Issuu on Google+

Otros temas

Página de Inicio

CODIGO SECRETO EN LA BIBLIA Este artículo es presentado a sugerencia y petición de varios e-mails de nuestros visitantes. Dr. Iván Seperiza Pasquali Quilpué, Chile 1998 ADVERTENCIA PREVIA Es muy fuerte el contenido del presente escrito, dado que gracias al trabajo reciente de Rips y otros destacados hombres de ciencia después, trabajo en parte aquí mostrado, ha quedado científicamente demostrado y con el más alto porcentaje de certeza que el método científico puede imaginar, que no es azar; que el texto bíblico hebreo original analizado mediante el método computacional, oculta bajo la forma del contenido escrito externo, un código criptográfico casi infinito de tipo interno, código en el que todo lo que uno busque está allí señalado con 3.000 años de anticipación. Científicamente el código secreto de la biblia es una realidad, sólo preocupa a los estudiosos serios la vulgarización y mal uso que se haga de ese trascendental conocimiento. Algunos distorsionarán la realidad del código creando programas que muestren que no existe, o falseando resultados con el fin de que la gente, pensando que no es auténtico se olvide de su validez y no se conozca información que a muchos ya al parecer hiere en sus dogmas. Uno podrá suponer que lo que advierte el código bíblico para nuestro cercano futuro es en parte probabilístico y no determinante. Sin embargo es determinante, y en algunos casos, la predicción muestra las variables de determinación si lo encontrado es postergado. Este escrito es sólo para gente con criterio formado y no timorato o catastrofista. Su contenido es apocalíptico, dado que muestra una cara de la profecía, la cara negativa. Sin embargo no significa pese a los contundentes argumentos que aquí os serán mostrados, que la Revelación dejada hace 3.000 años por un Ser de la quinta dimensión, sea absolutamente caótica para el cercano futuro. Esa es una cara de la revelación y hace que las mentes humanas trabajen para que así suceda, y lo hagan en forma consciente e inconsciente. Sin embargo está la otra cara, la positiva, la que he llamado en mi siguiente escrito como antiapocalíptica. Leer este contenido sirve para estar preparados, estar advertidos y lograr usar de mejor manera los elementos que mi escrito ANTIAPOCALIPSIS os mostrarán después. Después de haber soportado, amigo lector, tanta advertencia, he aquí su contenido.


Por años se señaló que el Conocimiento no debiera ser estrellado contra las rocas de la ignorancia, que la Enseñanza no debiera darse en la plaza pública, que las perlas del Conocimiento no debieran arrojarse a los no preparados. Tanta razón tenían quienes así lo afirmaban, que la Enseñanza quedó velada bajo la letra escrita conocida. El Conocimiento no se da, se lo recibe. Cada cual sabrá si está capacitado o no para recibirlo. En estos tiempos se ha iniciado la apertura de los arcanos del saber, todos, de una u otra forma pueden acceder a Enseñanzas consideradas ocultas hasta hace pocos años atrás. Este escrito muestra un Conocimiento que no todos están capacitados para recibir, en especial lo revelado para el cercano futuro, es más, puede crear pánico, angustia, desorientación en muchos ligados por la letra externa al dogma religioso, al dogma filosófico o al dogma científico. Al hacerlo llegar a tus manos, espero no alterar tu libre albedrío, no dañar tu fe religiosa, filosófica o científica. Pero por algo el computador fue descubierto y masificado, por algo un genio matemático judío, Eliyahu Rips investigó la Torah o los cinco Libros Sagrados recibidos por Moisés. Por algo, ese genio, logró hace pocos años crear un programa computacional que quitó los sellos del Sagrado Libro, transformando la vida de muchos que han conocido su trabajo que fue publicado en 1994 en la prestigiosa revista Statistical Science luego de pasar rigurosas pruebas de convalidación: La ciencia debió reconocer que la Biblia tiene un código secreto que supera la capacidad humana y científica de entendimiento. Estas pocas cuartillas por mí ahora escritas en el computador, te permitirán conocer los fundamentos de la gran revelación actual, que la Biblia ocultaba, conocer lo que Newton no pudo averiguar, ni lo que tantos sabios lograron encontrar tras años de estudio intenso y meticuloso del Sagrado Libro. Decide por ti mismo si lees o no las cuartillas que siguen, tuya, sólo tuya es la responsabilidad al hacerlo, dado que si eres creyente no podrás rechazar lo que el Sagrado Libro te dice, y si eres ateo deberás aceptar que un Ser no humano elaboró hace más de tres mil años un programa computacional encriptado en el texto externo de la Biblia dada a Moisés, y que ese programa contiene más de 20 billones de variables de información que muestran con detalles a cada ser humano, a cada suceso, desde Moisés a los Días Finales, siendo una proyección del futuro vivida en el presente, mediante un holograma computacional de varias dimensiones que supera todo humano entendimiento y toda capacidad nuestra de imaginación o comprensión en cuanto a la forma en la que ese programa fue realizado con amor para que nosotros fuéramos advertidos de lo que viene. Los ateos que intentaron desvirtuar el método que ha permitido conocer el Código de la Biblia, han creado sus propios programas de computación para interpretarlo y han terminado aceptando que el Sagrado Libro es obra divina y no humana.


