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Sexo y rock n’ roll

ISSN 2011-3536

Publique sin palanca

www.hojablanca.net septiembre de 2008, distribución gratuita.


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HOJA BLANCA - septiembre 2008 # 5

FICCIÓN

aventura playera por alexander rios un hombre de ojos claros se acerca, se miran varias veces, la aventura playera que todos esperan, tienen que intercambiar unas cuantas palabras, no todo en la vida es sexo, suficiente, buscan un lugar entre las rocas, vamos chupa, y él obedece, se mete ese miembro a la boca, agora você, y él gusta, mientras, se masturba, ¿sabe usted si el sida se transmite también por sexo oral? doctor yo se lo chupé dos veces y tengo las encías sensibles, se les ha dicho tantas veces que no tengan relaciones sexuales con extraños, vamos a ver que dice tu familia de todo esto, ahora te consume el temor, después de venirse el pene se pone flácido, vas por las calles mirando a todos los heterosexuales con su pareja estable ¿qué has hecho? la tragedia ahí, cercenándolo todo, así de repente, de la playa al llanto, o tal vez nadie se entere y acá nunca pasó nada, te acordarás de esto y te dará risa. y caí caí igual a un adolescente que se deja penetrar por un extraño porque está bien ser promiscuo exactamente igual exactamente igual te gusta mi amor? me pregunta encima mío ese desconocido que me asfixia con sus besos Él, mi nuevo amor Nunca lo quise tan dentro de mí

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HOJA BLANCA Publique sin palanca Revista de distribución gratuita, septiembre de 2008 ISSN : 2011-3536 Directores: Catalina Ruiz-Navarro c@hojablanca.net Nathan Jaccard n@hojablanca.net Subdirectora: María José Montoya j@hojablanca.net Editora Gráfica: Catalina Ruiz-Navarro Comité editorial: Textos: Carlos Vallejo, Jacques Toulemonde, Gonzalo Múnera Imágenes: Ana Belén Cantoni, Juan Felipe San Miguel. Diagramación: María Paula Bolaños Fotografía Moda HB: Catalina Hernández Diseñadores Moda HB: Juan Fashion Victim, DAMMA Modelos: Isabel Pradilla, Camilo Gutierrez HBTV: Diego Cadena Cómic: Rodrigo Cuervo, Camilo Artelo Página web: Softdinet Ltda. Recepcionista: Rafaela Ruiz-Navarro Guzmán Portada: Guillermo Riveros Contraportada: Alexander Bustamante Distribución en puntos fijos: Red Nacional de Bibliotecas, Biblioteca Virgilio Barco, Biblioteca el Tunal, Biblioteca el Tintal, Biblioteca Luis Ángel Arango, Biblioteca Nacional, Fundación Gilberto Álzate Avendaño, Casa Poesía Silva, FCE, Universidad de los Andes, Universidad Nacional, Universidad Javeriana, Alianza Francesa, Instituto Colombo Americano, Universidad Jorge Tadeo Lozano, Universidad Politécnica Grancolombiana, Universidad Distrital, Universidad Pedagógica, Librería Arte y Letras, Librería Lerner, Librería Merlín, Librería Nacional, Residencias Torres del Parque, Galería El Bodegón, Galería El Garaje, Galería LaTina, Galería Diners, Bares Zona Rosa. Bares Zona Chapinero, Bares Zona Primero de Mayo, Bares Zona Javeriana, Bares Zona Candelaria, Universidad Santo Tomás , Universidad Católica De Colombia, Universidad Distrital Francisco José De Caldas , Universidad Piloto De Colombia , Sena, Universidad Manuela Beltrán, Fundación Universitaria “Los Libertadores”, Fundación Universitaria Konrad Lorenz , Universidad del Rosario , Universidad Autónoma De Colombia , Universidad De La Salle , Universidad Central , Universidad Externado De Colombia , Universidad La Gran Colombia , Universidad Libre , Universidad INCCA de Colombia, Valenzuela y Klenner Galería Mundo, Galeria Santafé, MAMBO, Luvina Libros, Web Café del Planetario, Tower Records, Kea, Mai Lirol Darlin, Galería El Museo, Museo Nacional, Museo de Artes del anco de la República, La Hamurguesería, La Mona Pizza. ¤ Pronto, muchos más. Agradecimientos: Luis LLoreda, Martín, Diana, Juan Fashion Victim, Carolina García, David, Marcelo, Andrés Méndez, Hector, Julito, Rodrigo Cuervo, María Paula Bolaños, Martta Navarro, Flor y la gente que nos quiere y nos soporta. Contacto: hojablanca@hojablanca.net www.hojablanca.net

Editorial

P. 4

Aventura Playera Alexander Ríos

P. 2

Chiflamicas Carlos Nieto

P. 6

Not Anymore Nataly Castañeda

p. 7

La veterana Daniel Delgado

p. 8

Anarquía en la nevera Gloria Esquivel

p.11

El final del planeta Luis Cermeño

p.12

Los dos sexos: Paula Echeverri

p. 13

Layne Adolfo Villafuerte

p. 14

La portada Yesid Romero

p. 16

Para: Mi rockero De: Su chica cosmo Daniela Hernandez

p. 17

Hermanos de sangre, saliva y leche Margarita Taborda

p. 19

Canciones para un domingo de resaca Javier Moyano

p. 20

El Hotel Chelsea W. Andrés Sánchez

p. 22

Moda HB

p. 24

Cadáver Exquisito

p. 26

HB x la ciudad

p. 27

Autores

p.28

Consejo Editorial

p. 29

Experto HB

p. 30

Gráfica Ana Cantoni Camila Barreto Johanna Rodriguez

p. 18 p. 23 p. 31

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El rock nos hizo jóvenes. El rock nos enseñó a querer el bar sucio, el inframundo irresistible, el amor de baño de discoteca, el azul reproche del cielo de la madrugada. El rock cambió nuestro idioma, nos introdujo a un bilingüismo que sólo se entiende cantado, nos ha dado una experiencia común en la que sentimos un llamado a vivir el instante. Esa ansiedad por vivir, que tanto se parece a la arrechera es de cierta manera lo que se siente ser joven, el impulso vital de querer follarse al mundo. Por eso no es casualidad que el término “rock and roll” fuera en sus comienzos una expresión del slang de los negros para referirse al sexo (el término como referencia a la música lo empezó a usar el locutor de radio Alan Freed en 1952). No es casualidad porque el joven rock se enredó con la madre sexo y engendraron... ¡La juventud! Antes de Elvis los jóvenes eran sólo personas en el estado medio entre la niñez y la adultez. El mundo supo que la juventud pesaba cuando empezó a llenar conciertos, cuando jovencitas de 16 empezaron a consumir masivamente los productos de sus ídolos, la economía se dio cuenta, nos volvimos el objetivo manoseado de una industria pero también una fuerza considerable, poderosa cuando no está anestesiada. El propósito de HOJA BLANCA es precisamente ese: articular las ideas jóvenes que emergen en Bogotá, permitir que la revista sea de todos, tener autores-lectores que propongan un nuevo lenguaje que dinamice el groove estético colombiano. Impulsados por una fuerza orgiástica salimos al público con nuestro primer número independiente, nuevo equipo, nuevas secciones, y el interés de consolidarnos como una plataforma para escritores, artistas, ilustradores, periodistas, diseñadores, músicos, fotógrafos, menores de 35,

EDITORIAL

sigue habiendo una coyuntura que reúne tanto al play boy como al metalero agreste, una soledad profunda, un amor esquivo, una sangre apasionada que más que roja parece rosada.

una plataforma que nos permita ser una red de jóvenes fuertes, heterogéneos y críticos. HOJA BLANCA es hija del sexo y el rock and roll en la media en que sin ellos la generación de lectores y autores que nos ocupa no existiría, por eso en nuestro re-nacimiento homenajeamos a nuestros padres. Ahora, usted se preguntará cómo un tema tan rudo como sexo y rock and roll desencadenó en una portada de luz suave y desnudos de piel de durazno. Claro, sí, hace una referencia a la nostalgia setentera que acompaña varios textos pero y ¿dónde está el rock rudo, el sexo salvaje? Pues pedimos rock and roll y nos llego un bolero. No está mal, empezamos a creer que la relación entre el sexo y el rock and roll (padre y madre primigenios del mundo en que vivimos) es nada más y nada menos que el amor. Las historias de esta edición lo prueban. Desde las que tomaron un formato periodístico hasta los poemas están atravesadas por corazones rotos, una melancolía romántica, y el amor en su acepción más cursi y más fiel, el amor de fan. Por eso pensamos que aunque algunos autores nos digan que sexo y rock and roll ya no van de la mano (¿divorcio? ¡dios nos ampare!), www.hojablanca.net

No se asuste, no hay nada de malo con la cursilería, es lo que permite que la vida tenga soundtrack. La vida es lo que pasa mientras oímos una canción; esta es la afirmación constante de los autores, que en esta edición han reemplazado el adjetivo por lyrics, que son un nuevo recurso narrativo. Los autores de esta edición nos hablan de sexo con galantería y desparpajo, con cariño y con rabia, es decir, con una interpretación lingüística de lo que sería un buen polvo. Nos hablan también de la muerte, de las drogas, del suicido y de vidas que se viven como en misión kamikaze. Rulfo decía que solo hay tres temas en la literatura, el amor, la vida y la muerte, así que no nos extrañemos, lo particular de esta edición es que los trata con una narrativa vertiginosa, y con una perspectiva vitalista, llorona, y brava. Quedamos a la espera de lo que vendrá con la próxima edición, que además es la de aniversario, (sí señores, cumplimos un año, y no sobra agradecer el apoyo de todos los que han participado en este proyecto y de todos nuestros lectores). El tema es 1 (o UNO o 1° o por dónde lo quiera coger). La página web como verán muy pronto, estará rediseñada, y tendremos nuevas secciones exclusivas de este medio como HBTV. También estamos vendiendo subscripciones por $15.000 todo un año (nooo ¿tan barato?) así que si quiere empezar a recibir HOJA BLANCA en la puerta de su casa no es si no que diga. Por lo pronto esperamos que esta edición les mueva el piso y la aguja y vengan a rockear con nosotros en el lanzamiento, el 3 de octubre, en el Caney del Tamarindo.


