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Cómo haCer un blog en blogger (I) Decía al principio del tutorial de Twitter que a los que llevamos un tiempo enredando (nunca mejor dicho) en internet se nos olvida a veces que al principio no teníamos ni la más remota idea de cómo se usaba Twitter, de cómo iba eso de Facebook y, desde luego, tampoco de cómo se creaba o gestionaba un blog. Pese a que el auge de las redes sociales pueda hacer pensar lo contrario, se siguen escribiendo muchos blogs todos los días en todo el mundo y también se siguen creando muchos más casi cada minuto. Y aunque ahora es mucho más fácil crear uno que hace unos cuantos años (no les voy a aburrir con batallitas, pero cuando yo empecé con mi primer blog no había estadísticas integradas, ni diseños personalizados de plantillas ni otras muchas de las cosas que se pueden hacer ahora con Blogger) sigue habiendo personas que no terminan de lanzarse a esto de los blogs porque no saben por dónde empezar. No hablaré aquí de la conveniencia de tener o no un blog, ni de cómo hay que escribir, ni con qué frecuencia, ni desde luego sobre qué temas, sino de cómo empezar a hacerlo si es que quien lee esto está decidido a tener uno. Hay unas cuantas plataformas gratuitas (y de pago) más para administrar blogs, pero las dos más populares son Blogger y WordPress. Más adelante puede que haga un tutorial sobre la segunda, pero por ahora vamos a empezar por la primera: Blogger. Como Blogger pertenece desde hace tiempo a Google, lo primero que necesitamos es una cuenta de Google. Si tiene una de Gmail, puede acceder con ella y configurarla como cuenta de Google, si es que no lo ha hecho ya (para configurar su acceso a Reader, por ejemplo). Una vez haya hecho eso, acceda a Blogger.


Ahí tendrá que indicar el nombre con el que quiere firmar sus textos y aceptar las condiciones del servicio.

En la siguiente página podrá crear su blog o editar, si lo prefiere, su perfil. Al perfil se puede acceder en cualquier momento y contiene las casillas habituales en los servicios de este tipo, así que pasaremos directamente a la creación de un blog. Pulsemos en Crear blog ahora:


Ahora hay que darle un nombre al blog (es el que se verá en la cabecera, como el Redes y cacharros se ve en la entrada a éste) y tenemos que asignarle una dirección. Todas las direcciones que proporciona Blogger terminan en blogspot.com, pero la parte anterior podemos decidirla nosotros. El título del blog y la dirección que le asignemos pueden o no coincidir. El título podremos cambiarlo más adelante si no nos gusta o cambiamos de opinión. Escribimos el título deseado y la dirección que queremos que tenga y comprobamos la disponibilidad. En mi caso, me dice que pruebatutorial.blogspot.com no está disponible, y me ofrece cambiarlo por pruebaparatutorial.blogspot.com. Acepto y creo el blog.

El siguiente paso es escoger una plantilla:


Como indica la propia página, se puede cambiar más adelante e incluso modificarla con el diseñador de plantillas, así que escogemos una cualquiera para ir probando (ya explicaré más adelante los distintos tipos de plantillas y cómo modificarlas).

Ahora podemos asignarle a nuestro blog un dominio personalizado, uno que ya tengamos, o quedarnos con el blogspot.com. Esto también podemos cambiarlo más adelante. También podemos importar un blog de Blogger que ya tengamos para incluirlo en este, configurarlo o empezar a publicar. Si tiene prisa por contar al mundo lo que se le pasa por la cabeza, adelante, pero me gustaría que antes de publicar nada se familiarizasen primero con el menú del blog. A partir de ahora, cuando entremos en Blogger aterrizaremos en el Escritorio, que tendrá este aspecto:

Si le damos a cualquiera de las opciones (nueva entrada, editar entradas, comentarios, estadísticas…) accederemos al menú del blog propiamente dicho:


