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Diciembre 2016 - Nº 25

¿España arboricida?


Nº 25 - DICIEMBRE 2016 HISPANIA NOSTRA Órgano oficial de la Asociación Hispania Nostra para la defensa y conservación del Patrimonio Cultural y Natural de España c/ Manuel, 5-1ºB, 28015 Madrid Tel: 91 542 41 35 secretaria@hispanianostra.org www.hispanianostra.org edita

Asociación Hispania Nostra presidenta de honor

S.M. la Reina vicepresidentes de honor

Carlos Fitz-James Stuart Álvaro Fernández-Villaverde Santiago de Ybarra y Churruca presidenta

Araceli Pereda Alonso directora de la revista

Isabel Ordieres Díez direccionrevista@hispanianostra.org secretaría de redacción

Bárbara Cordero Bellas barbara@hispanianostra.org consejo de redacción

Araceli Pereda Alonso Carlos Morenés y Mariátegui Isabel Ordieres Díez producción

Bárbara Cordero Bellas Tel: 91 542 41 35 diseño y maquetación

Manuel García Alfonso manu.alf@telefonica.net imprime

Timber Press, S.L. portada :

“El árbol solitario”. Foto: Julián Simón López-Villalt. Depósito legal: M. 24196-1978 ISSN: 1578-4908 Quedan hechos los depósitos que marca la ley. Se prohíbe la reproducción total o parcial del material gráfico y literario que incluye la revista, salvo por autorización escrita. Hispania Nostra no se hace responsable de las opiniones de sus colaboradores.

editorial En este número hemos querido darle el protagonismo a un tema del Patrimonio Natural que nos preocupa en gran manera. El cuidado del árbol en nuestro país. Es posible que el título del monográfico suene demasiado duro, a pesar de ponerlo entre interrogantes, pero realmente en España se están dando constantemente síntomas de que algo no va bien y eso a pesar de la fuerte inclinación ecológica de la juventud española. En algunas ocasiones este tema ha sido mencionado en nuestra revista, pero de manera tan evidente no, y se produce ahora como respuesta a voces indignadas de nuestros socios por experiencias personales que demuestran la falta de respeto, protección y cariño por los árboles. Los españoles hemos tenido siempre fama históricamente de actuar con menosprecio y abuso en lo referente al tema de nuestros bosques, pero no sabemos qué podría decir un cronista contemporáneo de la creciente tendencia actual a rehuir la plantación de árboles sustituyéndoles en los jardines –cada vez con elementos y materiales más duros– por pequeños espacios (pero costosísimos por nuestra climatología) de césped, parterres o flores de vivero. El árbol como vecino de urbanización es concebido por gran parte de la ciudadanía hoy por hoy como algo que ensucia, que quita luz y vistas, que encarece los gastos comunales con su limpieza y cuidado, antes que como un bien que va potenciándose con los años y su crecimiento orgánico. Las urbanizaciones no están diseñadas pensando en darles cabida. Cada vez es mayor el volumen de negocio de los viveristas que se afanan por surtir de manera efectista y rápida los espacios públicos a cargo de los ayuntamientos, o los espacios verdes de las urbanizaciones privadas en detrimento de buenas plantaciones de árboles con visión de futuro. El árbol, está desapareciendo de nuestras plazas, calles, urbanizaciones, y está siendo sustituido por plantas de vivero que deben estar en constante proceso de reposición con especies no autóctonas cada vez más uniformadas. Se está extendiendo una especie de rechazo-miedo al árbol como elemento potencialmente peligroso y molesto que hay que controlar, se le somete periódicamente a podas, en muchas ocasiones verdaderamente salvajes e indiscrimadas, que jibarizan los árboles y en muchos casos los dañan de muerte o mutilan de tal forma que necesitan años para recuperar su porte inicial. ¿Hay una verdadera cultura del árbol en nuestro país hoy en día? ¿Qué está pasando? ¿Son los expertos los que dicen la última palabra en la gestión de los espacios verdes o al final estamos en manos de burócratas y “mandados” que en ocasiones hacen lo que les dicen voces interesadas que aplican sus propios criterios e intereses? Para contestar a estas inquietudes hemos pedido que nos escriban personas muy involucradas y expertas en el tema. Estamos seguros que sus escritos van a aportar muchas información y darán que pensar a nuestros socios.

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sumario

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Noticias

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La actualidad sobre el Patrimonio Cultural y Natural de España, publicada en los medios de comunicación.

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Actualidad

La innovación literaria en Cervantes y Shakespeare. carlos baltés

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Visita a Aranjuez y al Cortijo de San Isidro / Nuevas ventajas para los socios de Hispania Nostra / Sinfonía Cervantina / IV Jornada de Buenas Prácticas en Patrimonio Cultural

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Patrimonio natural

Opinión

Actualidad Ensenada de Bolonia y Fundación Osborne / José María Ballester Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes / Visita a la exposición “Carlos III. Majestad y ornato en los escenarios del rey ilustrado”

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Patrimonio natural

El árbol, un aliado en nuestras ciudades.

Árboles y arbustos en el Bosque Real de Aranjuez.

susana domínguez lerena

pilar lacasta reoyo

Patrimonio natural Los problemas del árbol en España a lo largo de la historia. mariano seoánez calvo alberto chocano almagro

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Patrimonio natural Reacciones ciudadanas ante el tratamiento actual de los espacios verdes públicos y privados. mariano gómez isern


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Entrevista

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Entrevista a Antonio Gómez Sal. Catedrático de Ecología. Universidad de Alcalá

Lista Roja del Patrimonio Corredor del Adaja. Ávila. Castilla y León.

isabel ordieres díez

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Patrimonio natural

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Podar o talar por no ver el bosque.

Patrimonio natural Cientos de tesoros del monte gallego podrían desaparecer.

rosendo elvira palacio

carlos henrique fernández coto antón bouzas sierra

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Puntos cardinales

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El bosque de las miradas.

Hispania joven Las razas y paisajes ganaderos. Un Patrimonio Natural y Cultural gravemente amenazado.

alfonso segovia montoya

elena velado alonso

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Asociaciones Bosques sin Fronteras

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Agenda Reuniones, congresos, debates sobre patrimonio, convocatorias, exposiciones, etc.


noticias

La Diputación comienza a trabajar en una nueva puesta en valor de San Salvador de Oña La riqueza e importancia patrimonial e histórica del monasterio de San Salvador de Oña está fuera de toda duda. El problema es cómo poner en valor el complejo, considerado como uno de los conjuntos más importantes -sino el más- de la historia de Castilla. Para ello, y después de varios proyectos fallidos en años de bonanza, la Institución Provincial puso en marcha tiempo atrás un programa de actuaciones que está comenzando a dar sus frutos. Así, en las próximas semanas se prevén firmar sendos convenios con la Fundación Patrimonio Natural de la Junta de Castilla y León. La idea pasa por que la Fundación ponga en marcha un albergue turístico y un centro de educación ambiental y de divulgación del Parque Natural Montes Obarenes-San Zadornil. burgosconecta.es, 1 de febrero de 2017

Doñana, el Delta del Ebro y la Albufera de Valencia, cerca del punto de no retorno O integramos las políticas del agua en las de conservación o difícilmente las zonas húmedas que tenemos en España podrán salir de la situación desfavorable en la que se encuentran. Esta es la conclusión de la evaluación del estado de los humedales españoles que hace la Sociedad Española de Ornitología (SEO/BirdLife), que sitúa muy cerca del punto de no retorno a las tres zonas húmedas de mayor valor ecológico que hay en nuestro territorio. ABC, 31 de enero de 2017

Piden más de 300.000 euros por plantar olivos sobre unas ruinas romanas El Ministerio Fiscal ha pedido al dueño y a dos trabajadores de una finca de Córdoba una indemnización que asciende a más de 300.000 euros por plantar olivos sobre lo que podrían ser restos una villa romana del siglo IX, cerca del yacimiento Arqueológico de Ategua. El enclave está declarado Bien de Interés Cultural desde hace una década y por ello se enfrentan a un posible delito contra el Patrimonio Histórico. Sillares, téjulas, ladrillos romanos, restos de cerámica tartésica y árabe, vestigios íberos e incluso una lápida funeraria de mármol son algunos de los elementos que han podido ser identificados como afectados por la maquinaria agrícola al realizar, a sabiendas de su existencia, labores de cultivo. confilegal, 31 de enero de 2017


Montemadrid da el primer paso para 'resucitar' el Palacio de la Música La Fundación Montemadrid, que lleva años intentando vender el emblemático Palacio de la Música de Madrid, ha decidido cambiar de estrategia y tomar la iniciativa para poder desbloquear el inmueble, que se encuentra actualmente cerrado en el 35 de la Gran Vía, una de las calles de la Capital más transitadas y cotizadas por parte de los inversores. La sociedad ya ha dado el primer paso y ha solicitado al Ayuntamiento de Madrid un informe vinculante sobre los usos de este edificio para analizar después cuál será la estrategia a seguir. Las intenciones de Montemadrid tras conocer las posibilidades reales que ofrece este céntrico inmueble, pasan por diseñar un proyecto de reforma que ellos mismos presentarían ante el Consistorio y la Comunidad. El Economista.es, 31 de enero de 2017

La declaración BIC del Palacio de María de Molina llega a información pública La Junta de Castilla y León iniciará mañana el periodo de información pública para la declaración BIC de los restos del antiguo Palacio de María de Molina ubicado en Toro (Zamora), así como su torreón, el patio de la cisterna y la iglesia, conjunto que alberga actualmente el convento de Santa Sofía. El "alto valor patrimonial" del conjunto de restos del antiguo palacio que integra el actual convento es el que justifica la incoación del expediente BIC, en el que se menciona que es "un espacio único homogéneo" del que también forman parte el claustro, la iglesia, el coro y los restos de la antigua casa del siglo XII del obispo Coria. laopiniondezamora.es, 31 de enero de 2017

Así protege la Armada de los piratas los tesoros submarinos El Plan Nacional de Protección del Patrimonio Arqueológico Subacuático contiene diez acciones medidas que van desde la documentación hasta la protección física y jurídica, la formación o la coordinación con todas las administraciones implicadas. A la Armada le corresponde fundamentalmente la protección física de los pecios. El Cuerpo militar no cuenta con una unidad específica destinada a estas labores: la función es asignada atendiendo a criterios como disponibilidad o proximidad geográfica. Los efectivos que han sido adiestrados en labores submarinas tienen las capacidades suficientes para revisar el estado de las embarcaciones hundidas, catalogadas en cartas arqueológicas por el Ministerio de Cultura. El Español, 31 de enero de 2017


OPINIÓN

La innovación literaria en Cervantes y Shakespeare carlos baltés Escritor. Socio de Hispania Nostra

Tanto Shakespeare como Cervantes no sólo alcanzaron la más alta belleza en su literatura sino que elaboraron a través de ella el pensamiento más profundo sobre la condición humana. Y ambas cosas las hicieron, además, siendo innovadores en su arte. Fijémonos en algunos aspectos de su innovación. Cervantes y Shakespeare poseen ya, a caballo entre los siglos XVI y XVII, una visión del mundo globalizada. Su visión –como la nuestra– es global, tanto geográfica como temporalmente, aunque ellos alcanzaron esa visión tan moderna con más de 400 años de adelanto sobre nosotros. Sus grandiosos textos muestran múltiples escenarios correspondientes a diferentes países: Inglaterra, Italia, Francia, Polonia, Grecia, Dinamarca, Escocia, Gales, Austria, Chipre, Egipto, Siria..., en el caso del inglés. En el caso del español aparece España, detalladamente, y también Portugal, Italia, Flandes, Francia, Islandia, la Europa del Norte, del Centro y del Mediodía, Chipre, Turquía, Norte de África y países del cercano oriente... A los paisajes, que Cervantes, como novelista, describe con detalle y cercanía, hay añadir los infinitos personajes de todas las nacionalidades, de todas las etnias conocidas, que van surgiendo en los libros y textos de ambos. Shakespeare, con un lenguaje de inusitada belleza y una dramaturgia, en su etapa final, que nos aproxima a la abstracción y a las vanguardias propias de nuestra época, destaca en la creación de caracteres prototípicos, que convertidos en iconos imperecederos, quedan entronizados en la memoria colectiva a través de las grandes obras maestras de su teatro. No es posible olvidar, en este mismo sentido, que el propio don Miguel construye el personaje universal más perfilado de la historia de la literatura, el icono del idealismo y la persistencia de la voluntad y el esfuerzo ante la adversidad –lo que recientemente hemos empezado a llamar resiliencia–, conformando con ello los rasgos definitivos por los cuáles es mundialmente conocido el hidalgo, y posteriormente, caballero, Don Quijote, y

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al que le da la réplica, en una conversación sempiterna, su escudero, el más “práctico” y conformista Sancho Panza. Y si hablamos de personajes literarios, aparece misteriosamente una coincidencia que se produce en dos piezas de la obra de los dos escritores en que fijamos nuestra atención. En efecto, Cervantes habla de “un príncipe heredero de Dinamarca”, e igualmente escribe Shakespeare cuando cuenta la peripecia de “un príncipe heredero de Dinamarca”; Cervantes lo hace en una novela, Los trabajos de Persiles y Sigismunda, mostrándonos en este texto al príncipe Arnaldo de Dinamarca como heredero de ese reino, y Shakespeare es en una obra teatral cuando nos presenta su famosa tragedia sobre Hamlet, príncipe de Dinamarca. ¿Será una coincidencia involuntaria? Posiblemente; porque sabemos que la edición príncipe de Hamlet es de 1603 y la del Persiles de 1617, aunque cierto es que el Persiles pudo haber sido comenzado ya en el último lustro del siglo XVI –periodo en el cual también se redactó Hamlet por Shakespeare– y rematado, sin embargo, mucho más tarde entre los años de 1614 y 1615. A su vez los personajes literarios creados por la imaginación de ambos genios se sitúan a lo largo de diferentes siglos, su visión transciende a un tiempo concreto, ya que actúan y viven en diferentes épocas: la antigüedad clásica, la edad media y, por supuesto, el tiempo en el que vivieron ambos escritores. Es más, los dos supieron prescindir de un tiempo concreto sustituyéndolo por un tiempo ideal y magnífico, e igualmente hicieron con la geografía real, prescindieron de ella para recrear geografías míticas y majestuosas en dónde asentar a sus personajes. A la vista de la dimensión y densidad de los mundos cervantino y shakesperiano, el grosor de las fuentes que nutren su imaginación es necesariamente muy amplio, y hay que acudir a la Historia y a la urdimbre profunda y densa de nuestra Cultura para poder ser entendidos en su totalidad. Hemos dicho comprendidos, no meramente apreciados, porque la belleza se abre paso por sí misma.


Shakespeare y Cervantes comparten, pues, una visión global y compleja tanto del espacio como del tiempo y, además, dan vida en sus obras a personajes de múltiples procedencias y orígenes. Eso es cierto, pero sólo Cervantes, hay que enfatizarlo, consigue la “permeabilidad” entre el texto y la “vida real”. ¿Qué queremos decir al hablar de “permeabilidad”? La permeabilidad es una nueva dimensión literaria que descubre Cervantes y que muestra con elegancia en el Quijote. Esta dimensión aparece en varias ocasiones, especialmente en donde se narra la visita que el caballero andante realiza a los Duques, y que está recogida en los capítulos pertenecientes a la segunda parte de Don Quijote de la Mancha. En ellos, Don Quijote habla de sí mismo con los duques desde el ámbito de una supuesta “vida real”, que se sale de la novela, reconociéndose él mismo en las aventuras que se cuentan en la primera parte del Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha. Al hablar con los duques en la segunda parte, de los textos de la primera parte, lo hace como si fuera aquélla la vida real y ésta la narración escrita de sus reales aventuras. De forma que Don Quijote se sale de la novela y habla de sus antiguas aventuras como si fuese un lector más, en un plano de igualdad con los propios duques, que ya eran conocedores de sus peripecias a través de la lectura. Y por si este giro genial fuera poco, Cervantes hace ver que él puede narrar la verdadera historia de Don Quijote gracias a un anterior relato incompleto, cuyo autor había sido el historiador arábigo Cide Hamete Benengeli. Con estos aciertos literarios, absolutamente innovadores, va estableciendo un bucle narrativo sin fin, donde muestra y da razón de la imbricación que se produce entre la realidad y la literatura,

obligando a preguntar al lector en dónde empieza una y en dónde termina la otra. Puede decirse que Cervantes con su técnica genial de la permeabilidad anticipa de alguna manera a La Comedia Humana, de Balzac, gracias a los múltiples ángulos y puntos de vista que introduce en la génesis de su inmortal novela. En este mundo de espejos contrapuestos es cierto que Shakespeare se introduce en uno de sus dramas. Lo hace en Hamlet, representando a la Sombra, el fantasma de del asesinado padre del príncipe de Dinamarca, pero sólo lo hace en su condición de actor, que también lo era. Sólo Cervantes domina las cinco dimensiones: las tres geográficas; la cuarta, la temporal; y la quinta, la genial de la permeabilidad, que le permite entrar y salir de la novela. Él encuentra el camino que le posibilita transitar entre la “realidad” y el mundo novelado. Si ambos escritores poseen una visión global muy evolucionada respecto a la realidad literaria de su tiempo, sólo Cervantes ha encontrado la quinta dimensión: la permeabilidad. Sólo don Miguel ha sabido hallar el camino para salir, desde dentro, de una esfera cerrada. En cualquier caso, en este año de 2016, cuatrocientos años después de la desaparición de Shakespeare y Cervantes, podemos decir que su literatura innovadora, su visión global del mundo, sólo podía haber recaído sobre ellos dos, que habían nacido precisamente en Inglaterra y en España, respectivamente; pues el español vivió en la madurez del primer imperio universal de la Historia y el inglés desarrolló su vida durante la emergencia del que sería, más tarde, el segundo imperio universal. Tras ellos no ha habido más.

