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PROYECCIONES - VOLUMEN I 2013 - EDICIÓN 1

Créditos Revista Proyecciones. Edición 1. 2013. Centro de Investigación en Política Económica para el Desarrollo Sostenible

Universidad Nacional, Heredia, Costa Rica

Suyen Alonso Ubieta. Editora

Consejo Editorial taceres Sendem invo, vis, perra vid cotilic aetius signatui cae terissi ditilic asdam. taceres Sendem invo, vis, perra vid cotilic aetius signatui cae terissi ditilic asdam.

Diagramación y diseño Haydee Chinchilla Medina Tel 83047379


PROYECCIONES - VOLUMEN I 2013 - EDICIÓN 1

Contenidos 2 Créditos 4 Editorial 6

Comportamiento estratégico para mejorar la calidad ambiental en las cadenas agroalimentarias. Gerardo Jiménez Porras, Universidad Nacional, Costa Rica Wim Pelupessy, Universidad de Tilburg, Holanda

50 Novedades

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PROYECCIONES - VOLUMEN I 2013 - EDICIÓN 1

Editorial


PROYECCIONES - VOLUMEN I 2013 - EDICIĂ“N 1

Um dolupta tustrum dolupta speratquam, audae remped eum qui quas maximus elic tem estrum qui vid et quundaectur, anim event. Aribusaepere niscitatem et oditiss itatecepra sim rendebit voloren tibus, nus eos alis es net lautatur, offic te voluptatios es eventotassus renducium faccuptatis porepra ecullor si officae eatem ent et eaturibus doloreium aut enimus. Bus accullautati aspellautem vid endigni hiliti to berum sant et aliquam hiliquamet quidustem. Volorit optaerf ereperiae voloreiur abore que num sus peria parcitiusam, il ipsam dem ut dem. Itatiorro tem sam, volenti nvendi conseque omnist reped ulparum quam harum rehent molupta temquae velecea volum harupta ecupta voluptiunt eosandis et voluptur aut liquam velibus et moluptae officiliquas aut et, qui dolest, et quos aut doluptatur sincteni volum rehendit perum, et velitas id mintemque nis quam con pe nonsequi autas dundige nditatempore volorerumqui volum simillaudae enihilia digendaest que voluptatent ium ilitibus ende que volores susaersped eum ene perum exceaquas sam et que volore nima sus et molo que porestrunt, consendel inciat a dolor aceaquatia inimintia volupici cus rerferciis molorer iatibusam, quibus expla sae doluptia vel ipsum aut landis ellant alicabo. Ovid eum etur reprem veliam consecum sum harum ut et magnimi nctusan dignat. Laboria qui simolec toreritione libea placcusae volenimus rat quossi aliquae parciiscium hilit laboribus accuptae aut qui tem quia con non parum invellum quate verum qui verruptate cor

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PROYECCIONES - VOLUMEN I 2013 - EDICIÓN 1

Comportamiento estratégico para mejorar la calidad ambiental en las cadenas agroalimentarias 1

Gerardo Jiménez Porras, Universidad Nacional, Costa Rica Wim Pelupessy, Universidad de Tilburg, Holanda

La coordinación estratégica se presenta como una forma para mejorar la calidad ambiental en las etapas de cultivo y primer procesamiento en las cadenas agroalimentarias. La variable estratégica es la calidad ambiental y el objetivo es la mejora en los ingresos de las empresas locales, en un mundo con imperfecciones de mercado y distribución desigual del poder en la cadena global. El análisis se realiza utilizando el enfoque de Cadenas Globales de Mercancías (CGM) y se combina con teorías de organización industrial y la teoría de juegos, especialmente para la consideración de imperfecciones de mercado y comportamiento estratégico.

agroalimentarias y su relación con la estructura de control de las cadenas (Sección 2), donde los mecanismos de coordinación no-precio sirven como el medio principal de interacción entre los agentes. En la Sección 3 se presentan las ventajas de la coordinación estratégica entre las empresas utilizando conceptos claves de teoría de juegos, mientras que en la Sección 4, se discute el concepto de calidad ambiental, considerada ésta como una parte integral de la calidad del producto; además, en esta sección se presentan las ventajas de la coordinación entre las empresas como mecanismos para mejorar la calidad ambiental.

El capítulo inicia con una discusión La Sección 5 ofrece una amplia sobre las imperfecciones del discusión sobre el concepto de mercado en las cadenas globales tecnología; la calidad ambiental es 1

Documento

presentado

al

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Congreso

Internacional

de

Americanistas, Vienna, Austria, 15-20 de Julio, 2012. Simposio: 718 - El enfoque de cadenas de mercancías: Instrumento de análisis e intercambio multidisciplinario.


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“Tis voloribuscit asi anditem is sequiassim fuga.Aquam ad quam hario. Icae iusam hilibus ad quibusaepra il iuntempor ra quo comnis estrunt endiorumet ipienih iciissed et pro et eatusandam quod es ut esequiam, et persped min pratati iunt autatiis dolorro raturia voluptibus, velitatusdae lam”

considerada parte del concepto, así como la existencia de mercados potenciales para el producto en cuestión. Se hace la diferencia entre tecnologías discretas y continuas. Si el precio aumenta de manera continua como resultado de las mejoras –también continuas- en la calidad ambiental, se considera que la tecnología es continua; mientras que si el precio aumenta de una manera discontinua, entonces la tecnología es considerada discreta. En la Sección 6 se estudia la importancia de los mecanismos de coordinación vertical y horizontal para mejorar la calidad ambiental en las cadenas globales agroalimentarias; y en la Sección 7, se presentan las conclusiones del análisis. Se espera que este enfoque teórico-metodológico pueda ser aplicado a casos de estudio concretos con el fin de encontrar condiciones particulares para mejorar los ingresos de las empresas locales por medio del cambios estratégicos hacia tecnologías de mayor calidad ambiental.

2 Bair (2009) hace una profunda descripción de la genealogía, origen, contradicciones y complementariedades entre los términos utilizados para describir las construcciones de la cadena global.

Cadenas Globales Agroalimentarias e I m p e r fe c c i o n e s d e M e r c a d o En las últimas dos décadas, la conceptualización y análisis de la globalización ha sido descrito en la literatura sobre el estudio del comercio internacional y las redes de producción, con el propósito de entender “las formas en que las personas, los lugares y los procesos están vinculados entre sí en la economía global” (Bair, 2009:1; traducción libre). De acuerdo con esta conceptualización, los términos Cadenas de Mercancías, Cadenas Globales de Mercancías y Cadenas Globales de Valor han sido “a menudo utilizados indistintamente para describir la secuencia de procesos por medio de los cuales los bienes y servicios son concebidos, producidos y llevados al mercado”, aunque cada una de estas cadenas construye sus propias particularidades (Bair, 2009:2; traducción libre) 2 . En este documento ser utiliza el enfoque de Cadenas Globales de

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Mercancías (CGM). El propósito principal del estudio de las CGM es el análisis de creación de valor de las actividades de insumo-producto orientadas hacia la producción y consumo de un producto terminado. De manera más específica, las cadenas globales de mercancías son

redes internacionales de productores, comerciantes y proveedores de servicios vinculados por medio de los procesos de creación de valor, en los cuales se incluye producción primaria, procesamiento, comercialización y uso final (Gereffi, et al, 1994:3). Las Cadenas Globales Agroalimentarias (CGA) representan tipos específicos de Cadenas Globales de Mercancías

relacionadas con la producción y comercialización internacional de productos agroalimentarios. Los vínculos entre los segmentos de la cadena, también llamados nodos, son en su mayoría mercados imperfectos (Pelupessy, 2003a:4). Por ejemplo, en los mercados locales para los productos agrícolas, donde el vendedor es el agricultor y el comprador es el primer procesador, son comunes los sistemas de agricultura por contracto (Sáenz, 2006) combinados con estructuras oligopsónicas. En los mercados de exportación de productos procesados, considerados como materia prima para efectos de mercado, los compradores son quienes usualmente fijan los precios (oligopsonio). Sin embargo, los vendedores muchas veces pueden buscar opciones para la diferenciación de producto e incrementar así su poder de mercado. Ambos fenómenos combinados podrían generar condiciones de competencia monopolística (para un análisis detallado de la cadena internacional del café, ver Pelupessy, 2001). Más cerca de los consumidores finales se encuentran los mercados de bienes intermedios transformados y, más abajo, la cadena termina con


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“Tis voloribuscit asi anditem is sequiassim fuga.Aquam ad quam hario. Icae iusam hilibus ad quibusaepra il iuntempor ra quo comnis estrunt endiorumet ipienih iciissed et pro et eatusandam quod es ut esequiam, et persped min pratati iunt autatiis dolorro raturia voluptibus, velitatusdae lam”

los mercados al por mayor y al por menor de los bienes finales (Pelupessy, 2003a: 4); mercados que a su vez son controlados por pocos agentes. En algunos casos se encuentra un tipo de oligopolio bilateral, mientras que en otros, se visualizan las típicas estructuras oligopólicas combinadas con características de competencia monopolística; esto último debido a los esfuerzos realizados para la diferenciación de producto.

procesado. Tiene diferentes grados de poder de mercado; por ejemplo, en el mercado de productos agrícolas sin procesar, usualmente posee influencia olipsónica; sin embargo, en el los mercados tradicionales de exportación de materias primas donde vende su producto procesado, este agente usualmente posee menos poder debido a que los compradores de los países desarrollados generalmente controlan el precio, ejerciendo su poder oligopsónico. En ocasiones, el En los países en desarrollo, con primer procesador tiene la oportunidad frecuencia el agente clave es el primer de aumentar el poder de mercado por procesador 3 , es decir, el actor que medio de la aplicación de estrategias prepara al producto para la exportación de diferenciación de producto, tal y hacia los mercados internacionales de como se mencionó anteriormente. materias primas. El actor trata, hacia arriba en las cadenas con los oferentes La presencia de mercados imperfectos del producto sin procesar y hacia abajo, a lo largo de las cadenas globales con los compradores del producto agroalimentarias, es explicado por

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El primer procesamiento incluye algunas transformaciones y

empaque. Para productos tales como las frutas frescas y los vegetales, esta etapa incluye solo el proceso de empaque, ya que no ocurre

ninguna transformación. En algunos casos el procesador está también encargado de la etapa de exportación.