En el apartado Creación de entradas podemos añadir textos nuevos, editar otros que ya tengamos hechos (los hayamos publicado o guardado en borrador) y añadir y editar páginas, que no son posts propiamente dichos, sino textos que escapan al flujo habitual de un blog porque son más o menos fijos, como un texto sobre el autor, por poner un ejemplo. Podemos añadir hasta diez páginas diferentes, y podemos hacerlo en cualquier momento, como casi todo lo demás. En la pestaña comentarios se irán almacenando todos los que vayamos recibiendo en los textos que publicamos. Como veremos enseguida, podemos configurar que los comentarios aparezcan publicados tal como se reciben o dejarlos sin publicar hasta que lo autoricemos. En cualquier caso, todos ellos aparecerán siempre ahí (esta es, por cierto, otra de las novedades implementadas por Blogger en los últimos tiempos). En el apartado de configuración vamos a llevarnos un rato. Si pulsan en la imagen podrán verla ampliada. Vayamos por partes. Ya hemos explicado someramente lo que es importar un blog (traer contenido de otra publicación en Blogger), y creo que se entiende también lo que es exportarlo y suprimirlo. Aquí podemos cambiarle el título si el que hemos puesto de inicio no nos gusta y añadir una descripción, que normalmente se verá en la cabecera del blog, bajo el título


(hay plantillas que no admiten la descripción en ese espacio, pero sí en el lateral, por ejemplo). Es recomendable tanto añadir el blog a las listas de Blogger como hacerlo visible a los motores de búsqueda, si es que queremos que alguien entre en él. También es recomendable mostrar la edición rápida, porque permite editar un texto desde el propio blog, sin tener que ir primero al panel de administración, y utilizar el editor actualizado, para no perdernos ninguna de las nuevas funciones incorporadas. Lo de los enlaces de envío de entradas es más a gusto del consumidor, aunque en mis blogs personales sí que lo incluyo. El botón de contenido para adultos se explica por sí mismo. Cuando haya terminado aquí, guarde la configuración antes de pasar al siguiente apartado. En Publicación podrá cambiar, como decía antes, el dominio blogspot.com por uno personalizado. En Formato podrá indicar cuántos textos quiere que se vean en su página principal (cuando tecleamos la dirección de cualquier blog vemos en portada unos cuantos posts, uno encima del otro; este punto se refiere a esa cifra de textos), el formato de fecha y de hora, la zona horaria o el idioma, entre otras cuestiones. Pasemos al apartado de comentarios. Ahí puede seleccionar si se muestran o no, quién puede comentar en su blog (todo el mundo, sólo usuarios registrados, sólo usuarios de Google o sólo los miembros del blog). Esto también es cosa de cada uno, pero yo prefiero que comente todo el que quiera (no aquí, porque este sitio está sujeto a la misma política editorial que los diarios y hay que aprobar lo que se publica). Esto también lo puede cambiar si ve que entra demasiada morralla o si no le gustan los comentarios anónimos. Aquí puede además indicar dónde quiere que aparezca el formulario de comentarios, si en


una ventana emergente, en una página completa o a continuación del propio post, escoger si quiere que sus textos admitan o no comentarios y configurar los enlaces de retroceso (cuya naturaleza se explica en la propia página). Más abajo podemos añadir, si lo deseamos, un mensaje para que lo vean quienes accedan al formulario de comentarios (del tipo “gracias por pasar por aquí y decirme lo que opinas”, por poner un ejemplo tonto), indicar si queremos habilitar la moderación de comentarios (si queremos autorizarlos antes de que se publiquen), si se muestra una palabra de verificación para poder dejar un comentario (para evitar los dejados por máquinas), si queremos o no que se vea la imagen de perfil de quienes nos comenten y, por último, una dirección de correo en la que recibamos los avisos de nuevos comentarios (por defecto sale la cuenta con la que hemos creado el blog). En Archivo hay poco que comentar aparte de lo que se ve, así que saltamos al Feed del sitio. Por ahora nos quedaremos en el modo básico, donde configuraremos cómo recibirán nuestros lectores lo que escribamos si usan un lector de feeds (del tipo Google Reader) para estar al tanto de las actualizaciones. En el propio Blogger se indica qué significa cada una de las opciones que podemos escoger. Mi consejo, no vinculante, claro, es que se permita el envío completo. Así pierdo visitas a mi blog, puede pensar. Es posible, pero hay mil y una formas de esquivar los feeds truncados y leer cualquier post completo sin tener que entrar en el blog del que procede, y que se corte el texto a la mitad, o tras el primer párrafo y que tengamos que ir a otro sitio a terminar de leerlo es un incordio que no hará que tengamos más lectores ni desde luego que les caigamos mejor. Si lo que publicamos es interesante vendrán a decírnoslo en los comentarios. Aquí también se puede añadir un pie de página para que lo vean quienes estén suscritos al Feed. Los apartados Correo electrónico y móvil y OpenID vamos a saltarlos por ahora. En el punto Permisos podemos añadir hasta 100 autores para que colaboren en el blog y establecer quién puede leer lo que hagamos. La pestaña monetizar integra AdSense, para gestionar la publicidad de nuestro blog, si es que queremos que incluya anuncios.