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ACTUALIDAD

inició en la capilla neoclásica con tres murales del XX de Ramón Stolz y finalizó en la antigua bodega, hoy parcialmente rehabilitada por manos privadas como Bodega del Real Cortijo.

Visita a Aranjuez y al Cortijo de San Isidro El sábado 22 de octubre de 2016, Hispania Nostra se unió a una de las actividades que el Ayuntamiento de Aranjuez había programado con motivo del III centenario del nacimiento de Carlos III: una conferencia en la iglesia de San Pascual sobre La ciudad de Aranjuez en el reinado de Carlos III a cargo de los arquitectos Julio Gómez y Javier Martínez-Atienza que llevaron dos grupos en un recorrido

guiado mostrando algunos de los edificios más relevantes de la ciudad como el teatro Carlos III, el antiguo palacio de Medinaceli, la casa de Infantes y otros. Integrada en las mismas celebraciones del centenario, por la tarde, Alfonso Segovia, arquitecto socio de Hispania Nostra había organizado una visita al Cortijo de San Isidro. Guiada por la cronista oficial de esta villa Josefina Freire, se

Creado por Carlos III en terrenos reales para promocionar modernas actividades agrícolas y ganaderas, desafectada de la Corona tras la revolución de 1868 y parcialmente parcelada su propiedad, afectada por las reformas agrarias del Instituto Nacional de Colonizaciones a mediados del siglo XX, hoy es una entidad local menor dependiente del Ayuntamiento de Aranjuez. El enclave conserva parte de los cauces de regadío, bancales y aterrazamientos y parte de las construcciones agropecuarias originales, con las reformas de uso de cada época que llegaron hasta fechas recientes. Por todo ello, el cortijo es un conjunto de patrimonio industrial del mayor interés y escondida belleza mantenido por la conciencia y voluntariado de sus vecinos.

Nuevas ventajas para los socios de Hispania Nostra Hispania Nostra ha obtenido para sus socios una serie de ventajas de instituciones colaboradoras Estas son algunas de las últimas ventajas conseguidas: • Convento de Sant Jeroni de Cotalba: precio especial de 4€ en la visita premium presentando el carnet de Hispania Nostra en el mismo Monasterio o indicando a la hora de reservar ser socio de Hispania Nostra. • ÁBBATTE: un 15% de descuento en textiles hechos a mano a partir de fibras naturales de alta calidad.

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• Hotel Hacienda de Abajo: un 15% de descuento sobre el mejor precio en el hotel situado en la Isla de la Palma. • Cine Palafox (Madrid): precio especial en la programación de ópera en directo y en diferido • Revista Arqueología & Historia: 10% de descuento en la suscripción anual (6 números), precio real 35 €, precio para los socios de Hispania Nostra: 31,5 € . • Servicios de traducción e interpretación a través de AB Traduktalia, empresa especializada en temas de turismo, entre otros trabajos

realizan traducciones relacionadas con el mundo de la cultura y el patrimonio cultural: gastronomía, monumentos, historia, arte, museos, fiestas y costumbres, etc. Descuento del 10% en sus tarifas a nuestros socios, poniéndose a su disposición. • Entrada gratuita a los museos de titularidad estatal. Los socios que deseen actualizar sus datos para recibir el carnet deben ponerse en contacto con nosotros a través de: secretaria@hispanianostra.org, o llamando al 915 424 135.


Hispania Nostra invitada por la Asociación del Patrimonio Cultural de Nuevo Baztán a la presentación de la Sinfonía Cervantina La Sinfonía Cervantina es un divertimento literario-musical compuesto por Antonio Calvo-Manzano para evocar la vida y obra de Miguel de Cervantes con motivo del cuarto centenario de la muerte del Príncipe de los Ingenios. Esta obra ingeniosa se representó en Madrid el día 13 de octubre de 2016 en el Auditorio de CSIC, cuyo Presidente, don Emilio Lora-Tamayo, hizo una breve presentación de don Antonio quien, entre sus otras muchas actividades, es Presidente Ejecutivo de la Asociación del Patrimonio Cultural de Nuevo Baztán y por lo tanto colaborador de Hispania Nostra. Se combinó una presentación audiovisual con intervenciones de actores del Grupo de Teatro Independiente y con música tocada por la Agrupación de Cámara ARLU. Hubo episodios de varias obras cervantinas y fragmentos de obras musicales inspiradas en El Quijote. En conjunto resultó ser una manera amena de reflexionar sobre la magna figura de Miguel de Cervantes, y un estímulo para volver a sus obras que son fuente inagotable de enriquecimiento intelectual y espiritual.

IV Jornada de Buenas Prácticas en Patrimonio Cultural El 13 de diciembre tuvo lugar la IV Jornada de Buenas Prácticas en Patrimonio Cultural. La Jornada, que se celebró en el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid, estuvo patrocinada, como en cada edición, por la Fundación ACS Uno de los principios fundamentales de la Asociación Hispania Nostra es la prevención frente al deterioro de nuestro Patrimonio y por eso concedemos tanta importancia a actividades como nuestra Lista Roja de Patrimonio en peligro, que actualizamos continuamente. Para esta IV Jornada de Buenas Prácticas, se eligió el tema de la Conservación Preventiva del Patri-

monio, ya que consideramos que la conservación del patrimonio necesita previamente una estrategia y una metodología para “identificar, evaluar, detectar y controlar los riesgos de deterioro de los objetos, colecciones y, por extensión, cualquier bien cultural, con el fin de eliminar o minimizar dichos riesgos, actuando sobre el origen de los problemas, que generalmente se encuentran en los factores externos a los propios bienes culturales, evitando con ello su deterioro o pérdida y la necesidad de acometer drásticos y costosos tratamientos aplicados sobre los propios bienes.” (según el texto del Plan Nacional de Conservación Preventiva).

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ACTUALIDAD

Colocada la placa del Premio Hispania Nostra 2014 otorgado a la Ensenada de Bolonia La placa del Premio Hispania Nostra concedido a la Ensenada de Bolonia en 2014 fue colocada en la entrada de visitantes a la villa romana de Baelo Claudia en Bolonia (Cádiz). Dio la bienvenida el Secretario General de Innovación Cultural y del Libro de la Junta de Andalucía, Antonio José Lucas Sánchez. Descubrieron la placa del premio la presidenta de Hispania Nostra, Araceli Pereda y el director de la Fundación Banco Santander, Borja Baselga. Tras el acto, José Ángel Expósito Álvarez, arqueólogo del Área de Difusión de Baelo Claudia, guió a los asistentes en una interesante visita al conjunto arqueológico. La actuación en el paisaje cultural de la Ensenada de Bolonia en el conjunto arqueológico de Baelo Claudia fue Premio Hispania Nostra en el 2014 en la categoría de intervención en el territorio o el paisaje. Con la sustitución completa de su cerramiento, Baelo Claudia, ciudad romana conocida en la antigüedad por el comercio de salazones, recuperó su relación perdida con el mar Mediterráneo, a la vez que se facilitaba el acceso a visitantes con movilidad reducida.

Araceli Pereda, presidenta de Hispania Nostra, entrega a Tomás Osborne, presidente de Osborne, la placa del Premio Hispania Nostra.

Araceli Pereda entrega a la Fundación Osborne el Premio Hispania Nostra a las Buenas Prácticas El 19 de diciembre tuvo lugar, en la sede de la Fundación Osborne en El Puerto de Santa María, el acto de entrega del galardón que reconoce la conservación y mantenimiento del toro de Osborne como ejemplo de buenas prácticas en la señalética del Patrimonio. Araceli Pereda, presidenta de Hispania Nostra, destacó que los 91 toros repartidos por el territorio se han convertido en una referencia geográfica nacional, un símbolo de identidad del territorio español. Asimismo, destacó el esfuerzo en su conservación, restauración y mantenimiento por los propietarios a lo largo de 60 años, respetando el entorno en el que están enclavados, siempre parajes naturales.

Descubrimiento de la placa al Premio Hispania Nostra 2014, en la categoría "Premio a la intervención en el territorio o en el paisaje" a la actuación paisajística en la Ensenada de Bolonia, Cádiz, España. Foto: Junta de Andalucía.

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Tras el acto se procedió a inaugurar la exposición Hispania Nostra. 40 Aniversario. Re-conociendo el Patrimonio español en Europa, organizada conjuntamente por Hispania Nostra y Acción Cultural Española (AC/E) que recoge los 191 galardones otorgados por Europa Nostra a proyectos de restauración, conservación y difusión del patrimonio en España.


Visita exclusiva a la exposición “Carlos III. Majestad y ornato en los escenarios del rey ilustrado” Gracias a la Fundación Banco Santander, socio protector de Hispania Nostra, el pasado miércoles 18 de enero, los socios de Hispania Nostra disfrutaron de una visita a la exposición “Carlos III. Majestad y ornato en los escenarios del rey ilustrado” ubicada en la sala de exposiciones temporales del Palacio Real de Madrid. En ella, se pone de relieve la

importancia que le dio el monarca a las artes decorativas en la ornamentación de los Sitios Reales, y que se ve reflejada en el desarrollo de las Reales Fábricas. La Fundación Banco Santander patrocina esta exposición organizada por Patrimonio Nacional que conmemora el tricentenario del nacimiento de Carlos III ofreciendo una revisión del arte que

© Casa de S.M. el Rey.

José María Ballester recibe la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes El pasado 5 de diciembre los reyes, don Felipe y doña Letizia, entregaron a José María Ballester la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes correspondiente a 2015, otorgada para distinguir a las personas y entidades que han destaca-

do de modo eminente en el campo de la creación artística, prestando servicios señalados o fomentando notoriamente la enseñanza, el desarrollo y difusión del arte o la conservación del patrimonio artístico nacional.

se realizaba en la corte durante su reinado. La muestra recoge una selección de obras procedentes de instituciones tan prestigiosas como el Museo del Prado, el Museo Thyssen-Bornemisza, el Metropolitan Museum, o el Palacio Real de Nápoles. Además, cuenta con la escultura de Juan Pascual de Mena Carlos III, de la Colección Banco Santander. José María Ballester, uno de los grandes colaboradores de Hispania Nostra y miembro de su junta directiva, es funcionario internacional y crítico de arte. Experto en Patrimonio. Fue, hasta 2005, director de Cultura y de Patrimonio Cultural y Natural del Consejo de Europa. Ha sido responsable de la proclamación del Camino de Santiago como primer itinerario cultural europeo Con anterioridad a su incorporación al Consejo de Europa fue asesor en el Gabinete de la Dirección General de Bellas Artes (19681970), Comisario de Exposiciones del Ministerio de Asuntos Exteriores (1969-1979), Director del Centro de Nuevas Formas Expresivas (Ministerio de Cultura, 1978-1979) y nombrado Secretario del Consejo Nacional de Artes Plásticas, puesto del que no llegó a tomar posesión por su incorporación al Consejo de Europa, donde ingresa en 1979, ocupando varios cargos relacionados con el Patrimonio Cultural hasta el año 2003. Ha actuado como ponente en las Comisiones de Cultura del Parlamento Europeo y de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, en materia de circulación Ilícita de Bienes Culturales.

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PATRIMONIO NATURAL

Bajo laureles de Indias. La Gomera.

El árbol, un aliado en nuestras ciudades susana domínguez lerena Presidenta de Bosques Sin Fronteras y Gerente de SDL, Investigacion y Divulgación del Medio Ambiente, SL

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Los beneficios ambientales del arbolado de las ciudades son patentes y abundantes y se encuentran directamente relacionados con la salud y el bienestar de sus habitantes.

ciudad de Tucumán demostraron que la temperatura en una calle con árboles y sin árboles, en coches y aceras, podía llegar a ser de 30º de diferencia.

Los árboles urbanos reducen el "efecto de isla de calor " mitigando las temperaturas extremas localizadas. Estudios realizados en la

El efecto sombra, ayuda a que las calles y edificios sean más frescos durante el verano y con sus hojas captan el polvo y partículas en sus-

pensión del aire produciendo un ambiente más sano. A su vez, ayudan a reducir la velocidad del viento y el ruido del tráfico al absorber y desviar el sonido. Y proporcionan alimento y refugio para multitud de especies animales y vegetales, lo que ayuda a aumentar la biodiversidad dentro de nuestras ciudades.


Bajo un ficus.

Pueden mejorar el rendimiento medioambiental de los edificios mediante la reducción de la calefacción y la disminución de los costes de refrigeración. Incrementan el valor paisajístico de los pueblos y ciudades y crean una percepción positiva de un lugar para potenciales compradores de propiedades o turistas. La presencia de árboles o arboledas tiene una relación directa con la salud de los habitantes de las ciudades. En áreas con más árboles, la población es más activa y presenta menos ansiedad y depresión, se realiza más actividad física lo que redunda en una disminución del estrés y de estados mentales negativos. Estudios realizados en EEUU, con más de 7.000 niños entre 3 y 18 años, controlando variables sociodemográficas y de estatus, demuestran que la presencia de más vegetación en un barrio está asociado a un menor sobrepeso. Según algu-

nos estudios realizados con patrones cerebrales en distintos ambientes, caminar en un lugar lleno de árboles tiene un efecto calmante y no requiere atención mental dirigida por lo que pasar tiempo en estos lugares “resetea” el cerebro. A su vez, también se ha demostrado que los espacios verdes juegan un papel fundamental en niños con desórdenes de atención, incrementando su capacidad y percepción. Ya esta percepción positiva de lo verde se apreciaba en el siglo XIX. William James, filósofo y fundador de la psicología emocional distinguía entre la atención voluntaria y la involuntaria y afirmaba que el medio ambiente y las zonas arboladas tenían una especie de fascinación para el ser humano porque estimulaba su atención involuntaria. Esta percepción involuntaria refuerza el hecho de que no tiene que gustar la interacción con la naturaleza o los árboles para obtener los beneficios de ellos.

En Edimburgo se llevó a cabo un estudio en el que se envió a voluntarios a una caminata de cincuenta minutos a través de un arboreto o calles de la ciudad y, posteriormente, se les hizo una evaluación cognitiva. Aquellos que habían tomado el paseo por el arboreto presentaban un mejor estado de ánimo y realizaron alrededor del veinte por ciento mejor el test que sus homólogos, que no habían ido por zonas arboladas. El arbolado también presenta una serie de beneficios sociales para los ciudadanos, ayudando a crear un sentido de lugar e identidad local, aumentando el orgullo y el aprecio por su localidad y constituyendo puntos de encuentro y referencia. En la actualidad, las principales ciudades del mundo (Londres, Nueva York, París, Edimburgo…) están desarrollando programas de concienciación para poner en valor el papel fundamental que tienen los árboles en la salud y bien-

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PATRIMONIO NATURAL

estar de sus habitantes. Así, un buen ejemplo de ello, es la aplicación americana i-tree con la que últimamente la ciudad de Nueva York ha utlizado para calcular el valor económico de los árboles en función de sus valor ambiental, social y sanitario.

Reivindicar la arboricultura urbana Pero muchas veces nos olvidamos que el árbol es un ser vivo, y como tal, cambia a lo largo del tiempo. No se puede planificar el desarrollo de una ciudad si no se tiene en cuenta el cambio de forma y de volumen en el tiempo de sus árboles. Muchos de los conflictos que

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se llegan a generar entre el árbol y el mobiliario urbano, edificios, etc., pueden ser fácilmente previsibles. Bastaría con realizar una buena planificación y gestión previa para evitar problemas, conflictos con los ciudadanos y gasto económico. A su vez, es imprescindible introducir estos criterios de planificación en las labores de mantenimiento. Si se actúa únicamente cuando se han producido los conflictos, no habrá suficientes recursos, económicos y de personal, como para atender todas las demandas. Una correcta planificación debe de ir de la mano de personal o técnicos competentes en arboricultura, que

sepan conocer y entender la problemática del arbolado urbano. Las ciudades y entornos urbanos deben asesorarse por técnicos y especialistas en ese campo, que ayuden e intervengan en los proyectos urbanísticos. Como en todos los campos de especialización, los estudios en el ámbito generalista (biología, ambientales, o ingeniería de montes, forestal o agrónoma), son un primer paso pero no significa que exista un adecuado conocimiento del árbol y su gestión. Los inventarios de arbolado urbano proporcionan la base fundamental para la elaboración posterior de cualquier tipo de estudio encaminado a la mejora, conoci-


miento y mejor gestión posterior. El inventario puede ser la base de trabajo necesaria que ayude a poder gestionar mejor el arbolado urbano, siempre que exista una actualización sistemática del mismo. Y marca el camino adecuado a un plan de gestión posterior.

La gestión es fundamental para la salud de nuestros arboles Antes de llevar a cabo la urbanización de una calle o de su reforma, es necesario considerar las condiciones adecuadas para la plantación de árboles. Además la elección de la especie idónea para un viario debe ser el resultado de un protocolo que contemple los aspectos asociados al medio (en todas sus escalas), la forma, la función y la gestión futura. Así mismo, el desarrollo de un árbol depende en gran medida de la calidad de la planta, de la forma y modo de plantación y de las características del medio donde la plantemos. Los objetivos de todo plan de gestión son: 1. Optimizar la gestión del arbolado y del entorno. 2. Optimizar la gestión económica 3. Reducir el riesgo. 4. Realizar las labores de mantenimiento de forma coherente y programada. El árbol en su desarrollo, incrementa de tamaño y en el momento de proyectar una nueva plantación se debe de tener en cuenta las dimensiones y la forma que va alcanzar de adulto, así como la relación del mismo con los elementos de su entorno. A su vez, se debe tener en cuenta sus necesidades de suelo y de espacio de sus raíces. La compactación del suelo es uno de los mayores problemas que tienen los árboles para conse-

guir un correcto desarrollo de sus sistemas de raíces. Las raíces necesitan oxígeno para crecer y cuando esto no se produce se ocasionan problemas de envenenamiento de las células radiculares por un exceso de CO2 en el sustrato. Así mismo, la orientación y necesidades de luz son factores que pocas veces se tienen en cuenta y es, quizás, uno de los más importantes puesto que condiciona el ambiente en el que se pueden encontrar las plantas a lo largo de su vida. Debido a la cantidad de casas y edificios que existen en el entorno urbano, las fachadas actúan como barreras que impiden la entrada de los rayos solares

en muchos sitios. Además, los rayos del sol inciden de forma diferente en cada época del año, por lo que es preciso conocer bien las orientaciones que tiene cada zona para poder elegir adecuadamente la planta. Esto es especialmente importante para los árboles, ya que sus copas son gigantescos captadores de energía y no son capaces de vivir sino reciben la cantidad de luz indispensable en determinadas épocas del año. La plantación de un árbol requiere un análisis del entorno, es necesario mirar hacia arriba, hacia abajo y hacia los lados para situar el árbol a una distancia correcta con los elementos que lo rodean. En la

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PATRIMONIO NATURAL

Utilidades de los árboles.

de un protocolo de trabajo que contemple diferentes aspectos asociados: el medio, en todas sus escalas, la forma, la función y la gestión futura.

redacción de proyectos de plantación, es importante conocer las distancias mínimas y servidumbres que deben mantener con los diferentes elementos urbanos para evitar todo tipo de molestias y costes innecesarios.

