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LATERCERA Sábado 25 de mayo de 2013

Cultura&Entretención

RR Casagrande lanzó

poemas en Londres en 2012, durante los Juegos Olímpicos. FOTO: CASAGRANDE

Francisca Babul

Casagrande lanza libro en Londres y prepara lluvia de poemas en Hiroshima R El grupo chileno edita los poemas

que lanzaron en los Juegos Olímpicos 2012.

R El próximo año van a Buenos Aires

y en 2015 a Japón, a 70 años de la bomba atómica.

“Donde otros lanzan bombas nosotros lanzamos versos”. Bajo esta premisa, el colectivo chileno Casagrande ha realizado seis intervenciones poéticas en ciudades que alguna vez fueron escenarios de bombardeos aéreos. Desde 2001 hasta la fecha, Santiago, Guernica (España), Dubrovnik (Croacia), Varsovia (Polonia), Berlín (Alemania) y Londres (Reino Unido), han sido “atacadas” –también desde el cielo- por un grupo de escritores chilenos. Usan armas masivas: literalmente, toneladas de poemas. Julio Carrasco, Joaquín Prieto y Cristóbal Bianchi se conocieron en 1996 gracias a una beca de la Fundación Pablo Neruda. Tras experimentar con una banda de cumbia fundaron el colectivo Casagrande, al que se sumó Santiago Barcaza. Desde entonces, no hay quien los detenga: editaron una revista gratuita (con el lema “no se vende ni se compra”), instalaron gigantografías en los andenes del metro, le cambiaron el nombre – a través de autoadhesivos- a la avenida 11 de Septiembre, organizaron una sesión de es-

piritismo para conversar con Pablo Neruda, y bombardearon -por segunda vez en la historia- el palacio de La Moneda. Marzo de 2001. Mientras la detención de Augusto Pinochet acaparaba la atención mediática, se organizó en Santiago la primera versión del encuentro internacional Chile Poesía. Fue en el marco de dicho evento que los integrantes de Casagrande lanzaron, desde un helicóptero, más 100 mil marcadores de libros con poemas de diversos autores nacionales. La reacción del público los tomó por sorpresa: a los pocos minutos no había un solo marcador en el suelo. “Entonces jamás imaginamos que el proyecto alcanzaría la envergadura que tiene hoy. Lo fuimos descubriendo en el camino”, cuenta Cristóbal Bianchi. Al año siguiente repitieron la experiencia en Dubrovnik. Después fueron a Guernica (2004), Varsovia (2009) y Berlín (2010). La expansión de su proyecto los obligó a introducir pequeñas modificaciones en el formato: en cada ciudad se lanzaron poemas de escritores locales (además de los chilenos) y, a pedido de


Casagrande