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GRANDES POEMAS DE GRANDES POETAS PARA MIS QUERIDOS GRANDES POETAS DE 7ยบ GRADO 2013

ยกLES DESEO LO MEJOR A CADA UNO DE USTEDES! ยกLOS QUIERO! SILVIA


(LA PROFE DE INFORMÁTICA)

Mario Benedetti Táctica y estrategia Mi táctica es mirarte aprender como sos quererte como sos mi táctica es hablarte y escucharte construir con palabras un puente indestructible mi táctica es quedarme en tu recuerdo no sé cómo ni sé con qué pretexto pero quedarme en vos mi táctica es ser franco y saber que sos franca y que no nos vendamos simulacros para que entre los dos no haya telón ni abismos mi estrategia es en cambio más profunda y más simple mi estrategia es


que un día cualquiera no sé cómo ni sé con qué pretexto por fin me necesites.

Mario Benedetti A tientas Se retrocede con seguridad pero se avanza a tientas uno adelanta manos como un ciego ciego imprudente por añadidura pero lo absurdo es que no es ciego y distingue el relámpago la lluvia los rostros insepultos la ceniza la sonrisa del necio las afrentas un barrunto de pena en el espejo la baranda oxidada con sus pájaros la opaca incertidumbre de los otros enfrentada a la propia incertidumbre se avanza a tientas / lentamente por lo común a contramano de los convictos y confesos en búsqueda tal vez de amores residuales que sirvan de consuelo y recompensa o iluminen un pozo de nostalgias se avanza a tientas / vacilante no importan la distancia ni el horario ni que el futuro sea una vislumbre o una pasión deshabitada a tientas hasta que una noche se queda uno sin cómplices ni tacto y a ciegas otra vez y para siempre se introduce en un túnel o destino que no se sabe dónde acaba.


Mario Benedetti No te salves No te quedes inmóvil al borde del camino no congeles el júbilo no quieras con desgana no te salves ahora ni nunca no te salves no te llenes de calma no reserves del mundo sólo un rincón tranquilo no dejes caer los párpados pesados como juicios no te quedes sin labios no te duermas sin sueño no te pienses sin sangre no te juzgues sin tiempo pero si pese a todo no puedes evitarlo y congelas el júbilo y quieres con desgana y te salvas ahora y te llenas de calma y reservas del mundo sólo un rincón tranquilo y dejas caer los párpados pesados como juicios y te secas sin labios y te duermes sin sueño


y te piensas sin sangre y te juzgas sin tiempo y te quedas inmóvil al borde del camino y te salvas entonces no te quedes conmigo. Pablo Neruda Me gustas cuando callas Me gustas cuando callas porque estás como ausente, y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca. Parece que los ojos se te hubieran volado y parece que un beso te cerrara la boca. Como todas las cosas están llenas de mi alma emerges de las cosas, llena del alma mía. Mariposa de sueño, te pareces a mi alma, y te pareces a la palabra melancolía. Me gustas cuando callas y estás como distante. Y estás como quejándote, mariposa en arrullo. Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza: déjame que me calle con el silencio tuyo. Déjame que te hable también con tu silencio claro como una lámpara, simple como un anillo. Eres como la noche, callada y constelada. Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo. Me gustas cuando callas porque estás como ausente. Distante y dolorosa como si hubieras muerto. Una palabra entonces, una sonrisa bastan. Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.


Roberto Juarroz

Un amor más allá del amor por encima del rito del vínculo, más allá del juego siniestro de la soledad y la compañía. Un amor que no necesite regreso, pero tampoco partida. Un amor no sometido a los fogonazos de ir y de volver, de estar despiertos o dormidos, de llamar o callar. Un amor para estar juntos o para no estarlo, pero también para todas las posiciones intermedias. Un amor como abrir los ojos. Y quizás también como cerrarlos. El centro del amor no siempre coincide con el centro de la vida. Ambos centros se buscan entonces como dos animales atribulados. Pero casi nunca se encuentran, porque la clave de la coincidencia es otra: nacer juntos. Nacer juntos, como debieran nacer y morir todos los amantes.


