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2° Trimestre 2002 Año 5 N° 20

UNA LUZ PARA LA FAMILIA

Revista del Movimiento Familiar Cristiano de C. R. Editada por la Asociación Evangelizadora de la Familia HOGAR Y FE Céd. 3-002-275803 Apdo. 1140-3000 Heredia Teléfonos 237-0705 - 238-1376 Fax: 261-1572 E-mail: villagui@racsa.co.cr CONSEJO EDITORIAL Jorge y Carmencita Aguilar / Jorge y Xinia Sáenz / Luis y Laura Blanco DISTRIBUCIÓN Manuel y Gilda Morales Tel.: 261-7589 DISEÑO Y DIAGRAMACIÓN AGUIJOSA PUBLICADO EN Imprenta Sáenz Lobo Tel.: 237-0064 CORRECTORA DE ESTILO Lic. Sandra Aguilar M.

NUESTRA PORTADA En el rostro de esta niña, al enfrentar un peligro, se refleja la confianza que deposita en su padre, sabiendo que éste no la dejará sufrir ningún daño. Con esta fotografía de nuestro departamento fotográfico, hemos querido ilustrar el tema central de esta edición: La confianza fortalece el amor y la unidad conyugal. Invitamos a nuestros lectores a reflexionar en familia o en grupos de trabajo, sobre los artículos que hemos incluido, seguros que será de gran provecho, sobre todo si los ponemos en práctica.

Editorial “Si pides a Dios un árbol...

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Comentario de actualidad El retorno de Polifemo

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La juventud opina La confianza es con uno

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Gracias por todo Descubra el poder de la confianza

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Orientación familiar ¿Cómo hablar con los niños de la muerte?

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En familia Un paso hacia la fraternidad

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Confianza de las familias en el Corazón de Jesús

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Ciudadanos de oro Usemos el tiempo libre

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Oración La oración de la confianza

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Familia... Tu puedes De la familia junta a la familia unida

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Para reflexionar Uno de estos días

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Pequeños secretos Como ahorrar energía y agua en la casa

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Salud en casa Estomatitis Camino al Mundial Para los más chicos La gratitud

Diseño de la portada: Collage Producciones Tel.261-8764 Email:HOGAR collage@racsa.co.cr Revista Y FE al servicio de los agentes de Pastoral Familiar

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Editorial

“Si pides a Dios un árbol... Dicen que una vez un hombre, perseguido por varios ladrones que querían matarlo, ingresó a una cueva para protegerse. Viendo que los malhechores empezaron a buscarlo por las cuevas anteriores de la que el se encontraba, elevó una plegaria a Dios, de la siguiente manera: " Dios todopoderoso, has que dos ángeles bajen y tapen la entrada, para que no entren a matarme". Cuando escuchó a los hombres acercándose a la cueva en la que el se encontraba, vio que apareció una arañita que empezó a tejer una telaraña en la entrada. El hombre volvió a elevar otra plegaria, esta vez más angustiado: "Señor te pedí ángeles, no una araña. Señor por favor, con tu mano poderosa coloca un muro fuerte en la entrada para que los hombres no puedan entrar a matarme". Abrió los ojos esperando ver el muro tapando la entrada, y observó a la arañita tejiendo la telaraña. Estaban ya los malhechores ingresando en la cueva anterior de la que se encontraba el hombre y este quedó esperando su muerte. Cuando los malhechores estuvieron frente a la cueva, ya la arañita había tapado toda la entrada, Entonces se escuchó esta conversación: Primer hombre: Vamos, entremos a esta cueva. Segundo hombre: No. No ves que hay telarañas, nadie ha entrado en esta cueva. Sigamos buscando en las demás. Como en esta lectura, a veces pedimos muros para estar seguros, pero no tendría ningún mérito pues sabríamos y tendríamos la certeza de que estamos protegidos, Dios en cambio nos pide además confianza en Él, para dejar que su Gloria se manifieste y haga que algo como una telaraña nos dé la misma protección que una muralla. Pedimos cosas que desde nuestra perspectiva humana son lo que necesitamos, pero Dios nos da aquellas con las cuales nos muestra que con cosas muy sencillas, él puede hacer mucho más. Si has pedido un muro y no ves mas que una telaraña, recuerda que Dios puede convertir las cosas... y confía en Él. Y esa confianza en Dios, es la que nos da base para confiar, primero en nosotros mismos y luego en los que nos rodean y nos aman, porque somos el reflejo del amor de Dios en la tierra.

fianza parental (entre padres e hijos) y la confianza fraternal ( entre hermanos), es la base para que podamos entendernos, fomentar una relación de armonía y gozar de paz en nuestros hogares. Pero confiar es más que fiarse, es además abrir nuestro interior a los que nos rodean y significa, no sólo la comunicación de las grandes cosas, de los grandes secretos, sino es una mutua y habitual comunicación de los pensamientos, deseos, penas, alegrías, temores y pequeñas cosas de cada día. Esta apertura recíproca y habitual, es prueba del verdadero amor, que así se alimenta y vivifica. “Los esposos han de compartir generosamente todo, sin reservas y cálculos egoístas, hasta formar un solo corazón y una sola alma”. (Paulo VI) ¿Por qué falla la confianza? Por defectos temperamentales, por defectos de educación, por falta de humildad, por materialismo, por superficialidad, por intromisiones de terceras personas, por falta de diálogo sincero, sereno, profundo y sobre todo por desconocimiento de su eficacia. Lograr la confianza en una familia puede ser difícil, pero siempre es posible. Tengamos presente que la confianza no puede exigirse, se gana progresivamente: 

Confiándose, no esperando que el otro o la otra empiece, sino empezando nosotros, especialmente por las cosas pequeñas, pues grandes, ocurren pocas.

Mostrándonos tal cual somos, sin disimular nuestra manera de ser ante los demás.

Mostrar un alto espíritu de acogida.

Comprendiendo a los demás tal como son, con su cualidades y sus defectos.

Sabiendo que todos somos diferentes.

Pero sobre todo debemos pedírsela a Dios, confiando en que el nos dará lo mejor para nosotros, pero que debemos poner nuestro esfuerzo personal para lograrlo, pues como dice una frase muy bella: “Si pides a Dios un árbol... te lo dará en forma de semilla”.

La confianza conyugal (entre esposos), la con-

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Comentario de actualidad: Escándalo en la Iglesia de E.U.A.

