Page 23

Las fondas por donde pasaban, poco a poco se convirtieron en prostíbulos rurales y ellos se hicieron famosos por parranderos y mujeriegos, pero un día, de vuelta en San Roque, el abuelo conoció a una mujer pequeña, culta y encantadora y se enamoraron. Vendió sus mulas y dejó todo para casarse con ella, que tenía fortuna y posición social, pero siguió siendo parrandero y mujeriego; con el tiempo y la mala administración se quedaron en la ruina. Aconsejado por Soledad Restrepo de Hernández, tía de la abuela y una de las fundadoras de El Puerto, se trasladó allí con su familia; luego de algunos fracasos como administrador de las propiedades de otros, retomó lo que mejor sabía hacer, fabricar enjalmas y herrar bestias y a este oficio se dedicó en cuerpo y alma desde que murió mamá Ana; eran de primera calidad, las hacía a buen precio y por encargo en un cuarto que alquilaba en frente de la casa. Herraba las bestias amarradas al almendro de la calle mientras entablaba animadas conversaciones con sus dueños. Yo me sentaba en la acera a escucharlos, fascinada; todo lo relacionado con el mundo de los hombres me hacía cuestionarme, ellos no se atacaban por nimiedades, al miedo y la debilidad no le daban

23

Tren al pasado. Relato de unas vacaciones  

Una inesperada llamada obliga a evocar sorprendentes, emotivas y a veces dolorosas vivencias de la juventud. Junto al esplendor y ocaso de s...

Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you