Los árboles que se elijan y planten deben estar sanos, sin síntomas de enfermedades, plagas y/o fisiopatias de cultivo. Tienen que estar bien formados, suficientemente endurecidos, sin defectos ni síntomas que puedan disminuir su capacidad de implantación y su desarrollo futuro.

Selección de especies, tamaños y plantas Seleccionar el árbol apropiado para cada lugar puede ahorrar tiempo y dinero a los municipios. Muchos de los problemas actuales que se observan en el arbolado viario tienen su origen en una inadecuada elección de la especie y esto comporta a menudo conflictos y un elevado coste de mantenimiento. La elección de la especie idónea para un viario debe ser el resultado

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El precio de los árboles. “De preocupación para todos! Un árbol vale $ 193,250. Según el profesor T.M.Das de la Universidad de Calcuta.”

Se deben cumplir una serie de criterios de calidad tanto de la parte aérea como en la parte subterránea. Y se debe exigir al vivero su correspondiente certificado fitosanitario, responsabilidad y garantías en el suministro.


¿Cuantos árboles se han plantado de forma aleatoria, sin sentido y se han tenido que quitar, ocasionando un elevado coste económico y una serie de conflictos a los ciudadanos?

No hay que tener miedo a los árboles grandes: son mejores Los beneficios que los árboles aportan a las zonas urbanas son proporcionales a su tamaño: en general, grandes, árboles maduros proporcionan más beneficios que los pequeños. Fijan una mayor cantidad de CO2, proporcionan más sombra y cobijo, y recogen más lluvia en sus copas. Algunos estudios realizados últimamente, reflejan que los árboles grandes y más maduros pueden liberar más compuestos antioxidantes, que están relacionados directamente con la prevención de enfermedades y el envejecimiento.

de riesgo en la población. Un árbol no nace para caerse ni para tirar sus ramas, es la mala gestión que se realiza en las ciudades lo que provoca que existan situaciones de riesgo superiores a las consideradas normales. Al igual que cualquier edificio, la posibilidad de riesgo no se puede eliminar completamente y un nivel de riesgo cero es inviable, pero se puede gestionar el riesgo de los árboles de forma que se pueda minimizar.

Se planta la especie incorrecta y se utilizan casi siempre las mismas especies o variedades. Gran parte de los árboles plantados presentan problemas desde su inicio por mala plantación, mala elección de especie y mala calidad de planta. El 90% de los árboles con riesgo provienen de malas prácticas de podas realizadas a lo largo de los años, como terciados continuos que provocan pudriciones y debilitamientos importantes en el árbol.

La mayoría de causas que provocan las diferentes anomalías comentadas anteriormente tienen su origen en un espacio de plantación inadecuado y una baja idoneidad de las especies. En diversos inventarios de arbolado urbano que hemos realizado a lo largo de estos años hemos detectado irregularidades que influyen claramente en el riesgo que pueda ocasionar el arbolado.

No debemos olvidar que los árboles son aliados en nuestras vidas y que proporcionan muchos más beneficios que inconvenientes. Tener árboles sanos y fuertes es una garantía de salud y bienestar para todos los ciudadanos. Es nuestra responsabilidad social mantenerlos y cuidarlos para conseguir el máximo beneficio de ellos. ¡Egoistamente es algo que nos interesa!

Sin embargo, en las zonas urbanas, los árboles grandes y maduros están bajo amenaza y sospecha, mientras que los nuevos árboles plantados se tienden a poner con variedades más pequeñas. Esto está ocurriendo por muchas y variadas razones: falta de conocimiento sobre los árboles y sus necesidades, podas excesivas e innecesarias que debilitan a los árboles grandes y los hace más peligrosos… Pero uno de los problemas clave, es que en la planificación de un nuevo desarrollo, los árboles son por lo general una de las últimas consideraciones. Por ello, cuando se quieren conservar es demasiado tarde para ello, ya que no ha habido una correcta gestión y mantenimiento previo.

Riesgo en el arbolado Los árboles son imprescindibles para nuestra vida pero son seres vivos que pueden, en algunas situaciones, provocar situaciones

Utilidades de los árboles.

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PATRIMONIO NATURAL

Se puede entender por bosque, aunque hay muchas definiciones para este concepto, un conjunto vegetal en el que dominan uno o varios estratos arbóreos sobre los estratos herbáceos y arbustivos.

Árboles y arbustos en el Bosque Real de Aranjuez La evolución de un paisaje pilar lacasta reoyo Profesora de Geografía. Universidad Autónoma de Madrid

En 1535 Carlos I de España empezó a reunir los términos que habrían de componer el gran Bosque Real de Aranjuez. El eje fundamental lo constituían los cursos de los ríos Tajo y Jarama y el espacio acotado llegó casi hasta las puertas de Tole-

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do abarcando municipios toledanos y madrileños, como podemos observar en el mapa de los límites de caza del siglo XVIII. El espacio geográfico del Real Bosque contiene dos zonas muy diferentes entre sí: las vegas de los ríos,

y las cuestas y mesas de los páramos. Los páramos son potencialmente capaces de albergar un bosque mediterráneo, con encinas, quejigos, coscojas, pinos, etc., y un sotobosque muy variado donde prospera el romero, la atocha o


esparto, el espliego, la jabuna, la ontina, la harmaga, el sisallo, la orzaga, la almarja, etc. El despliegue de esta importante diversidad biológica es debido a las muchas variantes de humedad e insolación existentes como consecuencia de una topografía muy compleja; que unido a una gran variedad de suelos con componentes salinos diferentes, hace que tanto arbustos como herbáceas necesiten poseer una enorme capacidad de adaptación al medio. Entre estos arbustos hay verdaderas joyas, endemismos y especies que se encuentran en zonas áridas de Asia y África.

En el siglo XVIII, el Real Bosque de Aranjuez probablemente se extendería desde las cotas bajas de las vegas de los ríos Tajo y Jarama subiendo por las cuestas y aljezares hasta alcanzar las altas planicies de las mesas de los páramos que ya quedarían fuera del mismo.

En las riberas de los ríos, condicionado fundamentalmente por la humedad del suelo, el bosque cambia por completo, dando lugar a la aparición de especies arbóreas de hoja caduca como, sauces, tarays, álamos, fresnos, etc., acompañadas de su cortejo de zarzamoras, rosales silvestres, etc. Si tenemos en cuenta que un bosque se puede definir como un espacio donde hay presencia de árboles de diferentes edades, especies y porte variado, con uno o más doseles que cubran arbustos y hierbas diversas, llegamos a la conclusión de que en Aranjuez no había tal. En el Real Bosque de Aranjuez, la mayor parte de su superficie estaba ocupada por tierras arrendadas con aprovechamiento de cereales o de yerbíos para el ganado, y el resto cubierto por matorrales. La única zona arbolada de la que tenemos noticia, aunque ya estuviera muy deteriorada, es la descrita por Álvarez de Quindós en 1804, y citada nuevamente por López y Malta en 1868: “El monte que pudo corresponder á Peralejos está incluido en Matalonguilla. Tiene muchas encinas gruesas y altas, carrascas, espinos y arbustos de otras especies, romeros, cantuesos y jazmines… Por la altura que goza el monte es el

Vista de la “Montaña” de La Flamenca. En la actualidad, su cobertura vegetal está compuesta de alguna encina dispersa, coscojas, atochas y, sobre todo sisallo, que hablan de un bosque muy degradado. Poco queda del “frondoso monte” que alguna vez debió haber según nos cuenta López y Malta en 1868.

paraje mas sano de toda la comprehensión de Aranjuez, de ayres puros y odoríferos de las muchas yerbas aromáticas que allí se crian. Se ha prendido fuego varias veces; pero el mayor fue en 16 de Agosto de 1650, por lo que, y no guiar los renuevos de las encinas que salen está muy despoblado”. La carencia de árboles también se puede deducir a través de información indirecta, como las rentas que se sacaban del bosque o la toponimia. En 1780, y en general a lo largo

del siglo XVIII, las rentas relacionadas con la explotación del bosque se limitaban a las obtenidas de la recogida del esparto en los cuarteles del Monte y Regajal; de las leñas de Mazarabuzaque, así como de la leña gruesa, menuda, madera, etc. procedente de los Bosques y Jardines. Se sacaba también miera para curar a los camellos y zumaque para el Reservatorio de Plantas y cría de Ananás, pero no aparece ninguna relacionada con la obtención de madera o frutos, excepto

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PATRIMONIO NATURAL

El bosque se limitaba a las riberas de los ríos Tajo y Jarama: tarays, sauces, mimbreras, fresnos y álamos formaban las espesuras hacia donde se pretendía atraer la caza mayor desde los Montes de Toledo.

las bellotas de los robles plantados en las calles del Real Cortijo. Entre otras rentas estaban las del arrendamiento de la caza de conejos, que era una de las más altas y del pasto para cabras en los cuarteles del Regajal y Carrascal. Tampoco hay ningún topónimo que haga referencia al bosque mediterráneo o a los árboles que lo componen a excepción de Carrascal, aunque si hay muchos alusivos a arbustos: Orzagal, Espartal, Escobares, Amarguillas… En cambio sí figuran topónimos relacionados con el bosque de ribera: Tarahal, Fresneda, Chopera… Si bien, la mayoría de los mismos se refieren a aspectos geológicos o topográficos: Arenales, Salinas, Cenizosa, Asperillas, Rasos, Montaña, lo que también podría dar a entender la escasez de vegetación.

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Quitando esas citas, no encontramos, fuera del río y de las plantaciones realizadas en los jardines, calles, etc., arboleda ninguna que pueda dar idea de que un gran bosque rodeaba Aranjuez. ¿Dónde estaba entonces el bosque? Las grandes arboledas se encontraban en las riberas de los ríos Tajo y Jarama: tarays, sauces, mimbreras, fresnos y álamos formaban las espesuras hacia donde se pretendía atraer la caza mayor desde los Montes de Toledo: “Desde 1535 se buscaba atraer la caza para que hubiese más abundancia en la frescura y sombrío de esos sotos”. Por lo tanto hay que entender “Bosque Real” en el sentido de vedado de caza, ya que la función de estas arboledas y su maraña de arbustos era la de proveer de pasto y refugio a jabalíes, gamos, conejos, etc., razón por la que las crecidas de los ríos causa-

ban cada año grandes daños tanto en animales como en plantas. Los huracanes y las crecidas de los ríos tiraban cada año miles de árboles, pero los reyes, fundamentalmente Felipe II y Carlos III pusieron mucho interés en recuperar y ampliar el espacio arbolado. En 1772, por expreso deseo de Carlos III, se repoblaron de encinas, según consejo del jardinero mayor Esteban Boutelou, las lomas del paraje por encima de los Deleytes; se plantaron robles en El Real Cortijo; y en 1783 se continuó con los plantíos que habían empezado hacia las Cabezadas y en el camino de Toledo más allá del Campo Flamenco con robles y olmos gruesos. En 1778, Esteban Boutelou realiza la plantación de 200 árboles en línea junto al nuevo murallón de la orilla del Tajo en el Jardín de la Isla y se ordena nueva plantación de pláta-


El Puente del Rey sobre el río Jarama en la actualidad y lo que queda del frondoso bosque de ribera que existió. Las crecientes de los ríos causaban grandes destrozos cada año. En 1771 una de estas avenidas cambió el curso del río y generó grandes daños en las arboledas y la caza que en ella se refugiaba. El Rey es informado por D. Marcos de Viezna y D. Manuel Serrano de la necesidad de reducir el río a su antiguo curso y de plantar la isleta con tarays, mimbres, sauces y álamos blancos. Había a toda costa que “Mantener la Madre del Río y al mismo tiempo el disfrute del Pasto que para la caza había en la Isla, la espesura de los Tarays en que se refugiaban muchas veces los Javalis, en donde a distintas oras del día se allaban encamados, y bastante abundancia de Conejos y también de Gamos; pero ya la mayor parte de este refugio o espesura de tarais se le a llevado el Río”. © Google Maps

nos occidentales o de la Louisiana, en la explanada arrancando los chopos y álamos negros que hay antiguos. El objetivo de estas plantaciones era múltiple: cubrir las necesidades de leña, obtener rentas, criar gusano de seda, crear cobijo para aves cinegéticas, embellecer el Real Sitio, atender las demandas de otros Sitios Reales y de particulares, puro interés botánico, etc. En el siglo XVIII, el crecimiento de la población provoca una demanda de leña cada vez mayor. La necesidad era tal que se realizaban cortes abusivos por lo que hubo que promulgar varias leyes prohibiendo la saca. En 1744 se prohibieron absolutamente los cortes en los Sotos

del Rebollo, Sotomayor, Sotogordo, Legamarejo, el Moledor y también en el Soto de la Cabeza. Así mismo, con el fin de mantener el embellecimiento del Real Sitio, en 1778 “el Rey no quiere que se saquen de las Calles ni de los Sotos más leñas de las que sea posible sin perjuicio alguno de la hermosura y frondosidad…” Esta misma Real Orden se corrobora en 1782 y 1784. Pero la carencia era tal que en 1788, Floridablanca encargó a Miguel de Trejo un estudio del número de álamos existente en el Real Bosque y de las cargas de leña que podían sacarse cada año. Es ahí donde Miguel de Trejo, velando por el afán venatorio del Rey, recomienda a Floridablanca no contar con todos los carros de

poda a la vez porque si se quitara toda la “ropa a los álamos” no acudirían las tórtolas y palomas. Se plantaron también enormes cantidades de moreras. Se criaba gusano de seda en la Huerta Valenciana y en el Real Cortijo y se atendían peticiones de particulares que solicitaban además de la hoja de morera, cargas, haces o manojos de ramas, palos de taray o sauce, romero, tomillo, esparto y mimbre para preparar los criaderos de los gusanos de seda. Las plantaciones tenían también la función de surtir a otros Sitios Reales, zonas de Madrid y fincas privadas. En 1771 Esteban Boutelou envía unas 800 plantas de fresno y algunos robles a El Escorial

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de distintas partes del mundo. En 1783 entregan a D. Esteban Boutelou un Cedro de América que ha hecho traer D. Joseph de Gálvez. Quiere el Rey que lo coloque en un sitio visible y de buen fondo. En 1787 llegan “dos porciones de semillas de los árboles corpulentos y hermosos que se crían en los montes de Chaputepec cerca de México, llamados ahuehuetes para plantar si SM quiere, en el soto de la isla entre el puente blanco y el jardín del infante D. Antonio (Jardín del Príncipe)”.

Árboles caídos en la tempestad del 30 de agosto de 2015 en Aranjuez. En el siglo XVIII, los huracanes y las crecidas de los ríos tiraban cada año miles de árboles. Es muy abundante la documentación que habla de “fuertes tormentas”, “grandes huracanes” y “furiosas crecidas”.

Mapa del actual término de Aranjuez, con los datos del número de álamos que había en 1788 y dónde se encontraban, y de la leña que se podía obtener anualmente.

para que se pueble la Fresneda de aquel Sitio. También envía 2.500 moreras para plantar en las orillas del Canal del Manzanares y unos 1.000 árboles para el nuevo Paseo de la Puerta de San Vicente camino del Pardo. Juan de Villanueva solicita 450 árboles para el Camino de la Florida: álamos, plátanos y chopos. Entre las peticiones de árboles por particulares están las de la Duquesa viuda del Infantado para

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su jardín de las Vistillas, las del Duque de Medinaceli y Santisteban para su casa de campo, las del Duque de Infantado para sus posesiones, los Marqueses de Fuente Híjar solicitan 200 árboles para la hacienda que está formando en su Hacienda de Quinta Xarama, etc. Otro de los aspectos interesantes sobre los árboles de Aranjuez es el interés botánico que se traduce en la llegada de semillas procedentes

La preocupación por los árboles se manifiesta en 1789 cuando, para aminorar los problemas entre monteros y labradores que eran recurrentes a lo largo de los siglos, Carlos IV ordena reducir el acotamiento del Real Bosque, pues esta reducción “pone en peligro el arbolado que puede sufrir destrozos”. Otras preocupaciones están relacionadas con la pérdida de rentas por la caza y la inquietud que se puede provocar en potros y toros cuyos pastos quedan lindando la nueva frontera. Sin embargo, la relación con los árboles siempre ha sido un poco contradictoria. Por una parte se plantaban grandes cantidades de ellos y por otra se abandonaba su cuidado. Algunos documentos dan noticia de árboles que caen causando heridas e incluso muertes porque “se habían dejado pudrir hasta el estado de inservibles”. La Real Yeguada, niña bonita del rey, causaba grandes daños a los árboles, como muestra esta denuncia de 1787 dando noticia de que los yegueros de Aranjuez meten las yeguas andaluzas en los nuevos plantíos de Las Cabezadas y “en una semana han roído y estropeado 171 robles, chopos y fresnos”. La idea de que el árbol es nefasto para los labradores y culpable de las tercianas que asolaban a la pobla-


Desde el siglo XVI, la caza causaba daños en panes, viñas y olivares en las heredades próximas al Bosque Real. Son cientos de gamos y paletos que llegan a las Huertas, denuncian los labradores. En 1789, para aminorar los problemas entre monteros y labradores, Carlos IV ordena reducir el acotamiento del Real Bosque. Sin embargo, se informa al Rey de que esta reducción pone en peligro el arbolado que puede sufrir destrozos. © Patrimonio Nacional.