El retorno de Polifemo Rohanny Vallejo Cordero

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olifemo, cíclope, hijo de Poseidón, era un gigante que vivía en una cueva húmeda y oscura en los remotos tiempos de la Grecia mítica. Este monstruo tenía una espantosa afición: comer carne humana. Secuestraba hombres, los mataba y luego de asarlos saciaba su voracidad. Se cuenta que, de atrapar a un niño, chupaba su carne por ser más tierna, más fácil de digerir. Nadie pensó que, muchos siglos después, hubiera en el seno de la Iglesia Católica nuevos “polifemos”, investidos de sacerdotes, que atacaran sexualmente a niños. El problema es real, no ficticio. Existen reportes de abusos sexuales perpetrados por clérigos en diversas regiones: Austria, Irlanda, Polonia, Francia y Costa Rica también. Pero, ha sido en los Estados Unidos donde la situación rompió linderos. Sólo en la diócesis de Boston se habla de 400 denuncias y existen demandas en otras 16 diócesis. Como católicos debemos analizar esta situación y tratar de leer el mensaje que trae oculto. Intentaré trazar un breve dibujo. Veamos: 1.

En esta nueva sección publicaremos las opiniones de nuestros colaboradores sobre temas de actualidad. No necesariamente los comentarios publicados son el punto de vista de la revista Hogar y Fe

2.

En Norteamérica viven 40.075 sacerdotes. Comparados con esta cifra el porcentaje de curas abusadores es bastante bajo, se cuentan 115 casos comprobados. Dicho en otras palabras, los curas enredados en este escándalo no llegan al 1%. Sin embargo, aunque hubiera sido un sólo clérigo y un único niño abusado, tal situación sería totalmente inadmisible. Bastaría con ponerse las tenis de ese pequeño para comprender su dolor, miedo, angustia y daño. Por esto, bien ha dicho el Papa que: “no hay lugar en la Iglesia Católica para sacerdotes que abusen sexualmente de menores”. Punto, no hay más que decir. Esta crisis de la Iglesia debe recordarnos que nuestra fe se fundamenta en Cristo, no en los curas. Los sacerdotes son personas, como cualquiera de noso-

tros, con toda clase de virtudes y defectos también. Si un clérigo comete pecados muy graves y atenta contra la integridad de cualquier persona, está actuando como lo que es, un simple mortal que puede y debe ser juzgado conforme a las leyes humanas. A lo largo de sus 2000 años la Iglesia, Barca de Pedro, ha flotado aguas turbulentas a pesar de nosotros los cristianos; no por el mérito de papas, obispos, curas y fieles, sino por el poder de Cristo resucitado. En consecuencia, si el cura de nuestra parroquia falla, no por ello debe apagarse nuestra fe en Cristo, ni en su Iglesia, santa y pecadora. 3.

Esta crisis será muy bien aprovechada si los responsables de la formación revisan los criterios de admisión de los candidatos al sacerdocio. Para nadie es un secreto que desde la década de los años setenta y ochenta, los corredores de muchos seminarios quedaron prácticamente vacíos, en silencio. Se hablaba por doquier de la escasez de vocaciones sacerdotales. Quizá estemos viendo ahora el resultado de aceptar, en aquellos días, muchachos que verdaderamente no reunían las condiciones. Es probable que esta situación no haya cambiado aún. De ser así, ahora es el momento de recordar que, más que la cantidad, necesitamos calidad en los sacerdotes.

Cuenta la leyenda griega que Ulises emborrachó a Polifemo con vino y luego le clavó una estaca en el único ojo. El gigante jamás se levantó. De modo similar, esta crisis en la Iglesia es una punzante llamada de atención y conversión para cualquiera de nosotros porque, en este punto, el juicio de Cristo es suficientemente claro y terrible: ” Al que escandalice a uno de estos pequeños que creen en mí, más le vale que le cuelguen al cuello una de esas piedras de molino que mueven los asnos, y le hundan en lo profundo del mar.” (Mt. 18, 6)

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La Juventud Opina

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La confianza es con uno Gilda González, periodista

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l amor hacia la pareja, los hijos, los padres o amigos y la unidad entre los cónyuges tiene un importante pilar que por lo general miramos por debajo de nuestros hombros: la confianza con nosotros mismos. De ahí parte la solidez que le demos a nuestra vida en todos los ámbitos. Es esa confianza en lo que sentimos en lo que hacemos y en cómo vivimos. Cuando se tiene esto claro de ahí se arranca para hacer brotar por nuestros poros pedacitos de confianza de la que se antojen los otros y encuentren vías de reciprocidad. “No podría soportar la infidelidad”, dicen muchos. La respuesta a esto es que lo importante es lo que uno sienta y el compromiso que uno tenga primero con uno mismo y después con los demás. Si un amigo o la pareja rompe el compromiso de la fidelidad, el problema es de la otra persona porque ha pisado su propia confianza, sus propios valores y sus propias responsabilidades. El problema es de esa otra persona que no tiene claro ni lo que quiere ni cómo lo quiere. Y las personas que están al otro lado, que han sido consecuentes con lo que creen deben sentirse seguras de que actúan conforme a sus principios y valores. Cuando se alcanza una sólida confianza en

uno mismo de ahí se parte para confiar entonces en los demás. Es una especie de descanso del espíritu y sobre todo de fortaleza interna. La confianza mutua abona el cariño, el amor, el respeto… Por decirlo de alguna forma, ayuda a que el camino dentro y fuera del hogar sea más llevadero, más transparente y más sincero. Es importante que los padres enseñen a sus hijos a construir esa confianza interna que les va a generar además mucha seguridad en sí mismos y los grandes, que también tenemos tiempo para cambiar, que se tome el tiempo para modificarnos. Tenemos que aprender a confiar en nosotros mismos y alimentar el espíritu para lograrlo. No podemos ir por la vida vigilando a los otros o siguiendo sus pasos por donde quiera que vayan o hagan. La desconfianza puede llevar a límites exagerados y a acciones incontroladas. Que cada quien cargue en sus espaldas su propia traición porque el perjuicio es para sí mismo. Al final de cuentas, el que traiciona la confianza brindada es quien lo carga en sus espaldas. Es su propia irresponsabilidad. Es mejor destinar energía y tiempo a fortalecer esa confianza para que sea uno de los pilares de nuestras relaciones humanas. La confianza nace en nosotros mismos, de-

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Descubra el poder de la Me pregunto cuántas personas caminan por la vida en total soledad, cuántas personas viven en carencia de afecto, de amistades. ¿Será acaso que ellos y ellas escogieron ese camino?, o será que hubo quién les empujó a vivir en soledad y con la dura realidad de no confiar en nadie. Es frecuente escuchar en nuestros tiempos la tan conocida frase que dice: “que hoy en día no se puede confiar en nadie”, sobre todo, cuando en este mundo de globalización y materialismo toma fuerza la ausencia de valores y muy especialmente de personas en las que podemos confiar en todo el amplio sentido de la palabra. Quise interrogarme a misma sobre el tema de la confianza cuando se me solicitó nuevamente escribir para la Revista Hogar y Fe, después de casi dos años de no hacerlo, que tema más difícil para reiniciarme pensé, sin embargo comprendí que nuevamente El Señor toca mi persona y es momento de hacer reconocimiento público a quienes siempre están a nuestro lado aunque la distancia nos separe, a quiénes siempre están dispuestos a brindar su mano solidaria aunque no se les solicite abiertamente, a quiénes han hecho de sus vidas una tribuna de amor, solidaridad y servicio, a quienes aunque la primavera deje su vida y el tiempo pose su huella siguen trabajando con la energía que solo la brinda la juventud y el deseo de construir un mundo nuevo. Maritza Palma de Quesada

