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Año 2- No. 5. Colombia

Ibagué, Julio 20 de 2010. Revista Electrónica

Colectivo Nueva Escuela.

ISSN:

http://revistapedagogicanuevaescuela.blogspot.com/

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Artículos-documentos

Editorial: LOS PROCESOS INDEPENDENTISTAS LATINOAMERICANOS …

Debate Pedagógico:

Quienes somos

LA GEOGRAFÍA DE CALDAS: Algo sobre sus aportes a la Primera Independencia… Miguel Antonio Espinosa Rico

Ediciones Anteriores

200 AÑOS PARA SEGUIR/SALIR DEL DESASTRE. UNA MIRADA EDUCATIVA José Sídney Sánchez V.

EDUCACIÓN BICENTENARIA Orlando de Jesús Noreña Benitez

Escuela, Conocimiento y Sociedad: ¿Por qué volver sobre las guerras de independencia hispanoamericanas? Tomás Pérez Vejo INAH, México

200 AÑOS DE RESISTENCIA TJER. Colectivo de Abogados José Alvear R.

A PROPOSITO DEL BICENTENARIO: LA EDUCACION COMO FORJADOR A DE IDENTIDAD NACIONAL Lucero Lozano Culma

Las raíces de la revolución ideológica en el siglo XVIII Antonio García Nossa Batalla de Boyacá. Imagen: http://2.bp.blogspot.com/_WC7cIrdQ7_c/StViu2wXGNI/AAAAAAAAABI/mtk7Egl8new/S600/batalldeboyacacolombiaindependencia072007.jpg

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Reseñas Biográficas y Novedades…:

Espacio y guerra. Colombia Federal, 1858-1885 Universidad Nacional de Colombia

Miguel Borja

“Colombia Día a Día” de Enrique Santos Molano: Un libro indispensable… Por cosongo

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QUIENES SOMOS "Una educación desde la cuna hasta la tumba, Inconforme y reflexiva, que inspire un nuevo modo de pensar y nos invite a descubrir quienes somos, en una sociedad que se quiera mas a si misma." Gabriel García Márquez

Presentación La Revista Pedagógica Nueva Escuela es una publicación independiente de docentes, intelectuales, estudiantes y cultores al servicio de la transformación de la sociedad. Es un foro abierto a la lucha ideológica, a la confrontación y el debate sobre la didáctica, la pedagogía y los temas medulares de la formación de la nueva sociedad que requiere el país y el mundo. Son por tanto, motivo de abierta discusión, políticas, métodos, prácticas, paradigmas, conocimientos, saberes de la enseñanza y la educación. Pretende rescatar los conocimientos y saberes más avanzados de la humanidad, las mejores tradiciones, conocimientos, desarrollos de la pedagogía y didáctica y de la ciencia en general. La Revista Pedagógica Nueva Escuela ha de ser baluarte de conocimiento y vocación universal, cultura popular y libertad para la eficaz formación de las nuevas generaciones por un mundo sin opresores ni oprimidos. Es editada bimensual por sus mismos integrantes, basándose en sus propios recursos, fuerzas y esfuerzos, sin ningún ánimo de lucro. No hay ningún tema vedado ni vetado, salvo la rigurosidad que responda a las exigencias científicas específicas y formales de presentación, pero en todo caso, siempre y cuando sirva a los intereses de los oprimidos contra toda forma de opresión e injusticia. Está manifiestamente al lado del pueblo y por la emancipación social, económica, política y cultural de la nación.

Colectivo, Dirección, Consejo Edit

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Colectivo Pedagógico Nueva Escuela José Sídney Sánchez William Varón Yolanda Rodríguez Lucero Lozano Culma Rómulo Hernando Guevara Moreno Miguel Ernesto Villarraga Rico Miguel Antonio Espinosa Rico Guillermo Molina Miranda Consejo Editorial: Miguel Espinosa Rico José Sidney Sánchez Guillermo Molina Miranda Miguel Ernesto Villarraga Rico

Editor: Colectivo Pedagógico Nueva Escuela

Director: Guillermo Molina Miranda

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Editorial LOS PROCESOS INDEPENDENTISTAS LATINOAMERICANOS FUERON PRODUCTO DE LAS CONDICIONES MATERIALES Y ESPIRITUALES DE LA ÉPOCA ¿Cuáles son las explicaciones socio históricas del Acta de “independencia” del 20 de julio de 1810 (que tanto “celebramos”), que reconoce la autoridad real del colonialista español? ¿Por qué Mompox fue la primera ciudad que declaró la independencia absoluta de España el 6 de agosto de 1810, y no es ésta, la fecha de conmemoración de la independencia? La verdadera independencia, contrapelo ideológico de los dueños del poder bicentenario Indistintamente se viene celebrando a lo largo y ancho de Latinoamérica, el bicentenario de la gesta independentista, asumida desemejantemente en su significado y trascendencia por los diferentes sectores sociales, según sea su naturaleza de clase, y no sería para menos, dadas las consecuencias históricas de allí derivadas. No podríamos hacer referencia a tan magno acontecimiento, sin precisar a la luz de lo acaecido, los pormenores de lo que fuera tamaño acaecimiento. La revolución de independencia, a contrapelo ideológico de los dueños de este poder bicentenario germinado del usufructo libertario de nuestros pueblos, se inicio con las insurrecciones indígenas de Cusco y alto Perú, lideradas por Tupac Amaru y Tupac Katari, pero originalmente en nuestra tierra, por la concurrencia de mestizos, peones, indios, esclavos conducidos por José Antonio Galán, en la mayor hazaña que se tenga noticia en nuestros suelos. Ahogadas en sangre, vilipendiadas y traicionadas las banderas emancipadoras: libertad de los esclavos, devolución de las tierras a los indígenas, abolición de privilegios, especialmente los de sangre, reparto de las tierras realengas, eliminación de impuestos, plena soberanía, entre muchas otras, fueron leña al fuego, del espíritu libertario que recorrió nuestros pueblos, encauzados por quienes estaban en condiciones, acorde al nivel de desarrollo de las fuerzas productivas y de su desarrollo espiritual, circunstancias estas determinantes y congruentes a las contradicciones surgidas en este período histórico de las distintas clases en pugna.

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Análisis inconexos, celebraciones fastuosas, patrioterismo y exaltación mítica de personajes y no de los pueblos, ha sido característico de elucubraciones ahistóricas, subjetivas y terciadas que pululan oficialmente, sin desmenuzar objetivamente las contradicciones que revelan el vacilante comportamiento de las clases, de no pocos líderes y de no pocas de sus actuaciones. ¿Cuáles son las explicaciones socio históricas del Acta de ―independencia‖ del 20 de julio de 1810 (que tanto ―celebramos‖) que reconoce la autoridad real del colonialista español?, ¿Por qué Mompox fue la primera ciudad que declaró la independencia absoluta de España el 6 de agosto de 1810, y no es ésta, la fecha de conmemoración de la independencia? Con el Marxismo se devela científicamente el transcurrir histórico Se denosta del Marxismo1, pero es a la luz de él, que se devela científicamente el transcurrir histórico de la humanidad. La interdependencia de los factores superestructurales con los estructurales, es decir, con las formas económicas o modos de producción, constituyen leyes ineludibles del movimiento y dinámicas sociales, que encarnan la prospección de la realidad, siendo instrumentos útiles e imprescindibles en la comprensión de una determinada sociedad. Las distintas expresiones espirituales de la sociedad o superestructura: ideología, arte, moral, religión, política, filosofía, ciencia, etc., que se transmiten y socializan a las generaciones venideras, son entonces, continuaciones de la estructura, reflejos de ésta en el plano de la conciencia individual y social. Los ―héroes‖, las gestas y dinámicas sociales no surgen por casualidad, sino son el resultado del desarrollo de las contradicciones de clases en la sociedad. Los procesos libertarios y emancipadores latinoamericanos fueron y son producto de sus concretas condiciones materiales y espirituales. La caracterización social de los antiguos territorios del Virreinato de la Nueva Granada, tal como estaba constituido el Estado colonial, acorde a formas jerárquicas de organización económica, política, social, y urbanística discriminatorias, estaba cimentado en el domino aristocrático del invasor español y de su nativa descendencia criolla (con limitada proporción, generadora de contradicciones paulatinamente antagónicas en la medida de su desarrollo e intereses que explican su vacilación, pero igualmente su situación histórica ventajosa por su ubicación económica y social para canalizar las pugnas y contradicciones), quienes administraban en nombre del rey y del imperio, las minas, haciendas y comercios; fundaron las diversas instituciones sobre la que se consolidó su poder económico, al igual que, instituciones educativas manejadas por la iglesia con el objeto de formar las generaciones de nuevos regentes, con lo que se reforzaba igualmente su poder espiritual y cultural sobre el conjunto de la población sometida, tal como lo expresa Yepes 2007: ―… La vida cultural también se manifestó a través de instituciones educativas (controladas por la Iglesia), arte y

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Marx, Karl. Critica de la Economía Política. Siglo XXI editores. Biblioteca del Pensamiento Socialista. Pág. 5,6. Prólogo:...En la producción social de su existencia, los hombres establecen determinadas relaciones, necesarias e independientes de su voluntad, relaciones de producción que corresponden a un determinado estadio evolutivo de sus fuerzas productivas materiales. La totalidad de esas relaciones de producción constituye la estructura económica de la sociedad, la base real sobre la que se alza un edificio (Uberbau) jurídico y político, y a la cual corresponden determinadas formas de conciencia social. El modo de producción de la vida material determina (bedingen) el proceso social, político e intelectual de la vida en general. No es la conciencia de los hombres lo que determina su ser, sino, por el contrario, es su existencia social lo que determina su conciencia… Ver: http://books.google.com.co/books?id=i8PYOo57I9gC&dq=Contribución+a+la+Critica+de+la+Economía+Política+Karl+Marx&printsec=frontcover&source=bn&hl=es&ei=xzRDTMK TIIGB8gaSmKQF&sa=X&oi=book_result&ct=result&resnum=4&ved=0CCIQ6AEwAw#v=onepage&q&f=false

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festivales religiosos, periódicos, expediciones científicas, la creación de una dieta nueva y variada, la producción arquitectónica, una rica tradición de leyendas orales y una producción literaria basada en la crónica y en la poesía. En paralelo con la estructura social, los virreinatos españoles en América tenían pocas instituciones educativas para el pueblo en general, pero establecieron desde muy temprano prestigiosas universidades para los españoles y los criollos, los futuros administradores….‖ 2. Los mestizos, indígenas y negros, constituían la mano de obra, siendo estos últimos esclavizados execrablemente, para los que eran preparados, convertidos y cristianizados, misión educativa exclusiva de formación del estado colonial, que garantizaba la perpetuación de la explotación y dependencia. Las contradicciones de estas clases entre sí, aunque no antagónicas, inherentes a la formación económico social vigente, de disperso, igualmente papel en la actividad económica, conllevaron a restringidas formas de comprensión de su propia realidad, limitadas respuestas ideológicas y políticas, reducidas formas de organización y unidad, pese a representar la contradicción principal entre opresores y oprimidos. De ahí su dinámica y resultados. Las revoluciones de independencia sirvieron a la aristocracia criolla conformada por terratenientes, hacendados, comerciantes. Erigieron su estado opresor a imagen y semejanza del colonial, establecieron sus leyes e instituciones que les interesan; muy poco se erigió para los oprimidos, que tendrán para sí mismos que construir, un estado, unas instituciones, un mundo nuevo. Colombia, neocolonizada a merced del poder imperial Estadounidense y burgués terrateniente, se ensaña contra los colombianos y el poder mediático e ideológico, educativo y cultural, sirven para la opresión y el engaño. Las siete bases militares conferidas al imperio son una afrenta más de la oligarquía y una amenaza para la paz. Hoy celebramos los doscientos años de una lucha que no cesa por la verdadera independencia y la eliminación de toda clase de opresión y sojuzgación. Las condiciones objetivas han cambiado radicalmente, las huestes de obreros, campesinos, indígenas, afro descendientes, pequeños y medianos comerciantes, artesanos e intelectuales y todos los integrantes del común tenemos historia, un acervo ideológico, experiencias político organizativas y correspondientes a ellas, las nuevas gestas no serán fallidas. Las conclusiones basadas en las leyes históricas, aunque complejas, son claras. No podían ser los sectores aristocráticos criollos los libertadores del pueblo mestizo, indígena y esclavo. Las clases oprimidas, no tendrán otro camino sino su propia redención. Mostremos el camino de una autentica independencia y de la lucha por una sociedad sin amos ni señores La educación, que constituye el fundamento social humano sin la cual no lograríamos llegar a serlo, se constituye en herramienta para la comprensión científica de nuestra historia. Ser humano es una construcción social que no debemos dejar en manos del oscurantismo. No hay nada en el proceso de desarrollo esencial en el hombre que no tenga que ver con este producto social ni con la transmisión de las experiencias, conocimientos, acerbos culturales de generaciones anteriores a las nuevas, son las formas de preservación y garantía de su desenvolvimiento futuro. Son los mecanismos sociales hereditarios construidos para su sostén individual y salvaguarda colectiva. 2

Yepes, Enrique. La Época Colonial en América Latina. Artículos sobre América Latina. Feb de 2007. http://www.bowdoin.edu/~eyepes/latam/colonia.htm . eyepes@bowdoin.edu

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El interés primordial de cambiar las condiciones subjetivas de atraso y dominación cultural, ideológica y política amerita una revolución educativa y cultural cimentada en la ciencia, es el preámbulo de la autentica gesta emancipatoria. La educación recorre como lo expresara Lenin, toda la existencia humana. Es una necesidad eterna de la especie. La historia describe este movimiento a través de las leyes de regularidad de los fenómenos históricos, de la prioridad del ser social sobre la conciencia social, la correspondencia entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción, la correspondencia entre la base económica y la superestructura, la lucha de clases, la relación dialéctica entre los individuos y las colectividades 3, entre otras. Ella misma, la educación, es el reflejo de su dinámica y acrecentamiento. Representa igualmente, de modo particular las cualidades más elaboradas desarrolladas en común por sectores, grupos, clases, no ajenas a sus intereses, pugnas, luchas, de modo que enuncian de manera activa y mediata su mundo, impresiones, conceptos, teorías, ideologías, conocimientos, necesidades... Valga decir, es el resultado de una conciencia social determinada como producto de su interacción con el mundo objetivo y su particular construcción histórica progresiva de sociedad. Por tanto, representa a las clases, sectores de clases o intereses de clases allí expresados. La educación en general, como particular en el caso concretamente colombiano, es el resultado en cada trayecto, del ser social histórico que se desarrolla en continua lucha. La lucha por una educación clasista, nacional científica y popular sigue vigente. Mostremos el camino de una genuina independencia y de la lucha por una sociedad sin amos ni señores. Este ha sido y es nuestro derrotero. Gmm

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Rojas Galarza, Carlos. ¿Para qué el aprendizaje de la historia? Artículo PDF. La Cantuta. Perú. 2010.

