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Ante la Crisis: Solidaridad Lo decía hace unos días la portada del Diario Ideal: “Ni la campaña de aceituna frena ya la tragedia social para miles de personas”. Cada día que pasa nos encontramos más hombres y mujeres de nuestros barrios que se están quedando en paro. Vidas rotas por una crisis, de la que las familias trabajadoras no tienen ninguna culpa, pero que cae sobre ellas como una losa insoportable en muchos casos. Enorme dificultad, o imposibilidad para hacer frente a los pagos de lo necesario para vivir dignamente. La crisis económica, como es habitual, la están pagando los trabajadores, principalmente los grupos más débiles, los que poseen menores recursos económicos, políticos, laborales y sociales para defenderse. No será ni cristiano, ni justo, ni humano, permanecer impasibles ante esta situación, cerrar los ojos ante esta dramática realidad. Debemos: - Acompañar a las víctimas de esta situación, para que puedan defender sus derechos y para evitar que sufran un empeoramiento de sus condiciones de vida. - Realizar gestos simbólicos –como los que hizo el propio Jesús en su tiempo- que alienten la esperanza y apunten

en la dirección en la que debería moverse la acción política desde una perspectiva cristiana: cultivando el bien común frente a los intereses particulares. - Crear espacios de acogida, apoyo y búsqueda de soluciones dentro de nuestras parroquias. - Ayudar a tomar conciencia del problema a través de charlas, hojas parroquiales, etc. -Tomar en serio la opción por un modo de vida más sobrio y sencillo en un mundo que es finito y está devorando sus recursos y poner en práctica el consumo responsable. - Participar en los actos y campañas que se organicen “en la calle” a fin de que los gobernantes no recorten los fondos sociales, los recursos destinados la cooperación internacional o las inversiones públicas y que evite la tentación de reducir los ingresos de los más débiles. - Fortalecer con nuestra afiliación los sindicatos y plantearnos la conveniencia de participar en algún movimiento asociativo. Estar, en definitiva, al lado de las víctimas y demostrar, con nuestra vida, con nuestra actuación, que es posible la Esperanza en una vida digna para toda persona. Lo dicho: ante la CRISIS, SOLIDARIDAD.


 Cuando la Ley no es la Justicia

Sigue el viacrucis de los trabajadores de la Fábrica de Uranio. Los tribunales han vuelto a dar un nuevo estacazo a los ex trabajadores de la FUA de Andújar. El Juzgado de lo Social ha desestimado la demanda planteada por la viuda de uno de los empleados, en que pedía el reconocimiento de la enfermedad profesional de su marido. Primero se “pasaban la pelota” las administraciones. Después se “echaron la foto” y poco más. Ahora, otra vez la cruda realidad para los trabajadores. Y es que la Ley, en muchas ocasiones no tiene nada que ver con la Justicia.

 PARO: no son cifras, son personas y familias rotas

Lo oímos en nuestros barrios, en nuestras casas, en los bares…: “y cuando acabe la aceituna ¿qué?” Según los datos hechos públicos por el INEM, ya son cerca de 40.000 trabajadores en paro en nuestra provincia. Esos son los “apuntados”, ya que sabemos que son muchos más: 58.400 según la Encuesta de Población Activa. Se calcula que son ya más de 12.000 familias jienenses las que tienen a todos sus miembros, toda la familia, parados, sin trabajo y sin cobrar ninguna prestación… Familias rotas por un sistema económico que, lejos de servir al bien común, fabrica pobres en serie.

 ERE, la palabra maldita

Recorre toda nuestra provincia como una negra tormenta, sembrando ansiedad, sufrimiento e incertidumbre. Expediente de Regulación de Empleo. Santana, Condepols, Armoltec, Malpesa, y un largo etcétera de empresas que en época de vacas gordas no repartieron beneficios, pero que ahora hacen recaer sobre la vida de las familias trabajadoras la inestabilidad de un futuro incierto. Otras empresas, ni siquiera eso..., cierre y a la calle.

