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Retratos del Alma y Rinc贸n de Poemas: A ti Mam谩


A ti Mamá

Apreciados lectores y amigos (as): ¿Cuántas páginas llenaríamos para describir a nuestras Madres? Estoy seguro que muchas. ¿Cuántas palabras de esas páginas que llenaríamos le hemos dicho a nuestra Mamá?... Muchas veces nos guardamos las palabras para decirlas en el “momento apropiado” o esperamos un mañana para hacerlo, sin pensar que a ese mañana se le olvide venir. Estos poemas los escribimos como homenaje y agradecimiento a esas Madres buenas (en las que incluimos a nuestras mamitas por supuesto), abnegadas luchadoras, que muchas de ellas, a pesar de contar con muchos años y estar cansadas toman fuerza para no parecer cansadas, que han soportado golpes de la vida y sin embargo siguen de pie. Para todas esas madrecitas es éste pequeño homenaje. Deseamos con todo el corazón que compartas este documento con todas las personas que conoces.

Los autores,

Henry Ricardo Reyes Castillo; Angélica María Galván Arévalo.


A ti Mamá

Tengo un ángel

Tengo un ángel que custodia mis pasos, de agradable figura y voz serena, sus labios rojos parecen bordados y sus blancos rizos parece que el sol los tejiera.

Es mi ángel de corazón tierno y generoso, fértil como los campos de mi tierra, puro como los altos nevados, experto en aconsejar y aliviar las tristezas.

Tengo un ángel que siempre me cuida, al que amo con toda mi alma, al que llamo madre y que me llama hija, a la que agradezco por su amor y sus dádivas porque cambió sus alas por una semilla de vida.

¡Que Dios te siga bendiciendo mi madrecita adorada!

Henry Ricardo Reyes Castillo; Angélica María Galván Arévalo.


A ti Mamá

Hasta pronto Casi puedo ver tus pasos en el aire, casi puedo oír en el cielo tus risas, casi puedo oler tu perfume como antes, casi puedo sujetar tus manos tibias.

Es así que no quiero olvidarte, es así que te recuerdo cada día, es así que quiero encontrarte, es así que no admito tu partida.

¡Cuánta falta me haces querida madre! ¡Cuánta necesidad quedó vacía! ¡Cuántas palabras que no pude pronunciarte! ¡Cuántos momentos que no se repetirán sin tu compañía!

Y mis brazos aún quieren abrazarte, y mis besos quieren posarse en tus mejillas, y mis manos aún quieren acariciarte, y mi voz te llama para que vuelvas enseguida.

Henry Ricardo Reyes Castillo; Angélica María Galván Arévalo.


A ti Mamá ¿Quién me abrigará antes de acostarme? ¿A quién daré mis besos de buenos días? ¿Quién se quedará despierta esperándome? ¿A quién le daré una flor en esta fecha tan bonita?

Yo no soy capaz de decirte adiós, yo no puedo acostumbrarme a tu ausencia, yo no quiero convencerme de que no volverás, yo no dejo de quererte aunque no te vea.

Creo que sigues aquí recorriendo la casa, creo que habrá un reencuentro, creo que por eso no nos despedimos por última vez, creo que algún día madre mía volveremos a vernos.

Casi puedo ver tus pasos en el cielo, casi puedo oír tus risas en el aire, casi puedo oler tu tibio perfume, casi puedo sujetar tus manos como antes.

Es así que te recuerdo cada día, es así que no quiero olvidarte, es así que no admito tu partida, es así que te digo hasta pronto amada madre.

Henry Ricardo Reyes Castillo; Angélica María Galván Arévalo.


A ti Mamá A ti mamá…

A ti mamá te ofrezco el inmenso cielo, porque de ahí debiste haber venido, qué gozo debe sentir Dios en su reino, al verte cumplir tu misión llena de optimismo.

A ti mamá te doy mi respeto y admiración, por la paciencia que has tenido, por tu noble y comprensivo corazón, por tus cuidados repletos de cariño.

