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AÑO L – FEBRERO 2013 – Nº 173

FEDERACIÓN DE LA INMACULADA MONJAS DOMINICAS TORRENT-VALENCIA (ESPAÑA)


Índice

Página

Poema: El pozo de agua viva Agenda Federal Cursillo en Córdoba (Argentina) La risa como expresión de fe – Año de la FE Desde Córdoba (Argentina) Vigilia de la Inmaculada en Torrent (Valencia) Abba, Padre Noviciado Federal- Mendoza (Argentina) Necrología M. Mª Jesús Franco- Catamarca (Argentina) Poesía: Déjame, Señor mío, mirarte a los ojos Han entrado en el gozo de Dios…

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__________________________________ Edita: Federación de la Inmaculada Concepción Apartado 20 46900 – TORRENT (Valencia) ESPAÑA IMPRIME: Federación de la Inmaculada Concepción Depósito Legal, V.733/1989 Febrero, 2013 E-mail: sfeinma@gmail.com Tel. 96-158 96 15

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El pozo de agua viva Salvador León Belén

Señor, llegar al pozo y encontrarte cansado, hambriento, allí sentado, siempre dispuesto a dar tu agua viva, siempre dispuesto a perdonar todos mis pecados. Llegar al pozo, Señor; yo con mi sed. Y poder volver de allí saciado, arrebatado por el calor del mediodía, pero salir con el alma refrescada. Llegar al pozo, Señor, con mi vergüenza, y descubrir allí que Tú me amas. Sentir el dulce alivio de mi culpa, sentir tu paz rodeándome el alma.

Dejar allí mi angustia y mi pecado cual cántaro que ya no vale nada. Dejar allí, en tus manos, mi cruel culpa y volver con la vida renovada. De rodillas, Señor, en este pozo, donde diste tu agua a la Samaritana, yo te pido de beber, Maestro amigo, Fuente de vida que sólo en Ti se halla. Y ya siento que mis pies corren ligeros, y que mi cántaro ya no pesa nada, y que mi boca se abre en alabanzas porque te encontré junto al pozo, esta mañana.

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AGENDA FEDERAL… ACTIVIDADES DE LA PRIORA FEDERAL - Del 18 de octubre al 23 de diciembre de 2012, realizó la visita oficial a las Comunidades de Argentina y Chile: Córdoba: 18 al 30 de octubre Concepción: 31 octubre al 6 de noviembre Catamarca: 7 al 13 de noviembre San Justo- Buenos Aires: 14 al 20 de noviembre Mendoza y Noviciado de Mendoza: 21 de noviembre al 1 de diciembre Copiapó: 2 al 9 de diciembre Santiago: 10 al 16 de diciembre Yerbas Buenas: 17 al 23 de diciembre - Presidió el 6º Consejo Federal del presente Sexenio, el día 23 de enero de 2013

PRIORATOS - Sor Carmen Gloria Guíñez Herrera, fue Postulada para el cargo de Priora en la Comunidad de Santiago (Chile), el día 9 de octubre. Aceptada la Postulación por la Congregación para los IVCSVA, comenzó su priorato el día 22 de diciembre. - Sor Milagros Magallón Usón fue Postulada para el cargo de Priora de su Comunidad de Albarracín (Teruel) el día 23 de noviembre. La Congregación para los IVCSVA aprobó su Postulación, comenzando su priorarto el 12 de enero de 2013. - Sor María de la Cruz Valeije Poulet, fue elegida Priora de su Comunidad de San Justo-Buenos Aires (Argentina), el día 19 de enero de 2013. - Sor Juana Mª Alfonso Pérez de Ciriza fue Postulada para el cargo de Priora en su Cdad. de Manresa, (Barcelona), el día 25 de enero de 2013. - Sor Mª Agustina Valenzuela Sanz, fue elegida Priora de la Comunidad de Santo Domingo-Zaragoza, el día 28 de enero de 2013. 3


TRASLADOS - Sor Mercedes Company, de Santa Mª del Pilar a Santo Domingo – Zaragoza, en octubre. - Sor Ana Mª Albarracin, terminado su servicio de Ecónoma Federal, quedó trasladada a la Comunidad de la Inmaculada-Torrent (Valencia), en octubre. - Sor Mª Carmen Horrillo, de Sant Cugat (Barcelona) a Esplugas (Barcelona), en diciembre. - Sor María Mora, de Yerbas Buenas-Linares (Chile) a Santiago (Chile), en diciembre. - Sor Margarita Ballarini, de São Roque (Brasil) a Copiapó (Chile), en diciembre . - Sor Mª del Rosario Ocaña, de Torredonjimeno (Jaén) a Torrent (Valencia), en enero de 2013. - Sor Mª Cristina Hernández, renovó su Traslado a Torrent (Valencia), en enero de 2013. Sor Cristina Buendía, se incorporó a su Comunidad de Xàtiva (Valencia), en octubre, desde Copiapó (Chile).

MOVIMIENTO VOCACIONAL Toma de hábito: - Natalia Beltramino, el día 28 de enero de 2013, en la Cdad. de San Justo-Bs.As. (Argentina). Profesión Temporal: - Sor Coreta Mwali, el día 15 de octubre de 2012, en la Comunidad de Daroca (Zaragoza). - Sor Stelamaris Mbula, el día 15 de octubre de 2012, en la Comunidad de Daroca (Zaragoza). - Sor Verónica Rosales, el día 2 de febrero de 2013, en la Comunidad de Yerbas Buenas-Linares (Chile).

Profesión solemne: - Sor María Montoliu, el 8 de diciembre, en la Comunidad de Paterna (Valencia).

Dejó la Vida Religiosa: - Sor Alejandra Álvarez, novicia de la Comunidad de Copiapó (Chile), en noviembre.

CELEBRACIONES Sor Norma de María Gallardo op, de la Comunidad de Córdoba (Argentina), celebró sus Bodas de Plata de Profesión el día 25 de noviembre, solemnidad de Cristo Rey.

OTRA NOTICIA Finalizada la Asamblea Federal en junio de 2012, la Priora Federal, Sor Mª Teresa de Jesús Gil Martínez op, envió a la Congregación para los Institutos de la Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica el “Informe del Sexenio 2006-2012”. El día 28 de diciembre se recibió una carta firmada el día 4 del mismo mes, en la que el Prefecto de la Congregación, Emmo. Cardenal João Braz de Aviz, estimó positivo dicho Informe y animó a proseguir con empeño en los fines de la Federación. Copiamos, a continuación, su carta. 4


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En el Consejo Federal celebrado el día 23 de enero en el Monasterio de la Inmaculada de Torrent (Valencia), sede de la Casa Federal, se ha nombrado a:

SOR ADRIANA Mª COLOMBRES TERÁN, actualmente Priora de la Comunidad de Concepción-Tucumán (Argentina),

VICARIA de la Priora Federal para Argentina y Chile.

SOR LUCÍA Mª PUIG LÓPEZ-GUZMÁN, hasta ahora Submaestra del Noviciado Federal,

MAESTRA del Noviciado Federal, en Mendoza (Argentina).

Las dos formarán parte, desde este momento, del Consejo Federal. Que el Señor bendiga y acompañe con su gracia este servicio federal tan delicado que se les encomienda. ¡Enhorabuena, hermanas!

Agradecemos a Sor Estela del Carmen Medina su entrega incondicional y generosa al frente del Noviciado Federal durante 9 años, lo mismo que a Sor Mª Ángeles Martínez, la anterior Vicaria, actualmente Ecónoma Federal.

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Cursillo en Córdoba (Argentina)

Del 22 al 27 de octubre se celebró en la Comunidad de Córdoba (Argentina), un Encuentro de formación en el que participaron 42 hermanas de todas las comunidades de Argentina y Chile, y en el que estuvieron presentes también la M. Federal, Sor Mª Teresa de Jesús Gil op, y su secretaria Sor Carmen Mª Martínez, op. El P. Jorge Scampini op, impartió las clases, que trataron sobre «La obediencia en la vida religiosa dominicana». La Comunidad de Córdoba, en el marco de su Año Jubilar, acogió fraternal y generosamente a todas las “cursillistas” que pudieron aprovechar no sólo las profundas explicaciones de Fr. Jorge sino también la convivencia alegre y cordial de las hermanas. Algunas de las hermanas que asistieron nos cuentan su impresión: 7


¿Tenías ilusión de asistir al Cursillo? ¿Por qué? Sor Graciela Mª Cazalá – Catamarca (Argentina)

Desde hace muchos años era mi gran ilusión que pudieran darse estos cursillos de formación permanente a nivel Federal, pues nos abre el horizonte de la fraternidad y bebemos doctrina de nuestros hermanos en la fe y carisma, comunicándonos y compartiendo nuestras experiencias. Personalmente, hablé varias veces con Madre Inmaculada Franco en sus visitas a la comunidad sobre la necesidad y conveniencias de estos encuentros; ella misma reconocía el bien que se recogía de estas reuniones que se hacían en España, a nivel federal, el conocimiento mutuo y enriquecimiento de cada monja. Ahora que esto va consolidándose cada vez más y es reconocido por todas nuestras comunidades como un medio más que nos ayuda en nuestra vida consagrada dominica, agradezco a Madre Federal, que siguiendo el deseo de nuestras monjas antecesoras, supo apoyar y acompañar estos días de oración, reflexión y convivencia, agradezco también a Madre Mª. Ángeles Martínez por la preparación de este encuentro, y a nuestras comunidades que con mucho sacrificio han hecho lo posible para que pudiéramos participar. Como saben, el tema elegido, siguiendo con el estudio de nuestras Constituciones, fue “la Obediencia”, iluminado con las reflexiones del P. Jorge Scampini op, verdaderamente muy enriquecedor. También fue muy bello el compartir con hermanas de otros monasterios, nacionalidades y edades. El ideal tan alto de nuestro Padre Santo Domingo que nos une y ayuda a caminar “por la más amplia libertad de los hijos de Dios…” es una vez más conocido, valorado y agradecido. Demos gracias a Dios, por tantos beneficios recibidos.