Y en Estadísticas, otra de las incorporaciones recientes (antes había que acudir a servicios como Analytics si queríamos saber si entraba alguien en el blog) podemos ver por momento, día, semana, mes o en cualquier momento (siempre) cuántas visitas


tenemos, y ver cuáles son los textos que leen, de dónde vienen (fuentes de tráfico) y cómo son nuestros lectores (por países, por navegadores y por sistemas operativos). Si ha llegado hasta aquí puede que esté un poco abrumado y se pregunte para qué todos estos pasos si ni siquiera ha publicado nada. Puede que aún no lo haya hecho, pero si ha llegado al final de esta escalera, al menos puede decir que ya tiene un blog. Enhorabuena. En la siguiente entrega veremos cómo publicar artículos, con todas las variantes y complementos que se me ocurran y, si no me enredo mucho (algo que no puedo prometer), hablaremos también del diseño.

Cómo haCer un blog en blogger (II) En la primera entrega vimos cómo crear y configurar un blog en Blogger. Ahora veremos cómo escribir un artículo, a los que Blogger llama entradas. En otros sitios verá referirse a ellos como posts. No importa cómo se les llame. Son el alma de todo blog. Da igual cuántos aderezos pongamos alrededor, lo bonita que sea nuestra plantilla, lo cargado que esté el menú lateral/superior/inferior o que al entrar nos salte un gatito con un cartel diciéndonos lo maravillosos que somos. Lo verdaderamente importante de un blog, lo único importante, es su contenido. Si lo que publicamos, nuestros posts, no le interesan a quienes nos visitan, no volverán. Vamos a por nuestro primer post, entonces. Para entrar en el apartado de creación de nuevas entradas puede hacerlo desde el inicio de Blogger, en el escritorio (Nueva Entrada) o desde el menú de configuración (Creación de entradas). Veremos esto:


Si están familiarizados con procesadores de textos sabrán lo que significa cada símbolo, o casi, pero aun así permítanme que sea redundante, por si hay alguien que no los conoce (pasando el cursor por encima nos dice qué es cada cosa). Los botones que hay bajo el campo título son, de izquierda a derecha: deshacer, rehacer, tipo de fuente (de letra), tamaño de la letra, negrita, cursiva, subrayado, tachado, color de la letra, color del fondo, insertar enlace, insertar imagen, insertar vídeo, insertar salto de línea, alineación del texto, lista numerada, lista con viñetas, cita, deshacer formato y revisar ortografía. Entre el título y todos estos botones hay dos pestañas: edición de html y redactar. Normalmente emplearemos la segunda. La primera, si no se sabe html y se quiere escribir normal, sólo se usa para pegar el código de algún vídeo, foto o similar. En la parte inferior de la caja de texto hay una casilla en blanco: etiquetas. Se usan, entre otras cosas, para organizar los contenidos y para indicar a nuestros lectores de qué va el asunto y cómo encontrar otras piezas similares. A su izquierda, está Opciones de entrada, un menú desplegable en el que podrá indicar si permite o no comentarios, editar los saltos de línea y configurar la composición (recomiendo que estos dos últimos los deje tal como los encuentre) y especificar la fecha y hora de la entrada. Si lo deja en automático, al publicarse constará el día y la hora en que le dé a publicar. Si quiere, por ejemplo, programarla para que se publique otro día o a otra hora, no tiene más que marcarlo. Debajo de todo eso verá los botones de Publicar, Guardar y Vista previa, que le muestra precisamente eso, una vista previa de cómo se verá su artículo cuando lo publique sin necesidad de que lo haya antes publicado. Para nuestro primer post, cogeremos prestado el clásico Lorem Ipsum (si no sabe de qué demonios hablo, pulse en el enlace y le explicarán qué es). Si queremos incluir un enlace en alguna parte del texto, seleccionamos la palabra o palabras en cuestión y le damos a enlace:

