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ASTRO

Sue帽os de ne贸n


Boten todos sus prejuicios a la basura, han sido engañados. Astro no es una manga de hippies con Macs, Korgs y pulseras de fluor. Son una de las bandas con mayor visión y ambición de la escena. Saben quienes son, para donde van y como conseguirlo, y me refiero a nivel global. En una entrevista de casi dos casettes que cerró un proceso de dos semanas de comunicación, hablamos de su plan maestro para conquistar la parte del mundo que les interesa y que incluye a “Pitchfork”, “Subpop”, “4AD”, “Café Tacuba” y Cecilia Amenabar. Pueden creerlo o no, pero estamos hablando del grupo que en 8 meses llegó al Vive latino. Una banda definida por un pasado jazzero, la cohesión de grupo… y la figura de Andrés Nusser.

Texto: Julio Saavedra Fotos: Gustavo Burgos Arte: Ignacio Mora Producción: Ignacio Mora, Julio Saavedra. 20 de Junio de 2010 www.jbb.cl


Entender a Astro es en gran parte, entender a Andrés Nusser (Voz, guitarra), todas las decisiones pasan por el. Así lo pude comprobar en las casi dos semanas de pololear una entrevista, tiempo en el cual nos hicieron tirar la toalla y volver a recogerla al otro día, cuando Nusser nos dio el vamos por e- mail. Un implacable celo por su imagen de grupo y malas experiencias con fotógrafos de otras revistas del género, tenía al hombre del rubio despeinado, con pocas ganas de exponerse a una idea que no pudiese controlar. Al llegar se disculpó por el atraso y aunque fue amable parecía amurrado, pateaba piedras, pero fue sumiso e incluso entre fotografía y fotografía, hablamos de sus auspicios o la colaboración que pretende realizar con otras bandas. De vuelta a Santiago (las fotos fueron cerca de Buin) conversó harto, incluyendo el tema política y dejó entrever su función de productor de la banda, en el amplio sentido de la palabra. La mala noticia es que para el item “entrevista”perdimos a Octavio Cavieres (batería eléctrica, percusiones), fundador de Astro junto a Nusser, la buena, es que los demás estaban distendidos y algo cansados, ideal para una conversación en la que nuevamente el frontman de Astro fue protagonista sin forzarlo y sin que nadie quisiera impedirlo. Es que al parecer lo que le toca hacer a cada uno está bastante determinado, tanto dentro como fuera de la cancha, “No se si definirlo como necesario, pero por lo menos funciona, que más que líder, soy el productor de la banda. Me levanto y me acuesto pensando en Astro”. Declara, y redondea el tema “Estamos todos cuando tocamos, cuando ensayamos, cuando hay que cranear los show en vivos, para las entrevistas y para las fotos. Pero hay un trabajo, que es como ser el manager, y elproductor musical,que lo hago yo” Lo que a primera vista pudiese parecer algo personalista se va volviendo más sutil a medida que va matizando sus comentarios y haciendo más participes a Octavio, Lego (Nicolás Arancibia, Bajo, Batería), y Zeta (Daniel Varas, sintetizadores), músicos reconocidos en el ambiente por su buen nivel de ejecución. “No tenemos problemas”. Los chicos entienden muy bien el rol compositivo, de producción, etc y saben que funciona así, y saben que si yo tengo dudas les pregunto, les pido sus opiniones. Hay otros grupos en los que eso choca, se convierte en un problema.

Yo evito cuando hay que tomarse fotos, etc, que los chicos salgan atrás y yo adelante, eso me carga, lo encuentro rasca y no la hago ni cagando. No quiero parecer un solista, porque no lo soy”. El control de Nusser, al parecer no es una cosa de simple ego, sino algo funcional, casi de calculadora y gráficos. Un plan a gran escala que apunta a los mayores referentes de la música independiente y que rosa el nivel de discurso, pues para Astro hay una forma en la cual su generación debe hacer las cosas “Estamos en el circuito indie, no somos…mmm la Nicole, con todo respeto, pero no somos Nicole. En Chile no abarcamos un mercado que nos pueda retribuir, Necesitamos llegar al “nicho mundial” y para eso debemos pasar por filtros muy heavys, que no son ni siquiera Mexico, son “Subpop Records”, son “4AD Records”, es dónde están grupos como “Deerhunter” o “Atlas Sound”, con la mira bien alto. Está bien ser agradecido por situaciones como la de México que fue un golpe tremendamente bueno, pero no tiene que parar ahí, México es un peldaño”. Algo interesante en términos de personalidad, es que así como la gente de Astro piensa en el olimpo indie, también tienen una pié muy bien puesto en la tierra, entienden como funciona el mundo y son concientes de su situación actual de una manera mas sincera de lo que se espera. “La verdad es que (Astro) ni siquiera está funcionando, cuando funcione va a ser cuando yo pueda dejar de depender de mi viejo, lo intento haciendo clases y otras cosas, pero me ayudan en gran medida. A los cuatro nos están apañando. Yo tengo el acelerador más metido. Tengo 26 años los chicos tienen 23, 24, ya están en la pitilla pero yo estoy en la quemadísima (…) Tengo una agenda de vida que funciona en torno a Astro, en pos de hacer esto rápido, porque no me interesa de que pasen 6 años antes de que funcione, quiero que suceda ahora”. Dice el jefe de la tribu de neon. Para Nusser y los camaradas que siguen cada palabra asintiendo con la mirada, el tema “trabajo, trabajo, trabajo” es fundamental, pues como ya se señaló, las ambiciones no son bajas, pero según ellos: “No estamos hablando de ganar millones, se trata de que Astro se pueda sustentar y hasta este minuto no se sustenta. Ganamos plata por los shows, pero todo se va a producción, los chicos no ven ningún peso, yo no veo ningún peso, los únicos que ven son los