Qué dice la Doctrina Social de la Iglesia: “Toda persona tiene derecho al trabajo, a la posibilidad de desarrollar sus cualidades y su personalidad en el ejercicio de du profesión, a una remuneración … que le permita a esta persona y a su familia llevar una vida digna en el plano material, cultural y espiritual, a la asistencia en caso de necesidad por razón de enfermedad o edad…”(Octogesima Adveniens, 14) “La empresa debe caracterizarse por la capacidad de servir al bien común de la sociedad mediante la producción de bienes y servicios útiles … La empresa crea riqueza para toda la sociedad: no sólo para los propietarios … La empresa desempeña también una función social, creando oportunidades de encuentro, de colaboración, de valoración de las personas implicadas. En la empresa, por tanto, la dimensión económica es condición para el logro de objetivos no sólo económicos, sino también sociales y morales, que deben perseguirse conjuntamente.”(Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, 338)


Celebramos un día mundial (8 de marzo, día de la Mujer Trabajadora) ni una semana, ni tal vez el año entero son suficientes para decir lo importantes que sois lo que significáis, vosotras mujeres. Gracias, sí, eso es lo primero que se me viene a la mente al pensar en vosotras… y una vez más gracias por todas: madres, esposas, amigas, compañeras, hermanas… “mujeres”. Hablar de mujer es hablar de “vida”, de ternura, de trabajo, de complemento, de igualdad pero sobre todo de diferencia. En algún sentido también de paradoja, mujer es fortaleza y a la vez delicadeza. Con Juan Pablo II decimos “te damos gracias, mujer, que aportas al núcleo familiar y también al conjunto de la vida social las riquezas de tu sensibilidad, intuición, generosidad y constancia”. Te damos gracias, mujer-trabajadora, que participas en todos los ámbitos de la vida social, económica, eclesial, cultural, artística y política, mediante la indispensable aportación que das a la elaboración de una cultura capaz de conciliar razón y sentimiento. No cabe duda es que en estos momentos, aunque se han ido dando pasos en las conquistas y reivindicaciones de la mujer trabajadora, aún queda un gran camino por recorrer: - Las mujeres representan en el mal llamado Tercer Mundo el 80% de la mano de obra del campesinado y es también el 80% de mujeres las que engrosan las filas de desplazados y refugiados. - No son pocos los países los que practican el infanticidio de niñas, el aborto selectivo, la mutilación sexual y el tráfico de niñas. - El 70% de las personas empobrecidas en el mundo son mujeres. - El 30% de las mujeres cobran menos que los hombres realizando el mismo trabajo. - La maternidad continúa siendo motivo de despido laboral. - El tiempo de ocio, deporte, descanso y de formación para la mujer es menor que para el hombre. En las tareas domésticas la mujer emplea 22 horas semanales, mientras que el hombre solo emplea 7. - La economía sumergida también tiene rostro femenino: mayoritariamente este tipo de trabajo en condiciones infrahumanas lo realiza la mujer; y sobre todo la mujer trabajadora inmigrante.

CREDO DE LAS MUJERES QUE APUESTAN POR UNA NUEVA SOCIEDAD. Creemos en la bondad y el valor de las mujeres en nuestra fuerza y salud, en nuestra capacidad de llorar en nuestra capacidad para sostenernos mutuamente en lugar de ser rivales, en nuestra capacidad de responder a las demandas de los hijos y cargar con el peso de la vida diaria, en nuestra apertura y fuerza para seguir trabajando. Afirmamos la historia de las mujeres, como la historia de la humanidad. Somos recolectoras de frutos, campesinas, criadoras, costureras, obreras, madres, científicas, médicas, amas de casa y economistas. Damos la vida, somos trabajadoras ocultas, sin salario en casa y trabajadoras asalariadas fuera de la casa. Reconocemos esta diversidad y versatilidad, nos alegramos en nuestra intuición, y en nuestra lógica, confesamos nuestras fallas, nuestra fragilidad pues hemos aceptado la violencia y la injusticia en las relaciones entre hombres y mujeres. Esperamos el futuro con fe y esperanza, trabajando porque llegue el día en que nosotras y todas nuestras hermanas ya no tengamos que adaptarnos al estereotipo, sino que seamos libres para expresarnos tal como somos y para compartir todos los beneficios de la vida humana y del trabajo. Esperamos el tiempo de paz, cuando la violencia desaparezca y hombres y mujeres podamos amar y ser amados o amadas, y el trabajo y la riqueza de nuestro mundo sean justamente compartidos