Si queremos meter una foto, lo hacemos desde el botón insertar imagen. Si la imagen está en nuestro ordenador, pulsamos en elegir archivos. Si está en otro sitio web, podemos añadirla desde la opción añadir url.


Una vez subida la foto, la seleccionamos y la insertamos en la entrada. Al pulsar sobre ella veremos esto (pulse para ampliar):

Aquí podemos determinar su tamaño (lo ideal es que al subirla la hayamos cortado con el ancho de nuestra plantilla, para poder después usar la opción tamaño original sin miedo a quedarnos cortos o pasarnos) y alinearla para ponerla donde queramos. Para insertar un vídeo se sigue el mismo proceso, sólo que se arranca en el botón insertar vídeo (más adelante veremos cómo insertar un vídeo de YouTube, Vimeo o Daily Motion y también cómo usar fotos de Flickr). Voy a publicar la prueba para que vean cómo queda. Tiene un par de enlaces, una foto y un bloque de cita. Al pie del post verán la firma, la hora a la que se publicó y las etiquetas. Además, hay un lápiz con el que se puede volver a editar si advertimos algún error o que algo no ha quedado como nos gustaría (esto también se puede hacer en el


propio Blogger, en el apartado Editar entradas). Junto a él hay botones para compartirlo por correo, Blogger, Twitter, Facebook y Buzz. Cómo insertar contenidos de otros servicios Ahora haremos una segunda prueba para probar la inserción de objetos desde otros servicios. Empecemos por YouTube. No hace falta tener cuenta en YouTube o acceder a la web con nuestra cuenta abierta para poder insertar un vídeo. Basta ir al vídeo en cuestión y copiar su código de inserción. Como en el caso de las distintas formas de llamar a los artículos de los blogs, aquí también encontrará diferente nomenclatura: insertar, incrustar y hasta embeber. Es lo mismo: poner en nuestro blog un contenido procedente de otro sitio sin necesidad de cargarlo en nuestro servidor o nuestro blog. Tomemos, por ejemplo, uno sobre el revuelo levantado en Twitter por la negativa de los eurodiputados a apretarse el cinturón ya que tanto nos piden a los ciudadanos que lo hagamos. Bajo el vídeo vemos un botón que pone insertar. (Si no lo vemos es que el usuario que lo ha publicado ha desactivado la opción de insertarlo). Al pulsarlo se despliega un menú con opciones como si queremos mostrar vídeos relacionados, activar la mejora de la privacidad o el https (acceso seguro). Debajo de eso, veremos las medidas predeterminadas en que se mostrará el vídeo:

Si la plantilla de nuestro blog no encaja con ninguna de ellas no pasa nada. Se puede indicar manualmente qué tamaño queremos que tenga (si no sabe qué medidas tiene, puede probar a instalar en su navegador la extensión Measure It, disponible tanto para Firefox como para Chrome, o cualquier otra similar). Nuestro blog tiene 520 píxeles de ancho, así que marcamos esa cifra y copiamos el código. Para meterlo en un post tenemos que irnos a la pestaña edición de html. Ahí, buscamos el punto en que queremos insertarlo y lo pegamos. Este es el resultado.