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“Las cadenas globales agroalimentarias se encuentran con frecuencia dirigidas por la demanda y orientadas por las preferencias del consumidor de los países desarrollados, lejos de los productores primarios y a menudo ubicados en los países en desarrollo” (Pelupessy y Van Kempen, 2005:367-70).

la operación de una fuerza motriz que controla la cadena. Esta fuerza o estructura de control, aparece cuando un actor o actores, como una compañía o un grupo de compañías, coordinan entre sí para controlar la extensión, naturaleza y flujo de los recursos de la cadena (Pelupessy, 2001:7). Cuando el segmento de venta al por menor así como el de procesamiento son imperfectamente competitivos, el poder de mercado podrá ejercerse sucesivamente en cada etapa de la cadena alimentaria (FAO, 2007). Altas barreras a la entrada, principalmente relacionadas con el acceso de capital, contribuyen a perpetuar esta estructura. En estos segmentos altamente concentrados de la cadena, la rentabilidad es alta (Gereffi, 1999:43). Las cadenas globales agroalimentarias se encuentran con frecuencia dirigidas por la demanda y orientadas por las preferencias del consumidor de los países desarrollados, lejos de los productores primarios y a menudo ubicados en los países en desarrollo (Pelupessy y Van Kempen, 2005:367-70).

La organización de las cadenas agroalimentarias y la existencia de mercados imperfectos, presentan al menos cuatro implicaciones adicionales para la cadena global. Primero, los mercados a lo largo de estas cadenas no son independientes el uno del otro; los estándares de calidad, las certificaciones, el transporte y las regulaciones de almacenamiento, así como el involucramiento o exclusión de ciertos proveedores agrícolas, están a menudo decididos por las empresas líderes, como los comerciantes multinacionales, los procesadores finales o los conglomerados de supermercados (Pelupessy, 2003a:4). Segundo, en esta secuencia de mercados imperfectos, los datos relativos a las preferencias de los consumidores a menudo son transmitidos de manera muy ineficiente a los productores primarios, lo mismo que los ingresos y otra información relevante de los consumidores hacia los agricultores. Esta ineficiencia es producto de las desiguales


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estructuras de poder a lo largo de la cadena, ya que le da a un número pequeño de agentes el control de los flujos de mercancías del productor al consumidor, así como el control del flujo de información e ingresos desde los consumidores hacia los productores primarios. Además, las reducciones de precio en los mercados de exportación no siempre pasan directamente hacia los consumidores, debido a la concentración de poder en esos mercados (ver Morales y Berggren, 2002; y Bettendorf y Verboven, 2000 para un análisis de la transmisión desigual de precios desde los mercados de exportación de café hacia el consumidor). De la distribución desigual de poder entre los diferentes agentes a lo largo de la cadena global, se puede concluir que una proporción baja del ingreso generado permanece en los países productores 4 . En este sentido, los agentes en los países en desarrollo (cultivadores, primeros procesadores, exportadores) deberían desarrollar mejores formas de crear y obtener mayor valor agregado.

los impactos ambientales en las etapas localizadas en los países en desarrollo, es decir, en las etapas agrícola y de primer procesamiento. Por ejemplo, Díaz (2003) aplicó un Inventario de Ciclo de Vida (ICV) de los impactos ambientales desde el cultivo hasta el consumo para tres cadenas agroalimentarias en Costa Rica, a saber: café, queso y mini vegetales. Para la cadena de café, el estudio determinó que los principales problemas ambientales estaban ubicados en los segmentos de agricultura y primer procesamiento -en los países en desarrollo-, así como en la etapa de consumo final en los países importadores. En el caso el queso, los principales efectos ambientales fueron encontrados en el procesamiento, mientras que en el caso de los mini vegetales, la etapa del cultivo es la que genera el principal impacto ambiental (Díaz, 2003:289-90). Flysjö y Ohlsson (2006) 5 utilizan el Método de Evaluación del Ciclo de Vida (ECV) para comparar los impactos ambientales de ocho cadenas de diferentes países y cinco diferentes Tercero, los costos ambientales podrían productos en Centroamérica 6 . El también ser distribuidos de manera estudio concluye que, en la mayoría desigual entre los diferentes segmentos de los casos, el principal impacto para de la cadena. Estudios empíricos todas las categorías fue encontrado han mostrado la concentración de en la fase de cultivo, en gran parte 4

Ver el Capítulo 2 de Jiménez, 2011 (Sección 2.6) para una

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Reporte elaborado en el marco del proyecto Mejorando la

ilustración de los casos de café en Costa Rica y arveja china en

Sostenibilidad de las Cadenas Agroalimentarias en Centroamérica:

Guatemala.

Un Enfoque Tecno-Gerencial, financiado por el programa de

INCO

DEV de las Unión Europea. El estudio fue ejecutado por medio de un


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debido al uso de pesticidas; este fue el caso especialmente para las cadenas cortas y simples (arveja china y melón) y el café, considerado como una cadena compleja. A pesar de los resultados de estos estudios, se recomienda mayores análisis para extraer conclusiones que puedan ser generalizadas. La cuarta implicación del tipo de organización de las cadenas agroalimentarias y la presencia de mercados imperfectos, es la necesidad de coordinación. En el caso específico de las cadenas agroalimentarias, la calidad del producto final resulta de las acciones de todos los agentes involucrados en las diferentes etapas de la cadena global. En este sentido, se requiere de la adecuada coordinación entre los agentes involucrados para alcanzar un nivel de calidad final específico. La coordinación a lo largo de la cadena puede ser de dos tipos: horizontal, entre agentes del mismo segmento, o vertical, entre agentes de diferentes segmentos. La coordinación

entre agentes de diferentes segmentos es de especial importancia cuando se considera que la calidad final está no solo determinada por las propiedades físicas del producto, sino también por la calidad del proceso, lo cual incluye los aspectos relacionados a la calidad ambiental de los procesos de producción, transformación y comercialización (Jongen, 2000:265). En este contexto, la teoría neoclásica tradicional no representa un marco teórico apropiado para analizar la fijación de precios y otros comportamientos de los agentes involucrados en las cadenas globales. El punto de referencia de esta teoría es la empresa que produce un único producto y que opera en un mercado perfectamente competitivo, con un gran número de empresas compitiendo por el mismo producto, bajo las mismas condiciones de costos y con una misma curva de demanda de mercado (Hobbs, 1996:15-16). En contraste, el enfoque de Cadenas Globales de Mercancías (CGM) enfatiza

Consorcio de Investigación coordinado por la Universidad de Tilburg,

constituidas por la Escuela de Economía Agrícola de la Universidad

Holanda, con la participación de la Universidad de Wageningen

Nacional de Nicaragua (UNAN), la Fundación para el Desarrollo (FUNDE)

(Holanda), el Instituto Sueco de Alimentación y Biotecnología de

de El Salvador, la Fundación para el Desarrollo Rural (FUNRURAL) de

Suecia y una red de instituciones de investigación centroamericanas

Guatemala y el Centro Internacional de Política Económica para el


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más en el estudio de la producción y comercialización agroalimentaria internacional, siendo relevante resaltar las siguientes características:  1. a. La CGM es un enfoque global que permite el estudio de la producción, transformación e intercambio a nivel internacional; procesos en los que los productores de pequeña y mediana escala operan lejos de los distribuidores y consumidores.  2. El enfoque CGM considera la secuencia de mercados, ya que para la mayoría de los bienes transables no existe una relación directa entre los productores de materia prima y los consumidores finales.  3. Los objetos de estudio son las empresas y otros agentes creadores de valor en la cadena. También se torna relevante el análisis de las estrategias de estos agentes, que van más allá de la competencia basada en precios; acuerdos, contratos y otras estrategias de cooperación son de importancia crucial.

de toda la cadena, no limitándose su ámbito al análisis de oferta y demanda en mercados aislados y específicos. Los argumentos anteriores contrastan con las teorías de comercio internacional tradicionales basadas en el enfoque de ventajas comparativas. Aunque estas teorías proporcionan herramientas útiles para predecir el patrón del comercio internacional y arrojan cierta luz sobre la distribución de ingresos resultante, aportan poco al análisis sectorial en los países en desarrollo que participan en las cadenas globales (Díaz, 2003:4748). Estas limitaciones son producto principalmente de los supuestos básicos de las teorías: I) los países comercian, II) los objetos del comercio son los bienes finales y III) los países en desarrollo producen y exportan bienes homogéneos. De acuerdo con los argumentos previos, este no es el caso con la dinámica de las cadenas agroalimentarias en los países en desarrollo (una discusión detallada puede verse en Díaz, 2003).

