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REGION DE TUXTEPEC. AUTOR Y RECOPILADOR: LIC. JOSE DE JESUS FERNANDEZ PEREZ.

REGION DE TUXTEPEC.

APUNTES MONOGRAFICOS RECOPILADOS E INVESTIGADOS POR EL LIC. JOSE DE JESUS FERNANDEZ PEREZ. Tuxtepec, Oaxaca; mayo de 2012.

DEDICATORIA:

A mi querido Tuxtepec y pueblos de esta hermosa Región. A mi querida Maestra Paulina Solís Ocampo. A mi querido Grupo “Simah Si Yon”, del COBAO 07. A mis familiares y amigos A los que aman y respetan el folklore mexicano.

Con cariño: José de Jesús.

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Este sencillo trabajo no lleva más que la finalidad de acercarnos a algo tan nuestro, al alcance pero que a veces no queremos conocer: la hermosa cultura que nos rodea, especialmente la de nuestros paisanos chinantecos y mazatecos, así como también de los mestizos. Es producto de más de 30 años de estar en contacto con estas comunidades compartiendo, conociendo, pero sobre todo respetando su cosmovisión y su forma de ser y de sentir. No intento aportar nada, porque lo que aquí detallo existe, sin embargo si no lo conocemos, corremos el riesgo de perderlo, mi invitación sería, entonces a practicarlo y a promoverlo y quizá en algunos casos a rescatarlo para que las futuras generaciones se sientan orgullosas de pertenecer a una hermosa región llena de magia, llena de color y tan rica en costumbres y tradiciones como muchas en el país. Espero sea de su agrado

REGION DE TUXTEPEC. Se encuentra situada al norte del estado de Oaxaca, en colindancia con el Estado de Veracruz. Su orografía es variada y abarca zonas de valles. Montañas y zonas cercanas a los vasos de las presas Miguel de la Madrid (Cerro de Oro) y Miguel Alemán (Temascal). Riegan a esta región múltiples arroyos y principalmente los Ríos Valle Nacional y Santo Domingo, los cuales dan origen al imponente Río Papaloapan o Río De las mariposas. Su clima es cálido en la mayor parte del año, con grandes lluvias principalmente en verano, lo que proporciona una gran riqueza en cuanto a flora y fauna, siendo las principales actividades productivas la agricultura de productos básicos como maíz, frijol, arroz, chile, así como naranjas, aguacates, mangos, caña de azúcar. Entre los productos poco comunes se encuentran las verdolagas, las hierbas moras, quelites, malanga, camote, yuca, tepejilotes, etc. Se practica la cría de ganado bovino, porcino, aviar, y últimamente se le ha dado gran importancia a la cría y pesca sobre todo en los vasos de las presas. En la ciudad la gente puede trabajar en empleos en la Cervecera del Trópico, El ingenio López Mateos, la Fábrica de Papel o en diferentes establecimientos comerciales de todo tipo que se han establecido en la ciudad durante los últimos años, así como en diferentes instituciones gubernamentales y comercio informal, así como en el ámbito educativo, ya que Tuxtepec cuenta con diversas escuelas que ofrecen educación desde los Jardines de Niños hasta Universidades e Institutos Tecnológicos. La ciudad cuenta con diferentes barrios y reciente creación o algunos tradicionales, siendo Piragua, el Barrio Abajo, la colonia María Luisa, El Entre otros. Actualmente la mayor parte de la urbanizada.

colonias, algunos de estos: el Centro, la Castillo, el Chamizal. Ciudad se encuentra

La gente de la Ciudad es alegre, sencilla, dicharachera, amable, surgiendo personajes populares tales como Felipe Matías, Doña Elsa Parra, la Maestra Paulina Solís, Nacho Santos, Leopo el Herrero, Goyazo, Coco de Oro, los Picho Macho, etc. Entre las principales Fiestas y tradiciones de la Ciudad se encentran las de Semana Santa, durante la cual se efectúan diversos oficios religiosos o algunas familias acostumbran permanecer en los diferentes balnearios que abundan en la Región. Las fiestas de los Santos Patrones entre las que destaca la de “San Juan Bautista”, patrono de la Ciudad. Las Fiestas Patrias, el “día de muertos” con sus hermosos altares y ofrendas, las fiestas Guadalupanas y su hermoso espectáculo de velas encendidas la víspera de esta, en honor al paso de la Virgen de Guadalupe. La Navidad y

sus posadas, así como manifestaciones típicas, como son la Rama y el Viejo. En estas fiestas se acostumbran platillos y bebidas tradicionales entre los que destacan: el mole, la barbacoa de hoyo, la cochinita a la cubana, el machuco, los tapixtes, el tesmolito, el estofado, el caldo de olla, los piltes de pescado, la ropa vieja, los chirmoles, los tepejilotes curtidos, los frijoles con bolitas de masa, los tamales rancheros, de especia, de frijol o sietecueros, los bollitos de elote, los tamales de elote con carne de puerco, las picadas, las empanadas, las garnachas, el caldo de piedra, el caldo de paisano etc. Entre los postres no pueden faltar las masafinas, los polvorones, el alfajor, la melcocha, los merengues, el pinole, las cocadas, los bocadillos de coco, las palanquetas, las torrejas y algunos más hechos a base de plátano macho, el rico pan de dulce, el pan de burro, etc. Entre las bebidas destacan el champurrado, el atole de coco y coyol, el té con té, el popo, las horchatas de arroz, coco y cacahuate, las aguas frescas de frutas de la temporada, tales como papaya, limón, sandia, guanábana. Los toritos de jobo, limón, cacahuate y guanábana, los raspados, las nieves de sabores, las paletas percheronas, etc. Si bien la población de la ciudad es principalmente mestiza, y que en los últimos 35 años se ha manifestado una gran inmigración, es de gran importancia conocer a los dos grupos indígenas sobresalientes de la ciudad: los chinantecos y los mazatecos.