En el resto de servicios de vídeo el proceso es similar. En Vimeo, por ejemplo, hay que pulsar en Embed y se abre una pantalla donde se puede personalizar el código que queremos insertar (customize embed options): tamaño, autoreproducción o mostrar texto con enlace por debajo.

En Daily Motion las opciones se despliegan pulsando Incrustar:

Pego en el mismo post de antes un vídeo de Vimeo y otro de Daily Motion para que vean cómo queda. Veamos ahora cómo incluir una foto de Flickr. Lo primero que tiene que tener en cuenta es que no todas las fotos de Flickr se pueden publicar donde a uno se le antoje. Existen distintos tipos de licencia y debe fijarse en ello antes de coger el código de ninguna. El tema de las licencias daría para otro artículo, pero resumiendo mucho, digamos que si pone (abajo a la derecha, en la página de la foto en cuestión) Todos los derechos reservados no puede usarla. Si indica Algunos derechos reservados y un logo


de Getty Images, debe pedir primero permiso a Getty para poder publicarla. Si no aparece el logo de Getty debe mirar igualmente los términos de esa licencia, porque si prohíbe su uso para fines comerciales sólo puede usarla en un proyecto personal. Una vez aclarado todo esto, busquemos una foto cualquiera para ponerla en nuestro blog, por ejemplo esta de bombones. Para obtener el código de inserción debe pulsar en la flecha junto a los logos de Facebook y Twitter y luego en Obtener el código HTML/BBCode. Ahí podremos seleccionar el tamaño que más se ajuste a nuestro blog.

Cuando pegue ese código en su post, podrá editarlo como cualquier otra imagen (como vimos más arriba), ajustando su tamaño y su alineación. Lo pego en el post de prueba. Hay otros muchos servicios que permiten insertar contenido, como Scribd o Slideshare, por ejemplo. El mecanismo en todos ellos es similar a los que ya hemos visto. De todas formas, si tienen alguna duda sobre alguno de ellos en concreto, no tienen más que usar el apartado de comentarios.

Cómo haCer un blog en blogger (III) Después de haber visto cómo crear y configurar un blog en Blogger y cómo familiarizarnos con el panel de escritura de artículos, en esta entrega veremos cómo personalizar la plantilla de nuestro blog sin necesidad de saber html. Evidentemente, si se conoce las opciones son más amplias, porque no sólo se puede modificar lo que tengamos, sino también crear lo que se ajuste a nuestros deseos. Pero por ahora lo haremos sin html. Para cambiar la plantilla podemos usar el diseñador de plantillas de Blogger o instalar alguna que hayamos creado o hayamos encontrado en cualquiera de los numerosos sitios que ofrecen plantillas (gratuitas y de pago). En páginas como Blog and Web explican, además, como instalarlas, aunque, en resumen, se accede desde la opción Edición de html del menú de diseño del blog. Ahí se sube la plantilla y después se le hacen las modificaciones necesarias (si alguien tiene alguna consulta al respecto, no tiene más que dejar un comentario).


En cuanto al diseñador de plantillas (en la pestaña de Diseño), una novedad incluida por Blogger hace relativamente poco, permite cambiar de forma sencilla los modelos de plantilla que proporciona de serie (agrupados en seis bloques: Sencillo, Picture window, Fantástico SA, Filigrana, Etéreo y Viajes). Basta con escoger un modelo de cualquiera de los bloques e ir cambiando cada uno de sus aspectos. Veremos qué es lo que se puede cambiar.

Como escogimos en su momento una del bloque Sencillo en el blog en el que estamos haciendo las pruebas, seguiremos con ella para modificarla. En el apartado Fondo podemos seleccionar una gama de colores principal. Eso significa que todos los colores que usemos en los distintos elementos de nuestro blog combinarán, aunque más adelante podremos cambiar individualmente cada uno de esos elementos. También podemos escoger una imagen de fondo. Si no nos gusta el catálogo que nos ofrece Blogger, podemos subir una que nos guste.