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Debate Pedagógico LA GEOGRAFÍA DE CALDAS: Algo sobre sus aportes a la Primera Independencia…algo de su premonitoria advertencia sobre la opresión bajo el régimen republicano de las oligarquías, su concepción neutral de la ciencia y los excesos del despotismo ilustrado4. Miguel Antonio Espinosa Rico5 Presentando fragmentos de bibliografía y cartas escogidas de Caldas Pensar hoy en la pertinencia de los aportes de Francisco José de Caldas, llamado con justicia por los propios españoles como el ―Sabio‖ Caldas, resulta no solo obligatorio sino urgente para la intelectualidad latinoamericana, pero mucho más para quienes tenemos la noble e irremplazable labor de contribuir a la formación de las nuevas generaciones y a mantener viva la llama de la libertad, por la cual lucharon muchos de los próceres inmolados en las gestas independentistas de finales del Siglo XVIII y comienzos del Siglo XIX, en la convicción que aquellos enarbolaron la consigna de una patria libre y soberana, de mujeres y hombres altivos y orgullosos de ser latinoamericanos. Caldas fue uno de ellos, pero se distinguió además por ser un científico forjado en un medio hostil a la ciencia y sometido por el oscurantismo que impusieron los opresores colonialistas españoles que, como hace doscientos años justamente, avanzan en un proceso de reconquista por la vía del capitalismo transnacional, en puja, como entonces, con otras potencias, no ya la Inglaterra como potencia naval del Siglo XIX sino con los Estados Unidos, que la reemplazó en la dominación y el saqueo de los pueblos recién independizados, como lo reseña nuestra historia nacional. El texto pretende dejar planteadas una serie de preguntas, alrededor de las cuales se convoca la reflexión actual y la urgencia del pensamiento latinoamericano. El texto constituye un llamado a la consideración imperativa del clamor libertario de Caldas, pero también de Galán y de Alcantúz, de Policarpa Salavarrieta y de los pueblos indígenas y afrocolombianos alrededor de la inevitable e histórica tarea de forjar la SEGUNDA INDEPENDENCIA y la construcción de la SEGUNDA 4

Artículo para la Revista Pedagógica Nueva Escuela, No. 5. Número Especial Bicentenario de la Primera Independencia de Colombia. Julio de 2010. Licenciado en Ciencias Sociales. Magíster en Geografía. Estudiante doctorado en Geografía, Universidad Nacional de Colombia. Director Espacio Tiempo en Sociedad, Grupo de Investigación en Didáctica de las Ciencias Sociales. 5

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REPÚBLICA. En tales consideraciones nos preguntamos: ¿Cómo puede hoy, dos siglos después, conmemorarse un acto de tan singular importancia como el ―Grito de la Independencia‖, episodio histórico precedente de la Batalle de Boyacá, ambos generadores de la Primera Independencia del actual territorio colombiano de la dominación y opresión española? ¿Cómo puede hoy asumirse que aquellos dos episodios estuvieron a su vez precedidos por otro no menos importante pero profundamente más genuino y más emancipatorio, el Movimiento Comunero de 1781? Y ¿Cómo pueden las Ciencias Sociales valorar hoy un momento bicentenario, exacerbado por un presumido sentimiento patriótico que se hunde en el pasado ya superado para ocultar toda reflexión acerca de la ominosa y vergonzante dependencia que vive la patria de Caldas, bajo la dominación y la opresión de los Estados Unidos de Norteamérica? ¿Cómo extraer del cúmulo de documentos históricos por estos días tan citados, las lecciones pertinentes para ratificar la vocación de libertad heredada de las gestas de resistencia indígena, afrocolombianas y comunera que precedieron a la independencia colonial? ¿Cómo descifrar las diferencias de fondo existentes entre aquellas gestas pre independentistas de las gestas del 20 de julio de 1810 y de la Batalla de Boyacá, que inauguraron el advenimiento de la Primera República, bajo la égida de las oligarquías criollas, amparadas en códigos ajenos y desde entonces enredadas en disputas intestinas que nos negaron la posibilidad de construir el Estado Nacional colombiano y, en consecuencia, la soberanía nacional frente a los imperialismos inglés y estadounidense? ¿Cómo analizar consignas seudorevolucionarias como aquella de ―Viva el Rey y abajo el mal gobierno‖, que tipifica no solo la traición de Berbeo al Movimiento Comunero liderado por Galán y Alcantuz sino la actitud y el comportamiento de las elites criollas en el período de la ―Patria Boba‖ y el momento sangriento de la reconquista liderada por Sámano y Morillo, entre 1810 y 1819? ¿Cómo explicar hoy, el comportamiento de Nariño, el ―Precursor de los Derechos Humanos‖, jefe del gobierno central, en los enfrentamientos internos de las elites libertadoras y sus apetitos de poder regionales, y específicamente con respecto a la indefensa familia de Caldas, como él relata dramáticamente en sus cartas? ¿Advertía premonitoriamente Caldas, lo que iría a suceder después de la independencia de España, entre las elites criollas, que no fue otra cosa que una seguidilla de guerras civiles entre facciones regionales, entre aquel momento y la Guerra de los Mil Días, cuando las oligarquías habiendo vendido vergonzosamente a Panamá, inauguraron el régimen centralista, que tanto abominaba Caldas? ¿Advertía premonitoriamente Caldas acerca del utilitarismo de los discursos libertarios, por ejemplo el de los

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Derechos Humanos, tan caro a la humanidad, cuando se enarbola para justificar acciones de emancipación pero se desconocen para aplicar acciones de represión, tal como ocurrió con Nariño, que pasó tan rápidamente de emancipador a dictador? ¿Cómo comprender las contradicciones de Caldas, quien abrazó la causa de la libertad y la soberanía del pueblo neogranadino y puso su saber al servicio de la Primera Independencia pero luego, en la reconquista, clamo perdón al tirano y denegó de la causa de la liberación, asumiendo una actitud utilitarista y neutral frente a la ciencia? En fin, ¿cómo valorar con justicia y en su contexto espacio temporal, la vida y los aportes de quien ha sido considerado el ―padre‖ de la geografía (Rucinque, 2005) colombiana y por Bateman (1966) como ―el verdadero precursor de la ingeniería nacional? Las preguntas que se dejan planteadas están orientadas a estimular la lectura de apenas algunas de las ―CARTAS DE CALDAS‖6, publicadas en un libro de 1978 por la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales. Son solo algunas de las cartas escritas por él entre 1778 y el 27 de octubre de 1816, dos antes de haber sido fusilado por las tropas españolas de Morillo en la Plaza de San Francisco, hoy parque de Santander en Santafé de Bogotá. Del puño de Caldas se tiene que una vez, en carta (sin fecha) citada por esta obra (p. 312), firma como ―El Astrónomo‖; que luego en carta del 15 de abril de 1812 (p. 324), dirigida al doctor don Benedicto Domínguez y Castillo, reitera esta profesión; como Ingeniero del Estado, en carta dirigida a Juan del Corral, Jefe del Gobierno de Antioquia, el 28 de septiembre de 1813 (p. 346), que reitera en carta dirigida al mismo funcionario el día 10 de octubre del mismo año. El presente texto es por ahora, exceptuando estas primarias reflexiones puestas en forma de pregunta, una trascripción de este valioso acerbo documental, acerca del cual parece poco se ha indagado, razón de más para invitar a colegas de las Ciencias Sociales a asumir el reto de ponerlas en la escena de la clase, tanto de la historia de Colombia como de los aportes de Caldas a la Geografía nacional y latinoamericana. Algunas notas sobre biografías y análisis de la obra de Caldas En el texto de Nieto Olarte (2008), se destacan las obras de Caldas ―La geografía de las plantas‖, ensayo final fechado en enero de 1803 en Guayaquil y traducido al francés por Jorge Tadeo Lozano a solicitud de Mutis y; ―Estado de la Geografía del Vireynato de Santafé de Bogotá con relación á la economía y ál comercio‖ (1808). Y refiriéndose al criterio intelectual de Caldas con respecto a Humboldt, el autor anota: Una diferencia notable es que mientras que Humboldt está trabajando sobre el orden del mundo vegetal y 6

ACADEMIA COLOMBIANA DE CIENCIAS EXACTAS, FÍSICAS Y NATURALES (1978), CARTAS DE CALDAS. Bogotá, Imprenta Nacional de Colombia, ed.

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natural del globo, Caldas está más preocupado por la utilidad de algunas plantas del Nuevo Reino de Granada. Estas diferencias y semejanzas son apreciables en los textos que presentan sus obras: por un lado tenemos la idea de la ―Geografía de la plantas‖ de Humboldt, y por otro lo que Caldas entiende por ―Geografía económica‖. El texto con que Caldas abre el Semanario se titula ―Estado de la Geografía del Virreynato de Santafé de Bogotá con relación á la economía y ál comercio‖, y aquí se insiste sobre el carácter instrumental de la ‗geografía económica‘, ―que da la extensión del país sobre el que se quiere obrar”. (Caldas, 1808, 1) por su parte el explorador prusiano insiste sobre el fin holístico de la geografía de las plantas que ―pinta con rasgos majestuosos la inmensa extensión que ocupan los vegetales desde la región de la nieves perpetuas hasta el fondo del océano y el interior del globo‖ (Humboldt, 1809, 127-8) La geografía, para estos dos autores es una ciencia en la que se integran diversos campos del conocimiento, sin embargo, el objetivo final es diferente. Caldas, busca aportar conocimientos que encuentra útiles para el progreso del Nuevo Reino de Granada, mientras Humboldt quiere comprender el mundo entero y recrear el orden natural teniendo como referente los Andes americanos. Los Andes son claves para entender la geografía de la Nueva Granada, su clima y su riqueza serán definitivos en la mirada de los criollos sobre el continente americano. De manera similar, las grandes cordilleras de los Andes serán centrales en la obra de Humboldt, pero más como enormes laboratorios o cuadros del orden natural del planeta. Si para Humboldt los Andes son un medio, para Caldas son un fin. RUEDA ENCISO (2004), en la biografía de Caldas destaca, En realidad, fue en materia geográfica donde Caldas tuvo importantes aciertos. Insistió en la privilegiada y estratégica situación geográfica del entonces Virreinato del Nuevo Reino de Granada, que además de ofrecer una gran variedad de paisajes y climas en distancias relativamente cortas, facilitaba la actividad del comercio a lo cual se sumaban las posibilidades del Istmo de Panamá y el Chocó para construir canales interoceánicos. Como muchos otros miembros de su generación, Caldas asumió una posición de defensa del hombre y la naturaleza americana, y enfatizó su diferencia y diversidad, que no podía ser analizada con los mismos criterios con que se estudiaba el mundo europeo, pues el trópico era distinto de las zonas templadas. Destacó los aportes de América al universo del conocimiento, por ejemplo de nuevas plantas. Criticó la administración impuesta por España en sus colonias y rescató muchos elementos de las culturas precolombinas, cuyo testimonio se podía rastrear a través de la arqueología; llamó la atención sobre la estatuaria de San Agustín. Una buena parte de la literatura científica de Francisco José de Caldas se publicó en los periódicos de la época: El Papel Periódico de la Ciudad de Santafé de Bogotá, dirigido por Manuel del Socorro Rodríguez, y el Correo Curioso, erudito, económico y mercantil de la ciudad de Santafé de Bogotá, bajo la tutela de Jorge Tadeo Lozano. Sin embargo, fue en el Semanario del Nuevo Reino de Granada, órgano de difusión del pensamiento científico y cultural de la época, fundado por Caldas a principios de 1808, publicado hasta 1810 y complementado posteriormente por once artículos llamados Memorias, donde apareció el grueso de la obra científica de Caldas, en forma de ensayos.

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Además del Semanario, Caldas dirigió y editó, junto con Joaquín Camacho, ya en tiempos de la Patria Boba, en agosto de 1810, El Diario Político de Santafé, que salió cada dos semanas, hasta febrero de 1811, y en el que se publicaron las comunicaciones acordadas por la Junta Suprema de Gobierno, creada después del levantamiento del 20 de julio de 1810. Finalmente, en 1812, Caldas se comprometió con otra tarea editorial: la publicación del Almanaque de las Provincias Unidas del Nuevo Reino de Granada para el año bisiesto de 1812, tercero de nuestra libertad [Ver tomo 1, Historia, "La Expedición Botánica", pp. 177-192 y 255; tomo 3, Geografía, p. 16; tomo 4, Literatura, pp. 62-63; y tomo 5, Cultura, pp. 99-100]. Castaño, Nieto y Ojeda (2005), en un juicioso análisis del Semanario del Nuevo Reyno de Granada, tal como lo denominó su creador, Caldas, auscultan las facetas política, científica y geográfica del autor, partiendo por indicar que ―La Geografía, tal y como se entiende a comienzos del siglo XIX por parte de los criollos ilustrados en la Nueva Granada, es un campo amplio que incluye preocupaciones sobre clima, población, recursos naturales y comercio. Este artículo aborda el tema en el marco del Semanario del Nuevo Reyno de Granada (1808-1811). Más que señalar la utilidad política de la geografía, la propuesta fundamental radica en mostrar a la geografía como una práctica política en sí misma‖. (pp. 114) Caldas, con base en los autores citados abre la publicación indicando, El Semanario del Nuevo Reyno de Granada va a comenzar por el estado en que se halla su Geografía. Los conocimientos geográficos son el termómetro con que se mide la Ilustración, el comercio, la agricultura y prosperidad de un pueblo. Su estupidez y barbarie siempre es proporcionada a su ignorancia en este punto. La Geografía es la base fundamental de toda especulación política... y el Semanario consagrado principalmente a la felicidad de esta colonia, no puede abrirse de una manera más digna que presentando el cuadro de nuestros conocimientos geográficos (Caldas, 1808: 1). La utilidad de la geografía resulta evidente cuando a ella se atribuye una connotación cosmográfica y la posibilidad más amplia de conocer no solo todo cuanto posee en riquezas naturales un territorio sino sus vecindades y relaciones internacionales, punto desde el cual nace la política internacional y, en el caso de la geografía, la geografía política y la geopolítica. Pero Caldas, aún en tiempos de la dominación colonial, a solo un año de la revuelta de 1810, asumía el conocimiento profundo del territorio neogranadino como un instrumento que ponía al servicio de aquella. Así se dirigía al Virrey: ―(...) Vuestra Excelencia sabe mejor que ninguno que una buena geografía es la base de una buena política y de la felicidad de un pueblo. Me lisonjeo de hablar con un Virrey geógrafo; con un Virrey que ha trazado con su propia mano los países que manda con tanta gloria… ¡Dichoso yo si merezco la protección de Vuestra Excelencia, y dichoso si tengo la gloria de presentar al mejor de los Jefes la carta entera y correcta del Virreinato de Santafé de Bogotá (Caldas, 1809a, en: Arias De Greiff, et al., 1966: 216-217)”. (pp.117). Tal connotación no puede ser más explícita que en la frase que hace, según los autores, de epígrafe de su memoria “La geografía... es... tan necesaria al estado como lo puede ser a un propietario el conocimiento perfecto de sus heredades”. Sin duda no resultaba posible en la consideración de Caldas, como lo refrenda

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Herrera (1999), en su texto sobre el gobierno colonial del Siglo XVIII en el Caribe y los Andes Centrales, controlar (gobernar) un territorio sin un pleno conocimiento del mismo. Un aporte significativo de Caldas a la geografía nacional, y por supuesto al ejercicio del poder, lo constituyó su insistente preocupación por la representación del territorio (Castaño, Nieto y Ojeda, pp. 119), de la Nueva Granada. ―Un punto de entrada a esto lo constituye la lectura de la relación entre geografía y patriotismo que plantea Caldas a través de este proyecto del mapa: “…Este es un cuadro mágico que toma todas las formas y se acomoda a todos los caracteres… En estos trozos se formará la juventud y a la vuelta de pocos años tendremos hombres capaces de ejecutar grandes cosas. Por todas partes no se oirán sino proyectos, caminos, navegaciones, canales, nuevos ramos de industria, plantas exóticas connaturalizadas; la llama patriótica se encenderá en todos los corazones, y el último resultado será la gloria del Monarca y la prosperidad de esta colonia (Caldas, 1808: 46).” (119-120). También se atribuye a Caldas la preocupación por insertar a la Nueva Granada en el mundo globalizado de su época, la cual se manifiesta no solo en su afán por dotar a ésta de un mapa confiable sino en el llamado de atención acerca de la privilegiada posición geoastronómica de ésta entre todos continentes y su acceso a dos océanos. Así lo trascriben los autores que venimos referenciando: La posición geográfica de la Nueva Granada parece que la destina al comercio del universo. Situada bajo de la línea, a iguales distancias del México y California por el norte como del Chile y Patagonia por el sur, ocupa el centro del nuevo continente. A la derecha tiene todas las riquezas septentrionales, a la izquierda, todas las producciones del mediodía de la América. Con puertos sobre el Pacífico y puertos sobre el Atlántico... Mejor situada que Tiro y que Alejandría, puede acumular en su seno los perfumes del Asia, el marfil africano, la industria europea, las pieles del norte, la ballena del mediodía y cuanto produce la superficie de nuestro globo… Convengamos, nada hay mejor situado en el viejo ni el nuevo mundo que la Nueva Granada... (Caldas, 1808: 11-12). (pp.121).