HUIPIL DE SAN JUAN BAUTISTA, TUXTEPEC

TRAJE MESTIZO.

LOS CHINANTECOS El pueblo chinanteco vive en la parte norte del estado, colindando al norte con el estado de Veracruz, al noroeste con la región mazateca, al oeste con la cuicateca y al sur y sureste con la zapoteca. Abarcando 17 municipios conocidos como "la Chinantla" en los distritos de Cuicatlán, Tuxtepec, Choapan, Etla e Ixtlán, entre los municipios más conocidos están: Ayotzintepec, San Felipe Usila, San José Chiltepec, San Lucas Ojitlán, San Juan Bautista Valle Nacional, San Pedro Yolox y Santiago Comaltepec.

SAN JOSE CHILTEPEC. Es una hermosa comunidad muy cercana a la ciudad de Tuxtepec, significa “cerro de los chiles” y tiene como características principales, su hermoso rio que da origen a una exuberante vegetación, misma que ha sido utilizada para la filmación de muchas películas, sus tierras de primera calidad para cualquier tipo de cultivo, la celebración de forma especial del “DIA DE MUERTOS”, con la elaboración de hermosos altares, únicos en su tipo y la preparación de rico pan, deliciosos buñuelos y su tradicional cochino asado a la usanza cubana, misma que fue implantada en este lugar por personas originarias de la bella isla caribeña de Cuba.

HUIPILES Y ALTAR DE SAN JOSE CHILTEPEC.

SAN LUCAS OJITLAN. Ojitlán es una de las pocas poblaciones que puede enorgullecerse de tener tres trajes típicos de una misma variante, para diferentes eventos. El de diario, bordado sobre fondo blanco se utiliza para las labores del campo o los trabajos en el hogar. El de media gala o segunda se utiliza para las ocasiones de no gran relevancia o para llevarlo a la iglesia en días comunes. El de gala o primera, o huipil rojo, como le llaman las indígenas, es utilizado en las grandes celebraciones, tales como bodas y fiestas patronales en honor a San Lucas Evangelista o a Santa Rosa de Lima. Este huipil a semejanza de los dos primeros tiene la particularidad de estar elaborado sobre tres lienzos de telar de cintura, los cuales se unen con un bordado llamado “randa”, que significa las serpientes que existen en esos montes. No puede faltar en los bordados los cuatro puntos cardinales y los picos que representan las lomas sobre las cuales se asienta la población. Existen también círculos concéntricos que representan las aguas del río Santo Domingo, a cuyas márgenes se estableció la población. En los huipiles de diario y media gala aparecen bordados ricamente águilas de dos cabezas y faisanes, así como el emblema de Quetzalcóatl. También en ocasiones son bordados pájaros y animalillos de la región. Las mangas y el cuello son adornados con listones de colores y encajes. Los huipiles de gala llevan adornos en lentejuela y chaquira y un ramo de flores en el frente y en la parte posterior del huipil lo cual significa que la portadora está lista para el matrimonio. Una prenda que no debe faltar es el cotín o refajo el cual es el equivalente al medio fondo mestizo y que esta confeccionado en una sola pieza de telar de cintura también sobre fondo rojo y con infinidad de rayitas de colores. Una segunda franja es elaborada en hilos azules y blancos y en ocasiones existe una tercera denominada “coyuche”, recibiendo su nombre del color original del algodón. Para complementar el atuendo, se utilizan cuentas de cristal transparentes las cuales pueden ser blancas, azules, amarillas y verdes; aretes de cristal y listones de colores en el cabello formando dos trenzas. Otro complemento es la manta. La cual tiene diversos usos que van desde cargar a los pequeños, protegerse del sol o para cargar diferentes productos para llevar a la ciudad de Tuxtepec. Cuando la manta se lleva al hombro, indica el estado civil de la portadora del huipil, las rayas verticales indican soltería, mientras que las horizontales significan que la mujer ya tiene marido.

La mayoría de las mujeres chinantecas no utilizan zapatos o en caso de calzarse utilizan huaraches o sandalias de plástico.

HUIPILES DE OJITLAN

SAN FELIPE USILA La etimología de este pueblo quiere decir: “tierra agria”, je jeu jai en chinanteco, o morada de colibríes en náhuatl. Sus habitantes se dedican principalmente a la agricultura de productos básicos, entre los que destacan el maíz, el frijol y el chile, sin faltar las deliciosas naranjas, que son consideradas las más dulces de la región. Entre las principales costumbres usileñas, están las conmemoraciones de navidad, año nuevo, las fiestas patronales que se realizan en septiembre y sin faltar las fiestas de todos los santos.