Dadas estas limitaciones, se  4. El enfoque de CGM considera recomienda la sustitución del análisis explícitamente la gobernanza o la basado en competencia por precios, estructura de poder de la cadena, así por un análisis basado en calidad y como la distribución de poder a lo largo Desarrollo Sostenible (CINPE) y el Instituto Regional de Sustancias

Salvador), chayote (Costa Rica) y arveja china (Guatemala). El impacto

Tóxicas (IRET) de la Universidad Nacional (UNA) de Costa Rica.

de las categorías consideradas fue: uso de energía primaria, potencial

6 Los productos considerados en el estudio fueron café (Costa Rica,

de calentamiento global, eutrofización, acidificación, uso de pesticidas,

Guatemala y El Salvador), melón (Costa Rica), marañón (Guatemala y El

y uso del agua y suelo

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“Tis voloribuscit asi anditem is sequiassim fuga.Aquam ad quam hario. Icae iusam hilibus ad quibusaepra il iuntempor ra quo comnis estrunt endiorumet ipienih iciissed et pro et eatusandam quod es ut esequiam, et persped min pratati iunt autatiis dolorro raturia voluptibus, velitatusdae lam”

otras variables diferentes del precio (Pelupessy, 2003a:4; Pelupessy, 2007). Los mercados no solo responden a cambios relativos en los precios de los bienes y los factores productivos; estos también responden a estímulos por parte del marco institucional tales como la información disponible, la definición de derechos de propiedad o las posibilidades de establecer contratos (Ayala, 2003:89). Las relaciones de mercado funcionan bien para productos estándar, ya que estos se pueden describir y valorar fácilmente (Gereffi, et al, 2005: 80); sin embargo, este no es el caso de la mayoría de cadenas agroalimentarias internacionales, en las cuales el producto debe someterse a varias etapas de transformación y los vínculos entre estas etapas en la mayoría de los casos no se realizan a través de transacciones de mercado libre.

de coordinación horizontal y vertical (Muradian y Pelupessy, 2005). De acuerdo con Muradian y Pelupessy (2005; 2031), la coordinación representa el intercambio de información de nomercado, así como las capacidades y actividades entre dos segmentos de la cadena no vinculados a través de las relaciones de propiedad. Poulton, et al (2004) define la coordinación como esfuerzos o medidas diseñadas para hacer que los participantes dentro de un sistema de mercado actúen de forma concertada, complementaria o hacia un objetivo común. Estos autores distinguen entre los mecanismos de coordinación vertical y horizontal, sosteniendo que la coordinación horizontal se da entre actores ubicados en el mismo eslabón del sistema de mercado, mientras que la coordinación vertical funciona entre actores ubicados en diferentes eslabones (Poution, et al, 2004:521).

El mismo sistema de precios en los mercados a lo largo de las cadenas La coordinación está relacionada con agroalimentarias se debe analizar la estructura de gobernanza en la tomando en cuenta los mecanismos cadena. Por ejemplo, Gibbon (2001)


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considera el sistema de coordinación como fuente de poder y reforzamiento de la orientación de la cadena, es decir, si los impulsos que dinamizan la cadena se encuentran más cerca del productor (cadena orientada por la oferta) o del consumidor (cadena orientada por la demanda). Por un lado, la coordinación refuerza o amplía las barreras de entrada, pero lo que es más importante, también permite impulsar a los agentes a implementar mecanismos más eficientes (reducciones de riesgo y costos) para obtener la oferta requerida, permitiendo beneficios más altos incluso para los agentes subordinados en la cadena. Por otro lado, los países del Norte usualmente controlan la coordinación de la cadena, ya que las actividades en estos países están generalmente asociadas con los vínculos (o nodos) que tienen particularmente altas barreras de entrada, y porque la distribución internacional del ingreso permanece extremadamente desigual (Giboon, 2001:346). En línea con Gereffi, et al (2005:81) y Gibbon (2001:246), Gibbon (2001) plantea que la coordinación debe ser más importante que el control directo de los sistemas de producción globales.

Ponte y Gibbon (2005), recurriendo a la teoría de la convención, refinan el análisis de la gobernanza en las cadenas de valor a través de la consideración de la calidad y su relación con los mecanismos de coordinación. Se puede considerar la gestión de la calidad como una cuestión de competencia y cooperación entre los actores en la misma cadena de valor, cada uno teniendo solo acceso parcial a (y control de) la información relativa al producto y relacionada a la producción y los métodos de proceso. Sin embargo, los autores distinguen formas de coordinación desde los modos de gobernanza de las cadenas globales de valor.

“La gobernanza es el proceso de organización de las actividades para lograr una división funcional del trabajo a lo largo de la cadena, resultando en asignaciones específicas de recursos y distribución de ganancias”. La gobernanza define las reglas y condiciones de participación y estas son traducidas a diferentes formas de coordinación. Esto implica que un modo relativamente coherente de

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la gobernanza global puede generar diferentes formas de coordinación. Aunque podría concluirse fácilmente que al volverse la calidad más compleja, las empresas deberían moverse hacia formas de coordinación más cercanas a la integración vertical, los autores argumentan que este no es necesariamente el caso. Las empresas pueden operar con formas de coordinación más cercanas a las relaciones de competencia plena si estas son capaces de incorporar información compleja sobre los estándares de calidad, etiquetas, certificaciones y procesos de codificación (Ponte y Gibbon, 2005:2-3). Gereffi, et al (2005) argumentan que la dicotomía establecida entre cadenas orientadas por la demanda y cadenas orientadas por la oferta no abarca nuevas formas de gobernanza de redes. Por lo tanto, elaboran una tipología de cinco estructuras de gobernanza que van desde el mercado hasta la jerarquía, con tres diferentes tipos de redes de gobernanza entre estos dos extremos: cadenas modulares, relacionales y captoras de valor. Sin embargo, de acuerdo con Talbot (2009), estos tipos de estructuras de gobernanza no caracterizan

segmentos más amplios de la cadena; por el contrario, parece que se aplican principalmente a una transacción que une dos nodos sucesivos en la cadena. En términos generales, el análisis de cadena global de valor se ha enfocado más en las relaciones verticales entre los compradores y los productores, con un menor énfasis en la coordinación y competencia entre los actores que operan en la misma función o segmento de un mercado particular (Ponte y Gibbon, 2005:4) 7 . Sin embargo, la coordinación horizontal usualmente ayuda a reducir el comportamiento del ‘polizón’ o ‘free-rider’. Uno de los pocos autores que explícitamente considera el problema de la coordinación horizontal es Poulton, et al (2004). Aquí se muestran dos ejemplos donde este tipo de coordinación puede reducir el comportamiento del polizón por parte de otros agentes de la cadena. El primero se refiere al sector manufacturero alemán. Para reducir este comportamiento por parte de las empresas en las inversiones en capacitación, los agentes negociaban acuerdos salariales de toda la industria para los grados de habilidad estándar, minimizando así los incentivos para los empleados de desplazarse hacia otras empresas luego de completar 7 Esto es consecuente con el reducido ámbito de aplicación del análisis de los casos de coordinación horizontal en la literatura.


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la capacitación. El segundo ejemplo se refiere a la industria africana de algodón. Las empresas procesadoras proporcionan préstamos a los productores, exponiéndose a sí mismos al comportamiento “free-riding” por parte de sus competidores, es decir, los compradores del mismo producto. Una manera de abordar este problema es a través de la coordinación horizontal, donde las empresas buscan mecanismos para restringir directamente a los competidores (Poulton, et al, 2004:522). La coordinación vertical puede tomar la forma de acuerdos entre productores, comerciantes, procesadores y compradores sobre qué y cuánto producir, tiempo de entrega, calidad y condiciones seguras, así como el precio (Van der Meer, 2006:11). El comportamiento puede ir desde transacciones de mercado abierto hasta la completa integración vertical; entre estos dos extremos se encuentran alianzas estratégicas y diversas formas

de contratos (Hobbs, 199619-20; Hobbs y Young, 2000; Van der Meer, 2006:11). Poulton, et al (2004) diferencian entre la coordinación formal y la relacional. La coordinación formal o impersonal se refiere a las reglas y regulaciones de las instituciones formales, en el contexto de contratación por parte de las instituciones estatales u organizaciones colectivas formales (por ejemplo asociaciones industriales) con poderes de toma de decisiones, donde la coordinación es proporcionada por los agentes privados. La coordinación relacional es definida como acuerdos informales impuestos por el consenso o el consentimiento privado, donde los principales agentes toman las decisiones informalmente entre ellos (Pulton, et al, 2004:52223). De acuerdo con los autores, la coordinación relacional puede ser la opción más efectiva para muchos sistemas de cultivo comerciales en África; sin embargo, consideran

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que este tipo de coordinación sufre de dos inconvenientes principales, ambos relacionados a la asimetría de poder de mercado. Primero, existen pocos contrapesos para los agentes dominantes; segundo, esta coordinación se basa en la ejecución privada de reglas, usualmente por parte de los actores dominantes, permitiendo que estos ejerzan poder sobre sus rivales más pequeños (Pulton, et al, 2004:523).

