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HABLANDO DEL CEREBRO

Comezón Rascarnos parecería algo tan natural, pero tiene su respectivo –y complicadomecanismo neurobiológico. Al sentir algo que nos pica en la piel, los receptores localizados en la misma envían, mediante fibras nerviosas especializadas, una señal al cerebro. ¿Por qué el cerebro contaría con un mecanismo de picazón? Se sospecha que la sensación de comezón, conocida médicamente como prurito, se pudo haber originado en respuesta al medio ambiente para protegernos de insectos peligrosos. De este modo, al sentir un insecto sobre la piel y rascarnos, evitaríamos que nos picara y depositara en nosotros sus toxinas. Nuevas investigaciones en el área de la comezón han revelado que existen varios genes que parecen estar relacionados con esta conducta. Por ejemplo, el "gen de la picazón" descrito en ratones es el responsable de la expresión de una proteína llamada receptor del péptido liberador de gastrina o gastrin-releasing peptide receptor, por sus siglas en ingles (GRPR), el cual participa en la comezón.

Experimentos realizados en ratones de laboratorio que fueron modificados genéticamente para no expresar el GRPR, reportan que dichos animales no mostraban cambios significativos en la conducta de la comezón al ser tratados con fármacos inductores de picazón. Por otro lado, al aplicar a ratones normales el fármaco inductor de picazón así como un compuesto que bloqueaba al GRPR, los animales tampoco mostraron comezón. Estos hallazgos sugieren que el GRPR es un elemento importante para el establecimiento de la picazón. Finalmente, estudios de imágenes cerebrales han reportado que cuando un sujeto se rasca, presenta un aumento en la actividad de ciertas áreas del cerebro, en especial las asociadas con conductas compulsivas. Estos hallazgos podrían explicar porque algunos sujetos con trastornos obsesivo-compulsivos, muestran conductas de comezón en demasía. Solo mediante el estudio de los mecanismos neurobiológicos involucrados en la comezón, es como podremos entender la función neurobiológica de esta conducta así como su relevancia clínica.

Para saber más… • Davidson S, Giesler GJ. The multiple pathways for itch and their interactions with pain. Trends Neurosci. 2010; 33: 550-8. • Ikoma A, Steinhoff M, Ständer S, Yosipovitch G, Schmelz M. The neurobiology of itch. Nat Rev Neurosci. 2006; 7: 535-47. • Schmelz M. Itch and pain. Neurosci Biobehav Rev. 2010; 34: 171-6.

Eric Murillo Rodríguez Laboratorio de Neurociencias Moleculares e Integrativas Escuela de Medicina, División Ciencias de la Salud Universidad Anáhuac Mayab. Mérida, Yucatán. México Email: eric.murillo@anahuac.mx Número 1, Año 2012-Enero


Hablando del Cerebro Enero 2012