Page 73

mandé sin la menor esperanza, pero tuve la suerte de que, según supe después, el libro gustara a una parte del jurado. El premio suponía, de nuevo, la publicación, y nada menos que en una editorial como Hiperión, que ha sido la más importante de poesía en este país durante muchos años. A partir de entonces, Hiperión me pedía los libros que iba escribiendo, y no he tenido nunca que luchar por la publicación de mi trabajo; así que solo puedo decir que he sido enormemente afortunada. Sé que muchos compañeros de pasión abandonan en sus comienzos porque no encuentran manera de dar salida a sus libros. Sigamos con el tronco. Siempre se te ubica en los marbetes de la poesía del silencio y siempre se te relaciona con el magisterio de José Ángel Valente. Después de tantos libros y de haber escuchado tantas veces estas etiquetas, ¿dónde sitúas tu voz poética? ¿Te sientes cómoda en una estética determinada? Es muy difícil que uno pueda juzgar con acierto su trabajo. No me incomoda en absoluto que se me considere “poeta del silencio”, porque los principios (supuestos principios) de esta “etiqueta” no me son para nada ajenos y, en general comulgo con una idea de la poesía exigente, que se basa en una exploración en los límites del lenguaje y en experiencias extremas del espíritu y de la “expresión” de esas experiencias. Pero creo que, sobre todo en mis últimos libros, mis poemas han derivado también hacia otros modos de expresión, que nos sabría si calificar de “expresionistas”. En fin: el reduccionismo y el simplismo de las etiquetas creo que

induce a mucha confusión, pero puede, también, ayudar a abordar la lectura de un poeta. Lo mejor es partir de ellas, para, una vez que se conoce a un poeta, negarlas.

comulgo con una idea de la poesía exigente, que se basa en una exploración en los límites del lenguaje Más allá de los nichos críticos, ¿qué influencias, quizás menos reseñadas por tus exégetas, destacarías? ¿Coinciden plenamente tus gustos como lectora y tus referentes como creadora? Me influyen, para bien o/y para mal, por afección, emulación y también por rechazo, (se aprende tanto de lo que uno admira, como de lo que detesta: es casi más importante saber qué no quieres hacer que saber hacia dónde quieres ir) todo lo que leo. En los últimos años me han marcado especialmente poetas anglosajones como William Carlos Williams, A. R. Ammons, Elisabeth Bishop, Louise Gluck o Anne Carson. Podría decirse que tu voz poética es reconocible y sólida, de una trayectoria coherente y compacta. También lo ha sido tu devenir editorial, publicando durante casi dos décadas con el mismo sello. No todos los poetas mantienen, precisamente, una apuesta metapoética tan estable. ¿Crees que es una cuestión de ‘convicción’ en la propia voz poética? No sé qué “imagen” ofrecen mis poemas, mi trayectoria. En algún lugar he escrito que para escribir hace falta una extraña mezcla entre inseguridad, incertidumbre, dudas sobre uno mis-

Heteronima n03  

Revista de creación y crítica editada por la Facultad de Filosofía y Letras de Cáceres (España)

Heteronima n03  

Revista de creación y crítica editada por la Facultad de Filosofía y Letras de Cáceres (España)

Advertisement