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¿FICCIÓN?

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CHIFLAMICAS lease como suena, y sin respirar por Carlos Nieto Ladys and no tan ladys, Soletmeintroducetoyou… a los Doors! Entonces Jim Morrison nacido en Florida canta light my fire y millones de vulvas en todos los bares del mundo se calientan al unísono en medio de la psikodélika sensualidad del contoneo de los cuerpos tan ganosos de placer y libertad como cuando años atrás Elvis Aaron Presley muerto en Tennessee cantaba heartbreak hotel y millones de pares de pitoncitos rosa se erectaban hacia el rey que les hacia temblar los labios y la piel ansiosa de roces como mucho después Guns ‘n’ Roses dilataban húmedas vértices con los gemidos de Axl que no necesitaba un Axe sino un escándalo para que sweet child’O mine acariciara sus curvas desde el cuello hasta el monte Venus como lo hizo antes Genne Simmons con su poderosa lengua que siempre iba mas allá de crazy nights hasta el punto más erógeno de las féminas masas ardientes y deseosas con el oído ya endulzado por la voz de Robert Plant que

entra y penetra, excita y penetra hasta el orgasmo de millones de palpitantes cuquitas y senos crispados que alcanzan el Nirvana de Kurt Cobain 1967-1994 gritando comeme as you are completamente mojadas y todavía más hot como los Red Hot Chili Peppers deslizándose por under the bridge que forman los millones de tensionados muslos unidos por candentes perineos que excitan a millones de corazones acelerados just like a Rolling Stone predispuestos para el coito entre melodías desde el cuerpo de Bruce Springsteen hasta la voz de Bruce Dickinson como desde Alice Cooper burning our bed hasta Alice in chains de sado y ternura al estilo Motley Crue como desde Fredy Mercury hermoso bisexual siempre de blanco esperma hasta el crazy Little thing call punto G. Oh can’t you see…? Windows in the skin. www.sir699.es.tl www.hojablanca.net


OPINIÓN

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Carlos Felipe Niño

Not Anymore

maniculiteteo ¿Rock o reggaeton? Por: Nataly Castañeda Garavito ¿Con que sexo y rock & roll van unidos de la mano? Esa idea para mí no deja de ligarse al pensamiento de la década del 60, cuando los hippies difundieron su liberación de amor en California y todo era “peace and love” al sonido de las buenas guitarras y bandas como los Beatles al mando de toda la situación. Entonces, a pesar de la gran orgía cubierta de pétalos de rosas y pelos sueltos, siluetas corriendo desnudas de un lado para el otro, y pantalones largos acompañados de blusas con decoraciones estrambóticas, había rock, pero

nada se compara hoy con la cochinada del Regaeton donde todo es “metélo papi y perrea mami”… eso si que no tiene nada

que ver con lo que antes era bien conocido como drogas, sexo & rock and roll. Yo no creo que en un concierto como el de Roger Waters, o en presentaciones como las de Rock al Parque, la gente se revele pasionalmente y empiece a amar a los demás. Más bien empiezan a ARMAR sus porritos y a poguear…Pero eso sí, en una fiesta Cross Over donde la mayoría de las tandas son de reggaetón (o si no, si es salsa, vallenato, merengue, los jóvenes bailan como si lo fuera), no falta el alto porcentaje de maniculiteteo de la mayoría de la población que aprovecha el ritmo de la música para disfrutar el ratico. Con esto no quiero sonar aburrida porque el sexo es un bien necesario, pero no para andar haciéndolo por ahí con cualquiera. Igual, ¿qué más se puede esperar de una música www.hojablanca.net

que solo denigra de la mujer y habla de sexo por donde se quiera mirar? Otro caso, váyase usted a Ibiza, a ver si luego de media hora de After Party no están todos empepados y desnudos jugando a “peace and love” por aquí y por allá. Entonces, Sexo y Rock & Roll, ha sido reemplazado por Sexo y Reggaeton, pero Sexo & Rock ya no van de la mano “Not anymore”. SI CLARO, se puede tener todo en la medida en la que se desee, pero nunca se llegará al mismo concepto o ideal con el que se comenzó hace muchos años atrás, cuando el amor estaba por encima hasta del sexo.


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NO FICCIÓN

La veterana Sexo con indiferencia Por: Daniel Delgado Serrano. Ella es una veterana en los placeres del amor. La veterana del sexo. Enciende un cigarrillo y pide una gaseosa. Está nerviosa a pesar de su edad y su experiencia con los hombres. Sonríe, intenta mirar directamente a los ojos y poner atención a las preguntas. Mientras tanto, de una rockola ubicada en la esquina de la taberna, intoxicada de voces extrañas y humo clandestino, emana música que narra historias tristes, acordes con el ambiente. Son las cinco y media de la tarde. Está escampando en Bogotá, y los charcos y los espejismos empiezan a tomarse la ciudad, los clientes no abundan. Es conocida en las calles como “Milena” aunque sus amigas de confianza le llaman “Gladys”. Una mujer gruesa que no supera los 1,70 de estatura, de cabellos rojizos pintados para disimular las canas, de ojos escondidos tras un fuerte maquillaje, de faldas cortas y zapatos planos. Lleva consigo una sonrisa que parece eterna pero un dolor que se refleja en sus ojos tristes y cansados. Llegó a Bogotá hace 20 años esperanzada en hallar buenas oportunidades de crecimiento personal y profesional que no había podido encontrar en su natal Tolima. Hija de campesinos trabajadores de una finca arrocera, Gladys o Milena, decidió alejarse a la edad de 25 años de su hogar en búsqueda de una vida lejos de la humildad del campesinado.

que prefirió alejarse con sus vicios que lo obligaban a maltratar a su familia.

darles educación, vivienda y algunas comodidades a mis hijos”.

Gladys tocó muchas puertas para encontrar un trabajo con el cual mantener a su familia. Pronto y en medio de su desesperación se aferró a la única posibilidad que se le presentó en esos días. Por medio de una amiga encontró trabajo en un Reservado ubicado en el barrio Restrepo.

Ya son 12 años que Milena lleva deambulando por las calles del centro de Bogotá junto a muchas mujeres, niñas y travestís dedicados a la supuesta ‘vida alegre’

–Solo tiene que darle masajes a unos cuantos tipos y ellos le van a pagar muy bien, cuenta “Gladys” acerca de lo que le dijeron aquella vez, lo que pensaba ella iba a ser un trabajotransitorio. “Yo sabía que tenía que ir a esos supuestos reservados. La primera vez que estuve con un tipo estaba muy nerviosa, realmente asustada y así dure toda esa noche. Sabía que lo que estaba haciendo no era correcto, pero en ese momento no di marcha atrás, lo estaba haciendo por el bienestar de mis hijos”, añade mientras se levanta a colocar una moneda en la rockola, a poner una canción que le dé seguridad a sus palabras. Era una de esas canciones de Vicente Fernández, una ranchera que la transportaba a los buenos tiempos.

Estando allí conoció, en un domingo de aquellos que le daban de descanso, al que creyó ser su príncipe azul.

La dignidad, la confianza, y la autoestima se fueron en el momento en el que, entonces la convertida “Gladys” a “Milena”, recibió dinero por primera vez al haber brindado 15 minutos de placer a un desconocido. Tenía 29 años en aquella época y todavía era una mujer atractiva y llena de vida. Pero al pasar los años, y los minutos que creía que durarían poco pero que le dejaron un dolor permanente, la convirtieron en otra persona.

Con él se casó al poco tiempo y tuvo un par de hijos. Una bella niña, que es la luz de sus ojos y su orgullo personal, y un niño, que es la esperanza que sembró después de un trágico abandono por parte de su compañero. Abandono por qué nunca lo volvió a ver. Él se fue cuando la niña tenía 3 años y el niño tan solo uno de vida; e intercambio por

“Ya tengo 16 años en este quehacer. Traté de retirarme un par de veces, pero me di cuenta que trabajando en un oficio que las personas denominan como digno, no ganaba lo suficiente. A pesar de todo, de que me avergüenza este trabajo, de que me tuve que separar del todo de mi familia y mis antiguos conocidos, gracias a él he podido brin-

Cuando llegó a la gran ciudad en 1987, se puso a trabajar en una casa de familia como doméstica.