En el año 1992 edité un libro titulado "Mi primer computador". Oscar de la Maza lo prologó señalando: En MI PRIMER PC, encontrarás un aporte lúcido e intelectual, tangible y sistemático, donde es posible encontrar inquietudes místicas que hermanan en un mismo lenguaje al ser con la tecnología, al hombre con la máquina. Hay conocimiento, fe y una sensación perenne de que la vida es la búsqueda del éxito y de la felicidad. El Anexo del libro lo titulé: "La mente el super PC" y destaqué que para mí había una especial simbiosis cerebro-mente, computador-cerebro, mente-computador y que el cerebro era un computador biológico y la mente un computador sutil, exponiendo una serie de argumentos destinados a ayudarnos para lograr una actitud mental positiva en la vida. Destacando que gracias a lo que había aprendido sobre el computador, ahora tenía un lenguaje concreto para comprender y explicar mejor lo abstracto de la mente. Mientras escribía el libro tenía la sensación que el computador era más que la sofisticada y maravillosa máquina que revolucionó nuestro final de Siglo XX, que era una especie de conexión entre nosotros y seres o inteligencias de un nivel superior de conciencia. Era una sensación difícil de explicar y no posible de demostrar, hasta que supe hoy del Código Secreto de la Biblia, un sorprendente programa computacional encriptado hace más de 3.000 años en el texto externo del original hebreo de la Torah en especial y el Antiguo Testamento en general, programa que sólo podía ser develado, o sus sellos quitados, gracias al computador. No sé por qué razón entonces entendí mi ligazón con el computador. Ese código bíblico que predice todo el futuro con 3.000 años de anticipación, no fue obra humana, ni obra de Dios, fue obra de un Ser de la quinta dimensión que conocía al detalle nuestro futuro pero que no estaba autorizado para cambiar el mismo, sí para advertir con el fin que nos preparáramos para los días llegados. Él tenía, seguramente, acceso al Computador Cósmico o Akasha, donde queda en detalle programada y registrada cada encarnación humana y todo el pasado, presente y futuro de la humanidad en un continuo del espacio-tiempo relativo. No olvidemos que para la ciencia, la clave o código genético con la que llegamos al mundo en cada célula del organismo, nos marca con todas nuestras características, y nos señala que no podremos vivir más años de lo que por clave se trae pre-programado, y que ciertas enfermedades no se padecerán y otras sí se sufrirán en determinado período de la vida o si ciertas variables son producidas. Eso, para muchos con angustia es determinismo. SÍ, yo estoy predeterminado a tener las características físicas y conductuales propias, a no padecer jamás ciertas enfermedades, a sufrir otras que a determinada edad se manifestaron o que por la acción de ciertos agentes se desencadenaron o surgirán. ¿Y el libre albedrío?. Bueno, ante una serie de caminos que la vida me mostró, yo, voluntariamente escogí uno, luego aparecen otros caminos y siempre con mi libre albedrío elegí uno de ellos, ante cada elección voluntaria aparecen nuevas variables. Sin embargo esas variables estaban todas y cada una ya programadas y se sabía desde el inicio de los tiempos humanos cuál camino escogería dentro de mi libre albedrío. ¿Podemos entenderlo? Pocas personas han destacado que Jesucristo dejó siete señales previas a su retorno y menos aún han captado que esas señales se cumplirían como dolores de parto planetario, es decir: Las siete señales en conjunto se incrementarían en frecuencia y


magnitud al iniciarse el parto planetario del Fin de los Tiempos. Esto lo vi y comprendí claramente cuando las analicé. Y así ha sucedido a partir del año 1947. Estas señales incrementadas en frecuencia y magnitud, lo han sido en conjunto desde mediados de siglo, como nunca antes cada una de ellas sucedió. Son: 1) Surgirán falsos maestros que dirán a la gente lo que ésta quiere escuchar y no la sana Enseñanza. 2) Habrá guerras, rumores de guerras y revoluciones. 3) Habrá hambre en el mundo. 4) Habrá grandes terremotos. 5) Se predicará éste Evangelio del Reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones y entonces vendrá el fin. 6) Habrá nuevas pestes y plagas. 7) Se verán extraños fenómenos en los cielos. Magos, cabalistas, ocultistas e iniciados supieron en diferentes épocas que la Sagrada Biblia en su Antiguo y Nuevo Testamento era un libro en claves: Un texto exterior para la gran masa humana y un texto interior para un reducido y selecto grupo de iniciados. Jesucristo fue muy claro al mostrar estos niveles de la Enseñanza. En mi tercer libro, LA GRAN VERDAD, del año 1984 y que cerraba el círculo de una trilogía iniciada con LA RESPUESTA ES, en el Capítulo VIII titulado "Algunas sugerencias para un estudio y análisis relacionado con las claves bíblicas del Nuevo Testamento", iniciaba esas claves con LOS NIVELES DE LA ENSEÑANZA: Mateo: 7:6; 13:11; 13:13; 13:16,17; 13:34. Marcos: 4:11, 12; 4:33,34. Lucas: 7:10; 10:24. 1 Corintios: 2:14, 15; 3:1. Hebreos: 5:11; 5:13,14; 6:1. Quien tenga interés y usando ojos para ver y oídos para escuchar, que tome su Nuevo Testamento y lea estos versículos, mucha sorpresa tendrá al comprender que Jesucristo sólo habló en parábolas para que los de afuera no entendieran y a los de adentro les explicaba la realidad del Reino y de Dios, realidad que no quedó escrita en las parábolas. En cuanto al Código bíblico conviene señalar que Isaac Newton (1642-1727) estudió el hebreo para mejorar sus cartas astrológicas y llegar a conocer las claves bíblicas. Estaba convencido el genial sabio que la Biblia predecía el futuro en forma encriptada y dedicó sus esfuerzos a encontrar el código. El pensó que el Universo era un criptograma hecho por Dios, se propuso leer el acertijo de Dios, el acertijo de los sucesos pasados, presentes y futuros. Buscó en la Biblia y no lo encontró dado que en su época no existía el computador. En el siglo XVIII un sabio llamado el Genio de Vilna señaló que todo lo que fue, es y será hasta el fin de los tiempos, está señalado de manera detallada en la Torah. Torah es una palabra hebrea que significa instrucción o ley. Se la usa con respecto a la Biblia de dos maneras: 1) en el sentido general de todas las Escrituras y mandamientos divinos; 2) en el sentido particular de los primeros cinco libros de la