“En resumen, se ha mostrado que en el mundo de las cadenas globales, donde los vínculos entre los segmentos de la cadena son mercados imperfectos”. Se debe sustituir la teoría neoclásica basada en la competencia de precios por un análisis de diferentes tipos de competencia que no esté basada en precios y la consideración de mecanismos de coordinación entre las empresas, donde se tome en cuenta que las empresas son los agentes creadores de valor en la cadena y que sus decisiones están basadas en el interés individual. No obstante, dado que el poder es distribuido de manera desigual, en la mayoría de situaciones la mejor opción

disponible para un agente, así como el pago final, depende no solo de sus propias decisiones sino también de las acciones tomadas por otros agentes. Este es el pilar principal de la teoría de juegos, tema que será abordado en el próximo apartado (Church y Ware, 2000:212 Mas-Coleli, et al, 1995-217. Ver también Wilson y Tisdell, 2001; Carraro y Topa, 1995; Heide y Miner, 1992; entre otros, para aplicaciones concretas).

Coordinación Estratégica en Cadenas Agroalimentarias En una situación en donde los resultados finales dependen de las acciones tomadas por todos los agentes involucrados (mutua dependencia de pagos), las empresas tienen que actuar estratégicamente para maximizar sus ganancias. Estas deben considerar no solo sus propias acciones, sino también las posibles acciones de las demás empresas, especialmente en situaciones con alto poder de concentración, como en el caso de las estructuras de mercado oligopólicas y oligopsónicas, las cuales, tal como lo hemos indicado anteriormente, predominan en las cadenas globales.


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En este contexto, el enfoque no cooperativo de la teoría de juegos para el estudio de situaciones donde varios actores interactúan de manera estratégica e interdependiente, parece ser de gran aplicabilidad. “La teoría de juegos no cooperativos corresponde a un conjunto de herramientas utilizadas para modelar el comportamiento o las opciones de los jugadores (individuos y las empresas) cuando el pago (beneficio) de una opción seleccionada depende en la elección de otros jugadores (individuos o empresas). La interdependencia reconocida de los pagos da lugar a la interdependencia en la toma de decisiones. La elección óptima de un jugador, dependerá de las expectativas relacionadas con la escogencia de otros jugadores que participan en el mismo ‘juego’ ” (Church y Wate, 2000; 214; traducción libre). El marco conceptual de la teoría de juegos permite estudiar el comportamiento individual de las empresas incluso sin que existan acuerdos formales o contratos entre ellas. El marco institucional define y aplica las reglas del juego, las cuales según Poulton, et al (2004), son mecanismos de coordinación impersonal. El gobierno no interviene en

el juego, pero puede cambiar el marco institucional para los jugadores; sin embargo, una vez definidas las reglas, todos los jugadores deben tomarlas como dadas.

Los juegos usualmente son clasificados de acuerdo a la duración de los movimientos y a la incertidumbre sobre los pagos de los rivales (ver Church y Ware, 2000:215, entre otros).

De acuerdo con la duración de los movimientos, los juegos se pueden clasificar como estáticos o dinámicos. En los juegos estáticos, cada jugador mueve una vez, desconociendo los movimientos de sus rivales en ese preciso momento. En los juegos dinámicos, los jugadores toman decisiones secuencialmente, teniendo una idea, quizás imperfecta, de las acciones tomadas por los otros jugadores en ese punto. El juego dinámico es aplicable cuando el juego se repite varias veces en el tiempo, pudiendo tener los rivales cierta represalia en los movimientos futuros que realizarán. Por lo tanto, los jugadores deben considerar el beneficio de desarrollar credibilidad con cada movimiento.


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En relación con la incertidumbre sobre los pagos de los rivales, la teoría divide los juegos en juegos de información completa o incompleta. En un juego de información completa, los jugadores conocen no solo cuáles son sus propios pagos, sino también los de los otros jugadores. Si el juego funciona con información incompleta, los jugadores conocen sus propios pagos, pero habrá jugadores que no conocerán los pagos de algunos de sus rivales (Church y Ware, 2000:215). El enfoque de teoría de juegos no cooperativos en situaciones multipartidarias con interdependencia estratégica puede ser aplicables al análisis de los mercados existentes a lo largo de las cadenas globales agroalimentarias. El enfoque de CGM permite analizar el comportamiento estratégico de los agentes ubicados tanto en el mismo segmento de

la cadena, como en diferentes segmentos, especialmente cuando se trata de escenarios con estructuras desiguales de poder. Por ejemplo, en la primera etapa de la cadena la mayoría de mercados agrícolas están caracterizados por la presencia de oligopsonios, significando que los compradores tienen un alto poder de mercado (Rogers y Sexton, 1994; FAO, 2007). Otros mercados a lo largo de la cadena, también revelan cierta concentración de poder entre unos pocos agentes (Pelupessy, 2003a; FAO, 2007), ya sea a través de operaciones de mercado o a través de algún tipo de coordinación horizontal o vertical. En estos casos, son evidentes las situaciones de interdependencia de pagos, donde los pagos individuales dependen no solo de la decisión personal sino también de las decisiones tomadas por otros.


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Se puede señalar en la literatura la existencia de estudios que analizan transacciones de mercado y situaciones de coordinación aplicadas a las cadenas agroalimentarias, donde la cadena global del café es especialmente ilustrativa. De acuerdo con Muradian y Pelupessy (2005), la estructura más común en la cadena del café está caracterizada por las “transacciones de mercado” entre tostadores/comercializadores y cultivadores/procesadores en el segmento “masa” y, una coordinación más fuerte generalmente en segmentos de cafés especiales, donde la coordinación es una herramienta clave para la gestión de calidad a lo largo de la cadena. En las transacciones de mercado pueden presentarse altos niveles de asimetría de poder en el caso de oligopolio o monopsonio, aun cuando no exista coordinación (Muradian y Pelupessy, 2005:2031). En un contexto más general, Ponte y Gibbon (2005) argumentan que las cadenas globales de valor se están convirtiendo cada vez más en cadenas organizadas por la demanda, aun cuando estén caracterizadas por formas de coordinación cercanas al libre mercado entre las ‘empresas líder’ y sus oferentes inmediatos. Esto se da debido a que las empresas líderes han

incorporado información compleja de calidad en estándares ampliamente aceptados y procedimientos de codificación y certificación (Ponte y Gibbons, 2005). Ninguno de los casos estudiados son aplicaciones de la teoría de juegos. Se pueden encontrar también aplicaciones de la teoría de juegos no cooperativos a nivel sectorial (agricultura o industria). Una aplicación relacionada con el comportamiento estratégico horizontal es realizada por Karp y Perloff (1993), quienes desarrollan un modelo oligopólico cuadrático-lineal de retroalimentación dinámica para estimar el grado de competencia y la trayectoria de ajuste de Brasil y Colombia como los dos principales exportadores de café. Ellos encontraron que estos países se comportan de manera relativamente competitiva, significando que su comportamiento está más cerca de un modelo competitivo (tomadores de precios) que de colusión. Este es un juego horizontal porque estudia el comportamiento estratégico de las partes involucradas, cuando estas juegan el mismo rol en el mercado, y el resultado final depende únicamente del comportamiento de ambos jugadores. Otras variables son consideradas

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como dadas, como por ejemplo, el comportamiento de los compradores en el mercado. Un buen ejemplo de juego vertical lo representa el juego iterativo desarrollado por Heide y Miner (1992). Estos autores estudian la cooperación entre 136 compradores y oferentes industriales, identificando cuatro dominios de cooperación potencial (flexibilidad, intercambio de información, resolución compartida de problemas y restricción en el uso del poder), para juegos repetitivos. El estudio apoya el valor potencial de perspectivas interactivas sobre la cooperación inter-organizacional en particular, así como en las relaciones inter-organizacionales en general. En este modelo, el marco temporal de una relación puede afectar la cooperación. Los autores, investigadores de las relaciones industriales en los Estados Unidos, han sugerido que las empresas, tanto individual como en grupo, son mucho más proclives a adoptar estrategias cooperativas cuando suponen que interactuarán durante un futuro indeterminado (Heide y Miner, 1992:268). Combinando coordinación

los mecanismos de horizontal y vertical,

Carraro y Topa (1995) desarrollan un modelo en dos etapas sobre la innovación y los impuestos ambientales; modelo que es resuelto por medio de la aplicación del procedimiento de inducción hacia atrás. La primera etapa es un juego de innovación (coordinación horizontal), donde las empresas deciden sobre la adopción de una tecnología nueva y menos contaminante, así como el momento de aplicarla, en caso en que la elección sea positiva. La segunda etapa es un juego político entre las empresas contaminantes y el ente regulador (coordinación vertical), donde el ente regulador puede escoger entre un conjunto de instrumentos de política para obligar a las empresas a adoptar la tecnología menos contaminante, así como el momento apropiado para que las empresas adopten esa tecnología. En los ejemplos previos se muestra la aplicación de la teoría de juegos a nivel sectorial; sin embargo, las aplicaciones no se desarrollan en el contexto de las cadenas globales agroalimentarias. Aun así, se pueden encontrar ejemplos de aplicaciones de la teoría de juegos cooperativos y no cooperativos al análisis de las cadenas de abastecimiento (supply chain). Nagarajan y Sosic


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(2006), por ejemplo, discuten los juegos cooperativos y enfatizan en la asignación y estabilidad de las ganancias en aplicaciones teóricas y generales a las cadenas de suministro. También, Meca y Timmer (2008) se han enfocado en los beneficios de la centralización de inventarios para los minoristas y las ganancias en eficiencia de las acciones colaborativas entre los oferentes y los minoristas. También se encuentran aplicaciones de juegos no cooperativos. Por ejemplo, Purwaningrum, et al (2010), estudian un problema de agente-principal entre los agricultores y el gobierno en la industria de algodón en Uzbekistán, y Radhakrishnan y Srinidhi (2005) analizan los beneficios del intercambio de información en la cadena de valor. Faße, et al (2009) realizan una revisión de diferentes metodologías relacionadas con el análisis de cadenas de valor en el contexto de investigaciones en comercio y

ambiente, incluyendo aplicaciones de teoría de juegos; sin embargo, los autores enfatizan en metodologías potenciales sin aplicaciones concretas. El enfoque propuesto en este capítulo busca hacer aplicaciones de la teoría de juegos no cooperativos en las cadenas globales agroalimentarias, considerando la calidad ambiental como la variable estratégica, dando énfasis a las relaciones entre agricultores y primeros procesadores. Ninguno de los estudios revisados realiza aplicaciones en este sentido.