Os hacemos llegar la presente comunicación para que conozcáis la Campaña de Recogida de Firmas que está realizando nuestra organización para presentarlas al Parlamento Andaluz en torno al día 28 de abril de 2009: Día internacional de la Salud laboral. La campaña está encaminada a concienciar a nuestras familias y amigos, a nuestros barrios, pueblos y ciudades; a nuestras organizaciones e instituciones sociales, políticas y eclesiales; en fin, a toda la sociedad andaluza, de que:  Los accidentes laborales y el deterioro de la salud en el trabajo no son una fatalidad inevitable. Tienen causas muy concretas que se pueden cambiar.  El incumplimiento de la Ley, las malas condiciones de trabajo…, ponen en peligro la vida de los trabajadores y trabajadoras.  Hemos de convertir la salud en el trabajo en una prioridad social. Hemos de darnos cuenta de la gravedad de lo que ocurre. Hemos de buscar respuestas eficaces. Tenemos que generar movilización social.  Hemos de promover el respeto efectivo de los derechos laborales y combatir la precarización del trabajo. Tenemos que trabajar por mejorar las condiciones de trabajo.  Tenemos que fomentar la cultura de la prevención en el trabajo. Mejorar las condiciones de trabajo, la información, la formación, la participación de los trabajadores y trabajadoras.

 La universalidad del derecho a la salud en el trabajo es imprescindible.  Es necesario promover la solidaridad para construir una nueva cultura de la vida. Poner en primer lugar los derechos de las personas, la cooperación y la solidaridad, especialmente con los empobrecidos.  Hemos de vivir desde la cercanía a las víctimas de los accidentes de trabajo y de la falta de salud laboral. Sólo desde la cercanía a los otros podremos reaccionar solidariamente y acabar con lo que provoca el sufrimiento injusto de las personas. Porque entendemos que EL TRABAJO ES PARA LA VIDA, queremos gritar: ¡NI UN MUERTO MÁS! NO a la siniestralidad laboral Con esta acción pretendemos crear conciencia, hacer que se hable del problema y organizar una acción que intente instar a todas las instituciones a trabajar en la línea de erradicar los accidentes. El objetivo, por tanto, no es otro que el de hacer visible socialmente el problema de los accidentes laborales, de las enfermedades y de la falta de salud en el trabajo, dando protagonismo a los trabajadores y a las familias que más directamente padecen esta realidad. Hemos pensado que es muy conveniente contar con vosotros para que colaboréis con nosotros en esta campaña. Os pedimos también que la hagáis llegar vuestros amigos, familiares, compañeros de trabajo…, tanto en contacto personal, como por correo electrónico. Creemos que el objetivo bien merece la pena.

COMISION DIOCESANA DE LA HOAC DE JAÉN

Junto a este Boletín tenéis una hoja de recogida de firmas para poder colaborar en la campaña. La dirección y teléfono de la responsable para comunicar con nosotros en caso de necesitar más información y para enviar las firmas que hayáis recogido o solicitar que nos desplacemos a por ellas, antes del 15 de abril es: Maru Megina Navarro, Plaza Virgen de Araceli 1, 5ºB 23009 Jaén. Teléfono: 615 98 45 64. Para colaborar con la campaña firmando por internet, el enlace es http://www.m-salinas.net/PhpFormMail/index.html .


BOLETIN DELEGACIÓN PASTORAL OBRERA JAÉN