LAS CARTAS DE CALDAS En lo que sigue se trascriben, como se dejó dicho, solo unas de las 195 cartas que contiene el libro ya antes referenciado. Quedemos pues en su lectura y reflexión. 27.

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Popayán y agosto 28 de 1800 Mí amado Antonio:7 He visto la de usted con placer, así por saber de un amigo que con sinceridad, como por su contenido. El bálsamo me ha encantado, y he quedado satisfecho del celo de usted por el adelantamiento de una ciencia que puede hacernos conocer algún día del resto de los hombres, con tal que le cultivemos con esmero. Yo no puedo dar a usted mejor instrucción sobre el particular que copiarle a Linneo 8. El género Toluif era es muy semejante al Miroxylon, y esto nos debe empeñar más en su determinación: lo cierto es que por su carta estoy seguro de que es uno de los dos géneros. Voy a poner a usted por extenso lo que dice Mutis 9 en Linneo sobre el Miroxylon. Cáliz. Periantio de una pieza, a manera de campana, persistente, con cinco dientes muy pequeños y poco manifiestos. Corola. Pétalos cinco, insertos en el receptáculo, desiguales, irregulares, con uñas angostas, lineares, del largo del cáliz; la lámina del pétalo superior ancha, redoblada, aovada, o ele figura del corazón al revés; la lámina de los demás pétalos angosta, lanceolada, recta y algo extendida. Estambre. Filamentos diez, apretados al germen, del largo del cáliz, filiformes, lampiños; con las anteras fuera del cáliz, derechas, lanceoladas, señaladas con un surco, y terminadas en una puntita corta. Pistilo. Germen encima del cáliz, más largo que la flor, y que cuelga fuera de ella, a manera de cuchilla, y comprimido, con el estigma obtuso y sencillo. Pericarpio. Legumbre en forma de espada angosta por su base, ensanchada hacia su ápice, redondeada, comprimida y puesta en remate de la legumbre. Es árbol muy hermoso, con la corteza lisa, crasa y muy resinosa como todas sus demás partes. Produce las hojas alternas, pinadas y que rematan en par, con dos pares de hojuelas, casi opuestas, pecioladas, entre aovadas y lanceoladas, enteras, venosas, muy amplias, con su ápice alargado, obtuso y escotado y un nervio elevado y velloso; los racimos axilares derechos, ladeados, más largos que las hojas, con el pedúnculo algo rollizo y velloso; las flores esparcidas, con sus piececitos derechos; una bráctea que apoya a cada pedúnculo, muy pequeña, aovada, derecha, cóncava y que se asemeja a un tubérculo; el cáliz a manera de campana, entre verde y blanquecino; ceñido, fuera de su orificio, con anteras y pétalos blancos, y que contiene dentro de la legumbre verde, representando una forma singular en la flor. La sustancia de las hojas está llena de puntos lineares, transparentes y resinosos. Toluif era. Cáliz. Periantio de una pieza a manera de campana, casi igual, con cinco dientes, y el uno más apartado. Corola. Pétalos cinco, insertos en el receptáculo; cuatro de los cuales son iguales, lineares, poco más largos que el cáliz, pero el quinto al doble mayor, de figura de corazón al revés, con su uña de la longitud del cáliz. Estambre. Filamentos 10, cortísimos, con las anteras más largas que el cáliz. Pistilo. Germen oblongo; estilo ninguno, estigma agudo. Nada se sabe del pericarpio y semilla; las hojas semejantes a las del algarrobo. Aparte no vaya usted a confundir el germen con el pistilo, pues me parece que usted equivoca estas dos partes. Lo del estigma mellizo, observe más flores si el extremo o puntita está dividido en dos partes, y con el mayor cuidado; la corola y el cáliz es preciso que les vea y revea, lo mismo que las demás partes, cuyas descripciones van. 7

Antonio Arboleda Arraechea. Se inicia con esta carta la correspondencia conocida con Arboleda, su compañero de muchos trabajos, a quien había iniciado en la ciencia botánica. 8 Carlos de Linneo. 9 José Celestino Mutis.

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He visto los dos pedazos de piedra que me remitió; a mí me parecen legítimo yeso de espejuelo; lo haré calcinar y avisaré a usted por el creo; yo no me acuerdo cuánto fue el dinero que usted me remitió para Trujillo; pero es seguramente lo que usted dice: de $ 360. El peón no me ha dado tiempo de buscar las cartas de usted, pero por el correo le avisaré. Doña Rafaela10 está en Novirado con Manuelito11; Vicente12 muy donoso con su abuela. Se hizo la rifa de los libros, y la sacó don Martín Borrero. Si ve a don Martín mi tío 13 dígale que yo puse $ 5 por él a cuenta del pico que le restó; que si pasa por ellos que me avise, y si no me diré: toma por comedido. Siento concluir ésta dejando mil cositas pendientes, pero en el correo despicaré. Solo añado que voy a emprender una cosa en que usted tiene influjo y me ha de ayudar a conseguir. Júpiter llega a la mejor situación para observarlo en el mes que entra, y quisiera de una vez saber el lugar que ocupamos en el universo14; para esto se necesita de un telescopio fuerte; el de don Marcelino 15 no es tanto que no me deje algunas dudas sobre el momento de la inserción; así he resuelto exponerme a un nones con el Alférez R.16 de Cali, a quien voy a pedir prestado, por lo que falta de este año, su telescopio; si bien, bien, y si no, también. Si usted tiene algún influjo en esto hágalo usted en obsequio de la astronomía y de la ciencia. Si usted pone dos letras al doctor Vergara,17 no dudo que nos lo prestará. Me voy valerme de Fernando.18 Adiós mi amadísimo Antonio. CALDAS. 28 Popayán y noviembre 20 de 1800 Mí amado don Santiago:19 ¡Qué placer he sentido al ver letra de usted después de casi un año de silencio! Ojala usted, siempre que mi pereza me retraiga de escribirle, me animase y probase a ello. Si algunas veces no lo he hecho, no ha sido tanto por eso, cuanto por no quitar a usted un tiempo precioso para ocupaciones serias e importantes. Yo no trato sino de estudios amenos y compatibles con el temple de mi genio, que mira con horror a los Vinios, Digestos y Murillos, a pesar del aprecio que hago de un buen jurisconsulto; pero no nací para abogado, y las matemáticas,

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Rafaela Valencia y Valencia de Arboleda. ManueL Esteban Arboleda Valencia. 12 Vicente Javier Arboleda Valencia. 13 Martín Tenorio Arboleda. 14 Se refiere a la determinación de la longitud de Popayán, la que espera lograr con la observación de los satélites de Júpiter. 15 Marcelino Mosquera Arboleda 16 Alférez Real de Cali, Manuel de Caicedo Tenorio. 17 Felipe Vergara y Caicedo. 18 Fernando Vergara y Caicedo. 19 Santiago Pérez de Arroyo y Valencia. 11

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la física, la historia natural, las bellas artes, no permiten en mí otra ocupación. Si usted quiere que conversemos sobre esto, lo haré con el mayor gusto, y en esto satisfaré su buen afecto, y yo mi genio. Es verdad que ha mucho tiempo que hago mi principal ocupación de la botánica en un país virgen y que ofrece un campo inmenso en qué cebarse, ser útil y divertirse. Pero ¡cuántos obstáculos hay que vencer para llegar a una medianía! Sin libros, sin maestros, todo se ha de sacar de los pocos que a fuerza de fatigas he podido conseguir. No tengo a mi disposición, ni hay más en Popayán, que el Curso escaso de Ortega 20, la Parte Práctica de Linneo,21 las Instituciones de Tourneford22 y el Quer.23 Estos forman mi biblioteca: y ya ve usted lo poco que hay en esto, y cuánto falta para tener lo más necesario. Vivimos, mi Santiago, en un país casi bárbaro, a 3,000 leguas de las naciones cultas y de la ilustración. Si en Roma, París, Londres, Madrid, se dijera que en el último año del siglo XVIII, de este siglo de las luces, no se ha hallado en toda la extensión del Virreinato un ejemplar de la Filosofía Botánica de Liiineo, se pondría en duda. Pero debemos confesarlo con rubor, que en Cartagena, Quito, Santafé y Popayán, no se ha hallado este libro clásico y fundamental. Todo el que no haya leído esta producción del botánico del Norte, esté seguro de hallarse muy atrasado. Yo desespero y deliro por encontrarlo, pero nuestra situación no lo permite, y es preciso conformarse con la Providencia, que así lo dispone, porque así nos conviene. No es por falta de recursos que carecemos de libros, pues el doctor don Manuel María Arboleda24 se ha declarado mi protector y amigo: a su generosidad debo la Parte Práctica de Linneo y el Quer, con otras muchas cosas que me ha proporcionado, por mis influjos, para nuestra instrucción. En esta atención abra usted los ojos sobre todo Santafé, enganche libros buenos de Botánica, Historia Natural, etc., etc., y avíseme para tratar de su compra. Ojala asome una Filosofía Botánica, M. Du.Hamel de Monceau,25 sobre la física de los árboles; en fin, usted sabe mi gusto y entiende las materias. Nuestro don Toribio26 es incorruptible, y nadie le contagiará; su carácter es inflexible y nunca sale de su paso. Su aula y sus Partidas, para la profesión que espera tomar, y nada más; no es posible que se derrame a otros estudios, y para él no hay botánica. Los aficionados a quienes he contagiado son don Antonio Arboleda,27 don Chomo,28 hermano de nuestro don Camilo29, don Juan José Hurtado,30 y yo. En saliendo de aquí, no se entiende de plantas sino para la cocina. Hace algunos días que he cesado con la botánica para formar los diseños de un retablo mayor que se está construyendo en Santo Domingo, todo bajo 31 la corrección de nuestro don Marcelino, cuyos conocimientos y gusto en esta materia les son a usted bien conocidos. Luego que le hayamos dado la última mano, irá un ejemplar, pues ya sabe usted que yo deliro sobre 20

Casimiro Gómez Ortega. Carlos de Linneo. 22 José Pitron de Tournefort. 23 José Quer y Martínez. 24 Manuel María Arboleda Arraechea. 25 Enrique Luis Du Hamel de Monceau. 26 Toribio Rodríguez. 27 Antonio Arboleda Arraechea. 28 Jerónimo Torres Tenorio. 29 Camilo Torres Tenorio. 30 Juan José Hurtado Arboleda. 31 Andrés Marcelino Pérez de Arroyo y Valencia. 21

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esto bastante, y hago columnas y cornisas a roso y velloso. Un secreto que confié a Tanquito32 en el pasado, quiero confiarlo también a usted, mandando guardar silencio, sobre todo, y es que pienso ir otra vez a ésa; pero de muy diverso modo que la antecedente. En ésta ha de ser como un relámpago, de modo que dentro de tres o cuatro meses me he de volver a ver en ésta sin falta, por estar así acorde con mis intereses. Usted no diga nada hasta su tiempo. Yo quisiera hablar a usted mucho acerca de mis observaciones botánicas, y sobre el número incalculable de plantas que daría ocupación por muchos años a una docena de profesores. De paso le diré que he rectificado un uso bárbaro acerca de la calahuala.33 Esta se usaba con solo la autoridad de un indio que hacía negocio en cogería, y a tontas y a ciegas tomaba la raíz de muchos helechos de un hábito muy semejante y capaces de equivocar al más advertido. Yo entré en vehementes sospechas de que se daba gato por liebre, hice que los indios cogedores de esta raíz la trajesen con fronda, y hallé que se ha tomado aquí una raíz absolutamente distinta de la calahuala. Usted verá de qué consecuencias es conocer bien un simple para administrarlo, y cuán arriesgada ha estado la salud de nuestros enfermos, que en vez de tomar un antídoto, han tomado raíces que, por la mejor parte, no harían efecto ni curarían sus dolencias. Esto se agrava sabiendo que las plantas de esta clase —que es la 24 chriptogamia— son sospechosas y las más venenosas. ¿Cuántos golpeados gravemente, habrán muerto apostemados por no habérseles administrado la verdadera calahuala? Usted crea que no se puede ser médico sin una mediana tintura de botánica; pero yo no lo he de ser, y sí su afectísimo y verdadero amigo que besa su mano, FRANCISCO JOSE DE CALDAS. Salúdeme usted con todo afecto a nuestro don Camilo, 34 mis S. S. sus hermanos, don Miguel Pombo,35 don Pacho Ulloa,36 don Manuel Joseph Hurtado37 y demás amigos. 133 Santafé, 21 de agosto de 1809 Al señor doctor don Santiago Pérez de Arroyo y Valencia — Popayán. Mi Santiago: doy a usted las más expresivas gracias por el interés que ha tomado en mis papeles y en mi

32

Diego Martín Tanco. Helecho del género polypodium, principalmente p. glaurophytlum. 34 Camilo Torres Tenorio 35 Miguel Pombo Pombo 36 Francisco Antonio Ulloa. 37 Manuel José Hurtado Arboleda 33

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fortuna. Ahora más que nunca necesito del favor de mis amigos para asegurar mi subsistencia y mi destino. Mosquera38 ya partió de Caracas para Sevilla, a representar esta Provincia, y pienso remitirle copia de mis papeles. Agite usted ahora en su Consulado39 la suerte de su amigo Caldas. Agradezco también a usted el recuento que ha hecho de mis trabajos geográficos y de mí, para la división de los Obispados de Popayán y Antioquia.40 Esto lisonjea mis ideas, y me presenta un campo abundante en que puedo recoger conocimientos y gloria. Es bien juiciosa y aun necesaria la agregación de Pasto a la mitra de Popayán; pero la división no debe pasar de Guáitara. Creo también difícil de conseguir, y aun perjudicial, el otro límite que se pretende en el río Baché. El valle de Neiva está arrancado por las manos de la naturaleza del Obispado de Popayán, por medio de la enorme cordillera de Guanacas. A pesar de esto, yo contribuire, por mi parte, a esta pretension. Me alegro que usted piense con tanta solidez y juicio sobre las instrucciones que se le deben dar al comisionado. En efecto, la base de toda buena política es una buena geografía, y me lisonjeo de que usted se haya acordado de mis trabajos para recomendarlos al Gobierno. Es tarde, mi amigo: a Arboleda41 le comunico algunas noticias de Humboldt42 y de Cabal;43 puede usted hablar con él. Saludo a mi señora Teresita,44 y usted cuente con el afecto de su verdadero amigo, que besa su mano, Caldas. 134 Al Excelentísimo señor Virrey del Reino. Excelentísimo señor:45 Comienzo dando a Vuestra Excelencia las gracias más respetuosas por la protección que dispensa a este establecimiento científico. Yo he recibido el papel, el azogue y el almanaque náutico para 1810, aquellos efectos de mano de don Salvador Rizo, y éste, de la de don Miguel Antonio Irigoyen.46 Los últimos cuatro meses los he empleado en adelantar los cálculos de la colección de observaciones 38

Joaquín Mosquera y Figueroa. La provincia de Popayán, así como la Presidencia de Quito, estaba fuera de la jurisdicción del Consulado de Cartagena creado en julio de 1795. 40 Ver las cartas Nos. 118 y 120 en lo referente a la propuesta de delimitación hecha por Caldas. 41 Antonio Arboleda Arraechea 42 Federico Alejandro Barón de Humboldt. 43 José María Cabal. 44 María Teresa Mosquera de Arroyo. 39

45

Antonio Amar y Borbón. Antonio Irigoyen en estos días comandante de marina en el Apostadero de Guardacostas de Cartagena de Indias. El Almanaque Náutico enviado, publicado por el Observatorio de San Fernando, Cádiz, a partir del año de 1792 46