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La mayoría de mujeres que se dedican a la prostitución y que se ubican sobre la avenida 19 y otras cuadras del centro a partir de las 10 de la mañana, son mujeres que llevan más de doce años metidas en el oficio más antiguo del mundo, todo por falta de oportunidades, de abandonos y de abusos de todo tipo, o de búsqueda de la vida fácil, que de fácil no tiene nada. Cada año, de acuerdo con un informe de balance social presentado por el DABS (Departamento Administrativo de Bienestar Social), dos millones de niñas entre los 5 y los 15 años entran a ser parte del mercado del sexo en Colombia. También, de acuerdo con un estudio realizado por la Cámara de Comercio de Bogotá, 3282 mujeres se dedican al comercio de sus cuerpos en las calles del centro, de ellas el 74% son cabezas de familia. A esto se le suman las casi 15 mil mujeres que trabajan en los 1087 establecimientos de ese sector de la capital. El problema sigue creciendo y la ‘Bogotá sin indiferencia’ es cada vez más indiferente. “Este trabajo es muy peligroso. Ya me han intentado matar dos veces. La que más recuerdo fue una vez en que me subí a un bus que pertenecía a la compañía Brasilia. El conductor me con-

venció y me dio un adelanto, luego

me llevó a la carrilera que se encuentra sobre la avenida 19. Ahí sacó un cuchillo y me empezó a insultar. Me

ordenaba que le hiciera cosas o que si no me mataba. Yo le ofrecí el dinero que había ganado esa noche y el tipo lo tomó y me botó del bus a la calle. Lloré


NO FICCIÓN toda esa noche y fui a colocar el denuncio pero nadie me prestó atención. Eso fue lo que más me dolió.” Mientras sigue narrando su historia se va desdibujando esa sonrisa que parecía eterna, y va cayendo en una narración solloza y triste. “A veces siento que todo me abandona. Mis hijos ya están grandes y estudiando en la universidad. Ya casi se van a ir de la casa y aún no saben a que se dedica su madre. No puedo regresar al Tolima por que me avergüenzo de mí misma. Pero tengo esta otra familia, la de las calles, la que siempre me acompaña a pesar de los muchos problemas que

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trae consigo este trabajo”. Este es un mundo sin padres y sin madres que lo puedan proteger a uno, sin esperanzas, sin metas que no sean las de obtener y comprar cosas a través de la venta del cuerpo. Un mundo que cada día esta creciendo y no solo por la falta de oportunidades y de calidad de vida que ofrece Colombia, sino también por la demanda de hombres envueltos en la soledad de ellos mismos y con ansias de calmar sus deseos. “He atendido desde muchachos de 17 años hasta señores muy adultos. Por acá han pasado políticos, policías y actores de la televisión. También he tenido

clientes que me piden que los amarre y los golpee con correas, o me piden otras locuras que hasta son divertidas, si no son bajo amenaza. He aprendido a complacer a mis clientes. También hay otros que son amables, y hasta admiradores enamoradizos, se vuelven ya conocidos. Ellos me hacen sentir menos avergonzada de lo que hago, de mí misma. Me hacen sentir mujer”, y finaliza Gladys o Milena, mientras recupera esa sonrisa eterna y se alista para volver andar por las calles grises del centro de la capital. A convertirse de nuevo en la veterana del amor que se compra.

Andrés Méndez

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Anarquía en la nevera intelligent dance music Por: Gloria Susana Esquivel Podríamos clasificar el sonido de una licuadora como una continuidad medianamente intensa. Mm, mmm, mmm. Eso nos daría el beat. Tendría que estar acompañado por un sonido que llevara la melodía. Tal vez el golpe de la hoja del cuchillo contra la tabla plástica cuando se corta un tomate, sac sac. “Todos los eventos sonoros de la vida diaria pueden ser eventos musicales plenos.”, me dice Andrés Gualdrón, teclado, voz y programación de Ego;, mientras intenta explicarme el núcleo de su proyecto musical. Ego; es un grupo de pop-punk que intenta introducir en sus composiciones elementos experimentales para cuestionar de manera directa lo que se entiende como música. “Asimilamos

sonidos del mundo en nuestra música, pero lo más lindo seria que nuestra música se asimilara a la vida diaria. Que nuestra música no interrumpa el continuo de las músicas que hay.”

Intento hacer un compendio de mis sonidos favoritos: el clic clic del teclado cuando escribo muy rápido, mi esfero negro micropunta cuando hace un primer contacto con la hoja y la rasguña, tras tras. Puede que Andrés tenga razón, somos participes de múltiples eventos sonoros, pero no sé hasta qué punto eso pueda llamarse música. Andrés no se puede quedar quieto y lo primero que le dice a Juan Pablo Bermúdez, guitarra, voz, programación y contraparte de Andrés en Ego;, cuando lo ve es: “Toes que care’ Vietnam”. Ése es el tipo de humor de Andrés; algo hermético y con referencias cruzadas. Cuando le digo a Andrés que me hable de él se ríe y cuestiona mis métodos periodísticos. Después me responde con la voz más seria que tiene que es un ‘pelao descomplicao’, que le gusta la rumba joven, la rumba cross over. Se ríe

y baja la mirada. Si las voces tuvieran texturas, la voz de Andrés sería aterciopelada, pero esa textura y ese tono sólo aparecen cuando se pone serio. Me dice que es una persona volátil que se deja llevar por la emocionalidad. Que tal vez esa emocionalidad es la que lo ha llevado a cometer los mayores aciertos y desaciertos que ha tenido en su vida. Juan Pablo va a otra velocidad. Su hablar es pausado y tras cada pregunta que le hago toma la grabadora y comienza a examinarla bajo diferentes ángulos. Siempre me advierte que se va a tomar su tiempo para responder y yo sólo me quedo observándolo y disfrutando los diferentes juegos que entabla con los objetos que están encima de la mesa. Me dice que él piensa que es una persona a la que le gusta mucho escuchar. Andrés cree algo diferente sobre él. Me dice que Juan Pablo es un hombre muy valiente, como un primitivo que se mete entre la selva a luchar contra lo desconocido. Resalta de Juan Pablo su gran tenacidad y me confiesa que si no fuera por esa tenacidad el concepto de Ego; seguiría estando en pañales. Ellos llaman “anarquía” lo que hacen, pues consideran que no hay nada que gobierne su música Dicen tocar geek pop – punk y para mí ese es un gran problema. No entiendo cómo una música tan pensada desde la reflexión estética puede ser pop. Las influencias de Ego; se agrupan bajo el título “intelligent dance music” (otro nombre que me pone a pensar en mil y un problemas de marketing y difusión), y entre ellos se encuentran grupos como Matmos (reconocidos por grabar junto a Björk y por configurar armonías utilizando samplers de liposucciones). Andrés me explica que a la hora de hacer su música, la regla no es ser experimentales sino hacer lo que sienten. Para él una de las influencias más grandes que tiene Ego; es Café Tacuba pues “son la prueba viva de que la absoluta libertad puede ser comunicativa”. Ver a Ego; en escena es una experiencia diferente. El espectador puede encontrar en medio de dos baladas un reggaeton que toma como base una fuga de www.hojablanca.net

Bach, o una canción cuyo instrumento principal es la voz de Andrés leyendo las instrucciones para usar el shampoo marca “Ego”. Este tipo de ejercicios en escena hace que algunas personas que los han visto los tilden de “chocolocos sin sentido” o que no entiendan que lo que buscan hacer es otro tipo de “música anarquista” a la que no se está acostumbrado. Sin embargo, existe un público que sí está interesado en la manera en la que ellos conciben la música y que piensan que son originales dentro de la escena bogotana. Esa originalidad resulta muy valiosa para quienes los escuchan y piensan que su música aunque industrial y electrónica resulta orgánica, “la música está muy viva, es un pequeño caos organizadito”. Juan Pablo me cuenta que alguna vez pensó que Andrés era el gas del briquet y él la chispa, que en determinando momento él quitaba la rendija y se armaba la llamarada. Para ellos el cuestionar la materia prima de la música es un interrogante que les sale de las entrañas. Y dice Juan Pablo: “si uno hace lo que le nace de las entrañas y lo que realmente quiere hacer debe, inevitablemente, salir algo valioso.” http://www.myspace.com/egomusica

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FICCIÓN

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EL FINAL DEL PLANETA sexo + ciencia ficción + cosas que nunca camian Por: Luis Cermeño Después del abandono de nuestro mundo, de su declive irreparable, el hombre se enfrenta a la nostalgia del pasado, al vacío y al espacio. La soledad vive en la noche, con sus putas, sus tabernas y sus rolas que se aferran al hombre como un óxido malsano y compañero. Home? I have no home. Hunted! Despised! Living like an animal. The jungle is my home. Then I will show the world I can be its master. I will perfect my own race of people, a race of atomic supermen which will conquer the world. BELA LUGOSI LA NOVIA DEL MONSTRUO.

