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Los que siguen adelante ; historias migratorias de Honduras a Mexico

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Honduras es considerado uno de los países más pobres de América central, donde el 70% de su población vive con menos de 2 dólares al día. Posee una población de más 8 millones de habitantes, de los cuales 2 millones se encuentran en desempleo. Los conflictos sociales y políticos van acompañados de problemáticas en los sectores de la seguridad y justicia; Honduras tiene la taza de homicidios más alta de la región – 86 homicidios por cada 100 000 habitantes – además de una impunidad del 94%. Desde hace 3 décadas, un periodo de profunda recesión, la emigración hondureña se ha convertido en un fenómeno muy amplio. En otoño de 1998, el Huracán Mitch abona una degradación económica sin precedente que, en consecuencia, detona una nueva oleada migratoria. El 80% de los hondureños que migran intenta llegar a Estados Unidos, a pesar que, ya estando allá, sus condiciones de vida están muy alejadas del «Sueño Americano»: la discriminación es una constante, el 25% de las familias viven en condiciones de pobreza, lo que convierte a los hondureños residiendo en Estados Unidos como los migrantes más pobres que habitan ese país.

Datos de Honduras: Flux migratoires et Droits des migrants», C. Baeza, Observatoire de l’Amérique latine et des Caraïbes.

Mathilde Simon, Tenosique - México -, 20.12.2012 Camille Grudé, San Antonio - Honduras -, 24.12.2012


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Reunidos por un interés común, un grupo de siete personas (mexicanas y francesas) siguieron una de las rutas migratorias centroamericanas. Partiendo del D.F. del 19 de diciembre 2012 llegando hasta Tegucigalpa; para después retornar a la capital mexicana el 6 de enero 2013. En el intento de acotar la complejidad y las particularidades de esta migración, partieron del vecino norteño, aquel temido y fantasmado... Esto los llevó a encontrar personas y lugares que exhalaban una historia o un silencio. Gracias a una red de familiares de migrantes y de asociaciones que trabajan por éstos, han recogido información: testimonios, anécdotas, retratos... Aproximadamente treinta entrevistas palpan la situación de migrantes, deportados, madres de desaparecidos, activistas y responsables de albergues, quienes decididos a luchar o, por el contrario, olvidar un momento doloroso de sus vidas, sus voces se han unido para denunciar de las condiciones de vida en Honduras; así como la ausencia total de ayuda de parte del gobierno hondureño. La migración constituye un fenómeno dinámico y, aunque la mayoría de los testimonios coinciden a la hora de conversar las condiciones de vida en Honduras y los riesgos incurridos en el camino, cada persona que se ha encontrado vive y siente las consecuencias de la migración, se adapta y lucha a su manera, tomándonos de las manos para palpar algunas de estas historias diversas y humanas.

Mathilde Simon, San Antonio- Honduras -, 24.12.2012

Mathilde Simon, Tenosique - México -, 20.12.2012

Marden, hondureño. Estudió Derecho en Honduras. Al no poder ejercer su profesión cómo abogado en su país, decidió irse para Estados Unidos. Intentó varias veces antes de lograrlo. Una vez ahí, trabajó de abogado, pero después de un tiempo, lo agarró la policía migratoria y lo deportaron a Honduras. A fines de diciembre 2012, intentó otra vez, transitando el camino ya bien conocido.


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Perrine Paboeuf, San Manuel - Honduras -, 25.12.2012

Benancio y Silveria, hondureños. Sus hijo, Cervelio, se fue para Estados Unidos cuando tenia 19 años. Despues de 8 años sin tener ninguna notificacion, lo encontraron. Se fueron a la Caravana de las madres de desaparecidos de 2012.

Camille Grudé, 24.12.2012

Alonso Garibay, 25.12.2012

Alonso Garibay, 25.12.2012

Benancio : «La tierra de Mexico no es de los mexicanos. Estamos en Honduras, no es de los hondureños. Es de un solo Dios. Encontes, dejenlos pasar, apoyenlos.» Silveria : «No saber de su hijo [...], uno se pone a pensar tanto.»


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Tesla, hondureña. Su hijo, Brigido, desapareció hace 7 años. Él mantenía contacto con la familia dentro del primer año en que se fue. Estaba en Veracruz. Desde entonces, no sabían de él. A principios de 2013, lo encontraron. «Cuando mi hijo se fue, me dijo : «Mami, yo voy a salir de mi lugar con el propósito de ayudarlos».»

Mathilde Simon, San Antonio - Honduras -, 25.12.2012

Familia de Brigido, desaparecido durante 7 años.

