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y qué de Palacios es algo que, como lector, me resulta tremendamente sugestivo. Sin duda, no estamos ante la típica monografía académica cuajada de notas al pie y excursos bibliográficos. Eso hay que reconocerlo. En cuanto a su contenido, el trabajo de Palacios-Carriedo ofrece lo que promete: un relato interpretativo y parcial –intencionadamente parcial– de la poesía española escrita en las décadas en que el autor de Poema de la condenación de Castilla ejerció como poeta: los Cuarenta, los Cincuenta, los Sesenta y los Setenta. Esto es: los años en los que en España el poder fue detentado por el general Franco. Y digo Palacios-Carriedo porque, a medio camino entre la investigación y su artefacto discursivo –¿a medio camino o con un pie en cada senda?–, el primer miembro del binomio procura ser siempre congruente con su propuesta. A cambio, en el momento en que Palacios decide relatar aquellas cuatro décadas de intensa creación poética desde el punto de vista de uno de sus protagonistas, asume ciertos condicionantes formales, algunos verdaderamente complejos de resolver. El principal, a mi juicio, el hecho de que las memorias de Carriedo se fechan – imposible fecharlas más allá– el 2 de septiembre de 1981, apenas cuatro días antes de su muerte. Con ello, lógicamente, Palacios-Carriedo no puede asumir lecturas críticas posteriores a las publicadas en 1981. Ello implica, por ejemplo, que Palacios-Carriedo recoge las opiniones de referencias para el periodo como Guillermo Carnero o Fanny Rubio, por ejemplo, pero no así otras lecturas posteriores, por influyentes que hayan sido. O al menos, ¡ojo!, no puede recogerlas de manera explícita, en ese ensayo firmado por el Carriedo apócrifo, ya que en una bibliografía final si se alega el manejo de fuentes y ensayos recientes. Ahora bien, ¿cómo integrar estas lecturas posteriores a 1981 en las “opiniones” de Carriedo? Sin duda, con mucho tacto y mucha precaución. Y sí: en un complicado ejercicio de equilibrismo, Amador Palacios logra salir decentemente airoso, a pesar de que, como decimos, no es pequeña limitación “detenerse” en 1981. Sobre todo porque, y este es el valor que más le agradezco al trabajo de Amador, airea bastante la visión del panorama poético español durante el franquismo –que no equivale, como el propio Palacios recoge, a la posguerra, término que por fuerza no puede abarcar cuarenta años de desarrollo–. Palacios contribuye así –no es el único, a dios

Heteronima n03  
Heteronima n03  

Revista de creación y crítica editada por la Facultad de Filosofía y Letras de Cáceres (España)

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