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Heriberto García Martínez Fotografía y edición digital: Heriberto García Martínez Asistente: Osvaldo Hernández Coordinación de las sesiones fotográficas: Antonio Barajh Ensayo: Cordelia Rizzo Diseño editorial: Jaime González Fotografía de Heriberto: Fabián Cavazos Producción: CCF1116 Primera Edición, 2011 ISBN 978-1-257-28546-4


Este libro es un homenaje a Gloria Hazel Davenport Fentanes, guerrera transexual.


Amarse, seleccionarse (I) Los seres vivos, todos, vencen obstáculos no sólo para amar al Otro sino para amarse a sí mismos. Fácilmente se esconden de aquellos elementos de su personalidad que cargan un estigma o una marca social profunda. Estos se expresan como una inscripción cultural en el cuerpo y los filtros de los sentidos. San Agustín dice que no se puede amar lo que no se conoce, suscribiéndome yo a esa tesis, hablaré de las fotografías de Heriberto García de Gloria Hazel Davenport Fentanes como documentos de los momentos álgidos de un proceso de descubrimiento personal e intersubjetivo. Relevante es, claramente, para la historia de lo humano, y sobre todo la de las mujeres. Llegar a amarse lo suficiente para sostenerse en las batallas existenciales está lleno de aristas propias de los límites de la extrapolación y la opacidad del ser humano para sí mismo, pero justamente la disposición amorosa del sujeto hacia sí permite ir destrabando ese proceso que mientras más avanza más fortalece a la persona.


(II) Un proceso de autoconocimiento profundo debe revelar en este contexto los más leves conflictos del Yo con los estándares sociales. Somos hijos de una leyenda, dice Miguel de Unamuno; desde la concepción somos ya la huella de los sueños de una sociedad, una familia, unos padres. Nuestro cuerpo tiene inscrito el ADN de la cuna espacio-temporal en la que nacimos y del azar. En suma, construimos individualidades con una serie de prescripciones tan finamente dictadas, sutiles e invisibles que pasamos la vida entera descubriéndolas. Pero no es preciso tenerlas todas a la mano para entender su fuerza, sino como en el caso de la mujer que nació hombre, sentir una inadecuación fundamental y resolverla.


(III) En su transición de hombre a mujer, sueña y se compromete con una transformación física, psicológica y finalmente emocional que terminaría concretando las formas más preciadas y originarias de su ensoñación consigo misma. Así como las fotos captan instantes, el discurso sobre la decisión de cambiar de sexo manifiesta como constante un momento de claridad de una vida adulta: ha terminado de cumplir con su rol esperado, por lo que decide vivir como ella desea. Esta es una verdad simple y parecería inclusive el antídoto de los padecimientos psicológicos de las sociedades modernas. La petrificación de los roles sociales, que a su vez están tan sobrecodificados, hacen que los motores afectivos de la existencia se diluyan u olviden por lo que se vive en una inadecuación velada porque en apariencia la sociedad funciona. La introspección y accionar propia de los procesos de búsqueda personal revela que finalmente se elige y se es responsable de la elección de mucho. Seres humanos tenaces, creativos, y luchones testimonian esto. El modo de existir para una misma es un asunto delicado y esencial, tanto, que una mala decisión puede condenarla a extensos períodos de sufrimiento y sinsentido. Existir como mujer o como hombre es, a pesar de todas las determinaciones sociales, una convicción.


(IV) Aquí la lente funciona como encuadre para iluminar la esencia de la pugna interna de Hazel, esa convicción de ser mujer y crearse como mujer. Esta lucha no concierne solamente a las mujeres transexuales -que dentro de todo son pocas en relación al todo- y es precisamente la piedra de toque del ethos femenino. Recordarla y reflexionar sobre ella nutre los momentos aciagos de la vida de cualquiera. La decisión de transformarse en mujer es el resultado de una introspección profunda y de la claridad de su búsqueda identitaria. Cualidades que hablan de mucha lucidez y como la lente de la cámara, sensible a varias intensidades de luz. En una cultura de suavidad y bravura, como lo es la mexicana, parecerían amenazantes y casi terribles estas virtudes. Es común que las feministas cuestionen a las mujeres transexuales por no haber nacido con un cuerpo politizado, pero lo más interesante del fenómeno de la transformación en ellas es que revela la elección de ser mujer como una decisión vital. Aquello problematiza importantes bases de la discusión política sobre el cuerpo femenino, porque pone en relieve la función posible de rechazar el cuerpo con el que se nace y la superación de grilletes identitarios que parecían inamovibles, sin producir una catástrofe.


(V) Para el ser humano acotado la conversión permite nuevos accesos al éxtasis y a la plenitud y sobre todo puestas en marcha de estilos de vida más edificantes. Entender la necesidad de convertirse, emigrar hacia el territorio íntimo y propio es un gesto heroico. La transexualidad revela a la vez las posibilidades reales de la cosmética, como reorganización del cuerpo y rostro humano, y su impacto profundo en el bienestar del individuo. Lo externo e interno se retroalimentan y termina siendo un error pensar que la imagen es superficial, porque para el/la transexual es justamente el artífice de cualidades interiores que satisfarán su voluntad de vida. La mujer transexual se transforma en lo que ella realmente cree y desea ser. En un contexto donde la obediencia y la armonía social prevalecen como valores, dentro de un estado de perversión de los códigos morales explícitos, evidentemente ella es contestataria. Las fotografías post reasignación que muestran contornos femeninos menos posados y atestiguan que las formas del cuerpo humano contienen a las fuerzas del espíritu y en el caso de ella, funcionan como liberadores de una energía que permanecía latente antes de del cambio de sexo.