El ambiente como un componente integral de la calidad del producto final Los impactos ambientales negativos son claramente importantes en el contexto de las cadenas globales agroalimentarias. Estos impactos negativos usualmente se asocian

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a la erosión y agotamiento del suelo en la etapa del cultivo, contaminación del suelo y del agua por agroquímicos, y producción de desechos líquidos y sólidos. En la etapa de agro-procesamiento, los impactos están principalmente atados al consumo de agua y energía así como de la contaminación del aire, contaminación del agua por desechos, inadecuada eliminación de desechos y generación de malos olores. En la etapa de transformación y empacado, los impactos ambientales están asociados con la contaminación del aire y el agua y los desechos sólidos, mientras que la distribución y transporte causan contaminación de aire, agua y suelo, así como generación de desechos sólidos (ver Pelupessy, 2003b;103-107, para la caracterización de los impactos ambientales negativos en la cadena de café). Los efectos de las etapas de cultivo y primer procesamiento se encuentran entre las más relevantes (Díaz, 2003; Flysjö y Ohlsson, 2006) y, dado que estas etapas están en su mayoría localizados en los países en 8 Adicionalmente, las regulaciones públicas son por lo general mucho más fuertes en los países desarrollados y esto también ayuda a crear un sesgo en la ubicación de los impactos ambientales en perjuicio de los países en desarrollo.

desarrollo, los principales impactos ambientales son producidos en estos países 8 . Los impactos en el ambiente determinan la calidad ambiental de los procesos de producción a lo largo de las diferentes etapas de la cadena, y estos impactos resultan del paquete tecnológico utilizado. Los impactos pueden ser negativos o positivos. Por ejemplo, en la etapa de cultivo, un paquete tecnológico basado en el uso de pesticidas generará contaminación al suelo, al agua y al aire (entre mayor sea el uso de pesticidas, mayor será el impacto negativo sobre el ambiente), mientras que un paquete tecnológico basado en el uso de insumos orgánicos cobertura de sombra (como en el caso del café por ejemplo), generará la conservación de las fuentes de agua, la captura de carbono y la protección de la biodiversidad, entre otros beneficios. La calidad ambiental debe ser considerada como un componente integral de la calidad final del producto


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(Muradian y Pelupessy, 2005); esto debido a que la calidad final de un producto específico debe incluir características intrínsecas y extrínsecas (Jongen, 2000:265). Las características intrínsecas se refieren a las propiedades físicas del producto como su textura, apariencia y propiedades nutricionales, mientras que las características extrínsecas están relacionadas con proceso de producción, como por ejemplo, la cantidad de pesticidas usados durante el cultivo o los niveles de contaminación del agua resultantes del procesamiento. Ponte y Gibbon (2005) consideran que los estándares de calidad comunican los atributos de un producto, y estos atributos “pueden pertenecer al producto mismo (por ejemplo la apariencia del café, el sabor, la limpieza, ausencia de contamintes) o los métodos de producción y procesamiento” (traducción libre). Estos métodos pueden incluir aspectos relacionados con la autenticidad de origen, seguridad y condiciones ambientales y socioeconómicas. Por otra parte, en la situación actual, los estándares de calidad tienden a enfocarse (a veces exclusivamente) en la producción y el procesamiento, en vez de hacerlo en el producto en sí mismo (Ponte y Gibbon, 2005:2).

La discusión previa demuestra la importancia de la producción y el procesamiento en la definición de la calidad del producto final, mediante la consideración de la calidad ambiental en los procesos de producción y transformación. Con la perspectiva de la cadena global en mente, el estudio de la calidad de un producto final o intermedio debe tener en mente tres implicaciones adicionales. Primero, la calidad final es el resultado de un conjunto complejo de acciones de agentes locales e internacionales a lo largo de todas las etapas de la cadena. Una empresa por sí sola no podría ser capaz de alcanzar un nivel específico de calidad final debido a que no controla todas las fases involucradas. Segundo, mientras que los agricultores y los agro-procesadores toman decisiones sobre el paquete tecnológico utilizado, las dinámicas internacionales de la cadena influyen en gran medida en las decisiones de estos agentes. En el proceso de creación de valor, las empresas ubicadas en las etapas cercanas al consumidor deciden sobre los estándares de calidad, incluyendo las regulaciones ambientales que deben ser seguidas por las empresas en los países en desarrollo. En este sentido, la

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PROYECCIONES - VOLUMEN I 2013 - EDICIÓN 1

solución de los problemas ambientales asociados con la producción agroalimentaria no debe ser restringido únicamente a las etapas de cultivo o agro-procesamiento de manera aislada; por el contrario, deben considerarse las limitaciones y oportunidades que brinda la estructura de poder de la cadena ya que las empresas de los países en desarrollo usualmente tienen que ajustar sus tecnologías a los estándares ambientales internacionales, así como otros requerimientos.

‘En este contexto, la coordinación entre agentes en las cadenas agroalimentarias ubicadas en los países en desarrollo puede sumir importancia estratégica en la mejora de la calidad ambiental. Por otra parte, la coordinación estratégica con los agentes ubicados más cerca de los consumidores finales puede generar beneficios si estas acciones implican la captura de una mayor proporción del excedente generado en la etapa de consumo“

La tercer implicación de la consideración de la calidad ambiental como parte de la calidad del producto final está relacionada la demanda del producto final en la medida en que los mercados para productos amigables con el ambiente pueden obtener sobreprecios (Kremen, et al, 2002:6, 10). Aún cuando el tamaño de los sobreprecios pueda variar y el beneficio no sea distribuido equitativamente entre todos los agentes de la cadena debido a la distribución asimétrica del poder, ellos representan buenas oportunidades para los agricultores locales y los primeros procesadores para diferenciar su producto con base en la calidad ambiental asociada 9 .

estratégicas alrededor de los atributos no ambientales).

(Pelupessy y Van Kempen, 2005:374-5; para alianzas

Asimismo, la coordinación con las empresas líderes en la cadena puede ser muy importante ya que estas representan la fuente primaria de tecnología y conocimiento en las redes organizacionales (Gereffi;1999:38). En este sentido, los agentes locales deberían buscar mejorar la calidad ambiental no solamente para reducir los impactos ambientales locales, sino también para aumentar sus ingresos. El tratamiento del ambiente en la literatura económica tradicional considera una estructura perfectamente competitiva u oligopólica, donde las empresas

9 El tamaño puede ser variable, tal y como puede ser visto en los

cambiado con el tiempo y fluctúa de un año a otro. Desde 1989 hasta

estudios siguientes. Una valoración económica del Proyecto de

1999, los tomates orgánicos procesados han tenido en promedio un

Agricultura Sostenible (SAFS por sus siglas en inglés) de la Universidad

sobreprecio de 54% por encima del precio convencional, los frijoles un

de California-Davis, muestra que los sobreprecios existen para todos los

41%, el maíz un 29% y el cártamo un 28% (Klonsky, 2000:1). Andrew

cultivos orgánicos en el proyecto, aunque el tamaño del sobreprecio ha

Barkley, Profesor y Académico distinguido del Departamento de


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compiten en el mercado de un bien final (homogéneo), el cual se considera de manera aislada de los mercados de materias primas. Los impactos negativos sobre el ambiente son vistos como una externalidad, la cual puede ser internalizada a través de instrumentos de control de la contaminación o permisos de contaminación negociables (Pearman, et al, 2003, entre muchos otros). Cuando se considera una estructura de mercado no competitiva, el análisis usualmente considera el escenario tradicional donde las empresas compiten en un mercado oligopólico de bienes finales (ver por ejemplo Carraro y Topa, 1995, para una aplicación de un juego de innovación ambiental). El análisis de la calidad ambiental en las cadenas globales agroalimentarias debería considerar el comportamiento estratégico de las empresas, no solo horizontalmente (entre el mismo tipo de agentes) sino también verticalmente (entre compradores y vendedores), donde los agentes puedan operar en diferentes segmentos de la cadena, y donde posiblemente ninguno de ellos venda su producto (intermedio) a los consumidores finales. Adicionalmente, se debería considerar la influencia de la estructura de poder de la cadena global sobre un mercado específico.

