trato de imaginar un poco cómo será el Paraíso, se me parece siempre al tiempo de mi juventud, de mi infancia… en este sentido, espero ir «a casa», yendo hacia la «otra parte del mundo»”.

“El primer anuncio es una necesidad, un compromiso, una responsabilidad y una pedagogía” Congreso Nacional de Pastoral Juvenil en Valencia SECRETARIADO DIOCESANO PARA LA ADOLESCENCIA Y LA JUVENTUD

(viene de portada) Así se ha cumplido con los objetivos del Congreso: descubrir nuevos caminos para evangelizar a los jóvenes y que ellos sean testigos del Evangelio en la cultura de hoy; actualizar la pastoral con jóvenes al lenguaje, sensibilidad, psicología y afectividad de los jóvenes; impulsar el entusiasmo misionero en un momento de gran secularización; promover nuevas expresiones evangelizadoras; y afrontar la nueva pastoral juvenil desde unas bases teológicas fuertes. Para ello, aparte de numerosas actividades, testimonios o actuaciones musicales, ha habido tres ponencias sobre el primer anuncio de Cristo, la evangelización de los jóvenes ante la “emergencia afectiva” y la pastoral de los jóvenes ante la emergencia edu-

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cativa hodierna teniendo presente el magisterio de Benedicto XVI sobre el tema. Estas ponencias, impartidas por Mons. Carlos Osoro, Mons. José Ignacio Munilla y Mons. Stanislaw Rylko respectivamente, han articulado el trabajo y han dejado unas cuantas ideas claras: el primer anuncio es una necesidad, un compromiso, una responsabilidad y una pedagogía; son los jóvenes los que especialmente están llamados a evangelizar a los jóvenes; para ser evangelizador antes hay que ser discípulo; no nos falta una técnica, pero sí personas capaces y crear estas personas es la tarea más urgente de nuestra actividad; recuperación de la centralidad de Dios y del camino de la belleza (via pulchritudinis), dos temas muy recurrentes en el pontificado de Benedicto XVI. Todo ello teniendo presente que sin Dios las cuentas no cuadran y que Dios no fracasa, aun cuando mirando al mundo parezca lo contrario. En fin, ha sido un congreso en el que, como nos decía Mons. Novell, obispo de Solsona, «El Señor nos ha guiñado el ojo».


EL RINCÓN DE CÁRITAS

Sin ánimo de ofender MARIBEL YUGUEROS

En algunos momentos nos sentimos rechazados, criticados, poco respetados… Es muy fácil ofender y sentirse ofendido, aunque también es posible detectar las amenazas y encontrar salidas para nuestras emociones. Las ofensas pueden ser conscientes o inconscientes; pero, independientemente de esto, constantemente lanzamos mensajes que invaden nuestro mundo emocional. Para que se produzca una ofensa tienen que darse tres factores: un ofensor, una ofensa y una persona que se ofende. De ahí el dicho: “no ofende quien quiere, sino quien puede”. Las ofensas generan sufrimiento, alteran las emociones, provocan malestar y enfermedades; por tanto, sentirse agraviado es poco inteligente. Supone que no confiamos en nosotros mismos y, para sentirnos valorados y queridos, necesitamos los parabienes de quienes nos rodean. Todas las ofensas se viven como agresiones, aunque no todas las agresiones provocan ofensas. El sentimiento de agravio está muy relacionado con nuestros recursos personales, varían según nuestra inteligencia emocional, nuestros valores, nuestra flexibilidad mental,