Por ello, desde este espacio deseo levantar mi voz y gritar desde mis entrañas UN GRACIAS POR TODO, a aquellos amigos y amigas del MFC que hacen vida la palabra de Dios y que con su ejemplo dejan el aroma de la fraternidad. Es momento oportuno para decir que es el MFC donde la enseñanza de la amistad toma fuerza y se hace vida en quienes verdaderamente desean vivir la vocación del amor, es con confianza que cada uno de nosotros se levanta por las mañanas agradecidos con Dios por el don de la vida, por el don del trabajo, por el don de la salud y por supuesto por el don de tener una familia en quién confiar. Una familia cimentada en bases sólidas donde no importa que tanto llueva o truene siempre es refugio, siempre es calor y siempre nos proporciona la seguridad de un beso, un abrazo y una palabra de aliento. Esa familia no solo es aquella con quién compartimos lazos sanguíneos, es también la familia de amigos con quienes compartimos lazos de amistad, es en esta familia adoptiva donde podemos encontrar verdaderos amigos, personas que nos invitan a confiar en la vida y en ellos, porque la mentira no hace asomo alguna. Que bueno es decir que hay amistades que nacen en el calor del amor de Dios y por tanto son amigos y amigas que perduran en el tiempo.

Es el MFC verdaderamente un grupo de amigos donde más que servir nos sirven a nosotros mismos, donde verdaderamente aprendemos a recibir creyendo que estamos dando. Para conocer esta rica realidad es necesario un desprendimiento de cada uno y un entregar no solo nuestro esfuerzo, energías y trabajo sino verdaderamente entregar nuestro espíritu de confianza en que la obra que juntos construimos es de Dios, y por tanto, es El quién brinda la luz necesaria para continuarla, esa obra, debe pasar de generación en generación, debe ir impregnada de calor humano, de solidaridad pero ante todo de mucha confianza y solo se confía en aquel que con hechos ha demostrado su entrega y entereza espiritual. Hoy deseo decir a todos los emefecistas que leen HOGAR Y FE, que si su paso por el Movimiento Familiar Cristiano les ha deparado un buen amigo, dense por satisfechos, cualquier esfuerzo valió la pena, porque en el calor del trabajo, de la entrega es donde encontramos el verdadero tesoro de la amistad. Personalmente mi paso por el MFC me ofreció el maravilloso regalo de tener un sin fin de personas queridas y unos cuantos verdaderos amigos en quiénes puedo confiar a ciegas, en quiénes puedo confiar por que se que siempre me brindarán su mano amiga y solidaria.

El M.F.C. evalúa constantemente en reuniones de dirigentes, su quehacer en la vida de la Iglesia.

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Orientación familiar

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La muerte es un tema muy difícil de hablar con los niños porque representa gran sufrimiento emocional, y los adultos creemos que somos responsables de evitarles dolor a los niños a cualquier costo. Al interior de la dinámica familiar, los niños generalmente son considerados los miembros “débiles” y por eso los otros miembros de la familia tratan de protegerlos porque “son muy pequeños para entenderlo”. Sin embargo, ellos perciben la alteración del ambiente y la rutina familiar, la tensión, el dolor en las caras de sus padres, y muchas veces lo que interpretan es que los adultos están enojados con ellos, se culpan de lo que podría estar sucediendo, o se sienten aislados de la experiencia familiar. Al fin y al cabo, no pueden ser engañados, y el hablarles con la verdad puede ser incluso un alivio para los adultos, quienes pueden dejar de fingir que todo está bien. El niño no puede comprender la muerte en las mismas dimensiones que los adultos lo hacen. Su comprensión va incluso a variar dependiendo de su desarrollo cognitivo. (Ver recuadro: Cómo los niños conciben la muerte según su etapa de desarrollo)

M.Sc Rocío Vindas Montoya Psicóloga

Por esta razón es que los pensamientos que consuelan a los adultos generalmente son muy confusos para los niños. Palabras como “Dios (o el niñito Dios) se lo llevó” pueden generar enojo: “si Dios se lo llevó y me hace tanta falta, este Dios debe ser muy malo”. Se deben evitar sinónimos como “se quedó dormido”, “se fue de viaje”, o “se fue al cielo”. Los niños pueden desarrollar un gran temor a dormirse o a la oscuridad y evitarán salir a pasear o no disfrutarán sus paseos. Generalmente su concepto de “cielo” no es el mismo que manejan los adultos, y muchos niños creerán que efectivamente su ser querido está entre las nubes y estarán esperando que baje. La palabra muerte se debe usar sin temor, como un fin natural y no una fuente de temores y dolor. También se considera correcto que el creyente pueda usar sus creencias sobre la tranquilidad, la paz de la vida eterna, la reunión con Dios, como algo que le pueda proporcionar consuelo, pero sin querer imponérselas al niño o sin grandes explica-

ciones teológicas que lo puedan confundir. Los niños deben ser preparados y guiados con respeto para entender de forma más natural el proceso de la muerte. Los padres deben hacer el esfuerzo de hablar de la muerte antes de que ocurra: aprovechar la muerte de una mascota, una planta, una noticia en televisión. Se debe tener cuidado de no usar la muerte como una amenaza que algún día le pueda generar grandes sentimientos de culpa: “tus malas notas me van a matar”. En caso de que la experiencia de la muerte se pueda prever en la familia como un evento cercano, al niño no se le debe privar de lo que se llama el “duelo anticipatorio”, es decir, el ir aceptando la pérdida inminente de un ser querido e ir desprendiéndose poco a poco de él. Generalmente el niño nota la tensión familiar desde que se conoce el diagnóstico o inician las primeras hospitalizaciones. El es un observador pasivo de las visitas a los médicos, y el deterioro del familiar enfermo. Por eso si el niño es partícipe de la experiencia familiar, él podrá ir despidiéndose y utilizando sus recursos tales como enviarle un dibujo, hacerle una carta o participando simbólicamente del cuidado del enfermo, por ejemplo, llevándole un vaso de agua. Al niño se le debe facilitar en la medida de lo posible el contacto con el enfermo, si él así lo desea. Es importante que dosificar lo que le dice al niño. Hay que ir midiendo lo que el niño puede asimilar y ser muy sensible a lo que él necesita saber. Las explicaciones acerca de la enfermedad de un ser querido o de la muerte no deben ser delegadas en un vecino, un familiar no muy cercano o un profesional que recién conoce. Al hablar de la enfermedad haga siempre la diferencia entre una enfermedad grave y otra leve, o el niño desarrollará un enorme temor a enfermarse aún de un simple resfriado. Tampoco tema compartir sus sentimientos con el niño, o llorar con él, más no haga del niño su “paño de lágrimas”.