Biblia, llamados Pentateuco, nombre griego dado a los libros recibidos por Moisés: Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio. El descubridor del Código bíblico al hablar de la Torah se refiere al Pentateuco de Moisés, también llamados "el Libro de Moisés"; "el Libro de la Ley de Moisés" y "el Libro de la Ley de Yahvé dada por Moisés". Hace más de 50 años Weissmandel, un rabino de Praga descubrió que colocando todas las letras de la Torah en una matriz de 50 columnas, la palabra TORAH aparece escrita al principio de la columna que iniciaba cada uno de los cinco libros, lo cual no era azar. Hasta allí sólo pudo llegar dado que lo complejo de los cálculos para hacer cada matriz lo superaban, solo la computación permite lograrlo. Este hecho estimuló al genial matemático Eliyahu Rips, profesor de la Universidad Hebrea de Jerusalén a buscar la forma de encontrar el código bíblico, y lo logró. Rips un reconocido especialista en el modelo matemático de la física cuántica, llamado teoría de grupos, expulsado de Rusia luego de haber estado preso por oponerse a la invasión de Checoslovaquia, fue enviado a Israel hace pocos años. Es considerado uno de los matemáticos mas destacados, y estimulado por los estudios de Weissmandel usó el computador y encontró muchas palabras codificadas en la Torah, superando ellas la mera casualidad estadística. Comprendió que había descubierto algo importante, para él fue el momento más feliz de su vida. Hizo un programa matemático aplicado al computador, con él comprobó la codificación del Antiguo Testamento. Solicitó la colaboración del físico Doron Witztum que dio la forma definitiva al programa matemático computacional creado por Rips, desarrollando un programa computacional capaz de ordenar las letras del texto bíblico en todas las retículas o matrices posibles. Allí descubrió que cada matriz contenía un gran número de palabras cifradas y entrelazadas como crucigrama, lo que superaba largamente a las leyes de la estadística y el cálculo de probabilidades. Al aparecer un nombre, siempre surgían cruzándolo o en su proximidad, ciertas palabras que tenían relación con la persona. Demostraron que la posibilidad de dar por azar con la información codificada por ellos encontrada era de una en diez millones. El programa permitió a Rips eliminar los espacios entre las palabras de la Torah, el texto bíblico original que nos dice textualmente en el Génesis: CUANDO LOS DIOSES CREARON AL HOMBRE, y no como lo muestran todas las "traducciones" cristianas que señalan: "cuando Dios creó al hombre"... Es muy, pero muy diferente en su significado y trascendencia el decir, creer y aceptar por una mala traducción que Dios creó al hombre, en vez de saber la verdad que señala que los dioses crearon al hombre a su imagen y semejanza. Rips obtuvo en el computador una línea continua de 304.805 letras hebreas, que son todas las letras de la Torah, considerada la forma original en la que Moisés recibió el Sagrado Libro. El programa permite explorar esta línea en busca de nombres, hechos; en fin, lo que uno quiera buscar, verificando desde la primera letra todas las secuencias alternas posibles, dando palabras por saltos de uno a miles de espacios entre letras, repitiendo la secuencia comenzando por la segunda letra encontrada, hasta formar el nombre, palabra o frase solicitado al programa, pudiendo también ser fechas, dado que cada letra hebrea es un número a la vez. Encontrada la palabra el computador puede buscar palabras relacionadas, dando una matriz específica en hileras de letras con "n" número de letras para cada hilera. Es decir confecciona un


crucigrama para cada consulta realizada. En ese crucigrama se lee el nombre buscado, el que está cruzado por palabras en sentido horizontal, diagonal o vertical, que dan la característica al dato solicitado al programa. En el sentido vertical, diagonal u horizontal, ya sea de adelante hacia atrás o viceversa, y encriptado cerca de la palabra encontrada, aparecen otras palabras que entregan el mensaje codificado de la Biblia para ese nombre, suceso, fecha, etc. Cada referencia consultada muestra palabras o frases que caracterizan a esa referencia, y lo hace el código de manera sorprendente por su simpleza y exactitud. A manera de ejemplo se puede ver: HITLER = hombre diabólico - nazi y enemigo - exterminio. SHAKESPEARE = presente en el escenario - Macbeth - Hamlet. EISNTEIN = él cambia la realidad presente - una nueva comprensión - ciencia. Rips descubrió que ese código predice el futuro. Cualquier texto hebreo llevado a una línea continua entre todas las letras de sus palabras unidas entrega nombres con este programa, pero sólo la Biblia posee un código criptográfico computacional específico para cada situación consultada, del pasado, el presente o el futuro, código que supera lejos al azar y demuestra una mente que lo programó encriptándolo en un texto considerado sagrado. La información allí codificada en la Torah es a lo menos de 20 billones, es decir está todo: pasado, presente y futuro. Sería como un holograma instantáneo desde que Moisés lo recibió hasta el día final, holograma estructurado en varios niveles o dimensiones, holograma encriptado computacionalmente en forma interna en un texto externo, que escapa a la humana comprensión y escapa al humano entendimiento de quién fue el que pudo programarlo, dado que nos encontramos ante una mente que supera a nuestra imaginación. Sería el Libro de la Vida individual de cada ser humano, y el Libro Colectivo de la humanidad, libro en el que cada uno estaría registrado desde hace 3.000 años, libro que nos señala lo que pronto sucederá, libro, en ese sentido Apocalíptico. Rips y Witztum hicieron un trabajo científico publicado en Agosto de 1994 en la prestigiosa revista matemática Statistical Science. Para ello seleccionaron en The Encyclopaedia of Prominent Jewish Scholars, una lista de 34 sabios a los que la Enciclopedia destinaba más de tres columnas, buscando para cada uno una fecha que le fuera característica. Ante una crítica hicieron una segunda lista con 32 nombres que figuraban con una y media a tres columnas de la enciclopedia, el resultado de acuerdo al cálculo de probabilidades señaló uno en diez millones. Un catedrático especializado hizo la lista. Aplicado un programa hecho por otro catedrático de Harvard, que aceptó la realidad del código bíblico pero se declaró incapaz de explicar su funcionamiento, aparecieron los nombres codificados junto a sus respectivas fechas de nacimiento y muerte que a cada uno caracterizaba. Otro investigador, un escéptico, creó su propio programa y utilizó los mismos nombres, lo hizo con el fin de desautorizar la investigación y para su sorpresa, las fechas de nacimiento y muerte de esos sabios aparecían en el criptograma codificado para cada nombre. No conforme con ello buscó si aparecían las ciudades, y, aparecían para las 66 personas el nombre de las ciudades de nacimiento y muerte de cada uno. Tuvo que validar el código señalando que él era ateo, pero que la Torah era obra de Dios, un gigantesco crucigrama hecho como programa de computador, una revelación oculta bajo el texto conocido. Otro famoso matemático de Israel, Robert Aumann considera que el planteamiento científico del trabajo de Rips es impecable y sus resultados altamente