(VI) Las mujeres ensayan ser mujeres, desde niñas. Juegan con muñecas, hacen galletitas, se maquillan y van adquiriendo los gestos de las tías, las maestras, las actrices de cine, de sus madres, y por qué no decirlo, de los hombres que son femeninos. Estos modelos nos conducen por la niñez, la pubertad y la adolescencia, etapas en las cuales actuamos a veces con soltura y otras torpemente. Hazel hace lo mismo, y adquiere del discurso de las mujeres las prendas íntimas, la actitud maternal hacia el peluche, el gesto naughty de la historia de los pinups, el cabello largo y suelto. Las fotos antes de la reasignación evocan un poco estos momentos de pausa, e inclusive la incertidumbre de lo que sigue en el arte de convertirse mujer y se arropan con la coquetería y la calidez de la mujer sensual de los años 30. La historia de las mujeres resuena en estos gestos que recrea ella, a veces paródicamente. Ello encaja perfectamente con el mood que evoca como persona por el estilo sugestivo de la desnudez de sus fotos. La mujer transexual representa el conocimiento de dos mundos, el de ser hombre y ser mujer. Parecería que podría traducir para el resto de nosotras el misterio que aún encierra mundo de los hombres.


(VII) En este devenir mujer evidentemente entra la cuestión ¿Qué tipo? Pero el giro violento de las mujeres transexuales parece mostrarnos que independientemente del estilo de cada una, hay una vitalidad femenina que hay que cultivar y asumir para enfrentar las pruebas de la vida. Esto vemos en los retratos de Hazel tras la cristalización de su transformación: una afirmación de su femineidad. Hay un cuerpo más estilizado y una voluntad de desnudarlo que tiene mucho de subversión biopolítica pero mucho más de triunfo de la identidad. Las fotos después de su reasignación de sexo son conmovedoras porque tocan esa elusiva paradoja de la vida de la mujer: la voluntad de poder femenina y la simultánea sensación de inacabamiento. Aunque se nazca mujer, aspectos básicos de la identidad están en tensión de una forma muy similar en la que emergen en la serie de fotografías y requieren de una voluntad de existir que expresa la modelo. Vivimos naturalmente cegados ante la posibilidad inherente del desbordamiento del ser, pero trabajos como el de Heriberto García nos retornan a esa vía productiva y bella del pensar en torno a la diversidad humana y al poder curativo del amor y la ternura que nos acercan a nuestro verdadero Yo.

Cordelia Rizzo


Heriberto García Martínez. Mexicano, nacido el 14 de septiembre de 1968 en Monterrey, Nuevo León, México //ESTUDIOS// Talleres de fotografía de 2002-2008 dirigidos por: Gabriella Gómez-Mont, Fernanda Mejía, Miguel Rodríguez Sepúlveda, Yolanda Andrade, Roberto Romero, Pavka Segura y Juan José García / Maestría en Artes en la UANL, 2003/ Estudios doctorales en humanidades y artes en UAZ, 2006/ Licenciatura en pedagogía, 1991 //EXPOSICIONES INDIVIDUALES// Rosas. Museo del Obispado, Monterrey, México. Desnudando el VIH y el SIDA. Queens Club. Monterrey, México Orphaned Photographs Searching a Story, Lam Woo Inernational Conference Centre. Hong Kong, República Popular China, 2008/ Fotografías Huérfanas en busca de historias, Museo Metropolitano de Monterrey, 2008/ Somos iguales, Centro Cultural Fotográfico 1116. Monterrey, Nuevo León, México, 2008/ Poesie en images, Maison du Mexique, París, Francia, 2007/ Fotografía y video proyección, Poesía en imágenes, Centro de convenciones COMPENSAL Bogotá DC, Colombia, 2006/ Soldiers of Light, Instituto Mexicano Norteamericano de Relaciones Culturales, Monterrey. México, 2006 y en el Museo del Periodismo y las Artes Gráficas. Guadalajara, Jalisco. México, 2005/ Movimiento infinito, Lobby del teatro de la ciudad. Monterrey. México, 2005/ Reflexiones estéticas en torno a un prisma, Café Paraíso: Monterrey, México 2002 //EXPOSICIONES COLECTIVAS// Taipa House Museum, Macao, República Popular China; Biblioteca del ITESM, Campus Monterrey; Fototeca de Nuevo León. Monterrey. México; Casa de la Cultura de Nuevo León. Monterrey, México; Biblioteca Galería de arte de la Universidad Iberoamericana Puebla. México; Galería CONARTE. Monterrey, Nuevo León, México; Museo del Periodismo y las Artes Gráficas, Guadalajara, Jalisco; Centro Cultural Fotográfico 1116. Monterrey, Nuevo León, México //PREMIOS// PREMIO DE ADQUISICIÓN, El patrimonio de Nuevo León a través de sus fotógrafos: patrimonio industrial, Monterrey, Nuevo León, México, 2007/PREMIO DE ADQUISICION, Reseña de la plástica 2007, Monterrey, Nuevo León México, 2007 // LIBROS DE FOTOGRAFÌA: ROSAS; ALIADOS-ALLIES; FOTOGRAFÍAS HUÉRFANAS EN BUSCA DE HISTORIAS; TETAS LIBRES, Silver edition; TETAS LIBRES rainbow edition; MEXICAN QUEENS, GLOBAL CITIES, OVEREXPOSED, MUJERES QUE AMAN A MUJERES y BARCELONA 2010 PRIDE.



HAZEL