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7 Los niños también se deprimen y angustian, y sus reacciones ante la muerte son muy diversas. Podemos observar reacciones que van desde una profunda tristeza y llanto, hasta la negación absoluta de la situación en que se les observa actuar alegres como si nada estuviera pasando. También existen reacciones de rabia, reclamos por el abandono, sentimientos de culpa: “si yo hubiera sido más obediente..¨, celos, aislamiento, alteraciones en el sueño y el apetito, notas bajas, malestares físicos, o comienzan a actuar como si fueran niños de menor edad. Todas estas son reacciones esperadas ante una situación de duelo. Por eso las personas que están alrededor del niño que ha sufrido una pérdida deben comunicarle:  Está bien llorar y sentirse triste.  Está bien sentirse enojado y resentido.  Está bien no querer hablar sobre lo que pasó por un tiempo.  Cuando estás listo para hablar siempre estaremos dispuestos ( y así debe ser) Los padres o encargados deben ponerle especial atención y buscar ayuda si estas reacciones son muy intensas o se prolongan de tal forma que no se observa una “mejoría” con el tiempo. Finalmente, la mejor forma de ayudarle a un niño a enfrentar una pérdida es dedicarle tiempo y afecto y contestar sus temores y dudas con sinceridad y con un lenguaje claro y acorde a su edad. La verdad debe ser planteada suavemente, con mucho tacto. El adulto debe ser tolerante ante sus reacciones. Existe una tendencia a querer distraer al niño, llevarlo a pasear, mandarlo una temporada a dormir con los primos. Recuerde que el niño no necesita distraerse sino que lo apoyen y lo consuelen.

Cómo los niños conciben la muerte según su etapa de desarrollo: 0 a 2 años. En esta etapa los niños aprenden a conocer el mundo a través de sus sentidos y sus actividades motoras, y por medio del ensayo y el error. A esta edad los niños no entienden la diferencia entre ausencia y muerte. El lenguaje no está complejamente adquirido, por lo que lo que se encuentra es un temor a la separación, especialmente de sus figuras más cercanas, lo que provoca ansiedad. Esta ansiedad de separación se considera el comienzo del concepto y el temor a la muerte. 3 a 5 años: El niño tiene mayor interacción con el ambiente, camina, y su lenguaje le permite mejor comprensión y desenvolvimiento social. En esta etapa el niño piensa que las cosas son como aparentan ser. Todavía no maneja bien los conceptos de tiempo, espacio y cantidad, por lo que no tiene una idea clara acerca de lo que es un día, un mes o un año. Inicia la etapa de los “porqués”, buscando causa-efectos pero todavía a un nivel poco sofisticado. Debido a este desarrollo en su pensamiento, la muerte es considerada como un tiempo en que la otra persona no está físicamente presente, o sea, la muerte es una separación reversible: “está en alguna parte”. Mezclan la realidad y la magia con gran facilidad, y pueden fantasear que ellos causaron la desaparición de alguien con sólo pensarlo. Por lo tanto ya a esta edad existe un concepto de muerte pero todavía cargado de fantasía. En la televisión ven al coyote a quién le cae una gran roca, y luego aparece caminando con su cabeza llena de estrellas..y piensan que esto debe pasar así. De los 6 a los 11 años: La educación formal favorece el desarrollo en su pensamiento y su razonamiento es más lógico. En esta etapa la muerte es concebida como un agente externo, irreversible e inevitable: Cuando la gente se muere no puede moverse, hablar, comer ni respirar. También pueden referirse a las causas biológicas de la muerte con más exactitud y dar explicaciones más complejas acerca de la misma (entierros, cremaciones, etc). La muerte es personificada y hay temores acerca de fantasmas. Por eso a veces se refieren a la muerte como si fuera una persona. En este periodo los niños hacen muchas preguntas acerca de la muerte pero siempre la consideran “algo fuera de mí”, “no tiene que ver nada conmigo”. “Sólo los viejos se mueren”. De los 11 en adelante: Con el desarrollo del pensamiento abstracto, hay un mejor entendimiento de los conceptos de tiempo y espacio. El adolescente ya puede resolver problemas hipotéticos en pasado, presente y futuro. Se empieza a concebir la muerte como parte del ciclo de vida. La muerte es entonces concebida como inevitable, irreversible, permanente y universal “me puede suceder a mi” aunque “remotamente”. Por eso el suicidio ocurre muchas veces porque pareciera que siempre existe la fantasía de que “me van a rescatar a tiempo”. Bejarano & Jaramillo (1992) Vivir con Dignidad. Koocher(1973) Childhood, Death and Cogniitive Development Spinella () How to tell?

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En familia

UN PASO HACIA LA FRATERNIDAD William y Ma. de los Ángeles de Ramírez

¿Cuáles familias, formadas por el triángulo -padre-madre-hijos- se han visto libres de problemas en el corto, mediano o largo tiempo de haberse fundado?

Uno de los principios fundamentales para lograr esa promoción familiar es el que estipula el canon 1055 del Código de Derecho Canónico. Al respecto es conveniente tener presente dos fines, ambos de igual importancia, sin jerarquización, que conforman el consorcio matrimonial:

a.

El bien de los cónyuges, en una comunidad de vida que es compartir, vivir en conjunto, ayudarse mutuamente, asistirse, aconsejarse, escucharse, hacerse compañía, estar al servicio del otro y gobernar entre los dos el hogar que conforman.

b.

La procreación y educación de hijos

Pa d

re

1- Las familias armoniosas: este triángulo, visto en la posición que se desee, representa en sus lados y ángulos a cada uno de los miembros de la familia padre, madre, hijos- quienes cumpliendo el rol que les corresponde, ocupan un lugar armonioso, de equilibrio, Ma dre sin ser más ni menos, cada quien con sus dones y carismas y reconociendo también los valores de los demás. Este triángulo, colocado en la posición caprichosa que se quiera, siempre conservará sus ángulos de igual abertura, equivalentes, y sus lados de igual longitud. Y esto, idealmente, es lo que se debe procurar vivir en familia, compartiendo cristianamente y resolviendo de la misma manera los problemas que se presenten, como grupo unido. s jo Hi

¡Ninguna persona puede afirmar que la suya! Toda familia atraviesa por períodos de sufrimientos, decepciones, molestias, disgustos, dificultades y otros tantos propios de la condición humana, pero sean cuales sean esas situaciones, ninguno de sus integrantes debe permitir que se aleje la paz y la felicidad; contrariamente, se debe poner empeño suficiente y continuo para que la familia se desarrolle armoniosamente. Y para esto, cada uno debe ocupar su lugar, cumplir su papel y ejercer con competencia y éxito su función personal, sin perder de vista que los deberes y derechos que cada quien tiene, deben ser todos aquellos que deparen beneficios a la propia persona y consecuentemente, al grupo familiar.