A ti mamá te entrego mi ternura, por tus cantos tan apacibles, por tus noches de desvelo junto a la cuna, porque a pesar del cansancio nunca desistes.

A ti mamá mis palabras de agradecimiento, por los sacrificios y los tragos amargos, porque a tus ojos no he crecido a pesar de los años, porque sigo siendo tu bebe aunque envejezco.

Henry Ricardo Reyes Castillo; Angélica María Galván Arévalo.


A ti Mamá A ti mamá mi amor eterno, como cuota de las bellas cosas que me has dado, tantas que no me alcanza la vida para pagarte pues es mucho el bien que me has procurado.

A ti mamá infinitas bendiciones, por ser mi mayor ejemplo de virtud, porque eres tú a quien quiero imitar llegado el momento para dar a mis hijos lo que me has brindado a plenitud, porque quiero dar una justa recompensa a la vida por hacerme merecedora de una mamá tan linda como tú.

Henry Ricardo Reyes Castillo; Angélica María Galván Arévalo.


A ti Mamá Quien tiene una madre

Quien tiene una madre es un afortunado en la lotería de la vida, porque con ella gana millones de abrazos, besos incontables, una fuente inagotable de sabios consejos y acciones avaluadas en miles de caricias.

Quien tiene una madre ha conocido a la mejor de las mujeres, la perfección hecha carne, la que siempre tiene la razón, la incansable, la que es además buena esposa, hija, hermana o tía.

Quien tiene una madre nunca estará solo, ella es el remedio contra todos los males, no hay angustia, pena, dolor o algún mal sentimiento que ella no logre disipar con una dulce mirada y una sonrisa.

Quien tiene una madre ha visto a la cara a su ángel guardián, la que percibe el peligro y te advierte, la que para corregirte te regaña y luego te consiente, la que se queda cuando todos se han ido.

Henry Ricardo Reyes Castillo; Angélica María Galván Arévalo.


A ti Mamá

Quien tiene una madre ha recibido un pedazo del corazón de Dios, es un ser maravilloso que irradia bondad, una mujer dispuesta a ser padre y madre si es el caso y es además la persona que más practica el perdón.

Quien tiene una madre tiene a la mejor maestra, es quien enseña las primeras palabras, quien te enseña a caminar firme y seguro, la que con esfuerzo y sacrificio te demuestra verdadero amor.

Si tienes una madre debes apreciarla más que a un tesoro, abrázala, consiéntela, hazla sentir querida y especial, y sobretodo sé agradecido, porque hay algo muy cierto; quienes nunca la han tenido o la perdieron la valoran más.

Quien tiene una madre, felicítela y felicítese por tener consigo una fortuna que muchos quisieran tener.

Henry Ricardo Reyes Castillo; Angélica María Galván Arévalo.


A ti Mamá Hoy como nunca

Hoy es una fecha especial para decirte cuánto te quiero, cuán importante eres en mi vida, cuánta felicidad me trae tu compañía y cuánta necesidad tengo de ti. Hoy es una fecha para recordar las épocas difíciles que hemos vivido, los momentos en que has sido madre y padre y las muchas veces que me has ayudado a levantar. Hoy es una fecha para resaltar más tu valor, para apreciar más tus cualidades, para admirar más tus cotidianos actos de amor y para recompensar todos tus dolores. Hoy en verdad es un día madrecita en que luces más bella y radiante, tanto que hasta la rosa que te traje avergonzada cae a tus pies. Hoy como nunca madre hermosa te adoro y te bendigo, por haberme permitido el privilegio de nacer.

Henry Ricardo Reyes Castillo; Angélica María Galván Arévalo.


A ti Mamá Amor maternal

El que sin ser interesado por todos se interesa, el que siendo noble y sincero nada se guarda, el que lo entrega todo sin esperar nada a cambio, el que no sabe de rencores y olvida las ofensas.