significativos, de un modo poco usual para el ámbito de la ciencia, más allá de lo que se puede pedir en términos estadísticos, como mínimo sus resultados son de uno en cien mil, cosa poco frecuente en la experimentación científica, el sabio manifestó: Psicológicamente es muy difícil de aceptar, pero los procedimientos científicos usados son impecables. El día 19 de Marzo de 1996 Aumann comunicó a la Academia de Ciencias de Israel que su conclusión era que el código de la Biblia encontrado por Rips era un hecho demostrado, algo que contradice la formación matemática, que se aleja tanto del conocimiento científico, nada igual en la ciencia moderna, y que ninguno de los destacados matemáticos consultados en el ámbito mundial, pudo señalarle el más mínimo fallo. Esto descubierto, para Rips es como un gigantesco puzzle de millones de piezas a las que le estamos conociendo apenas unos cientos. Un código que contiene cada instante de la historia humana. Varios libros en hebreo fueron analizados y ninguno mostró algún código o algo parecido, aunque fuera mínimo, dado que el cálculo de probabilidades que ello ocurra por azar es muy alto, puede aparecer una coincidencia aleatoria sin significado válidamente estadístico. Sólo la Biblia hebrea analizada computacionalmente mediante un programa específico muestra esta sorprendente realidad, específica para cada consulta que en ella se analiza, realidad que, por decirlo de alguna manera supera nuestra imaginación y el mundo de la ciencia no puede rechazar y en silencio, profundo silencio, tiene que aceptar. Todas las matrices encontradas por Rips y colaboradores, junto con sus notables combinaciones de palabras, rechazan estadísticamente el azar, y lo hacen muy por sobre lo que la ciencia matemática determina como válido. El computador analiza las palabras emparejadas mediante dos verificaciones, comprobando que su proximidad sea significativa y no aleatoria, y que los saltos entre letras que forman la palabra sean los más cortos. La revista Statistical Science, previo a publicar el trabajo de Rips y Witztum, titulado Equidistant Letter Sequences in the Book of Genesis, solicitó como es la norma, el análisis de dos prestigiosos matemáticos, quienes dijeron que era un trabajo válido y debía ser editado. No conforme con ello el editor, consultó la opinión de un tercer científico de prestigio, quien no encontró objeción a la validez del trabajo. Hasta el año1997 nadie intentó rebatirlo. Es decir, la ciencia demostró, gracias al computador, al genio matemático intuitivo de Rips y a programas computacionales especiales, que la Torah es un código computarizado secreto que contiene más de 20 billones de variables de información de todo lo que uno pueda imaginar desde la época de Moisés hasta el día del Juicio Final, sólo es necesario hacer un programa adecuado para lograr encontrar parte de esas casi infinitas variables de predicción, variables sorprendentes, irrefutables y que superan nuestra limitada humana imaginación y entendimiento. Rips demostró con su software o programa que la Biblia contiene bloques encriptados con homogénea información de todo lo sucedido y lo que sucederá. Estas matrices de palabras entrecruzadas de crucigrama en sentido horizontal, vertical y diagonal de adelante hacia atrás y de atrás hacia adelante, que el programa entrega en una plantilla propia para cada información solicitada, son exclusivas de la Biblia, no existe en ningún otro texto analizado, y sus posibilidades de respuestas son infinitas y predice el futuro, superando sus probabilidades, lejos los