De manera sencilla y gráfica se representan con triángulos las vivencias familiares para que, posteriormente, se reflexione cuál de ellos y por qué, es el que podríamos seleccionar como representación de nuestra propia familia:

2- Los esposos-padres autoritarios. El hogar es gobernado únicamente por un esposo y padre dictatorial. Se debe procurar Ma dre Hijos cambiar la autoridad arbitraria que les es habitual, por disposiciones firmes, sí, pero afectuosas y conciliadoras. A veces se puede dar la ilusión que ha logrado la tranquilidad en el hogar, pero esto más que todo sucede porque los demás, por temor, han renunciado a discutir con él (situación que también puede darse en el ejemplo que sigue). Este triángulo representa el dominio del esposo-padre sobre su familia: el ángulo mayor, el dominante, es el del padre por encima de los ángulos de la esposa y de los hijos que, comparativamente con aquel, son muy pequeños. Pa dre

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9 3- Las esposas-madres dominadoras. En este caso, la figura de la esposa-madre está dotada de una personalidad dominante. Hijos Es la que hace la ley, la que impone sus ideas (buenas o malas) toma las principales iniciativas, exige la atención y le molesta si algo se realiza sin su consentimiento. No todas las dominadoras son iguales, algunas siguen dando, aparentemente, el primer lugar a los esposos, pero lo hacen para manipular sus sentimientos y así ejercer el dominio sobre sus hijos; y otras, dominan formando un bloque con los hijos en contra del padre (lo que también puede ocurrir en el ejemplo anterior) Es fácil imaginarse y dibujar el triángulo respectivo, es el mismo del padre-esposo autoritario, sólo que el ángulo mayor, está ocupado ahora por la esposamadre.

Ma dre

Pa dre

4- Los hijos injustos. Actualmente es frecuente encontrar esta situación (dichosamente no en todos los Ma dre Pa dre casos) y se da cuando los hijos logran afirmarse académicamente, creyendo, equivocadamente, que sólo ellos tienen el conocimiento y la razón, actitud que les lleva a menospreciar a sus padres y a no respetar o rechazar la normativa, los gustos, los deseos y valores de sus procreadores. También se puede presentar el hecho que el hijo (a) se hace obedecer por su padre y se desentiende de su madre o contrariamente, se hace obedecer por su madre y se desentiende de su padre. Un error que frecuentemente cometen los padres y de manera particular alguno de los dos, es el acceder a los caprichos de sus hijos, cuidándoles en exceso con menoscabo de la atención equilibrada que debe brindar a su cónyuge, situación que bien podría traer consigo el alejamiento del hogar o la separación física o psicológica de quien se considera perjudicado; esta actitud promueve además los actos de manipulación de sus hijos. Es el mismo segundo triángulo dibujado, solo que esta vez el ángulo mayor lo ocupan los hijos, desde donde dominan a sus padres y éstos, por temor a enfrentárseles, toleran y hasta justifican sus comportamientos. Hijos

Claro que una familia unida y feliz exige de todos la búsqueda de un equilibrado balance de pesos y contrapesos intelectuales, afectivos, espirituales y actitudinales. Del ciento por ciento de una vivencia así, ¿cuánto tenemos o cuánto estaríamos dispuestos a lograr?

CONFIANZA DE LAS FAMILIAS EN EL CORAZÓN DE JESÚS ¡Aprended de mí que soy manso y humilde de corazón!

La confianza de las familias en Jesús radica en su amor eterno y misericordioso que permite a cada uno de los hogares encontrar en él: apoyo, fuerza, luz y guía para vivir a plenitud cada día, es descubrir en él las “palabras de vida eterna que orientan la vida de todos los que conforman la familia, es acercarse a él en la intimidad de la oración personal y percibir lo que Dios quiere, es decir su voluntad, es robustecer en el sacramento de la Penitencia y de la Eucaristía su presencia alentadora y reconfortante. La Iglesia Doméstica como se llama a la familia que hoy atraviesa por graves crisis, debe poner su mirada en el Corazón de Jesús, fuente de vida y amor como sostén y fundamente de toda la vida familiar; él es quien alimenta el amor de los esposos y lo hace fecundo, él anima la fidelidad y armoniza la convivencia amorosa de los hijos y de todos los miembros de la Iglesia, él impulsa la fraternidad para con los demás para desterrar toda violencia y procurar la alegría y la paz. Si queremos defender y promover la institución familiar debemos poner toda nuestra confianza en Jesús que aparece en medio de la humanidad dentro de una familia bien constituida en la que el centro es el mismo Dios y en la que encontramos los grandes valores del amor, la fe, el diálogo, la fidelidad, el respeto, el trabajo, el servicio, la honradez y muchos otros valores más. Cuando la familia ha puesto su confianza en el Corazón de Jesús, no hay fracaso, aprendemos que la familia solo subsiste cuando hay amor, cuando se abraza la cruz y cuando hay una entrega total, como la de Jesús que dio la vida por todos.

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Pbro. German Rodríguez S.


Ciudadanos de oro

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Usemos el tiempo libre Mabell Granados de Porras Gerontóloga MFC. Cartago.

L

a vida de las personas se desarrolla por etapas , algunas de estas como la niñez y la adolescencia son los periodos en los cuales más aprovechamos y hacemos uso del tiempo libre. Cuando la persona alcanza una edad entre los 25 y 35 años, el interés va enfocado al campo laboral y a buscar estabilizarse en una área especifica, más adelante una vez que ha encontrado su lugar en el mundo de trabajo, debe dedicarse a consolidar su posición y el tiempo que dedica al disfrute del tiempo libre es escaso, ya que también esta época coincide con el periodo en que se conforma la familia propia cuyas demandas son intensas, pues es el momento de criar a los hijos.

todo que a esta edad como mencioné anteriormente, hay más tiempo pero no se sabe utilizar adecuadamente. La persona a esta edad debe hacerse preguntas como: qué voy a hacer con el tiempo libre? Debe tomar decisiones y clarificar cuál es su realidad personal, familiar y social en general, lo que se espera de ella y las posibilidades de acceso a nuevos ambientes y nuevas experiencias. Para esta reflexión , considero necesario definir tres conceptos que pueden ayudar orientar el buen uso del tiempo libre. Tiempo libre: es aquella porción de tiempo no dedicado al trabajo, a responsabilidades relacionadas con este, a formas de mantenimiento personal, auto cuidado o a obligaciones familiares.

Una vez alcanzados los cincuenta años, cuando ya los hijos han crecido y la persona posee destreza para desempeñar su trabajo se empieza a interesar por el disfrute del tiempo libre. A los sesenta se marca el inicio de una nueva vida para muchos ya que se desacelera su actividad laboral y se considera la posibilidad del retiro por lo que la balanza se inclina a partir de este momento hacia el lado del descanso, la diversión y la recreación.

Recreación: se refiere a actividades o experiencias placenteras que contribuyen al desarrollo integral de la persona, realizadas durante el tiempo libre y cuya selección y participación son voluntarias.