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astronómicas hechas en el Virreinato de Santafé de Bogotá desde 1797 hasta 47 de que hablé a Vuestra Excelencia en mi anterior. Los objetos y las utilidades de esta copiosa colección los sabe ya Vuestra Excelencia, y me dispenso de entrar en pormenores. También avanzo en las otras dos obras de que hablé a Vuestra Excelencia sobre la geografía de las plantas en general, y en particular sobre las quinas; pero como este objeto es vasto, complicado y difícil, es necesario marchar a paso lento, y siempre con la sonda en la mano. Nada perdono para dar a estas producciones toda la extensión, firmeza y utilidad de que son capaces. Pero ellas no adquirirán el grado de esplendor y de belleza de que son susceptibles, hasta que yo no visite los Andes de Quindío, observe sobre esta inmensa mbntafia. Entonces tal vez formaría una producción que hiciese honor a la Patria y al glorioso Virreinato de Vuestra Excelencia. Pero conozco las urgencias y las aflicciones del Estado en esta época desgraciada, y espero que serenada la borrasca que ha excitado la tiranía de Napoleón, pueda nuestro ilustrado Gobierno proteger los conocimientos útiles, como lo ha verificado siempre. Hablé ya a Vuestra Excelencia de los perfiles de los Andes desde 4°30‘ latitud austral hasta 40°30‘ latitud boreal. Estos perfiles, verdaderamente importantes, y que hacen el fondo de la fotografía, se suspendieron por la muerte de nuestro amado Director, y sería digno de Vuestra Excelencia el que mandase se concluyan. Diez y ocho son las láminas que constituyen esta obra, de las cuales están ejecutados nueve, y sería bien doloroso que se abandonase en este estado. Uno de los jóvenes pintores las hizo; sírvase Vuestra Excelencia mandar que las continúe. Permita Vuestra Excelencia que vuelva a ocupar la atención del primer Jefe del Reino con el bello y rico herbario que colecté sobre las montañas de Quito. Mi corazón se parte de dolor al imaginarse que va a ser pasto de la polilla, que el Rey y la Nación van a perder mucha utilidad, mucho dinero y mucha gloria. Yo repliqué a Vuestra Excelencia en mi anterior el que se mandase asegurar esta preciosa colección en láminas pequeñas y en negro solamente, y que para este fin se destinase uno de los pintores de esta Expedición. Vuestra Excelencia se dignó contestarme que era necesario consultar sobre este particular a los encargados de la parte botánica. Yo formé las descripciones en las selvas de Quito, yo las diseñé, yo las vi vivas en sus lugares nativos, y yo las esqueleté. Nadie conoce sino yo ese herbario, hasta el punto que el mismo sabio Director que hemos perdido me consultase con la mayor frecuencia sobre todos los puntos relativos a las pocas plantas de Quito que se alcanzaron a pintar en sus días. Esto me autoriza a suplicar a la poderosa protección de Vuestra Excelencia que con solo el dictamen de don Salvador Rizo, que es el que ha formado y conoce a fondo el carácter de los pintores y el estado de las láminas de la flora, se digne la bondad de Vuestra Excelencia resolver sobre este punto interesante. Un solo pintor puede en poco tiempo asegurar la vegetación entera de la parte meridional del Virreinato de Vuestra Excelencia, y salvar tantas miles y tantas fatigas emprendidas. Me he apresurado a describir las pocas plantas que se han pintado de este bello herbario. Vuestra Excelencia verá con placer las plantas más caprichosas y las más bellas en esta pequeña muestra. Tengo muy adelantado el trabajo, y creo que en el discurso de este mes entregaré a Vuestra Excelencia la primera década de las plantas 47

Este manuscrito de los cálculos de las observaciones no se ha encontrado.

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ecuatoriales, colectadas desde 1802 hasta 1805 por F. J. de C. La que hace frente a todas ellas es un género nuevo, reconocido tal por el profundo Mutis, y después confirmado muchas veces por mí. El lleva el ilustre nombre de Vuestra Excelencia. Yo la he llamado amaria; tiene dos especies: la una, con flores de color de oro, y he nombrado amaria puctea; y la otra con flores de color violeta, que llamo amaria violácea. Linneo y todos los grandes botánicos han inmortalizado los nombres de sus protectores, tal vez con menos razones que yo tengo para pasar a la posteridad el ilustre nombre de Vuestra Excelencia. En las circunstancias más críticas de la Nación, cuando parecía que todo un Jefe apenas alcanzaba a desempeñar los graves y espinosos asuntos del Gobierno, Vuestra Excelencia ha tenido tiempo bastante para desempeñarlos con gloria, y también para sostener y reanimar las ciencias. Animado del más vivo reconocimiento, quiero cumplir con esta obligación sagrada, y anunciar al mundo sabio que Vuestra Excelencia es su protector y amigo. Reciba Vuestra Excelencia con agrado esta dedicatoria, debida a sus virtudes, a su mérito y al amor que profesa a los conocimientos útiles. Sí, Excelentísimo señor, la posteridad admirará, al ver a Vuestra Excelencia al frente de tres millones de hombres, conservando la paz, el orden, las leyes, al mismo tiempo que reanima este Observatorio, el primero y el único que existe en el Nuevo Continente. Todos los fenómenos que ha presentado el cielo en estos cuatro últimos meses se han observado cuidadosamente, y enriquecen la numerosa colección de observaciones de que he hablado ya a Vuestra Excelencia y que presentaré así que la termine. La Memoria sobre el método de medir las montañas por medio del calor de agua hirviendo, aún no la he podido terminar. Mil objetos que no podía pos. poner y los rigurosos temporales que llaman pcíramos, que han reinado en julio, agosto y septiembre, han impedido su conclusión. Pero la terminaré cuanto antes. 48 Ahora tengo el honor de presentar a Vuestra Excelencia otra Memoria sobre un objeto bien interesante. Las refracciones astronómicas, este origen fecundo de errores y de ilusiones que disloca todo el cielo, ha llamado toda mi atención. No creía que desempeñaba dignamente mi plaza si no me aseguraba sobre este punto importante. He trabajado mucho, pero he puesto los fundamentos de las refracciones en tres Memorias, de las cuales la primera es la que hoy presento a Vuestra Excelencia. Me he tomado la libertad, libertad que inspira el reconocimiento, de consagrarla al ilustre Jefe que protege mis desvelos, al que ha llenado mis momentos de paz y de los placeres más inocentes, y bajo de cuya sombra prospera la astronomía en el Nuevo Continente. Dígnese Vuestra Excelencia aceptarla con aquella bondad que le caracteriza.49 Estos grandes objetos han llenado todos mis momentos, y creo haber correspondido a la confianza de Vuestra Excelencia, a la del Rey y a la de la Nación generosa de que tengo la gloria de ser parte. Vuestra Excelencia viva persuadido de que en mí tiene un súbdito reconocido y un hombre adicto a la Religión, al Gobierno español, al Monarca y a la causa de su Madre Patria, y que está pronto a verificar los más grandes sacrificios por estos objetos sagrados. Santafé y noviembre 1 de 1809. Dios Nuestro Señor guarde la importante vida de Vuestra Excelencia. 48 49

Esto indicaría que Caldaa estaba ampliando su conocida memoria de 1802, escrita en Quito. Esta Memoria sobre refracciones no se conserva.

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Excelentísimo señor. FRANCISCO JOSEPH DE CALDAS Santafé, 1 de noviembre de 180950 137 Febrero 6 de 1810 Señora:51 tengo practicadas ya todas las diligencias necesarias para verificar nuestra feliz unión. En este correo remito a don Antonio Arboleda,52 mi íntimo y fiel amigo, mi poder especial para que a mi nombre contraiga y celebre nuestro matrimonio. Yo había pensado mandarlo a don Agustín Barahona, 53 su digno tío y uno de mis mayores amigos; pero él quiso que fuese a don Antonio. Yo espero que esta elección será aprobada por usted. También remito al mismo don Antonio la información de soltería y la dispensa de nuestro parentesco.54 Todo está hecho, mi adorada señora. El amor es activo y vuela en sus acciones. Ahora todo está en sus manos; usted puede fijar el día dichoso, día memorable, día feliz en que Caldas pertenezca enteramente a usted. Sí, señora, ponga usted cuanto antes la cadena a nuestros corazones; únalos y fíjelos para siempre. A usted le dejo la libertad de elegir nuestros padrinos y el Ministro que debe autorizar nuestro contrato. Si quisiere que mi dulce y respetada madre55 fuese la madrina, y si usted lo aprueba, me habrá usted dado un placer que lo sabré agradecer. Hoy mismo comienzo a purificar mi corazón delante de Dios, y a repasar los años de mi vida para obtener su gracia a la celebración de nuestra unión santa y pura. Purifique usted también el suyo, y reunámonos en la inocencia y la virtud. Remito a usted un cajón con cuatro bagatelas, que usted recibirá, no por lo que valen, sino por el inmenso amor con que las ofrece mi corazón. Póngame usted a los pies de mi señora doña Ignacia,56 y usted mande con imperio sobre el amante corazón de su adorador, que besa sus pies, FRANCISCO JOSÚ DE CALDAS

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Con fecha 4 de ese mes se consignó el parecer del Virrey sobre el informe de Caldas. María Manuela Barahona es la primera carta que Caldas le envía. 52 Antonio Arboleda Arraechea. 53 Agustín Barahona Escobar. 54 El expediente se encuentra en el archivo de la Catedral de Popayán; los documentos que ofrece fueron apenas solicitados el 27 de febrero. (Ver cartas Nos. 139 y 140). 55 Vicenta Tenorio de Caldas. 56 María Ignacia Barahona Fajardo 51

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154 Santafé y septiembre 5 de 1810 Mi Manuelita:57 ya se acerca el momento deseado de conocerte y de estrecharte en mis brazos. El mozo correo me ha avisado que el lunes estaría en La Mesa. Así lo creo, y en esta inteligencia te dirijo ésta dándote cuenta de mi situación y lo que haré. Las noticias sangrientas de Quito58 han llenado de espanto al Gobierno y a esta capital. Yo estoy encargado del Diario59 que remito para que lean. El viernes ha de salir otro con las cosas de Quito, y tengo que imprimirlo y publicarlo. No puedo ir a La Mesa, no puedo ir a besar tu mano a ese lugar; pero oye lo que puede mi amor. Este peón estará hoy miércoles allá o el jueves de mañana. Tú sales el viernes sin falta; yo saldré a encontrarte este mismo día, y te hallaré en el monte. Allí pasaremos la noche y el sábado entraremos a esta tu casita que te espera con alegría. Tú tienes talento, hija de mi corazón, no te enojes; mi alma está violenta por verte; mi oficio y mi suerte me encadenan en ésta; ni el dulce amor me puede sacar; perdona esta imposibilidad a tu amante. FRANCISCO José.

157 Santafé, 5 de agosto de 1811 Al señor doctor Santiago Arroyo — Popayán. Mi querido Santiago: es verdad que ya no soy novio; pero ya soy padre, dignidad que exige cuidados más serios que los de la galantería. Mi Manuelita60 me dio a luz el 23 de julio un niño a quien impuse el nombre de Liborio María. Tiene usted ya un renuevo astronómico y un heredero del cuadrante y del telescopio, y ahora también del cañón y del mortero. No extrañe usted que reúna estas máquinas destructoras a aquellos instrumentos pacíficos. Soy ingeniero, y para la defensa de la patria me he visto precisado a consagrarme seriamente al estudio de la fortificación y artillería.61 Es verdad que tienen encanto estas ciencias horribles; pero nada de la majestad y de la grandeza de los cielos. Por fortuna, son ciencias circunscritas, que para conquistarlas bastan dos o tres meses de un estudio metódico. En la semana entrante vamos a verificar nuestros primeros ensayos 57

María Manuela Barahona. Los jefes de la revolución del año anterior, el 10 de agosto de 1809, entre los cuales figuraba Juan de Dios Morales, de Rionegro (Antioquia), y el capitán Juan Salinas de Rojas, fueron asesinados en la prisión el día 2 de agosto de 1810. 59 Se refiere Caldas al “Diario Político”, redactado en compañía de Joaquín Camacho. El primer número apareció el 27 de agosto. 60 María Manuela Barahona de Caldas. 61 Es esta la primera alusión a la actividad de Caldas como ingeniero militar 58

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con las bombas. Usted me habla de proyectos científicos muy halagüeños para mí, y que creo que jamás se realizarán. Popayán no puede entrar dentro de muchos años en miras científicas capaces de hacerla feliz. Yo tengo puesta mi pretensión en Caracas, y espero también que nuestro Congreso que va a formarse, que solo espera a los diputados de ésta para instalarse, tenga miras menos rateras y menos insensatas que las que ha mostrado este Presidente bárbaro,62 para casi arruinar el Observatorio y la Expedición Botánica. Yo espero que se piense en formar la carta geográfica del Reino, en subdividirlo juiciosamente, en hacer navegable el Cauca, en fortificar muchos puntos, etc., etc., y en todo esto espero tener una colocación. No por esto me denegaré a servir a mi patria, siempre que esta provea a mi decente y cómoda subsistencia, es decir, un sueldo que no baje de 2.000 pesos. En fin, decidirá de mi suerte el tiempo. Doy a usted las gracias por las observaciones del agua de lluvia, que publicaré en la memoria 12 y última de El Semanario, que voy a dejar por falta de imprenta y de suscriptores.63 Salúdeme usted a mi señora Teresita64 y a todos sus hermanos, y usted cuente siempre con su verdadero amigo, Caldas. 160 Mí amado Benedicto:65 Doy las gracias más expresivas por los servicios señalados que usted me hace, y que sabré reconocer. Cierto que Núñez haya dilatado el modelo y mármol y que nos atrase por esta bobada. Con las diligencias que usted iba a practicar no dudo que se conseguirá su llegada pronto. Remito mi primera carta, y ya está bien adelantada la de Tunja, que seguirá prontamente. Corrija usted la ortografía y la expresión siempre que parezca necesario. Creo que sería bueno hacer un prospectito diciendo que en forma de cartas se daría la relación de mi viaje66 y que aparecerá incesantemente (algo de francés). Aquí corre la noticia que Cartagena manda una gruesa expedición para sostener el Congreso en Ibaguetown, y se teme una revolución de ideas en la política de Santafetown. Como éstas se redujeran a restituírseme a mi familia, a mis amigos, y mi observatorio, yo pasaría por todo y me reiría de los imprescriptibles que agitan tanto a nuestros políticos y a nuestros chisperos La felicidad está en la paz del corazón, y no en los ejércitos ni en los imprescriptibles de que usted se ríe con bastante fundamento. En una de mis posadas di con un orejón de mucha chaveta, y me hizo reflexiones que tal vez no han venido a 62

Jorge Tadeo Lozano. La última memoria del Semanario fue la número 11 “Elogio histórico de don Miguel Cabal”. 64 María Teresa Mosquera de Arroyo 65 Benedicto Domínguez 66 Se refiere a la carta N 159. 63

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las cabezas de nuestros acalorados estadistas. —A dónde va su merced? me dijo. —Yo voy a la expedición a donde va Baraya;67 soy ingeniero y sigo esa tropa que paso ha tres días. —Dicen que va a conquistar a Tunja, Pamplona, los Llanos, así como el amo Ricaurte 68 ha conquistado al Socorro. Así dicen malas lenguas. —Así dicen todos los que saben. —Yo no sé. —Pues yo sí sé que desde que nos engañaron con la libertad que creíamos que íbamos a ser bienaventurados derribando al amo Virrey y a los señores Oidores, no somos sino desgraciados. Setenta años tengo, y mis lágrimas no se habían derramado hasta ahora. Tengo un hijo, el único consuelo de mi vejez, el que cuida de mis cuatro vaquitas, mis ovejas, el que me hacía el mercado en Zipaquirá, el que ponía en orden todo mi pobre rancho, el que me calentaba los pies por la noche, y a éste me lo arrancaron para soldado... Al buen viejo se le anudó la garganta, no pudo hablarme sino con sollozos y con lágrimas. Mi corazón partido, desgarrado de dolor, no pudo contenerse y lloró con el viejo. Mis lágrimas consolaron más que mis razones a este anciano desgraciado. —Su merced tiene hijos? —Sí, tengo uno en la cuna. —Dios se lo guarde no para que lo vea ir a la guerra de cristianos contra cristianos Yo le ofrecí interponer mi valimento con Baraya y cuidar del mozo en la expedición, lo que se recompensó con el reconocimiento más sincero. Yo quisiera que Nariño69 y los conquistadores hubieran presenciado esta escena cruel antes de inquietar con las armas a nuestros hermanos. Saludo al Lacedemonio.70 Caldas Tunja, 31 de marzo de 1812