Estas fiestas involucran a toda la comunidad, ya que se trata de rendir tributo y halago a los seres queridos que ya partieron al más allá. Todos participan en diferentes actividades que van desde la preparación de los alimentos, hasta la confección del altar que habrá de erigirse en su honor. Entre los platillos que habrán de colocarse en esta ofrenda, no pueden faltar todos aquellos que pertenecen a la amplia cocina usileña y entre los cuales destacan: el caldo de piedra, el mole, pescado frito, los tamales, el popo, el chocolate, el rico café, frutas y demás guisos hechos a bases de hierbas de la comunidad, tales como verdolagas, hierba moras y quelites. Uno de los elementos que distinguen a los usileños es el uso del lenguaje silbado, el cual le permite comunicarse a distancias considerables. La vestimenta tradicional de san Felipe Usila: consiste un hermoso huipil confeccionado completamente a mano, en telar de cintura, bordado con hermosos motivos de la cultura chinanteca, entre los que sobresalen las águilas de dos cabezas y los emblemas de Quetzalcóatl. Así como un hermoso rombo en la parte del pecho y que representa la vida del usileño, por esta parte se cree que el alma abandona el cuerpo en el momento de la muerte. Utiliza un enredo o cotín el cual originalmente era hecho en telar de cintura y denominado “chapaneco”, Actualmente se confecciona en una tela comercial de color fuerte adornada con un estampado en flores de diversos colores. Su pelo es trenzado con una cinta especial de 8 metros de largo, colocando sobre su cabeza las dos hermosas trenzas formando una corona que le da una belleza especial. No pueden faltar sus collares de rojo coral, así como sus aretes. Este es considerado como el Huipil más actualizado de esta etnia, ya que ha sufrido diversas transformaciones al paso de los años.

HUIPILES Y DETALLES DE LOS PUEBLOS USILEテ前S.

SAN JUAN BAUTISTA VALLE NACIONAL. (Colaboración del Prof. Silverio Gutiérrez Nolasco) Situado en un fértil valle, al finalizar la abrupta sierra Juárez, esta hermosa población llego a ser parte de un campo de concentración durante la época del Porfiriato “BORDADOS QUE CUENTAN” El municipio de san Juan Bautista Valle Nacional, se encuentra situado dentro de la región llamada de la chinantla, que abarca varios distritos comprendidos dentro del norte del estado de Oaxaca, en la época prehispánica, esta zona era considerada una de las mas ricas por la abundancia de sus aguas, de su vegetación, de su fauna y su gente, actualmente debido al deterioro que han sufrido los ecosistemas, por la mala utilización por el mismo hombre,, todavía se puede considerar esta zona como una potencia turística y económica, sin embargo, de esta antigua cultura, que no se sabe de donde proviene, pero todavía se conservan los hermosos huipiles, realizados en telar de cintura y bordados a mano, que contiene en sus centros diversos árboles que relatan algunas de las etapas en la vida de los chinantecos. ÁRBOL DE LA VIDA DE LA PRIMAVERA. Es el primer huipil que lucen las niñas que se convierten en señoritas, que en chinanteco se dice” Male da müin gua”, o de la siguiente manera: “Malí yo”, que significa, que la muchacha ya esta en su flor, en su punto, es decir ya esta apta para contraer matrimonio, este huipil lo usa a partir de los doce años de edad, porque es una costumbre entre los chinantecos de casarse muy jóvenes (en la actualidad todavía las gentes de las comunidades se casan muy chicos). La muchacha que ya esta en esta edad (12 años), debe vestirlo en todos los acontecimientos importantes de su vida, como por ejemplo, cuando asiste a misa, cuando va a una fiesta familiar, o cuando va a la fiesta de un pueblo vecino, etc., esto lo hace para que los muchachos la observen y si les gusta la muchacha, se lo comunican a sus padres, quienes buscaran la forma de realizar el acercamiento entre las parejas. ÁRBOL DE LA VIDA DEL MATRIMONIO. Una vez realizado todo lo referente al pedimento de la muchacha, los padres del novio, buscan a las personas adecuadas para que realicen este huipil, para esto se selecciona el mejor algodón y los mejores tintes, y se empieza a realizar el telar y al terminar el bordado de este árbol, en donde podemos observar a una pareja humana, que forman un corazón,

rematado con un ave de buen agüero como es la paloma, que significa paz, a los costados del árbol, se ven flores que forman capullos, y que al unirse, forman un solo corazón. cada figura humana, sostienen figuras iguales, que vienen a significar los hijos, que están dispuestos a recibir o esperar, y que al dar el primero, lo reciben con alegría, repartiendo entre sus familiares o amigos, aguardiente o tepache de caña, atole, esto se hace si es varón, si es mujer se prepara una bebida a base de cacao, y de igual manera invitan a familiares y amigos festejar este acontecimiento, los chinantecos forman una familia muy unida, porque aquí no existe el divorcio, las parejas se casan una solo vez y lo hacen para siempre. ÁRBOL DE LA COSECHA. Este árbol es una de los más comunes, y también es uno de los hermosos por el llenado casi total del bordado, la mujer chinanteca, lo usa cuando, finaliza el trabajo de la cosecha, el cual dependía de los movimientos de los dioses y en el calendario, se observa si es en baja o en alta, esto era la manera como se movían los discos del tiempo en el calendario chinanteco. El huipil contiene en su bordado una gran variedad de símbolos, que significan los diversos productos que se cosecha en la región, y la mujer chinanteca lo vestía cuando la cosecha era buena e iban a dar gracias al dios sol, por este beneficio, si la cosecha era mala, entonces sus vecinos, se preparaban para ayudar a su compañero, proporcionándole, las manos de maíz que fuesen necesarias para que tuviesen que comer durante un tiempo, de esta manera los chinantecos se unen para ayudar a salir adelante a un compañero en desgracia. ÁRBOL DE LA VIDA DE LA CONQUISTA. A la llegada de los españoles a esta zona, los chinantecos, se le unen para forman con ello una alianza y combatir a los aztecas, y de esta manera terminar por pagar los tributos, pero el remedio funciono mal, porque los españoles, en vez de ayudarlos, nos perjudicaran, y una vez, establecidos en lugares estratégicos dentro de la región, quisieron destruir todo lo que con mucho esfuerzo se había hecho, esto se plasma en un huipil, que tiene las siguientes características, cuenta con algunos capullos, y tronco cortado, pero del cual resurge nuevamente nuestra cultura y florece al final, como se puede observar en este traje, de esta manera significa que el resurgimiento es con mayor ímpetu tal y como se ve en la flor que contiene este árbol.

