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Desde 1989 se viene hablando con especial frecuencia de la inteligencia social (IS). Interés que evidentemente emerge de las alarmas que despertó el derribo de los muros de contención institucional ocurridos el 27 y 28 de febrero de ese año. El aparato policial, la inteligencia de Estado y las formas de representación se mostraron ineficientes y obsoletas ante el despertar de los más humildes habitantes de los barrios caraqueños, los excluidos a quienes siempre se les consideró desde el Estado seres anónimos, domesticados e incapaces de superar las fronteras del combate callejero primitivo. El Caracazo o Sacudón –como se le denominó a los acontecimientos de ese año– fue valorado y ponderado, una y otra vez sin que la inteligencia lograra entender la red de acciones sin centro, de contundencia sin límites de la iracundia popular, de creación caótica que emergió del combate contra el


orden establecido durante esas cuarenta y ocho horas. Era evidente e inocultable que el Estado nacional venezolano ya no era la síntesis de todo el cuerpo social, como señaló por años la propaganda oficial. La contundencia del combate callejero, la flexibilidad de las acciones ejecutadas y la coordinación sin eje de los hechos evidenciaba el desarrollo de una nueva forma de inteligencia, 16 Inteligencia social y sala situacional con “neuronas” en todos los estratos sociales, de inteligencia rebelde

Para consultar este ensayo visita: http://www.haiman.com.ve/Archivos/Libros%20publicados/Inteligencia %20Social%20y%20Sala%20Situacional.pdf


Haiman El Troudi: Inteligencia Social y Sala Situacional