162 Tunja y abril 15 de 1812

67

Antonio Baraya. Joaquín Ricaurte Torrijos. 69 Antonio Nariño 70 Francisco Urquinaona 68

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Mí amado Antonio:71 Ha más de un mes que nos tienen acantonados en esta ciudad, por intrigas ambiciosas de Nariño,72 que no quiere sino dividir para reinar. Este a quien engañados hemos llamado mártir de la libertad, no es otra cosa que un tirano disfrazado. Teme la opinión pública, teme no la alarma, sino la rabia de las Provincias y el furor de todos los hombres de bien. El ha pretextado ocupar a Salazar de Palmas para oponerse a los progresos de Santa Marta; pero ignorante de nuestra geografía ha dado la carta con esta grosera estratagema. ¿Quiere usted saber los planes depravados de este hombre digno de los calabozos en que ha vivido? Óigalos usted y que tiemblen las Provincias, si con oportunidad no sufocan a esta hidra en la cuna. Pretexta concentrar la fuerza en Salazar, sin saber que es un rincón aislado, solitario y arruinado del Reino, y sin comunicaciones con Santa Marta; pero el fin es pedir paso para Tunja, sentar con pretextos frívolos la fuerza para proteger a los chisperos malcontentos y criminales a fin de que pidan su agregación a Santafé a la sombra de nuestras armas. He aquí el destino que ha dado este tirano a los hombres más libres y más justificados en la causa de nuestra independencia. Cree usted que el autor del Diario Político y el héroe de Palacé ejecutemos este plan pérfido que prepara nuestras cadenas.73 Ustedes los popayanejos tienen la culpa de que yo haya prostituido la dignidad de hombre libre. Si menos mezquinos y conociendo sus intenciones hubieran abierto los brazos a todos sus hijos, ya los Pombos, Torres, Caldas estaríamos en el seno de nuestra patria querida obrando por la libertad y no hiriendo por violencia a los tiranos. Pero hallo mil razones sólidas para hacer acallar esta queja, pero dé jeme usted este triste consuelo. Es cierto que tengo otra más sólida, y es que no he tenido parte en estos proyectos de esclavitud, que vengo forzado y oprimido, y que no he dado un solo paso para seducir la simplicidad cíe estos pueblos inocentes. Por el contrario, he hablado sin embozo el idioma de la verdad a nuestro condiscípulo Niño,74 que está de Gobernador aquí. Esto calma mis inquietudes y serena mi corazón. En vez de corromper la opinión la afirma, y ocupo mis momentos en levantar el plano y describir el país para que sirva al Congreso. Ahora mismo nos hallamos cercados de amarguras las más dolorosas. Las noticias del Perú son tristes, las de Santa Marta son dolorosas, las de Cartagena terribles, lamentables las del Socorro subyugado, terribles también las de Tunja y horrorosas las de Mérida, que va a oír usted con lágrimas.75 El Jueves Santo, a las cinco de la tarde, cuando todos salían del sermón y lavatorio, sobrevino un temblor de tierra que en un instante redujo en ruinas los edificios, sepultando por lo menos mil quinientos hombres. El virtuoso Obispo76 pereció bajo los muros de su palacio con los canónigos, clero, colegio que le habían asistido al lavatorio. La mayor parte de las casas cayó y las otras amenazan próxima ruina. Las monjas quedaron aisladas y sin convento, y se han trasladado a una hacienda. El fuego de las cocinas resollé el Sábado Santo,

71

Antonio Arboleda Arraechea. Antonio Nariño, Presidente de Cundinamarca. 73 Francisco José de Caldas y Antonio Baraya. 74 Juan Nepomuceno Niño. 75 Ver la carta N 161. 76 Santiago Hernández Milanés 72

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reduciendo a cenizas lo que había perdonado el terremoto. Aquí en Tunja lo sentí y no fue considerable. En Santafé también se sintió, pero sin daño. En Pamplona desplomé dos iglesias, y creo que el foco es el nevado de las inmediaciones de Mérida, que seguramente es un furioso volcán. Mucho temo del Coconucos, y que de repente sepulte a Popayán. La vecindad de los volcanes es tan terrible, y en menos de quince años hemos visto las tres escenas lamentables de Riobamba, Honda y Mérida.77 Apure usted por Congreso, si no somos víctima de Molina, Abarcal,78 Tacón79 y Santa Marta. De Santafé no espere usted sino ambición, corona, injusticias, y todos los furores de las pasiones irritadas. No hay virtudes, y sin virtudes no puede haber libertad. Canon precioso pero que nos anuncia esclavitud y crímenes. Este es el fruto de nuestra educación mimada y corrompida; vea usted el fruto del lujo y de la afeminación, vea usted los robustos renuevos de las semillas de orgullo sembradas en nuestros colegios bajo el pomposo nombre de noble emulación. ¡Ah, qué justo es Dios! Dios venga nuestros delitos, y nuestra ambición es el suplicio que su justicia ha decretado a nuestro orgullo, a nuestra avaricia, a nuestras liviandades. Adoremos sus augustos decretos, y a lo menos desarmemos su brazo vengador con nuestras lágrimas, con nuestro arrepentimiento, y sobre todo, con el sacrificio de nuestras pasiones más violentas. Este es el único bálsamo que podemos aplicar a las heridas profundas que nuestras pasiones han hecho a la Patria mía. ¡Patria! ¡dulce patria! ¡Posteridad! ¡amable posteridad! perdona a unos ciudadanos indignos de este nombre, por sus crímenes; perdona nuestras sombras y dejadnos reposar a lo menos en el silencio del sepulcro. Pero ¡ay! la posteridad es inexorable, ella desenterrará nuestros huesos, y nuestros hijos nos dirán: salid del reposo de la tumba malvados, salid. Vuestras cenizas no deben mezclarse con las nuestras. Vosotros viciosos vendisteis a vuestras pasiones criminales la patria y nuestra libertad, vosotros habéis agravado nuestro yugo y habéis esclavizado a todas las generaciones que han tenido la desgracia de teneros por padres. Nuestros nombres serán nombres de oprobio. La historia .. Este espectáculo me oprime. Quién sabe si los nombres de Arboledas, Torres, Pombos, Caldas... van a ser tan odiosos como los de Nerón,80 Domiciano,81 Calígula82 y todos los viciosos. ¡Qué herencia la que vamos a dejar a nuestros hijos! Salude usted al Páter83 y póngame a los pies de mi señora doña Rafaela,84 con mil expresiones, a sus niños y a Manuelito,85 nuestro observador de eclipses. ¡Adiós! CALDAS Niño saluda a usted y dice que es un Peloticas.

77

El terremoto que asoló a Riobamba ocurrió el 4 de febrero de 1797 a la, 7 h. 30 m. a. m., y el que afectó a Honda el 16 de junio de 1805 a las 3 y 15 a. m. 78 José Fetnando Abascal, Virrey del Perú. 79 Miguel Tacón y Rosique. 80 Lucio Domicio Nerón. 81 Tito Flavio Sabino Domiciano. 82 Cayo Julio César Germano Calígula. 83 Juan José Hurtado Arboleda. 84 Rafaela Valencia y Valencia de Arboleda. 85 Manuel Esteban Arboleda Valencia.

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163 Sogamoso y abril 28 de 1812 Serios Lacedemonios:86 No quiero más ilustrísimas ni reverencias con unos Lacedemonios que han olvidado su lengua por la de los imprescriptibles. ¿Quién creyera que los adoradores del siglo de Mena y Bavasorda habían de hablar en francés? Esta lengua no la entendían dos en esos días de paz y de tranquilidad. Contentos con su mal castellano y peor latín, no leían sino a Larvagá, al Quijote y a Palanco y Reinfetuel. Ellos no se apuraban por libritos de gusto, de esas frívolas producciones que llenan hoy nuestro corazón y nuestros momentos. ¡Días felices! Días que no veremos nosotros ni nuestros nietos. Me gusta que se active el asunto de la imprenta y que Molano se pase cuanto antes. a la casa. Yo creí que ya la habitaba. Apuren ustedes, ilustres Lacedemonios, a fin de ver algo impreso en esa imprenta. 87 Yo trabajo mi larga carta de Tunja, y diré algo de su literatura, no para retardar el Congreso, que es la última áncora que nos queda en esta tempestad, sino para que abran los ojos y estudien. ¿Con que Pombo88 el honrado Pombo, sale ignominiosamente desterrado y depuesto con siete hijos y una mujer virtuosa? ¿Con que Castillo89 ha de marchar dentro de tres días? La causal, el proceso y la sentencia de esos virtuosos ciudadanos es la voluntad de Nariño.90 ¡Qué libertad! ¿Hacían más Alba, Amar y Mendinueta? 91 ¡Y vivimos bajo una Constitución que mira como sobrada la persona, el honor y ¡os bienes de los ciudadanos! ¡Oh tempora! ¡Oh mores! ¡Quién sabe qué otros males esperan a Pombito, a. !!! Pero en medio de esta crisis yo observo, yo calculo y yo pinto, y solo el flujo político me hace decir cosas que no son de geografía y astronomía. Que ese Presidente4 haga lo que quiera, que mi felicidad no está en sus decretos y prescripciones sino en el testimonio de mi conciencia, y en cumplir con los deberes de cristiano, de ciudadano de Cundinamarca, de esposo, de padre y de cosmógrafo que es la última de mis obligaciones. Vivan ustedes quietos, no tomen partido, y ruede la bola hasta que la causa de la libertad pida muchos socorros. No expongamos nuestro reposo por facciosos, y estudiemos para servir a esta patria querida. Adiós.

CALDAS

86

Benedicto Domínguez y Francisco Urquinaona. Juan Rodríguez Molina. Ver las cartas Nos. 18 y 161 en lo referente a la imprenta. 88 Miguel Pombo Pombo 89 José María del Castillo y Rada 90 Antonio Nariño. 91 El oidor Juan Hernández de Alba y los Mendinueta y Muzquiz 87

Virreyes

Antonio

Amar

y

Borbón

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y

Pedro


172 Tunja... Mi amada y perseguida Manuelita.92 Por mano de don Camilo Torres93 te he librado setenta pesos para tus gastos. Aquí he sabido que Nariño94 te ha retenido en calidad de rehenes, lo mismo que a la hija de este Gobernador.95 Es necesario que te armes de paciencia, hasta que Dios te libre de ese hombre y de la cuadrilla de chisperos que te abominan porque eres esposa querida de un hombre que aborrece a los tiranos. Ahora sé que el Congreso, a reclamaciones mías, te ha pedido al usurpador96 de la Presidencia de Santafé, y ordena que te unas a tu marido. Si este hombre cruel no desatiende las órdenes del Congreso y te permite salir, deja inmediatamente ese suelo desgraciado, esa ciudad preciosa pero plagada de chisperos corrompidos y criminales. Yo te mando que vendas los muebles de casa, como mesas, sillas, canapés, etc., etc.; que me traigas la Virgen, mis libros y mis instrumentos, con todo lo que se pueda conducir. Te encargo especialmente mis papeles, y que Sánchez 97 pida mis bienes y mis instrumentos que están en el Observatorio. Tú no temas nada, aquí no se ha pensado en declarar guerra a Santafé; esto no cabe sino en la cabeza del miserable Nariño; él es el que, por fines que no alcanzo, ha alborotado a ese pueblo crédulo, voluble y viciado con la predicación de los chisperos infernales. Acá se piensa con otra moralidad, otra religión que la que tiene Nariño y su cuadrilla; acá solo se dan pasos a la paz y allá todo es calentar a esos habitantes con mentiras. Serénate, amada hija mía; aprovéchate de los momentos, y sal con Sánchez y con toda la familia. Acá viviremos pobres, pero en paz, y con la dulce satisfacción de haber padecido por la patria. Saludo a Sánchez CALDAS.

y a

Liborito;98

saludo

también

a la

comadre Nacha99

y

a

todos. Tu

173 Mi amada Manuelita:100 yo estoy bueno, gracias a Dios, aunque muy aborrecido del tirano 101 de Santafé. Esta carta será larga y común para ti y para Sánchez.102

92

María Manuela Barahona Camilo Torres Tenorio. 94 Antonio Nariño. 95 Juan Nepomuceno Niñ 96 Antonio Nariño. 97 Antonio Sánchez 98 Liborio María Caldas Barahona. 99 Liborio María Caldas Barahona. 93

100

María Manuela Barahona Antonio Nariño. 102 Antonio Sánchez. 101

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Los bienes que me pertenecen y son míos en el Observatorio, son: una grande aguja que está en una caja grande que parece frasquera con agarraderas de cobre, como papelera; un teodolito pequeño en caja de pino y no de caoba; un sextante, caja de caoba; un cuadrante en dos cajas de pino, de que hablé en mi anterior, y Barona 103 me dice que el pícaro de Carbonell104 le dejó sacar; una mesa de camino, el barómetro que balancea en tres pies y un grueso peso de cobre; el otro que está en la pared clavado y que balancea también; el retrato del señor Mutis;105 y una Uranita en un cuadrito de pintura quiteña. Es necesario pedirlos al tirano por una representación fuerte. Nariño y Carbonell tiran a vengarse de mí con bajeza y con crueldad; ellos quieren tragarse mi imprenta y mis bienes; y es necesario defenderlos, y si no se puede otra cosa, recompensarse del modo que sea posible. Para esto yo tengo acá algunos instrumentos que valen más que la imprenta, y quiero que los globos, telescopio chico, libros que dejé en mi cuarto se escondan con todo esmero, lo mismo que todos mis papeles y manuscritos. Barona me dijo que habían embargado mis libros que se hallaban en mi cuarto, y lo siento en mi alma, porque veo que cayó mi Lalande.106 Pero veo que en la última de Sánchez me dice que todo lo de casa lo tenía asegurado. ¿Cómo, pues, han embargado el Racine107 y demás? Sea lo que fuere, es preciso que se oculte cuando se pueda, y de todos modos, encomendarse a la Virgen y que venga todo. El mozo parte y no puedo ser más largo. A Sánchez que me escriba todo, todo, todo. Tu no tengas cuidad, estoy bueno, y no corro peligros. Tu Caldas T. San Gil y julio 15 de 1812.

179 Tunja, 22 de agosto de 1813108

103

José Agustín Barahona. José María Carboneli. 105 José Celestino Mutis. 106 La Astronomía de José Jerónimo Le François de Lalande, en tres tomos. 107 Juan Bautista Racine 104

108

Aunque en el original aparece esta fecha, se ve por el texto que es del año 1812.