Evolución de la superficie arbolada en los sotos de los ríos Tajo y Jarama entre 1865 y 1999. De las 1.865 hectáreas que había en 1865, quedaban tan solo 86 en 1999. (Según Molina y Berrocal).

ción, se manifiesta en varios documentos, recomendando arrancarlos. “Arrancar los árboles de las faldas de los cerros del lado del mediodía porque de esta suerte los ayres serian más puros, y circularían con mas libertad” […] “Se devian desmontar aquellas montañas por lo que estre-

nados de Aranjuez, ha aumentado la superficie arbolada de las zonas del páramo con repoblaciones de pino, como consecuencia de la subvención para Forestación de Tierras Agrarias que la Unión Europea concede para sustituir cultivos por árboles; mientras que en las vegas prácticamente ha desaparecido el bosque de ribera. La pérdida de gran parte del arbolado procede de la desamortización de los bienes de la Corona y la enajenación de grandes fincas que provocó cambios significativos en el uso de la llanura aluvial. Los nuevos propietarios talaron alamedas y tarayales y roturaron muchas tierras de pasto. Sin embargo, la plena ocupación agrícola de la llanura de inundación no se hizo efectiva hasta la regulación de los ríos Tajo y Jarama, teniendo consecuencias nefastas para el bosque de ribera que vio menguada su superficie catastróficamente, quedando en 1999 tan sólo 86 hectáreas de las 1.852 que había en 1865.

chan la vega, y cortan la ventilación” […] “en 1647 se reparó que eran perjudiciales á la salud unas moreras plantadas… porque impedían correr el ayre y la ventilación…”. ¿Cómo es en la actualidad el paisaje forestal del antiguo Bosque Real? Dejando aparte los espacios ajardi-

Aumento de los pinares en el páramo y disminución de los tarayales en las riberas. En el año 1993 se puso en práctica en la Comunidad de Madrid el Plan de Forestación de Tierras Agrarias y los grandes propietarios de Aranjuez han utilizado la subvención europea para plantar importantes cantidades de pinos y otros árboles.

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PATRIMONIO NATURAL

Pintura mural del Panteón Real de San Isidoro León, siglo XII. Fragmento de La Anunciación a los Pastores, donde destaca el naturalismo de la representación, incluyendo flora y fauna propia del monte leonés.

Los problemas del árbol en España a lo largo de la historia mariano seoánez calvo Dr. Ingeniero de Montes

alberto chocano almagro Licenciado en Derecho y ADE

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El Pecado Original, pintura mural de la ermita de la Vera Cruz de Maderuelo (Segovia). Fue trasladado a lienzo en 1947 y recolocado en el Museo del Prado.

Desde el principio En los primeros tiempos, el hombre y el bosque estaban en íntima relación en España. Las personas que no vivían en la costa estaban en conexión intensa con los bosques, de los que se aprovechaban parcialmente: obtenían frutos, madera, leña, caza, pesca, setas, raíces, etc. Rufo Festo Aureno indica que en un periplo púnico o griego realizado en el siglo VI a. C., los viajeros observaron grandes selvas en la mayoría de la península ibérica, citando concretamente zonas como la desembocadura del río Guadiana, la sierra de la Almijara, el norte de Valencia, Teruel y el sur del Pirineo y mencionando la existencia de grandes pinares en parte del territorio. Pomponio Mela, Cayo Plinius Secundus y Tácito citan en el siglo I los encinares, los robledales, los sabinares, los espartizales y, en general, los grandes bosques hispanos. Ya antes de la época romana, se comenzó a “atacar” al bosque: talas

para cultivar cereal, talas para extender las zonas de pasto y talas para obtener carbón vegetal. Hasta Aristófanes hizo una comedia a mediados del siglo I a. C. que llevaba por título “Los carboneros”.

Página de la traducción al castellano del Dioscórides de Andrés Laguna, médico de Carlos I, publicado en 1555, con sus anotaciones en cursiva y las ilustraciones de las plantas.

Hemos de señalar que para llegar a las temperaturas necesarias para poder extraer la mayoría de los metales de sus minerales, precisaban de carbón vegetal con alto poder calorífico, y lo obtenían sobre todo de maderas de frondosas como el roble o la encina, aunque también utilizaron el pino. Las talas de árboles para producir carbón vegetal fueron incrementándose hasta llegar a ser una de las principales causas de la destrucción de los montes, pues este carbón se utilizaba concretamente en la metalurgia, en las fundiciones, en las herrerías, en la artillería, en las galeras y en las viviendas para calefacción. Sólo descendió la intensidad de este ataque a los árboles, aunque levemente al principio, a partir de finales del siglo XVIII, cuando comenzó a generalizarse el uso del carbón mineral. Aún así, se siguió produciendo carbón vegetal en España en cantidades apreciables hasta finales de los años sesenta del siglo XX. Para hacernos una

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PATRIMONIO NATURAL

nar recursos del enemigo fue una práctica común a lo largo de 700 años. Las zonas próximas al río Duero, a lo largo de casi todo su recorrido, se convirtieron prácticamente en áreas subdesérticas durante bastante tiempo, hasta que la Reconquista avanzó hacia el sur. Otros ríos-barrera también sufrieron este proceso, aunque nunca tan intenso.

El Árbol de la Vida es un cuadro de Ignacio de Ries, pintor flamenco del siglo XVII, realizado en 1653, que se encuentra en la capilla de la Concepción de la catedral de Segovia.

idea de lo que suponía esta presión, indicamos que una carbonera consumía la madera de varias hectáreas de bosque, y que una industria metalúrgica necesitaba cantidades ingentes de carbón vegetal para producir cada tonelada de metal. La sobreexplotación del bosque también se agravó por el creciente consumo de leña para uso doméstico y para ciertas industrias como las del jabón o las del alumbre. La madera, la gran demandada, empe-

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zó a escasear desde comienzos del siglo XVII. La madera se utilizaba en casi todo: utensilios, muebles, armas, construcción, carruajes, instrumentos de labranza, industria naval, etc. Era totalmente real la cita de que “desde el banco del campesino hasta el trono del rey, todo es madera”. Consecuencia: agresión continuada a los bosques y déficit creciente de madera. ¿Y qué ocurrió antes, en la Reconquista? “Talar la vega” para elimi-

Por otra parte, las expediciones de saqueo de cristianos y de musulmanes a territorios del contrario se repetían con frecuencia, soliendo durar varias semanas e incluso meses. Estas correrías podían alcanzar zonas muy lejanas a las fronteras: Almanzor llegó a Santiago de Compostela; algunos reyes cristianos o sus nobles, penetraron hasta el otro extremo de los territorios musulmanes de la península. En estas razzias se cautivaba población, que era sometida a esclavitud, se capturaba ganado y cualquier otro bien transportable y se procedía a la destrucción o incendio de todo aquello que pudiera tener interés para el enemigo: casas, cosechas y bosques aprovechables. La práctica de estas incursiones depredadoras, dejaba destrozado el campo de las zonas más fértiles y los bosques próximos a los núcleos habitados y a las fortalezas. Desde el final de la Reconquista hasta el primer tercio del siglo XX, la industria naval, y sobre todo la marina de guerra, consumía cantidades enormes de madera para construir los barcos de las escuadras que recorrían el Mediterráneo y el océano Atlántico. Estos barcos, pequeños, medianos o relativamente grandes, llegaron a ser de más de cuarenta tipos diferentes, pero todos eran de madera, madera que procedía de los mejores bosques de frondosas y de coníferas de la península, talándose por estas causas montes enteros


de provincias como Soria, Cuenca, Segovia, Murcia y otras. En otro orden de cosas, las necesidades alimenticias y el aumento de la población provocaron la extensión de las áreas de cultivo (sobre todo de cereal) y el aumento de las zonas destinadas a pasto del ganado, lo que contribuyó fuertemente a la presión humana sobre los bosques. La trashumancia por su parte, con la Mesta organizando, ordenando y protegiendo el proceso, y los ganaderos locales por otra, causaron la deforestación de extensas zonas del centro y norte de la península, particularmente en Ávila, León (Babia) y otras provincias. Desde mediados del siglo XIX hasta mediados del siglo XX, las guerras carlistas y la guerra civil destruyeron aún más la vegetación forestal de algunas zonas. En esta época, y hasta el último tercio del siglo XX, el agricultor de la meseta central del país veía al árbol como un enemigo que entorpecía sus labores agrícolas. Por otro lado, comenzaron a desarrollarse actividades protectoras de las masas forestales, como fueron los montes reales, los comunales y las dehesas. La dehesa, ya utilizada desde el Neolítico, ha llegado a constituir un ecosistema antropizado perfectamente sostenible y protector del medio. Este sistema dificultó e impidió la desaparición de los árboles de gran parte del oeste peninsular.

Desde el siglo XX Ante la situación de degradación palpable de nuestro territorio, desde principios del siglo XX, y más fuertemente desde mediados de ese siglo, se comenzó a repoblar el país con especies forestales. En 1938, dos Ingenieros de Montes, Luis Ceballos y Joaquín Ximé-

Flora española o historia de las plantas que se crían en España (1762), de José Quer y Martínez, gran botánico español, primer director del Jardín Botánico de Madrid.

nez de Embún, redactaron un plan de repoblación para reforestar 6 millones de hectáreas durante 100 años. Desde 1940 hasta los años ochenta de ese siglo, se consiguieron repoblar más de 3,5 millones de hectáreas. Desde esas fechas hasta ahora se ha añadido 1 millón de hectáreas más. Este desarrollo gigantesco ha incurrido en errores (como casi todo los proyectos de grandes dimensiones) como el abuso de la repoblación con coníferas, la falta

de planes paralelos de tratamientos secundarios, y, al final del período, la repoblación en terrenos fértiles y no en las zonas con más problemas de erosión (para conseguir resultados de aparente eficacia, con pocas marras). ¿Y qué ocurre ahora? Por una parte el cinismo de algunos, que hace que cuando repueblan hablan de millones de árboles plantados, para engañar los oídos de los que no conocen el tema, teniendo en cuenta que en una repoblación se pue-

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PATRIMONIO NATURAL

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Encina de 300 años.

Centenarios pinos piñoneros en monte natural limpio.

Alcornoque.

Roble milenario.


Fresneda natural con pies podados en cabeza de gato.

den plantar entre 2.000 y 3.000 árboles por hectárea, por lo que un millón de árboles ocuparía entre 350 y 500 has., lo cual si bien parece mucho, la realidad es que es muy poco, habida cuenta que en los años 50 se repoblaban en España decenas de miles de hectáreas cada año. Por otra parte, la falta de conocimientos de muchos responsables y de los no responsables, a mi modo de ver ha generado dos actitudes nefastas para nuestro país: la primera es la generalización de la implantación de praderas de tipo atlántico en todo el país, pues si bien están presentes de forma natural o seminatural en los territorios del norte de Europa y del norte y noroeste de España, su presencia en áreas no aptas de forma natural para esta vegetación, origina la artificialización de una serie de actividades de gran consumo de agua, de energía y de dinero. Estas praderas se siembran en lugares de climatología y condiciones ecológicas adversas: período largo de sequía estival, lluvias poco frecuentes, calor, suelos pobres,

etc. En consecuencia, para paliar esta situación negativa se necesita preparar y enriquecer el suelo, instalar redes de riego por aspersión y riegos frecuentes (hasta cinco riegos diarios en algunos casos) con todo lo que esto conlleva, como son el consumo enorme de agua (cuando menos hay), consumo de energía y de fertilizantes y fuertes gastos de implantación. La segunda actitud nefasta es que, por incultura de unos (los propietarios de las parcelas o los responsables de las urbanizaciones) o por incompetencia o por negocio de otros (los diseñadores), se han cubierto muchos miles de hectáreas de España con estas praderas de tipo atlántico que citamos y con especies arbóreas de gran consumo de agua como sauces, chopos, etc., brillando por su ausencia la falta total de jardines de tipo mediterráneo, con las especies propias de este clima. Es más: para construir una urbanización o un chalet, casi siempre se eliminan los árboles autóctonos, pues “estorban”, aunque a veces se

sustituyen por otros árboles que si no reciben agua con cierta frecuencia, se mueren. Si un árbol en una urbanización “estorba”, se corta, y ya está. ¿Y cuándo estorba? Si me quita vistas, si me da sombra no deseada, si “molesta” en mi aparcamiento o en la entrada de la casa, etc., etc. Esta mentalidad ha provocado frecuentes actuaciones –barbaridades– en zonas donde ya estaba implantada y adaptada una vegetación forestal más o menos apropiada, pero que en un momento dado se pensó que constituía un estorbo por cualquiera de las causas que acabamos de indicar. Esperamos que con una legislación de protección de los árboles más estricta, que creo que en los próximos años vendrá de la mano de un plan general de protección de los montes que está promoviendo el Colegio de Ingenieros de Montes con el acuerdo casi generalizado de los responsables políticos del país, estas actuaciones negativas, aunque felizmente puntuales, se acaben para siempre.

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PATRIMONIO NATURAL

Parque El Capricho de la Alameda de Osuna, Madrid. Foto: Benjamín Núñez González.

Reacciones ciudadanas ante el tratamiento actual de los espacios verdes públicos y privados mariano gómez isern Fundador de Vía Natura

La asociación Vía Natura forma parte del Observatorio Ciudadano para la Conservación del Patrimonio de la Sierra de Guadarrama que aglutina a más de treinta y cinco

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organizaciones culturales y sociales de las dos vertientes de la Sierra y a más de noventa profesionales a título personal, y promueve la catalogación y protección del patrimo-

nio cultural de la comarca de la Sierra de Guadarrama. Somos una organización sin ánimo de lucro fundada en Las Rozas por vecinos y vecinas de esta localidad para:


• La defensa y promoción de los valores naturales y culturales de Las Rozas de Madrid y su entorno geográfico • El desarrollo de iniciativas y proyectos orientados a mejorar, recuperar y conservar los espacios naturales de la Comunidad de Madrid • La colaboración con instituciones públicas y entidades asociativas o privadas para la difusión de los objetivos y valores anteriores citados. • La creación de una conciencia social de respeto al medio ambiente y a los animales. En Vía Natura estamos preocupados porque la rápida expansión del municipio está provocando efectos altamente perjudiciales para el medio ambiente y sobre el patrimonio cultural.

Real Jardín Botánico Juan Carlos I, Alcalá de Henares, Madrid. Foto: Raimundo Pastor.

Desde que empezamos a trabajar como asociación hemos ido detectando carencias y vacíos en la normativa municipal, que repercuten negativamente en el patrimonio natural del municipio. Señalamos algunas: 1. No hay Censo de árboles urbanos (públicos y privados) y no hay un sistema municipal para la gestión del arbolado. Pero es muy importante tenerlo, porque conocer el arbolado urbano, (en cuanto a su estado actual, su tamaño, su localización, su estado sanitario, su emplazamiento, valor ecológico, valor económico, valor patrimonial e histórico), es fundamental para gestionar este patrimonio adecuadamente, lo que significa: • Elegir la especie adecuada según las condiciones del medio, teniendo en cuenta la biodiversidad, paisaje, formas, colores, olores, tonalidades...

Vertido en la Ribera del Guadiaro, Málaga. Foto: Dani Jaen.

• Optar entre varios criterios de plantación (distancia de plantación entre árboles, a edificios, según el ancho de la acera, dimensiones mínimas de alcorques, y mantenimiento con protocolos estandarizados • Controlar las plagas y enfermedades con criterios respetuosos para el árbol y para el medio.

• Utilizar racionalmente el agua (riego por goteo); agua regenerada tratada convenientemente con ausencia de elementos contaminantes. 2. La ordenanza de espacios verdes, (arbolado) permite que un particular tale arboles en su propiedad, con el simple trámite de solicitarlo al Ayuntamiento y pagar las tasas correspondientes.

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PATRIMONIO NATURAL

Voluntarios limpiando las costas de Galicia después de la catástrofe del Prestige en 2003. Foto: Stéphane M. Grueso.

Por parte de los técnicos municipales ni se realizan inspecciones ni seguimientos de las actuaciones solicitadas ni se verifica lo autorizado. Es recurrente la tala como primera y única solución. Esta situación está provocando que se pierdan ejemplares valiosos del patrimonio arbóreo. Se debe detener la degradación de nuestro patrimonio arbóreo y se impone una protección y conservación ordenada, racional, eficaz y efectiva, porque habiendo pasado de tener en 1996 45.280 habitantes a 93.520 habitantes en 2014, es decir, duplicando en menos de 20 años su población, y sufriendo una gran presión urbanística, se ha ocasionado un agotamiento del espacio urbanizable y unos daños

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ambientales que incluyen el aumento de la contaminación por medio de vertidos y residuos descontrolados, incluso a pesar de ser un municipio que cuenta con un total de 2.895 hectáreas de áreas forestales y que forma parte del Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares y del Parque Regional del Curso Medio del Río Guadarrama y además tiene casi el 50% de su territorio protegido por la alta calidad de sus espacios naturales.

A pesar de desastres medio ambientales, como el incendio de neumáticos en Seseña que multiplicó por diez los niveles de sustancias cancerígenas, los cambios sociales de los últimos veinte años han contribuido a que la sociedad haya ido perdiendo interés por el medio ambiente, habiendo disminuido considerablemente la presión social en este sentido, ya que en la actualidad priman otras preocupaciones como el paro, la corrupción o la economía.