De nuevo al infierno. Aquí el pecho se resiente con los gases de la atmósfera. Sobrevivimos en un mundo colapsado, sin regreso posible al final del mundo. El azul del cielo desapareció y los mares lincharon la cutrez del mundo. Un

desgarre vertical de los brazos impedía cualquier intento de reparación en la psiquis de una civilización humillada. En el gran cristal del cosmódromo la vi partir. No me dejó tiempo de decir adiós. Quizás tampoco yo quería decirlo. La gente se adhiere al cristal del cosmódromo y contempla por horas, como si quisieran que no los dejen solos. Tal vez yo también sume horas al frente de este cristal mohoso sin comprender que ella ya se ha ido. Paso horas sin sentido, paseando sin razón por los corredores y los salones de espera del cosmódromo. La misma imagen desgarradora de los rostros que se quedan. La misma cara ávida de porvenir de quienes se van. Mi corazón se atraganta de culpas en los pasillos muertos de este día de adioses definitivos. El día despunta lentamente a través de alfileres de llovizna. Paseo por los barrios negros con las manos en los bolsillos de la chaqueta. Los traficantes recogen a las putas que aún quedan, agotadas hasta el pellejo, y las llevan a buscar calor en cuartos de residencias baratas que colindan la zona. Finalmente, encuentro un antro en el que refugiarme por un instante. Dos cervezas, varios cigarrillos y varias canciones demoledoras. “Stargazer you call the shots and I

Una bella guaricha se acerca y me pregunta si quiero bailar. Sí nena, pero no quiero besarte la boca con aliento a pene. Bailamos, y

take’em”

me cuenta de varios negocios en el viejo mundo. No me interesa. Quiero volver a la barra. Quiero volver al silencio y a la tensión entre el bartender y yo. Tal vez odiaba mi vida. Tal vez quería decirme que odiaba en lo que me había vuelto,

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convencido de esa ficción de haber sido alguna vez algo mejor. Otra vez la guaricha sentada a mi lado. Otra vez interrumpiendo la canción con su chillona voz. Estaba harto de las mujeres. Estaba harto de que me rompieran el corazón. Estaba harto de su sexo artificial. Estaba también cansado de mí, de ser tan femenino, de ser tan poco macho. Estaba harto de su exigencia. Harto de que uno nunca fuera lo suficiente para su chica. Harto de las demostraciones. Harto del mundo; sí, eso era. Estaba harto de que uno nunca fuera lo suficiente para este mundo de mierda. Y la guaricha seguía hablando. Le miraba sus bellos ojos azules. Esa risa de doble intención. Ese pelo rubio cenizo sobre su cara reseca y aburrida. Quería que se callara. Me la imaginaba debajo de un hombre sucio hace unas pocas horas. Me la imaginaba gritando y gimiendo de placer. Me la imaginaba confesándole que era el mejor sexo que había tenido. Y ahora estaba acá, hablándome e interrumpiendo las canciones que yo programaba para sosegar mi ánimo. Me imaginaba que ella era de las que creía que el sexo era lo mejor de esta vida, de esa clase de mediocres. De la clase de mediocres que dice que necesita compañía. Pero yo no era compañía. Al salir la mañana era negra. Los alfileres de llovizna todavía herían. Ya no quedaban putas ni malandros. Me consuelo pensando en los miles de millones de receptores neuronales que se fueron atrofiando e inutilizando a lo largo de mi mala vida. Todos ellos representan las posibilidades de haber sido lo que hoy no soy. Me imaginaba atravesando el espacio. Ahora sé que Lisa no quiso ver las estrellas y que cuando partió se quedó fija en el planeta azul. Preguntándose por qué se vería tan pequeño o por qué ya no se veía. Como en un perverso juego de zoom en el que los confines se borran, entendería que yo tampoco existía desde las distancias infinitas.


OPINIÓN

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Los dos sexos: Por Paula Echeverri

El de los veintipoquito y el de los casitreinta. Pero apenas logré dominar el de los veintipoquito me cambiaron el paradigma para el de los casitreinta. Lo cual, supongo, no está mal. Implica nuevos retos. Será un gusto adquirido como los hongos y la cerveza. Hay otros dos sexos distintos. Uno es como bañarse por la mañana. Rico, pero no muy memorable. A veces a uno no le provoca. Pero hay otro que es increíble. Memorabilísimo. Como salir goteando del mar, con esa contracción en el pecho de tener frío y los senos nasales congestionados (sí, estar moqueando) y la piel pegachenta que siente mientras se le cristaliza la sal encima.

Alexander Bustamante

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NO FICCIÓN

Layne

leproso en las entrañas Por: Adolfo Villafuerte Nadie habla de él, pero Layne Staley fue voz líder y el principal letrista de la banda Alice in Chains, a la cual solían calificar de grunge, pero que ahora resultó ser de heavy metal, (así como Stone Temple Pilots resultó ser glam, Nirvana pop, y Pearl Jam, simplemente rock; ¿será que Soundgarden si tuvo algo de grunge? ¿Será que el grunge siquiera existió?). Alice in Chains se formó en 1987, y lanzó su primer álbum, Facelift, en 1990. El primer sencillo Man in a Box, fue la introducción al público del rarísimo e inimitable tono de voz de Staley. A Facelift le siguieron respectivamente Dirt, Sap, Jar of Flies y Alice in Chains (también conocido como Tripod). ¿Qué es lo que hace tan especiales a Alice in Chains y Layne Staley? El puñado de canciones más putamente oscuras que hasta ahora se hayan escuchado. Una evolución canalla de Black Sabbath. Los pelados de hoy están demasiado acostumbrados al ruido, al volumen; escuchar God Smack con cuidado -con letras y todo- es una experiencia superior; más que con cualquier banda de Black Metal que yo haya oído; simplemente porque es real. A Layne nunca le preocuparon demasiado aquellos diablillos con que tantas bandas de payasos afeminados decoraban las portadas de sus discos, embutidos en pantalones de cuero haciéndose los malos. Si Trent Reznor nos llevó por un Downward Spiral, Alice in Chains lo bota a uno escaleras abajo con canciones como Grind, Down in a Hole (para mi, la versión definitiva de esta canción es la del discutido Unplugged del ’96), Again y la frenética Them Bones. La heroína y los monstruos que la acompañan mataron a Layne Staley. Si alguna vez hubo un mártir en el rock, si alguna vez alguien buscó o necesitó de alguno… ese fue Staley… por la forma en que vivió, y por la forma en que murió. Ninguno de estos niños bonitos de labial negro y largas mechas alisadas, diariamente remojadas en acondicionador, podría siquiera concebir la profundidad de la penumbra de Layne. En un documental sobre Andrés Caice-

do, le escuché decir a Carlos Mayolo que Caicedo, al suicidarse, se había quedado con el poema que fue la Cali de aquella época, mientras ellos, los pobrecitos que siguieron vivos, se quedaron con el borrón de tal poema… así que nuestros cineastas, aparte de hacer películas aburridas, se dedicaban a romantizar el suicidio. Al final, el espeluznante declive de Staley, termina siendo un mensaje de vida. Aquí no hubo poema ni romance. Él nunca pudo beber del narcótico té Pennyroyal de Cobain. Se aferró a la vida, literalmente pudriéndose en ella, hasta que el 5 de Abril del 2002, cuando ya nadie se acordaba de él, muy discretamente se marchó. Cuando el autotitulado Alice in Chains se lanzó, a finales de 1995, Staley se encontraba en su cúspide como compositor. Sin embargo, su furiosa adicción a la heroína ya había ocasionado una mella irreparable, y poco después que Alice in Chains saliera al mercado, su estado físico empezó a declinar tanto que el grupo no pudo completar las fechas de su gira promocional. Adicionalmente, en septiembre de 1996, la novia de Staley, Demri Lara Parrott, murió a causa de complicaciones con una especie de infección ocasionada por el uso de drogas, lo que afectó a Staley de tal forma que sus amigos lo pusieron en algo así como una guardia anti-suicidio, en caso de algún intento, pero no hubo caso.

su cumpleaños, la fundación le rinde tributo al individuo que, con su terrible testimonio, a punta de sufrimiento y la ausencia de romanticismo sobre su condición, ayudó a atraer atención sobre un tema no poco grave pero si muy poco discutido. Esto habría hecho feliz a Layne; para saberlo, no hace falta más que revisar algunas frases de la canción Sickman: What the hell am I? / Leper from inside / Inside wall of peace / Dirty and diseased / Sickman, sickman…

Ninguno de estos niños bonitos de labial negro y largas mechas alisadas, diariamente remojadas en acondicionador, podría siquiera concebir la profundidad de la penumbra de Layne.