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Amado Miguel:109 Que tormenta la que se ha excitado por un puñado de malvados contra los hombres de bien y de luces. ¿Quíen habría creido en 1810 que Carbonell110, el ratero Carbonell, Mutis, el estúpido Mutis,111 Otero,112 Groot,113 Tobar, Nariño,114 el necio Panela, Mogollón, Murcia, Pase... habían de oprimir y escarnecer a los Torres, a los Camachos, a los Castillos, tres Pombos, Gutiérrez, Do Barayas Restrepos, Corrales, Torices y a todos los buenos del Reyno?115 ¿Quién había de creer que la federación, este sistema bajado del cielo para consolar a los mortales de las maldades de los reyes, el único que puede ponernos a cubierto de los furores de la tiranía, había de ser la manzana de la discordia entre hermanos? Ya lo hemos visto y también lo hemos llorado. ¿Serán inútiles nuestros esfuerzos generosos? ¿Tríunfará Nariño y los feroces jacobinos? ¿Arrastrarán a las prisiones otra vez a los amigos de la libertad y a los virtuosos? Yo creo que si; la frialdad con que se han manejado los Diputados de Ibagué,116 los términos humillantes con que se han expresado con Baraya y con el firme Gobierno de Tunja me dan malas esperanzas. Yo no conozco ya en esos documentos la firmeza romana de Camilo, de Camacho, de Castillo. El primer oficio son réplicas al ilustre Baraya para que no ataque a los opresores de la libertad. Este oficio vergonzoso lo recibimos al frente del ejército de Pey, 117 cuando esperaba el general a lo menos una aprobación de la resolución heroica que había tomado por los que estaban destinados a ser pa.dres de esta Patria dilacerada por un tirano abominable 118 Se necesitaba toda la energía de nuestro corazones para sostenerse con un oficio tan helado y degradante de los Diputados. ¡En qué peligro no pusieron estos hombres la libertad! Tu dirás que es un atrevimiento el mío ponerme a censurar una conducta moderada de los hombres más sabios del Reyno; es verdad; pero yo he visto lo que influyó en el corazón de Baraya, de Ricaurte y de toda su oficialidad y puedo mejor que nadie apreciar los malos efectos de este oficio de que siempre se deben avergonzar los Diputados. El segundo no es mejor que el primero. En él le aseguran a Baraya que se retiran a llorar las desgracias del Reyno, porque no dejaba impune a Pey, porque no abandonaba a Tunja a discreción de Nariño, porque no dejaba abandonada a Santafé en manos de esa turba de criminales, porque no olvidaba al Congreso, a la organización del Reyno, y porque olvidándolo todo se hundía en Cúcuta con toda su fuerza. Ahora acaban de ponernos en la desesperación con un tercer oficio. Cuando esperábamos que con la energía de hombres libres se trasladasen a Leyva para instalar el Congreso, llaman tranquilamente a los de Santafé para determinar lo que convenga. ¡Qué flema! ¿No irrita el ánimo más flemático esta conducta? ¡Qué peligros a los 109

Miguel Pombo Pombo. José María Carbonell. 111 Sinforoso Mutis. 112 Luis Otero. 113 Pedro Groot. 114 Antonio Nariño. 115 Alude a Camilo Torres Tenorio, Joaquín Camacho, José María Domínguez, Antonio Baraya, Manuel Rodríguez Torices, José María del Castillo y Rada, Joaquín Ricaurte, Frutos Joaquín Gutiérrez, etc. 116 El Congreso de las Provincias Unidas se reunió en Ibagué. 117 José Miguel Pey. 118 El Congreso se instaló en la Villa de Leiva el 4 de octubre de 1812. 110

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que nos exponen! Supón que Tunja agotada no puede sostener ya los gastos enormes que hace con las tropas; supón que Nariño se rehace; supón que nos ataque. ¿En qué viene a parar el Congreso, la libertad y la Patria? A estos males, a esos extremos nos ha reducido la flema criminal de los señores Diputados. Tú eres mi amigo, en tu corazón puedo depositar tus temores y mis acaloramientos. Tú te hallas con esos señores, acalóralos, exáltalos y da movimiento a esas masas frías, inertes y sin impulso. Mucho habrás reído con mi gobierno y con mi ínsula. Pero yo, que no nací para político, vi que era una temeridad aceptar un empleo que no podía desempeñar dignamente. Mil veces les recomendé que te eligiesen, que tú podías hacerlos felices, que tu tradición y constitución del Norte probaba demasiado; que tenías talentos y conocimientos políticos. Yo salí por garante de tus intenciones y de tu corazón, afirmaron nos habíamos criado juntos, que te había tratado desde tu infancia y que te conocía a fondo. Yo me recibí bajo tales condiciones:119 1a Que no había de dejar el ejército, en donde hacía falta como ingeniero. 2a Que solo había de ser hasta la formación del Colegio. 3a Que me habían de dar un teniente de mi confianza en quien depositar la autoridad. Se convino y me hallé Gobernador entre las manos y sin las responsabilidades y desatinos que había yo hecho. Robira120 fue el que pedí para teniente. Espero que el Colegio, si sigue mi consejo, te nombre Gobernador, de esos pueblos industriosos y enérgicos. También te recomendé para uno de sus Diputados al Congreso que deben estar ya nombrados. El 12 de éste se reunió en el Valle, presidido por Robira.121 Mucho he padecido, mi querido Miguelito, mucho he trabajado por arruinar al tirano, muchos sacrificios ha hecho mi corazón a esta libertad y a esta Patria. Yo he visto ya todos los horrores de la guerra, y creo que no fue inútil mi presencia el 19 de julio. Ya sabrás que el tirano embargó mis muebles, mi imprenta, mis libros y lo que más me duele, mis instrumentos debidos a la generosidad de tu ilustre y venerable tío. 122 Yo lo sacrifico todo con gusto, romo vea formado el Congreso y feliz esta patria para que nací. Adiós. FRANCISCO José DE CALDAS 182 Tunja y septiembre 18 de 1812 Mi amada Manuelita:123 ha nueve días que mandé un peón con cartas para Sánchez,124 Lastra,125 Benedicto,126 París y Tenorio,127 y más con sesenta pesos en plata para comenzar el pago de Rublas. 119

Única noticia de que Caldas haya sido nombrado Gobernador Custodio García Rovira. 121 El Congreso se reunió en el Valle de San Luisa cerca de Ibagué. 122 José Ignacio de Pombo. 123 María Manuela Barahona 124 Antonio Sánchez 125 Pedro de la Lastra. 126 Benedicto Domínguez del Castillo 127 Tomás Tenorio Carvajal 120

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Veo que no vuelve, y creo que se perdió con este dinero. ¿Cómo ha de ser, cuando estamos más pobres, más adversidades? Dicen que cuando el pobre lava la camisa, llueve. Consuélate con la pérdida de nuestra Ignacita,128 ella está en la patria de los justos; está en la región de la paz, rodeada de gloria y nadando en felicidad; ya se libró del odio de los chisperos que a pesar de su inocencia, más de uno la aborrecería porque era hija de un ciudadano libre. Yo me he alegrado en lugar de llorar. Acá han llegado noticias bien tristes sobre el estado en que se halla esa ciudad desgraciada y la consternación en que se hallan todas las familias honestas. Yo no dudo que Dios tenga misericordia de ese pueblo, lo limpie de la hidra de los chisperos abominales, y le vuelva la paz que no ha gustado hasta ahora. Tú lleva una conducta cristiana y digna de tu cuna y de tu esposo. Trata con desprecio y aun con ceño a esos chisperos; no comuniques sino con los señores Alvares,129 Tenorios130 y Casís;131 que nadie tenga qué decir de ti; tu labor, tu retiro, el cumplimiento de tus obligaciones, el temor de Dios y la frecuencia de los sacramentos te harán respetable y el objeto de mi estimación. A Sánchez, que las cartas perdidas no tenían otro objeto que la devolución de la imprenta a Benedicto. Este es un buen amigo; me ha servido, y es necesario agradecer. Así, que inmediatamente se la den, porque ha sido una pesadumbre para mí el que París, sin orden mía, se la hubiese quitado. Escribir todo; yo estoy bueno y te deseo salud, y sacarte del medio de los chisperos. Saluda a mi comadre Nacha132 y a todos. Tu CALDAS 195 Santafé, octubre 27 de 1816 Carta del Excelentísimo señor Francisco José de Caldas al Excelentísimo señor don Pascual Enriles.133 Un astrónomo desgraciado se dirige directamente a Vuestra Excelencia sin otro mérito que el saber que Vuestra Excelencia profesa las ciencias exactas y que conoce su importancia y su mérito.134 Esta es una ventaja para mí, y confiado en ella, ruego a Vuestra Excelencia preste por un momento su atención a un profesor desgraciado y afligido.

128

Ignacia Caldas Barahona Manuel Bernardo Álvarez. 130 Familia de Tomás Tenorio 131 Pedro Casis 132 María Ignacia Álvarez Lozano, madrina de bautizo de Ignacia Caldas. 133 Pascual Enrile y Alcedo. 134 Caldas conocía los méritos científicos de este marino que había realiaado importantes tareas ascrondmícas en fa península 129

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Es verdad, señor, que me dejé arrebatar del torrente contagioso de esta desastrosa revolución, y que he cometido en ella algunos errores; pero también es verdad que mi conducta ha sido ¡a más moderada; que no he perseguido a ningún español; que no les he ocasionado ningún perjuicio; que no be sido funcionario, ni en el Gobierno General, ni en ninguna Provincia; que no he tomado las armas ni salido a campaña contra las tropas del Rey;135 que no he incendiado, asesinado, robado, ni cometido ninguno de esos delitos que llaman ¡a venganza pública. Siempre pacífico, amigo de las ciencias y ardiente cultivador, he amado el trabajo y el retiro, y he puesto los fundamentos a muchas obras originales que habrían hecho honor a la Expedición Botánica de quien dependía, y si mi amor propio no me engaña, creo que habrían llamado la atención de la Europa si las turbaciones políticas no hubieran venido a turbar mi reposo. Toda mi vida la he consumido, señor, en cultivar la astronomía aplicada a la geografía y la navegación, a la física y a la historia natural; comencé a persuadirme que había acertado en esta carrera espinosa cuando vi el aprecio que hicieron de mis trabajos el señor don José Celestino Mutis y el Barón de Humboldt, y comenzaron a dispensarme su protección y favores. Estos se reducen en compendio a lo siguiente: He levantado la carta de casi toda la parte meridional de la Nueva Granada, no sobre conjeturas, relaciones vagas o borrones ajenos, sino sobre medidas, rumbos, operaciones geométricas, determinaciones astronómicas de latitud, y sobre todo en longitud y aprovechando los eclipses de luna y sol; ya las inmersiones y emersiones de los satélites de Júpiter; ya los apulsos de ¡as estrellas por la Luna; ya las distancias lunares; ya los azimutes de la Luna, y ya por el tiempo, o marcha de un cronómetro de Emery, tengo la satisfacción de haber fijado de un modo preciso la longitud absoluta y relativa de Quito, y de haber sacado, por decirlo así, de sus antiguos quicios a la carta de la Nueva Granada el meridiano del Observatorio de Santafé, la longitud de Popayán, y la de otros muchos puntos del Reino han sido determinados, y cuando preparaba la reforma de la geografía de esta parte de la América, me sobrecogió la época triste de la revolución. En la geografía creo haber hecho progresos, y puedo decir a Vuestra Excelencia que han nacido en mi espíritu ideas nuevas y originales sobre las cartas geográficas, ideas que dando un grado de interés a este género de producciones, las hacen más interesantes a las ciencias y a la sociedad. Las agitaciones políticas todo lo suspendieron, y solo existen en mi espíritu inventos tan interesantes y preciosos, lo mismo que todo lo que quemé en mi emigración. Es imposible, señor, que un infeliz preso, en camino, y sin comodidad alguna, pueda dar a Vuestra Excelencia una idea de cuanto ha trabajado en este género; pero si yo llego a tener la dicha de hablar a Vuestra Excelencia, entonces yo manifestaré mis pensamientos. En la física he hecho algunos descubrimientos que seguramente complacerían a Vuestra Excelencia: el termómetro, las medidas con este instrumento, las mareas atmosféricas, la meteorología ecuatorial, etc., han dado algunos pasos entre mis manos. ¡Qué dolor ver todo esto perdido con mis desgracias! Pero lo que más interesa y sobre lo que ruego a Vuestra Excelencia fije su atención, es sobre mis largos y numerosos trabajos sobre la historia natural. Destinado por el señor Mutis a la Provincia de Quito, recorrí esas regiones y colecté un herbario que ascendió a cerca de seis mil ejemplares de plantas ecuatoriales que están depositadas en la casa de 135

Fernando VII de Espafia. Ver las cartas 192, 193 y 194.

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la Expedici6n Botánica; este viaje me dio ocasión de comenzar a realizar una obra grandiosa titulada Phitographia ecuatorialis (geografía de las plantas). Este era un corte del globo en el sentido del meridiano, pasando por Quito y abrazando 9° en latitud, 4°,5 al norte, y 4°,5 al sur del Ecuador. Esta obra, cuya idea pide un largo detalle, quedó iniciada, y yo tendré el honor de presentar fragmentos a Vuestra Excelencia. Los volcanes y montes nevados de la Nueva Granada, el nivel de la nieve perpetua, los niveles de los valles y del continente de la Nueva Granada, la altura del mercurio en el mar, y sobre tantos objetos que me sería muy largo a Vuestra Excelencia, forman otras tantas obras, y cuyos pormenores y planes van a perecer con su autor si Vuestra Excelencia no lo socorre. El señor Mutis fue un sabio que más meditaba que escribía, y es un dolor ver tantas láminas preciosas sin los escritos que las corresponden. Este botánico conoció bien este vacío y resolvió llenarlo de esta manera. En 1805 me llama con rapidez de Quito, en donde me ocupaba en herborizar, medir y observar, y en la primera conferencia me explica sus miras y eran el de ocuparse seriamente en trasladar a mi espíritu todos sus descubrimientos y todas sus ideas. Tres años y medio gastó ese sabio en imponerme de su Flora y en comunicarme su ciencia botánica. Sus grandes ideas sobre la reforma del sistema, sobre sus apotelogamas, sobre las quinas, etc., solo están depositadas en mi corazón. Qué diré a Vuestra Excelencia sobre mi grande obra intitulada Cinchonae, en que la quina se presenta bajo de los aspectos más nuevos y grandiosos capaces de hacer honor a la Nación; perdone Vuestra Excelencia que tome este estilo elogiador de mis cosas, no es la vanidad el que me lo inspira, es el deseo de que Vuestra Excelencia conozca lo que tiene encerrado mi corazón, apenas puedo apuntar a Vuestra Excelencia mis ideas; pueda ser que tenga oportunidad de hacerlo con más reposo en esa capital. Señor, Jefe ilustrado y sabio de un ejército victorioso, señor, salve Vuestra Excelencia, en este desgraciado un cúmulo numeroso de descubrimientos de ideas felices, y las semillas de tantas obras importantes que harían honor al nombre español, y más a Vuestra Excelencia que había sido su salvador. Arránqueme Vuestra Excelencia con su autoridad del seno de esta borrasca formidable. Yo serviré a Vuestra Excelencia, yo seguiré a Vuestra Excelencia a todos los puntos de la tierra adonde lo lleve su gloria y su deber, yo consagraré todas mis fuerzas y todo mi genio en contribuir a la gloria de un Jefe tan ilustrado. Señor, socorra Vuestra Excelencia a un desgraciado que está penetrado del más vivo arrepentimiento de haber tomado una parte en esta abominable revolución; señor, yo conozco la parte más sublime del pilotaje,136 y en el primer viaje habrá formado Vuestra Excelencia un piloto que pueda servir a Su Majestad, con utilidad; tenga Vuestra Excelencia piedad de mí, téngala de mi desgraciada familia y sálveme por el Rey y por su honor. Dios Nuestro Señor guarde a Vuestra Excelencia muchos años. 136

Se refiere a la astronomía, fundamento de la navegación, y al hecho que Enrile, marino al comando de la escuadra que transporté a Morillo y su ejército, podría emplear a Caldas en algunos de los barcos.