En nuestra modesta opinión todo este daño se ha producido porque los gobernantes y la Administración han dejado de sentir presión social, lo que se ha traducido en una dejadez de sus obligatorias funciones de regulación, control e inspección en este aspecto.

Esta afirmación vendría respaldada por el CIS-Centro de Investigaciones Sociológicas de España, en el barómetro publicado en noviembre de 2016, que plantea preguntas específicas sobre medio ambiente, y pone de manifiesto claramente lo indicado más arriba.


Incendio en Andilla, Valencia. Foto: Robert Rubio.

Ante la pregunta de ¿qué problema afecta a usted personalmente más?, los asuntos medioambientales aparecen en vigésimo lugar lo que pone de manifiesto que estos problemas se ven como algo ajeno y muy lejano a la persona, algo que no nos afecta en nuestra vida diaria, o por lo menos no de una forma relevante. Evidentemente hay un problema de información, algo que se refleja también en la encuesta. La mayoría de los encuestados consideran que los temas de ecología y medio ambiente son entre bastante (47,6%) y muy interesantes (28,5%), pero a la hora de valorar su nivel de información la mayoría se consideran entre poco o nada informados (55,7%). Cuestiones posteriores ponen de manifiesto claramente que hay una

grave deficiencia de información y educación en este ámbito. Es cierto que el medio ambiente ha bajado, y mucho, en el escalafón del interés del público en general, y que buena parte de este fenómeno es debido a la actual situación de crisis económica, que ha hecho que se cambien las prioridades que la población tenía. Resulta evidente que el interés en la supervivencia a corto plazo empuja a la gente a relegar las problemáticas a medio y largo plazo que antes eran prioritarias. No obstante, en la sociedad actual aún persiste una alta valoración de la naturaleza y, por consiguiente, de los espacios verdes. Esto tiene su reflejo tanto en la gestión públi-

ca como en el ámbito privado. A nivel público, por ejemplo, se incluyen amplias zonas verdes en el diseño de los nuevos Planes Generales de Ordenación Urbana, lo que supone un constante aumento del ratio de metros cuadrados de espacio verde por habitante. Privadamente, entre otras actuaciones, proliferan nuevas construcciones que incluyen un pequeño espacio verde particular o una zona verde para el conjunto de los vecinos. Sin embargo estos espacios tanto de las nuevas urbanizaciones como del embellecimiento del viario público cada vez se centran más en los parterres florales y arbustivos, evitando los promotores la plantación de gran arbolado justificado por diversas razones como la escasez de

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PATRIMONIO NATURAL

les y bosques que rodean las áreas urbanas que permita que las ciudades sean lugares más sostenibles desde el punto de vista económico, social y ambiental.

Gráfica de frecuencia búsqueda comparada entre los términos “ambiente” y “desempleo”. Fuente: Google Trends.

suelo urbanizado, los problemas derivados de la limpieza estacional de hojas, el efecto de pantalla que reduce el paso de luz a la vivienda, la interferencia de vistas, etc. Quizás la razón última podríamos encontrarla en la necesidad de resultados rápidos y vistosos pero no debemos olvidar que ha generado el desarrollo de un potente sector económico dirigido a cubrir las constantes necesidades que origina tanto su creación como su mantenimiento. Esto ha hecho que a lo largo de las dos últimas décadas haya habido un

crecimiento progresivo del número de empresas de jardinería y de viveros, que se frenó con la llegada de la crisis económica. Según la FAO, Organización de las Naciones Unidas, desde el año 2008, y por primera vez en la historia, más del 80 por ciento de la población mundial vive hoy en las ciudades. Este porcentaje llegará al 70 por ciento en el año 2050. Esta organización insiste, en lo que llama sus “mensajes clave”, en una ordenación adecuada de los árbo-

Lo que más y menos se vende Grandes ejemplares: se han dejado de adquirir. Cada unidad puede costar entre 200 y 1.000 euros. Cedros o pinos se han dejado de vender, fundamentalmente porque los jardines que se construyen en la actualidad son pequeños. Arbustos de tamaño mediano y pequeño: es lo que más se vende. La unidad cuesta entre 10 y 25 euros. Grupos de plantas: la flor de temporada es de las mayores adquisiciones. Cuesta muy poco, alrededor de 2 euros la unidad. Fuente: ASENJA (Asociación Española de Parques y Jardines). En el 2015 este sector facturó 1.100 millones de euros, siendo el 75% por el sector público, verdadero motor de esta actividad

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Una ciudad dotada de zonas arboladas, con un adecuado equilibrio entre infraestructuras verdes y pavimentadas o “grises”, es muchos más “resiliente” según este organismo internacional ya que la convierte en una ciudad capaz de adaptarse al cambio climático y de mitigar los efectos de la contaminación, debido, como sabemos, a la absorción del dióxido de carbono y la producción de sombra. Los árboles, al contribuir a limitar la contaminación, disminuyen el efecto de lo que se denomina “islas térmicas” de las zonas urbanas y refrescan el ambiente. Este “nuevo” modelo de desarrollo “verde” ha traído para los municipios, en cuanto al ajardinamiento y mantenimiento, una dependencia casi exclusiva respecto de los viveros privados, por la alta tasa de reposición de plantas de flor (plantas de adorno) y de vegetación rápida, que sirven para los macizos de flores y para el relleno de medianas. Esto ha conllevado gran aumento del gasto y de los residuos y una reducción de la biodiversidad y la colonización de los espacios públicos municipales por producciones transnacionales de los viveros de plantas ornamentales. Este movimiento también ha provocado que algunos viveros municipales que aun subsistían hayan sido cerrados o abandonados en favor de los viveros privados, al no haber podido atender la producción. En el 2014 salió en la prensa la noticia de que el Ayuntamiento de Madrid tuvo que recurrir a viveros privados para la compra de miles


de flores con motivo de la coronación de Felipe VI. El vivero municipal de Estufas del Retiro no pudo abastecer la inesperada demanda de geranios, petunias colgantes, crisantemos y agapantos de color blanco El hecho de haber tenido que recurrir a viveros privados para engalanar Madrid, sin embargo, no es algo extraño. Desde que a finales de 2013 la alcaldesa Ana Botella decidió privatizar la gestión de parques y jardines, las empresas adjudicatarias de los contratos integrales acuden a viveros privados para surtirse de ejemplares florales. La jardinería, sobre todo aquella que sigue modelos ajenos a nuestra tradición y nuestro clima, acarrea importantes consecuencias negativas en el entorno natural, fundamentalmente debido al uso de especies inadecuadas, al excesivo consumo de agua y a la utilización de productos fitosanitarios. El uso de técnicas de jardinería ecológica, que aprovecha los medios que la propia naturaleza ofrece para la autorregulación de los procesos naturales, siendo respetuosa con el entorno, puede evitar estos problemas y mejorar la calidad de nuestros jardines. No hemos de olvidar que los viveros municipales tienen por objeto obtener vegetales con destino a los parques públicos de la ciudad e influir sobre la producción privada y el mercado de plantas, ejerciendo de propulsores de la industria hortícola y de reguladores de las transacciones entre los horticultores y el ayuntamiento. Además es preciso no desdeñar la misión educadora de los viveros municipales. Los viveros municipales admiten, además, la organización en ellos de escuelas prácticas de Horticultura

Tala excesiva en una urbanización privada de Madrid. Foto: I.O.

donde formar obreros perfeccionados, útiles para las obras del municipio y para el progreso de todo el arte de los jardines de la ciudad

nes públicos, sirvan de enseñanza y ejemplo para los particulares.

Por lo tanto es necesario que los viveros municipales recobren el apoyo municipal imprescindible para que sigan produciendo todos los vegetales necesarios para la plantación en la ciudad.

En Vía Natura consideramos que es urgente modificar la situación actual en relación a la explotación de los recursos naturales y deterioro del medio ambiente, lo que reduce la calidad de nuestra vida actual y futura, y supone altos costes ambientales.

Y es preciso no prescindir sino, muy al contrario, contar con la colaboración del jardinero privado para la obtención de las plantas destinadas a los parques y jardines municipales.

Trabajamos para que la Administración Pública se implique apostando por la promoción del patrimonio ambiental y la defensa de criterios de sostenibilidad de los valores naturales.

Hay plantas que pueden resultar complicadas de introducir y aclimatar para los horticultores privados, y la acción municipal puede vencer esa dificultad, cuidando constantemente del enriquecimiento de la flora regional con nuevas plantas que, poblando los jardi-

“Hubo árboles antes que hubiera libros, y acaso cuando acaben los libros continúen los árboles. Y acaso llegue la humanidad a un grado de cultura tal que no necesite ya de libros, pero siempre necesitará de árboles, y entonces abonará los árboles con libros”, Miguel de Unamuno.

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ENTREVISTA

Antonio Gómez Sal.

Entrevista a Antonio Gómez Sal Catedrático de Ecología. Universidad de Alcalá Árboles y espacios verdes, ¿cuál es su función en las ciudades? Para entender la importancia de los espacios verdes en las ciudades es útil repasar las funciones que desempeñan, indicando como mejorar su eficacia. Por ejemplo mediante el enfoque conocido como “servi-

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cios de los ecosistemas para el bienestar humano”, utilizado como herramienta por la Evaluación de los Ecosistemas del Milenio, promovida por Naciones Unidas. De acuerdo con ello destacaríamos en primer lugar el papel de la vegetación en las ciudades como “infraestructura verde”. Una forma más sencilla de


explicarlo es por su equivalencia con las infraestructuras construidas para facilitar procesos de transporte, edificación, etc. El cometido de la infraestructura verde sería facilitar el funcionamiento de los procesos ecológicos en las ciudades, por tanto la biodiversidad, la conectividad para la dispersión de especies, el suelo orgánico, infiltración del agua, regulación local de la temperatura etc. Así la configuración y contenidos de los espacios verdes –su extensión y distribución, evitando su fragmentación excesiva, las especies que los constituyen–, deben ser adecuados para responder a dichas funciones: naturaleza en las ciudades. En general sería interesante que la trama de espacios verdes se ajustase al plan que la propia naturaleza del lugar impone: la topografía del terreno, la hidrología, los vientos dominantes, las áreas de riesgo, nos están sugiriendo adaptar al mismo la configuración urbana. Ello implica mantener funcionales en lo posible las grandes líneas de organización física que la naturaleza ha establecido, aspectos que deberían orientar los nuevos planes de ordenación urbana. Un segundo gran tema es el relativo a los servicios directos de las áreas verdes sobre el bienestar (salud, educación, ocio y tiempo libre, cultura) de los ciudadanos. Incluye la creación y mantenimiento de zonas para el paseo, el deporte, así como el conocimiento de la riqueza natural, los espacios verdes considerados como aulas accesibles y motivadoras. Asimismo debe destacarse la función estética, ornamental, visual, sentida o percibida, los olores, el color, el frescor, la sombra. Teniendo en cuenta ambos aspectos los espacios verdes deberían gestionarse con objetivos bien definidos, pensados para responder a funciones/servicios que pueden concretarse. El seguimiento y evaluación de los mismos deberá entonces realizarse en función del grado en que se alcanzan dichos objetivos. Ampliando estas ideas sobre la función social de los espacios verdes, ¿cuáles serían las metas que habría que conseguir? Por una parte estaría el recurso que representan para el esparcimiento, la contemplación estética, el desciframiento e interpretación de la naturaleza. Aportan una opción distinta para trasladarse a través de la ciudad o entre poblaciones próximas. Espacios verdes de calidad, accesibles, cercanos al lugar de residencia incitan al deporte (correr, andar, bicicleta) y las relaciones sociales (zonas de encuentro, paseo distendido, recreo). Su función no solo depende de los contenidos (cualidades de cada espacio, las especies que contienen) sino de su accesibili-

dad (distancia al lugar de residencia, transporte, organización, mantenimiento, seguridad) y de su conexión con otros espacios. Por su relación directa con la salud, en especial con las enfermedades relacionadas con el sedentarismo, se va extendiendo la idea de la actividad física como objeto de prescripción médica. Podríamos pensar en el diseño de recorridos saludables, eco-saludables ya que integrarían aspectos de disfrute del entorno con el ejercicio físico, adecuados especialmente para distintos tipos de dolencias, según la edad y condición física de los pacientes. Sin duda la posibilidad de que las ciudades cuenten con una serie de recorridos cuidados y adecuados para esta función terapéutica, conocidos por los profesionales de la salud, sería un apoyo importante para su labor, que complementaría la función profiláctica del ejercicio y el paseo habituales. Por otra parte la conectividad urbana a través de espacios verdes puede aplicarse al diseño sendas verdes urbanas de interés pedagógico (patrimonial, histórico, naturalístico) ¿Cómo encajarían los espacios verdes urbanos en la noción de patrimonio natural y cultural? ¿Qué tipo de bienes representan? La noción de patrimonio apunta a aquellos bienes que por sus funciones de orden superior, con beneficios que afectan al conjunto de la sociedad, han pasado a estar protegidos (o deberían estarlo), quedando por tanto ajenos a la dinámica de mercado. Por ello indicábamos que los espacios verdes, recogiendo de forma ideal y progresiva las grandes líneas de planificación que propone la naturaleza y facilitado servicios para el bienestar de la población, son los que deben orientar la planificación, protegidos del urbanismo de negocio o especulativo. Para responder a la cuestión que propones deberíamos partir de tratar por separado las distintas tipologías de elementos que constituyen la infraestructura verde, y comentar sus principales funciones ecológicas, culturales y sociales. Por una parte estarían los espacios asociados a sistemas naturales. Ello incluye el sistema hídrico, los espacios próximos a los ríos, los humedales; las zonas preservadas por su orografía, laderas y zonas de relieve abrupto de difícil acceso, con funciones de protección y prevención de riesgos; asimismo las zonas de conservación de especies, las comunidades y hábitats protegidos. Los servicios que prestan este tipo de espacios para el bienestar de la población, son múltiples, de los tres tipos mencionados: culturales/educativos, de abastecimiento (en algunos casos recolec-

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ENTREVISTA

La ciudad linea de Arturo Soria en Madrid incorpora arbolado urbano con funciones múltiples –infraestructura verde–: regulación del clima, espacios para pasear y practicar deporte, estéticas, biodiversidad, conectividad, refugio para la fauna.

ción de plantas, frutos silvestres, setas, etc.), pero esencialmente los conocidos como servicios de regulación, responsables de mantener el buen funcionamiento de procesos naturales básicos. En esto radica esencialmente el carácter patrimonial de este tipo de espacios. Incluye los grandes parques periurbanos así como los pasillos o cinturones verdes periféricos, que algunas ciudades han ido incorporando en las últimas décadas. Tienen el carácter de espacios con marcadas funciones de conservación, protectores de procesos naturales entre ellos la biodiversidad, el ciclo del agua, conectividad, etc. Un segundo gran grupo de espacios verdes urbanos lo constituyen los parques y jardines del interior de las ciudades, con diseño y funciones específicos. Destacan los de carácter público, propiedad de los ayuntamientos, pero este grupo incluiría también los jardines históricos que pertenecen a instituciones (conventos, universidades, jardines botánicos, etc.) o de propiedad privada (particular o de comunidades),

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cada uno de estos tipos con usos y funciones distintos. En estos espacios la composición, la estructura, las especies utilizadas, la configuración y manejo de los especímenes, así como los elementos construidos –pozos, acequias, pérgolas, estanques, etc.– tienen significado cultural. Los estilos originales de los parques, patios, jardines o jardín/huerta, según el momento histórico en que se crearon o planificaron, pueden reconocerse, gestionar su recuperación en caso necesario y documentarse para su divulgación con fines pedagógicos. Si bien estos espacios mantienen funciones importantes de conservación de la naturaleza y regulación (conectividad, dispersión y refugio para fauna, flora ornamental específica con variedades poco frecuentes, fertilidad, microclima) destacan en ellos los servicios de tipo cultural, el disfrute del paisaje y el entorno (colores, formas, sonidos), los contenidos de interés formativo. Por último el tercer componente de la infraestructura verde urbana, lo constituyen elementos de carácter


fragmentario e intersticial, las líneas de arbustos o árboles que acompañan al sistema vial, las pequeñas plazas en cruces de calles, rotondas y glorietas, áreas verdes de zonas comerciales o instituciones. Su función es esencialmente ornamental, creación de paisaje urbano, así como en algunos casos confort climático. Por su carácter aislado y la escasa extensión de cada uno de los fragmentos –aunque en conjunto representan una proporción importante de la cobertura verde urbana–, la capacidad de esta vegetación para sustentar procesos ecológicos (de regulación, biodiversidad, suelo, infiltración del agua, etc.) es muy limitada, si se compara con la de los espacios antes comentados. No obstante una adecuada selección de especies según la densidad del ramaje, el carácter perenne o deciduo de sus hojas, o la configuración, volumen y altura de las copas, puede facilitar funciones de alimento y refugio para fauna. No solo las especies de aves de los hábitats urbanos sino especies más comunes en la periferia agrícola, encuentran refugio duran-

te la noche en estas islas de vegetación (arboles altos de copa densa) que actúan como actractores (dormideros) desde las ciudades por la seguridad que representan frente al ataque de depredadores. Los objetivos del planeamiento urbano sobre estos elementos de carácter intersticial y disperso deberían ir dirigidos principalmente a crear conexiones entre ellos y a aumentar su superficie, agrupando los fragmentos para crear unidades mayores. Con ello incrementaríamos sus funciones de regulación y facilitaríamos el uso público. Hemos hablado de tipos de espacios verdes. Su gestión deberá ser diferente según su función y objetivos. ¿Qué podríamos comentar sobre buenas prácticas en el manejo del arbolado? Es un tema conflictivo, ya que es preciso hacer compatible la seguridad –de las personas, la afectación a infraestructuras– con las funciones comentadas que

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ENTREVISTA

Una importante variedad de árboles, algunos centenarios, cuya plantación data de 1908.

presta la vegetación en las ciudades. La gestión y cuidado del arbolado urbano incluye aspectos técnicos y aspectos sociales. Consideramos muy necesaria la de participación organizada de los ciudadanos en las decisiones, de forma que la tala de un determinado espécimen o grupo de árboles, así como la poda de grandes ramas y la implantación o eliminación de los componentes de la infraestructura verde, no se decidan de forma unipersonal o restringida sino que se informe a los grupos interesados y se busquen alternativas en caso necesario. Sería una práctica de gran interés formativo para la ciudadanía, educativo sobre la importancia del patrimonio y propiciador de un mayor compromiso por parte de los ciudadanos.