ÁRBOL DE LAS TRES REGIONES O DE LAS TRES CHINANTLAS. (USILA, VALLE Y OJITLÁN) Las diferencias entre los pueblos, es común que se observen, pero algunas pueden superarse, más aun cuando los une un bien común, como es la cultura, y a pesar de existir estas diferencias entre ellos, los tres grandes pueblos de la chinantla, se plasman en un huipil que se denomina de las tres regiones o de las tres chinantlas, el cual se forma por tres árboles, con un tronco común que simboliza la cultura, el bordado es parecido y rematan con una flor y los árboles que parecen ser brazos que significan la unión y la paz entre estos pueblos y que a pasar de las diferencias que anotamos anteriormente en caso de desastres, se unen para forman un frente común y combatir el problema. ÁRBOL DEL ESCARABAJO. Huipil que también se origina con llegada de los españoles, que después de haber dado a conocer sus intenciones, los chinantecos, los consideraban como plagas de escarabajos que trataban de acabar con ellos yéndose al cogollo, para destruir a la planta, esto se puede se observar en este huipil, que al final del árbol, se ve un animal de este tipo tratando de lograr su objetivo, sin conseguirlo, porque a pasar de ello, nuestra cultura vive aunque en la actualidad se vea amenazada por otro tipo de invasores como son los medios de comunicación, que día con día tratan de ser escarabajos y destruir lo nuestro. ÁRBOL DE LA ESPOSA DEL CURANDERO, ÁRBOL DE LAS PLANTAS MEDICINALES, O ÁRBOL DE LA MEDICINA TRADICIONAL. Este huipil esta realizado en una forma muy especial, como especiales son las personas que se dedican a curar las enfermedades, es de color casi rojo, con figuras como palma de las manos, que simbolizan las ramas de las diferentes hierbas que se utilizan para realizar curaciones, l0 usa la mujer del curandero, y es la costumbre que el marido siempre vaya adelante y la mujer detrás de el, esto le ha valido a estas personas, quienes por dedicarse a este oficio, tienen ciertos enemigos, por eso cuando visita algún lugar, si, es que existen rivales, no se dan cuenta cuando pasa por el hecho que la mujer siempre va detrás. Los árboles de la vida siempre van en el lienzo de en medio, por la parte delantera y por la trasera, porque los huipiles se usan de tres lienzos, la parte de los costados también llevan árboles que también son de importancia aunque menos ostentosos, de esta manera se describen y tiene los siguientes nombres, que al igual que los anteriores, también forman parte de la vida los chinantecos.

ÁRBOL PROFÉTICO. Para los chinantecos, año que viene, año que va, el tabaco forma parte esencial de los chinantecos, el suelo en que habitan es de gran utilidad para la siembra de esta planta, los costados del huipil, llevan esta planta, en donde se combina dos de los productos de la región (tabaco y café), y recibe el nombre de profético, porque por el mal uso de la tierra, este planta ya desapareció, lo mismo pasara con el café, si es que no se tiene cuidado con el suelo, de ahí el nombre de profético, porque anuncia un hecho antes de que suceda. ÁRBOL DEL SALTAMONTES. La población se vio hace muchos años, atacada por una plaga de langostas, las cuales diezmaron los campos, este motivo a los chinantecos a plasmar en estos árboles, los destrozos que hicieron estos animales, el árbol se caracteriza por ser una planta, un poco rala, con ciertos espacio entre el bordado del huipil, lo que significan los destrozos y las penas que pasaron los chinantecos por esta plaga, que cuando aparecía, dice la gente, que el cielo se nublaba. ÁRBOL DE LA BALANZA. Árbol de los costados que tiene la forma de este instrumento, se forma por una base fuerte, que nos indica que debemos portarnos bien para que gocemos del sol del más allá, se considera un árbol raro porque no tiene centro, también nos indica que como personas debemos portarnos bien y luchar día con día para ser mejores, este árbol se usa en los huipiles de las señoritas. ÁRBOL DE LA AMAPOLA. Esta flor no se da. Por estos lugares, es decir no forma parte la flora del lugar, y fue traída por los aztecas durante su recorrido por esta zona, este motivo tan agradable (la flor) fue el incentivo por el cual los chinantecos la utilizan en sus huipiles. Los huipiles chinantecos también llevan ciertos dibujos en el pecho, los cuales casi por lo regular son grecas, que simbolizan las ruinas que existen por estos lugares y que todavía no llegan a explorarse. también encontramos, figuras de sonajas, las cuales significan mando o autoridad, dentro de estas figuras existen ciertas formas de colores negros, amarillos y rojo, el color negro significa duelo, el amarillo felicidad, y el rojo alegría, estos colores forman serpientes, y las terminaciones en puntas, nos da la idea de las relaciones que existían entre los pueblos chinantecos