Sin embargo uno de los problemas que he detectado en mi trabajo con personas adultas mayores es la mala utilización del tiempo libre, sobre

Estos conceptos demuestran como el tiempo libre adquiere una connotación diferente , puesto que contempla aspectos de la vida del ser humano como la expresión de lo espiritual, lo social, lo intelectual, emocional, lo físico y lo cultural. Esta visión integral permite a la persona tener tiempo

Ocio: sensación que permite a una persona realizar actividades positivas durante el tiempo libre. Se caracteriza por la libertad y el sentimiento de autorrealización.

para el descanso, la recreación, la diversión y para el crecimiento interior. En la vejez, sin embargo por los mitos y estereotipos que la sociedad ha construido en torno a los “viejos” existe el peligro del mal uso de este tiempo tan valioso, lo que puede conducir al aburrimiento, baja autoestima, y bajo autoconcepto. Por lo tanto la familia juega un papel importante como apoyo de la persona adulta mayor, ya que debe estimularlos, animarlos a participar tomando en cuenta sus capacidades, en actividades que les produzcan placer, que favorezcan la recreación, a establecer nuevas metas, nuevos intereses, a construir proyectos de vida, a desarrollar estilos de vida saludable que promuevan su salud tanto física como mental. Recordar que la recreación es fuente de resocialización y motivación para que las personas adultas mayores “ vivan su vida”, para que potencialicen sus capacidades y combatan el aburrimiento, sentimientos de soledad interior, la pasividad, la desconfianza en sí mismos y la pérdida del sentido de la vida. Las ventajas de la recreación son enormes ya que permite alcanzar logros importantes como: la creatividad, la satisfacción de sus deseos, la felicidad, el goce interior, el equilibrio emocional, el aprendizaje, mejora el carácter y la socialización, lo que va a favorecer el

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Recomendaciones de actividades que pueden realizar las personas adultas mayores para el buen uso del tiempo libre. Área estimulación de la memoria y la concentración. Leer, practicar juegos de memoria como el tablero, ajedrez, damas chinas, crucigramas, juegos de palabras. Escuchar música, documentales, dialogar, Tener sentimientos positivos hacia sí mismo, los demás y la vida. Coleccionar estampillas, monedas, cajas. Observar fotografías, recordar experiencias, anécdotas. Área social. Compartir con otras personas de su edad, familiares, amigos, salir de paseo, ir al cine, al teatro, bailar. Asistir a grupos de personas adultas mayores. Practicar deporte como la natación, ejercicios aeróbicos como las caminatas. Área Ocupacional. Realizar manualidades, jardinería, huertas, pintura, dibujar, escribir, cuido de matas, de mascotas, hidroponía. Participar en talleres de estudio, en cursos libres de las Universidades públicas, Talleres de la Asociación Gerontológica Costarricense (AGECO) Área espiritual. Participar en grupos de reflexión y crecimiento espiritual, practicar actos de piedad, colaborar como voluntaria (o) en actividades de la Parroquia, en la Pastoral social, en la Pastoral profética, en la Pastoral para personas mayores, visitar enfermos, hospitales, cárceles, orfanatorios, hogares para personas adultas mayores, ayudar al necesitado y muchas otras obras de ayuda.

ORACIÓN DE LA CONFIANZA Claudio de la Colombiere (Siglo XVII)

Señor y Dios mío, estoy tan convencido de que velas sobre los que en ti esperan y de que nada puede faltar a quienes todo lo esperan de ti, que he decidido vivir en adelante sin preocupación alguna y depositar en ti todas mis preocupaciones. Pueden despojarme los hombres de todos los bienes, pueden las enfermedades privarme de las fuerzas para servirte, por el pecado puedo perder incluso la gracia, pero no perderé jamás mi confianza en ti. La mantendré hasta el último instante de mi vida y nada ni nadie logrará arrancármela. Esperen otros la felicidad de sus riquezas y de su ingenio, confíen en la inocencia de la vida, en el rigor de su penitencia, en sus muchas buenas obras o en el fervor de sus oraciones. Mi única confianza es esta confianza en ti que nunca ha defraudado a nadie. Por eso precisamente, estoy cierto de que seré eternamente feliz, confío por completo que lo seré porque lo espero únicamente de ti.

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Por triste experiencia reconozco que soy débil e inconstante, sé que las tentaciones han derribado torres bien altas, pero mientras conserve en mi esta firme confianza en ti, nada temo, nada me asusta, estoy a salvo de toda desgracia. Dios mío, estoy convencido de que jamás será demasiada la confianza que tenga en ti y que cuanto alcance de ti estará siempre por encima de lo que haya esperado. Espero también, Señor, que me sostengas en las cuestas empinadas, que me ayudes en los momentos difíciles y que mi firmeza triunfe de mis enemigos más terribles. Abrigo una esperanza grande: que me amarás siempre y que yo a mi vez, te amaré por siempre. Y para llevar al culmen esta confianza mía, mi Creador y Señor, te espero a ti ahora y siempre. Amén.


Familia...Tú puedes

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Miguel Carmena. Fuente: Mujer Nueva

H

ace unos años, en un estudio realizado en México, todas las personas que participaron en grupos de trabajo por todo el país, coincidieron en señalar que para ellos el valor principal que justifica cualquier sacrificio es tener una “familia unida” donde reine el amor. Sin embargo, en el mismo estudio también se constató que la mayoría

de las personas vive en un modelo de “familia junta” donde las relaciones se entablan en función de la utilidad y los intereses personales, y no sobre la base del amor. Incluso algunos, no pocos, reconocían que vivían una situación de “familia rota”, donde de hecho ya no había prácticamente ninguna relación. Muchos afirmaban que del amor al rencor, la mayoría de las veces hay un pequeño paso y basta un suceso insignificante para destruir todo lo que parecía haberse construido en mucho tiempo. Quizás estas observaciones de campo sirven para apoyar una idea que actualmente circula por todas partes: la familia está en crisis. Todo el mundo lo dice, pero ¿en qué consiste la crisis de la familia? En primer lugar, hay que decir que la crisis de la familia es consecuencia de la crisis que sufre el matrimonio porque, como dice sabiamente la constitución italiana: “La república reconoce los derechos de la familia como sociedad natural fundada en el matrimonio”. La familia se funda en el matrimonio, pero la nueva concepción de la sexualidad que reina en nuestra sociedad parece haber roto el ideal de matrimonio que vivieron nuestros padres y