El de entrañable dulzura y suaves tratos, el que te conoce más que nadie y te acepta como eres el que adivina los motivos de tus alegrías y pesares, el que de tus fracasos y tus triunfos por igual se enorgullece.

El que es leal, justo y generoso, el que no se mide a la hora de dar el que se satisface con lo poco, el que es simplemente incondicional.

El que sólo nace de un corazón como el tuyo, tan extenso como el cielo pero tan fácil de tocar, tan sencillo y frágil como una vasija de barro en la que Dios ha depositado un poco de su eterna bondad.

Henry Ricardo Reyes Castillo; Angélica María Galván Arévalo.


A ti Mamá Tu amor

Podrías contar con tus dedos las veces que te he dicho: te amo pero trato de demostrártelo con cada abrazo tierno, con una sonrisa si con enojo me miras, con las disculpas que ofrezco cuando descubres mis mentiras y con la alegría que me embarga cuando llego a casa y te veo.

Y aunque muchas veces pienses que poco te quiero, porque me avergüenzo cuando me besas frente a mis amigos, porque me canso de tus repetitivos consejos, porque me creo muy grande para tus cuidados y tus gestos de aprecio ten muy presente que tu amor ha sido el primero en mi vida.

Valoro mucho tu esfuerzo por hacerme una mejor persona, no es una tarea fácil, pero con tu terquedad poco a poco lo logras, te agradezco por ayudarme a corregir mis defectos, por señalar mis debilidades e imponerme retos y hasta por tus castigos que me han hecho encerrar por horas en mi cuarto.

Henry Ricardo Reyes Castillo; Angélica María Galván Arévalo.


A ti Mamá

Y créeme, en verdad nunca me he enojado contigo, es que detesto fallarte, es que no quiero defraudarte y me cuesta aceptar que a veces podría hacerte las cosas más fáciles. Me da miedo pensar que no soy la hija que desearías y que tengo más de lo que realmente merezco.

Pero hoy quiero hacer borrón y cuenta nueva, porque sé que soy lo que soy sólo por ti, que todo te lo debo, hoy comprendo el valioso significado del nombre con que te llamo, hoy sé qué madre como tú no hay otra en el mundo y que tu amor con mi amor yo debo pagarlo.

Henry Ricardo Reyes Castillo; Angélica María Galván Arévalo.


A ti Mamá Mami, tu eres…

Cuando me pregunten quien es mi mamá, con todo orgullo responderé que tu eres: Un pedacito del corazón puro de Dios en la tierra, mi ángel protector y amoroso, mi maestra, mi amiga y confidente, la paciencia, la fe y la fortaleza, la conciencia que me habla al oído, la ternura que me derrite, el pañuelo que seca mis lágrimas, la mano invisible que quiere evitarlas, la que lee mis pensamientos, la que me conoce y me entiende, la que siempre estará de mi parte, aunque me equivoque, aunque falle. La que ama mis cualidades e imperfecciones, a la que amo porque sí y por todos los motivos imaginados… la que todo lo daría por mí …aunque yo solo pueda regalarle una rosa y éste poema. ¡Feliz día madre mía! Dios te bendiga… a mí ya me bendijo contigo.

Henry Ricardo Reyes Castillo; Angélica María Galván Arévalo.


A ti Mamá Lo que no te he dicho…

Hoy mamita, quiero abrirte mi corazón, quiero decirte hoy, que aún me escuchas y que estás aquí a mi lado: Te amo… te amo tanto, tanto, tanto, tanto… Sí, te amo.

Hoy quiero confesarte que aparento mis enojos, que nunca he querido estar mal contigo, que solo pretendo llamar tu atención y que me consientas, como si aún fuera tu bebe, no quiero dejar de serlo nunca…

Quiero confesarte también, que cuando siento miedo eres la primera persona en quien pienso, me inspiras confianza plena y una seguridad absoluta, sé que lucharías contra vientos y mareas por mí…

A pesar de tus regaños, me pareces la mujer más tierna del mundo, aún recuerdo mi primer día de colegio… fuiste tú quien lloró… y aún cuando me enfermo o algo me pasa, las lágrimas al borde de tus ojos me demuestran cuánto me amas.