Para rematar las uniones de los lienzos, los huipiles llevan un bordado de color rojo y negro, que significan coralillos, una serpiente venenosa muy común por estos lugares. También existen un huipil muy poco conocido, aunque muy usado, que es el de diario, está hecho también en tres lienzos, lleva bordado solamente el cuello y la unión de los lienzos, lleva el coralillo. La mujer chinanteca, acompaña su atuendo con trenzas adornadas con listones, que pueden ser rojos o negros, y las trenzas, pueden ir tiradas sobre los hombros, o bien alzadas sobre la cabeza en forma de rodete, también lleva arete de filigrana, y en el cuello lleva alguna soguilla. Remata su atuendo con un lienzo de color rojo con rayas negras, que recibe el nombre de chapaneco, el cual se plisa a la cintura y se anuda con ceñidor, todo esto se hace en telas de cintura y antes se ocupaba el algodón que se cosechaba en esta lugar. Van descalzas. Cuando se casan, llevan sobre las trenzas un rodete de flores blancas, y va peinada con aceite de piste.

HUIPILES DE VALLE NACIONAL.

LOS MAZATECOS El pueblo mazateco vive en las regiones de la Cañada y el valle de Papaloapan-Tuxtepec repartidos en 35 municipios, existiendo dos zonas llamadas la mazateca alta y la baja. La región mazateca se divide en cinco sub áreas dentro de tres regiones ecológicas, que comprenden la tierra caliente, la tierra templada y la tierra fría. Los mazatecos en su lengua se llaman a sí mismos " Ha shuta enima ", que se traduce como " los que trabajamos el monte, humildes, gente de costumbre ", pero también se dice que mazateco viene de la lengua Náhuatl y que quiere decir "gente del venado". El pueblo mazateco se caracteriza por la íntima relación que lleva no sólo con la naturaleza y en especial con las montañas, sino con las entidades que en ellas habitan. En el pueblo mazateco se guardan celosamente, muchos de los conocimientos de la rica herencia de nuestros viejos abuelos en torno a las plantas y que se aplican a la medicina, en especial, el uso de los llamados hongos alucinógenos, que han sido a lo largo de miles de años en todos los pueblos del Anáhuac y del mundo entero, fuente de conocimiento de realidades negadas al campo de la razón y de la evidencia inmediata material. Los pueblos mazatecos más conocidos en nuestra región son: San Pedro Ixcatlán, San Felipe Jalapa de Díaz y San Miguel Soyaltepec SAN PEDRO IXCATLAN. Esta hermosa población se encuentra ubicada en las orillas de la presa “Miguel Alemán”, en la zona mazateca baja del estado de Oaxaca, en la región de Tuxtepec. Su etimología quiere decir: “lugar del algodón”. En idioma mazateco quiere decir: “Iglesia grande” Sus moradores se dedican principalmente a la agricultura de productos básicos tales como maíz, fríjol y chile, aunque actualmente, una de las principales actividades productivas es la cría y pesca de mojarra, la cual se produce en grandes cantidades y que ha dado origen a muchos platillos regionales. La gente de san Pedro Ixcatlán, es alegre, sencilla, limpia y manifiesta en su forma de ser el carácter bullanguero del habitante cuenqueño. Una de sus principales celebraciones es “el día de muertos”, el cual se celebra de manera muy particular y pone de manifiesto la fe y el amor

a las tradiciones de este hermoso rincón oaxaqueño. Esta es una fiesta de vida, donde se rinde honor a los muertos, que son invitados a compartir con los vivos los alimentos que produce la tierra. Los trajes regionales, orgullo de este pueblo, son bordados a mano, con motivos de la naturaleza, tales como flores y pájaros, adornados con hermosos listones de colores y finas blondas de encaje. El traje de cintas solo es bordado en la parte del pecho y la espalda, mientras que el de gala lleva diferentes bordados en todo el huipil, en franjas horizontales, complementan su atuendo con un enredo o cotín hecho de tela llamada “cabeza de indio”, trenzas con listones de colores, flores, peinetas y su rebozo de seda, así como collares llamados “soguillas”

PRECIOSAS IXCATECAS.

SAN FELIPE JALAPA DE DIAZ. Esta pintoresca población se encuentra situada ya en los límites de las dos sub-zonas mazatecas, es decir, limita con la zona mazateca alta. Pueblo eminentemente agrícola, basa también su economía en su artesanía de bordados típicos. Este pueblo conserva muchas de sus tradiciones siendo una de las más distintivas, la venta de muchachas para su matrimonio y el uso en la mayoría de la población de la lengua materna y el traje regional El traje de Jalapa de Díaz es clasificado en primera o segunda de acuerdo a la calidad de sus materiales. Se conocen principalmente dos Huipiles: el de cintas y el de bordado. El de cintas se compone de un cuadro bordado con flores y pájaros con huecos en el centro de su cuerpo, llamado “nana”, del cual surgen listones de dos colores y encajes, los cuales van formando el cuerpo del Huipil; este huipil se utiliza

principalmente en las bodas. El de bordado es una bata bordada con los mismos motivos de flores y pájaros, pero en franjas, dejando espacios sin bordar para en ellos adornar con listones de un color llamativo así como encajes de diferentes calidades. Se complementan con un refajo o cotin que es una pieza tejida en telar de cintura, la cual es el equivalente al medio fondo mestizo y que dependiendo de su postura, indica la cualidad de ser soltera o casada. Este cotín puede ser en colores negro, rojo, azul o en algunas ocasiones, color vino. Las mujeres casadas por lo general portan sus trenzas sobre su frente, adornadas con gran variedad de listones, mientras que las doncellas sueltan sus trenzas, y las adornan con moños y cintas de colores, así como flores tales como las gardenias. Utilizan un hermoso rebozo de seda el cual tiene diferentes aplicaciones.

