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Juega con ventaja... El mayor mérito de una persona es superarse a sí misma y nunca decir “no puedo”. Aarón ha sabido convertir sus limitaciones en virtudes para competir con lo que otros no tienen, demostrando así que la voluntad y el esfuerzo hacen que todo sea posible. Foto de portada, texto y edición de vídeo:

Héctor R. Afonso

A

arón Núñez es una de esas personas que enseñan que siempre se puede aguantar un poco más. Este jugador sevillano de 29 años no atrae los flashes de las cámaras como las grandes estrellas, pero verlo con un balón en los pies es toda una demostración de lucha y superación personal. Pese a la discapacidad de nacimiento que le privó de su brazo izquierdo, nada ha impedido a Aarón hacer lo que más le gusta, jugar al fútbol sala, y todos los que lo conocen aseguran que no hay quien le quite la sonrisa de la cara. Enamorado de la pelota desde pequeño, Aarón soñaba con convertirse en jugador profesional y gracias a su trabajo y perseverancia lo pudo lograr con tan solo 16 años. Durante toda su vida recibió un trato completamente normal en su familia y la independencia que mostraba desde la infancia le hacía ganarse el respeto de mucha gente. Pero es que Aarón no solo era especial por su peculiaridad física, sino que, además, el destino quiso que este muchacho naciera con la magia del juego en sus pies. Con la enorme habilidad que posee, Aarón ha sabido superar su discapacidad y jugar con ventaja ante sus rivales para labrarse así una trayectoria exitosa entre la que destaca su último gran triunfo: el ascenso con Castell Peñíscola Benicarló a la División de Honor de la Liga Nacional de Fútbol Sala. Aarón ha sabido luchar por sus sueños aun cuando todo parecía en contra y, ahora, vive lo que seguro que nunca pudo imaginar.

veía era la de futbolista. Mientras aguante físicamente será lo que haga: vivo de lo que me gusta. ¿Quiénes te han ayudado más a crecer como deportista y persona?

Empezaste a jugar en tu barrio cuando eras un niño. ¿Qué decía la gente cuando te veía por primera vez?

Pues fue un tiempo muy bonito, y yo me debía al club que me pagaba. Un día subí al coche del presidente José María del Nido y me dijo riéndose que sabía que debajo de las medias del Sevilla yo me ponía las del Betis ¡y era verdad que lo hacía! ¿Te ves como modelo a seguir para las personas que ven en ti la capacidad de superación?

La gente que no me conocía se extrañaba y pensaban que lo tendría difícil por mi minusvalía, pero en cuanto veían que yo jugaba fuerte y que no tenía ningún problema todo se volvía normal. ¿Qué te decían tus padres al verte luchar por ser jugador profesional? Mi padre me decía que eso no era algo de futuro porque el fútbol tiene un fin. Decía que tenía que buscarme un trabajo, pero desde niño la profesión que yo

Sobre todo mi familia. Soy una persona muy familiar y cuando no estoy con ellos lo paso mal, pero también ha habido gente muy importante como mi ex entrenador David Serrano. ¿Qué le ves de bueno a tu discapacidad? Mi padre siempre me dice que si tuviera los dos brazos puede que no jugara como lo hago. Nunca he tenido complejos de ningún tipo, simplemente me ha tocado ser así. ¿Te consideras un jugador especial? Al principio puede que sí porque la gente no me conocía y se sorprendía bastante, pero ahora que casi todo el mundo sabe quién soy se ha vuelto algo normal, así que ya no me considero diferente. ¿Cuál ha sido tu momento más feliz como futbolista? Fui muy feliz cuando David Serrano me fichó para el Badajoz porque era un proyecto de muchos jugadores jóvenes que pudieron aprender de mi mayor experiencia y eso me gustó mucho. También el ascenso a Segunda División con el Nazareno fue muy especial. ¿Tienes manías y supersticiones en la cancha? No, ninguna. Ni medias, ni botas, ni dorsales… nada de eso me preocupa. Yo salgo a jugar y punto. Durante una etapa de tu vida defendiste la camiseta del Sevilla FC. ¿Cómo le sienta eso a un bético como tú?

Sí, siempre he intentado ser un ejemplo para los demás y animarles a pensar que se puede salir adelante. Mis padres siempre me han enseñado que hay que luchar por lo que uno quiere y así lo he hecho. ■


Un jugador diferente...

“Estoy muy orgullosa de él. La constancia le ha llevado a donde está” Rocío Cacao, su madre

“Desde la primera vez que lo vi supe que era alguien especial” David Serrano, ex entrenador

“No importa que le falte un brazo. Ha nacido con el don de jugar al fútbol sala” Javier González, amigo de la infancia Foto: Ignasi Senén

Aarón Núñez - Reportaje  

No se dejen engañar por las apariencias. Lo que van a ver es más que un sueño cumplido; mucho más que un jugador profesional de fútbol sala....

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