En Ajustar ancho, obviamente podemos determinar el ancho de todo nuestro blog y también el de la columna de la derecha, aunque si no es ese diseño predeterminado el que queremos conservar, porque preferimos tres columnas, o sólo una, por ejemplo, será mejor que volvamos aquí cuando tengamos eso claro. Vamos, pues, a Diseño. Creo que no hace falta explicarlo mucho más, porque las imágenes son lo suficientemente elocuentes, así que dejo una captura del menú: podemos cambiar la distribución (y cantidad) de las columnas laterales (o menús) y también el pie de página (lo que va a los pies del blog) En esto, como en otras muchas cosas, soy una clasicista, así que la opción que me gusta es la de un bloque central con un menú, con una sola columna a la derecha (en alguna ocasión he necesitado, eso sí, una segunda columna, pero siempre al lado de la otra), aunque me decantaré aquí por una opción algo menos ortodoxa para que vean las posibilidades: doble columna a la izquierda y el pie de página en tres bloques. Volvemos al apartado de diseño para ajustar el ancho del blog y el del bloque de columnas de la izquierda a nuestro gusto, y lo que tenemos es lo que podemos ver en la imagen de la izquierda (click para ampliar). El último apartado es el Avanzado. Ahí veremos distintos elementos (texto de la página, fondos, enlaces, título del blog, descripción del blog, texto de la pestaña, fondo de las pestañas, título de entrada, cabecera de fecha, pie de página de la entrada, gadgets, imágenes, acentos y añadir CSS).


A esos elementos (conforme los vayamos seleccionando se irán destacando en la previsualización que tenemos abajo, para saber siempre por dónde andamos) podemos cambiarles aspectos como la fuente de la letra (y ponerla en cursiva o negrita si así lo deseamos), su cuerpo (el tamaño) y el color. Blogger nos indica qué colores son los que están en esa plantilla y cuáles son los que encajan con el patrón cromático de nuestro diseño, pero si no tenemos miedo a las combinaciones osadas de colores, podemos coger cualquiera que nos plazca. A las fotos, además, podemos cambiarles el borde con que se muestran en el blog, o ponérselo o quitárselo, según lo que nos ofrezca la plantilla que hemos escogido. Y con un par de cambios aquí y allá, lo hemos dejado como se puede ver en la imagen de la izquierda (click para ampliar). En la siguiente entrega seguiremos con el diseño, pero esta vez a partir de los bloques de la página.


Cómo haCer un blog en blogger (IV) Cerramos este tutorial de Blogger (salvo que se me ocurra cualquier otra cosa o alguno de los presentes quiera saber más del tema, en cuyo caso habría una quinta entrega) con el diseño y la disposición de los distintos elementos del blog, desde el cuerpo central donde aparecen los posts hasta los distintos elementos del menú. Para acceder a eso, tenemos que ir a Diseño y, ahí, a Elementos de la página, donde veremos esto:

Ahí podemos cambiar la barra de navegación (lo que se ve arriba, con el logo de Blogger, cuando tenemos la sesión abierta y estamos navegando por alguno de sus blogs), la cabecera (donde podemos cambiar el título del blog -como ya dije en su momento, esto no afecta a la dirección-, la descripción o añadir una imagen, con sus diferentes opciones de ajuste).