técnicos, los rodies, los sonidistas, pero un par de lucas, igual apañando, en el estudio (Triana) nos están cobrando un cuarto o un tercio del valor real”. Las ansias de superación y de entrar a las grandes ligas, minan la paciencia de los Astro, y que se aceleran aún más cuando miran para el lado a pares y referentes que llevan la delantera dentro del circuito independiente nacional. “Se ha avanzado un punto bastante grande, pero me gustaría tener más. Con envidia muy sana, veo los myspaces de otros amigos como la Javiera ( Mena) y digo “chucha a esta mina la escuchan entre 600 y mil veces al día” y a Astro en su mejor época llegó a 400, pero fue por dos semanas y hoy en día no superamos las 250 ni cagando”. Lo cierto es que por mucho que suspiren, Astro a tenido una de las carreras más veloces que se ha visto en el último tiempo, gracias o por culpa de la incesante comparación con “MGMT”, de la cual están lejos de renegar “Vivimos en una época dónde podemos agradecer a un par de bandas, a “Animal Collective”, a “MGMT”, a “Empire of The Sun”, por haber revuelto un poco la weá y haber puesto algo de indie en el mainstream”. Este y otros motivos los tienen con interesantes propuestas y codeándose con nombres, que si bien no aseguran convertirlos en los próximos “U2”, podrían llevarlos bastante cerca de dónde se proyectan. Por ahora, lo cierto es que en un año tuvieron una gira por Uruguay/ Argentina, pasaron de 2 a 4, se presentaron en el festival de música más grande de de América Latina y se posicionaron con comodidad en el circuito. La historia de estos meses de sexo, drogas y electro pop sicodélico, es mejor si la cuentan ellos.

¿Podríamos empezar desde la génesis de Astro? Andrés: En un principio esto fue una búsqueda personal de aplicar lo que yo había estudiado, venía saliendo de un período de 3 años de estudiar guitarra jazz. Imagínate lo alienado que estaba respecto de lo que estaba pasando con el pop. Agarraba la guitarra y empezaba a tocar escalas, y me daba lata porque sentía que años atrás había tenido una etapa muy rica en cuanto a composición y cuestiones creativas. Ahí inventé una cosa que normalmente en las entrevistas no digo, que se llamaba “Astro en el espacio”. Un producto de casi un año antes de Astro que se convirtió en 10 canciones que están muy secretas, no se ha liberado ninguna excepto “Gran montaña gigante”, hablaban de Saturno y todo eso. De esas un par quedaron buenas, y el resto resultaron muy raras porque era experimentar con algo que nunca había hecho. ¿Y

Astro

es

la

secuencia

lógica

de

eso?

Andrés: Es como un preámbulo. La gracia es que el Octa me acompañó en este “Astro en el Espacio”, compramos una batería electrónica marca chancho y le empezamos a dar. Y de repente - y esto si lo he contado antes - nace la oportunidad de ir a tocar a un centro de esquí que hay en el sur que se llama Antillanca. Ahí tenía un amigo que manejaba una cafetería y ellos nos daban tickets y alojamiento si tocábamos. Dijimos que no queríamos ir con estas canciones medias locas y raras, y armamos unas que fueran más normales, más lúdicas y que hablen de los amigos. Ahí salieron “Maestro Distorsión”, “Ea Dem”, “Hongo Atomic” y una que se llama “Máquinas Fabricas” que nunca más se tocó”. Parte integral de lo que luego sería Le Disc de Astro Andrés: “Le disc de Astro” no está logrado como debiese estar, hay canciones en que las versiones finales grabadas no me agradan. Me gusta mucho más lo que hacemos hoy día en vivo con “Ea dem por ejemplo”. Por eso este EP no se insistió en reeditarlo y quedó en lo que quedó. Hongo atomic también… ¿Drogas mágicas? Patá en la raja, yo no la quiero tocar en vivo, es un tema shoegaze ¿que hago yo tocando shoegaze?