HUIPILES DE JALAPA DE DIAZ.

SAN MIGUEL SOYALTEPEC. Es una hermosa Isla, la cual se sitúa en el vaso de la Presa “Miguel Alemán”, con unos hermosos paisajes y una imponente iglesia. En esta población y algunas cercanas a Ella, se utiliza un Huipil completamente bordado con flores y pájaros de centros huecos, representando la naturaleza, utilizando principalmente el color rojo, aunque existen variantes de colores.; por lo general se borda en franjas y en el pecho lleva un emblema que representa a la Isla: “el Cerro de la Palma”. Este huipil se complementa con un enredo hecho por lo general sobre tela comercial y adornada con costura de hilo blanco. Utilizan rebozo y peinan sus cabellos con listones de colores, también utilizan flores y peinetas.

HUIPIL DE LA ISLA DE SOYALTEPEC DE FLORES DE COLORES.

LA DANZA EN TUXTEPEC. En nuestra hermosa región existen un sinnúmero de manifestaciones dancísticas que hablan de la alegría del habitante cuenqueño y del amor pos sus tradiciones, podemos dejar de mencionar a los alegres huapangos que se ejecutaban en las principales fiestas patronales de esta región, los cuales desafortunadamente se van perdiendo. La creatividad del tuxtepecano también se ha puesto de manifiesto en la creación de bailes tan hermosos y famosos como “FLOR DE PIÑA”, cuya coreografía es obra de nuestra querida maestra Paulina Solís. La música es una adaptación de un son de la Cañada, compuesta por el Sr. Samuel Mondragón.

“DANZA FLOR DE PIÑA” Esta danza fue creada en 1958 por la profesora paulina Solís Ocampo para representar a la región de Tuxtepec en las festividades anuales de la Guelaguetza. Aunque en algunas de sus primeras representaciones participaban varones, hoy en día representa a la alegría de la mujer por la cosecha de la piña que es uno de los principales cultivos de la región. Aquí se integra la música de la pieza “la tonalteca” como introducción y salida. Cabe aclarar que este baile ha sido el único creado específicamente para las fiestas de los Lunes del Cerro. Los trajes pertenecen a la zona chinanteca y mazateca de nuestro estado.

“FIESTA TABACALERA” Baile creado recientemente para representar a la comunidad de San Juan Bautista Valle Nacional en las fiestas de la Guelaguetza. Su temática gira en torno a la cosecha del tabaco, planta que se dejó de cultivar hace ya más de 30 años. Las mujeres portan los hermosos huipiles de Valle Nacional. La música es una recreación de una hermosa canción denominada “CHINANTEQUITA” y de una cumbia que habla acerca de Valle Nacional, ambas obras de la autoriza del Señor Efraín Delfín Pérez, mejor conocido como “El dandy”.

“RINCONCITO OAXAQUEÑO” Y “LA PIÑERA”. El primero de ellos fue creado hace más de 50 años para representar a la Ciudad de Loma Bonita, en aquel entonces, capital Piñera del país, y aunque el vestuario no corresponde a las características de la región, es un alegoría a la producción de este rico fruto. La música es guapachosa y llena de alegría. Hoy en día ha sido sustituido por “LA PIÑERA”, que es una recreación de la música del primer baile, con un vestuario más apropiado de los mestizos de la Cuenca.

“NACHICHI” (SAN PEDRO IXCATLAN) Esta se lleva a cabo en las bodas y pedidas de mano, y cuenta la historia de una mujer que le gustaba asistir a las fiestas a convivir con los hombres, bajo los efectos del aguardiente o la cerveza. Por lo general era bailado por señoras viudas o solteronas. La música es interpretada por arpa, guitarra y jarana Los trajes regionales son bordados a mano con motivos de la naturaleza como las aves y las flores.

“JARABE USILEÑO” (SAN FELIPE USILA) Este jarabe está estructurado en base a tonadas tradicionales por el compositor chinanteco Luis Jacinto Roque. Este baile es obra del Prof. Luis Antonio Lorenzo, en el que reflejan las principales manifestaciones costumbristas de este pueblo. Aquí se muestra el uso de los cántaros, la siembra del maíz y su bebida tradicional, el pozol. “DANZA DE LAS PASTORAS” (JALAPA DE DIAZ) Esta danza es ejecutada en honor al nacimiento del niño Jesús, en las que las bailarinas simulan arrullar a un niño. Con sus brazos entrelazados bajo un huipil. Un farol en forma de estrella y un caracol marino, guían al grupo de bailarinas y músicos que recorren las calles de la población anunciando el nacimiento del niño Dios. La danza se ejecuta por 12 señoritas, representando cada una de ellas a un mes del año. La cultura jarocha se manifiesta al ejecutarse la música con jarana, guitarra, violín y en ocasiones, arpa.

“LA COMPAÑERA DEL CHINANTECO” (SANTIAGO JOCOTEPEC) A mediados de los años 50`s fue creado este baile con intención de describir algunas costumbres que tenían los habitantes de la comunidad, tales como: lavar el nixtamal y el lavado de la ropa con los pies .las letras del baile fueron compuestas por el señor pedro Sevilla del valle y la música fue compuesta en colaboración con el maestro Bardomiano Pérez solano. Este baile fue presentado por primera vez en el año 1955, durante la fiesta patronales del Sr. Santiago apóstol.