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Ambos aspectos técnicos y sociales pueden regularse mediante ordenanzas municipales sobre el arbolado urbano. Una herramienta de participación efectiva son los acuerdos de custodia del territorio aplicados a la calidad ambiental de medio urbano. ¿Cómo se podría mejorar la eficacia de los espacios verdes y el arbolado urbano en el desempeño de las funciones antes comentadas? En mi opinión, es esencial que los objetivos de los espacios verdes estén bien definidos. Dependiendo de que predominen en ellos las funciones ornamental, de recreo o esparcimiento, ecológicas, o bien si los espa-


cios reúnen valores culturales que requieran ser especialmente preservados, la gestión del arbolado y el mantenimiento deberá ser diferente. Está claro que estas funciones o servicios no se excluyen pero conviene considerar su importancia relativa a la hora de dar seguimiento a los espacios verdes y el arbolado, evaluando el grado en que se han alcanzado los objetivos. La ecología del paisaje y de la percepción, así como la psicología ambiental permiten identificar los efectos de los componentes del entorno en nuestro ánimo, las reacciones de afectividad o rechazo. Aunque existen diferencias importantes entre distintos colectivos y grupos humanos, hay también algunas pautas generales que pueden ayudar en el diseño de parques y jardines más atractivos y utilizados, que cumplan con mayor eficacia las funciones para las que fueron pensados. Sin embargo este tipo de conocimientos apenas se consideran a la hora de planificar los espacios de uso público en las ciudades. El manejo de la diversidad de formas (tipos vegetales), con tramas reconocibles e interpretables –tramas abiertas arbolado disperso–, la presencia de láminas de agua o acequias, siempre que se mantengan limpias, los arboles grandes bien constituidos –sanos, con formas de crecimiento naturales–, los macizos florales o parterres bien cuidados, provocan reacciones de afectividad y optimismo. Favorecen por tanto al ejercicio físico y la salud. A modo de síntesis de lo que hemos venido comentando, creo que la eficacia de la cobertura verde urbana, pasa por alcanzar un compromiso por una parte entre sus funciones generales –servicios de los ecosistemas– diferentes para cada tipo de espacio, aunque esencialmente de regulación y culturales y en menor medida de abastecimiento, función que correspondería a los huertos urbanos de uso colectivo, y por otra los contenidos y diseño específico de cada espacio que debería tener en cuenta los aspectos de percepción y preferencias que hemos comentado. En tercer lugar el componente técnico, tipos de poda, abonado, riego, etc., al servicio de los objetivos indicados por los dos componentes anteriores y dirigido esencialmente al cuidado y supervivencia del arbolado en condiciones saludables, a evitar riesgos sobre personas y afectación a las infraestructuras, aspectos ambos que pueden anticiparse y ser previstos con una buena planificación y gestión. Respecto a la selección de especies, no hay que olvidar que el medio urbano, en especial para los árboles y arbustos que acompañan a la red viaria, o decir el arbolado callejero, es especialmente hostil (contaminación, suelo compactado, apenas infiltración del

agua, abonado y riego limitados), por tanto la idea de que las especies deben ser sobre todo de la flora nativa, tiene poco sentido, si consideramos que el hábitat urbano es artificial. Se trata de contar con especies que puedan cumplir las distintas funciones comentadas, dependiendo del tipo de espacio. En los espacios más naturales sin duda predominarán las especies nativas, pero en los de carácter ornamental las opciones son mucho más amplias, cuidado siempre su adaptación a las condiciones de cada lugar concreto y las condiciones de manejo previstas.

ANTONIO GÓMEZ SAL. Catedrático de Ecología en la Universidad de Alcalá desde 1994. Investigador Titular del Consejo Superior de Investigaciones Científicas CSIC (1986-1994), ha sido Director del Instituto Pirenaico de Ecología del CSIC en Zaragoza y Jaca (199094). Presidente de la Asociación Española de Ecología Terrestre (1991-1995), miembro del Scientific Board de la Federación Europea de Ecología (EEF), Secretario para España del Scientific Committee of Problems of Environment (SCOPE, ICSU 1990-1994), Vicerrector de Campus y Calidad Ambiental de la Universidad de Alcalá (2002-2006). Desde 2016 es Presidente de la Asociación Española de Ecología de Paisaje (IALEEspaña). Es Vicepresidente de la Fundación Fernando González Bernáldez. Los objetivos de su actividad investigadora están relacionados con la agroecología, la ecología de comunidades y del paisaje, así como en la evaluación de la sostenibilidad y el desarrollo. Fue el responsable de la creación en la Universidad de Alcalá del Observatorio de la Sostenibilidad en España y Presidente de su Comité Científico del Observatorio, durante los años de vigencia de 2004 a 2013.

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LISTA ROJA DEL PATRIMONIO

Fotos: Luis José Martín García-Sancho.

corredor del adaja Ávila. Castilla

y

León

Los ríos Adaja y Arevalillo, al norte de la provincia de Ávila, están acompañados por bosques riparios y, también de pino y encina que forman un corredor natural y verde, único y último espacio forestal de la comarca. Es utilizado por infinidad de especies animales y vegetales, muchas de ellas amenazadas, incluso, en peligro de extinción. Se trata de la última zona boscosa de una comarca de 150.000ha. de las cuales sólo el 3,3% es suelo forestal. Estos pinares emplazados entre los ríos Adaja y Arevalillo se asientan sobre antiguas dunas continentales con un porcentaje de arenas cercano al 100%. El río Adaja se encajona en esta zona en cárcavas de color rojizo, formando uno de los parajes más espectaculares de todo su recorrido desde Villatoro hasta el Duero. Hacia el este, la planicie del campo de Pajares se desploma verticalmente, casi cincuenta metros, hasta las aguas del río. Hacia el oeste las masas de pinares del corredor del Adaja

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acogen a un número importante de especies reproductoras y amenazadas. Hacia el norte y hacia el sur las aguas del río y su soto continuo proporcionan un oasis de vida entre las áridas tierras de la estepa cerealista. Se trata por tanto de uno de los rincones más bellos de la comarca y con una rica biodiversidad. En pocos metros podemos encontrar especies ligadas a las llanuras cerealistas, a las zonas riparias, a las rupícolas y a las forestales. De las 235 especies de aves que se han observado en la comarca, 167 se han anotado alguna vez en esta estrecha franja de terreno. Algunas de ellas consideradas por la Comisión Europea con el mayor grado amenaza. De estas, las doce más representativas son: totovía, cogujada montesina, carraca, curruca rabilarga, martín pescador, búho real, halcón peregrino, águila calzada, milano negro, águila culebrera, milano real y águila imperial ibérica, estas dos últimas catalogadas en peligro de extinción.


ÉPOCA Atemporal. Estado Durante los últimos treinta años se ha producido una sobreexplotación del acuífero de los Arenales. Contaminación de las aguas por arsénico y nitratos. El acuífero no puede ser utilizado para el consumo humano en una buena parte de los municipios de esta comarca y de otras limítrofes. GRADO DE PROTECCIÓN Sin protección, si bien, existen algunos Montes de Utilidad Pública. No está incluido en el catálogo de riberas y tampoco pertenece al LIC de las riberas del río Adaja y afluentes, que comienza a tener esta catalogación cuando abandona tierras abulenses. Tampoco a la ZEPA de los encinares del río Adaja que deja de tener esta protección justo cuando el río se hace morañego. Carácter del riesgo Extinción de especies en peligro. Pérdida del entorno natural. Proyectos de urbanización y de creación de zonas de recreo en la comarca. Propiedad Pública y privada.

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PATRIMONIO NATURAL

La tala indiscriminada acaba con los árboles en las carreteras españolas.

Podar o talar por no ver el bosque rosendo elvira palacio Director del Real Jardín Botánico Juan Carlos I Universidad de Alcalá

Criterios sobre la poda La poda se define como la eliminación de ramas o partes de ramas de un árbol, que se realiza siguiendo unos criterios y unos objetivos definidos y con una intencionalidad determinada. Los que desde el año 1990 han figurado en los sucesivos pliegos de prescripciones técnicas para el mantenimiento del arbolado del

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jardín botánico y jardines universitarios en Alcalá de Henares, elaborados por el autor, son los que se exponen en este artículo. En realidad, los árboles ornamentales, si están bien elegidos, no necesitarían ser podados casi nunca, a pesar de la falsa creencia de que todo árbol se debe podar. La forma en la que crece un árbol en su ambiente natural es la que, tras

millones de años de evolución, ha resultado más exitosa para conservarlo sano y permitir su reproducción hasta nuestros días. La creencia popular, tan extendida, de que los árboles deben ser podados para evitar enfermedades o malformaciones, está muchas veces relacionada con la tendencia a compararlos con los árboles frutales, para los que se emplean técnicas orienta-


Poda salvaje llevada a cabo en Pinto (Madrid) en 2011.

das a aumentar la producción o la calidad de los frutos. No obstante, incluir árboles en un entorno urbano puede ocasionar diferentes problemáticas que justifiquen u obliguen en algunos casos a su poda. Respecto a la intencionalidad la prioridad debería ser conseguir el mejor desarrollo sanitario y estético del ejemplar y la garantía de que cumplirá la finalidad para la que ha sido plantado, asegurando evitar cualquier riesgo que pudiera representar para personas, instalaciones, edificios o vehículos. Lamentablemente, en numerosas ocasiones, la intención suele ser corregir o limitar defectos estéticos, estructurales o sanitarios, debidos a una mala elección de la especie o a trabajos de poda defectuosos realizados con anterioridad sobre los ejemplares.

Antes de realizar una poda se deberán determinar claramente los objetivos que se pretende alcanzar, predefinirlos con las especificaciones detalladas de las podas a realizar en cada ejemplar y/o en cada arboleda o en cada alineación, con el propósito de limitar las intervenciones al mínimo necesario. Los objetivos de la poda pueden ser uno o varios de los siguientes: - Conseguir y mantener un desarrollo adecuado de los ejemplares, mejorando su salud y estructura. - Adecuarlos a las necesidades de uso del espacio donde se desarrollan. - Evitar el desprendimiento de ramas que podrían causar daños a las personas y bienes. - Evitar el rozamiento de ramas que podrían causar daños e inconve-

nientes a edificios e infraestructuras o al árbol mismo. - Evitar que el ramaje bajo afecte al paso de peatones, al tránsito de vehículos o a la señalización vertical viaria. - Descargar de peso aquellos árboles con riesgo fundado de caída o rotura. - Formar correctamente los árboles, reformar aquellos que estén mal formados o reequilibrar la copa de un árbol de copa desequilibrada. - Proporcionar mayor belleza al ejemplar y a su entorno. - Corregir en algunos casos el máximo desarrollo de las copas de los árboles de sombra. - Evitar en otros casos que las plagas o enfermedades se extiendan, suprimiendo ramaje y follaje secos o afectados.

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PATRIMONIO NATURAL

Respecto a los criterios los aceptables serían: - Se podarán las ramas enfermas, muertas y estropeadas. Las ramas vivas se cortarán cuando estén mal dirigidas, cruzadas o muy juntas, para mejorar la estructura del árbol, así como cuando interfieran físicamente con cables, fachadas, etc. Se procurará no cortar ramas de diámetro excesivo, ya que puede producirse un daño irreparable al árbol. - Como norma general se considerará que los cortes de menor diámetro son más fáciles de cerrar y por lo tanto causan menos daños al árbol que los cortes más grandes. - Los cortes se harán a ras de tronco, de forma limpia y sin desgarros, para evitar los muñones. Siempre se harán sobre tejido sano, que tenga seguridad de regeneración y cicatrización. - Las herramientas estarán perfectamente afiladas y desinfectadas, para evitar la propagación de enfermedades entre ejemplares y para obtener cortes limpios. En la poda de árboles no se usarán nunca ni hachas ni tijeras de recortar setos. - En ningún caso debería superarse el 25% de follaje eliminado en la poda. Tampoco se podará ninguna rama sin un motivo determinado. - En general no se utilizarán pinturas o betunes cicatrizantes, por el peligro de que potencien el desarrollo de podredumbres fúngicas o bacterianas. - Para facilitar la poda en altura se emplearán técnicas de trepa o se dispondrá de plataforma móvil de altura suficiente para los ejemplares de mayor talla. En cualquier caso se utilizarán equipos y máquinas que garanticen la segu-

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ridad del podador y que sean inocuos para los árboles. - Los restos obtenidos se cargarán sobre un vehículo de transporte apropiado para su posterior traslado a vertedero o para triturar. En ningún caso se dejarán abandonados sobre el terreno. - En cualquiera de los casos, al podar siempre se respetará al máximo la biología del árbol y se adaptará el tipo de poda practica-

do a su forma y estructura características, teniendo en cuenta el espacio de que dispone. - Por último, criterio esencial es la correcta elección del momento en que se realiza: - La poda de ramas sanas se realizará siempre en la época más adecuada, preferiblemente en invierno, en todo caso cuando los árboles presenten parada vegetativa, evitando los períodos críti-


ANTES DE LA PODA

cos de la brotación y de la senescencia foliares. - La poda de ramas muertas, débiles o afectadas por plagas o enfermedades, podrá llevarse a cabo en cualquier época del año.

Criterios sobre la tala Un árbol no tiene únicamente el valor que supuso su compra más el relativo a los años que han transcurrido desde su plantación, pues a menudo son muy difícilmente cuantificables o valorables las dificultades que un ejemplar adulto ha superado hasta conseguir su implantación, los cuidados recibidos, la sensibilidad despertada en quienes lo han visto desarrollarse y crecer, las expectativas de las personas que lo disfrutan, el grado de representatividad e identidad adquirido en el jardín o parque que lo alberga, etc. Los árboles son también los pulmones de nuestras ciudades, generalmente carentes de adecuados niveles de pureza y regeneración del aire viciado por las actividades humanas, y no es comparable la producción de oxígeno de una arboleda consolidada con la que pueda proporcionar una reciente plantación de árboles jóvenes. Muchas personas dan gran importancia para elegir su lugar de residencia al entorno verde en el que

BIEN PODADO, CABEZA ABIERTA

se ubica, a las arboledas y ejemplares arbóreos presentes, y resultan seriamente afrentadas y perjudicadas cuando éste se desvirtuase por intereses de otros que, no habiendo tenido en cuenta el desarrollo de los árboles, pretenden después adecuarlos a sus particulares necesidades de visibilidad,

MAL PODADO, ZONAS DE CRECIMIENTO INCONTROLADO

iluminación de sus viviendas, limpieza de calles o vehículos, etc. Por ello, por una parte es importante elegir bien los árboles antes de plantarlos y hacerlo con el mejor criterio técnico y estético, prever cuánto y cómo se van a desarrollar, el espacio que van a ocupar, las vistas que van a ocultar, la som-

Árbol de la antigua Granja Escuela de la Aldehuela (Zamora), al que le han negado la vida con este brutal desmoche.

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PATRIMONIO NATURAL

Calendario de poda.

bra que van a procurar, las situaciones de caída y acumulaciones de las hojas que se producirán, así como cualquier posible efecto no deseado sobre el entorno en el que se van a ubicar. Y por otra es igualmente importante que las personas, cuando eligen su lugar de residencia o la localización de su negocio, valoren entre otras cuestiones si el arbolado existente y su desarrollo posterior va a afectar negati-

vamente a sus intereses personales, eligiendo en su caso otra ubicación que evite posteriores situaciones de conflicto de intereses que tan a menudo se presentan y terminan en absurdas podas drásticas o en muy reprobables talas del arbolado vial o residencial. Lamentablemente han sido muy numerosos los casos en los que se realizaron esas podas infundadas, desmoches e incluso talas desa-

Tala indiscrimada de pinos en Monzón (Huesca).

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prensivas de árboles bien establecidos, esgrimiendo razones equívocas sobre supuesta peligrosidad, de incompatibilidad con infraestructuras o planes, u otras absurdas como son la limpieza, la ocultación de panorámicas o la disminución de la visibilidad, posibles alergias, atascos de canalones de desagüe, etc. Para evitar situaciones y actuaciones irreversibles e injustificables técnica y estéticamente, ayuntamientos y gobiernos regionales han establecido normativas y leyes adecuadas para la protección del arbolado, no solamente relativos a los trabajos eventuales de poda o recorte, sino también para el caso extremo de que los intereses particulares choquen con el derecho de disfrute de los ciudadanos pretendiendo su tala o eliminación. Así, para el caso de las talas, la Comunidad de Madrid, en su Ley 8/2005, de 26 de diciembre, de protección y fomento del arbolado urbano, en el Artículo 2 del Capítulo I, Protección, correspondiente al


Título II, Régimen de protección, conservación y fomento, establece lo siguiente: “Artículo 2. Prohibición de tala. 1. Queda prohibida la tala de todos los árboles protegidos por esta Ley.* 2. Cuando este arbolado se vea necesariamente afectado por obras de reparación o reforma de cualquier clase, o por la construcción de infraestructuras, se procederá a su trasplante. Si por razones técnicas dicho trasplante no es posible, podrá autorizarse la tala del ejemplar afectado mediante decreto del Alcalde singularizado para cada ejemplar, previo expediente en el que se acredite la inviabilidad de cualquier otra alternativa. 3. En aquellos casos en los que la tala sea la única alternativa viable se exigirá, en la forma en que se establezca, la plantación de un ejemplar adulto de la misma especie por cada año de edad del árbol eliminado. 4. El autor de la tala deberá acreditar ante el órgano competente, por cualquiera de los medios aceptados en derecho: El número, la especie, la fecha y el lugar en que se haya llevado a cabo la plantación de conformidad con la autorización de la tala, informando, durante el año siguiente a la plantación del nuevo árbol, sobre su estado y evolución. 5. A los efectos de la presente Ley tendrán la consideración de tala el arranque o abatimiento de árboles.” Así pues, solamente está ética y legalmente justificada en Madrid la tala en el caso de árboles en condiciones decrépitas, que hayan perdido totalmente sus cualidades ornamentales o que presenten elevado riesgo de rotura y caída continua de ramas o que, por su inclinación sobrevenida, sea evidente que pueden ser abatidos por el viento.

