Page 1

GENE INSTEAD OF DRUGS Sin lugar a dudas el aporte más prometedor de la ingeniería genética para la medicina a nivel mundial es la terapia génica. Puesto que promete una asistencia médica personalizada, junto con un diagnostico medico mucho más preciso para todas aquellas personas que presentan una patología, es decir, una enfermedad. El objetivo de la terapia génica radica en la inserción de genes funcionales dentro de la plantilla genética del individuo; específicamente en lugares donde estos se encuentran ausentes o donde estos presentan mutaciones. Es decir, cambios atípicos que pueden alterar de manera negativa el fenotipo del individuo. La terapia génica se aproxima a todos los niveles patológicos. Es decir, se trabaja para corregir enfermedades en sus diferentes manifestaciones como enfermedades monogénicas, multifactoriales, adquiridas, infecciosas, nuero-degenerativas. Además de resolver la complejidad de la intervención quirúrgica, que el trasplante de órganos representa frecuentemente en los temas de rechazo al injerto o infección; teniendo en cuenta que dependen de la capacidad de respuesta del sistema inmunológico encargada de evitar la propagación y asentamiento de células patógenas o cancerígenas dentro del cuerpo del individuo. Hoy por hoy la terapia génica se encuentra en etapas preclínicas hasta no demostrar altos niveles de bioseguridad y eficacia que la industria bioquímica requiere para su comercialización; mientras tanto la ingeniería genética trabaja en la creación de tecnologías que permitan solucionar problemas como la escasez de donantes para trasplantes de órganos y tejidos. En este tema se intenta obtener cerdos transgénicos que posean órganos compatibles con las de la especie humana para ofrecer otras alternativas más inmediatas. La reflexión ética sobre los resultados de la terapia génica redunda en la dimensión de los cambios que se pueden generar tanto en el individuo directamente intervenido como en las generaciones futuras. Las ambiciones de la terapia génica se dirigen al evitar el sufrimiento y la muerte prematura de la raza humana. Que amparada por “los principios de autonomía, beneficencia y justicia” (1) serán asistidos por un sector de la salud menos discriminatorio y de mejor calidad. Es difícil localizar las premisas del bienestar social de la salud con equidad dentro del uso de la terapia génica, si reconocemos que el costo - beneficio de las terapias farmacológicas representan para la industria mayores niveles de rentabilidad; Y son las facilidades económicas de acceso a estos medicamentos terapéuticos los que determinan lo verídico de esta situación. Puesto que la terapia génica no estaría al alcance de muchas personas en el mundo y en esta dirección persistirían las diferencias de la asistencia médica para ricos y los pobres. Socialmente intervenir el proceso de selección natural para elegir una serie de características especificas adecuadas para la elaboración de individuos totalmente aptos


inmunológicamente para la sobrevivencia descartaría la posibilidad de que personas con características genéticas subestimadas puedan contribuir a la biodiversidad que tanto favorece a la evolución de la especie, creando de esta manera una nueva clase social discriminada. De esta manera podemos ver a rasgos muy superficiales la impactante que puede llegar a generar una equivocada practica bioética en la terapia génica. “En 1990, W. French Anderson propone el uso de células de médula ósea tratadas con un vector retroviral que porta una copia correcta del gen que codifica para la enzima adenosina desaminasa,2la cual se encuentra mutada. Es una enfermedad que forma parte del grupo de las inmunodeficiencias severas combinadas (SCID). Realizó la transformación ex-vivo con los linfocitos T del paciente, que luego se volvieron a introducir en su cuerpo. Cinco años más tarde, publicaron los resultados de la terapia,3 que contribuyó a que la comunidad científica y la sociedad consideraran las posibilidades de esta técnica. No obstante, el apoyo a la terapia fue cuestionado cuando algunos niños tratados para SCID desarrollaron leucemia.4 Las pruebas clínicas se interrumpieron temporalmente en el 2002, a causa del impacto que supuso el caso de Jesse Gelsinger, la primera persona reconocida públicamente como fallecida a causa de la terapia génica. Su muerte se debió al uso del vector adenoviral para la transducción del gen necesario para tratar su enfermedad, lo cual causó una excesiva respuesta inmune, con un fallo multiorgánico y muerte cerebral. Existe una bibliografía numerosa sobre el tema, y es destacable el informe que la FDA emitió señalando el conflicto de intereses de algunos de los médicos implicados en el caso así como los fallos en el procedimiento. En el año 2002, cuatro ensayos en marcha de terapia génica se paralizaron al desarrollarse en un niño tratado una enfermedad similar a la leucemia.5 Posteriormente, tras una revisión de los procedimientos, se reanudaron los proyectos en marcha” (2)

La terapia génica representa para países desarrollados grandes esfuerzos de investigación e innovación. Pero la estructura económica a nivel mundial en donde el PIB es uno de los grandes pilares para demostrar la efectividad del desempeño administrativo de un gobierno, impide que estos se apropien de iniciativas altruistas como el poner al servicio de la población enferma de países subdesarrollados tratamientos como la terapia génica. ¿Por qué? El PIB es un indicador los bienes y servicios producidos en una nación y se piensa que este indicador está relacionado con la calidad de vida de la población porque esto se interpreta como una población ocupada que cuenta con poder adquisitivo y menos pobre. ¿Pero que representan realmente los servicios de asistencia médica para la estructura económica capitalista? La medicina es uno de los sectores económicos más importantes para una nación, las altas tasas de población enferma significan muchas personas demandando servicios de la salud y la necesidad de contar con muchos oferentes dispuestos a ofrecer estos servicios. A este comportamiento económico se le conoce como competencia perfecta. Es decir, es un mercado en donde existen grandes cantidades de compradores y de vendedores de manera que ninguno de estos ejerce influencia decisiva sobre los precios. ¿Pero como explicar los altos costos de los servicios de la salud? Para muchas empresas de la industria bioquímica luchar contra la hipercompetencia implica contar con cuantiosos recursos financieros para invertir en ciencia, investigación e innovación, con la intención de ofrecer un servicio de mejor calidad que les genere liderazgo en el mercado y de esta manera lograr altos niveles de rentabilidad por los que tanto se lucha. Por tanto, considero que la terapia génica seria otra alternativa científica que contribuiría a la degradación social en materia económica, puesto que esta depende de la ética de la propiedad privada del capitalismo que obedece a los intereses particulares del enriquecimiento a cambio de las dificultades de los desafortunados pero que para efectos de lograr incrementar las expectativas de vida de la población mundial si es uno de los grandes aportes para la humanidad.


JORGE LUIS LEON BUSTOS ALEXANDRA TABARES RAMIREZ JHON RIVAS ZORRO JEISON LUENGAS

1. 2.

http://www.scielo.cl/scielo.php?pid=s1726-569x2003000100007&script=sci_arttext http://es.wikipedia.org/wiki/Terapia_g%C3%A9nica

TERAPIA GENICA  

GENES EN LUGAR DE FARMACOS

Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you