Gustavo Alejandro Castiñeiras Poema de un Recuerdo Dime por favor donde no estás en qué lugar puedo no ser tu ausencia dónde puedo vivir sin recordarte, y dónde recordar, sin que me duela. Dime por favor en que vacío, no está tu sombra llenando los centros; dónde mi soledad es ella misma, y no el sentir que tú te encuentras lejos. Dime por favor por qué camino, podré yo caminar, sin ser tu huella; dónde podré correr no por buscarte, y dónde descansar de mi tristeza. Dime por favor cuál es la noche, que no tiene el color de tu mirada; cuál es el sol, que tiene luz tan solo, y no la sensación de que me llamas. Dime por favor donde hay un mar, que no susurre a mis oídos tus palabras. Dime por favor en qué rincón, nadie podrá ver mi tristeza;


dime cuál es el hueco de mi almohada, que no tiene apoyada tu cabeza. Dime por favor cuál es la noche, en que vendrás, para velar tu sueño; que no puedo vivir, porque te extraño; y que no puedo morir, porque te quiero.

Silvio Rodríguez Requiem Disfruté tanto, tanto cada parte, y gocé tanto, tanto cada todo, que me duele algo menos cuando partes, porque aquí te me quedas de algún modo. Ojalá nunca sepas cuánto amaba descubrirte los trillos de la entrega y el secreto esplendor con que esperabas un reclamo de amor que ya no llega. Anda, corre a donde debas ir, anda, que te espera el porvenir. Vuela, que los cisnes están vivos, mi canto está contigo, no tengo soledad. Si uno fuera a llorar cuando termina, no alcanzarán las lágrimas a tanto, nuestras horas de amor, casi divinas, es mejor despedirlas con un canto. Anda, corre donde debas ir, anda, que te espera el porvenir. Vuela, que los cisnes están vivos, mi canto está contigo, no tengo soledad.


Silvio Rodríguez La libertad Yo te quiero libre, libre y con amor, libre de la sombra pero amo del sol. Yo te quiero libre, como te viví, libre de otras penas y libre de mí. La libertad tiene alma clara y sólo canta cuando va batiendo alas, vuela y canta, libertad. La libertad nació sin dueño, y yo quien soy para colmarle cada sueño, y yo quien soy para colmarle cada dueño. Yo te quiero libre y con buena fe, para que conduzcas tu preciosa sed. Yo te quiero libre, libre de verdad, libre como el sueño


de la libertad. La libertad tiene alma clara... La libertad nació sin dueño... Yo te quiero libre y con buena fe... Yo te quiero libre, libre de verdad...

Silvio Rodríguez Te amaré y después Te amaré, te amaré como al mundo Te amaré aunque tenga final Te amaré, te amaré en lo profundo Te amaré como tengo que amar Te amaré, te amaré como pueda Te amaré aunque no sea la paz Te amaré, te amaré lo que queda Te amaré cuando acabe de amar Te amaré, te amaré si estoy muerto Te amaré el día siguiente además Te amaré, te amaré como siento Te amaré con adiós, con jamás Te amaré, te amaré junto al viento Te amaré como único ser Te amaré hasta el fin de los tiempos Te amaré y después, te amaré


Jorge Luis Borges Los justos Un hombre que cultiva un jardín, como quería Voltaire. El que agradece que en la tierra haya música. El que descubre con placer una etimología. Dos empleados que en un café del Sur juegan un silencioso ajedrez. El ceramista que premedita un color y una forma. Un tipógrafo que compone bien esta página, que tal vez no le agrada Una mujer y un hombre que leen los tercetos finales de cierto canto. El que acaricia a un animal dormido. El que justifica o quiere justificar un mal que le han hecho. El que agradece que en la tierra haya Stevenson. El que prefiere que los otros tengan razón. Esas personas, que se ignoran, están salvando el mundo.


Poemas