Si pulsamos en Editar en el bloque de entradas del blog, se abrirá una ventana emergente como la de la imagen de la izquierda, donde podemos configurar diferentes opciones como la cantidad de textos que queremos mostrar en la portada, cómo queremos que se vean (si queremos que se vean, porque podemos desactivarlo) la fecha, la firma, la hora, los comentarios, las etiquetas (no recuerdo si lo he explicado en algún momento, pero las etiquetas permiten ordenar los contenidos; a los lectores les deja claro de qué va el artículo y cómo encontrar textos semejantes y a nosotros nos ayuda a tener mejor localizados los temas y las piezas que publicamos), la edición rápida (esto es recomendable mantenerlo; sólo lo veremos nosotros y nos permite acceder a la edición mientras vemos el blog, sin tener que ir al panel de Blogger; sí debemos, sin embargo, tener la sesión abierta), las reacciones, los enlaces para envío de entradas (por correo electrónico) o los botones para compartir (si queremos utilizar algo más personalizable, escogiendo qué servicios queremos ofrecer, podemos probar soluciones como Share This. Puede ver un ejemplo al pie de este mismo post: el botón de compartir, que abre un desplegable al pulsarlo). Debajo de todo eso vemos algo parecido al esquema de un post. Si arrastramos los elementos podemos colocarlos a nuestro gusto, por encima o por debajo del texto, por ejemplo, y ordenarlos como queramos. (Si usa una plantilla instalada desde otro sitio o en algunas plantillas del propio Blogger puede que los elementos no se muevan por mucho que los arrastre; no se preocupe, a veces pasa). Ahora pasemos a la parte de los gadgets. Así es como se llaman todos los cacharritos que se pueden ver en las barras laterales de los blogs, desde el archivo a la lista de blogs que seguimos (que se conoce como blogroll), pasando por tuits, fotos y casi cualquier cosa que se nos ocurra. Podemos añadir cualquiera de estos gadgets, o artilugios, como también se les conoce, en todo aquel punto en que veamos Añadir un gadget. La cantidad de cacharritos que se pueden añadir y las zonas en que se pueden incluir dependen de la plantilla que hayamos escogido. Si pulsamos en cualquiera de esos Añadir un gadget se abrirá una ventana emergente con, literalmente, más de un millar de cosas que podemos incluir en nuestro blog. En la primera venta, bajo el epígrafe Lo básico, están los oficiales, los 24 más habituales


(archivo, etiquetas, el blogroll, el perfil, los seguidores, cuadro de búsqueda, RSS y unos cuantos más). Si tiene cuenta de Google Reader y quiere que en su blog aparezca la lista de los sitios que frecuenta, pulse en Añadir lista de blogs. Ahí le aparecerá la opción de añadir los títulos a mano y también la de importar sus suscripciones de Reader; puede combinar ambas como guste. Obviamente, no es necesario tener una cuenta en Reader para configurar un blogroll. Tampoco es necesaria una en YouTube para disfrutar de la Barra de vídeo. Puede mostrar ahí los vídeos más vistos, valorados o recientes, sus propios vídeos o los de otro usuario o, simplemente, lo que se le antoje rellenando la casilla de palabras clave. Probemos con los más vistos, que no quiero que nadie me critique por mis aficiones… Si queremos añadir un texto tal cual, como una cita que nos guste, por ejemplo, debemos usar la opción Añadir texto. Si queremos incluir contenido directamente desde otro servicio, como Twitter, Facebook o Flickr, a partir del código que éstos nos proporcionan, necesitamos un módulo de html. Añadimos, pegamos ahí lo que queremos y guardamos. Voy a probar con un módulo de Twitter. El código lo conseguimos en el apartado de Recursos de Twitter, donde debemos buscar los widgets. Casi todos los servicios contemplan la posibilidad de insertar en blogs su contenido. Si cuando haya terminado quiere reordenar los módulos, sólo tiene que arrastrar los módulos desde la opción del diseño y ponerlos donde quiera. Del mismo modo que la edición rápida nos permite acceder a los artículos mientras los estamos viendo en el propio blog, podemos acceder a los artilugios desde el propio blog. Basta con pulsar en las herramientas que aparecen al lado de cada uno de ellos. Así podemos editarlos sin tener que volver a Blogger. Soy consciente de que el resultado es un tanto kitsch. Lo mismo puede pasarles a ustedes. Pero esto, por suerte, tiene fácil arreglo. Basta con cambiar cosas de sitio, quitar unas, añadir otras, modificar las que queramos conservar o sumar o restar columnas hasta que nuestro blog se parezca lo máximo posible a lo que queramos. Y


cuando nos cansemos de su aspecto, no tenemos m谩s que volver a empezar. Cambiar de vez en cuando la decoraci贸n siempre es saludable

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