Te c n o l o g í a a m b i e n t a l : ¿ c o n t i n u a o d i s c r e t a? H a c i a una interpretación amplia del concepto

Economía Agrícola de la Universidad Estatal de Kansas, indica que la

(www.kansassustainableg.org/organic/Barkley.pdf). Otro estudio sobre

rentabilidad de la producción orgánica depende de los sobreprecios

los sobreprecios para la madera de tala legal y sostenible en el mercado

y menciona que los precios de los vegetales orgánicos en Kansas,

del Reino Unido, muestra que este mercado paga un sobreprecio

duplican los precios de los vegetales convencionales; también,

de entre 8% y 15% dependiendo de la especie, para la madera dura

sobreprecios significativos están disponibles para los granos y la soya

certificada de los Estados Unidos; así como un sobreprecio entre

En la sección previa se hizo referencia al paquete tecnológico como la forma en que los insumos son combinados para producir un producto específico. También, se identificó la relación entre paquete tecnológico y calidad ambiental, donde un amplio rango de paquete tecnológicos generan diferentes impactos en el ambiente, de acuerdo con los tipos y cantidades de insumos usados. Por lo tanto, cuando algún productor escoge un paquete específico, este agente está escogiendo un impacto específico de calidad ambiental. En esta sección, se establece la diferencia entre paquete tecnológico y el concepto más amplio de tecnología. Enfocándonos en la calidad ambiental en las etapas de cultivo y primer procesamiento, es posible identificar algunas variables relevantes que caracterizan la relación entre la paquete tecnológico y la calidad ambiental. En la etapa de cultivo por ejemplo, se toman como variables relevantes la cantidad de insumos químicos utilizados y cobertura de

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PROYECCIONES - VOLUMEN I 2013 - EDICIÓN 1

sombra. En el primer procesamiento, las variables relevantes podrían ser el consumo de agua y energía, así como el manejo de los desechos sólidos y líquidos. En consecuencia, en la etapa de cultivo un paquete tecnológico específico representaría una calidad ambiental mayor cuando el uso de agroquímicos es más bajo y la cobertura de sombra es mayor. En la etapa de procesamiento, un paquete tecnológico específico representaría una mayor calidad ambiental cuando el consumo de agua y el uso de energía de fuentes no renovables son bajos, los desechos sólidos son reducidos y adecuadamente almacenados, reusados o transformados en un insumo útil (fertilizante orgánico, por ejemplo), y los residuos líquidos son reducidos y tratados apropiadamente. Ahora pasaremos a definir el concepto de tecnología. El primer componente de este concepto es la relación entre el paquete tecnológico y la calidad ambiental. Desde este punto de vista, se tienen tantas opciones tecnológicas (tanto en la etapa de cultivo como en la etapa de primer procesamiento) como combinaciones de uso (e intensidad) de las variables relevantes; por lo tanto, si la intensidad de uso de las variables

relevantes puede cambiar de forma continua, el impacto ambiental (o la calidad ambiental) cambiará también de manera continua. Si este es el caso, se dice que en términos de calidad ambiental la tecnología es continua10 . El paquete tecnológico es escogido por los diferentes agentes en las distintas etapas de la cadena. Enfocándose en el cultivo y en la etapa de primer procesamiento, el agricultor y el primer procesador escogen el paquete tecnológico correspondiente, es decir, escogen la cantidad de insumos y su combinación para producir determinada cantidad y calidad de producto. Sin embargo, como se ha mencionado antes, la dinámica de la cadena global influencia fuertemente esta decisión, ya que las empresas líderes ubicadas cerca del consumidor usualmente determinan los estándares de calidad del producto, incluyendo los estándares de calidad ambiental; esto tiene implicaciones importantes para todas las etapas de la cadena. En este sentido, una definición más amplia de tecnología debe considerar no solo la relación entre el paquete tecnológico y calidad ambiental, sino también los mercados relevantes que

el 2% y 5% para el meranti rojo oscuro del oeste de Malasia. En esta

en el futuro (Oliver, 2005; 4). Otro estudio, el Informe Green Gauge, una

industria, si otros países empiezan a demandar este tipo de producto

base de datos de actitudes y comportamientos de los consumidores

y no existe un incremento significativo en la oferta de madera dura

sobre el ambiente y los esfuerzos ambientales en los Estados Unidos,

tropical certificada alternativa, entonces el sobreprecio puede aumentar

afirma que el cambio general lejos de conducir a una mentalidad


PROYECCIONES - VOLUMEN I 2013 - EDICIÓN 1

imponen los estándares de calidad por el lado de la demanda. En los mercados para los productos amigables con el ambiente, se espera que los precios se eleven al moverse la tecnología desde una opción más contaminante hacia una de mayor calidad ambiental. Sin embargo, los precios pueden elevarse tanto de una manera continua como de manera discreta en relación con los cambios en la calidad ambiental. El primero sería el caso donde cualquier cambio pequeño en la intensidad de uso de las variables relevantes (para incrementar la calidad ambiental) es reconocida en el mercado en la forma de mayores precios; mientras que el último sería el caso cuando el acceso a los mercados especiales dependa del cumplimiento de estándares ambientales específicos y discretos, como por ejemplo, los programas de certificación ambiental. Por lo tanto, considerando adicionalmente los mercados relevantes, la tecnología puede ser denominada continua o

discreta, y la continuidad o no de los cambios en los precios está determinada por los requerimientos del mercado en relación con los estándares ambientales.

favorable al mercado verde, ha resultado en un declive en la voluntad

1990 a un 4,5% en 1996 (Tibber, 1997: 4); sin embargo, se puede

de gastar dinero extra en productos verdes. El promedio de personas

considerar aun positivo.

dispuestas a pagar un sobreprecio ecológico ha caído de un 6,6% en

10 Para ser más específicos, presentamos un ejemplo en la etapa de

En resumen, la tecnología se ha definido en términos de I) calidad ambiental de las etapas de cultivo y primer procesamiento y II) los mercados relevantes involucrados. La calidad ambiental es una función de intensidad de uso de las variables relevantes en cada etapa de la cadena: insumos químicos y cobertura de sombra para la etapa de cultivo, por ejemplo, y el uso del agua y energía de fuentes no renovables, así como el adecuado manejo de desechos sólidos y líquidos, para la etapa de primer procesamiento. Considerando solo la calidad ambiental de los procesos de producción, la tecnología será continua si la intensidad de uso de las variables relevantes puede cambiar de forma continua. Sin embargo, considerando también los

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PROYECCIONES - VOLUMEN I 2013 - EDICIÓN 1

mercados disponibles, la tecnología puede ser tanto continua como discreta. Si los precios se incrementan de una forma continua con respecto a las mejoras en la calidad ambiental, entonces se considera a la tecnología como continua. Sin embargo, si los precios se incrementan de forma discreta con respecto a la calidad ambiental, implicando la existencia de mercados específicos limitados a cierta calidad ambiental, entonces se considera la tecnología como discreta. En el último caso, la calidad ambiental “salta” de una situación discreta hacia otra para facilitar el movimiento de un mercado a otro. La relación entre la intensidad de uso de las variables relevantes, la calidad ambiental del paquete tecnológico utilizado y los mercados potenciales se representan en las figuras 1 y 2 para los procesos de cultivo y primer procesamiento, respectivamente.

La mitad inferior de la Figura 1 muestra la relación entre los niveles de calidad ambiental y la intensidad de uso de las variables relevantes: cobertura de sombra y reducción de insumos agroquímicos. La calidad ambiental se incrementa cuando se traslada del paquete tecnológico actual o más contaminante (0) hacia la opción de calidad ambiental más alta (100% cobertura de sombra). La mitad superior de la figura representa la relación entre los precios y la calidad ambiental, lo cual es una relación de mercado. La línea P0P representa la relación entre los precios y la calidad ambiental donde los precios incrementan en una forma continua con respecto a la calidad ambiental. Si este es el caso, la tecnología continua es mostrada por un grupo de pares ordenados (k, P) a lo largo de la línea P0P.

cultivo. Como se dijo anteriormente, la calidad ambiental en esta etapa

cantidades altas, y esas cantidades pueden ser medidas de una forma

se eleva al reducirse el uso de insumos químicos y al incrementarse

continua (kilogramos, litros, etc.); también la cobertura de sombra se

la cobertura de sombra. Ambas variables pueden variar de forma

puede medir como porcentaje del área total cubierta, de igual manera

continua: los insumos químicos puede ir desde cero (orgánicos) hasta

como una variable continua. Dada la relación entre la intensidad y el uso


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PROYECCIONES - VOLUMEN I 2013 - EDICIÓN 1

Figura 1 Tecnología Continua y Discreta, Mercados y Variables Relevantes

k3 k2 k1

B

C

D

P= t(k)

Mercado 3

Mercado 2 Mercado 1

A

k0

P0

Mercado 0

0

k1

k2

k3

Calidad ambiental (k)

Cobertura de Sombra Reducción de agroquímicos (Cero agroquímicos)

de estas variables y la calidad ambiental, se puede argumentar que la calidad ambiental varía de una forma continua también, llevando a la caracterización de la tecnología como continua.