El cuerpo de Layne fue encontrado el 20 de Abril, quince días después de su muerte a causa de una sobredosis de speedball, un mortífero cóctel de heroína y cocaína. Inmediatamente después Alice in Chains anunció su disolución. Rockeros grandes y malos, como Jerry Cantrell, Eddy Vedder se vieron homenajeándolo con lágrimas en los ojos al recordar la persona que era antes de morir en vida. Antes de ser totalmente consumido por sus demonios químicos. Ahora todo había terminado. El ciclo se cierra con “The Layne Staley Fund”, una organización sin ánimo de lucro que se dedica a reunir fondos para tratamientos a la adicción a las drogas. Todos los años, en agosto, alrededor de www.hojablanca.net

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FICCIÓN

Trashboy

Por: Yesid Gerardo Romero Heredia. La conocí un viernes por la noche. Nosotros, en esa ciudad de vientos fríos y tardes solitarias, donde la esperanza y los sueños se conservan cautivos como alimento sin fecha de vencimiento dentro de una nevera pesimista y egoísta, programada siempre en el siempre de los demás, en nuestro papel de comensales hambrientos, buscábamos refugio de la noche, de la tristeza y del día siguiente. Buscábamos refugio en un bar: el que fuera. En Colombia se pide para todo. Como si conocer al ladrón nos salvara del robo. La cédula puede decir de su dueño lo mismo que el popó puede decir del perro. Oí de un nuevo proyecto de ley: todo hombre o mujer mayor de 18 años deberá presentar su cédula al momento de sacar fotocopias y comprar empanadas. Es la respuesta eficaz a la creciente ola delictiva de la ciudad y el país, promovida en base a un serio estudio criminalístico con fines de captura. Lo certifica el bando real:

sólo los gamines, clasemediosos y comunistas comen empanadas y sólo los desocupados sacan fotocopias –hojas de vida cuando no son aun o todavía estudiantes de universidades públicas-. El ponente dijo

algo así: se deben atacar los focos delincuenciales.

La portada

La cédula es como la juventud. Quien la tiene se ufana de algo que no le representó ningún esfuerzo y que en todo caso le durará muy poco. Al final todo el mundo termina avergonzado de sí mismo y de su cédula. De sí mismo porque envejece y de esta porque lo certifica. O porqué salió feo o fea en la foto, o porqué se llama Marcela Quinchanegua y nació en Choachí.

No necesita presentación

Era viernes por la noche y hacía frío. Nada nuevo. Teníamos 17 años y no nos dejaron entrar a La gran fiesta. Nada nuevo. Fuimos entonces a El que fuera, y Sidney Toni, administrador de esa carrocería de camión mochilero a la que pretenciosamente llamaba bar, nos abrió las puertas de par en par con su acostumbrada tarifa preferencial: Como no tienen cédula la cerveza les cuesta mil pesos más que a los demás. Nada nuevo. Esa noche cantamos y sentí nos hacíamos inseparables. La quería. Vivía enamorada de Axl Rose y a mí me gusta Nirvana. Supe entonces que sería mi charolastra: amiga elevada a la máxima potencia de parce, multiplicada por comadre cien veces. Se fue convirtiendo sin que nos diéramos cuenta en la John Lennon del grupo. Ella y nosotros buscábamos lo mismo: alguien que nos adoptara. ¿Qué puede decir de nosotros un www.hojablanca.net

documento como ese? Lo más relevante es un número que no escoges. Y de principio a fin eres reducido a un montón de cifras y datos: cuanto mides, en que número naciste, donde naciste y que sexo tienes. Ah y claro, no te preguntan por qué a tu mamá en el séptimo mes de embarazo le dio por llamarte Esteban. Importante es entonces, incluir también el tipo de música que prefieres, tus gustos en cine, el nombre del escritor a quien no soportas, la edad en la que diste tu primer beso, el número de veces que te has enamorado y la forma en la que te gusta hacer el amor. Nos ahorraríamos así tanto lío y tantos muertos. (¿En quién crees y qué sueñas cuando estás despierto?). El día en que súper-Kate abortó, cumplía 18 años. Cuando Germán-Boy me contó lo que de verdad hacían en la clínica femmedica, lloré como chiflado. Lloré por el niño muerto. Lennon y Chapman eran amantes, efímeramente padres, cómplices, y yo: la Yoko Ono, loca y cornuda que acababa con los Beatles. Me entristece pensar que finalmente la cedula de súper-Kate, dice más cosas que la de los demás.


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PARA: MI ROCKERO DE: SU CHICA COSMO Tu preguntas, cosmopolitan responde

Andrés Mendez

Por Daniela etc Me decías que era tu musa; yo creo que en silencio te burlabas pensando que no era más que tu moza. Hoy con el corazón roto, sé que sigues tirándotela como será tu costumbre. También sé, que sabes que te amo, pero por miedo has preferido olvidarlo. Te conocí una de tantas noches, ya hace algunos años, cuando eras tan pequeñito que ni pensar que hoy me lograrías tener así de cogida. Traías contigo la música colgada al hombro, en tu cara guardabas ya varios vicios pero tus labios eran tan suaves y tus ojos como dos túneles de viento, así que nada me importó y te permití pasar. El último test titulado Razones par las cuales ellos salen corriendo, arrojo que el 80% de los chicos odian competir con su pareja, la sola idea de perder los aterra. Ningún hombre, por más rockero que sea, la dejaría a ella que se parece tanto a su madre, por una como yo, menos si recuerda que después de tres cervezas se comporta como una ramera

pidiendo besos, caricias y algo más, en lugares y de formas en las que ella, la futura madre de sus hijos jamás lo haría. Cosmopolitan también asegura que tener orgasmos libera una sustancia que enamora, y echando cabeza creo haberme imaginado con mi rokero en la portada de Rolling Stone después de haber tirado juntos por primera vez. La idea me enfurece, no puedo negar que el sexo con este artista es de las pocas cosas que realmente funcionan bien en mi vida, algo así como la mejor rola encontrada jamás. Pero la idea de ser de esas mujeres controladas por su sexo sediento me enloquece, eso es muy duro hasta para mí que no paso de ser una chica cosmo. Además, por ahí de paso advierten que después del sexo las posibilidades de romance son mínimas. Me fallé, mejor si me hubiera mantenido como un mito, no debí abrir las piernas. Tal vez así de pronto hoy me encontraría tomando cerveza en aquel antro oscuro improvisado en un garaje y al salir me firme el referendo por el agua

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acompañarías al bus convencido de amarme. Y no como aquella noche en la que termine en tu cama para luego a la madrugada tomar un taxi mientras tu madre me despedía con cara de desprecio por la ventana. No tienes idea y tampoco la tendrás, te perdiste del rumbo, no poder desligar el rock de la droga y el alcohol te ha fritado la cabeza, quédate con tu insignificante mujercita que yo acá me puedo entretener con el calendario anual, donde aparecen hombres que si parecen hombres, con dietas y ejercicios para antes de ir a la playa, los test y horóscopos me ayudaran a saber cómo comportarme en la vida,

es más, en unos tres meses seguramente ya me habré terminado un libro buenísimo de Walter riso y estaré sana de nuevo.


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GRテ:ICA

Ana Cantoni

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Hermanos de sangre, saliva y leche un sountrack para amores de apartamento Por Margarita Taborda Desperté en una cama que no era mía, en cucos y con un sabor amargo en la garganta. “¿Qué putas pasó?, ¿dónde estoy?”, me preguntaba una y otra vez. Después de unos segundos y la fuerte resaca del guayabo, supe que no estaba sola en la cama y me asusté, sobre todo porque era mi amigo Roberto. Un “¿cómo resulté tirando con este man?” retumbaba como una pelota de squash en mi cabeza, mientras miraba a todas partes buscando mi ropa. Sólo encontré mis jeans. De la noche anterior recuerdo que salí de clase como a las seis de la tarde y me fui derechito a la casa de Roberto, pues era viernes y además el día de nuestra sagrada parranda del mes en su casa. En la entrada me recibió David, su primo que también es mi amigo y me dio una cerveza. Estaban escuchando Welcome to the jungle, el himno de Guns N’ Roses y del apartacho. Roberto llegó de clases poco después, cuando ya estaba lleno de amigos y amigos de los amigos. “Mierda, tengo una laguna”, me grité a mí misma sentada en la cama con las tetas al aire. En ese momento entró Julio, el hermano de Roberto, un fotógrafo aficionado de 17 años que me dijo: “¿le puedo tomar una foto?”. No le respondí pero de todas formas la tomó y se fue. Me levanté de la cama, me puse los jeans y una camiseta blanca, raída y con el cuello jeteado que encontré en el suelo y me quedó grande pero no me importó y salí a la sala a ver si tenía la suerte de ver por ahí mi ropa. En una silla estaba Julio, con una taza de chocolate en la mano y, mirándome con sus grandes ojos, me ofreció una y yo se la recibí. “Se veían lindos anoche”, dijo, soplando su taza, sarcástico. “¿Cuándo?”, pregunté pasito para no despertar a los que dormían en la sala. “Unos dormían y otros hacían cola en el baño para vomitar, pero ustedes estaban

reborrachos bailando amasisados Californication como si fuera un reggaeton y yo les tomé unas fotos rebonitas”. Una semana después recibí en mi apartamento a Julio, que venía a mostrarme las fotos. “La novia de Roberto llegó ayer y no es aguanta que vea esto”, me dijo mientras yo las tomaba en mis manos, las revisaba con cuidado y me enteraba de que nos había sacado unas tirando. “¡Qué voyeurista!” le dije mientras le pegaba un puñito en el brazo. Esa fue la última parranda, porque cuando la novia de Roberto se fue a vivir con él las prohibió, “nada de parrandas y nada de visitas”. Y la esperanza de volver a hacer una se acabó cuando ella quedó embarazada y él se tuvo que ajuiciar. Ni Roberto, ni Julio ni yo volvimos a hablar del episodio, era lo mejor para los tres. Unos meses después, una noche que no esperaba a nadie y comía en mi apartamento, tocaron la puerta. Era Julio, que venía a decirme que se iba del país a estudiar fotografía y quería despedirse. Entonces saqué una caja de vino Facundo de la nevera y fuimos a mi cuarto a actualizarnos de historias.