parámetros que la ciencia pide para eliminar el factor azar. Al respecto Rips señala que si uno se empeña en buscar ejemplos en otros libros, por azar pueden aparecer palabras próximas con cierta relación entre sí, pero solo en la Biblia la información es constante, significativa y consistente. El experto en estadística de Harvard, Persin Diaconis, sugirió el año 1990 a Rips y Witztum, que para dar validez al trabajo y publicar los hallazgos, requerían de un nivel de certeza de un millar o más. Las pruebas, de acuerdo a las pautas de Diaconis demostraron que las probabilidades eran de una en diez millones. Entonces Diaconis recomendó la publicación del trabajo. En el año 1994 el periodista de los Estados Unidos, Michael Drosnin conoció a Rips. Aprendió el hebreo y ha colaborado con el sabio matemático, logrando sacar de los niveles de la ciencia el estudio del código. Según Rips el encuentro era necesario para que Drosnin diera a conocer al mundo este descubrimiento. El libro de Drosnin titulado "El código secreto de la BIBLIA" ha pasado a ser uno de los libros más vendido en varios países como Israel, Estados Unidos, Inglaterra y Alemania. La revista ENIGMAS, año III-N°10, publicó un interesante artículo al respecto. Montones de personajes conocidos de todo tipo han sido encontrados, con sus nombres en la matriz de crucigrama de letras hebreas, nombres cruzados y relacionados con una serie de palabras y frases específicas para cada personaje. Cinco hechos impactaron a Rips y Drosnin, dado que ellos fueron encontrados antes de suceder: 1) La Guerra del Golfo, la expone con sorprendente precisión y detalles. 2) El impacto de un cometa en Júpiter, hecho sucedido en Julio de 1994, que figuraba con los nombres Shoermaker-Levy, los apellidos de quienes en 1993 lo descubrieron. 3) El asesinato de Itzhak Rabin, primer ministro de Israel ocurrido el día 4 de Noviembre de 1995, fue encontrado en el código con un año de anticipación. Se advirtió, se avisó, mas no fueron escuchados. Una vez sucedido el hecho comprobaron que en la matriz del crucigrama correspondiente al primer ministro figuraba el nombre del asesino: Amir. 4) El triunfo de Benjamín Netanyahu, con la extraña derrota de Shimon Peres a manos de Netanyahu, quien pasó a ser primer ministro de Israel, superando todos los pronósticos y evaluaciones de las encuestas y los analistas políticos. Para mí, Netanyahu asumió dado que está predestinado a cumplir una importante misión en estos días, misión que el pacifista Peres no era capaz de asumir. En el código figura el asesinato de Netanyahu asociado a un gran conflicto mundial... 5) La crisis económica de Japón, que tanto repercute en el mundo y en nuestro país. El código señala que: Japón colapso económico después de un gran terremoto. Vino el gran terremoto en Kobe, y por otras razones después Japón entró en el colapso económico. Sin embargo lo que más ahora motiva e impacta y preocupa a esta dupla de científico y periodista es el Armagedón, el Apocalipsis, el Holocausto nuclear que se iniciaría en Jerusalén el año 2000 o el 2006 de acuerdo con sus investigaciones, habiendo encontrado además para esas fechas otro hecho como lo es el de un apocalíptico


terremoto mundial que comenzaría en Japón. El año 2013 señala: desolada, vacía, despoblada... Conviene tener presente ciertas advertencias dejadas miles de años antes que Moisés y su Torah, me refiero a las tablillas de greda precocida de los sumerios, las que a manera de hojas de libros nos han mostrado un conocimiento y una enseñanza sobre el Génesis, cuya primera pareja humana fue creada EN LO FÍSICO mediante ingeniería genética por los Nefilim, sobre la causa del Diluvio, sobre Marduk el planeta 12 de órbita excéntrica que fue la causa de ese diluvio, y sobre lo que pronto podría suceder, después de 10.998 años del diluvio, recuperando la Tierra en pocos años más, bruscamente su verticalidad perdida en 23.5° para el diluvio, lo cual se debería a un violento desplazamiento y remezón planetario, con un gran terremoto mundial, generado por la misma causa que dio lugar al diluvio, y que antes provocó bruscas glaciaciones, o hundimientos de continentes con fondos de mares que pasaron a ser montañas. Todo ello tuvo una causa común y ese factor estaría a pocos años de manifestarse una vez más en la Tierra cumplido el ciclo de 10.998 años. Ciclo que al parecer hizo antes decir a científicos que las glaciaciones sucedían cada 11.000 años. Ahora los científicos sólo se preocupan de decir que todo se debe al fenómeno del Niño y de la Niña, ignorando a propósito tanto hecho que ha cambiado al Planeta Tierra en el presente siglo. La enseñanza recibida por los sumerios, el primer pueblo misteriosamente surgido después del diluvio, con un conocimiento sorprendente para los arqueólogos, se la deben a los Nefilim o seres espaciales que llegarían a la Tierra cada 3.666 años, y lo harían antes que Marduk, el planeta con órbita de cometa, y tamaño seis veces mayor al de Júpiter, que ahora se acercaría al Sistema Solar, y pasaría cerca de la Tierra, dado que cada tres pasadas lo hace cerca de la Tierra generando con la influencia de su gran masa bruscos cambios terrestres como lo fueron las glaciaciones, diluvios, hundimientos de continentes, surgimiento de fondos de mar, etc. Esta vez la brusca verticalización y salida de órbita terrestre, al pasar Marduk cerca nuestro, haría además del remezón que millones de partículas obscurezcan el cielo y choquen entre sí dando lugar a rayos y centellas que por el fuego todo lo arrasarán. Este apocalíptico terremoto está señalado en el código bíblico, al igual está el holocausto de la guerra nuclear, y los años podrían ser el 2000 o el 2006. El editor de la revista Statistical Science, del Instituto de Estadísticas Matemáticas de los Estados Unidos, manifestó en el vol. 9, núm. 3 de agosto de 1994, a manera de nota preliminar del trabajo de Witztum, Rips y Rosenberg, lo siguiente: Nuestros revisores estaban desconcertados. La posibilidad de que el libro del Génesis contuviera información significativa acerca de personajes actuales iba contra todas sus convicciones. No obstante, las pruebas adicionales reconfirmaron el fenómeno. Rips se transformó y al trabajar lo más anónimo posible enfrente del computador en su programa del código bíblico, siente una presencia que lo acompaña, como si estuviera en contacto con otra forma de inteligencia. Él sabe que no está sólo y sabe que no fue por azar su descubrimiento. Sabe que lo que ha de suceder sucederá y lo acepta con fe, es más, no deja Israel a pesar de la profecía que el código le mostró