“TOXO-HO” Los bailarines ejecutan la danza ataviados de vistosos disfraces, en los que se pone de manifiesto la convivencia de ricos y pobres, indígenas y mestizos, Su arribo es en el panteón de la comunidad y recorren las casas en las que se encuentran elaborados los hermosos altares. Esta danza es de san Pedro Ixcatlán. “VALS TUXTEPEC” Es considerado uno de los cantos más hermosos que se han compuesto a nuestro hermoso terruño oaxaqueño. Fue compuesto por el maestro Ramón Toraya y que ha sido reincorporada a nuestro acervo musical gracias al “Trío Amistad”.

DELEGACION “FLOR DE PIÑA 2012”

Recopilación: Prof. José de Jesús Fernández Pérez Tuxtepec, Oaxaca, mayo de 2012. ANEXOS: HUIPILES CHINANTECOS.

HUIPILES DE SAN LUCAS OJITLAN.

HUIPILES DE SAN FELIPE USILA.

HUIPILES DE SAN JUAN BAUTISTA VALLE NACIONAL.

HUIPIL REPRESENTATIVO DE LA CIUDAD DE TUXTEPEC.

HUIPILES MAZATECOS

HUIPILES DE JALAPA DE DIAZ

HUIPILES DE SAN PEDRO IXCATLAN E ISLA DE SOYALTEPEC.

FOTOS ANTIGUAS DE “FLOR DE PIÑA”

FLOR DE PIÑA. Hablar de este baile es remontarse los años 50`s, cuando las Fiestas de los lunes del Cerro en la versión actual comenzaron a difundirse y expandirse más entre la población. De acuerdo a información recabada por personas de esas épocas, las primeras delegaciones tuxtepecanas que asistieron a las fiestas de los Lunes del Cerro, eran señoritas ataviadas con la ropa típica de la Ciudad de Tuxtepec, misma que era de notable influencia jarocha,, término que se da a los habitantes de la zona de la Cuenca del Papaloapan; esta ropa consistía en blusa y enagua rejillada o tejida a gancho, falda de medio luto, chal, y en ocasiones rebozo pinto, aderezándose con accesorios propios de las damas y zapatillas de la época o cazado de madera y piel denominados “zuecos”. Este detalle no siempre fue visto con buenos ojos, ya que por lo general se asocia la cultura jarocha con el Estado de Veracruz en general. Cabe aclarar que en el Tuxtepec de ayer y de hoy esta cultura es la que ha predominado, aun se ven jaraneros en los ranchos y comunidades circunvecinas, aun se baila el son jarocho de una manera muy rustica, aun se consumen alimentos tradicionales de esta cultura, aun se practica la salida de “la Rama” por las calles de la ciudad inclusive, aun quemamos los “viejos” en diciembre. La razón es sencilla, el Rio Papaloapan nos une con los demás pueblos de la rivera: Cosamaloapan, Tlacotalpan, Chacaltianguis, Otatitlan, etc. Durante siglos hemos convivido con esos pueblos a través del comercio, mismo que se daba en su mayoría a través del rio. Muchos habitantes de esas poblaciones vinieron a habitar Tuxtepec, trayendo sus costumbres, tradiciones, las cuales se arraigaron en la región y se niegan a desaparecer. Se cuenta que con motivo de festividades religiosas en honor a la Virgen de La Soledad, la comunidad de la Parroquia de San Juan Bautista fue invitada a la ciudad de Oaxaca a presentar un número artístico, mismo que consistió en los cantos de “la rama”, interpretados por jaraneros, en esta misma delegación asistieron damas que portaron los huipiles de los pueblos de la región y que eran poco conocidos en la Ciudad de Oaxaca. Esto dio pie a que se sugiriera que se llevara algún baile donde pudieran lucirse dichos huipiles llenos de colorido y en 1958, se sugiere a las autoridades municipales de Tuxtepec, comandadas por el entonces Presidente Municipal, Sr. Ángel Vidal Brocado la adaptación de algunos pasos a una partitura denominada “FLOR DE PIÑA”, un son de la Cañada recreado por Samuel Mondragón, célebre músico oaxaqueño. La persona encargada de tal labor fue la profesora Paulina Solís Ocampo, una sencilla maestra que ocasionalmente montaba los bailables de los festivales escolares de la Ciudad.