¿Los cursos de formación ayudan a profundizar en nuestra vida dominicana contemplativa?

Sor Mª Ángela Rodríguez- Concepción-T. (Argentina)

Son muy útiles e importantes para nuestra vida contemplativa, no hay lugar a dudas. “Ya que ayuda al conocimiento incesante e integral de la persona hasta su plena realización en Cristo”. 8


En ellos se nos abren nuevas puertas donde descubrimos tantas cosas nuevas y profundizamos lo que ya sabemos que nos ayuda a vivir con más radicalidad nuestra consagración. También en estos encuentros el corazón se ensancha al compartir días fraternos con tantas hermanas de otras comunidades, donde nos alegramos al descubrir que todas aspiramos a lo mismo, ser verdaderas hijas de Santo Domingo. Si todo esto lo sabemos aprovechar bien, lo podremos transmitir en nuestras comunidades, seguramente nos conducirá a la contemplación donde daremos gracias a Dios por su infinito amor. También a la Federación y a mi comunidad por brindarnos esta oportunidad. Que este Año de la Fe haga cada vez más fuerte nuestra relación con Cristo, el Amor, pues sólo en Él tenemos la certeza para mirar el futuro y la garantía de un amor auténtico y duradero.

¿Te llevas un buen recuerdo de este encuentro? Sor Mª Belén Zambrano- Mendoza (Argentina)

Cuando me dieron la pregunta: “¿Te llevas un buen recuerdo de este encuentro?” para que compartiera con todas ustedes en Unidas, lo primero que pensé en responder fue: ¡Qué alegría convivir los hermanos unidos! Una frase que se repitió mucho en el curso y que resonó fuerte en mi corazón fue también la de “Comunión de los santos”. Guardo entonces en el corazón un buen recuerdo de este encuentro, ya que se realizó en una comunidad que yo no conocía. Nuestras hermanas de Córdoba nos acogieron con mucho cariño y entrega. El hecho de que nos hayamos reunido en el marco de los 400 años de la fundación de este monasterio ha significado para mí algo maravilloso. El poder compartir con algunas hermanas, el reflexionar sobre el voto de obediencia con la ayuda del Padre Jorge Scampini, O.P., son otras tantas riquezas, juntamente con el diálogo que mantuvimos el primer día con Madre Federal sobre la Carta Apostólica del Santo Padre Benedicto XVI “Porta Fidei”. Precisamente, Madre Teresa nos invitaba a cuestionarnos cómo vivimos personal y comunitariamente nuestra fe. Queridas hermanas, gracias por su fraternidad. Así como María conservaba todas esas cosas, las de su Hijo Jesús, sus gestos, su mirada, su silencio, en el corazón; también yo llevo en mi corazón el rostro de cada una de ustedes, con quienes compartí estos de días de gracia.

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Queda por delante el gran desafío de vivir todo lo aprendido sobre la obediencia, que es el voto que un día pronunciamos llenas de alegría en nuestra profesión.

¿Crees necesario volver de vez en cuando sobre estos temas? ¿Por qué?

Sor Lucía Mª Puig-Mendoza (Argentina)

Lo primero que me viene a la mente ante la pregunta de si “es necesario…”, es pensar en nuestra constante necesidad de convertirnos a Dios o dicho de otro modo de adquirir los rasgos de Jesús, de configurarnos con Él. Creo que es necesario “siempre” preguntarnos sobre lo esencial de nuestra vocación, creo que es tarea de cada día hacernos más y más conscientes del don recibido para llegar a vivirlo plenamente... ¡agradecidas a Dios ! Es hermoso que hoy la Iglesia nos pida y exija a los religiosos una formación permanente y que a nivel de Federación se la promueva y ponga al alcance de todas. Pienso que, si bien la misma vida nos va formando: el ejemplo y testimonio de las hermanas, las experiencias personales, las responsabilidades, los logros, los fracasos… necesitamos “conocimientos” para discernir en todo ello la Voluntad de Dios, la “ VIDA” que se nos ofrece y nos hace capaces de mirar como el Señor mira, a nosotros mismos y a los demás. Volver de vez en cuando sobre los temas fundamentales que hacen a nuestro “ser monjas dominicas contemplativas”, al modo como este encuentro de formación nos lo ha ofrecido: profundizando el tema con la ayuda de un hermano preparado y compartiendo el estudio y la vida con hermanas de otros monasterios, ha sido una oportunidad muy hermosa para adquirir estos conocimientos, crecer juntas y vernos beneficiadas, nosotras y nuestras comunidades. Concretamente, acercarnos al tema de la obediencia, desde una comprensión del propio carisma, creo que nos ha ayudado a todas a recordar o descubrir aspectos muy propios que hemos de vivir para ser fieles a la propia vocación y misión en la Iglesia. Retomar lo más original y auténtico de nuestra espiritualidad, dejándonos purificar la mirada, si esto fuere necesario, nos ha renovado la ilusión de entregarnos al proyecto de Dios sobre nuestras vidas, nos ha llenado de ALEGRÍA y entusiasmo a la vez que de acción de gracias por lo que hemos recibido “una tradición tan rica” y una Orden que ha conservado siempre su UNIDAD. Ésta ha sido al menos mi experiencia: Mucha riqueza en pocos días y una gran tarea: la de ser fieles a la propia tradición dominicana y capaces de transmitirla a las nuevas generaciones.

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Gracias a Madre Federal por todo lo que hace a favor de nuestras comunidades y de cada una, por habernos acompañado en esta ocasión, también a Sor Carmen María, al Padre Jorge por su tiempo y su interés en contribuir a nuestra formación iluminando el tema de la obediencia de un modo tan completo y claro, a Madre Sandra y nuestras hermanas de Córdoba por acogernos y a nuestras comunidades que hicieron posible nuestra participación.

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¿Qué mensaje llevas a tu comunidad?

Sor Érika Mª de la Cruz Godoy- Lavalle. Corrientes (Argentina)

Imagino llevar este mensaje como un heraldo de los tiempos de antaño, subir a las torres y montes, muros y campanarios para proclamar la buena noticia... traducido esto sería vivir con gozo esta hermosa vocación, proclamando con la vida más que con muchas e infinitas palabras, la verdad y la hondura sobre nuestro voto de obediencia en la tradición de la Orden de Predicadores. Obediencia para la misión de la Orden, un eco que resuena en mi corazón, donde anidan también las impresiones de mis hermanas, compartido en un ambiente de serenidad, diálogo, profundo respeto y escucha de cada una en los grupos y después en las exposiciones plenarias. Estos eran los ecos... obediencia para la misión de la Orden, nos abre a un camino de itinerancia, un corazón abierto y en espera para lo que la obediencia disponga, un corazón y una voluntad libre, sin mucho equipaje. Una perspectiva, donde todos son mis hermanos y hermanas, donde nos debería interesar tanto lo que pasa en España como en Brasil, como en Bolivia, etc. nos abre, nos sumerge en la gran realidad de la familia dominicana, con un profundo respeto por cada comunidad, porque es morada del Señor. Todos prometemos obediencia al Maestro, de cualquier convento o monasterio, pertenecemos a una Orden universal, pertenecemos para la Misión de la Orden, formamos parte de un proyecto común, la SANTA PREDICACION. Porque en la profesión dominicana hacemos don de nuestra persona, la ofrenda de todo el ser, cuerpo y alma, a Dios y a la Virgen María. La naturaleza de este don es la respuesta del hombre a Dios, una ofrenda; es un acto teologal, un acto de caridad. Como ven, es inmenso el espacio que tenemos desde esta perspectiva para extender las alas, para ser predicadoras itinerantes, no tanto físicamente como desde el corazón y la disponibilidad, donde nos invita a dejar nuestro cuatro x cuatro, nuestras queridas paredes de nuestros monasterios. Si hemos dejado todo, hemos ofrendado nuestras vidas como oblación, ¿por qué nos aferramos a unas piedras, cuando la misión de la Orden debe ser lo primero, la salvación de las almas...? Soñando con aires nuevos, soñando con esos misioneros y misioneras que están dispuestos a dejarlo todo y darlo todo, porque simplemente a eso nos hemos comprometido en nuestra profesión. Porque la profesión en manos… es la entrega de la propia vida. Así profesamos obediencia al Maestro y a la priora y sus sucesoras, según la regla y las leyes de la Orden.

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Podríamos añadir por último, como heraldos entrometidos, que nuestra obediencia, aun cuando no nos pida ir a China o Cuba... nos pedirá modificar los oficios, cambiarnos hasta de celdas, o preparar unas clases pequeñas sobre algún tema que no nos gusta o nos llevaría mucho esfuerzo, o ir a estos cursos tan hermosos y enriquecedores… Vaya que es amplia, vaya que nos pide movilidad y estar libres... radicalidad y exigencia, esta es nuestra vocación, a Ia que libremente un día nos comprometimos. El heraldo que lleva la noticia sólo cuenta lo que vio y oyó, supongo que el portador de buenas noticias debe entusiasmarse primero que nadie. Como verán, este heraldo de buenas nuevas logró meterse en estas hojas blancas, treparse por las letras que suben y bajan y poder así mirar y gritar... Dios quiera darnos a todos la gracia de vivir con gran libertad, como hijas de Dios, como verdaderas hijas de Santo Domingo para la Santa Predicación.

