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“Maldita sea, la poesía me ha hecho un desgraciado”, que Cañas publicó el 30 de junio de 2016 en la revista digital FronteraD, y que cumple un papel digamos “testamentario” para proclamar que él, a partir de ahora, ya no va a escribir más poemas. En el artículo, y no en el libro, Dionisio reproducía un email que me envió confesándome: “He decidido que a partir del año próximo no voy a escribir más poesía y, quizás, más de nada”, a lo que yo le respondí que no me fiaba del todo de ese objetivo, replicándole: “No te hago mucho caso, querido Dionisio, porque los propósitos y decisiones que expresamos en el sentido de dejar de escribir, no tienen, empíricamente, mucha consistencia. Decimos eso pero seguimos escribiendo”. La fábula de “La Noche de Europa”, primera sección del libro, en la que vamos a centrar esta presentación, está fuertemente ligada al mensaje de la obra de María Zambrano La agonía de Europa, de la que muy asiduamente Dionisio adosa copiosas citas en el corpus de su alargado y elocuente poema. En este libro, escrito en 1940 y cuya primera edición está datada cinco años más tarde, durante su exilio en Buenos Aires, Zambrano alude a la decadencia de Europa, ese secreto tan divulgado; una Europa que se ha creído siempre victoriosa, a pesar de sus estrepitosas derrotas en su sangrante territorio. Una Europa que ha enredado su pensamiento acabando henchida en la soberbia y engendrando mucho rencor en una angustia negada a serenarse. Una Europa siempre muriendo, con

posibilidad de resucitar, pero nunca muerta del todo, manteniendo casi siempre un estado agónico. Una Europa que, según diagnostica María Zambrano, no padece violencia sino que ella misma es violenta; una violencia siempre latente que intermitentemente estalla. Para Zambrano, la violencia europea nace con la Historia: “La Historia de Europa es la historia de esta violencia de la historia”. Y así como en otras civilizaciones, en otros continentes, el ideal es desnacer, disolverse después de la existencia, en Europa, en esta Europa histórica, siempre el afán es renacer.

María Zambrano parece no conceder a Grecia la condición de fuente, base de los matices que conforman Europa. La antigua Grecia no elogiaba el hecho de haber nacido y, sin embargo, Europa, nacida en el cristia-

Heteronima n03  
Heteronima n03  

Revista de creación y crítica editada por la Facultad de Filosofía y Letras de Cáceres (España)

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