Cuenta la maestra Solís que se dio a la tarea de montar el baile contando con la ayuda del Señor Juan Silva, que a su vez tenía un marimba: “LA LIRA TUXTEPECANA”, para la ejecución de la Música, los ensayos se llevaron a cabo en las instalaciones de la Escuela Primaria “Francisco I. Madero”, misma que se situaba en los bajos del Palacio Municipal. Se convocaron a jóvenes de la comunidad y la región a integrarse al baile, sin embargo, solo participaron mujeres la primera vez, la mayoría de la ciudad y algunas provenientes de Valle Nacional y Ojitlán que contaban con familiares en Tuxtepec, lo que les permitía poder ensayar y no trasladarse diario a sus comunidades, mismas que no contaban con facilidades de comunicación, independientemente de que la época de lluvias no permitía desplazarse con facilidad. Dice también la Maestra, que por el nombre de la melodía, se le ocurrió que las bailadoras portaran una piña al hombro, idea que fue bien recibida por las integrantes. Esta fruta se adornaba con listones de colores y en ocasiones con puros de tabaco, flores, bolsitas con nanches, chiles, etc. Entre risas juveniles, la coreografía fue surgiendo poco a poco, bajo la conducción de la maestra y con las aportaciones de las mismas bailadoras. El baile carecía de entrada y esta se dio a partir de la integración del vals “OLIMPICA”, que sirvió para que las señoritas hicieran un recorrido por el escenario y se acomodaran en el para comenzar la ejecución de la parte principal del baile. Al llegar a Oaxaca, el vals fue sustituido por otra melodía cuyo nombre desconozco, pero tonada si recuerdo, con el tiempo se integró la melodía “LA TONALTECA”, misma que se sigue ejecutando hasta el día de hoy. María de la Paz Tenorio Pestaña, “Pipi”, como es conocida e integrante de la primer delegación, relata que la experiencia era muy bonita. El presidente y su esposa iban a invitarlas personalmente. El día del viaje, las pasaban a recoger en el camión de una en una y aunque el recorrido era un tanto incómodo por las condiciones de la carretera siempre contaban con las mejores atenciones de acuerdo a la época. En ocasiones, debido precisamente a las condiciones del clima que deterioraban la carretera de la Sierra Juárez, tenían que trasladarse vía el Istmo de Tehuantepec por lo que el viaje era más largo y cansado. También cuenta “Pipi” que muchas señoritas no asistían a la Guelaguetza por el temor a la Sierra o por carecer de huipiles para bailar, lo que daría pie a que de una misma familia fueran dos o tres integrantes para “acompañarse” y que la mismas señoritas repitieran es ocasiones hasta 10 años su presencia en el “Cerro del Fortín” El 21 de julio de 1958, el baile se presentó por primera vez en el Cerro del Fortín; uno de los periódicos de esa época detalla “que se presentaron 18 señoritas del rumbo de Ojitlán presentando un bailable”. La participación exclusiva

de mujeres, así como el dinamismo del baile y el colorido de sus trajes, hicieron que el baile cobrar más fuerzas cada dio y se hiciera del gusto del público. En 1976, por ejemplo, el baile era el tercero en presentarse, después del “Jarabe del Valle” y de los sones de Huautla de Jiménez; con el paso del tiempo se fue postergando para el final, anterior a la participación de la “Danza de la Pluma” ya que en muchas ocasiones, la gente comenzaba a abandonar el Auditorio Guelaguetza después de la presentación de la delegación de Tuxtepec. De acuerdo a fotografías existentes y a testimonios de algunos participantes, el baile tuvo la participación de hombres en su coreografía, pero fueron solo algunas ocasiones, ya que el baile tenía como principal atractivo la belleza de las mujeres de la Cuenca del Papaloapan; algunos de los hombres que participaron en esta versión fueron: el profesor Rodolfo Carrizoza, el señor Felipe Matías y el señor Jerónimo Salazar entre otros. En un principio el baile no demoraba mucho, mas debido al éxito que causó, se hizo un poco más extenso. Desde hace aproximadamente 30 años se sigue bailando de la misma manera que en la actualidad. La coreografía actual dista un poco de la coreografía original que la Maestra Paulina muestra en su libro conmemorativo por los 25 años de la creación del baile y que tiene registrada antes Derechos de Autor. La coreografía es a base de círculos, líneas paralelas y los siempre aplaudidos avances de todas las bailarinas, los cuales deben ser ejecutados y delineados con precisión, ya que esto es lo que hace al baile más espectacular. Los pasos que se ejecutan son: valsado, valsado brincado, valsado cruzado y zapateado de tres sobre metatarsos. El vestuario consiste en los huipiles de los pueblos chinantecos y mazatecos de los pueblos que habitan la región, en sus variantes de gala y de diario, así como antiguos y actuales. Poco a poco se han ido integrando huipiles poco conocidos o de pueblos más distantes. En un principio, los huipiles a veces eran portados de manera poco correcta, es decir, en muchas ocasiones los refajos, los peinados o los accesorios no concordaban con la forma genuina de utilizarse en las comunidades. Muchas veces se bailó sin zapatos por lo que las bailadoras sufrieron quemaduras en los pies. Con el tiempo se retomó el uso correcto de huipil y sus accesorios así como peinados tradicionales. En la década de los años 80, se integró el huipil representativo de Tuxtepec, a sugerencia del entonces Presidente Municipal don Manuel Fernández Guerrero y creado por el artesano Felipe Matías y el poema “Flor de Piña”, también creación de Matías y declamado por la señorita Xóchitl Castro Reyes.

Hoy en día, “Flor de Piña” es la representación de la alegría de la mujer cuenqueña por la cosecha de piña, un fruto que tradicionalmente se cultiva en la zona de Loma Bonita, lo que ha dado origen a una polémica por este hecho, sin embargo en poblaciones más cercanas a la Ciudad también se cultiva piña. “Las Piñas”, “Palo Gacho”, Jalapa de Díaz, “Pinacho”, son algunas de estas comunidades que aprovechando la bondad de estas tierras de primera calidad, han fomentado el cultivo de este rico y fresco fruto. Conscientes de la relativa “juventud” del baile, asimismo de que fue una creación para representar a la Ciudad de Tuxtepec y Región del Alto Papaloapan en la Guelaguetza, los tuxtepecanos los sentimos cada día más nuestro y nos sentimos muy orgullosos cuando recibe muchos aplausos en las diferentes ocasiones en que se ejecuta.


APUNTES MONOGRAFICOS RECOPILADOS E INVESTIGADOS POR EL LIC. JOSE DE JESUS FERNANDEZ PEREZ.