De las clases ¿Te ha impresionado algo en especial?

Sor Mª Gracia de Marco – Córdoba (Argentina)

Por medio de esta crónica quiero compartir las reflexiones que hemos tenido en el cursillo de formación realizado en nuestra comunidad, en el marco del Año jubilar y del Año de la fe, que estamos viviendo. Fue hermoso compartir con nuestras hermanas los días pasados con la alegría propia de una dominica, acrecentando la vida fraterna que nos caracteriza. Durante el curso se me preguntó: ¿Te ha impresionado algo en especial? Debo decir que sí, a lo que respondo con dos preguntas que me cuestioné durante el curso: “¿Cómo debería ser un monasterio dominico para la misión de la Orden a lo que nos invita nuestro Padre Maestro?”. “¿Cómo enseñamos la Orden?...” Estas preguntas surgían como un gran desafío el primer día que nos reunimos con Madre Teresa para compartir la Carta “Porta Fidei”. El día martes comenzamos las clases con Fray Jorge Scampini, op. sobre la Regla de San Agustín y la Constitución Fundamental de las Monjas. La obediencia como tema central; la opción de Santo Domingo en la elección de la Regla de San Agustín; un modelo de vida comunitaria caracterizado por la vida fraterna; el único voto, la obediencia… Temas muy bien desarrollados y profundizados, que me ayudaron personalmente a responder a las preguntas que antes mencioné. Comprender aún más nuestra identidad, sabernos asociadas a la Santa 13


Predicación, es el desafío hoy para vivir nuestra misión en la Orden y en la Iglesia. El aporte principalmente del Padre y de cada grupo fue enriquecedor. Esto nos ayudará, creo, a responder con mayor responsabilidad y claridad a tales desafíos, viviendo en clave de esperanza nuestras Constituciones, particularmente la Constitución Fundamental. En nuestras Constituciones, muy hermosamente leemos en el nº 96: «Las monjas, destinadas por Dios especialmente a la oración, no quedan excluidas de todo ministerio» (…) «Vosotras sois la luz del mundo. No puede ocultarse una ciudad en la cima de un monte, ni tampoco se enciende una lámpara y se la pone debajo del celemín». Llamadas a ser luz desde nuestros monasterios, dar razón de nuestra fe, ser testigos del amor de Dios viviendo el Evangelio, será nuestro modo de enseñar la Orden. Los tres consejos evangélicos nos ayudan a crecer y a construir la vida fraterna, cimentados éstos en el único voto: la obediencia. Qué hermosos fueron estos días para ahondar y renovar nuestra vida consagrada a Dios y confiadas en las manos de nuestros superiores. La Constitución Fundamental y la Regla no las podemos separar: ellas nos ayudan a vivir la vida fraterna en común, lo que quiso y pidió nuestro Padre Santo Domingo. Siendo fieles a ellas, con la gracia de Dios, será el modo en el que podremos mostrar la misión de la Orden en la Iglesia. Todos nos sentimos en casa, esto se percibió mucho, es una gracia en la Orden. Porque vamos al monasterio que sea, estamos cómodas todas, caminando en un mismo sentido, siguiendo al Espíritu Santo que nos guía. Esto es muy importante acrecentarlo, para poder vivir esta misión común que nos pide el Padre Maestro. Para terminar esta crónica, quiero agradecer a Madre Teresa y Sor Carmen Mª por tantas atenciones y por habernos acompañado en este curso, a cada comunidad, que con tanta disponibilidad participaron y enriquecieron este encuentro de formación. Que el Señor haga fecundo todo lo recibido, para bien de nuestras comunidades. Fraternalmente en Jesús y María, me despido de cada una en el año de nuestro jubileo, implorando a Dios las colme de bendiciones.

¿Ha cambiado tu visión de la obediencia?

Sor Adalila Valencia – Yerbas Buenas-Linares (Chile)

Mi visión sobre la obediencia “no cambió”, pero sí puedo decir que fue un gozo grande el hacer como una “relectura” sobre ella a la luz de la Palabra y algunos escritos de santos y laicos. Recordar también nuestra Profesión: poniendo nuestra vida en las manos de la Priora, ofreciendo a Dios nuestra propia voluntad; sin olvidar que la “obediencia dominicana” se apoya sobre una confianza radical en las personas. 14


Al final del Cursillo me sentí llamada a vivirla en su esencia y con profunda conciencia del “bien común” del cual todas somos responsables, es decir, vivirla como ordenada siempre a la caridad, como una forma de compartir la vida del Dios del amor. ¡Gracias, Federación y Cdad. de Córdoba!

¿Qué te ha gustado más?

Sor Johanna A. Barahona – Copiapó (Chile)

Es para mí una alegría poder entrar en contacto con toda la familia federal a través del boletín Unidas. Quiero compartirles mi experiencia en el encuentro de formación en la Comunidad de Santa Catalina de Siena de Córdoba (Argentina), como saben reflexionamos acerca de la obediencia en la Orden. Para mí fueron unos días de mucha riqueza doctrinal por las pláticas de Fr. Jorge Scampini y por la convivencia fraterna enriquecida por el caudal de gracia que están viviendo nuestras hermanas de Córdoba en los 400 años de su fundación, y de lo que pudimos beneficiarnos en esos días. Con respecto al cursillo en sí, tuvo mayor resonancia en mí el tesoro exquisito que sabe siempre a nuevo y es fascinante, nuestro ser seguidores de Cristo en el carisma que el Espíritu confió a nuestro Padre Domingo, y aunque conocidas nuestras Constituciones y leyes siempre podemos profundizar en su espíritu. Lo he vivido como un desafío cuando se nos habló acerca del Derecho en la Orden donde se nos recalcó que el mismo es un servicio de la caridad y de la libertad. En las reflexiones se nos insistió en la importancia de la madurez humana para vivir virtuosamente nuestra vida consagrada. Me alegré al percibir nuestra Orden viva, y su misión en la que vivimos comprometidas es la que renueva y reafirma nuestra entrega como contemplativas. No pienso que la Orden de Predicadores sea la mejor, pero sí afirmo que el Señor me ha puesto en la mejor Orden para mí. Con el salmista digo: “Me ha tocado un lote hermoso, me encanta mi heredad” (Salmo 15). ¡Qué más quisiera que estas pláticas que hemos tenido se hagan vida en mí!, ya que han sido enriquecedoras e iluminadoras esas horas en donde se nos abrían las mentes y los corazones. Quedan en mi interior estos interrogantes vitales que los comparto: “¿Cómo vivo mi ser dominica en la misión de la Orden?”. “Y si me falta aún ¿qué espero para emprender el vuelo?”. Agradezco a la Madre Federal y a nuestras comunidades el sacrificio generoso que realizan por nuestra formación permanente.

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Lo mejor que recibí del Cursillo

Sor Marilina Mansilla – San Justo-Buenos Aires

Les comparto algunos de los regalos que recibí del Señor en el cursillo de formación. El Padre Jorge expuso con impecable claridad el tema de la obediencia, siendo conciso, puntual e iluminador. El testimonio de nuestras hermanas de Córdoba fue para mí una parte importante de este cursillo, porque me fui más convencida de que el testimonio de entrega en la caridad, el sacrificio y la alegría también nos forman a imagen de Cristo bajo el carisma de Domingo. Y esto no lo puedo pasar por alto. Si pudiera hacer una síntesis de lo que recogí como lo más sustancioso para hacerlo vida, diría que la obediencia está íntimamente ligada a “la escucha” y a un “amor filial al Padre, esponsal hacia Cristo y dócil al Espíritu”. Es amando a Dios como lo escuchamos y escuchándolo le obedecemos. El amor es una fuente de humildad, indispensable para desplazar el orgulloso amor propio que nunca escucha a nadie más que a sí mismo. Y la flexibilidad de la Regla y de las Constituciones nos exige ser fieles al espíritu con que fueron escritas, concibiendo la obediencia como la pensó y la quiso Santo Domingo. Termino con una poesía que junto con mis hermanas de San Justo compartimos en un recreo con las demás comunidades:

Las monjas dominicas Como madre de muchos hijos vela la esposa del Rey que con alma de niño se postra a sus pies. Ella, hija de Domingo, escucha con atención escrutando los caminos de cruz y de redención.

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¿Qué será de los pecadores? Por ellos se ha de inmolar mujer de dolores que no deja de amar. Medita la Escritura y contempla el rosario. He aquí la dulzura que impregna sus labios. De lo que abunda el alma hablará la boca que también se calla cuando el alma ora.

Hija de Domingo ¿Qué será de los pecadores? Piensa en su destino, vela en sus noches. ¡Mira que el Rey te busca en la oscuridad de los pobres! Comparte sus luchas, mujer de dolores.