nuestro sentido del humor… La ofensa es un arma capaz de herir el amor propio, porque se fundamenta en la soberbia y el narcisismo, en el ego. No es necesario que haya un ofensor consciente para que alguien se sienta ofendido; se puede ofender consciente o inconscientemente, queriendo o sin saberlo… Ya que para convertirse en ofensor solo es necesario que exista una persona susceptible de sentirse ofendida. Por otra parte, también existen personas capaces de desarrollar todo un arte de la ofensa. Generalmente se trata de personas inseguras, con miedo, con un proyecto de vida flojo, de mente rígida… que se valen de la ofensa para relacionarse consigo mismas, con los otros y con el mundo. Se sienten invadidas por malestar físico y emocional, su mundo no tiene sentido y se sienten en inferioridad de condiciones. Consciente o inconscientemente, se sienten ofendidos consigo mismas por no saber gestionar su propia vida y, desde esa impotencia, optan por hundir a los demás intentando seguir adelante. Sin darse cuenta de que las ofendidas son ellas mismas. Para no vivir eternamente ofendidos, debemos protegernos de lo que consideramos amenazante; no entrando en la

espiral del agravio y dando salida a las emociones caóticas que se generan cuando nos sentimos heridos. Vivir ofendido supone una carga muy pesada: soledad, impotencia, amargura, dolor, desilusión, relaciones personales poco gratificantes… La persona que se siente agraviada se obsesiona con el daño recibido y elabora pensamientos que abren una y otra vez la herida; dejan de lado las cosas buenas y bellas de la vida. Anclada en el pasado, la mente deja fuera lo mejor del presente y sufre de forma recurrente y, a su vez, hace sufrir. Buscar culpables, quejarnos continuamente o adoptar el papel de víctimas son los instrumentos idóneos para generar sufrimiento, propio y ajeno. Por eso, es importante reconocer las emociones que nos genera la ofensa: celos, envidia, pesar, resentimiento, sufrimiento, ira… para canalizarlas de forma sana. La ofensa podemos percibirla no como un peligro, sino como una oportunidad a la que podemos dar una respuesta positiva canalizando asertivamente las emociones caóticas que nos ha generado; de forma que nuestra respuesta suponga un paso adelante en nuestro proceso de crecimiento personal.

IGLESIA EN MISIÓN

De bien nacidos es ser… DELEGACIÓN DE MISIONES

¡Agradecidos! Así nos mostramos, recién estrenado este “bendito mes” que “empieza con los Santos y termina con San Andrés”, todos los que integramos el equipo de la Delegación de Misiones. Y es que no podemos menos que mirar hacia atrás, al mes de octubre, “misionero” por excelencia, y dar gracias a todos los que habéis hecho realidad en vuestra vida y, por tanto,

en nuestra Diócesis, que desde “acá” se viviera también la “misión”. Desde la Delegación de Misiones agradecemos a los sacerdotes, a las religiosas y a todos los fieles vuestras oraciones por los misioneros, vuestros sacrificios y vuestra aportación económica. Nuestra oración es sustento para la acción evangelizadora de los misioneros extendidos por todo el mundo; nuestros sacrificios nos ponen en sintonía con su entrega, en ocasiones arriesgada hasta el extremo de dar la propia vida; y nuestra aportación económica ayuda a que dispongan de los medios precisos para dar a conocer la Buena Noticia del Evangelio. Si tenemos en cuenta el momento delicado que en España estamos viviendo, en lo que a la economía se refiere, nuestra colecta para el Domund adquiere un mayor valor, si cabe, pues estamos dando, no de lo que

nos sobra, sino de aquello que necesitamos. Se cumple así en nuestra vida lo que Jesús dice en el Evangelio… Damos gracias a Dios por las gracias que nos ha concedido durante este mes “misionero”. Pero recordamos que no se trata de dejar “aparcado” el tema de las Misiones hasta el año próximo. Hemos de vivir este espíritu todo el año, en nuestra oración y en las actividades organizadas, sin olvidar que todos, sin excepción, somos “misioneros de la fe”. Terminaremos este mes de noviembre con la Oración “misionera” en el Monasterio de las MM. Clarisas, el jueves, día 29, a las 5 de la tarde.