Alonso Garibay, 25.12.2012 Mathilde Simon, 25.12.2012

Mathilde Simon, 25.12.2012


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Gilma, hondureña. Hace 18 años que no sabe de su hijo, Danilo, el cual se fue para Estados Unidos a los 20 años. No tienen ningun apoyo de parte del gobrieno hondureño, «porque usted sabe que el pobre no tiene cómo hablar.» Alonso Garibay, 25.12.2012

«Si Dios le quisiera que tiene vida, pues yo deseo mirarlo y saber de él, que cómo se encuentra. Que sepa que nosotros vivimos y necesitamos la vista de él.» Mensaje a su hijo: « Necesitamos tu mirada, tu amor. [Una madre] no se cansa de esperar.»

Mathilde Simon, Casa Quemada - Honduras -, 27.12.2012

Hijo e hijo (lado izquierdo) de Fanny, 26 años, hondureña. Madre soltera, su esposo la abandonó con sus dos hijos. Porque no tenía trabajo y queria mejor futuro para sus hijos, se fue para Estados Unidos el 8 de mayo 2012. Pagó 5500 dolares al coyote. Pero en el trayecto, en Comitán - México -, les agarro la policia migratoria. El coyote le devolvió solamente 500 dolares. Fanny piensa irse otra vez para Estados Unidos, para que sus hijos puedan acceder a los derechos básicos cómo comida, casa, educación, entre otros. Fanny : «Yo me preocupo más por mis hijos. Si yo fuera sola, yo sé que sola donde sea.»


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Perrine Paboeuf, 28.12.2012

Alonso Garibay, El Progreso - Honduras -, 28.12.2012

Gilma, Erita, Narda, hondureñas. COFAMIPRO (Comité de familiares de migrantes desaparecidos de El Progreso) es una organización que apoya a las familias de migrantes desaparecidos a encontrarlos. Se fundó en 1999. Ahora tiene 4000 casos, practicamente todos en El Progreso. Trabajan con el Movimiento migrante mesoamericano y el Proyecto verdad y justicia para encontrar a los desaparecidos. Realizaron también la Caravana de las madres de desaparecidos, con la cual se fueron de Honduras hacia Estados Unidos. En la Caravana de 2012 encontraron 3 personas y otuvieron 5 pistas de migrantes desaparecidos.

Erita, hondureña.

Alonso Garibay, 28.12.2012

Durante 5 años, no tuvo noticias de su hija, porque en su camino hacia Estados Unidos unos traficantes la secuestraron y la vendieron. Se escapó. Luego, tuvo una familia en Mexico. Su madre la encontró gracias a la Caravana. Después de 2 años de tenerla cerca, su hija se murió el 29 de diciembre 2004. Erita sigue trabajando en COFAMIPRO para apoyar las familias de desaparecidos. «Tengo a mi hija y le pongo flores. Y me duele las madres que no saben nada de sus hijos. Donde estarán?! Qué sepultura?! En qué fosa clandestina?! [...] Ellas no saben...»


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Narda, hondureña.

Gilma, hondureña.

Mathilde Simon, 28.12.2012

Su hija estaba trabajando en una fábrica en San Pedro. Ganaba 800 lempiras a la semana (aproximadamente 2000-2400 pesos al mes). Se fue a México. Hace 3 años que no tiene noticias de ella. Gilma se queda en El Progreso con los 5 nietos. Es miembro de COFAMIPRO. «Nunca me voy a molestar con ella. Porque sé que ella no fue que quiso abandonarlos sino por la necesidad. Ella piensó: «me voy a ir para ayudar a mi madre y mis hijos».

Alonso Garibay, 28.12.2012

Hacia 3 años que no tenía noticias de su hijo. En el camino para Estados Unidos, se quedó en Guatemala porque le robaron todo lo que tenía. Por eso perdió los numeros de su familia, y la comunicación con ella. Narda encontró a su hijo gracias a la Caravana. Ahora sigue trabajando en COFAMIPRO para apoyar las familias que todavía no encontraron a sus desaparecidos. «Voy a seguir siempre apoyándolas. Como me apoyaron a encontrar el mio, tengo que apoyar siempre a ellas para que encuentren los de ellas.»