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AÑO DE LA FE

El 1 de octubre de 2012, publicó Ron Rolheiser en la página web de los claretianos “ciudadredonda”, este artículo que nos parece interesante reproducir en nuestras páginas de Unidas:

En nuestro noviciado, cuando yo era un novicio con los Oblatos de María Inmaculada, nuestro director asistente de noviciado, un hombre sincero, aunque demasiado severo, nos advirtió del peligro de tener demasiada ligereza en nuestras vidas, diciéndonos que no hay ningún hecho registrado en las escrituras de Jesús riéndose. Yo era un novicio piadoso, y aun así, eso no me cayó bien. Revisé los Evangelios tratando de demostrar que estaba equivocado, y nos enteramos de que, técnicamente, tenía razón. ¿Pero, la tendría de verdad? Un par de años más tarde, durante mis estudios en el seminario, leí un libro escrito por Peter Berger, titulado “Un Rumor de Ángeles”, en él el autor trata de señalar algunos lugares dentro de nuestra experiencia cotidiana en los que tenemos indicios de lo divino, rumores de ángeles, insinuando que la experiencia ordinaria contiene algo más que lo puramente ordinario, que Dios está ahí. El autor sostiene que una experiencia tal es como la de una madre consolando por la noche a un niño asustado, que le intenta dar seguridad al niño con palabras de calma y gestos de que no debe de tener miedo, que todo está bien, que el mundo está en orden. Al decir estas palabras, si el niño las cree, y normalmente lo hace, la madre está, en efecto, implícitamente rezando el credo. Otro indicio tal de lo divino, dentro de la experiencia ordinaria, sugiere Berger, es el fenómeno de la risa. Sostiene que en la risa, intuimos nuestra trascendencia: Dado que somos capaces de reír en cualquier situación, esto muestra que hay algo en nosotros que está por encima de esa situación, que es trascendente a la situación. Berger cree que en la risa tenemos un rumor de ángeles. Karl Rahner está de acuerdo, él sugiere que la risa demuestra que estamos en buenas relaciones con la realidad y por lo tanto con Dios. La risa alaba a Dios, porque anticipa nuestro estado final en el cielo cuando viviremos en una exuberante alegría. Al comentar las Bienaventuranzas en el Evangelio de Lucas donde Jesús dice: «Bienaventurados los que ahora lloráis, porque 18


reiréis», Rahner dice que lo que Jesús está diciendo sugiere que la felicidad del estado final no solo secará nuestras lágrimas y nos dará la paz, sino que también nos llevará a la risa, “a intoxicación de la alegría”. He aquí sus palabras: “Sin embargo, tú reirás. Así está escrito, y como la Palabra de Dios también recurre a palabras humanas para expresar cómo será aquel día cuando todo haya sido consumado, es por eso que el misterio de la eternidad también se encuentra oculto en la vida diaria; por eso la risa de la vida cotidiana anuncia y muestra que uno está en buenas relaciones con la realidad, incluso anticipando el todopoderoso y eterno consentimiento en el que los que se han salvado dirán un día su Amén a todo lo que él ha hecho y permitido que ocurra. La risa es la alabanza de Dios, porque predice la alabanza eterna de Dios al final de los tiempos, cuando los que tienen que llorar aquí en la tierra reirán”. ¿Es esto algo superficial? ¿El optimismo humano sustituyéndose por la esperanza?¿Un espíritu optimista disfrazado de teología?¿La pretensión ingenua de que si soy feliz es que Dios está de mi lado? En los Evangelios, ¿hay, de hecho, un incidente registrado de Jesús riéndose? Los eruditos en la Escritura manifiestan desde hace tiempo que no es una buena aproximación a las Escrituras la búsqueda de un texto individual para probar o refutar una cuestión determinada. Las enseñanzas de las Escrituras se obtienen mejor al ver a las Escrituras como un todo. Y si así lo hacemos en este caso, creo que nos encontraremos con que tanto Peter Berger como Karl Rahner tienen razón. Tal y como Rahner señala, Jesús mismo enseña que la risa será parte del estado final en el cielo. ¡Tú reirás! Sin embargo, más allá de esto, el mensaje de Jesús en su conjunto nos invita a la alegría, una alegría que nadie nos puede quitar, y la risa es la expresión exuberante de esa alegría. Es la eminencia, el ápice, la joya que corona nuestro estado final en el cielo. Por lo tanto, en la risa tenemos un rumor de ángeles en el que intuimos nuestra trascendencia. En la risa manifestamos que estamos en buenas relaciones con la realidad, y con Dios. En la risa afirmamos, con fuerza, alegremente y al mundo, el gran mantra de Juliana de Norwich que dice que al final todo estará bien y todo irá bien, aunque nuestro mundo hoy no esté en esa situación. Mi director asistente de novicios era un hombre maravilloso, sincero, amable y demasiado serio. La ligereza no era lo suyo y la risa no era su método preferido para implícitamente rezar el credo. El mostró su profunda fe de otras maneras, creyendo que la risa no es el único rumor de ángeles dentro de la vida ordinaria. Sin embargo es una huella de lo divino en la vida humana. La risa, cuando es sana, cuando no es forzada o cínica, es, como Rahner dice, “una intoxicación de alegría”, la alegría de nuestro estado final. Así es que, cuando nos reímos también rezamos el credo.

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Desde Córdoba (Argentina)

La cercanía de la salvación nos desafía a levantar la mirada y abrir el corazón a esa “Palabra abreviada” que nos convoca a vivir la experiencia de la fraternidad y a hacer presente el Reino en lo pequeño de cada día, en una fidelidad que se construye en la espera del Esposo, mientras estamos con Él. La esperanza gozosa, propia de este tiempo de Adviento, guarda en sí el recogimiento de Nazaret y de Belén, y el anuncio de la Buena noticia por los ángeles, por los pastores, por los magos, y por todos los que a lo largo de los tiempos «vieron y oyeron». Vieron y oyeron, signos muy pequeños, ¡pero con una apertura capaz de descubrir a Dios envuelto en pañales!. Llamadas a ser testigos de esa Luz que irrumpe en las tinieblas, en este Año de la Fe y providencialmente Año Jubilar para nosotras, queremos compartir el “paso de Dios” por la comunidad, a través de personas y acontecimientos, que nos permiten ahondar en la vocación contemplativa y en la vivencia de la gratuidad. Al comenzar octubre, en la memoria litúrgica de Santa Teresa de Lisieux, se celebró en la iglesia del monasterio una Misa transmitida por Radio María, presidida por el Padre Javier Soteras, en la que se realizó el envío misionero con el lema: «María partió sin demora», en la 20


que se propuso la plaza como lugar de misión. El Padre Javier, director de Radio María Argentina, con dos jóvenes, fue por un mes a la República Centroafricana para anunciar a Cristo y colocar una emisora de Radio María dependiente de Radio María Argentina. El viernes 5 de octubre, se realizó un Encuentro de Oración y Adoración al Santísimo con nuestro Arzobispo, Monseñor Carlos José Ñañez y los sacerdotes de la Arquidiócesis. Alrededor de las 10 de la mañana comenzaron a llegar los sacerdotes, y tras una sencilla bienvenida, Madre Sandra los invitó a pasar a la iglesia. Ambientamos el presbiterio con la imagen de Nuestra Señora del Rosario del Milagro, Patrona de la Arquidiócesis y la imagen del Cura Brochero (obsequiada por el Seminario Mayor). También pusimos un recipiente con carboncitos debajo del altar, para que los sacerdotes que quisieran, colocaran incienso. Monseñor expuso el Santísimo. Luego comenzamos a leer reflexiones acerca de la misión de la monja y su íntima relación con la entrega del sacerdote, alternando con algún canto acorde. Dichas meditaciones fueron ilustradas con textos del Diálogo de Santa Catalina sobre los sacerdotes. También hicimos una mención especial al querido Cura Brochero. Luego Monseñor y los sacerdotes compartieron un ágape fraterno con la comunidad. Participaron alrededor de 25 sacerdotes, nos acompañó fray Carlos Azpiroz Costa op. Fue una experiencia enriquecedora para la comunidad, orar con los sacerdotes y por los sacerdotes; a la vez, Monseñor expresó su gratitud por el momento de oración y por la riqueza espiritual de Santa Catalina de Siena, doctora de Iglesia. Este mismo día por la tarde, el presbítero lic. Carlos Ponza, disertó sobre el tema: «El primer Monasterio de la República Argentina». Esta clara y valiosa exposición brindó a muchos la posibilidad de conocer los orígenes de la fundación. Terminada la misma, se realizó un concierto. El domingo 14, solemnidad de Nuestra Señora del Rosario del Milagro en la Arquidiócesis, recibimos al Sr. Nuncio Apostólico, Monseñor Emil Paúl Tscherig que vino a almorzar 21


acompañado por el Arzobispo, por algunos Vicarios episcopales y también fue invitado por Monseñor, nuestro hermano fray Carlos Azpiroz Costa op. Monseñor Emil, al compartir el acontecimiento del Año Jubilar con nosotras, nos dejó como mensaje que meditemos “sobre la Providencia divina”. Esta misma tarde, se realizó la procesión con la Virgen desde la Basílica de nuestros hermanos dominicos, y presidió la Eucaristía el Nuncio. Con esta celebración se inició oficialmente el Año de la Fe, nosotras desde nuestros patios escuchamos la procesión. El lunes 15, memoria de Santa Teresa, en una celebración eucarística presidida por Monseñor Carlos J. Ñañez, recibieron el ministerio del Diaconado cuatro seminaristas. Concelebraron Monseñor Colomé, Obispo emérito, los Vicarios episcopales y numerosos sacerdotes. La iglesia estaba repleta de fieles. Monseñor, cada vez que se presta la ocasión, tiene la delicadeza de aludir en sus homilías acerca de la celebración de los 400 años de la fundación del Monasterio. Esa misma tarde, nuestra hermana, Sor María Lourdes Díaz, padeció un accidente cerebrovascular. La asistimos con los cuidados necesarios en su delicado estado y la acompañamos espiritualmente. Durante este último tiempo se fueron intensificando los preparativos para recibir a la Madre Federal y a las monjas que participaron del curso sobre la «Obediencia religiosa dominicana» que impartió Fray Jorge Scampini op. El jueves, día 18, llegó la tan esperada visita de Madre Federal acompañada por Sor Carmen María. Madre Priora las esperó en el aeropuerto, y al llegar las recibimos llenas de gozo. Este mismo día por la tarde en una Misa presidida por el Arzobispo y concelebrada por cuatro sacerdotes, F.A.S.T.A celebró su 50º aniversario en nuestra iglesia. Monseñor saludó a Madre Federal y a Sor Carmen María. Mientras disfrutamos de la visita de Madre Teresa, compartiendo acontecimientos y vivencias del Año Jubilar comienzan a llegar en los días sucesivos las monjas cursillistas. Era de no acabar los saludos hasta que llegamos al total de 42 monjas en la Casa. ¡El Coro estaba lleno! 22