Puse toda la música de mi computador en orden aleatorio y entre copa y copa, Ramones, The Doors, Led Zeppelin y más trago empezamos a besarnos con pasión hasta que no nos quedó prenda encima. AC/DC con su Back in

black le imprimió ritmo a la follada, que se extendió hasta la mañana, canción tras canción, orgasmo tras orgasmo. www.hojablanca.net

Después de semejante ejercicio me sentí culpable y le hice desayuno: ahora lo veía tan inocente y frágil como siempre lo había visto. “Qué rico, las tortillas de espinaca son mis favoritas”, dijo, devorándolas. Julio se fue dos días después, y aunque seguimos hablando por Chat y me alegraba que le estuviera yendo bien, nunca mencionamos el hecho. Meses más tarde, llegó el hermano menor de ambos, así como llegó al mundo la hija de Roberto. A ella supe que le pusieron Eliana, y él se llamaba Javier y era un adolescente de dieciséis años entusiasmado por comenzar clases en la universidad. Lo conocí por David, que lo trataba un poco distante, quizás por ser ocho años mayor que él. Nos empezamos a ver porque mantenía con su prima Carmen, que también era mi amiga. Una noche cualquiera estaba sola y aburrida en mi apartacho y decidí emborracharme con Carmen y Javier. Ese fue el inicio de su prematura relación con el rock: quedó encantado con Skid Row y Nin Inch Nails. Y entonces pasó. Sonaba esa canción demente que es Te quiero puta, de Rammstein, en cuyo video me he imaginado a los del grupo vestidos con las balas en el pecho como Pancho Villa o con el pañuelo rojo y el sombrero de Speedy González, y Carmen no aguantó y se fue a vomitar al baño y nos dejó solos y estábamos tan ebrios que sin que nos importara su suerte o que saliera de pronto empezamos a besarnos y sus manos grandes y veloces buscaron mi cintura, desataron mi sostén debajo de la blusa y el resto es historia. La música no dejó de sonar, esta vez era REM con su Losing my religion acompañando la vomitada de carmen en el baño y los quejidos provenientes del sofá.


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FICCIÓN Después de nuestro saludo de rutina chocábamos nuestros puños. El Negro era un soñador a su modo. En repetidas ocasiones me contó su plan de montar la primera Whiskeria rock de Bogotá; su visión incluía mujeres hermosas moviendo lo que la naturaleza les dio y tras ellas un video de los Sex y su Anarchy, se emocionaba pensando en la creciente clientela del lugar y cómo su oficina tendría una tina de cerveza, el lugar se llamaría Extremo duro. Debo confesar que siempre me esforcé en dar argumentos para destruír su sueño, como que los rockers son gente sin billete, que ni trabajando toda su vida en el taller de su viejo reuniría el dinero para la infraestructura del lugar. No podía ser más egoísta de mi parte, él también se despertaba todas las mañanas y se miraba al espejo y no encontraba el rumbo, yo era un mierda y él un soñador, él me decía hippie y yo Punki, éramos dos olvidados escribiendo canciones por la calle, sabiendo que nunca seríamos estrellas de rock y que nuestro transporte sería el público y las doch-patas, con una remota posibilidad de montar en un coche con vidrios oscuros y mal parecido a una limosina el día de nuestro funeral. El montó antes que yo en el maldito carruaje. TRACK (UN PESIMO COVER)

CANCIONES PARA UN DOMINGO DE RESACA la historia de dos amigos y un par de piernas Por Javier Moyano INTRO Hoy se cumple otro año del fallecimiento del Negro, mi amigo de noches de olvido etílico, mi compañero de pasos por la ciudad, sin buscar nada, sin ruta, sin parada, sin prisa. Recuerdo su voz gruesa saludándome con un: ¡Qué hay para hacer maldito hippie! Y yo sólo respondía casi automáticamente: ¡Nada sucio Punki, nunca hay nada que hacer! www.hojablanca.net

Wish you were here, querido amigo. Las noches de ausencia nos las pasamos cantando los restos del náufrago de Bunbury, la parte que más nos gustaba era: “Nos queda Leonard Cohen, Tom Waits y Nick Cave. Jaime, Santiago, el Loco y Andrés. Charly, Fito, Spinetta, Érica, Andrea y, cómo no, esa, mi Julieta”. Su Julieta, la chica de la mirada triste que tanto lo amó, ella, la Julieta del furioso, la que le regaló por primera vez en su vida el placer de una noche de pasión. El Negro me contó aquel encuentro, al comienzo me fue difícil creer que a sus 24 años nunca antes hubiera estado con una mujer, pero por respeto a la maravillosa manera como contaba aquella historia no pregunte más, tal vez antes sólo fueron huesos, carne, deseo, 1 2 3 coito, tal vez sólo hasta que estuvo con su Julieta sintió estar con una mujer. No

hay cosa más berraca en el mundo que saber que tu mejor y único amigo se está cogiendo a su amor mientras tu tiras colillas al techo de tu solitaria cueva.

Me empezó a incomodar su visita pues


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se gastaba horas enteras contándome detalles de su chica, cosas como: anoche lo hicimos escuchando The Doors y Jethro Tull, ahora entiendo por qué le gusta tanto esa mierda de música. Escucharlo me daba nauseas. Yo era el hippie y él mi querido maldito punki. Ya el Sid de mi barriada nunca más cantaría “Don’t be told what you want/ Don’t be told what you need/ There’s no future/ there’s no future/ there’s no future for you. BONUS TRACK (REQUIEM ENTRE SABANAS) El Negro era el más fuerte de los furiosos, con indumentaria de combate, desayunando odio y almorzando poesía de autores desconocidos llenos de odio, pero cuando por una chica dejas tu armadura y te conviertes en lo que más odias la cosa se jode sin retorno; los pelos de una cuca jalan más que el motor de una tractomula y las relaciones sentimentales son una cosa de poder, poder joder al otro. Esa noche su Julieta llegó hermosa a mi cueva, preocupada por lo que ella llamaba fin de la chispa, y por eso digo que lo amo, porque amar también es saber que todo se cae, sólo cuando amas sabes que todo ha terminado. Y Julieta se hizo la muerta y yo me tomé su veneno, y con cada empujada pensaba en que sería lo mejor para el Negro, y con cada suspirito suyo de placer pensaba en las grandes mentiras que me había contado mi amigo sobre su sexo, y mientras más pedía yo más quería romperla por embustera, y mientras más abría sus piernas yo más quería destrozarla por ser una falsificación de una porcelana de Taiwán, y sólo cuando el Negro llegó sin avisar supe que todo era real y que no estaba en uno de mis sueños etílicos, y supe que no había sido buena idea darle la llave para ingresar a mi cueva, y supe por su mirada y su silencio que nunca mas cantaríamos Only you. Al Negro se lo llevó esa noche una tractomula por delante, manejada por un chofer presuroso de entregar su carga y meterse a un burdel de quinta. Julieta salió y dejó el CD de Tool que nos ambientó la noche de fluídos y traición, yo supe que convertirse en un furioso es sencillo cuando nunca has llevado armadura alguna, cuando la gente piensa que eres un maldito hippie y el pelo en tu cabeza empieza a faltar, y aunque pasen cada vez más lentos los días y el sueldo de mi trabajo burocrático no alcance para mucho, sueño con comprarme una tina y llenarla de cerveza y pagar la cuenta que tengo pendiente con la vida no antes sin decir, wish you were here, querido amigo.

Andrés Mendez

La Breve historia del pene y aledaños a través de los siglos y los años es una composición oral que, como todos los productos de la cultura y la sabiduría popular, ha viajado por el tiempo, aumentando y variando de boca en boca. Fue inventada cerca de 1921 en el departamento de Santander, y sus autores de entonces, los parlamentarios Jaime Barrera Parra y Arturo Regueros Peralta, nos dejaron con él un testimonio de lo aburridas que podían ser entonces las sesiones de la Cámara de Representantes y de las posibilidades del ocio creativo. Dejamos a nuestros lectores una muestra, sobre el capítulo “Filosofía” y los invitamos para que continúen con la vida de este feliz romance en endecasílabos, al que pueden agregar lo que se les venga (en gana).