100% Cobertura Sombra


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PROYECCIONES - VOLUMEN I 2013 - EDICIÓN 1

Etapa de Cultivo Si el acceso a mercados especiales depende del cumplimiento de ciertos estándares ambientales (requerimientos mínimos de calidad ambiental) y los mercados correspondientes son las únicas opciones para la venta del producto, entonces se tiene un conjunto de opciones de tecnologías discretas determinadas por el número de mercados disponibles. Este caso se presenta en la mitad superior de la figura, con la línea punteada P0AK1BK2CK3D. Se simulan diferentes mercados y cada uno de ellos se relaciona con diferentes estándares ambientales. Por ejemplo, se puede ver que el Mercado 2 es orgánico al no requerir el uso de agroquímicos; el Mercado 3 es orgánico y aún más demandante en términos de intensidad de cobertura de sombra. En esta situación, se tienen cuatro opciones de tecnología (K0, K1, K2 y K3), cada una de ellas relacionada con un mercado en particular, donde el acceso a cada uno de ellos depende del cumplimiento de una calidad ambiental mínima, siendo ésta determinada por la intensidad en el uso de sobra y el uso de insumos agroquímicos. Los puntos k1, k2 y k3 representan los estándares de calidad

ambiental mínima para acceder a los mercados 1, 2 y 3, respectivamente; y P0 corresponde al precio obtenido cuando la calidad ambiental se encuentra entre los valores 0 y k1. La Figura 2 presenta el caso para la etapa de primer procesamiento. En la mitad inferior de la figura se encuentran las variables relevantes que determinan la calidad ambiental. Tal como fue visto en el caso agrícola, si los precios se incrementan continuamente con respecto a los cambios en la calidad ambiental como respuesta al paquete tecnológico utilizado, entonces, se tiene una tecnología continua dada por el conjunto completo de pares ordenados a lo largo de la línea P0P. Sin embargo, se puede tener un conjunto de tecnologías discretas de igual manera (L0, L1, L2 y L3) si los precios se incrementa a lo largo de la senda no continua, ya que la única forma de vender el producto es por medio del acceso de mercados específicos luego de cumplir con los requerimientos de calidad ambiental determinados. La línea discontinua P0AL1BL2CL3D representa el caso de las tecnologías discretas.


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PROYECCIONES - VOLUMEN I 2013 - EDICIÓN 1

Figura 2 Tecnologías Continuas y Discretas, Mercados y Variables Relevantes

L3 L2

P

L1

B

C

D

P=g(L)

Mercado 3

Mercado 2 Mercado 1

A

k0

P0

Mercado 0

0

L1

L2

Reducción de agua Reducción uso de energía Manejo y disposición de desechos

L3

Calidad ambiental (L)


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Etapa de Primer Procesamiento En ambos casos (etapas de cultivo y primer procesamiento) la tecnología es la variable estratégica de elección. Al elegir la tecnología, los cultivadores escogen el nivel de calidad ambiental y el mercado específico al cual dirigirán su producto. La relevancia de la continuidad o no de la tecnología está relacionada con las opciones disponibles y se pueden esperar diferencias con respecto a la complejidad de las cadenas.

en desarrollo. El análisis centrará la atención en la coordinación estratégica entre los agentes locales en los países en desarrollo; sin embargo, no deben perderse de vista que la coordinación estratégica con otros agentes localizados en los segmentos de la cadena más cercanos a los consumidores finales, puede también ser beneficioso.

La calidad ambiental como una herramienta estratégica en las Incluso si la mejora la calidad c a d e n a s a g r o a l i m e n t a r i a s : l a ambiental permite el acceso a precios i m p o r t a n c i a d e l a c o o r d i n a c i ó n más altos o nuevos mercados, los v e r t i c a l y h o r i z o n t a l cambios en la tecnología pueden implicar costos de transacción o costos de producción mayores debido al uso de nuevos insumos. Tanto el acceso a nuevos mercados como los costos mayores relacionados son difíciles de enfrentar por parte de los productores individuales, lo cual deja en evidencia una vez más, la necesidad de la coordinación estratégica. En la siguiente sección, se verá el rol que puede jugar el comportamiento estratégico en la mejora de la calidad ambiental y en la generación de mejores ingresos para los productores locales en los países

Como se mencionó anteriormente, el incremento de la calidad ambiental puede permitir el acceso a mayores precios o nuevos mercados y puede a su vez ser un requerimiento impuesto por los compradores externos como una condición de permanencia en el mercado. Los agricultores y los primeros procesadores tienen que cambiar su tecnología si quieren tener acceso a estas ventajas, considerando al mismo tiempo que sus costos probablemente aumentarán. En este sentido, ¿habrá alguna forma de facilitar el cambio tecnológico? ¿Tienen


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las empresas incentivos para moverse a mejores tecnologías o por el contrario, prefieren permanecer con la tecnología actual? ¿Cuál será la mejor elección tecnológica para mejorar la calidad ambiental y eventualmente, mejorar los ingresos de las empresas en la cadena? ¿Cuál será la opción tecnológica más rentable para los agricultores y los primeros procesadores, y cómo afectaría esto a la calidad ambiental final? ¿Pueden lograr los agricultores y los procesadores de manera individual el cambio tecnológico o debe existir un número mínimo de agentes requerido para facilitar dicho cambio? Intentaremos dar respuesta a estas preguntas con el apoyo de la Figura 3. Supongamos la existencia de dos opciones de tecnología discreta: la opción contaminante tradicional y la opción sostenible o alternativa. Si el productor se encuentra utilizando la tecnología tradicional (punto de partida), su problema de decisión es el de permanecer utilizando esa tecnología o moverse hacia la tecnología de mayor calidad ambiental. Se puede aplicar este análisis tanto a las etapas de cultivo y como de primer procesamiento. La figura representa la relación dinámica entre los ingresos al nivel de empresa como una función

de tiempo, tanto para la tecnología tradicional (contaminante) como para la alternativa (sostenible). La línea ABC representa los rendimientos de la tecnología tradicional insostenible. Los rendimientos crecen inicialmente, pero a partir de cierto punto, pueden caer y eventualmente ser negativos. Esto ocurre porque, al principio, en la etapa creciente, el daño ambiental solo produce efectos externos negativos, los cuales no son considerados en los cálculos de costos y precios por parte de los agentes individuales. Esta tecnología puede ofrecer competitividad en el corto y mediano plazo, ya que en las etapas iniciales los consumidores no castigan el uso de tecnologías contaminantes. Sin embargo, a partir de cierto punto, los costos externos pueden incrementar los costos internos para la empresa11 , los compradore12 pueden volverse más conscientes ambientalmente y castigar el uso de tecnologías contaminantes. Es esta situación, no solo se afecta el rendimiento total, sino que el costo de producción también se incrementará, generando un “cuello de botella” para la competitividad (Wilson y Tisdell, 2001; ver también Ajayi, 2000:9).

11 Por ejemplo, en el nivel de empresa, pueden surgir costos

pesticidas (Wilson y Tisdell, 2001). Se deben también tomar medidas

adicionales de salud debido a la exposición del trabajador a los

para reducir los impactos ambientales y mitigar la presión local, y estos

pesticidas, así como la pérdida de cultivos por la proliferación de pestes

costos no son necesariamente compensados por los precios más altos.

y los efectos sobre los suelos agrícolas por la contaminación de los

12

En las cadenas agroalimentarias, para los exportadores de los

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Figura 3 Rendimientos económicos esperados de la tecnología tradicional y sostenible

Ganancia H G

A B8 B Mercado 0

0

t1 F D

Se pueden ver incluso opciones donde la línea BC se mueve hacia arriba (B’C’), debido a los procesos de innovación dentro de la paquete tecnológico tradicional. Esto puede posponer la etapa de los rendimientos negativos, pero en el mediano plazo, la tendencia es la misma (decreciente). Dentro de este contexto, el incrementar la calidad ambiental de los procesos países en desarrollo, los compradores no son los consumidores finales. Sin embargo, estos normalmente toman en cuenta las tendencias de los consumidores hacia productos más amigables con el ambiente.

E

Tiempo

C8 C

de producción se vuelve más y más obligatorio en aras de mantener una posición de mercado. En el periodo t1, la empresa tiene un problema de decisión; tiene que considerar un cambio en la tecnología, pero su decisión puede estar afectada por las acciones de otros. El cambio a la tecnología sostenible puede


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implicar altos costos de retiro y altos costos directos de producción. En la etapa de producción agrícola, por ejemplo, estos costos pueden venir del uso de nuevos tipos de insumos, a veces con precios más altos, menor productividad, o efectos negativos en la calidad del producto; por ejemplo, la reducción de insumos químicos puede afectar negativamente la apariencia del producto, lo cual incrementa la probabilidad de rechazo en el mercado de destino. Para los procesadores, los costos más altos de cambiarse de tecnología están asociados con los controles de calidad que pueden ser incluso externos a la empresa; por ejemplo, para garantizar una específica calidad ambiental en la materia prima proveniente de la etapa de cultivo, los procesadores requieren técnicos para asesorar directamente a los agricultores. También, si los procesadores adelantan semillas u otros insumos, se pueden enfrentar a los costos financieros adicionales. Estos mayores costos directos y de retiro, tienen que ser neutralizados, al menos al inicio del proceso de cambio. Por otra parte, incluso si la producción más limpia obtiene sobreprecios, esto solo ocurre algún tiempo después de la implementación del cambio de tecnología.

“Tis voloribuscit asi anditem is sequiassim fuga.Aquam ad quam hario. Icae iusam hilibus ad quibusaepra il iuntempor ra quo comnis estrunt endiorumet ipienih iciissed et pro et eatusandam quod es ut esequiam, et persped min pratati iunt autatiis dolorro raturia voluptibus, velitatusdae lam” Dada la posibilidad de enfrentar los costos indicados por el cambio tecnológico, un producor individual probablemente no logrará los rendimientos adecuados del cambio si los otros no la siguen. Del el lado de los costos, las externalidades negativas de las empresas vecinas pueden compensar los efectos positivos del cambio tecnológica de una empresa individual, lo cual podría hacer el cambio económicamente inviable. Por ejemplo, al nivel de agricultores, el control de pestes implica un costo mayor si la empresa actúa sola en el cambio, debido a las externalidades negativas de los pesticidas usados por sus vecinos. En la etapa de primer procesamiento, la falta de efectividad de las acciones de una empresa individual para cambiar la tecnología sería vista en el uso de agua que ha sido contaminada por otros procesadores, por ejemplo.