Estos días de formación y trabajo, de diálogo y de fraternidad, de acogida y de encuentro, en los que hemos contado con la especial presencia de Madre Federal, han sido de una riqueza que contamos gracias a los vínculos que nos unen como Federación y que nos hacen crecer como familia de Domingo. Pasado el Cursillo, el día 29 celebró la Eucaristía fray Carlos Azpiroz Costa op, y luego pasó a desayunar y a compartir un momento de fraternidad y de encuentro con Madre Federal, Sor Carmen María, las monjas de Copiapó y le festejamos por adelantado su cumpleaños. Al día siguiente despedimos a Madre Teresa de Jesús Gil y a Sor Carmen María que partían para Concepción. Este paso particular de Dios por la comunidad nos ha animado mucho a perseverar unánimes, con un solo corazón y una sola alma. El día 2 de noviembre se realizó en la iglesia del monasterio la conferencia sobre el tema «La Liturgia Dominicana» a cargo de fray Sebastián Maza op. Terminada la exposición se realizó el Concierto del Coro juvenil femenino del Instituto Domingo Zípoli. Con el repertorio de las obras de Benjamín Britten, ejecutaron dos obras: una Misa «Brevis ind» acompañada con el órgano de tubo de la Iglesia y «Ceremony of Carols» acompañada por un arpa. La expresión de las voces y del acompañamiento fue muy bella, y el Templo estaba a rebosar. El día 14 celebramos con sencillez y alegría el cumpleaños de Madre Sandra, los festejos comenzaron en las primeras vísperas. En el recreo de la noche en una pequeña obrita representamos la fundación del monasterio, con el obispo Trejo a la cabeza, ¡que era Sor Liliana disfrazada! Nos reímos mucho y disfrutamos. Al día siguiente la exposición con regalos y labores, expresión de nuestra gratitud por la entrega y dedicación de la Madre a la comunidad. Por la tarde rezamos en la gruta de Lourdes el Rosario y merendamos. Mientras tanto, llegó el día de las Bodas de Plata de nuestra hermana, Sor Norma de María, que fueron precedidos por tres días de retiro. En las primeras Vísperas de Cristo Rey, le saludamos con alegría recordándole su vocación y como primicia le regalamos la Bendición de Su Santidad, Benedicto XVI. El Domingo 25, Solemnidad de Cristo Rey, la felicitamos y le preparamos una mesa con obsequios y saludos. A la vez fueron llegando sus seres queridos, algunos de Buenos Aires, que vinieron especialmente para acompañarla. 23


A las 19,30 comenzó la Eucaristía presidida por fray Carlos Azpiroz Costa op, y concelebrada por el Padre Petronilo, claretiano y por un diácono. Estas son algunas pinceladas de la homilía, en la que fray Carlos agrega siempre a su profundidad esa cuota de humor que nos arranca más de una risa. Para referirse a la solemnidad que estábamos celebrando hizo una pregunta “¿Qué sentido tiene hablar de un Rey?”. Entonces describió los distintos modos de reinar o de entender el reinado, hasta llegar al reinado de Cristo “un Reino que no es de este mundo, pero que tiene que ver con el mundo”. Más adelante dijo: “los reyes del mundo no comparten sus reinos, en cambio, Dios Padre nos dice: ‘venid’, ‘heredad’; esa es la dinámica del Reino”. Dios modela lo más grande, “su Reino”, sobre lo pequeño: el portal de Belén… el madero de la cruz. Y para aludir al aniversario de Sor Norma, entre tantas cosas, dijo: “Según Santa Catalina, toda consagrada vive y participa del desposorio, siendo ‘esposa del Rey’. Y le preguntó a Sor Norma: “¿entonces, qué eres?” Nuestra hermana, sin eludir la pregunta, respondió: “reina”, y el Padre Carlos dijo a la gente, “¿escucharon?”. También agregó: “Nuestro Rey es admirable, toca nuestro corazón, porque perdona, porque es misericordioso. En la vida contemplativa, aprendemos el perdón de las hermanas; e interrogó nuevamente, esta vez a los presentes: “Hoy Sor Norma ¿aprende más que ayer el valor del amor y de la misericordia?”. Terminada la homilía, nuestra hermana, renovó la Profesión en manos de Madre Sandra. Fue una hermosa celebración, en la que todos dimos gracias por su entrega y su fidelidad. Después de la celebración fuimos al locutorio a saludar a los presentes. Queridas hermanas, reciban a través de esta crónica, nuestra cercanía fraterna y orante. Que María, a quien proclamamos «bienaventurada porque ha creído», nos fortalezca en la fe, y nos ayude a escuchar con docilidad la Palabra viva y verdadera. La Comunidad de Santa Catalina de Siena- Córdoba (Argentina)

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VIGILIA DE LA INMACULADA EN EL MONASTERIO DE TORRENT (VALENCIA)

Desde hace varios años y por acuerdo del Arciprestazgo de Torrent, la Vigilia de la Inmaculada se celebra en dos lugares de la iglesia local: una parroquia y el Monasterio de la Inmaculada, de las monjas dominicas, situado en la Partida de Alter, en la carretera Torrent-Alacuás. En torno a la figura de María, la Mujer de fe llena de gracia y modelo de todo cristiano, se dieron cita este año el día 7 de diciembre, dos generaciones de fieles; un grupo numeroso representando a las diferentes parroquias de la ciudad, agentes de pastoral, acción católica, adultos comprometidos y amigos cercanos a la comunidad de dominicas, y otro grupo más numeroso de jóvenes, noventa, procedentes de los grupos de Avilistas que se encontraban realizando unos días de convivencia y talleres formativos en las dependencias que ocupan contiguas al monasterio. Ellas, en coordinación con las monjas, prepararon con verdadera delicadeza y seriedad la celebración de la Vigilia. Unas doscientas personas dábamos gracias a Dios por habernos dado una Madre como María. El canto y la música estuvo preparada e interpretada mayoritariamente por las jóvenes, que prácticamente llenaban la iglesia del monasterio, algunos momentos específicos de la celebración fueron interpretados musicalmente por la comunidad de dominicas. La Vigilia que, como ya es habitual, se enmarca dentro de la celebración Eucarística estuvo presidida por el religioso, Terciario Capuchino, P. José María Etxetxikia Pérez, párroco de la parroquia de 25


Monte Sión de Torrent, concelebraron los sacerdotes diocesanos: Agustín Alcaide y Amadeo Romá así como el P. Vicente Grau, religioso dominico y Prior del convento de Santo Domingo, en El Vedat de Torrent. Es muy gratificante comprobar que la esperanza sigue viva en la iglesia y que a pesar de los nubarrones que la sociedad pretende colocar para oscurecer la fe, ésta sigue arraigada en los católicos que con sinceridad buscan vivir coherentemente, más allá de los años o las limitaciones. Surge como un nuevo manantial en las jóvenes generaciones que buscan encontrarse con el centro de sus vidas que es Cristo a través de María, la Mujer de fe que nos acompaña como la primera peregrina en la nueva evangelización. Comunidad de la Inmaculada – Torrent (Valencia)

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Abba, Padre! Les escribo desde el Noviciado Federal en Mendoza (Argentina), para compartir los momentos más dichosos vividos el 7 de julio pasado. Por la gracia de Dios Padre y su Amor para conmigo, hice mi Profesión temporal en mi comunidad, el Monasterio de Santa Rosa, en Santiago de Chile. El día 20 de junio comencé el retiro en el Noviciado de Mendoza; comencé con temor y temblor; había esperado veinte años para esta gracia tan grande venida de lo alto. Me vino un sentimiento de gratitud al Padre Altísimo por todo este tiempo de espera en conocer su fidelidad para conmigo, un decirle «Señor has sido bueno con tu tierra»… «La misericordia y la fidelidad se encuentran…» Ahora es una realidad. Sí, Señor, tuya, tu hija, para tu Iglesia santa y bendita. ¡Cómo no bendecir al Señor, cómo no ver el amor de mis hermanas novicias, con sus delicados detalles de cariño cada día, sus oraciones…! Fueron días fuertes y hermosos, días donde tuve un encuentro profundo con el Padre Dios, que día a día me fue preparando para mi Profesión, el gran acontecimiento de mi vida en la fe, sobre todo con la lectura de Nicodemo, «nacer de lo Alto». Así el Padre me fue preparando para mi nacimiento dentro de la Orden, en su Iglesia. Como dice el salmo 121: « ¡Que alegría cuando me dijeron: vamos a la casa del Señor. Ya están pisando nuestros pies tus umbrales, Jerusalén!» Así me sentía en esos días de retiro. El Padre, me estaba esperando para pisar los umbrales de su Iglesia y de la Orden de Predicadores. ¡Dios mío, qué feliz estaba, en mí había un volcán de sentimientos tan grandes y hermosos…! El día miércoles, 4 de julio partí para Chile; a causa de una tormenta de nieve llegamos a Santiago de Chile con bastante retraso. Llegamos al monasterio ya de noche. Allí estaban Madre María Soledad abriendo sus brazos, y lentamente comenzó a aparecer la comunidad siempre joven con sus 80 y más años; venían con sus carritos, bastones, sillas de ruedas; 27


