Page 55

al acecho de un ser que no conoceremos. La hilera de árboles da paso a un muro. Sobre la piedra continúan los nombres olvidados de la Historia. Seguís siendo ellos, porque en eso consiste el presente: unir piezas sueltas y dar inicio a un nuevo viaje. El coche se detiene en un campo casi vacío. Los alambres se extienden y los perdéis de vista. Varias torres de vigilancia. cercan vías y pabellones. Un vagón abandonado aún guarda en su interior algunos restos de equipaje. Las pocas ruinas que se mantienen os devuelven su incertidumbre. Las escaleras –cinco, seis peldaños – dibujan el vértigo y la nada. Es noviembre. La extensión verde rompe la simetría y deja todo fuera de plano. A lo lejos, los raíles desaparecen al cruzar una puerta. Cuando oscurece, queda un coche aparcado y dos hombres que observan. Seguirán allí, porque no existe otro lugar para ellos. Sólo unos faros que iluminan algo que, quizás con acierto, llamamos memoria. De Habitación en W (La Isla de Siltolá, 2014)

Heteronima n03  
Heteronima n03  

Revista de creación y crítica editada por la Facultad de Filosofía y Letras de Cáceres (España)

Advertisement