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Marco, 6 años, hondureño. Él, su hermana y sus padres salieron de Honduras con dirección a México hace dos años. El padre, Marvin, ya fue a Estados Unidos, para dar mejor futuro a sus hijos, pero ahí lo deportaron argumentando que era parte de una pandilla. De regreso a su país, las autoridades de su pais le persiguieron y discriminaron, poniendo su vida y la de su familia en riesgo. Eso lo llevó a la decisión de tomar a su familia e irse para el norte. Mathilde Simon, 30.12.2012

Hijo de Juan Carlos, hondureño. Hace 7 años, Juan Carlos decidió irse para Estados Unidos. Llegando a Tierra Negra - México - por el tren, un reten de los Zetas provocó un movimiento de pánico. Juan Carlos se calló del tren y quedó en el suelo con dos estacas en la columna y un golpe en el cerebro. 7 años después, sigue discapacitado. Juan Carlos, su esposa y sus cuatro hijos sobreviven gracias al apoyo de la comunidad y al dinero que él consigue pidiendo a los semaforos. Él forma parte de COMIPRED (Comité de migrantes retornados con discapacidades). Juan Carlos : «Un padre desea lo mejor para los niños. [...] Y saber que los niños están diciendo «papá yo tengo hambre» y no tenemos recursos como darles. [...] Asi en Honduras, por uno de pobre, no le alcanza.»

Ruben : «¿ Eso [de estar con tu familia] lo extrañas ? Marco : Sí. R. : ¿ Cuánto ? M. : De aquí hasta Dios.» Alonso Garibay, Tegucigalpa - Honduras -, 31.12.2012


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Fray Tomás, mexicano.

El Padre Solalinde, mexicano.

Director del albergue «La 72» Tenosique, Tabasco - fundada en 2001.

Defensor de los derechos humanos de los migrantes, el Padre Solalinde coordina la Pastoral de Movilidad Humana Pacífico Sur del Episcopado Mexicano, y dirige el albergue «Hermanos en el camino», que fundó a principios de 2007.

Los defensores de «La 72» han sido victimas de muchas amenazas de muerte por la denuncia que ejercen en contra del crimen organizado, así cómo de la corrupción de las autoridades mexicanas.

Mathilde Simon, Villahermosa - México -, 04.01.2013

«Tenemos actores aquí en el país de fuerte violencia hacia los migrantes. Por un lado, el crimen organizado [...]; por otro lado tenemos autoridades, servidores públicos que no han hecho lo que tienen que hacer y lo peor que sean coludido con el crimen organizado. El migrante entonces viene a ser una mercancía.»

«Cuando llego a algun lugar y que veo una injusticia, no puedo poner las manos justo a gusto. Eso pasó cuando vi miles de migrantes pasar por aquí y que no les atendian.»

Perrine Paboeuf, Ixtepec - México -, 05.01.2013

Hablando de los migrantes transexuales que llegan al albergue, dice: «Para mi es persona [...], independientemente. [...] Y aqui son muy bienvenidas las personas. Punto.»


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Perrine Paboeuf, 05.01.2013 Perrine Paboeuf, 05.01.2013

Alberto, 27 años, guatemalteco. Hace 4 años se fue para Estados Unidos. Acudió al albergue después de un asalto por la policía. Le robaron su dinero así que no podía seguir su camino. Empezó a ayudar en la casa de migrantes. Ahora, trabaja en la oficina. «Hay algunos migrantes que nos platican de que han sido asaltados. Hay unos que vienen queriendo descargarse con alguien, piden que alguien les escucha.»

Evangelina, hondureña. A los 33 años, su hijo dejó a sus cuatros hijos y su vida en Honduras para trabajar en Estados Unidos. Después de algunas semanas viajando sin problemas, su familia perdió la comunicación con él durante 15 días, antes de descubrir que lo habían secuestrado. Evangelina decidió irse con la caravana a México para buscarlo. Su hijo volvió a Honduras y trabaja en una maquila. Ahora, Evangelina trabaja de voluntario en el albergue de Ixtepec - Oaxaca. «La caravana de las madres es muy bueno porque varias mamás encontraron a sus hijos.»


20 Francis, 19 años, hondureña. A los 17 años, decidió irse para Estados Unidos. Una vez ahí, obtuvo un permiso por el hecho de ser discriminada en su país. Fue victima de discriminación dentro de su trabajo y en la casa de su tío, el cual la hospedaba. Después de un altercado, con una compañera de trabajo, fue deportada hacia Honduras en octubre 2012. Sin tener familia que apoyara o acceptara su homosexualidad, Francis decidió volver a Estados Unidos. Ahora, volverá a su pais donde encontró el amor y una familia. «A los gays muchos los discriminan por lo que somos. Por eso muchos de nuestro país se vienen para Estados Unidos porque dicen que los tratan bien, no les discriminan por lo que somos.» Perrine Paboeuf, 05.01.2013

«Mi mamá, mi papá, mis hermanos, a mi me dicen que les da vergüenza por lo que yo soy. Pues yo les digo que voy a seguir adelante, yo sola.»


Los que siguen adelante