* Sócrates predicaba el onanismo, con la frase “Conócete a ti mismo”, y el idealismo de Platón rebaja y convierte el amor en pura “paja”. * Descartes, en sus dudas vacilaba, si su mujer también se la jugaba, y Kant sostiene que los polvos idos solo son “ilusión de los sentidos”. * Schopenhauer, con duro pesimismo, creía que toda “chocha” era lo mismo. * Carlos Marx en sus obras sostenía, que “la paja” es cuestión de economía, pero Hegel a la inversión le dio otro nombre: “la explotación del hombre por el hombre”…. * Stuart Mill bautizaba rencoroso, al silogismo, “círculo vicioso”. www.hojablanca.net


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El Hotel Chelsea más eyaculaciones Por: W. Andrés Sánchez M. Caminando por las calles siempre humeantes, se llega a un edificio ancho que parece levantado en arcilla. Clavado en el centro de la columna vertebral que sostiene la mole de color rojo apagado, en las noches típicas, un aviso refulgente lanza letras en neón al transeúnte de manos hundidas en los bolsillos. Nunca he estado entre la Séptima y la Octava Avenida de New York, jamás he pisado la misma acera húmeda sobre la cual anduvieron Lou Reed en busca de sus jíbaros o Richard Hell al lado de su infierno personal, pero imagino que así debe ser cruzarse con la fachada del Hotel Chelsea. Si hay un lugar donde se concentren historias de canciones, relatos de poesía y crónicas de artistas refugiados, el título honorífico se lo lleva con creces el famoso Hotel Chelsea del 222 oeste de la Calle 23. Sobre la cama destendida de una de sus habitaciones, Janis Joplin le dio una mamada tan memorable a Leonard Cohen, que este mujeriego impenitente escribió una canción titulada “Chelsea Hotel #2”, plagada en líricas de puro sexo sin mencionar nunca la palabra, sin riffs camorreros de guitarra eléctrica, pero tan inflada de vitalidad y canallada como el número de rock más raso y explícito.

La mejor manera de rastrear las huellas de semen presentes en el perpetuo amancebamiento entre la música rock y el sexo, consiste en meterse bajo las sábanas manchadas de las habitaciones de motel y de las suites de hoteles de una noche, refugios que

dan cabida al desafuero de la estrella con su séquito de groupies, seguidores y amantes ocasionales de bando y bando. Ya que me encanta incurrir en herejías, quiero afirmar que el aperitivo delicioso del sexo no es exclusividad total del rock, el sexo es solo una parte de una manifestación vital con

envoltura de forma “artística”, y hay unas más cercanas al Arte que otras. Al trasluz de la genitalidad humana, el artista pareciera una criatura portadora de un sexo menos obediente, tal vez la sensibilidad o aquel receptáculo captador de lo que lo circunda y del cual él mismo es poseedor, le imprime también una susceptibilidad sexual, un aura de hipersexualidad que le sigue a donde vaya, presente en la unión de los sexos y en la realización de la obra. Nicolo Paganini, la más grande estrella de rock de todas las épocas, murió de una sífilis atrapada en uno de sus numerosos encuentros bajo la falda. Al finalizar cada espectáculo de extremo virtuosismo al violín que daba en los salones aristocráticos de la Europa del siglo XIX, había una acalorada fanática, seducida por su técnica imposible, dispuesta a desmelenarse sobre un diván, luego que el fantástico Paganini dejara a un lado las cuerdas y el arco. Ni siquiera el fervor de Hendrix entregado a los gemidos de su guitarra se compara con la deslumbradora estrella de Paganini, quien no tuvo la obligación de terciarse una Gibson al hombro o de agitarse frenéticamente en un escenario abarrotado de seres sedientos de salvación, para llegar a ser la primera rock star, mucho antes que el blues pariera al mismo rock’n’roll. Hendrix y su gonorrea también fueron conspicuos visitantes del Hotel Chelsea. Allí, el negro se culeó a Janis, quien cantaba como una bendita negra; se tiró también a cada una en la fila de seguidoras que le apagaban el porro con una mamada perfecta. En una de las habitaciones del hotel, se presume que el buen chico de Sid Vicious martilló con el puñal a su noviecita Nancy, muy seguramente tras finalizar una sesión de anfetaminas corriendo por aquí y por allá, y una correcta dosis de sexo añadida al combustible cocktail. Ah claro, como un buen power trío, se encuentra el terceto encadenado del sexo, drogas y rock’n’roll, parecería que el uno se volviese una inconsistencia sin el otro, son el trípode mágico que sostiene el imaginario de la música contemporánea popular, pues definitivamente artistas “no rock”, caso de la espectacular Amy Winehouse, están encaminados a morir de una sobredosis inmediatamente después de haber www.hojablanca.net

follado como un demonio; en ella vislumbro tanto espíritu rock como en el más adecuado de los Mick Jagger,

Sin embargo, me atengo a los lineamientos dictados por los directores de Hoja Blanca, y cerrando los ojos, anulo el otro componente del trío, las drogas, mucho más ruidosas y con mayor carga simbólica y social en la asimilación del rock hecha por las gentes. Sólo como

verbigracia.

dato interesante, Dylan Thomas murió ahogado en licor en uno de los tantos días de nuestro mágico hotel.

“Bien, no te preocupes, somos feos pero tenemos la música”, fue la respuesta de Janis según como lo escribió Leonard Cohen en su canción. A mí, después de todo, me alarmaría de verdad la desaparición de las guitarras eléctricas; frente a ello, el castramiento sistemático de cada pene y clítoris del mundillo universal del rock sólo serían exageraciones de idiota.


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Camila Barreto

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CADAVER EXQUISITO


HB POR LA CIUDAD

Sexo en vivo. Cocaína con los hijos del presidente. Hordas melenudas poseías por el Demonio. Y pasó de verdad, en Bogotá, si señor. 29 de noviembre de 1992, el estadio Nemesio Camacho el Campín (DIR) salió un poco de la mediocridad a la que está acostumbrado. Dicen, los privilegiados que entraron después de aguantar tres días de cola, bolillazos gratis y al Capi de 88.9 que fue el mejor día de sus vidas. Así si les creo, un acto de fe. Lo cierto es que cayó un aguacero en medio de November Rain y la banda tuvo abrirse para no quedar electrocutados. ¿No ha adivinado? Do you need sometime…

Un pub inglés al mejor estilo rolo, el Open en Lourdes. Léase, Águila tibia, meseros malmirados, la peor balada gótica ochentena y claro, vídeo concierto en una tele de 4 pulgadas. Si he de escoger entre ellos y el Rock elegiré mi perdición…

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Para ir al infierno hay que ingerir un montón de sustancias desconocidas. Liseth Gómez, de la licorera Rapilicores (Carrera 9 con 19), recomienda el Galopero, aperitivo de guaro a 1.800 la media. “Los punkeros llevan Vodka Avilaskaya, a 4.000 la media” o que hacer cuando se acaba el etílico. Siempre te he sido fiel pero vos conmigo no los sos, cerveza!!!...

“¿Barbarie, que es esa mondá?” Preguntará el costeño recién llegado a la Capital. Pues sepa usted, ilustre corroncho, que en este sitio de la Candelaria (calle 10 3-87) Delia y los Aminoacidos hicieron su primer toque. “¿Ajá, y quién son esos cuadros?” La primera banda de Andrea E. y Hector B. “No ni idea”. Patacera. Quién mató, quién mató, quién mató a la gomela…

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¿Ramones? ¿Sex Pistols? ¿Jimmy Page? Pura paja si no tuvieran un chaquetón de cuero negro. Ni hablar de Marylin Manson. ¿Cómo será en vestido de baño? Para no dar papaya, compre chamarra, chaqueta y gabardina en cuerina, de la original, donde Alirio Santamaría, en la carrera 8 # 21-86. Y te marchaste con el mono del jean el overol y la chaqueta…

Le está cayendo a una Metalera y no acepta flores, tarjetas Timoteo, chocolates en caja de corazón y nada de esas bajezas. ¡No se desespere que Hoja Blanca le tiene la solución! En Rolling Discs (Carrera 5 # 18-86), Gonzalo Valencia le vende discos, camisetas y afiches satánicos. Y si no se lo da la muy…as bajo la manga. Míster Gonzalo le tiene la tanga de Epica. 15.000 pesitos nomás. Si no cede es que le están calentando las guevas feo mi hermano. Tengo un cohete en el pantalón y vos estás tan fría…


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HOJA BLANCA - septiembre 2008 # 5 Alexander Ríos: Soy bogotano de 23 años. Fui estudiante de literatura en la Nacional. Mi correo es alexrios00@hotmail.com. Carlos Nieto: Llevo 28 años viviendo en Bogotá. Me gustaba salir a jugar al parque hasta que me gradué de bachiller, luego disparé por la “patria” contra unos dibujitos y terminé siguiendo el pensum de una universidad pública aprendiendo a revolucionar con las viejas lenguas. Pero abdiqué de pensum, patria y parque porque ya ni siquiera son hermosas mentiras. Soy Sir699 poeta necrofílico porque el rock está muerto. Nataly Castañeda: Estudia Ingeniería de Alimentos, pero su pasión está en los idiomas, la música y la literatura. Habla con todos pero no se liga a nadie, no cree que necesite depender de los demás para vivir. Quiere conocer Inglaterra, es su sueño y su realidad. Es frustrada para fracasar, es mala perdedora; pero siempre consigue lo que quiere. Daniel Delgado: Con pocos años recorriendo el mundo, amante de la fotografía y de la gente, este joven hijo de Beatriz Serrano, odontóloga, y Luis Carlos Delgado, médico, y de familia relacionada con la salud y la biología, decidió dedicar su vida a las letras por el amor a las historias. Para comunicarte con él, solo tienes enviar un correo a damiel77@ hotmail.com; si no, llámalo al 3003797844. De pronto te contesta. Gloria Esquivel Gloria Susana Esquivel. Literata que reniega del periodismo, o periodista que reniega de la literatura. Reconocida de manera profesional como la payasa de la clase, le gusta escribir sobre los moscos en leche como ella. Se la pasa haciendo promesas absurdas; tal vez por esto creó un blog http://juradopormadonna.blogspot.com. Tiene pesadillas recurrentes y le gustan las rockolas. Luis Cermeño: Nació hace 27 años en el desasosiego cósmico de las llanuras saraveñas; hace 23 vive enfermándose en el smog bogotano, por lo que prácticamente es un enfermo bogotano. Es comunicador social; desertor de la Filosofía. Ha tocado el bajo para varias bandas nacidas muertas y en la actualidad tiene una banda de trip-hop. Colaborador esporádico de varias revistas literarias. Paula Echeverri: Paula vive en estados unidos y estudia olas submarinas. Esta agradecida por haber aprendido tantas cosas bonitas, pero (y afortunadamente) le ha cogido cinismo a la profesión científica. Le gusta que le conversen e ir de paseo. Adolfo Villafuerte: Mi nombre quiere decir lobo y mi signo zodiacal chino es el perro. Pasatiempo: quejarme. Asceta cáustico, en tratamiento por misantropía aguda. http:// cosmotrujillense.blogspot.com/

