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30 Del 09 al 15 de junio de 2012

Gente Caribe

GC E L DIVÁ N V I RT UA L

El amor y la indiferencia uno de estos pedidos, para algunos, Isabel Prado Misas* consiste en creer que el amor es adivino, por lo cual no es necesario expresar los deseos, lo que dolió, lo que gustó. De ahí la indiferencia como castigo, porque entendiendo la relación en la no diferencia suponiendo que los dos son uno, las ás vale la indiferencia, palabras, las explicaciones sobran. un consejo que segui- Una fantasía que, cuando se sostiemos cuando queremos ne, termina en un gran odio. castigar al que nos hieCastigar con la indiferencia imre, y muy común, por lo cual pocas plica un interés, porque si se quiere veces se cuestiona ya que tenemos castigar, todavía se está interesado. la tendencia a creer que si algo goza Una forma de ejercer poder, creer del consenso es verdadero y bene- que ante el alejamiento el otro caeficioso. rá rendido, una maniobra en la que, Pero ya sabemos que mostrarse la mayoría de las veces, se sale mal indiferente no pasa de un mostrar- librado. se, un enorme esfuerzo, además. Una supuesta indiferencia que Lo que indica que de indiferente también es miedo. Miedo a encarar no tiene nada, sólo de dientes para lo que no se quiere saber, a que la afuera por lo cual la mordedura va verdad aparezca sin velos, a soporpor dentro, y sí que duele, porque tar la pérdida, por lo cual se abannegarnos a decir lo que sentimos y dona la partida antes de terminado pensamos, someter la propia pala- el juego que, cuando es repetitivo, bra a un mutismo voluntario, en- dice mucho de lo que desconoceferma. mos de nosotros mismos. Posición que se sustenta en el orEl amor pide amor, palabras, exgullo, en el malentendido de que es plicaciones, entrega. También da, humillante dejar ver lo que se sien- el silencio cuando ya no hay nada te, confundiendo ser sensible con que decir, la verdadera indiferenser débil y, creyendo que ser fuerte cia porque ya no está. Que no es un es negar los sentimientos, no sólo arma, ni un látigo para hacer sufrir, a los demás, también a sí mismo. un daño, en especial para el que lo Una imposición dolorosa, porque usa, porque al amor verdadero no la demostración de los afectos es lo se va armado. que nos hace sentir vivos. Del amor nadie puede dar cáteUna forma de pensar tan frecuen- dra, es tan misterioso como la vida te que tiene su razón de ser en la ne- y nos confunde en sus caminos, uno cesidad que tenemos de defender- de ellos, no distinguir entre la dignos del dolor que el otro nos puede nidad y la manipulación, entre los causar. Porque es verdad que en el ruegos y hablar con la verdad, pero mundo del amor no todo es color quién puede juzgar cómo se ama, de rosa y trae sus espinas, pero, ¿ne- sólo cada uno lo sabrá. GC garlo ayudará? Muchos dirán que sí, que es preferible salir airoso, ileso, que no se vea lo que hace sentir. Cuántos lazos afectivos se pierden así, cuando en ocasiones, el otro ni siquiera sabe lo que hizo y sólo se encuentra con una mudez impenetrable, insalvable. Con gestos, distanciamientos, y una espera en la cual debe saber sin que se lo digan, lo que hay detrás de ellos. *Psicoanalista Entre más se ama más se pide y isaprami@hotmail.com POR

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Revista Gente Caribe  

Carlos Mario Olivella ES PAPÁ Y CANTANTE VALLENATO, ADEMÁS ES DIRECTOR AÉREO DE UNA COMPAÑÍA. Páginas 16-17

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