las vi más desgastadas, pero con su alegría y ánimo que las caracteriza. Gran emoción, abrazos, besos y preguntas “¿tienes frio?”, “¿estás cansada?”, “¿cómo están las novicias?”, etc.; en ese momento de tanta calidez humana pude ver el amor del Padre a través de mis monjitas. Por fin llegó el día 7 de julio, con nervios, susto, de todo…. Me despertaron con un canto a María; la puerta de mi celda estaba adornada maravillosamente. En la mañana me probaron el velo negro que Sor Imelda había confeccionado a pesar de sus más de 80 años, mientras mis otras hermanas preparaban todo para la celebración. Sor Adalila, de Linares, ayudó a las hermanas que en la sacristía sacaban a relucir todo lo más hermoso que hay en casa. Había un clima de fiesta impresionante. Fue una alegría recibir los saludos de la Madre Federal y las hermanas de Torrent, Linares, Copiapó, etc. A las 17 horas comenzó la ceremonia. La procesión de entrada se abrió con el canto “En el nombre del Padre”, interpretado por un matrimonio que acude a nuestra iglesia a cantar los domingos, junto a otras personas. Presidía el Padre Fabio op. (Colombia), y concelebraron tres frailes de la Orden, y dos sacerdotes más, había también un diácono. Después de un primer momento de nervios pude tranquilizarme y vivir toda la ceremonia más tranquila. En la postración las he tenido a todas muy presentes. En ese momento fue muy fuerte para mí revivir mi bautismo, nacer de lo alto, nacer de la Iglesia Santa y nacer a la Orden de Predicadores, sabiéndome acogida por un Padre, el Padre Domingo, una familia. El momento de mi Profesión fue muy significativo; no quería que nada se me fuera, así que por gracia de Dios, lo viví muy recogida y en la fe que la Santa Iglesia me iba entregando. La capilla estaba llenísima con los hermanos del Camino Neocatecumenal de mi pueblo, los de Santiago, amigas, ahijados, sobrinos, toda mi familia; estaba también la 28


familia donde me crié, o sea, todos estaban allí siendo testigos del paso del Señor por mi vida, testigos del amor de Dios, testigos de este nuevo nacimiento en su Iglesia Santa. De vuelta al Noviciado en Mendoza me esperaban las novicias y las monjas de la comunidad. Habían preparado un recibimiento como para una novia, con carruaje y todo; y además habían alfombrado de flores hasta la entrada de la celda, donde me encontré con la imagen de mi Padre Domingo. ¡Cuánto detalle y cariño! Le agradezco al Padre Dios todo este tiempo de paciencia que ha tenido conmigo, a su Hijo Jesucristo que me ha llevado de la mano mostrándome el amor del Padre, y a su Madre María Inmaculada que vela e intercede por nosotros. Agradezco enormemente a Madre Maestra todo este tiempo de preparación, tiempo de seguimiento hasta encontrarme con mi historia y con el Padre Dios; por mostrarme la Orden y enseñarme a amar a la Federación. Agradezco a la comunidad de Mendoza, que acoge al Noviciado Federal, donde me han mostrado su calidez fraternal. Agradezco muy en especial a mis monjas, su cariño, su amor, todos los detalles que han tenido conmigo, el mostrarme con su testimonio de vida cómo se han desgastado por la Iglesia y la Orden; gracias porque frente a la debilidad del cuerpo, ya en el ocaso de sus vidas, dan testimonio de Jesucristo, Dueño de la vida. Agradezco a la Federación que me posibilita formarme y confiar más en el Señor, aprender a caminar en la fe, ir descubriendo cada vez más los tesoros de nuestra Iglesia y la Orden. Sor Adriana Sanhueza, op

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NOVICIADO FEDERAL (Mendoza) Queridas hermanas: Nuevamente nos acercamos a ustedes para intentar transmitirles a través de esta crónica lo vivido en esta segunda parte del año. En la evaluación del curso una de las cosas en que coincidimos es en lo presente que estuvo la Palabra de Dios este año en el Noviciado. En nuestro Proyecto Comunitario pensamos como estrategia concreta para recordar la centralidad de la Palabra y permanecer en ella, compartir durante el trabajo, al toque de cada hora, de forma breve, el eco de la Palabra que recibimos en la oración ese día. A todas nos gustó mucho este método que nos ayuda a tener más presente al Señor durante la jornada. Los cursillos que tuvimos también nos ayudaron a profundizar en el conocimiento de las Escrituras: Del 23 al 28 de julio fue un cursillo sobre “Evangelios sinópticos” con la Hermana Cecilia del instituto Mater Dei. Nos hizo mucho bien su testimonio de vida consagrada. Además durante las clases iba intercalando ejemplos sobre vida espiritual y religiosa que nos ayudaron mucho, sin dejar las citas del Antiguo testamento, que salían a cada paso, haciéndonos ver la unidad de la Biblia. Y del 14 al 22 de agosto Fray Carlos María Izaguirre op. nos dio un cursillo sobre “Las cartas de San Pablo”. El Padre tomó los temas más importantes de la teología paulina, señalando dónde aparecían en cada una de las cartas. A nosotras nos quedó el trabajo de elegir una o más cartas y compartirla después, ubicándola en el tiempo, señalando sus partes, los temas que trata, etc.

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El mes de agosto lo empezamos con un triduo en preparación a la fiesta de nuestro Padre Santo Domingo. Nos lo dio fray Juan Pedro, op. Nos presentó tres características de la vida de nuestro Padre, que deberían caracterizar también la nuestra, resumidas en tres verbos: encontrar, seguir y anunciar. Encontrar: indica el final de un proceso. Se encuentra después de haber buscado. El hombre busca a Dios aunque muchas veces en lugares y de modos equivocados. Sin embargo, el gran buscador es Dios. En la oración nos exponemos a que Dios nos encuentre. Dejémonos encontrar por Dios. Luego de encontrarnos con el Señor, Él nos invita a seguirlo. Nos encontramos ante el misterio de la elección, del llamado. Debemos recordar siempre que somos discípulos, vamos detrás de Otro, es Otro el que va marcando el camino. Y por último, el anuncio corona todo el proceso. La finalidad de toda elección, de toda llamada es el anuncio. Se anuncia con palabras o con la misma vida, pero siempre debemos anunciar la Palabra de Dios y no nuestras propias palabras. El día de nuestro Padre la Misa fue a las 10 horas, presidida por fray Fernando Reta, op. (Prior del Convento de Mendoza) y concelebrada por el P. Marcelo De Benedectis y fray Fernando Aquino, op. Luego de la Misa pasamos a saludar a la gente al locutorio y después, las novicias salimos al campo a disfrutar del hermoso día, hasta que llegara la hora del almuerzo. Después de cenar invitamos a las monjas a la sala de labor e hicimos una representación con la canción “Domingo, tu voz en América”, en la que también participaron algunas de las monjas más jóvenes de la comunidad. A las monjas les gustó y nos pidieron que la hiciéramos de nuevo al día siguiente, pero ante a los frailes, ya que vendrían a almorzar. Es difícil describir nuestras caras en ese momento... pero después del shock inicial terminamos aceptando.

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Al día siguiente vinieron los frailes a almorzar como ya es costumbre para la fecha de nuestro Padre. Después de comer representamos la canción sobre Santo Domingo. Pasamos una vergüenza enorme… pero sobrevivimos. Y para terminar esa tarde fraterna se cantaron unos cantos con la guitarra y se repartieron algunos regalos.

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El 21 de septiembre las profesas comenzaron un breve pero intenso cursillo de dos días con el Padre Rafael Colomé, op. sobre “Afectividad e integración comunitaria”. Del 23 al 30 de este mismo mes tuvimos el retiro anual predicado por el P. Sebastián Mazza op, quien insistió mucho en la necesidad del silencio interior para escuchar la voz de Dios, que suele hablar “no a gritos sino delicadamente”. “Hay que luchar para escuchar la voz del Señor

y seguirla ―dijo―, tanto en el mundo como fuera de él; esto es lo que caracteriza a todo creyente. El Señor no habla a gritos, por eso para escucharlo es necesario hacer silencio, evitar el ruido, el barullo o murmullo interior. Dios se nos suele manifestar como a Elías… en la brisa suave.” El 3 de octubre, durante la Misa, renovó la Profesión Sor María Viejobueno, de la Comunidad de Concepción (Tucumán). Damos gracias a Dios por el don de la vida contemplativa dominicana y seguimos pidiendo que envíe vocaciones a toda la Iglesia. El mes de noviembre lo empezamos con un gran festejo. Ya en las primeras vísperas empezamos a celebrar el cumpleaños de Madre Maestra. Durante la cena Sor Mariana y Sor María hicieron un anuncio muy original: a través de “radio Domingo”, haciendo de locutoras por el micrófono por el que siempre leemos la lectura del refectorio, presentaron a Martín Fierro que cantó unos versos en honor de Madre Estela.