Desgraciadamente, solemos conferir demasiada importancia a las funciones institucionales en perjuicio de las personales, y encontramos fenómenos como el del padre ausente -cuya única función es proporcionar sustento económico a la familia-, o el de la madre excesivamente rígida pero poco afectiva, que producen desequilibrios en las relaciones personales. Otro grave

abuelos. Sin embargo, hay algo más. Se puede decir que la crisis de la familia es, sobre todo, una crisis de las funciones de la familia. La sociología tradicional distingue dos tipos de funciones de la familia. Por una parte, sus funciones institucionales: la función biológica (transmitir y acoger la vida humana), la económica (proveer los bienes materiales necesarios para la subsistencia), la protectora (ofrecer seguridad contra los riesgos de la existencia), la cultural (transmitir los valores y tradiciones éticosociales), y la función de integración (introducir al individuo en la sociedad y ejercer un control sobre él). Por otra parte, están las funciones personales de la familia, que consisten en dotar de afectividad e integración a la relación entre marido y mujer (función conyugal), entre padres e hijos (función parental), y entre los hermanos (función fraternal). El buen cumplimiento de estas funciones personales estaría detrás de lo que los mexicanos del estudio llamaban una familia unida, y todos veían en ella el mayor ideal de felicidad que se puede tener en esta vida.

problema es la ruptura de la relación matrimonial, que causa alteraciones de las relaciones paterna y materna con un “efecto dominó”. Sí, la familia unida requiere un esfuerzo constante o, mejor dicho, una atención constante por cultivar continuamente las funciones personales de la relación familiar. Esta atención comienza desde antes de elegir a la pareja; de hecho, ahí se juega la mayor oportunidad que después será muy difícil corregir. Siempre es útil un consejo fundamental: a la hora de casarse conviene fijarse más en las funciones personales que en las institucionales. Quizás el problema está en que, lo que en teoría consideramos el principal valor -la familia unida-, en la práctica queda relegado a una de las responsabilidades menos prioritarias de nuestra vida. Ponemos primero la utilidad y luego, el amor. Pero el amor es como los idiomas, que si no lo cultivas cada día, se olvida. El amor requiere una entrega sacrificada cada día, cada minuto, cada segundo; si no, se debilita y muere.

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Para reflexionar

Uno de estos días... Uno de estos días perderás la paciencia y les gritaras a tus hijos lo siguiente: -¡Cuándo van a crecer y dejar de actuar como criaturas! Y la verdad es que lo harán. Tal vez les grites: -¡Salgan de la casa, vayan afuera a jugar! ¡Procuren no lastimarse y no cierren la puerta tan fuerte! Y ya no lo harán. Ordenarás sus dormitorios hasta que todo este limpio y ordenado, cada cosa estará en su lugar, los juguetes sobre los estantes, los peluches sobre la cama y todas sus ropitas bien colgadas en el ropero. Los llamarás y les dirás: -Ahora quiero que esto se quede así. Y así se quedará. Prepararás la cena perfecta, la ensalada llegará a la mesa en buen estado, sin que les falten las aceitunas. El pastel estará perfecto, sin marcas de deditos en el lustre porque lo probaron en la cocina y dirás: - ¡Por fin! Esta es una comida que se podrá servir a los invitados. Y comerás sin ellos. Cuando suene el teléfono, gritarás: -¡No levanten la otra línea cuando estoy hablando! Quiero privacidad y dejen de gritar... ¿Me escucharon? Y nadie te va a contestar. En tu casa ya no habrá manchas en el mantel de la mesa y ya no habrá un vaso con flores del jardín traídas con un besito. Ya no tendrás que coser los agujeros de los pantalones y nunca más te romperás las uñas tratando de desatar los nudos de los cordones de sus zapatitos. Nadie va a entrar en tu casa con lodo en las botas, y van a desaparecer todas esas ligas para atar cabellos que siempre llenaban tu baño. ¡Imagínate! Nadie estará usando tu lápiz labial para escribir por las paredes. Ya no tendrás que buscar una niñera para ir a las fiestas de Año Nuevo. No tendrás que asistir a las reuniones de padres en la escuela ni asistir a esas obras donde tu hijo hace el papel de árbol. No tendrás que preocuparte por el transporte escolar, músicas que rompen tus tímpanos o viajes extras al colegio porque tu hijo olvidó su merienda en la casa. ¡Imagínate! En Navidad ya no recibirás más regalos hechos de palillos de helados. Se habrán terminado los besitos mojados después del desayuno por la leche que aun tienen en sus labios. Nunca más tendrás que preocuparte por los dientes que caen y los nuevos que tienen que salir. No escucharás las voces que siguen hablando después de haberse apagado las luces, no tendrás rodillas raspadas que besar, ni deditos sucios que limpiar. Sólo habrá una voz diciendo: -¿Cuándo será que crecerán y dejaran de actuar como criaturas? El silencio te responderá: -Ya lo hicieron...

Felipe Hutsell Envió: Zunny Fretes

Aprendiendo a ser felices Una INVITACIÓN MUY SINCERA a sintonizar el programa del Movimiento Familiar Cristiano de Costa Rica: Aprendiendo a ser felices, por el canal 48 de UHF, todos los martes de 8 a 9 de la noche. Pueden llamar antes o durante el programa, para incluir sus intenciones en el espacio de oración al final del mismo, al teléfono 234-1885. Revista HOGAR Y FE al servicio de los agentes de Pastoral Familiar


Pequeños secretos

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Como ahorrar energía y agua en la casa 1- Energía Eléctrica Cuidado con los bombillos y las lámparas. La forma más común de gastar electricidad es dejando las luces encendidas. Cuando salgas de un cuarto acuérdate de apagarlas. Si no necesitas tanta intensidad de luz puedes cambiar tus bombillos por unos de más baja potencia. Los tubos o lámparas fluorescentes consumen hasta cuatro veces menos energía que un foco de filamento y te van a durar más tiempo.

3. Otros aparatos eléctricos y electrodomésticos Usa la lavadora llena de ropa y así no sólo ahorrarás luz sino también agua. Si por el contrario le pones poca ropa tendrás que repetir el proceso y gastar más luz. Cuando la ropa esta muy sucia, remójala antes para que no tengas necesidad de repetir el ciclo de lavado. Si tienes secadora, úsala lo menos posible y mejor aprovecha cuando hay sol. Plancha toda la ropa en una misma sesión para que utilices el calor de la plancha. Tampoco la vayas a dejar conectada. Si vives en un clima caliente, mantén el termostato de tu refrigerador bajo para que esté muy frío. Si no es tu caso, puedes tenerlo un poco más alto. Si tu congelador no hace mucha escarcha es mejor. Siempre hay que tratar de mantenerlo sin hielo para que el frío circule bien.

AGUA Revisa las instalaciones hidráulicas de tu casa para ver si tienes alguna fuga en las tuberías, llaves o en las uniones. Para arreglarlas sólo cambia el empaque. Mientras esperas a que salga el agua caliente de la regadera, coloca unas cubetas para que no se desperdicie el agua fría que sale. Esta agua la puedes usar después para regar o lavar el carro. A la hora de bañarte, si no hace mucho frío, cierra las

2. ¿Qué hacer con los aparatos eléctricos? Cuando estamos solos es común encender la televisión para sentirnos acompañados y ni siquiera le prestamos atención. Mejor no la prendas. Si están viendo el mismo programa en diferentes televisiones, reúnanse en uno sólo y apaguen el otro. Apaga la computadora, televisión, radios, estéreos, juegos de video, video caseteras y los reguladores de voltaje cuando no los estés ocupando.