Ante situaciones particulares y extremas del arbolado sería necesario pensar con visión de futuro, eliminar el árbol decrépito, siempre como solución in extremis y contando con la indispensable autorización administrativa fundada en criterios técnicos indiscutibles, y sustituirlo por ejemplares jóvenes, sanos y vigorosos pero, lo más importante, que sean adecuados al entorno en el que han de vivir y a la intencionalidad con la que se plantan, evitando inaceptables conflictos posteriores. Las plantaciones de árboles deben considerarse como lo que son: costosas inversiones a largo plazo que van a requerir costosas actuaciones de conservación y que, por sus costes y por los magníficos beneficios que reportan a la comunidad no pueden

en ningún caso cuestionarse o someterse a intereses particulares. Si las ramas o los árboles nos impiden ver el bosque cambiemos de perspectiva, el bosque continuará ahí si no le agredimos. El bosque es de todos y para todos.

* Título I de la misma Ley, Disposicio-

nes generales. Artículo 1. Objeto y ámbito de aplicación. Constituye el objeto de la presente Ley el fomento y protección del arbolado urbano como parte integrante del patrimonio natural de la Comunidad de Madrid. Las medidas protectoras que establece esta Ley se aplicarán a todos los ejemplares de cualquier especie arbórea con más de diez años de antigüedad o veinte centímetros de diámetro de tronco al nivel del suelo que se ubiquen en suelo urbano.

Deforestación.

BIBLIOGRAFÍA DE REFERENCIA

Kenneth W. Allen: Poda de árboles ornamentales, (Real Jardín Botánico, Madrid, CSIC, 1986). Normas Tecnológicas de Jardinería y Paisajismo del Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Agrícolas y Peritos Agrícolas de Cataluña, NTJ 14 C Parte:2. 1998.

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PATRIMONIO NATURAL

Otoño en O Courel. Foto: Xoán Piñón.

Cientos de tesoros del monte gallego podrían desaparecer carlos henrique fernández coto Presidente de la Asociación para a defensa do Patrimonio Cultural Galego

antón bouzas sierra Asociación Cultural Colectivo A Rula

Los gallegos hemos convivido desde hace cientos de años con miles de elementos patrimoniales que pasan desapercibidos para la mayoría, en parte porque muchos ciudadanos permanecen desconectados del rural, en parte porque no se

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le da la importancia que tienen, tal vez porque hasta ahora no han sido noticia.

cias y modos de vida de los pueblos que habitaron esta esquina peninsular desde la edad del bronce.

Y es que petroglifos, mámoas, dólmenes, castros, cruces de piedra o capillas son símbolos humanos que representaron las distintas creen-

Los castros son asentamientos fortificados habitados desde el siglo VI a.C. dentro de los que había casas de forma elíptica, circular o cuadrada


con muros de mampostería y tejados de paja-barro. Situados en lugares protegidos naturalmente, estaban protegidos por uno o más fosos, parapetos y murallas que bordeaban el recinto habitado. Las mámoas son montañas artificiales de tierra o piedras que se presentan de forma brusca sobre el terreno, que señalan y contienen enterramientos, y en su interior normalmente había una estructura pétrea conocida como dolmen o anta, formando el conjunto un túmulo funerario característico da cultura megalítica. Las cruces de piedra son monumentos religiosos constituidos por una cruz sobre un pilar situados en lugares públicos, fundamentalmente en cruces de caminos, pero también en atrios de iglesias o lugares elevados. Los petroglifos son diseños simbólicos grabados en rocas, realizados desgastando su capa superficial por los humanos desde el período neolítico y la edad del bronce, antecedente de los símbolos previos a la escritura. Su uso como forma de comunicación comienza hace unos 5.000 años y su nombre lo deben a los términos griegos petros (piedra) y glyphein (tallar).

el pastoreo extensivo y para el cultivo ocasional de cereales por parte de los campesinos más desfavorecidos (mediante rozas, quemas y siembra de parcelas de matorral). La pobreza dejó su huella en el paisaje, afectado por crisis maltusianas que desencadenaron intensos procesos deforestadores y migratorios, expulsando habitantes por miles durante los siglos XIX y XX. Gracias a los registros polínicos sabemos que un gran bosque atlántico cubrió Galicia desde el fin de la glaciación hasta el megalitismo. En él prosperaban especies actualmente desaparecidas o muy disminuidas, como los tejos, olmos, hayas o tilos, que se acompañaban de especies menos vigorosas como los avellanos, laureles, acebos y otros. Estas formaciones llenas de biodiversidad y dominadas por inmensos robles de hasta 500 o más años de edad, comenzaron a ser desplazadas por los cultivos y matorrales durante el neolítico.

Nuestros primeros ganaderos vagaron por las sierras tras el ganado, abriéndose paso con el fuego y las hachas de piedra, sembrando el cereal y fundando las primeras agras y lugares habitados. La ocupación del territorio se desparramó por las alturas, favorecida por la ligereza de los suelos, y la facilidad de desplazamiento, en contraste con la selva impenetrable de los fondos de valle. Cada una de las siguientes etapas históricas representó un renovado avance colonizador, bajando de las alturas y ocupando los valles, expandiéndose progresivamente, como testimonian los castros de la segunda edad del hierro o las fundaciones bajomedievales. La explosión demográfica inducida por la introducción del maíz y la patata desembocó en el mínimo histórico de extensión de los bosques naturales a principios del siglo veinte. En el siglo anterior se había extinguido prácticamente toda la gran

Actualmente, la conservación de todos estos elementos corresponde al ámbito y competencias de patrimonio, pero se enfrenta con un problema sistémico de difícil solución: todos se localizan mayoritariamente en el monte y éste representa un fabuloso reto pendiente para la sociedad gallega del siglo XXI. Galicia es un país de montes, que representan el 68% de su superficie, mientras que en otro 30% se instalan los suelos más productivos. En el sistema agrario tradicional los montes servían para mantener la fertilidad de los cultivos, para

Petroglifo A Laxe dos Carballos. Foto: Xoán Piñón.

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PATRIMONIO NATURAL

Cabazo en Corcoesto. Cabana de Bergantiños. Foto: Santiago Garrido Rial.

fauna bioindicadora de bosques nativos que nos quedaba. Con los procesos desamortizadores y la privatización y división de los montes comunales del siglo XIX terminaron por extinguirse los últimos ciervos y osos. A mediados del siglo XX ya no quedaba en Galicia prácticamente nada de las

comunidades animales y vegetales nativas de los bosques antiguos. Tras el colapso del sistema agrario tradicional en los años sesenta y el abandono del rural en el cambio de siglo, nos quedó un paisaje ecológicamente desestabilizado y altamente inflamable. La desaparición de los desbroces tradicionales, de

la ganadería extensiva y la ausencia de grandes herbívoros silvestres, producen un cóctel explosivo, sin parangón en otras tierras atlánticas o mediterráneas, debido a que aquí se da la mayor productividad forestal de Europa, junto a una sequía estival que hace crecer la maleza durante todo el año para luego arder cíclicamente cada 6 ó 7 veranos. La política forestal de las últimas décadas continuó con la repoblación exclusiva de especies pirófitas, promoviendo el cultivo del eucalipto sin límite, determinando todo lo que se hace en los montes sin otro criterio que el productivo, orientando la normativa vigente a la madera de baja calidad. Galicia produce el 50% de las talas anuales de España, el 43% de la madera serrada, el 33% de los tableros y el 35 % de pasta de papel.

Agresión a una mámoa. Foto: Mariña Patrimonio.

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La estructura de propiedad del monte contribuye a complicar todavía más el panorama, pues se


reparte en un 2% de titularidad pública, 30% de montes vecinales y 68% de propiedad privada, que corresponde a 672.000 propietarios de los que se estima que entre un 30% y un 20 % son absentistas. La política forestal de una sociedad suficientemente desarrollada perseguiría una gestión sostenible del monte, garantizado el uso múltiple integrado de las tres funciones fundamentales que este puede desempeñar: - La económica, con la producción de madera, frutos, pastos, cortezas, setas, etc. - La ambiental, con la regulación del ciclo del agua, la conservación de los suelos, los sumideros de CO2 y la conservación de la biodiversidad de fauna y flora

Carretera entre árboles autóctonos. Torres do Allo. Zas. Foto: Santiago Garrido Rial.

- La social, orientada al ocio, la educación, el turismo, y por supuesto la conservación del patrimonio. Nuestra administración gasta más de 100 millones anuales para proteger una cosecha anual de madera que apenas alcanza un valor de 300 millones, resultando que el coste de extinción de incendios no se ve correspondido por la contraprestación del uso múltiple del monte. Por tanto, podría argüirse que, si la industria y propietarios se benefician con un aporte público de un 40% del valor del cultivo ¿no debería la ciudadanía recibir a cambio el manejo ecológico y social de un cierto porcentaje de superficie del monte? En la Galicia más oceánica los fuegos corren de punta a punta atravesando un continuo de eucaliptales, pinares y matorrales, sin apenas encontrarse con bosques nativos de caducifolias que los detengan. La red hidrográfica debería optimizarse intercalando un mosaico heterogéneo en el tapiz vegetal, aprovechando las frondosas autóctonas

Souto de Castiñeiros en la Ribeira Sacra. Foto: Carlos Henrique Fernández Coto.

para limitar el crecimiento del matorral y dificultar la transmisión de los fuegos de copas. La introducción de una nueva especie de eucalipto como el nitens extiende el problema a las áreas ubicadas por encima de los 500 metros, hasta ahora libres de estos invasores, pues el 90% del territorio gallego se sitúa bajo los 1.000 de altitud. La moderna silvicultura mecanizada y progresivamente intensificada estropea cada vez más yacimientos arqueológicos, debido

a la práctica del subsolado profundo previo a las plantaciones y al empleo de maquinaria pesada durante las talas y los trabajos de extinción de los incendios forestales. La situación es extremadamente grave en el norte de la provincia de Lugo (Mariña Lucense), donde más de 200 yacimientos arqueológicos –la mitad de los existentes– ya han sido alterados por las plantaciones de eucaliptos nitens, que serán talados en turnos de corta de 15 años, con lo que las máquinas volverán a

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PATRIMONIO NATURAL

Mondoñedo. Patrimonio agredido por las máquinas. Foto: Mariña Patrimonio.

arrasar este impresionante patrimonio heredado. Las nuevas tecnologías de la cartografía y fotogrametría nos están permitiendo visualizar dicho peligro, gracias a las imágenes vía satélite. De hecho, varias asociaciones

de la zona aseveran que en los últimos cuatro años ya ha sido destruido gran parte de dicho patrimonio, y en concreto citan como afectados 2 abrigos paleolíticos, 21 mámoas, 14 castros y otros yacimientos indeterminados.

Plantación de eucaliptos en Lugo. Foto: Mariña Patrimonio.

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El cultivo de madera de rápido crecimiento es legítimo, e incluso representa una oportunidad económica para el país, pero debería equilibrarse con el cultivo de maderas nobles. Sin embargo, en el mercado capitalista globalizado parece que solo promueve en Galicia una especialización del cultivo de maderas de rápido crecimiento, y resulta inadmisible que se realice sin ningún control u ordenación efectivo. La Ley de Montes ignora absolutamente el patrimonio, sin prever franjas de protección como las establecidas para las viviendas, vías de comunicación, gasolineras y otras instalaciones, limitaciones que resultan claramente insuficientes, como es el caso de los cursos de agua, en los que se establece una franja de exclusión de pirófitas de 15 metros, solo para los que tiene más de 2 metros de ancho (ignorando los arroyos).


Los petroglifos gallegos son particularmente sensibles a los fuegos forestales, ya que su área de distribución coincidir con el área de cultivo de los eucaliptos en la Galicia más baja y oceánica. Los daños provocados lo son por los fenómenos de termoclastia –que rompen la superficie de las piedras debido a las altas temperaturas– como de los trabajos de extinción con maquinaria pesada, que trituran todo lo que encuentran por delante. El establecimiento de un perímetro de protección de 5 metros desbrozados alrededor, junto a otros 20 más de exclusión de pirófitas, significaría un área de protección de 2.000 a 2.500 metros cuadrados en el entorno de cada uno de los bienes de interés cultural, y si calculamos que existen unos 3.000, resultarían necesarias menos de 675 hectáreas, de modo que suponiendo que faltaran otros tantos por descubrir, resultarían suficientes unas 1.000 hectáreas para proteger todo el arte rupestre gallego. Haciendo un cálculo similar para las mámoas, considerando un radio medio de 15 metros, resultarían 5.000 metros cuadrados de franja media, que multiplicados por 6.000 unidades darían un total de 3.000 hectáreas de protección. En el caso de los castros el cálculo sería de una hectárea por castro, que multiplicada por otras 6.000 unidades sumaría 6.000 hectáreas más, sumando un total de 10.000 nectáreas. Estableciendo un margen de seguridad del doble, y teniendo en cuenta que habría que añadir otros elementos como círculos líticos, castillos altomedievales, poblados neolíticos o cualquier otro tipo de yacimientos, podríamos suponer finalmente que 20.000 hectáreas de franjas serían suficientes para proteger todo el patrimonio del monte

Otoño en O Courel. Foto: Xoán Piñón.

¿Podría sostenerse que gestionar o manejar el 1% de los montes para la protección del patrimonio resultaría excesivo, inapropiado o imposible de realizar?

Ya estamos tardando en afrontarlo entre todos: ciudadanía, propietarios, industria, gobierno y oposición, el deterioro del Patrimonio Cultural de nuestros montes, irreversible, supone la pérdida de múltiples oportunidades de desarrollo social, económico, turístico y cultural.

La institución de las franjas de protección del patrimonio en la ley de montes representaría un primer paso imprescindible para la creación de una auténtica infraestructura verde en las zonas periurbanas, rururbanas y rurales. Concretar las mejores vías para conseguir esto, mediante sanciones, compras, subvenciones, compensaciones, expropiaciones agrupaciones, concentraciones, asociacionismo, esponsorización, certificaciones forestales, custodia del territorio, o cualquiera otra herramienta que pudiera emplearse es una cuestión metodológica a resolver.

Y qué decir de la incidencia de la despoblación del territorio sobre la conservación del patrimonio, que además de conllevar el abandono de la vigilancia y la custodia del territorio rural, de sus montes y bosques, de su mantenimiento y de todas las acciones de cercanía, supone la ruina inminente de los conjuntos de arquitectura popular de las aldeas, así como de las iglesias parroquiales y de las capillas, que tradicionalmente mantienen los vecinos con gran amor por lo suyo, independientemente del compromiso religioso, motivados por un sentido de pertenencia a las comunidades rurales.

gallego, lo que en definitiva significa tan solo el 1% de la superficie total de monte en Galicia.

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PREMIOS HISPANIA NOSTRA A LAS BUENAS PRÁCTICAS EN LA CONSERVACIÓN DEL PATRIMONIO CULTURAL Y NATURAL

2017 CATEGORÍAS

• intervención en el territorio o en el paisaje • conservación del Patrimonio como factor de desarrollo económico y social • señalización del Patrimonio

Presentación de candidaturas hasta el día 31 de marzo de 2017


PUNTOS CARDINALES

El bosque de las miradas. Toda las fotos del artículo pertenecen al autor del mismo y han sido tomadas en los sotos de Aranjuez.

El bosque de las miradas alfonso segovia montoya Arquitecto

Han transcurrido cinco años, largos, desde que la sección “Puntos Cardinales” entrara a formar parte del contenido de la revista Hispania Nostra, en su defensa del Patrimonio Cultural y Natural de España. Un tiempo en el que, como redactor de la Sección, debo reconocer, de todo corazón, haber sido depositario de una generosa libertad de elección en los temas tratados y en la forma de afrontarlos. Una independencia que incorporaba, a modo de compensación, la

obligación de mantener despierta la intuición, desarrollar la capacidad de investigación e introspección y trabajar en equipo, sin renunciar por ello a la imaginación y a cierta dosis de improvisación, tan desasosegante como habitual en el mundo editorial. Todos estos elementos han formado la derivada de la que se extraía ese producto final, de inevitable carácter individual y acumulador de una energía que, como es bien conocido, no se destruye, sino que se transforma.

Sirvan estas reflexiones, “a toro pasao”, como preámbulo necesario para exponer lo que ahora corresponde: realizar esas transformaciones que, sin destruir, nos abran a nuevas perspectivas. Una de las posibles es hacer el recorrido de manera inversa, para avanzar desde lo individual hacia lo colectivo, sumando voluntades. La naturaleza muestra, de manera ejemplar, numerosos procesos de esa relación vital entre lo singular y lo plural, entre el conjunto y sus ele59


PUNTOS CARDINALES

Clamando al cielo.