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Después de lavar los platos recibimos a las monjas en su sala de labor para el gran show. Este año presentamos: “Pinocho”. Entre escena y escena intercalamos comentarios dándole todo un significado espiritual a la historia, pero poco escucharon las monjas, ya que se reían a carcajadas. De todos modos disfrutamos (y esa era la idea), tanto las espectadoras como las actrices. El día 4 después del desayuno, fuimos a ver nuestra exposición para la Madre que estaba compuesta en su mayor parte por las prendas que hicimos este año en clases de costura; además había algunos libritos, un par de rosarios, un álbum para las fotos del Noviciado y unos deliciosos chocolates hechos por Sor María, entre otras cosas. Luego pasamos a ver la exposición de la Madre. Nos divertimos mucho sacando una a una los regalos, que estaban en bolsas y dentro de una gran canasta. Por la tarde tuvimos una merienda y a la noche volvimos a compartir el recreo con las monjas. Las últimas semanas del año fueron muy intensas: el lunes 19 recibimos con gran alegría a Madre Federal y a Sor Carmen María. Al día siguiente, luego de la cena hicimos una obrita para homenajear a Madre Maestra, donde representamos diversas características suyas y algunos momentos de su jornada. Luego se leyó un poema escrito por Sor María que hizo llorar a más de una. El miércoles 21, día de la presentación de la Santísima Virgen, fue un día de fiesta y de acción de gracias por estos nueve años de entrega de Madre Estela en favor del Noviciado Federal. El viernes 23, Madre Federal, después de las entrevistas personales reunió al Noviciado. Partiendo del Evangelio del día nos exhortó a ser “casa de oración” para toda la humanidad, a acoger en nosotras los sufrimientos y alegrías del mundo. También nos animó a estar

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disponibles, a ser generosas si la Federación, la Iglesia, o en definitiva el Señor nos pide dejar nuestras comunidades para prestar algún servicio en otro lugar. Nos dijo que no nos encerráramos en nuestros monasterios, que amáramos sí y mucho, con pasión, a nuestras comunidades, pero que fuéramos universales; pertenecemos al Señor, a la Iglesia, a la Orden de Predicadores y no solamente a tal o cual monasterio. Nosotras, por nuestra parte, compartimos con ella la hermosa experiencia de vivir en el Noviciado Federal, lo enriquecedor que es para todas la convivencia con novicias de otras comunidades de Argentina y Chile, con diversas culturas (actualmente hay novicias argentinas, chilenas y una venezolana), también lo agradecidas que estamos a nuestras comunidades por mandarnos al Noviciado común, sabiendo que todos los monasterios (unos más que otros) están necesitados de monjas.

También acompañamos a nuestra hermana Sor Patricia. Su hermana religiosa de vida apostólica del Instituto San Juan Bautista realizó sus votos perpetuos el 20 de noviembre. Nos alegramos con ella y con toda la Iglesia por este don de Dios que es la vocación a la vida consagrada. Junto a ella emitieron sus votos otras 15 hermanas en la Provincia de Salta, Argentina. El martes 27 tuvimos nuestra merienda de fin de curso donde también despedimos a Sor María ya que es su último año en el Noviciado. En un pequeño y muy bien improvisado acto le hicimos entrega de un Diploma de Honor, una medalla y un cuadernito con mensajes de todas 35


las novicias. Después de esto también Sor María nos expresó su cariño y agradecimiento a través de un canto compuesto por ella misma. De esta manera empezamos a entrar en clima de despedida. El miércoles 28 partieron hacia Copiapó Sor Mariana y Sor Alejandra. Las demás partimos el viernes 30, dejando silencioso el Noviciado y llevando a nuestras comunidades todo lo que recibimos a lo largo de este año. Agradecemos a la Comunidad de Mendoza que, como cada año, nos abrió los brazos y el corazón y nuevamente a Madre Maestra por su entrega y dedicación al Noviciado Federal. Damos gracias, finalmente, al Señor por este hermoso año de gracia y nos ponemos en sus manos en este tiempo que pasaremos en nuestras comunidades. No sabemos lo que nos traerá el 2013, pero como la Virgen María, queremos decir siempre «Amén… Sí…» que se haga en nosotras tu voluntad, Señor. Sus hermanas del Noviciado Federal

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«TÚ TOMAS MI MANO DERECHA, ME GUIAS SEGÚN TUS PLANES A UN DESTINO GLORIOSO…»

Queridas Hermanas: Sencillamente queremos compartir con ustedes una crónica sobre el paso de Madre Mª Jesús Franco Pomares a la Casa del Padre, lugar donde ella deseaba ir desde hace mucho tiempo. En noviembre del año pasado (2011), comenzó con bajas de azúcar por su diabetes que, desde hacía años estaba controlada sin necesitar medicación. Con el paso de los días notábamos que su mejoría era muy lenta y estaba perdiendo cada día más sus deseos de alimentarse por lo que disminuía su peso, siendo visible su aspecto de cansancio. Se resolvió consultar con otra doctora, amiga de la comunidad, Dra. Ana Saleme, y la preparó para realizar una Tomografía Computada, por la tarde recibimos la triste noticia de su diagnóstico “cáncer de estomago”. El pronóstico no era bueno, ya que por su edad no se podría operar, ni ella aceptaría en caso de que fuera posible; ella expresamente nos decía que no quería ser hospitalizada. Para Madre Mª Jesús al recibir la noticia de su enfermedad, el día 7 de diciembre, primeras Vísperas de la Solemnidad de la Inmaculada Concepción, fue causa de alegría porque pronto se “iría con su Esposo“, a quien tanto amaba, y de acción de gracias porque el Señor le permitía un tiempo para prepararse para el Encuentro definitivo. También para nosotras fue un tiempo de preparación, por la Misericordia del Señor. Se le proporcionó toda la ayuda necesaria, pero el paso de los meses iban desgastando más y más sus fuerzas, no así su espíritu ya que siempre tuvo una sonrisa para nosotras y unas palabras de consuelo, no se quejaba delante de nosotras, sólo cuando dormía se le escuchaba suspirar y quejarse de dolor. En varias oportunidades a la Madre la encontramos caída en el suelo, ella por no molestar se levantaba sola y perdía el equilibrio, por eso la comunidad se organizó para poder atenderla, unas durante el día y otras durante la noche, aún cuando a ella le costara preocupar a la comunidad.

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En el mes de junio desmejoró mucho, por lo que la Dra. Ana aconsejó que se avisara a nuestra Madre Priora, quien tuvo que regresar a la comunidad desde España, donde se celebraba la 9ª Asamblea Federal. Madre Mª Jesús, comenzaba con presión baja, no se le podía subministrar suero debido al alto grado de deshidratación y desnutrición, ya comía y bebía muy poco, y sus fuerzas eran mínimas. Por las noches nos ayudábamos entre dos monjas para poder atenderla, ya una sola no podía. El día 3 de junio celebramos su último cumpleaños -89- la veíamos muy contenta pero muy cansada, hablaba muy poquito y le aturdía el escucharnos hablar, pero a la vez nos pedía que nos quedáramos con ella. El martes 12 de junio, se le comenzó a dar unas gotas para aliviarle sus dolores, ya que los vómitos eran más seguidos, pero su efecto fue el provocarle alucinaciones, desvaríos, disminuirla neurológicamente; debido también por la deshidratación. El viernes 15, por la tarde, al verla mejor le preguntamos si quería que hiciéramos el comentario del Evangelio con ella, en su celda, a lo que respondió contenta que sí. Al terminar nos dijo: «Antes de morir quiero, públicamente, dar gracias a Dios por el bien de la Federación, por todo lo que, a través de la misma, se han beneficiado las hermanas latinoamericanas». Luego llegó la Dra. Ana para colocarle suero, era el último intento, pero no pudo resistirlo; fue entonces cuando nos dijo, conmovida, que ya “nada podíamos hacer“, el siguiente paso sería hospitalizarla, para suministrarle suero con una canalización central y sonda gástrica, con los riesgos de infecciones, y en contra de su voluntad. Nuevamente dejamos las cosas en las manos del Señor y decidimos no sacarla de la comunidad, Madre lo agradeció mucho y nos animaba a vivirlo con una sonrisa sabiendo que El 38


Señor lo quería así. Fue entonces cuando hablamos comunitariamente que ya estábamos próximas a la partida de Madre, cada día la veíamos más desmejorada, y comenzamos a hablar sobre cómo organizarnos cuando llegara el momento… ¡parecía increíble que esto estuviera sucediendo! El martes 19, comenzó con insuficiencia cardíaca, le faltaba el aire y tenía dolor en la zona del corazón, por lo que le colocamos oxigeno; en todo momento ella se mostraba calmada y no quería que nos preocupáramos. Para nuestra sorpresa, el día miércoles estuvo más lúcida, conversaba más, se alimentó un poquito más, estuvimos juntas en el recreo del mediodía, y todo parecía mejorar un poco. Pero el jueves amaneció sin fuerzas, ya no podía alimentarse con nada, y repetía constantemente: «Ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.», se persignaba y rezaba partes del Padrenuestro. Ya por la noche después de la cena, estando M. Priora y Sor Rosario las miró, y levantando las manos les dijo: «Ayúdenme, que ya me voy». Madre Priora convocó a la comunidad y todas entonamos la Salve y el O spem miram, ella también lo hacía y nos iba mirando a cada una, nos agradeció y luego continuó con sus oraciones. Alrededor de las 22,30 tuvo una bajada de presión muy fuerte, que nos hizo pensar que ya había llegado la hora, su rostro estaba pálido y no nos respondía, todas nos hicimos presentes, resolvimos llamar una vez más a un sacerdote, quien le impartió una bendición. Después de una hora su presión se estabilizó y notamos que uno

de sus ojos estaba entreabierto y con la mirada perdida, se movía para todos lados pero no 39