4. Cuidados generales Revisa las enchufes y los cables de todos los aparatos eléctricos y lámparas que uses. Deben estar en buen estado. Los aparatos que se encuentran en buenas condiciones no van a forzar de más el motor por lo que gastarán menos energía. Los llamados ladrones o enchufes con varias conexiones pueden ocasionar fugas de energía. No los satures. Deben estar en buen estado. Corta la electricidad de tu casa y revisa los medidores. Cuando no hay luz no deben funcionar, de lo contrario llama a la compañía de luz de tu comunidad para que lo arreglen.

llaves cuando te enjabones. Un baño implica el gasto de 20 litros por minuto aproximadamente, mientras que en la tina se llega a gastar hasta 100 litros. Cuando laves los trastes, te limpies las manos y te laves los dientes, cierra la llave para que no corra el agua. Cuando laves tu auto no utilices una manguera, una cubeta llena es suficiente y no necesitarás más. Con la manguera puedes gastar unos 50 litros.

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Barre las aceras con una escoba y no con el chorro de agua. Puedes regar las plantas en la noche para evitar que el sol evapore el agua. No abras la llave por completo ya que sale menos agua y puedes hacer lo mismo. Tira la basura en el basurero, no en el excusado. Cada vez que lo jalas, es un gasto de entre 16 y 20 litros por minuto, aproximadamente. Es recomendable cambiar por modelos nuevos que gastan alrededor de 6 litros


Salud en casa Estomatitis Dr. José Fdo. Chavarría Milanés

La estomatitis es una infección de la boca, causada generalmente por el virus Herpes, y se caracteriza por un inicio brusco de fiebre alta de hasta 40 ó 40,5° C, dolor en la boca, salivación abundante, mal olor en la boca y dificultad para ingerir alimentos; con frecuencia el niño tiene deseos de comer y beber, pero el dolor es tal, que el niño prefiere “pasar hambre”. Puede presentarse en los adultos, pero generalmente afecta a los niños de 1 a 3 años de edad. En algunas ocasiones el niño puede presentar fiebre durante 2 días y después de ahí, comenzar con el dolor y las úlceras en la boca. Lo que primero aparece es una vejiga en las encías, lengua o garganta, la que se rompe rápidamente y por lo general pasa desapercibida; cuando miramos la boca lo que hay es una pequeña lesión, la que en algunas circunstancias puede llegar a medir hasta 1 cm, y está cubierta por un material amarillo grisáceo. Una vez que este material se cae, queda una verdadera úlcera. Por lo general las úlceras se localizan en la lengua (por eso se llama estomatitis, que quiere decir lengua inflamada) y la parte interna de las mejillas, llamadas carrillos, pero puede afectar cualquier parte de la pared interior de la boca. Con mucha frecuencia las encías están muy rojas, inflamadas, y sangran fácilmente y en algunos niños esto sucede antes de que aparezcan las úlceras en las otras partes de la boca. Con frecuencia los niños tienen los ganglios de debajo de la lengua muy inflamados y dolorosos. El dolor tiende a desaparecer 2-4 días antes de que se quiten las úlceras, y el cuadro en general dura de 4 a 9 días. Algunas veces el cuadro se inicia en la región amigdalina y hace pensar que se trata de una amigdalitis bacteriana, por lo que no es de extrañar que se recomienden antibióticos. La mala respuesta a los antibióticos sirve para descartar una infección bacteriana. Conviene que estos niños reciban abundantes líquidos para evitar la deshidratación, aparte que son más aceptados que los alimentos sólidos; acetaminofén o cualquier otro medicamento para el dolor en prudente usar; enjuagues bucales pueden recomendarse en niños mayores y el uso de medicamentos antivirales pueden ser recetados por los médicos.

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Camino al Mundial La Iglesia en Japón se prepara para el Mundial de Fútbol Organiza misas especiales para los seguidores de los equipos

TOKIO, 24 mayo 2002 (ZENIT.org).La Iglesia católica en Japón se está preparando para acoger a los miles de cristianos que visitarán el archipiélago durante el próximo Mundial de Fútbol. La Conferencia Episcopal Nipona se ha movilizado dando a conocer los horarios de misas y las direcciones de las iglesias católicas en el país para favorecer la asistencia a los sacramentos de los hinchas de los equipos de fútbol. Los obispos han previsto celebrar la misa en diferentes y idiomas y se publicarán los horarios en lugares cercanos a los estadios en los que se celebrarán los partidos del mundial. De los más de 126 millones de habitantes de Japón, algo más de quinientos mil son católicos. La mayoría de la población profesa el sintoísmo (religión basada en la veneración a los antepasados y a la naturaleza) o el budismo (con unas 207 tendencias y escuelas). El Mundial comenzará el 31 de mayo y en esta ocasión se disputará en dos países, Corea y Japón. La final tendrá lugar el 30 de junio en Yokohama. Es posible, además, consultar todas estas informaciones por Internet en la página web de la Conferencia Episcopal Japonesa [http:// www.cbcj.catholic.jp/2002/ ].

Una felicitación muy sincera a nuestros seleccionados por su presencia en este magno evento.

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Para los más chicos HOY DESTACAMOS EL VALOR DE:

Chico, chica, agradece a Dios que tienes una familia. La familia es el comienzo del mundo y es allí donde nacen la solidaridad, el amor, la tolerancia, la gratitud. ¿Familia perfecta? Ninguna. ¿Familia en proceso de superación? Muchas, entre ellas la tuya. ¡Verdad! Manifiesta tu gratitud de palabra, con tus actitudes, gestos y expresiones. La gratitud enriquece a la persona que la da y hace la convivencia más pacífica, llevadera y alegre.

Dos lindas ideas para DAR GRACIAS: por un consejo, por un favor, porque te prestaron los apuntes para ponerte al día, te llamaron cuando estabas enfermo o enferma, etc.

Pajillas con mensajes

1- Haz formas diferentes con cartulina de colores. Sigue los cortes según el dibujo

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2- Luego escribe tus mensajes en uno de los lados de la formas de cartulina e insértalas en las pajillas

Busca flores bonitas y ponlas a secar entre las hojas de un libro grueso, como un directorio telefónico viejo. Cuando estén bien secas, recorta una cartulina del tamaño que quieras hacer tu tarjeta. Pega las flores en la parte de adelante con goma blanca y déjalas secar.

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Por siempre... Gracias

Gracias

¡Gracias!

¡Gracias! Papá

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Da gracias Revista con calidez, que suenede Pastoral a gracias HOGAR Y FE alpara servicio de los agentes Familiar de corazón.

Hogar y Fe Nº 20  

Artículos variados para la familia.

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