Henry Ricardo Reyes Castillo; Angélica María Galván Arévalo.


A ti Mamá

Y si hablamos de sabios… tu mamita encabezas la lista, tus consejos siempre son acertados, y ahora debo admitirlo… tienes toda la razón del mundo y aunque me avergüence, me agrada escucharte decir: te lo dije.

Y si cometes errores… es maravilloso, no sé como lo logras, pero siempre haces que encuentre una justificación, ni siquiera necesitas abrir la boca… conozco tus razones y si no se parecen a las mías, hago que las mías se parezcan a las tuyas…

Todo por verte feliz… nadie más que tú mereces serlo. Y hoy para hacerte sonreír una vez más, te confieso: Espero ser tan buena madre como tú. Espero que estés conmigo muchos años más y me ayudes superar este reto.

Henry Ricardo Reyes Castillo; Angélica María Galván Arévalo.


A ti Mamá No es suficiente

No es suficiente entrelazar palabras, sucesión de letras que sin acción no dicen nada, y que con acción no son necesarias.

No es suficiente, por ejemplo, escribir "Te Amo", y en especial este día, que podría tomarse como costumbre.

Por eso no quise escribir solo palabras, ni utilizar solo un "Te Amo", mi intención es hacer algo más que mezclarlos con estos versos, quiero escribirte mis sinceros besos y recitarte un fuerte abrazo,

Entregarte rosas de caricias, un perfume de te quieros, un collar de perlas de verdad y respeto, una piedra preciosa que rime con tu belleza.

Henry Ricardo Reyes Castillo; Angélica María Galván Arévalo.


A ti Mamá Porque no es suficiente si repito lo de siempre, porque deseo que te bañe una lluvia de alegría,

Que tus ojos jamás lloren de tristeza, que el dolor jamás toque a tu puerta, que para ti no existan pesadillas, que con tu dulce verdad alumbres cualquier mentira,

Que el silencio haga ruido para celebrarte, que el escándalo se las ingenie para arrullarte, que la fe y la esperanza doblen sus rodillas, agradecidas por el milagro de dar vida,

Que al tiempo se le olvide visitarte, que se de cuenta de su error cuando ya seas eterna, que la ternura de ti aprenda y llegue a entender lo que es una madre buena.

Porque no es suficiente una vida para expresarte lo que siento madre mía,

Henry Ricardo Reyes Castillo; Angélica María Galván Arévalo.


A ti Mamá aun si cada día durara mil años, mis palabras seguirían sonando como las de un ermitaño,

Porque todavía me harían falta más palabras, que con lo que significas quedarían eclipsadas, y quedaría otra vez como al inicio, porque no es suficiente, como escribí al principio.

Que la pureza adopte tu postura, igual que la belleza se adueñó de tu figura, que el conformismo trabaje aplicado, para que también confiese que no es suficiente.

No son suficientes estos versos que ahora escribo, se quedan cortos comparados con quien describo, porque nada es suficiente para poder expresar lo que significas en mi vida, amada Mamá.

Henry Ricardo Reyes Castillo; Angélica María Galván Arévalo.


A ti Mamá No quiero esperar

No quiero esperar a que tus ojos se cierren para abrir el corazón y sacar las palabras guardadas, que aunque libres parecen estar apresadas, víctimas de la timidez o de la inmadurez.

No quiero esperar y seguir esperando, convencerme de encontrar el momento apropiado, ni crear protocolos, ni posponer lo que siento, quiero deletrear con el corazón mis sentimientos:

Te amo Mamá, la frase más "común" que en estos días se ha de utilizar, nueve letras que no me alcanzan para expresar que cada minuto vivido te estoy agradecido por la inmensa fortuna de que seas mi Mamá.