respondía nada. Esto se debía “al estado de sopor“ que clínicamente es previo al coma. Ella seguía escuchando y reconociendo algunas voces, por lo que no aconsejó la Dra. Ana que le habláramos y la tranquilizáramos, diciéndole que todo estaba bien, que era normal esto y que se quedara tranquila porque nosotras estábamos bien. El viernes su estado fue el mismo, en ningún momento la dejamos sola, todas por turnos nos quedamos con ella, dejando por consigna que al toque de una campanilla todas debíamos acudir pronto, sería la señal para avisar que el Señor la vino a buscar. Sábado 23, a las 6,30 tuvo el primer vómito de sangre, la dejó muy molesta, y podía escucharse un ruido fuerte de líquido en su estómago, por lo que se esperaba otro vómito. Cuando estuvo más tranquila, dos de las monjas pidieron a M. Priora que le trajera la Comunión, ¡tantas veces nos había repetido que deseaba recibir la Eucarística en esos momentos! Cuando estábamos por darle una partícula pequeña, no abría la boca, entonces una de las monjas le dijo: “Madre, le trajimos la Eucaristía, abra la boca para recibirla”, ella inmediatamente lo hizo y así pudo recibir por última vez el Santo Viatico. Todas dimos gracias al Señor por su gran Misericordia. Cerca del mediodía, momentos antes de la Misa, se produjo el segundo y último vómito de sangre, sentíamos la impotencia de no poder hacer nada y a la vez el consuelo de estar haciendo todo lo que estaba al alcance de nuestras manos y sobre todo el estar todas a su lado. A partir de ese momento entró en pre-coma, estaba más tranquila, pero sus manos seguían moviéndose, llevándoselas a la frente para poder hacer la señal de la cruz. A las 14,15 llegó nuestro Vicario General, P. Julio Quiroga del Pino, para administrarle por última vez la Unción de los enfermos, era notorio que Madre podía oírle, él se despidió de ella rogándole que siguiera intercediendo por él en el cielo. También estuvo presente la Dra. Ana, quien con tanto amor y dedicación la había atendido, quien comenzó a hablarle, le pedía que se tranquilizara y que respirara con más calma, ella la escuchaba y así lo hizo. Luego le habló de que había llegado la hora que tanto esperó y que cuando ella quisiera se podía ir con su amado Jesús; la Dra. percibía cómo Madre Mª Jesús le apretaba la mano cuando le decía algo. Seguimos estando a su lado, rezamos Nona, el rosario; todo el tiempo fue transcurriendo en un clima de oración, de silencio, era nuestro último tiempo para acompañar a nuestra querida Madre, cada una se fue despidiendo de ella, aguardando el momento que el Señor tenía destinado para llevarla a su lado. Cuando se hicieron las 17,45, se tocó la campanilla, para avisar a las pocas monjas que se ausentaron un momento, Madre comenzó con una lenta y corta respiración, se intensificó más el silencio, comenzamos a rezar la Salve, el O spem miram y a las 18 h. Madre hizo su ultimo respiro, y un gesto de querer tragar; luego exhaló el último aliento de su vida. Dios, en 40


su infinita misericordia la vino a buscar y la llamó a su presencia, rodeada de todas sus hermanas de comunidad como ella tanto deseaba. A las 20 h. trasladamos sus restos mortales al coro, ya algunas personas se hicieron presentes, nosotras inmediatamente cantamos Vísperas; y se celebró la Santa Misa a las 21 h. se leyeron las lecturas que días antes había elegido: Rom 8, 14-23; Salmo 22; Jn 14,1-6. Todas teníamos sentimientos encontrados, por una parte el gozo de saberla en los brazos del Padre y por otro lado el dolor de la separación física de Madre Mª Jesús. Fueron meses, donde la caridad fraterna se hizo cada vez más exquisita entre nosotras; donde el cansancio físico, que se hacía notar, por las noches que nos desvelábamos al cuidarla, no disminuía el gozo de estar con ella en estos momentos tan importantes; experimentamos el dolor y la impotencia de no poder hacer más por ella, y el dolor por la inminente separación que se avecinaba. Pero también fueron meses donde nos sentimos muy acompañadas por la oración y cercanía de las monjas de nuestra Federación, frailes, sacerdotes, familiares, bienhechores y amigos de la comunidad. Por lo que les estamos infinitamente agradecidas. Numerosos sacerdotes se hicieron presentes para rezar un responso, y los laicos se acercaron al monasterio para despedir también ellos a “su Madre“, como la llamaban y sentían. Todos coincidían en las mismas palabras: «Hacía mucho tiempo que deseaba estar en el cielo».

Al ser domingo la Misa fue celebrada a las 10 h. como siempre, y la Misa de exequias a las 16 h. La presidió nuestro Vicario General P. Julio Quiroga del Pino, debido a que nuestro Obispo estaba de viaje; concelebraron nueve sacerdotes, con la asistencia de las religiosas de la Diócesis y numerosos laicos. La predicación estuvo a cargo de nuestro Capellán, quien recordó 41


a Madre Mª Jesús como «una persona alegre, que reflejaba al Señor en sus palabras y gestos y nos hablaba del más allá con tanta certeza en la fe…». Concluida la Misa trasladaron, los sacerdotes primeramente y luego los miembros de Fasta, los restos mortales de Madre hasta el cementerio de la comunidad. En el momento del entierro se rezaron las oraciones, se asperjó con agua bendita, luego M. Priora colocó la primera tierra sobre el féretro, después las monjas y luego los laicos; la gente comenzó a aplaudir, a cantar; nosotras cuando nos vimos con fuerzas, la despedimos cantándole: «Dios es mi Padre», canción tan apreciada por ella y que le acompañó durante todos su años de consagración, en sus fechas importantes siempre la cantábamos, disfrutando al verla tan feliz, acompañando el canto con sus gestos. Así fue cómo despedimos a Nuestra Madre Mª Jesús, ahora desde el cielo continúa con su misión de intercesora; nosotras damos Infinitas gracias al Señor por el don de ella a la Iglesia, a la Orden, a la Federación, y a nuestra Comunidad.

Comunidad Inmaculada del Valle Catamarca

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Déjame, Señor mío, mirarte a los ojos Déjame, Señor mío, mirarte a los ojos, hundir la mirada, hasta adentro… mis ojos, en los tuyos ¡bien fijos! ¡Clavados!... ¡abiertos!... Déjame, Señor mío, mirarte a los ojos, ¡Absorta!... En silencio… Déjame bajar, allá, hondo… ¡Hasta el gran secreto!... ¡Señor!... ¿Qué veo en tus ojos?... ¿Qué escondes tras ellos?... ¡Secreto inefable! ¡Sublime misterio! Déjame, Señor mío, mirarte a los ojos y hundir la mirada hasta dentro… Si, allá donde el Padre amoroso y tierno, se goza engendrándote, en un hoy eterno… Sí, allí donde el Padre pronuncia su Verbo, entre resplandores de luz y gozo donándose entero… ¡Secreto inefable! ¡Sublime misterio! Donde la presencia de tu Santo Espíritu, que os une, fundiéndoos, es ardiente llama, que se alza envolviéndoos… ¡Es fuego que abrasa! ¡Sublime misterio! Inefable abrazo, 43


que hace al Dios Eterno Uno en Tres Personas: Amor, Padre, Verbo… Déjame, Dios mío, mirarte a los ojos… ¡Hundirme hasta dentro!... ¡Quémame, Dios mío, en la llama ardiente que se alza envolviéndoos… ¡Sacrificio amante, holocausto vivo a tu Amor Eterno!...

M. Mª Jesús Franco Pomares, op

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Cuando te vea por primera vez, cara a cara, Dios mío, ¿qué te sabré decir? Calladamente esconderé mi frente en tu regazo... y lloraré, como cuando era niño. Tus ojos curarán todas mis llagas…

Te contaré después mi vida entera, aunque ya la conozcas. Y Tú, para dormirme, lentamente, me contarás un bello cuento que comienza: «Érase un hombrecillo de la tierra... y un Dios que le quería…»

Han entrado en el gozo de Dios…

Sor Mª Pilar Galicia González, de la Comunidad de Sto. Domingo de Guzmán, en Zaragoza, falleció el día 12 de diciembre. Tenía 96 años de edad, y ha vivido 64 años consagrada al Señor por la Profesión religiosa.

Sor Mª Isabel Peradejordi Ferrero, de la Comunidad de Sta. Catalina de Siena, en Paterna (Valencia), falleció el día 17 de diciembre. Tenía 90 años de edad, y ha vivido 64 años consagrada al Señor por la Profesión religiosa.

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Sor Mª Carmen Samaniego Arranz, de la Comunidad de Sant Domènec en Sant Cugat del Vallès (Barcelona), falleció el día 19 de diciembre. Tenía 89 años de edad, y ha vivido 66 años consagrada al Señor por la Profesión religiosa.

Sor Mª Antonia Gelabert Sansó, de la Comunidad de Sant Domènec en Sant Cugat del Vallès (Barcelona), falleció el día 23 de diciembre. Tenía 98 años de edad, y ha vivido 70 años consagrada al Señor por la Profesión religiosa.

Sor Josefa Teruel Rustarazo, de la Comunidad de San Esteban y San Bruno, en Albarracín (Teruel), falleció el día 9 de enero de 2013. Tenía 94 años de edad, y ha vivido 61 años consagrada al Señor por la Profesión religiosa.

Familiares - Dª Amparo, hermana de Sor Elvira Catalá, de la Comunidad de Xàtiva (Valencia), falleció el día 12 de diciembre de 2012. - D. Enrique, hermano de Sor Mª Cristina Hernández, de la Comunidad de Torrent (Valencia), falleció el día 21de diciembre de 2012. - Dª Magdalena, hermana de Sor Mª Carmen Guerrero, de la Comunidad de Santa María del Pilar en Zaragoza, falleció el día 6 de enero de 2013. - Dª Nélida, hermana de Sor Liliana Joaquín, de la Comunidad de Córdoba (Argentina), falleció el día 22 de enero de 2013.

¡Descansen en paz! 46

Unidas 173  

Edita: Federación de la Inmaculada Concepción Alter, 4-V. Apartado 20 46900 TORRENT (Valencia) ESPAÑA IMPRIME: Federación de la Inmaculada C...

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