Alcancé a verlos una vez, cuando aún Astro era un dúo. Su performance era más parecida a un dj set que la actual propuesta de banda. Andrés: Era el formato que estábamos haciendo con el Octavio. Se tocaba como un Dj set, pero no había ningún play, salvo la batería electrónica. Yo creo que ese formato se desarmó para mejor cuando entraron el Lego y el Zeta, y no se desarmó por completo porque las máquinas y todas las cosas están. Cuando recién entraron los chicos nos pusimos demasiada banda de una. Lego: Fue pasar demasiado a banda rock and roll, se nota en “Maestro Distorsión” de la SCD. Pero en esa tocata aún se consideraba que era una colaboración de Moustache Lego: Es que al principio era colaboración, entonces en las propagandas salíamos como “feat”, estuvimos harto tiempo así. Zeta: Y después se volvió algo necesario ser parte de Astro, la cosa se estaba poniendo cada vez más pro, cada vez con más trabajo y eso demandó por nuestra parte, integrarnos. El proyecto era tan serio que había que comprometerse. Andrés: En un minuto no nos entendimos bien y nos empezamos a agarrar de las mechas, hasta que el Lego me dijo “ya weon, me voy de esta wea” y yo me urgí, pasó un día y le dije “compadre, ahora me doy cuenta lo necesario que eres pa éste grupo”. ¿Y que fue lo mejor de la nueva simbiosis con Lego y Zeta? Andrés: Una de las cosas muy cool que pasaron, es que el Lego es baterista pero paloyo, y el Octa también es bueno. Entonces imagínate. Dijimos “hagamos dos estaciones de percusión”. Y hay canciones que se tocan a dos baterías. El disco que se está grabando ahora es extremadamente rítmico. Hay un par de canciones en el que hay batería electrónica y batería real tocando al mismo tiempo, estamos desglosando las baterías, ponte tú en vez de tocar el hi hat todo el rato, lo repartes en las distintas partes de la batería electrónica.

Lego: Tenemos un gusto musical bastante amplio, compartimos ideas con el Andrés, porque todos escuchamos y hemos tocado jazz, (Nicolás tiene estudios en batería jazz) entonces no son ondas tan distintas. Y

ya

los

4

se

fueron

para

Argentina

Andrés: El viaje a Argentina fue en pañales, pero lo pasamos impresionantemente bien, fuimos a tocar a cosas medianas, chicas y muy chiquitas. En algunas había 200 personas y en otras 20, pero era una galería de arte muy mítica Lo bueno es que no pasamos desapercibidos. Tocamos en circuitos pequeños, pero de mucha influencia. Es por eso que quedé más o menos amigo de la Cecilia Amenabar. Eso nos lleva a que vamos a ir de nuevo a Argentina dependiendo un poco de la salud de Cerati. Y bueno, fue como ir a plantar una semillita. Zeta: Además era el primer viaje que teníamos, concuerda que halla sido con menos lucas, sería raro que no hubiésemos viajado nunca y nos llevan al Vive latino, con cero experiencia de tocar en otro país y frente a gente que tu no cachai”. Lego: Yo todavía estoy pa`l pico, en argentina el entrenamiento que tienen las bandas es muy a full. Vas a morir, en los locales tienes cinco minutos de check, y pa` adelante, kamikase, y eso al tiro nos preparó para que en el Vive latino hiciéramos un check rapidísimo. Ya que estamos con el “Vive Latino”, ¿que tal la experiencia México? Lego: Con el tema de México, nos pelamos las rodillas ensayando por que teníamos que ir con un show impecable. Ensayamos unas 10 o 12 veces, que tampoco es tanto. Tienes que pensar que es un show de 6 temas, pero ultra ensayado. Andrés: Desde que volvimos de México nos dimos cuenta que nuestro show, estaba prendiendo a la gente muchísimo, de hecho, eso fue un poco lo que nos hizo quedar enganchados con la disquera y con la agencia de book “Entertainment”.


Ellos nos dijeron “Nos impresiona que una banda de tan corta vida y tan jóvenes, tenga un show en vivo tan interesante”. Allá no teníamos apoyo de técnico, en Chile recién estamos empezando a tener un rodie, sonidista fijo o stage Manager, fuimos a un festival sin stage Manager, es como pa’ pegarse un tiro, es hacer todo tú. Salió una edición física del EP en México, dónde estamos con una disquera, que la manejan el productor ejecutivo, el tecladista de los “Café Tacaba” y un ex Warner, que se llama “Terrícolas Imbéciles”. ¿Y

respecto

a

la

tocata

en

si?

Andrés: Eso nos impresionó, nos tocó poquita gente en el escenario, justo cuando empezamos nosotros, comenzó Julieta Venegas en el escenario grande al lado. Pero la gente que si conocía la banda, deben haber sido unas 2 mil, 3 mil, y entre quinientas o mil, coreaban “Maestro Distorsión”. Y para terminar, ¿que hay del disco que viene? Andrés: En el disco nuevo, que ojalá salga antes de Diciembre, yo creo que se pierde mucho la comparación con “MGMT”. En este disco, no tienen por dónde agarrarle. Está a nuestro gusto, por lo menos la mitad del disco son singles, que yo considero radiales. No me extrañaría y espero, que hallan reviews de éste trabajo en “Pitchfork”.


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