Henry Ricardo Reyes Castillo; Angélica María Galván Arévalo.


A ti Mamá Si, Mamá... El beso antes de dormir, la caricia que me empuja a seguir, todas las cosas tan "cotidianas" que si no las tuviera me harían llorar.

Si, Mamá... porque muchas veces los hijos no entendemos que debemos valorar lo que tenemos, como esa hermosa sensación de llamarte Mamá.

Si, mi Mamá, un beso, una caricia, una mirada, una sonrisa, un consejo sabio y un amor sincero que no tiene caducidad.

Si, mi Mamá, una mujer de verdad, una dosis de fe, otra de seguridad, la que le enseñó el amor a este corazón.

Henry Ricardo Reyes Castillo; Angélica María Galván Arévalo.


A ti Mamá No quiero esperar más tiempo, que el tiempo de esperar se cansa, luego se va y no lo alcanzamos, pensando que lo guardamos, realmente lo derrochamos.

No quiero esperar a que tus ojos se cierren, no quiero esperar a que eso llegue, para fuertemente pronunciar: Te amo Mamá, mi Mamá.

Henry Ricardo Reyes Castillo; Angélica María Galván Arévalo.


A ti Mamá Había una vez una Princesa

Había una vez una Princesa que decía un te quiero con tan solo mirar, su honestidad era su fortaleza, la sinceridad, lo mejor de su lealtad.

Solía vestir de pureza, con ternura se adornaba también, era más bella que la belleza, y su dulzura endulzaba mejor que la miel.

Su voz se escuchaba radiante, provocaba tranquilidad, aun ante lo más desafiante, con ella habitaba la seguridad.

Princesa de sonrisa bonita, bonita Princesa del ayer, ayer sonreías Princesa, hoy sonríes Mujer.

Henry Ricardo Reyes Castillo; Angélica María Galván Arévalo.


A ti Mamá Princesa de sabios consejos, en tu rostro se puede ver que eres el claro reflejo de un ejemplo de mujer.

Te vistes de valentía, puedes ver hasta lo invisible, en tus manos no existe imposibles, luz de las noches, resplandor de los días.

Había una vez una Princesa, dice te quiero con tan solo mirar, ya no la han visto entre las estrellas, seguro se marchó a otro lugar.

Y así la llamaban: Princesa, "Mi Reina" le dice Papá, para mí aunque es Reina y Princesa acostumbro llamarla Mamá.

Henry Ricardo Reyes Castillo; Angélica María Galván Arévalo.


A ti Mamá Si pienso en alguien

Si pienso en alguien que perdone todo en mi mente se escribe Mamá, que recuerda más que soy su hijo que cuando con ella me comporto mal.

Si pienso en alguien que me ame con latidos mi corazón dice Mamá, que cambiaría con gusto su vida por verme rodeado de felicidad.

Alma valiente, valiente guerrera, aun no se inventa algo que te detenga cuando se trata de a tus hijos defender, mujer verdadera, bendita mujer.

Si pienso en alguien que me pueda cuidar, mi ser se estremece tan solo al recordar como guiaste mis pasos como me refugiaste en tus brazos,

Henry Ricardo Reyes Castillo; Angélica María Galván Arévalo.


A ti Mamá Como con una sola palabra calmabas la tormenta que me acechaba, el dolor se sanaba con tu amor, al verte a los ojos se reflejaba Dios.

Si pienso en lo más grande que me ha pasado todo apunta hacia ti, plasmé cada recuerdo tuyo para tenerlo aquí, eres la princesa de este maravilloso cuento. no solo una historia, eres real, eres lo cierto.

En tus ojos parecía que habitaba el mar, nunca he vuelto a ver tal profundidad, con una sola mirada de amor mi corazón llenabas.

Si pienso en el día más triste fue ese, en el que te perdí, cuando alzaste tus alas al cielo y me invadió el dolor y el miedo.

Henry Ricardo Reyes Castillo; Angélica María Galván Arévalo.