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Vuelve la Escuela de Catequistas

Para orar

El 17 de noviembre primera sesión

DIOS SIEMPRE ESCUCHA

Comenzado el Curso Pastoral vuelve otra vez la Escuela de Catequistas, un espacio de formación para los aproximadamente 120 catequistas con que cuenta nuestra Iglesia diocesana. El sábado 17 es la primera de las tres citas del curso. Será en el salón Obispo Mazarrasa del Palacio Episcopal. La Delegación Diocesana de Catequesis que organiza esta escuela pretende en este curso, como primer objetivo “seguir impulsando la renovación de la Iniciación Cristiana”. Para ello ofrecerán diversos materiales, claves y orientaciones a las parroquias. El calendario de la Delegación incluye también un retiro de Adviento (15 de diciembre) y una tanda de Ejercicios Espirituales en Ávila (del 15 al 17 de marzo). Todo ello teniendo como marco el Año de la Fe.

Dios siempre escucha cuando se le ruega y aunque a veces parezca estar dormido cuando el hombre se siente ya perdido el auxilio del cielo siempre llega. Y es que busca en el hombre una fe ciega pues su amor no desea ser temido en el fondo del hombre está escondido si le dejas surgir ¡tu ser anega! Por eso nunca pierdas la esperanza si el dolor aparece en tu camino, Dios velará amoroso su Alianza. Tu oración será oída sin tardanza y hará que sea hermoso tu destino ¡tu vida sufrirá una gran mudanza! Pablo Moro

RINCÓN LITÚRGICO

Los Concilios VIDAL RODRÍGUEZ ENCINAS

En el número anterior comenzamos a exponer, de manera elemental, qué era un concilio y las clases de concilios. Continuando con el tema digamos que, en la historia de la Iglesia se han celebrado veintiún concilios ecuménicos. El primero se celebró en Nicea el año 325. Hace varios años tuve la suerte de visitar esta antigua ciudad de Asia Menor, hoy llamada Iznik, en la actual Turquía. Este primer concilio universal lo había convocado el emperador Constantino y se celebró en el palacio imperial de verano en esta ciudad. Se estima que acudieron alrededor de 250 obispos de toda la cristiandad. Al menos un obispo de la Península Ibérica estuvo presente en este concilio, Osio de Córdoba, al que correspondió la presidencia del mismo en calidad de legado pontificio (representante del papa Silvestre I). Para poder llegar a tiempo al concilio, que se celebró entre mayo y julio, era preciso salir varios meses antes. Cuando nosotros hacemos el viaje en cinco horas de vuelo impresiona imaginarse lo que supondría un viaje en los meses más rigurosos del invierno.

El emperador Constantino buscaba la paz y la unidad en Iglesia perturbadas por la herejía arriana. Arrio, piadoso sacerdote de Alejandría, seguido principalmente del obispo Eusebio de

Nicomedia y otros presbíteros, negaba la divinidad de Jesucristo. Clarificar este asunto y condenar la herejía, que se iba extendiendo con rapidez, fue el principal asunto tratado en este concilio. Los concilios son conocidos por el nombre del lugar donde se han celebrado. Cuando en una ciudad se han celebrado más de un concilio se añade un número romano, por ejemplo,

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Concilio I de Nicea. Los ocho primeros concilios ecuménicos se celebraron en oriente: Nicea, Constantinopla, Éfeso, Calcedonia. A partir del año 1054 en el que se produjo la gran ruptura de la Iglesia, conocida como el Gran Cisma de Oriente, los doce restantes concilios ecuménicos se han celebrado en Occidente: Letrán, Lyon, Vienne, Constanza, Florencia, Trento, y los dos últimos concilios, conocidos como Concilio Ecuménico Vaticano I (1869-70) y Vaticano II (1962-65) por haberse celebrado en la Ciudad del Vaticano. Los concilios han sido siempre acontecimientos de gran trascendencia para la Iglesia: los dogmas de la fe recogidos en fórmulas precisas, los llamados símbolos de la fe o credos, es uno de los frutos de los primeros concilios, ante las numerosas herejías que iban surgiendo; en el siglo XVI el Concilio de Trento llamando a una profunda reforma, frente a la reforma de Lutero que había ocasionado una nueva ruptura en la Iglesia; o el Concilio Vaticano II llamando a la Iglesia, encerrada en sí misma, a ponerse en diálogo con el mundo contemporáneo.


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