sobre Jerusalén. Drosnin en cambio intenta buscar honores y la fama, y se esfuerza por demostrar que esa profecía sobre el futuro es sólo una señal para evitar que lo que sucederá suceda, y busca la forma de advertir para evitarlo. Las 7 señales del retorno dejadas por Jesucristo y su asociación con los tiempos actuales, como un conjunto de síntomas de dolores de parto, carecen de validez científica, no son científicamente demostrables por el método de la ciencia, y se las puede considerar como meras coincidencias y nada más. La advertencia de los sumerios sobre la base del conocimiento recibido de los Nefilim, no es científicamente válida, ni creíble la cercanía de Marduk que al parecer hace poco fue visto en el observatorio La Silla como un planeta nuevo de un diámetro seis veces superior a Júpiter, información que la NASA habría ocultado. La presunta cercanía del fin de los tiempos ligada al año 2000, es sólo eso, presunta y nada más. Carece de base demostrable. Las predicciones de la futurología, ciencia iniciada el año 1969 no impactó a los gobiernos ni a la opinión pública, y muchos científicos rechazaron sus argumentos y pronósticos, a pesar de haberse cumplido la mayoría de ellos. Toda la crisis que vivimos caracterizada por: Efecto planetario invernadero; disminución del oxígeno atmosférico; alteración de la capa de ozono; contaminación de las aguas, el aire y la tierra; marcado incremento en el desequilibrio económico, con unos menos que tienen mucho y los más que poseen poco; pérdida de las tierras cultivables; cambio climático alarmante con repercusión en la agricultura; hambre en el mundo; violencia; pérdida de valores en la juventud, con carencia de alguna lógica razón de vivir; incremento en los terremotos, sobre población, etc. no autoriza a nadie a tener argumentos científicos sobre las señales del fin de los tiempos; a lo más pueden ser meras coincidencias. Esas advertencias los más las rechazan, y con justa razón, dado que no hay pruebas concluyentes. Si voy en un avión y presiento que se caerá y lo digo a sus ocupantes, seré tildado de loco, catastrofista, aguafiestas, borracho, sádico. Al iniciarse las primeras señales del futuro accidente, pensarán que son sólo coincidencias, cosas que frecuentemente suceden en un vuelo. Sólo después del accidente con todos muertos, ellos, en el más allá, validarán la realidad del presentimiento. ¿Y qué gana uno con presentir un accidente así? Se ganan valiosos minutos de vida para transformarse y prepararse al Gran Viaje que nunca quisimos preparar, a pesar que desde el momento de nacer supimos una gran verdad: que todos debemos morir y que la vida es un camino hacia la muerte, camino para llegar a ella en la mejor forma posible, camino que preferimos en su esencia no ver. Pero el trabajo de Rips superó lejos los parámetros de la ciencia al demostrar la realidad del código bíblico, un complejo programa computacional hecho hace más de 3.000 años atrás, demostrar mediante un trabajo científico publicado en una revista científica del mayor prestigio internacional y muy rigurosa para evaluar previamente cada trabajo que publica, en donde 66 sabios estudiados, primero 34 y después otros 32, tomados sus nombres de una Enciclopedia especializada, en la que cada uno, gracias al computador y el método creado mediante un programa computacional por Rips, aparece con su fecha de nacimiento y muerte, y después quien quiso destruir este trabajo, buscando ciudades para cada una de esas fechas, demostró que aparecen las ciudades de nacimiento y muerte de cada uno de los sabios consultados.


La ciencia en silencio, dado que es mejor callar cuando el dogma científico se ve superado, aceptó entre cuatro paredes esta realidad, es más, con herido orgullo señaló que supera lejos la validez científica de otros trabajos. LA BIBLIA ES UN CÓDIGO OCULTO EN UN PROGRAMA COMPUTACIONAL HECHO HACE MÁS DE 3.000 AÑOS ATRÁS CON MILES DE MILLONES DE VARIABLES EN LAS QUE TODO LO QUE SE CONSULTE FIGURA ALLÍ: PASADO, PRESENTE Y FUTURO INDIVIDUAL Y DE LA HUMANIDAD. CÓDIGO NO FÁCIL DE CONSULTAR E INTERPRETAR. CÓDIGO CON UNA CARA NEGATIVA DESTINADA A ESTIMULAR PENSAMIENTOS CATASTROFISTAS, Y OTRA CARA POSTIVA DEJADA CON EL FIN DE ESTIMULAR PENSAMIENTOS POSITIVOS DESTINADOS A LOGRAR UN MUNDO MEJOR. Esta es una realidad científica demostrable en la que aparece el futuro. ¿Qué gana uno con saber esto? Pese a todo lo demostrado en forma indesmentible y mediante el riguroso método científico, para muchos, heridos en su dogma, serán sólo patrañas, para otros, más cautos, meras probabilidades, para los menos, una esperada realidad. Esos menos al estar advertidos pueden reaccionar, prepararse y activar la mente. La mente es nuestra carta de triunfo. La fe es otra carta de triunfo. La esperanza es otra carta más de triunfo. ¿Por qué afirmo esto? Lo hago dado que Jesucristo nos predijo nuestra transformación y ascenso cuando los tiempos fueran llegados, y los tiempos han sido llegados. Qué daría por saber hebreo y tener el programa de Rips, para buscar por ejemplo las palabras Mesías, Ovni, Reencarnación, Transfiguracióny Ascenso del Hombre, Cuarta Dimensión... Rips señala que encontró una referencia sobre la quinta dimensión. Conviene tener presente la posibilidad de que nosotros ascenderemos a evolucionar en la cuarta dimensión, y que el codificador de la Biblia sería un Ser de la quinta dimensión. Ese Ser que cual un holograma de varias dimensiones, programó el código de la Biblia demostró un profundo amor y comprensión por nosotros. Él no debía impedir los acontecimientos señalados en el Plan Divino que nos rige, pero sí estaba autorizado para advertirnos de manera tal que a su debido tiempo nos enteráramos de la profecía final. Él sabía que el hombre descubriría y desarrollaría de manera masiva el computador, por ello usó un programa computacional para revelar un contenido infinito de información, un contenido asombroso de visión de cada detalle del futuro, de cada hecho, lugar y persona. Y en especial una advertencia sobre los últimos días; advertencia que muy pocos querrían escuchar y en ella creer. La advertencia dejada por los Nefilim hace 10.000 años y por ese Ser codificador de la Biblia hace 3.000 años, no es para crear pánico, sino para abrir la mente a una asombrosa realidad cósmica que nos señala que no estamos solos y que pronto algunos pasarán a colaborar con ellos en la cuarta dimensión. Sin embargo no necesariamente debe ser a continuación del caos, sino que puede ser estando en un mundo de paz. Es útil conocer y aceptar algunas verdades:


No fue Dios en persona quien entregó a Moisés la Torah, sino un intermediario suyo. No fue Dios en persona quien creó en lo físico al hombre, sino intermediarios suyos. No aparecen los textos originales que dieron lugar a las traducciones del Nuevo Testamento. Jesucristo dejó su enseñanza externa en las parábolas que quedaron escritas y su Enseñanza interna en el nivel oculto, quizás debajo de las parábolas. ¿Estará ese conocimiento guardado como programa computacional codificado, en algún código secreto del original en arameo de los libros del Nuevo Testamento? Jesucristo en un fragmento encontrado de un texto oculto, texto original de un escrito primitivo anterior a los textos del Nuevo Testamento, señala a sus discípulos: No olvidéis que por sobre mí esta el Padre, y por sobre el Padre está Dios. Varias opiniones merecen ser destacadas: El Dr. Harold Gans criptógrafo de prestigio de la NSA, opinó que el asunto era básicamente ridículo y creó su propio programa para demostrarlo. Sometió a miles de textos al estudio, y su sorpresa fue tremenda al comprobar que sólo el texto bíblico le ofrecía resultados altamente significativos, tanto así que ahora se dedica a su estudio con el nuevo método científico descubierto por Rips. David Kazhdan, destacado matemático de Harvard declaró: Parece que la Biblia fue codificada hace 3.000 años con información sobre acontecimientos futuros. He visto los resultados y no existen argumentos científicos para rebatirlos. Piatetski-Shapiro, destacado matemático de Yale en su análisis dice: Dentro de las leyes conocidas de las matemáticas, no hay manera de explicar la predicción del futuro. La física newtoniana es demasiado simple para explicar un conjunto de predicciones de tal complejidad y detalle. La física cuántica no es tampoco suficiente. De lo que estamos tratando aquí es de algún tipo de inteligencia exterior. Pienso que es la única explicación: Dios existe. Robert Aumann destacado experto en la teoría de los juegos agrega: Es sumamente importante tratar este asunto como cualquier otro experimento científico, fría y metódicamente: lo compruebas y examinas sus resultados. Por lo que yo puedo ver, el código de la Biblia es, simplemente un hecho. No ha habido nada como esto durante los cientos de años que tiene la ciencia moderna. Círculos de la ortodoxia judía lo califican al hecho como: Irrelevante para nuestra doctrina. Roy Reinhold un conocido cabalista, basado en los datos del código bíblico elaboró un calendario apocalíptico en el cual el 20 de Septiembre de 2002 se firmaría un bullado tratado internacional de paz. La Tercera Guerra Mundial se iniciaría el 1 de Febrero de 2006. El 3 de Octubre de 2009 tendría lugar el Juicio Final que duraría 8 días. La Warner Brothers compró los derecho del libro de Drosnin para hacer una película. Doron Witztum el colaborador de Rips, preocupado al ver cómo se les escapa de la mano su serio trabajo, y ya da, y dará con seguridad masivamente lugar al chuchoqueo barato y parafernálico manifiesta: El código de la Biblia, pese a tratarse de uno de los descubrimientos matemáticos más asombrosos de la historia, no puede ni debe ser utilizado para establecer pronósticos, ya que la complejidad de los cálculos necesarios para encontrar una matriz referida a


una determinada persona o situación, obliga a saber con absoluta precisión qué se está buscando. Escudriñar a ciegas acontecimientos futuros, sólo puede conducir a que, tarde o temprano alguien cometa un error, profetizando algo que quizá no llegara a suceder, lo que de cara a la opinión pública representaría un serio baldón para un hallazgo de enorme importancia científica, el cual no debería ser estudiado fuera de los círculos académicos, y mucho menos con un ánimo mercantil o sensacionalista. Un hecho que por otra parte, ya está comenzando a suceder. No olvidemos que según el Talmud, en una copia de la Torah una sola letra que tenga alterada o esté poco clara se invalida todo el texto y nadie debe leerlo, pasando a ser sepultado bajo Tierra. Además, una sóla letra alterada de las que forman el conjunto de 304.805 letras, quita validez al mensaje encriptado computacional criptográfico que nos fue dejado. Científicos de tanto renombre internacional como los tres revisores de la revista Statistical Science, y genios de la ciencia física, computacional y matemática moderna como Harold Gans, David Kazhdan, Shapiro, Robert Aumann, además de Rips y sus colaboradores ¿todos ellos se equivocaron y vieron visiones al determinar las matrices específicas del código bíblico que tantos han podido reproducir con sus propios programas, estimulados por una seria investigación objetiva? Matrices cuyo criptograma específico puede ser fotocopiadas gracias al computador y cualquiera lograr analizar. Las predicciones de a los menos cinco sucesos importantes encontrados antes de ellos suceder y detallados de manera sorprendente, sucedieron tal cual el código los había señalado. Las matrices de cada hecho están a la vista, los cálculos matemáticos han sido una y otra vez comprobados y demostrados, a pesar de ello, la mayoría no creerá, dado que no pueden creer, tienen ojos y no ven, tienen oídos y no escuchan; carecen de la audacia y la imaginación para aceptar una nueva realidad. Lo importante es que gracias al libro de Drosnin se supo lo del código secreto de la Biblia, y a pesar de que ahora por diferentes medios se le baje el perfil a la información y se la oculte, quien debía saberla ya lo sabe. COROLARIO FINAL 1) Es clara la Sagrada Enseñanza al precisar: Nada de lo que escuches, sin importar quien lo diga. Nada de lo que leas, sin importar dónde esté escrito. Nada debes aceptar, sin previo discernirlo. Y por ti mismo, deberás decidir su validez o no. 2) Siendo Claudio Emperador, se le aparece el fantasma de Calígula que le dice: Fíjate Claudio, que yo no era Dios. Calígula en vida se creía Dios por demencia, los demás lo aceptaban por ignorancia, temor, necesidad o conveniencia. 3) Actualmente la gente que cree lo hace por ignorancia, temor, necesidad, conveniencia, o por la validez del método científico, por el contenido textual del dogma, por milagros, o por fe. 4) La fe es la realidad anticipada de lo que esperamos y la prueba demostrativa de lo que la mente no ve. La fe es un sentimiento cuya certeza la hace superior a todo conocimiento humano. La fe no es fija, al igual que la ciencia va variando y