Las hojas vivas.

mentos. Los árboles –tema de fondo para este número de la revista Hispania Nostra– ofrecen modelos muy significativos, tanto si son protagonistas aislados del paisaje como si se asocian en forma de bosques, cultivos o plantaciones de carácter ornamental, pues, en cualquiera de estas situaciones, manifiestan ese ponderado equilibrio, entre renovación y estabilidad, que les permite crecer y culminar obje-

tivos, como seres vivos, útiles y en evolución. Ellos son el paradigma perfecto de lo que llamamos Patrimonio y una referencia para indicar el camino que orienta hacia su conservación. Árboles expresivos, que se lamentan ante las heridas del tiempo y las que le infringe el hombre –unas veces para su aprovechamiento y, otras, para su avaricia– reaccionando con vigor ante podas y talas, como males necesa-

Corazón partío.

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rios para su evolución, pero que mueren cuando sufren abandono y desprecio. En cualquier circunstancia, el árbol nunca calla y siempre nos da su respuesta. Ahora, en estas páginas, son ejemplo vivo de la evolución que pretende la revista, al abrirse a la participación de quienes ponen la mirada en ella y se sienten identificados con sus planteamientos. Desde Hispania Nostra se considera imprescindible la aparición de sus socios, así como de aquellos amigos, colaboradores externos, que irrumpan en este nuevo escenario para aportar formas distintas de expresión, como nuevas ramas de ese árbol, administrador de sonidos, que habla con voz propia cuando lo agita el viento o cuando alberga pájaros en su copa, como hojas musicales, vivas y en continuo movimiento. Para ellos se abre esta convocatoria. Un espacio cotidiano de intercambio reflexivo sobre la actual realidad del Patrimonio, donde poder ofrecer miradas activas –compuestas de imágenes y palabras– que superen la individualidad de cada una de esas formas de expresión. No es cuestión de mostrar una imagen que deja sin palabras, ni emular al poeta dicien-


do “palabra sobre palabra”, sino buscar ese equilibrio preciso, en el que la suma de “ver” un texto y “leer” una imagen nos adentra en el contexto, despierta la imaginación y provoca admiración. A través de esta nueva sección de la revista, se propondrá un tema concreto para cada número, al que deberán ajustarse los participantes enviando una imagen y un texto breve que colabore a la reflexión y el conocimiento de nuestro Patrimonio Cultural y Natural, pues, para llevar adelante la tarea de preservarlo, es preciso contar Con el concurso de todos. Trimestralmente, se realizará la selección de dos documentos, entre los aportados, que serán publicados en la revista y la página web, participando en un concurso anual, premiado con la suscripción gratuita para la Asocia-

Con el concurso de todos.

ción Hispania Nostra durante el año siguiente. Por mi parte, solo queda despedirme del mirador anterior, donde me asomaba a ver los Puntos Cardinales, para ocupar un observatorio

distinto, desde el que mirar y admirar los “autógrafos” de los nuevos colaboradores de esta sección de la revista. Ellos serán los árboles que sí dejan ver el bosque. El bosque de las miradas.

CON EL CONCURSO DE TODOS Bases del concurso • Cada número de la Revista Hispania Nostra contendrá la convocatoria de ese trimestre, especificándose el tema y la fecha última de recepción de los envíos. • Los concursantes deberán remitir a la dirección de correo socios@hispanianostra.org una fotografía, con una resolución mínima de 3MG, y un texto vinculado a la misma, en formato Word, de 350 palabras, aproximadamente. • Los dos envíos seleccionados en cada número trimestral entrarán en una elección final anual, siendo el jurado el Comité de Redacción de la revista. El ganador obtendrá una suscripción anual a la Asociación Hispania Nostra. Para la presente convocatoria el plazo máximo de recepción de envíos será el 15 de marzo. Tema para la 1ª convocatoria: “El patrimonio del silencio” Con el transcurso del siglo XXI, han aparecido numerosas voces reivindicando que se valoren, adecuadamente, diversos elementos patrimoniales del siglo XX, hasta ahora poco considerados o dejados en una especie de injusto limbo del olvido cultural, a la espera de que les llegue la simbólica cifra de los cien años de antigüedad. Sin embargo, si algo caracterizó el siglo pasado fue la velocidad con la que se sucedían los acontecimientos y la alteración del sentido del tiempo, acortando la fecha de caducidad de un presente en continua renovación. La técnica y sus consecuencias: las máquinas, colaboraron a ese vértigo, que vino acompañado de un efecto indeseable: el ruido. Emitido por el tráfico de automóviles, trenes y aviones, por aparatos de climatización y maquinaria de obras públicas e industrias, por sirenas y alarmas de seguridad... todo es ruido. También lo es el ruido intangible, mediático y político. Incluso en las imágenes digitales existe ruido. Algo que la tecnología se ha ocupado de consolidar a través de innumerables artefactos –generadores de nuevos sonidos– incorporados a nuestra vida cotidiana con tal grado de agresividad, que plantea la necesidad de incluir un elemento más, en esa larga lista del Patrimonio Inmaterial a preservar: el SILENCIO. No solo como un bien en sí mismo, sino como imprescindible compañero de todo nuestro Patrimonio Cultural y Natural. Con este interesante y complejo tema de reflexión, se inicia la nueva andadura.

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HISPANIA JOVEN

Ovejas merinas en un puerto de Vegarada (León) donde el abandono del uso tradicional está favoreciendo la pérdida de calidad de los pastizales y proliferación del matorral.

Las razas y paisajes ganaderos Un Patrimonio Natural y Cultural gravemente amenazado elena velado alonso Doctoranda Fundación Tatiana PGB, área de Ecología. Universidad de Alcalá

Si hubiera que escoger un término para definir la época actual probablemente el más adecuado a elegir sería el de “cambio”. La actividad humana sobre la Tierra ha alcanzado una magnitud tal que está produciendo una serie de cambios que ponen en riesgo la estabilidad y resiliencia (capacidad de un sistema de volver al estado inicial tras una perturbación) del sistema-mundo. El cambio climático, la pérdida de biodiversidad, la extinción masiva de especies, los cambios de uso de la superficie terrestre y la alteración de los ciclos bio-

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geoquímicos son una realidad que supone un deterioro trascendental de las bases materiales de la vida y de la biosfera tal como ha llegado hasta nuestro tiempo. Estas transformaciones a gran escala no solo están afectando a los componentes biofísicos y alterando los ecosistemas, sino que repercuten en los sistemas socioeconómicos. En conjunto determinan lo que se conoce como Cambio Global. Este proceso iniciado hace ya unos siglos, se consolidó a raíz de la revolución industrial y la extensión de esta por los diversos países. En las

últimas décadas, en el seno del proceso de globalización se ha intensificado, aún más, la repercusión de la actividad humana en el planeta. En el ámbito agrario, la concepción productivista de la agricultura se extendió mediante la Revolución Verde en las décadas de los años 50 y 60 del siglo XX. Ello supuso un cambio de la autosuficiencia y los ciclos demográficos propios del campesinado, hacia la dependencia de insumos externos y de los mercados globales de la agricultura industrial. A esto se ha sumado en las últimas décadas, la reestructu-


ración de los sistemas alimentarios mundiales debido a la globalización: la liberalización de los mercados alimentarios, aumento de la especulación financiera, un creciente dominio de las empresas transnacionales y una concentración de la producción y la distribución de alimentos. Todos estos cambios han tenido un efecto considerable en España, país con una actividad agraria muy importante. La Península Ibérica posee gran diversidad de paisajes, condicionados tanto por la geografía como por el clima, con diferencias estacionales muy marcadas. La existencia de amplias mesetas rodeadas por una extensa orografía con altas cumbres, así como su situación entre la zona climática templada y el cinturón subtropical de altas presiones en el extremo occidental europeo, determinan una gran variabilidad en la distribución de las lluvias, la duración y dureza de las heladas invernales y una menor o mayor pronunciación de la sequía estival. Todo ello limita la disponibilidad de recursos y ha potenciado, junto con procesos histórico-culturales, una gran diversidad de usos tradicionales de recursos, adaptación de especies vegetales y domesticación de razas ganaderas autóctonas. Estas últimas teniendo una importancia significativa dado que su conservación hasta los años 60 implicaba la mayor diversidad genética animal de Europa occidental. Además, en España, la ganadería ha tenido históricamente un papel relevante en la configuración de paisajes con alto valor natural y cultural, debido al uso racional de los recursos locales disponibles. La trashumancia puede servir de ejemplo; con un sistema pastoral, basado en desplazamientos pautados del ganado, para el aprovecha-

miento de zonas complementarias en las épocas de máxima productividad de los pastos, usando principalmente la raza merina, adaptada a caminar grandes distancias para la producción de lana fina. Sin embargo, los cambios acontecidos en el sistema agroalimentario de las últimas décadas (previamente descritos) han producido en España simultáneamente el abandono de las zonas menos productivas y de difícil acceso y la intensificación, especialización y uniformidad de mucha parte del espacio agrario. Ello está poniendo en grave riesgo el patrimonio que suponen las razas autóctonas y los paisajes culturales a ellas asociados. Patrimonio, además, estratégico para enfrentar la época de inestabilidad que se avecina. El proyecto Evaluación de los Ecosistemas del Milenio (2012) puso de manifiesto que aproximadamente el 80%de las razas autóctonas españolas se encuentran amenazadas de extinción, con perspectivas de recuperación complejas, debido a la pérdida de aptitudes y la falta de competitividad en el marco actual del sistema agroalimentario. Por todo ello, el desarrollo de una gestión ganadera, integrada y sostenible, es imprescindible para

salvaguardar el patrimonio gravemente amenazado que suponen las razas y los paisajes ganaderos. Los sistemas productivos tienen un papel central a la hora de promover la conservación de este patrimonio Esto es debido a que actúan como eslabón intermediario entre los inductores del cambio (presiones del mercado globalizado, políticas públicas) y el sistema ecológico (base material limitante). Son, por tanto, fundamentales para asegurar la estabilidad de los ecosistemas y la conservación de la biodiversidad. En el pasado los sistemas de producción ganadera favorecieron la configuración de paisajes en los que el manejo de su estructura y la biodiversidad fueron determinantes en la administración de los recursos de manera sostenible, asegurando el futuro del grupo humano responsable de su gestión. Hoy, es necesario que no se aplace más el desafío de potenciar sistemas que aseguren la conservación del capital natural y cultural asociado a las razas ganaderas autóctonas, respondiendo a las necesidades del siglo XXI, asegurando el derecho a alimentos sanos y de calidad, culturalmente adecuados, producidos de manera sostenible y socialmente justa.

Vaca de la raza autóctona berrenda en colorado en una dehesa que limita con un paisaje dominado por el cultivo intensivo de olivares en el municipio de la Carolina, provincia de Jaén.

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ASOCIACIONES

Bosques sin Fronteras Bosques sin Fronteras es una asociación sin ánimo de lucro que trabaja desde el año 2003 por la mejora, conservación y divulgación de los árboles singulares, trabajando con distintos organismos nacionales e internacionales. Acabamos de redactar un texto que creemos puede servir a los lectores para conocer nuestro trabajo y actividades.

Manifiesto por los árboles “Reunidos hoy, 30 de noviembre de 2016, en Pozuelo de Alarcón, representantes públicos y privados del I Foro de bosques urbanos celebrado en el Centro de Recursos para la Educación Ambiental y la Sostenibilidad y teniendo como testigos a estos escolares que nos acompañan y que algún día serán el futuro de nuestra sociedad, manifestamos: • Los árboles son seres vivos fundamentales para el equilibrio de nuestro planeta. Son auténticas islas ecológicas y aliados en nuestras vidas dentro de las ciudades. Mejoran nuestro medio ambiente y la salud de los ciudadanos, proporcionando oxígeno, fijando CO2 y partículas contaminantes, reteniendo la erosión y la humedad y

facilitando un entorno más agradable y favorable para el ser humano.

trabajo para la clonación y creación de bancos de germoplasma

• Los árboles son seres vivos con necesidades que debemos cubrir, sobre todo en las ciudades, donde el entorno es mucho más agresivo para los árboles. Es preciso dotarles del espacio, del agua y aire necesarios para su crecimiento y supervivencia. Dotar a las ciudades de árboles sanos debe ser una prioridad del ser humano para conseguir los máximos beneficios de estos seres vivos.

• Los bosques urbanos son imprescindibles en las ciudades pues mejoran el bienestar y las condiciones de salud de los ciudadanos, ofrecen valores recreacionales y ecológicos y constituyen un oasis de diversidad biológica en las ciudades. Pero por las especiales condiciones climáticas de nuestro territorio es preciso buscar técnicas de implantación de bosques urbanos más respetuosos y sostenibles con el entorno.

• Los árboles y arboledas singulares poseen un valor genético incalculable, ya que son, en muchos casos, únicos representantes de antiquísimas formaciones vegetales que existieron hace ya cientos de años. Es preciso desarrollar protocolos de

• La construcción de los espacios arbolados debe ser comprendido y abordado estratégicamente tanto desde el punto de vista físico como social. Es necesario implementar la participación social en los proyectos de reforestación urbana para encontrar una adecuada sostenibilidad de los proyectos a lo largo de los años. Esto permitirá promover una mirada integral y multidimensional sobre el territorio • No se puede conservar aquello que no se conoce. Desarrollar campañas de educación en torno al árbol debe ser una de las prioridades de nuestra sociedad. En este sentido, los bosques urbanos y arboretos pueden convertirse en espacios con un alto interés educativo, donde poder desarrollar estas labores de difusión. Los abajo firmantes de este manifiesto recuerdan la necesidad de tener en cuenta estas medidas por la importancia que tienen en la salud de nuestras ciudades y en el mantenimiento de nuestro planeta”. www.bosquessinfronteras.es proyectos@bosquessinfronteras.es

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AGENDA

reutilización del patrimonio arquitectónico, urbanístico, así como paisajes culturales e industriales, todo ello desde una perspectiva interdisciplinar, científica y global. El congreso aborda cuestiones metodológicas, técnicas, académicas o proyectuales, sobre la documentación, la conservación, la reutilización y la recuperación del patrimonio arquitectónico, urbanístico o paisajístico. www.reusogranada.com

CONGRESOS y seminarios V Congreso Internacional de Historia de la Arqueología y IV Jornadas de Historiografía de la Arqueología SEHA-MAN Madrid, del 20 al 22 de marzo de 2017 Organizan: Sociedad Española de Historia de la Arqueología (SEHA) y Museo Arqueológico Nacional (MAN Congreso dedicado al tema “Arqueología de los museos: 150 años de la creación del Museo Arqueológico Nacional”, conmemorando la creación de este museo y el establecimiento de la red de museos provinciales, y se plantea como una reflexión sobre el papel de los museos arqueológicos, y de manera particular del Museo Arqueológico Nacional, en el desarrollo de la arqueología y la museología españolas de los últimos 150 años. www.mcu.es

V Congreso Internacional sobre documentación, conservación y reutilización del patrimonio arquitectónico y paisajístico Granada, del 18 al 21 de octubre de 2017 Organizan: E.T.S. de Arquitectura y la Fundación General Universidad de Granada – Empresa, en colaboración con la E.T.S. de Arquitectura de Madrid y l’Universitá degli Studi di Firenze ReUSO es un prestigioso congreso internacional que reúne a investigadores de los cinco continentes en torno a la

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I Simposio Nacional sobre Documentalismo del Patrimonio Histórico y Medioambiental (SICP 2017) Granada, del 8 al 10 de mayo de 2017 Organizan: Departamento de Mineralogía y Petrología de la Universidad de Granada e Instituto de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de la Fundación CICOP

La Corte de las Letras. Miguel de Cervantes y el Madrid de su época Aunque Cervantes recorre un sinfín de lugares desde su nacimiento en Alcalá de Henares, en el año de su fallecimiento, 1616, llevaba viviendo en Madrid diez años considerados de los más prolíficos de su carrera como autor de éxito y mérito. Su permanencia en la Villa y Corte, por tanto, no fue casual. La historia de la ciudad en este periodo y las relaciones entre Cervantes con Madrid y con otros escritores como Francisco de Quevedo, Lope de Vega o Calderón de la Barca, con los que comparte ciudad y época, se ven reflejadas en esta muestra. Madrid. Imprenta Municipal - Artes del Libro Hasta el 23 de abril de 2017 www.madrid.es/imprentamunicipal

El simposio de fotografía y documentalismo del patrimonio histórico y medioambiental es una reunión científica de ámbito nacional, con el común objetivo de profundizar en las relaciones existentes entre el patrimonio histórico y medioambiental; y su cada vez más fundamental documentación fotográfica, virtual e histórica. www.imagendelpatrimonio.es

EXPOSICIONES Sorolla en París Una exposición que recorre la historia del reconocimiento internacional de Sorolla, desde su primer viaje a París, con tan sólo veintitrés años, hasta su triunfo en las grandes exposiciones colectivas y su consagración definitiva en su gran exposición individual en la Galería Georges Petit de París en 1906. Se narra la historia de este triunfo a través de las pinturas que marcan los hitos de su carrera internacional. De forma paralela, se descubre la evolución del pintor, desde sus primeros trabajos de carácter social hasta las experimentaciones de luz y color en el mar. Madrid. Museo Sorolla Hasta el 19 de marzo de 2017 museosorolla.mcu.es

Obras maestras de Budapest. Del Renacimiento a las vanguardias El Museo de Bellas Artes de Budapest, fundado en el siglo XIX, cuenta con extensas colecciones de pintura antigua y moderna, obra sobre papel y escultura. Por su parte la Galería Nacional de Hungría es un museo nacional oficialmente establecido en 1957, aunque en realidad data de 1802, y está dedicado a obras de arte húngaras. El conjunto que se exhibirá en Madrid reflejará el perfil de los fondos de ambas instituciones a través de pinturas, esculturas y dibujos de grandes artistas como Durero, Rafael, Annibale Carracci, Leonardo da Vinci, Peter Paul Rubens y españoles como Velázquez y Murillo. También incluirá una magnífica selección de obras de artistas húngaros de la colección de la Galería Nacional de Hungría como Károly Ferenczy y Sándor Bortnyik. Madrid. Museo Thyssen-Bornemisza Del 18 de febrero al 28 de mayo de 2017 www.museothyssen.org


Revista Hispania Nostra nº 25  

¿España arboricida?

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