Yesid Gerardo Romero: Hijo de Tránsito y Gustavo. Hermano de Lizeth, Sergio, Felipe y Juan Pablo. Nieto de Pastor, Emiliana, Graciliano y Maria del Carmen. Ubimtano de nacimiento, Tunjano por amor. Colombiano con resignación. 19 años. Estudiante de V semestre de Ciencia Política en la Universidad Nacional. elche_yesid@hotmail.com Daniela Hernández: Desnuda, corrosiva y engañosa de tiempo completo. Tal vez por puro miedo o aburrimiento… esa necesidad de juego para esquivar la realidad soñando, y así imprimirle sabor al juego, haciendo del camino la pista de baile perfecta para morir. 19 años. Estudiante del Politécnico Grancolombiano. Más de ella en: cajaxxxnegra. blogspot.com Margarita Taborda: Estudiante de ingeniería de sistemas en la Universidad Nacional, ya no recuerda en qué momento comenzó a escribir. Amante del cine y la buena música, pasa sus días tejiendo sueños de lana con sus manos mientras en su mente un antiguo maestro escribe a máquina todas las chocoideas que pasan volando por su cabeza. Javier Moyano: Bogotá 1983. Administrador Deportivo de la Universidad Distrital, incansable facilitador de estrategias de reivindicación de derechos para poblaciones vulnerables. Ganador de concursos de cuento, poesía y crónica de carácter distrital y nacional, columnista permanente de varias publicaciones, Fundador de Rabiarte (taller de estrategia para la creación literaria) y miembro del Colectivo SIN.ISMO, su novela Filias y Fobias de mi abuela se publicara en enero del 2009. www.rabiarteltda.blogspot. com rabiarte@hotmail.com W. Andrés Sánchez: ¿A usted qué le importa? Guillermo Riveros: Nacio en Bogota en 1982, realizo estudios de pregrado en artes visuals en la Universidad javeriana. Ha participado en varias exposiciones colectivas, entre las que se destaca Arte Joven 2006 y Fotografica Bogota 2007. Actualmente trabaja y vive en New York. http://guillermoriveros.artlogsites.com Alexander Huertas Bustamante (HB): Muchos me decían “HB” en los tiempos de la universidad y así me quedé. Soy diseñador gráfico - eso dice el cartón -, pero mi inclinación por la ilustración y la fascinación por salirme del papel y pasar a la tercera dimensión me llevó a navegar por diferentes actividades, como la escultura, la animación stopmotion, el diseño de escenografías para TV y, últimamente, por lo que se ha convertido en mi más grande pasión: el diseño de producción y la dirección de arte para cine. Carlos Felipe Niño: diseñador gráfico de la www.hojablanca.net

AUTORES Universidad Jorge Tadeo Lozano, me gradué en el 2004, y trabajo en proyectos que involucran animación e ilustración, de manera independiente y para Internet. Soy parte del colectivo de animación Experimental “Kinoclaje”. Andrés Méndez: Ilustrador Caleño, artista visual de la Javeriana, hizo un Master en Fine Arts con énfasis en Animación en Savannah College. Rumbero consagrado, cervecero de tardes con sol, rompecorazones y buen amigo. Camila Barreto: bogotana y estudiante de arte, cosa que la transnocha pensando qué futuro le espera, pero no deja de ser una muchacha feliz y echá pa’lante, haciendo una cosa por aquí y otra por allá. Le parece sabroso tomar Poker con rock y le gusta oír Amor Estereo. Medio neurótica pero se le pasa rápido, le gusta querer y que la quieran. Johanna Rodriguez: Soy Maestra en Artes Plásticas y Visuales de la Universidad Distrital. Mi trabajo artístico comprende fotografía, artes digitales y artes bidimensionales. Estoy estudiando una Maestría en Literatura en la Universidad de los Andes, porque me dio por ser postmoderna y multidisciplinar. Soy docente de Dibujo en La Universidad Católica, me gusta nadar, leer, ver y escribir sobre porno, me gusta el cine de terror, aunque mi mamá dice que es “malo y me puedo formar ideas raras”, me gusta el helado y soy algo distraída. Camilo Artelo: Antes de abrir la puerta me gustaba atravesar las sombras que oscurecían mi casa, penetrar el lado mas angosto de los cables que amputaban las manos de las gentes. Así era yo, siempre en medio de cosas falsas como las sombras de mi casa. Y claro la luz, ese miriápodo que escalaba las cumbres de mi casa, siempre ahí dormitando entre colores paralelos, sucumbiendo ante los pies de ella entrometida con sus modales sanguíneos y de menta. La conocí ya tarde, después de que el oxigeno de los trenes evaporara mi pensamiento. Si, así era yo, si eso es posible. Rodrigo Cuervo: Rodrigo dice: Antiguamente dibujaba monitos con un esfero oscuro y lleno de píxeles./ arigato gosaimaste!!!!/ Rodrigo dice: Primero fue Butcher boy una saga asesina./ Después ideas podridas como The flying dutch men/ --muy primitive, muy raw!!!!/ Rodrigo dice: Pero resulta que mi lápiz fue perdiendo punta/ Y llego Janosch o se acuerdan???/ Son tan felices y aman la vida los mumins!!!/ Camilo dice: Yeahhh….a song for Yukiko!!/ Rodrigo dice: jaja! For you i´d loose my focus.


CONSEJO EDITORIAL

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the Editors En orden de aparición de izquierda a derecha: Juan Felipe Sanmiguel Perfil Ana Belén Cantoni: Soy una colombo- peruana con pinta de europea, condenada a ser extranjera en cualquier lugar del mundo y a tener que soportar repetidas veces, y en todas las ocasiones, la molesta pregunta: ¿De dónde eres? Aquí entre nos… soy colombiana, aunque no tenga una pizca de sangre nativa corriendo por mis venas.Soy artista egresada de la Nacional; a la que debo un gusto adquirido por el café de greca y la habilidad de pasar en frente de un millón de graffitis sin leer uno solo. Llevo toda la semana huyéndole al rollo de escribir este párrafo. En teoría es una cosa muy sencilla, ya saben, describirse en pocas palabras, un par de datos relevantes entre otros tantos irrelevantes que logren dar cuenta de lo que es cada persona. Simplemente imposible. Gonsalo Balderrrama Moonera: 39 años sabáticos, incomunicador antisocial, javeriano por accidente; libretista y locutor de radio, TV, VHS,

licuadoras; con una carrera poco lineal de 13 años en los medios masivos, y un viaje vertiginoso en los ruedos escénicos desde el miércoles de ceniza de 1991, por la tardecita. Cuando no está ante un teclado, está ante una decena o diez millares de espectadores, contándoles cuentos o “punch-lines” de su propia inspiración. Tiene una linda novia desde hace 8 meses... y no sabe qué será de él en los próximos 4 meses. Amargado y resentido... pero feliz. Jacques Toulemonde Vidal Dizque francés, dizque colombiano, dizque diplomado en literatura de la Sorbona, dizque escritor, dizque cineasta, dizque rockero, dizque borracho. Cada vez menos borracho, piensa él. Cada vez menos impostor también pues dirigió su largometraje Dérive y escribió la novela Diatriba de un idiota, que algún día llegarán a sus manos, mientras trabaja como asistente de dirección en diferentes producciones nacionales y desarrolla sus propios proyectos, entre los cuales la película Anna, en vía de financiación. Carlos Vallejo Llegó de Cali hace como cinco años para trabajar en reviswww.hojablanca.net

tas como Semana y Arcadia y publicar en otras como Soho, Gente y hasta Tv y Novelas. También investigó y escribió libretos para el magazín cultural Culturama, de Señal Colombia, y un guión suyo resultó finalista del convocatoria del Fondo para el Desarrollo Cinematográfico (FDC) en la categoría de realización de cortometrajes. Próximamente se estrenará en la actuación, protagonizando el video clip de Merengón, canción del grupo paisa trópico Esmeralda. Se está dejando crecer el pelo para disfrazarse de emo el 31 de septiembre.


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