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Mesa de Juan Díaz y octubre 22 de 1816. Excelentísimo señor. FRANCISCO José DE CALDAS (Hay una rúbrica). REFERENCIAS CITADAS ACADEMIA COLOMBIANA DE CIENCIAS EXACTAS, FÍSICAS Y NATURALES (1978), CARTAS DE CALDAS. Bogotá, Imprenta Nacional de Colombia, ed. BATEMAN, ALFREDO D. CALDAS, FRANCISCO JOSÉ. Obras completas. Bogotá, Universidad Nacional de Colombia, 1966. CASTAÑO, Paola NIETO, Mauricio y OJEDA, Diana (2005), Política, Ciencia y Geografía en el Semanario del Nuevo Reino de Granada. En: Nómadas, Bogotá, Universidad Central, N° 22, 2005, pp. 114-124. HERRERA, Ängel Martha (1999), Ordenar para controlar. Ordenamiento espacial y control político en las Llanuras del Caribe y en los Andes Centrales Neogranadinos. Siglo XVIII. Bogotá. Imprenta Nacional, ed. NIETO, Olarte Mauricio (2008), ALEXANDER VON HUMBOLDT Y FRANCISCO JOSE DE CALDAS: AMERICANISMO Y EUROCENTRISMO EN EL NUEVO REINO DE GRANADA. En. La percepción de Humboldt en la sociedad española del siglo XIX. Pp. 127-142. Madrid. Real Sociedad Geográfica : Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC RUCINQUE, H. F. (2005), Colombian Geography: Tradition and Current Status. En: (2005). http://www.geolatinam.com/Rucinque.htm RUEDA Enciso José Eduardo (2004), Francisco José de Caldas. En: Gran Enciclopedia de Colombia del Círculo de Lectores, tomo de biografías. http://www.bdigital.unal.edu.co/79/2/327_-_1_Capi_1.pdf

Miguel Antonio Espinosa Rico Miguelespinosa58@hotmail.com

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200 AÑOS PARA SEGUIR/SALIR DEL DESASTRE. UNA MIRADA EDUCATIVA José Sídney Sánchez Vargas137

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¿El país que tenemos ha construido un norte, un eje educativo?, ¿se ha realizado una aproximación para tener desde el Estado una educación con calidad?, Es posible que las preguntas no generen resultados positivos, sino Falsos Positivos. Cómo no lo tenemos, es pertinente tener un horizonte educativo para establecer una educación para todos los colombianos, es decir se requiere salir del Desastre y jalonar una sociedad democrática que tiene como fundamento la educación asumida como un eje político y social clave para la construcción de nación. “Lloremos hermanos, nuestro país no existe… somos independientes pero no somos libres… las armas de España no nos oprimen, pero sus tradiciones aún nos agobian” (Esteban Echavarría). ¿Qué heredamos?, Conformismo. Desde el proceso de conquista y colonización han sido frecuentes los procesos conformistas, llenos de dudas que ponen en vilo una experiencia democrática. A La educación no se le dio la importancia para ubicarla en los lugares que corresponde en un país que necesita ser atendido desde la escuela. Se hicieron propuestas de trabajo pero en síntesis podemos hablar de una escuela Señorial, copiamos experiencias para seguir en el ostracismo académico. 137

Integrante del Colectivo Revista Pedagógica Nueva Escuela. Cátedra Tolima. Docente del Dpto. Lic. Ciencias Sociales. Mag. Catedrático de la Universidad del Tolima. Condecorado con la medalla ―Manuel Antonio Bonilla en la categoría de Gran Cruz del Educador.

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UNA ESCUELA SEÑORIAL, Pedagogía Católica, Pedagogía Activa, Tecnología Educativa, Visión Teocéntrica. La imagen que se vislumbra en la escuela se recrea en la pedagogía católica, la pedagogía de los buenos oficios, la visión técnica y mecánica de los currículos. El aprendizaje se basaba en la obediencia, la aceptación sin escrúpulos al autoritarismo, el seguimiento a los postulados del catolicismo y la prohibición de pensar, porque se buscaba repetir respuestas construidas para mantener lo estatuido y lo dado estaba fundado en una posición Teocéntrica, que impedía ver otras visiones de aproximaciones a la realidad. ISMOS: CONDUCTISMO, POSITIVISMO … ACTIVISMO. Como colofón en este proceso llega al patio de la escuela los procesos didácticos basados en los Ismos. (Conductismo, positivismo, Activismo y confuncionismo), este último basado en la técnica de confundir para ganar, para mantener, para gobernar. Desde la escuela se hace replica a los modelos productivos como el Fordismo y el Toyotismo, es decir la escuela es pensada como proceso productivo, donde se deben sacar productos en MASA (Cobertura) que tienen unos factores comunes programados (CALIDAD) y que responden a las necesidades del Mercado (EFICIENCIA). En esta visión de doscientos años podemos hacer una metáfora de nuestro país con la llamada LA ISLA DE LOS PERDIDOS, ¿por qué razón?, simplemente vivimos en un país fragmentado, no por los factores geográficos sino por la ausencia de políticas claras para construir una Nación, (no la llamada entelequia de la unidad nacional). Las políticas de Gobierno no le apuestan a la construcción de Nación, sino seguir en el país señorial, por ende la educación es pensada así y por lo tanto, la escuela no enseña a conocer, dialogar, buscar encuentros para fortalecer con los otros propósitos comunes, por lo tanto es necesaria la pregunta, ¿LA ESCUELA ES DISCRIMINATORIA?, si, para los seres humanos que piensan, aman y actúan. Frente a estas situaciones difíciles se hace necesario que desde la escuela se entretejen algunas salidas propuestas por pedagogos, políticos, Maestros quienes han indicado la necesidad de: - Pasar de la memoria a la construcción del conocimiento. La escuela debe ser un lugar para entregar cañas de pescar, y no pescados. - Reivindicar la educación como fenómeno social y político, No simplemente ver La educación como el desarrollo de habilidades, destrezas y competencias. - La formación integral. Es decir posibilitar la Formación para la diversidad, La autonomía., Interés por conocer. (Valores – Conocimiento) - Comprender que el futuro es incertidumbre, Se requiere cuidar y abonar las preguntas infantiles, aquellas que hacen pensar y que han dado lugar a las grandes transformaciones del pensamiento, la ciencia y la tecnología. Es necesario reivindicar la ¿Pedagogía de la pregunta? y no simplemente continuar con la metodología de las respuestas. - TICS - Educación. Es importante asumir los nuevos retos que impone la tecnología y la escuela asumirlos para que la educación este acorde a las nuevas visiones del mundo en cuanto a la construcción del conocimiento y el desarrollo del pensamiento. - De los procesos. Hay que construir la comunidad educativa desde una Visión Sistémica y Holística. Es

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necesario fortalecer el territorio escolar para llevar a cabo políticas educativas para todos y desde la escuela comenzar la construcción del Proyecto Educativo Nacional. En síntesis, es necesario que: Frente a una sociedad aislada se construya Tejido social; Facilitar el interés por conocer y construir valores democráticos; ante la cantidad de información que tenemos hoy, saber usarla; Pasar del pensar convergente al pensamiento divergente; de la noción a las redes conceptuales; de la individualidad al reconocimiento del otro. Por lo anterior se puede indicar que la ESCUELA ENCUENTRA EL SOL, CUANDO ASUME LA PEDAGOGIA DE LA PREGUNTA, Y LA PREGUNTA NOS LLEVA A SER NIÑOS… ¿? Y esta mirada del bicentenario desde la pedagogía de la pregunta puede posibilitar la salida del Desastre. Jose Sídney Sanchez

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EDUCACION BICENTENARIA Orlando de J. Noreña B.138 No cualquier persona podía acceder a la educación durante la colonia; en la práctica, hasta finales del siglo XVIII no existía lo que hoy conocemos como instrucción primaria, que suplía los padres o los preceptores en el hogar. El ingreso a la universidad hacia los doce años, estaba reservada a la llamada ―república de blancos‖139, es decir había que demostrar limpieza de sangre y que en la familia no se habían desempeñado oficios manuales, por lo que se infiere que la educación sólo era para unos pocos y seguramente que especializada de acuerdo al proceder social. Quienes se formaban en algunas de las facultades existentes: filosofía, teología, medicina o derecho, se identificaban con la élite, aunque esta no era estrictamente la composición del estudiantado, pues era frecuente encontrar en sus filas a hijos de criollos o blancos pobres. Sin embargo, los estudiantes ocupaban un lugar visible en la esfera pública de la ciudad, así com en toda celebración, fiesta o evento conmemorativo.1402 Para entonces Bogotá tenía tres universidades: La Tomística, regentada por los dominicos; la Javeriana, de tradición jesuítica, y el colegio mayor de Nuestra Señora del Rosario; a ellas confluían estudiantes de las ciudades y pueblos principales del virreinato, donde se formaban los futuros funcionarios y aquellos que influirían en los procesos políticos de finales de la colonia. Muchos historiadores han puesto en duda la acumulación de conocimientos en el nuevo reino, así como la calidad de su producción cultural, debido en buena medida a la ausencia de imprenta, a la dificultad del comercio, a la censura de los libros y finalmente a lo que se leía; de todas maneras, todos estos aspectos no fueron obstáculo para que, desde el siglo XVII y en ciudades como Bogotá, Tunja o Cartagena, el conocimiento y la producción cultural fluyeran de manera oral o a través de libros manuscritos, aunque habría que añadir que no todo circulaba de esta manera, y que la producción desde luego, era pequeña. La ilustración planteo un cambio radical en relación con los sistemas escolásticos, pero también era el resultado del humanismo medioeval y de la revolución epistemológica que había proclamado Descartes en el siglo XVII; por aquel entonces, las ideas lustradas que irrumpían en Europa, y en particular en Francia, se encontraban en su apogeo. 138

ORLANDO DE JESÚS NOREÑA BENITEZ. Licenciado Ciencias Sociales U.T. Especialista en Docencia de las Ciencias Sociales U.T. Profesor Tiempo Completo I.E. Liceo Nacional. Profesor Catedrático de U.T. Profesor integrante Colectivo: Espacio y Tiempo en Sociedad Y Revista Pedagógica Nueva Escuela. 139 Renan Silva. La vida cotidiana universitaria en el nuevo reino de Granada. en Beatriz Castro; Historia de la vida cotidiana en Colombia. Bogotá. Norma. 1996 140 Ibidem

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El estado colonial sólo conoció el concepto de escuela pública elemental en la segunda mitad del siglo XVIII bajo la política ilustrada de los reyes Borbones. En los siglos XVI y XVII, al ordenar el repartimiento de los indígenas en encomienda, la corona española impuso a los encomenderos la obligación de costear cura doctrinero para que, como decían las primeras leyes de indias, les enseñara la doctrina cristiana, les administrara los sacramentos y les acostumbrara a ―vivir en polecia‖1413. La situación comenzó a modificarse en la segunda mitad del siglo XVIII, gracias al impulso dado a la educación en el reinado de Carlos III, cuando la corona ordenó dedicar a obras pías parte de los bienes de la expatriada obra de la compañía de Jesús. Las escuelas públicas de primeras letras fueron colocadas bajo el control de los cabildos de villas y ciudades y su sostenimiento debía hacerse con las rentas llamadas de propios, aunque estas eran tan exiguas en las mayorías de los poblados y aún en villas y ciudades, que muy pocos podían sufragar el sueldo del maestro y los gastos del local escolar. (Los sueldos de los maestros fluctuaban entre 200 y 300 pesos anuales y los pagos eran completamente irregulares). Ignoramos como funcionaban las escuelas coloniales de primera letras; los únicos testimonios documentales que se dispone hasta el momento se refieren a solicitudes de fundación, reclamos por los pagos de los sueldos o peticiones de los cabildos y vecinos implorando auxilios virreinales para sufragar los gastos de funcionamiento, pues la penuria de pueblos, villas y ciudades era tal, que no permitía ni fundarlas, ni sostenerlas; de otro modo, la preparación de los maestros era en general bajísima. (Guardadas las proporciones, las épocas y las condiciones, no varía mucho en el acontecer de hoy). La iglesia goza de un dominio absoluto en el campo de la educación. Funda, rige y orienta los establecimientos educativos, decide acerca del método y del plan de estudios. El poder civil solo no pudo sostener colegios; todos los centros de enseñanza de la Nueva Granada, desde las escuelas de gramática hasta las universidades estuvieron a cargo de eclesiásticos entre quienes correspondió el monopolio entre dominicos y jesuitas. Los establecimientos de enseñanza coloniales aplican rigurosamente las disposiciones dadas en materia educativa por el concilio de Trento, de manera que el tipo de educación que recibe la élite criolla está determinada por la ideología de la contrarreforma; la enseñanza que se imparte tanto en colegios como en universidades continua, además, patrones medievales: en la organización de las escuelas, en el plan de estudios centrado en la filosofía escolástica y en la retórica, en los métodos de enseñanza basados en la ―dictatio‖142. En la aplicación del método silogístico y en el criterio de autoridad que tenía a Aristóteles y a Santo Tomas como maestros indiscutibles. Para muchos autores el pensamiento ilustrado se inauguró en el virreinato con la figura de José Celestino Mutis, quien en el colegio del Rosario, abrió la cátedra de matemáticas,(1763). Era la primera vez que se enseñaba la física de Newton y las teorías astronómicas de Copérnico en el territorio de lo que hoy es Colombia, y a partir 141 142

Jaime Jaramillo Uribe. Manual de Historia de Colombia. Tomo III. Instituto Colombiano de Cultura Maria Teresa Cristina. Manual de Historia de Colombia. Tomo I. Círculo de lectores. Segunda edición. 1983

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de entonces se conformaron dos generaciones de ilustrados neogranadinos: la primera, hija del despotismo lustrado, buscó poner en práctica el desarrollo de las ciencias naturales e impulsar la actividad industrial y económica del reino, siendo uno de sus principales representantes el mismo Mutis; La segunda generación estuvo determinada e integrada por criollos autodidáctas, o educados en los colegios de enseñanza superior, que absorbieron las ideas ilustradas por su propia disciplina de trabajo y que, en no pocas ocasiones, habían realizado extensos viajes por Europa; entre estos debían de nombrarse a: Pedro Fermín de Vargas, Ignacio y Manuel de Pombo, Francisco José de Caldas, Jorge Tadeo Lozano, Francisco Antonio Zea, Fray Diego Padilla, Antonio Nariño, quienes entraron en contacto con numerosos intelectuales y políticos del viejo continente que muchas veces les prometieron ayuda para lograr la independencia. En este contexto se llevó a cabo uno de los acontecimientos más importantes de la lustración neogranadina: LA EXPEDICIÓN BOTÁNICA, dirigida por el presbítero JOSE CELESTINO MUTIS, que tenía por objetivo conocer la riqueza natural del territorio para proceder a explotarlo de una manera racional; la segunda generación de criollos ilustrados que se ha mencionado heredó en buena medida estos nuevos pasos en el conocimiento que auspiciaron los virreyes de la Nueva Granada; muchos de estos criollos vivieron y sintieron los efectos de los ideales de la revolución francesa (1.789), que no cabía en el ideario monárquico español; en este contexto se entiende a un Antonio Nariño, el aristócrata que poseía ese raro artefacto, una imprenta, que traducía e imprimía LOS DERECHOS DEL HOMBRE. La educación entonces, en la Nueva Granada, fundamentalmente la superior, durante el proceso independentista, sintió ligeramente el impacto de la confrontación de las nuevas ideas de la ilustración que trataban en Europa de modificar la educación escolástica. En 1768 se expulsó a los jesuitas y se cerró la universidad javeriana; sin embargo subsistió el colegio de San Bartolomé. En Santafé quedaron dos universidades, el colegio mayor del Rosario y la universidad de Santo Tomas. En Popayán estaba el seminario San Francisco de Asís. El número total de estudiantes era de 489; en el colegio de San Bartolomé había 278, la universidad de Santo Tomás tenía 165, el Rosario 73, y San Francisco de Asís 52. La población total de la Nueva Granada en 1.810 se estimaba en un millón de habitantes. 143 Se enseñaba gramática, filosofía, teología y jurisprudencia; en cosmología se enseñaba el sistema geocéntrico, es decir la tierra inmóvil como centro del universo. El sistema heliocéntrico, la tierra y los planetas girando alrededor del sol propuesto por Copérnico era inaceptable.‖La tesis del sistema Copérnico era indefensible como tesis, intolerable y prohibida por la iglesia y su inquisición‖. Mutis expuso posteriormente en el colegio del Rosario la tesis Newtoniana y, de acuerdo con Copérnico, Mutis dijo en la lección inaugural: ―La tierra se mueve como los demás planetas permaneciendo el sol y las estrellas en quietud‖. Sólo en 1.882 el santo oficio permitió la divulgación de las obras favorables al sistema heliocéntrico. Mutis fue acusado ante la inquisición pero logro eludir la sanción. 143

José Fernando Isaza D. Columna opinión. Periódico El Espectador. Página 31. 15-2.010.