A ti Mamá Hasta que un día volví a escribir: Si pienso en alguien que me pueda cuidar, mi ser se estremece tan solo al recordar como guiaste mis pasos... como me refugiaste en tus brazos.

Y pude entender: Sigues aquí a mi lado, nunca me has dejado, sigues siendo la princesa que se transformó en reina, el amor que se vistió de Mamá.

Henry Ricardo Reyes Castillo; Angélica María Galván Arévalo.


A ti Mamá Mujer

Mujer, si la ternura quisiera una voz elegiría la tuya, que calma, consuela, arrulla, que aconseja, que apoya y que habla verdad.

Mujer, si el amor quisiera ver elegiría tus ojos, ventanas abiertas de tu alma, ventanas que dejan escapar la luz de tu mirada.

Mujer, contigo hasta la tristeza quiere sonreír, si pudiera elegiría tu sonrisa y las lágrimas en la mesa sonarían a carcajadas.

Mujer, si la muerte quisiera vivir elegiría tu corazón, fuerte y valiente, apasionado, lleno de todo el amor que sólo tu puedes dar.

Henry Ricardo Reyes Castillo; Angélica María Galván Arévalo.


A ti Mamá Mujer, si el pasado quisiera volver a estar vigente elegiría tu presente, vivo, emotivo, lleno de razones para cada día despertar. Mujer, si el esfuerzo quisiera esforzarse más, elegiría tus manos, trabajadoras, que parecen inalcanzables, manos llenas de caricias incontables.

Mujer, si el consuelo necesitara ser consolado, elegiría tus hombros, en donde la carga se hace menos pesada, donde el dolor cae de rodillas y se diluye con saber que estás aquí.

Mujer, si mi destino quisiera estar preso, seguramente elegiría cada uno de tus besos, suave toque de tus labios que traducen el amor.

Mujer, esencia que enamora, que despierta y provoca al amor, que transformas en cielo el lugar en donde estés, que haces brillar aun la más oscura de las noches.

Henry Ricardo Reyes Castillo; Angélica María Galván Arévalo.


A ti Mamá Mujer precavida, mujer discreta, mujer sencilla, mujer coqueta, mujer cariñosa, mujer que tolera, mujer comprensiva, mujer verdadera.

Mujer que no te rindes, que ni aun herida dejas de luchar, mujer que sabe amar, mujer que invita a soñar.

Y tan sublime eres que hasta el creador con todo su poder eligió a una bendita entre las mujeres para de ella nacer, así eres mujer... bendita mujer. 

Henry Ricardo Reyes Castillo; Angélica María Galván Arévalo.


A ti Mamá Gracias Mamá Por cada año que me has dado amor, por cada mes que en tu vientre me diste calor, por cada día que conmigo estás, por cada hora de felicidad.

Por regalarme tus hombros para llorar, por secar mis lágrimas y a mi lado estar, por quererme tanto y mis heridas sanar, por todo lo que haces por mí.

Por tus palabras que me hacen reflexionar, por tus caricias llenas de bondad, por tus besos que me rodean de paz, por tus brazos que siempre me quieren cuidar.

Por esforzarte y siempre luchar, por enseñarme a caminar, por mis primeras palabras celebrar, por la dicha de llamarte mamá.

Y la vida se me iría en agradecer, porque eres un ejemplo de mujer, que con sabiduría a sabido responder a las preguntas que necesitaba saber.

Henry Ricardo Reyes Castillo; Angélica María Galván Arévalo.


A ti Mamá Hoy te quiero decir, más que con palabras, con el corazón, que eres la razón por la que esté aquí.

Hoy te quiero hablar y un Gracias Mamá deletrear con todo mi amor,

Por cada hora de felicidad, por cada día que conmigo estás, por cada mes que en tu vientre me diste calor, por cada año que me has dado amor.

Henry Ricardo Reyes Castillo; Angélica María Galván Arévalo.