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“Tis voloribuscit asi anditem is sequiassim fuga.Aquam ad quam hario. Icae iusam hilibus ad quibusaepra il iuntempor ra quo comnis estrunt endiorumet ipienih iciissed et pro et eatusandam quod es ut esequiam, et persped min pratati iunt autatiis dolorro raturia voluptibus, velitatusdae lam” Por el lado del ingreso, el acceso a sobreprecios para los productos amigables con el ambiente usualmente requerirá un número mínimo de agentes para cambiar la tecnología con el fin de alcanzar un volumen mínimo de producto para acceder a mercados específicos. Esto implica que en el corto plazo, si la empresa actúa de forma aislada, se quedará estancada en la tecnología tradicional (Wilson y Tisdell, 2001). En este caso, la ruta seguida sería BDE, lo cual no proporciona un incentivo económico para el cambio. Pueden, sin embargo, existir opciones económicamente viables para el cambio de tecnología, pero estas requieren de cooperación entre las empresas. Primero se analizará lo que puede ser denominado interacción estratégica horizontal. Pueden aparecer algunas externalidades positivas –o reducción de las negativas– si la mayoría de productores o empresas agro-procesadoras en el mismo segmento de la cadena hacen el cambio; esto podría en efecto reducir

los costos individuales del cambio de tecnología (ver Wilson y Tisdell, 2001). La innovación en tecnologías más limpias requiere de vínculos y cooperación que faciliten la generación de economías de escala; por lo tanto, un número mínimo de empresas deben realizar el cambio tecnológico para que aparezcan estas externalidades positivas. Por ejemplo, en el nivel de cultivo, el control de pestes será más efectivo si un número mínimo de agricultores aplican la tecnología sostenible. En la etapa de primer procesamiento, un cambio a una tecnología de mayor calidad ambiental será más efectivo y menos costoso si todos los miembros de la industria realizan el cambio de tecnología; por ejemplo, si la contaminación por depósito de desechos en el agua decrece de forma general, generará ríos más limpios que reducirán los costos de purificación del agua para todos. Por el lado de la demanda, un producto más limpio puede generar un sobreprecio como recompensa por el cambio a una tecnología sostenible. Si


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un número mínimo de empresas adopta la tecnología sostenible, se puede dar un efecto positivo de “imagen país o región”, posiblemente asociado a la denominación de origen, y así es más probable obtener el sobreprecio. Este sobreprecio puede compensar los esfuerzos para mejorar la calidad ambiental en las etapas de producción y procesamiento. La generación de externalidades positivas y la reducción de las negativas, que permiten la reducción de los costos individuales del cambio de tecnología, así como la construcción de una imagen país o región que permita la obtención de un eventual sobreprecio por el producto más amigable con el ambiente, requiere de un número mínimo de productores que hagan el cambio tecnológico. Este número mínimo representa una escala de producción mínima para el país o la región. En este caso, se requerirán acuerdos institucionales que solo funcionarán adecuadamente si un grupo mínimo de empresas participa del cambio. Si ese número mínimo de productores es alcanzado, la senda seguida es BFG, donde las externalidades positivas y la reducción de las negativas, o los sobreprecios

esperados compensarán los costos del cambio de tecnología. Una segunda posibilidad para el cambio de tecnología tiene que ver con la relación entre el agricultor y el primer procesador, la cual se ha denominado interacción estratégica vertical. Un procesador específico puede estar de acuerdo con sus agricultores (suplidores) sobre un cambio de tecnología para producir y exportar productos de mayor calidad ambiental, los cuales puede ser etiquetados con una marca y comercializados por el procesador. Esta solución implica estrategias de mercadeo para esa marca específica con el fin de aprovechar las características particulares del producto. Por lo tanto, los agentes deben desarrollar estrategias de diferenciación basadas en la calidad ambiental. En otras palabras, el mejoramiento de la calidad ambiental tanto a nivel de procesador como de agricultor, puede ser una oportunidad para diferenciar el producto. Si este es el caso, la senda será BFH, donde el producto de mayor calidad ambiental recibe un sobreprecio que compensa los costos del cambio de tecnología.

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La posición final de las líneas FG o FH dependerá de la tecnología final utilizada, así como del número mínimo de empresas o agricultores que se hayan cambiado a la nueva tecnología requerida para tener acceso a los mercados específicos. Esto significa que se puede observar un patrón de beneficios particular para cada tecnología (sostenible) disponible. En resumen, las opciones económicamente viables para los cambios de tecnología requieren la consideración explícita de interacciones estratégicas entre las empresas. Veamos estas opciones en la Figura 4, considerando únicamente los segmentos de la cadena ubicados en los países en desarrollo. Se identifican las posibilidades para la interacción estratégica tanto en el nivel horizontal como en el vertical. El primer caso se refiere a la coordinación entre el mismo tipo de agentes, como los agricultores, mientras que el segundo

se refiere a la coordinación entre agentes localizados en diferentes segmentos de la cadena, por ejemplo, entre los agricultores y un procesaros específico. La principal diferencia entre el primero y el segundo caso es que en el primero, una situación generalizada (país o región) es requerida para tomar ventaja de la reducción de costos a través de la generación de economías de escala por el lado de la oferta o bien, la obtención de sobreprecios para el nuevo producto de mayor calidad ambiental, por el lado de la demanda. En el segundo caso (coordinación vertical), se ha desarrollado el análisis a nivel del agro-procesamiento, donde estrategias específicas de diferenciación del producto basadas en la mayor calidad ambiental deben ser desarrolladas. Esta opción puede ofrecer mejores y más rápidos resultados porque garantiza el control de calidad a lo largo de ambos segmentos de la cadena.


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Figura 4 Interacción estratégica horizontal y vertical a lo largo de las cadenas agroalimentarias i

j

k Horizontal strategic interaction

Vertical coordination

LOCAL MARKET

PROCESSOR/

PROCESSOR/

PROCESSOR/

EXPORTER a

EXPORTER b

EXPORTER c

Vertical strategic interaction Imperfect markets (oligopsonic power) farmer

Quality differentiation

IMPORTER A

INTERNATIONAL MARKET

IMPORTER B

La existencia de tecnologías discretas o continuas será importante para la evaluación de las opciones tecnológicas disponibles y los mercados potenciales; esto puede afectar la facilidad con la cual la coordinación horizontal y vertical puede

ser desarrollada en la cadena para moverse hacia tecnologías de mayor calidad ambiental y de esta forma, mejorar los ingresos de las empresas locales participantes en la cadena global.


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Conclusiones

En este capítulo se ha identificado la existencia de imperfecciones de mercado a largo de las cadenas agroalimentarias, donde los mecanismos de competencia no basada en precios como los acuerdos, contratos y otros tipos de estrategias de cooperación, son la norma y no la excepción. También, bajo la perspectiva de la cadena global, la estructura de poder tiene que ser considerada explícitamente, significando que no se puede restringir el análisis de creación de valor y distribución, únicamente al análisis de oferta y demanda en un mercado aislado y específico. Por otro lado, se ha definido la tecnología en términos de calidad ambiental y mercados potenciales relevantes. Considerando estos aspectos, se ha indicado que la tecnología puede ser continua o discreta. La calidad ambiental constituye un componente integral de la calidad del producto, y como tal,

tiene implicaciones sobre el precio; se puede esperar que se incrementen los precios cuando la calidad ambiental aumenta. Se ha indicado también que, si como un resultado de mejoras sucesivas en la calidad ambiental los precios se incrementan de una forma continua, la tecnología es continua; mientras que si el precio se incrementa de forma discontinua, la tecnología es discreta. Este último caso sugiere la existencia de mercados específicos limitados, para los cuales el acceso a cada uno de ellos requiere del cumplimiento de niveles mínimos de calidad ambiental. Mientras los incrementos en la calidad ambiental desde el lado de la demanda ofrecen beneficios potenciales (mayores precios, participación continua de mercados), los cambios de tecnología implican costos mayores, ya sea en términos de costos de producción o de transición. También, el obtener acceso a nuevos mercados amigables con el ambiente,


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puede requerir de una escala mínima de producción y por lo tanto, de un número mínimo de productores que realicen el cambio tecnológico. Tanto el acceso a nuevos mercados como los costos mayores asociados al cambio tecnológico, son difíciles de enfrentar por parte de los productores de manera individual; por lo tanto, la coordinación entre los agentes de las cadenas agroalimentarias localizadas en los países en desarrollo toma importancia estratégica para las mejoras de la calidad ambiental. La elección tecnológica es la variable estratégica y el objetivo es mejorar las condiciones de ingresos de las empresas locales en las cadenas globales. Si la tecnología es continua o discreta, tendrá relación con el rango de opciones tecnológicas disponibles, por lo tanto, es de esperar

que la existencia de tecnologías continuas pueda facilitar el proceso de coordinación entre empresas al presentar mayores opciones tecnológicas. La coordinación estratégica a lo largo de la cadena global agroalimentaria se puede analizar de dos maneras: de manera horizontal y de manera vertical. La primera se refiere a la coordinación entre los agentes localizados en el mismo segmento de la cadena, mientras que la segunda se refiere a la coordinación entre los agentes localizados en los diferentes segmentos. Restricciones y oportunidades de la cadena global son especialmente relevantes, sobre todo en el caso de la coordinación vertical.

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Novedades


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Offic tempell aceptatem quasinc.

turecta sunt faces nam verum quame dolupta tecat ipis quae. Assi berovitatiur asinit, qui omnistiur, cum as cus, id et

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Revista CINPE