reforzándose mientras más uno viva. Creer lo trascendente por fe, es evolución, significa un estado mental latente que se ha ido desarrollando y expandiendo gradualmente y, además, por saltos bruscos ante una situación dada. Lo hace gracias a los años vividos, el conocimiento adquirido, experiencias tenidas, y el número de vidas realizadas en diferentes encarnaciones; es decir, es una vivencia o sentimiento acumulativo que significa para determinados hechos escuchar la Voz de la Conciencia y actuar de acuerdo a ella. Otros aceptan lo trascendente sobre la base de los milagros. 5) Cuando la ciencia con la más moderna tecnología de la NASA validó el milagro de la Sábana Santa de Turín, señalando en sus conclusiones que: Lo que allí había sucedido hace 2.000 años sólo se podía explicar como el fruto de una poderosa energía liberada del cuerpo amortajado, previo éste levitar y desmaterializarse. Energía que iluminó como un relámpago el lugar del sepulcro, e impregnó la tela como un negativo fotográfico con todos los detalles del cuerpo del crucificado... El milagro hizo a los más creer. Reforzó la fe de quienes no necesitaban el milagro para creer y activó una fe latente en otros como una revelación, tanto así que algunos de los científicos investigadores se transformaron en creyentes. Al señalarse unos años después que la prueba del Carbono 14 databa la tela como del año 1200 y que el hecho no era milagro sino que un fraude, mucho alivio hubo en ciertos cristianos y en los no cristianos. Pocos sin embargo supieron después, o se interesaron por saberlo, que el trozo analizado, no tomado por los científicos, había sido sacado de la tela desde un borde correspondiente a uno de los remiendo de la sábana, remiendo hecho por monjas después que un incendio quemó parte de la Sábana, remiendo de una tela del año 1200 y de mayor peso y diferente textura que la original... Sin embargo la ciencia probó ahora la autenticidad del Sagrado Manto: El Dr. Dimitri Kouznestov, premio Lenin de Ciencias, en su Laboratorio E. A. Sedov de Moscú lo demostró. Usando una tela del siglo I, que había sido datada correctamente por el ya no tan fiable método del Carbono 14, en uno de los Laboratorios que había informado que el trozo de la Sábana Santa era del año 1200. La sometió a las emanaciones de un incendio similar al ocurrido el año 1532 con la Sábana Santa, y el mismo Laboratorio con similar metodología, esta vez la dató como del año 1200. Y ese prestigioso científico ruso señaló ahora al mundo que la Sábana Santa es auténtica... 6) El Código Secreto de la Biblia es un nuevo conocimiento terrible, dado que su real contenido muchos dogmas haría temblar, si no son analizados de manera objetiva y eclética, en base al riguroso método computacional científico encontrado por Rips. Es tan sorprendente que el milagro hará a algunos creer en él, milagro que la ciencia demostró. Otros activarán su fe latente; más de uno de los científicos se ha transformado. Otros lo aceptarán de manera natural por fe previa; la demostración científica sólo reforzará esa fe, fe que no necesitaba de la ciencia para aceptar el hecho; y los más no podrán ni siquiera pensar en él, al verse superados por el hecho en su entendimiento y capacidad de imaginación y comprensión, cosa que los lleva a la desesperación y por tanto a como de lugar lo rechazarán. Al surgir los detractores después de 3 años de silencio, luego de ser conocido oficialmente el trabajo en el ámbito científico en 1994, sus argumentos llevarán alivio a los más, apagarán el frenesí del milagro, mas no la fe. 7) La fe permite tener el discernimiento para comprender los argumentos que validan o invalidan el hecho en cuestión. Este hecho, para algunos lo más sorprendente dentro del ámbito de la ciencia, ahora, cumplida su misión, tiene que ser desvirtuado y


así ha de suceder dado que para los tiempos llegados uno debe aceptar las cosas trascendentes que ya suceden no por milagros, por ignorancia, por temor, por necesidad, por conveniencia, por dogma o por ciencia, sino que por FE. Es esa FE la que me hace mirar hacia la cara positiva de la profecía que tan velada está en estos días. Y estaba escrito, y lo escrito tenía muchos velos... Para finalizar creo conveniente que la mejor forma de reaccionar si tuviéramos la certeza que mañana es el día final, sería la del hombre sabio que, cuando se le preguntó qué haría él, respondió: PLANTARÍA UN ÁRBOL. Teniendo un computador y gracias a un modem y la respectiva conexión, en INTERNET puede uno encontrar información. Buscar biblecodes.com, allí ofrecen algo de información y un programa; Bible Decoder y dan un demo que se puede bajar desde la red al computador.


Codigos secretos en la Biblia