A ti Mamá Mamá Eres la caricia que me toca el corazón, eres el beso que se desliza en mis mejillas el tiempo que se paraliza para preguntarme como estoy.

Eres la mejor amiga, la que nunca fallará, la que sigue mis pasos, no por juzgarme o por curiosidad, sencillamente para estar allí por si llego a resbalar.

Eres el mejor lugar donde pueden caer mis lágrimas, la que siempre entenderá mis tristezas, y la más sincera sonrisa en la felicidad.

Eres la fuerza que me empuja cuando digo No puedo, la razón que me anima cuando ya no quiero, el lugar blando que se prepara cuando caigo, la suave pomada que borrará cualquier golpe.

Eres el consejo que siempre necesito, el abrazo que a todo momento me hace falta, el ejemplo que día a día persigo, la luz de mis noches, mi esperanza.

Eres lo hermoso de la vida escrito cariñosamente con cuatro letras, eres mi mamá, mi señora valiente, mujer de honra, mujer prudente.

Henry Ricardo Reyes Castillo; Angélica María Galván Arévalo.


A ti Mamá Eres el amor que tomó forma de mujer, la voz que se transforma en canción, la caricia que toca mi corazón y el tiempo que vuelve a preguntarme como estoy.

Henry Ricardo Reyes Castillo; Angélica María Galván Arévalo.


A ti Mamá Te agradezco la vida Te agradezco la vida madre mía, cada uno de los meses en tu vientre, en esa larga espera me anhelabas paciente, hasta que llegó ese día en el que me estrechaste en tus brazos, y que no te cabía en la mirada, y que te veías tan ilusionada, llenándome de besos y caricias.

Te agradezco la vida mamá, también tu valentía, y la dulce sinfonía de tu voz diciéndome “te amo”,

Acariciando mis manos, dándome tu amor, olvidando totalmente el dolor causado por el parto.

¿Y cómo te agradezco todo esto? Las palabras no son suficientes, tan solo son pequeños recipientes de todo lo que en mi corazón hay para ti,

Henry Ricardo Reyes Castillo; Angélica María Galván Arévalo.


A ti Mamá Y podría escribir muchos versos, podría llenarlo con mis besos, poder incluir en cada letra un “te amo”, envolverlos en agradecimientos y aún así no serían suficientes.

Podría tomar prestado un momento un pedazo de cielo escribir entre las nubes que te quiero, inventar un nuevo lenguaje en el que la palabra mamá se escribiera igual que amor.

Podría pedirle a la luna que tomara una pluma y escribiera en cada una de tus noches que eres mi ejemplo en todo tiempo, y aún así no alcanzaría para darte gracias por mi vida.

Te agradezco la vida Señora amada, esos nueve meses en tu vientre hoy me hacen consciente que la mayor felicidad que existe es llamarte mamá.

Henry Ricardo Reyes Castillo; Angélica María Galván Arévalo.


A ti Mamá Para finalizar: Esperamos que nuestros escritos hayan dejado huella en sus corazones. Esperamos haber brindado a ustedes un sinnúmero de formas bellas de expresar el inmenso amor y gratitud que sentimos todos los que hemos sido bendecidos por Dios con una buena madre. Esperamos que sientan el mismo respeto y admiración que a través de nuestros poemas les profesamos a estas hermosas mujeres, sin las cuales simplemente no existiríamos. Queremos invitarles a que lean y dediquen más poemas a nuestras homenajeadas en este hermoso día. Visiten: Retratos del Alma:

http://www.migaleriadepoemas.com

Rincón de Poemas:

http://rincondepoemas.wordpress.com

Nuevo Rincón de Poemas: http://www.rincondepoemas.com

Henry Ricardo Reyes Castillo; Angélica María Galván Arévalo.


A ti Mamá Cordialmente, Angélica María Galván Arévalo Henry Ricardo Reyes Castillo  

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Henry Ricardo Reyes Castillo; Angélica María Galván Arévalo.


Poemario A ti Mamá