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El fiscal Antonio Moreno y Escandón, preocupado por el bajo nivel de la enseñanza y las dificultades para acceder a la universidad de quienes no abrazaban la carrera religiosa y ante la falta de enseñanza de aritmética, derecho y administración, propuso la creación de una universidad pública y una modernización al plan de estudios (1.768).144 Se utilizarían los bienes dejados por los jesuitas; para su financiación se haría uso del quinto arzobispal. El arzobispo de Santafé y el virrey aceptaron la idea. Casi al día siguiente se produjo una cruza Da liderada por la universidad de Santo Tomas contra le arzobispo y contra Moreno y Escandón. Aquel se retractó. Sus directivas acudieron a los tribunales coloniales y españoles, Moreno y Escandón contraatacó alegando que los religiosos tenían enemistad a los avances de la ciencia y de la filosofía ―útil‖; afirmaba que los graduados de la universidad de Santo Tomás ―aún no saben leer y escribir con perfección, ni entienden el idioma latino‖. El plan de estudios se plicó durante algunos años, pero en 1779 se enterró la idea del fiscal; ganaron los religiosos con el apoyo de los estudiantes del colegio del Rosario, quienes consideraban que el estudio de la aritmética, la geometría y una filosofía moral significaba el ―exterminio de las letras‖. 1457 A pesar del triunfo de la escolástica contra el asomo de la modernidad, es interesante notar que en plena inquisición y poder monárquico absoluto, se produjeron confrontaciones entre la escuela y el estado (Gobierno)

BIBLIOGRAFÍA. 1. Historia de Colombia. Varios autores. Editorial Taurus. Bogotá. 2006 2. Manual de historia de Colombia. Tomo I. Edición II. Círculo de lectores. 3. Manual de historia de Colombia. Tomo III. Instituto Colombiano de cultura. 4. José Fernando Isaza D. Periódico El Espectador. Columna de opinión.

Ilustracion R.P.N.E. de: http://www.monografias.com/trabajos32/historia-educacion-peru/Image5130.gif

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144 Ibidem. 145 Ibidem

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Escuela, Conocimiento y Sociedad ¿Por qué volver sobre las guerras de independencia hispanoamericanas?146 Tomás Pérez Vejo147

146

Edición: UN Periodico Impreso No. 135. ¿Por qué volver sobre las guerras de independencia hispanoamericanas?. Tomás Pérez Vejo, Escuela Nacional de Antropología e Historia - INAH, México. Ver: http://www.unperiodico.unal.edu.co/dper/article/por-que-volver-sobre-las-guerras-de-independencia-hispanoamericanas/ 147 Tomás Pérez Vejo nació en Caloca (Cantabria), doctor en Geografía e Historia por la Universidad Complutense de Madrid (1996) hizo también estudios de periodismo (Licenciado en Ciencias de la Información, Universidad Complutense de Madrid, 1980), historia del arte (Licenciado en Historia del Arte, Universidad Complutense de Madrid, 1982) y ciencias políticas (Licenciado en Sociología y Ciencias Políticas, Universidad Complutense de Madrid, 1985). Ha ejercido la docencia en diversas universidades europeas y americanas. Actualmente es Profesor-investigador en el Posgrado de Historia y Etnohistoria de la Escuela Nacional de Antropología e Historia de México. Es miembro del Sistema Nacional de Investigadores de México, nivel II. Sus investigaciones se han centrado en:  Teorías sobre la nación y el nacionalismo.  Procesos de construcción nacional en el mundo iberoamericano.  Relaciones Mexico-España.  Usos políticos de las imágenes.  Usos de las fuentes literarias e icónicas en la investigación histórica.  Pintura de historia en España y México. Publicaciones: I Libros: -Pérez Vejo, Tomás, Elegía criolla. Una reinterpretación de las guerras de independencia hispanoameriacanas, México, Tusquets Editores, 2010. ISBN: 978-607-421-182-5. -Suárez Cortina, Manuel y Pérez Vejo, Tomás (Coordinadores), Los caminos de la ciudadanía. México y España en perspectiva comparada, Santander, Universidad de Cantabria, 2010. ISBN: 978-849-742-963-4. - Pérez Vejo, Tomás (edición y estudio preliminar), Biografía de Isidoro de la Fuente Pérez, Santander, Universidad de Cantabria, 2009. ISBN: 978-84-8102-538-5. - Pérez Vejo, Tomás y Quezada, Marta Yolanda (Coordinadores), De novohispanos a mexicanos. Retratos e identidad colectiva en una sociedad en transición, México, INAH, 2009. ISBN: 978-607-484-024-7. - Lozoya, Johanna y Pérez Vejo, Tomás (Coordinadores), Arquitectura escrita. Doscientos años de arquitectura mexicana, México, INAH, 2009. ISBN: 978-607-484-038-4. - Pérez Vejo, Tomás, España en el debate público mexicano, 1836-1867. Aportaciones para una historia de la nación, México, El Colegio de México-Instituto Nacional de Antropología e Historia, 2008. ISBN: 978-968-12-1343-5. - Sánchez Andrés, Agustín, Pérez Vejo, Tomás y Landavazo, Marco Antonio (Coordinadores),Imágenes e imaginarios sobre España en México, México, Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo y Editorial Porrúa, 2007. ISBN: 970-07-6851-1. - Miquel, Ángel, Nieto Sotelo, Jesús y Pérez Vejo, Tomás (Compiladores), Imágenes cruzadas. México y España, siglos XIX y XX, Cuernavaca (México), Universidad Autónoma del Estado de Morelos, 2005. ISBN: 968-878-152-5. - Camarero, Manuel, Navarro, Rosa, Pedraza, Felipe y Pérez Vejo, Tomás, Antología comentada de la Literatura española (Historia y textos). Siglo XVI, Madrid, Castalia, 2005, ISBN 84-9740-125-5. - Pérez Vejo, Tomás, Pintura de historia e identidad nacional en España, Madrid, Universidad Complutense, 2001. ISBN: 84-8466-113-X. Texto disponible en http://www.ucm.es/eprints/2451/ - Amorós, Amorós, Camarero, Manuel y Pérez Vejo, Tomás, Antología comentada de la Literatura española. Siglo XIX, Madrid, Castalia, 2000. ISBN: 84-7039-840-7. - Pérez Vejo, Tomás, Nación, identidad nacional y otros mitos nacionalistas, Oviedo, Nobel, 1999. ISBN: 84-89770-52-2 (Finalista del Premio Internacional de Ensayo Jovellanos 1999). - Amorós, Andrés, Camarero, Manuel, Marzal, Miguel Ángel y Pérez Vejo, Tomás, Antología comentada de la Literatura española. Siglo XVIII, Madrid, Castalia, 1999. ISBN: 84-7039-804-0. Entre otros. Ver>: http://catedramex-esp.colmex.mx/pagina_principal_tomas_perez_vejo.htm

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“Los conflictos bélicos de las primeras décadas del siglo XIX no se pueden seguir interpretando como guerras de liberación nacional”, dice Tomás Pérez Vejo. The Picture Desk

¿Por qué volver sobre las guerras de independencia hispanoamericanas?

Por: Tomás Pérez Vejo, Escuela Nacional de Antropología e Historia - INAH, México Porque no podemos seguir diciendo que las naciones fueron su causa cuando fueron su consecuencia, que fue un enfrentamiento entre criollos y peninsulares cuando fue entre americanos, que fue un choque entre clases sociales o defensores del Antiguo Régimen y partidarios del nuevo orden liberal, cuando algunos líderes independentistas eran profundamente conservadores y reaccionarios, y varios realistas liberales y progresistas. En este año de conmemoraciones múltiples, desde Argentina hasta México, la pregunta de por qué volver sobre las guerras de independencia puede parecer capciosa. La celebración de los primeros doscientos años de vida independiente de muchas de las naciones americanas parece motivo más que suficiente para echar una mirada, entre nostálgica y evocadora, sobre lo que fueron estas confrontaciones. Aunque quizá no estaría de más recordar que ninguno de los Estados que conmemoran el bicentenario proclamó su libertad en 1810, y que todas las supuestas declaraciones de independencia de ese año inician o concluyen con vivas a Fernando VII. No es, sin embargo, esto lo que me interesa aquí. La celebración de los Centenarios, coincidente con un momento de exaltación nacional y nacionalista, fue el broche de oro final de una historiografía –y quizá también de una cultura–, que hizo de la nación el protagonista de la historia y del Estado nación la forma de organización política ―natural‖ de la humanidad. Cien años después, poco queda ya de aquella efervescencia nacionalista, menos todavía de la ingenuidad con la que la nación fue vista y juzgada. Las naciones se muestran hoy a los ojos del científico social como construcciones imaginarias, de origen relativamente reciente y cuyo principal cometido, si no único, es la

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legitimación del ejercicio del poder. Pasadas ya las necesidades de legitimación historicista de los Estados nación y, aunque quizá menos, las pulsiones nacionalistas de los historiadores, parece el momento apropiado para volver sobre lo ocurrido desde una perspectiva que tome en consideración tanto los nuevos aportes de la teoría política sobre el concepto de nación, como los que la historiografía sobre las guerras de independencia ha ido acumulando en las últimas décadas. Es tiempo ya de sacar el relato de las guerras de independencia americanas de la jaula de la melancolía, la nostalgia por lo que nunca existió, en la que las historias patrias decimonónicas del continente le encerraron casi desde su origen.

¿Derrota de una nación o de un sistema? Hay que volver sobre los conflictos bélicos de las primeras décadas del siglo XIX porque no podemos seguir interpretándolos como guerras de liberación nacional. Las naciones no fueron su causa sino su consecuencia; no podemos seguir repitiendo que fueron un enfrentamiento entre criollos y peninsulares cuando lo que los datos nos demuestran es que los ejércitos, de uno y otro bando, estuvieron formados casi exclusivamente, y salvo excepciones puntuales, por americanos; no podemos seguir afirmando que fueron un enfrentamiento de clases sociales, cuando clases privilegiadas y subalternas tomaron partido a partir de motivos que en gran parte se nos escapan, pero que en ningún caso estuvieron determinados por su ubicación en la pirámide social, y, por último, tampoco podemos seguir afirmando que fue un enfrentamiento entre los defensores del Antiguo Régimen y los partidarios del nuevo orden liberal, cuando algunos de los líderes de las independencias muestran un pensamiento profundamente conservador y reaccionario y algunos de los realistas, liberal y progresista. Esta celebración es un buen momento también para preguntarnos si, como han repetido insistentemente las diferentes historias patrias del continente, estamos ante guerras de liberación nacional en las que unas preexistentes ―naciones‖ americanas se liberaron de una también preexistente ―nación‖ española y la respuesta es claramente negativa. La Monarquía católica era una estructura política de carácter anacional. Un conglomerado de coronas, reinos y señoríos en el que la nación carecía de cualquier tipo de densidad política. El vacío de poder generado por el colapso de esta estructura fue ocupado por nuevos poderes de tipo nacional, a uno y otro lado del Atlántico, pero las naciones fueron la consecuencia de su disolución y no su causa. El modelo para explicar las independencias americanas poco tiene que ver con las guerras de liberación nacional clásicas, las africanas y asiáticas de mediados del siglo XX. No solo por un desfase histórico–temporal más que evidente, sino porque, a diferencia de lo que ocurrió en éstas, las élites que las llevaron a cabo fueron los descendientes genéticos y culturales de los antiguos colonizadores. Las independencias americanas forman parte de otro modelo, el de la desaparición por implosión de sistemas imperiales fracasados, caso del Imperio turco, el Imperio austro–húngaro o, más recientemente, la Unión

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Soviética. Todos ellos alternativas globales, se podría decir civilizatorias, a formas de organización económico– socio–político–culturales frente a las cuales acabaron por sucumbir. Es la derrota de un sistema, no la de una nación. Parece bastante evidente que lo que llevó a la disolución de la extinta Unión Soviética no fue el deseo de independencia de rusos, bielorrusos o ucranianos, sino la derrota en la Guerra Fría de su propuesta de organización económica, social, política y cultural. Americanos contra americanos Las llamadas guerras de independencia fueron guerras civiles, respuestas a una situación de crisis generalizada que, a partir de un determinado momento, desde luego no en 1810, pero sí en torno a 1812, comenzaron a incluir la idea de la nación como fundamento de la organización política en sustitución del rey. Una nación, sin embargo, que nadie en el ámbito hispánico sabía muy bien qué era, por eso se pudo transitar desde una cuyos límites se confundían con los de la antigua monarquía (Constitución de Cádiz) a otras que se confundían con los antiguos pueblos de la tradición jurídica castellana (las innumerables Juntas que con posterioridad a 1808 proclamaron la soberanía política), en medio de todas las alternativas posibles. Las guerras no fueron un conflicto entre identidades nacionales. No lucharon de un lado ―españoles‖ y de otro, póngase el gentilicio que se quiera (―argentinos‖, ―colombianos‖ o ―mexicanos‖), sino americanos contra americanos, desde el Río de la Plata hasta la Nueva España. Fue la propaganda bélica y el carácter sanguinario del conflicto los que construyeron la imagen de dos comunidades enfrentadas en la que los ejércitos realistas eran los de ―los españoles‖. Unos ejércitos realistas –hay que recordar– formados también básicamente por americanos, desde la Nueva España, donde fueron oficiales realistas prácticamente la totalidad de los primeros jefes de Estado del nuevo México independiente (Iturbide, Santa–Anna, Bustamante, Herrera, etc.), hasta el Río de la Plata, donde la decisiva batalla de Salta enfrentó a las tropas del criollo Manuel Belgrano con las del no menos criollo Pío Tristán. Esto por no hablar de los soldados.

Edición: UN Periodico Impreso No. 135 http://www.unperiodico.unal.edu.co/dper/article/por-que-volver-sobre-las-guerras-de-independencia-hispanoamericanas/ INICIO

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200 AÑOS DE RESISTENCIA por TJER148

Hablar del Bicentenario en la conmemoración o celebración de una supuesta independencia, quedándonos en los referentes tradicionales de las grandes gestas y epopeyas de nuestros mártires y héroes o airear con preguntas insulsas constituyendo un simulacro de participación ciudadana desde nuestras escuelas, con profesores del área de sociales dirigidos y asesorados en el terreno por sectores progresistas de la Universidad Nacional, que buscan transmitir y construir un imaginario y un referente histórico sobre 200 preguntas, que emergen de la imaginación confusa y a la vez lúcida de nuestros niños, niñas y jóvenes, no es más que introducirnos en el discurso dominante de los poderosos de nuestra nación, que con el apoyo siempre condicionado del imperio buscan refundar la patria con los referentes de nuestra falseada historia. Ha sido muy hábil el gobierno de turno en dirigir este proceso con su más ilustre ―intelectual‖ que a través de sus esperpentos y vacías reflexiones busca nuevamente reacomodar la historia de los vencedores, reclutando a aquellos historiadores y académicos que alguna vez buscaron visibilizar y rehacer la historia de los vencidos, eso pareciera ser un propósito común cada 100 años de nuestra historia. Sin embargo, los pueblos se resisten a vivir el destino del destierro, el encierro y el olvido y es por esto que gritan a los oídos sordos del poder su propia historia, que va de boca en boca y en el susurro de lo prohibido, haciéndose eco entre todos los hombres y mujeres, no en grades salones ni en los grandes medios, ni a manteles, si en las calles y en el silencio cómplice de sus habitaciones, en los parques y en las plazas de mercado con el olor fresco de la vida que alimenta la esperanza, así en los pasillos asustados de las universidades y en la peligrosa y criminalizada cátedra que resiste al currículo, deambula lánguida, moribunda y subversiva la más sonora expresión de dignidad y resistencia de los pueblos LA MEMORIA. La memoria, hermana gemela de la HISTORIA, esas dos habitantes incómodas y dolorosas del recinto inconcluso de nuestro Estado – Nación, que a los espíritus autoritarios y totalitarios les es imposible reconocer y comprender en su justa dimensión, por tal razón las decapitan con la guillotina de la mentira. En respuesta los PUEBLOS asaltan la Bastilla, para nosotros de florero disfrazada, liberando todas las historias de horror, terror, hambre y miseria, es por esto que ayer como hoy nos corresponde enfrentar los discursos dominantes y las prácticas despóticas con una mirada crítica y con la lucha interminable e incansable de los oprimidos. Lo de ayer fue el inicio de la transformación suprema de la burguesía, lo de hoy ha de ser el final de la misma y la reconciliación definitiva de todos los hombres y mujeres en una verdadera libertad, fraternidad e igualdad, o sea en nuestro tan escurridizo y anhelado SOCIALISMO RAIZAL.

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TJER. 200 Años de resistencia. Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo.Julio 14 de 2010. http://www.colectivodeabogados.org/TJER

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Ayer, hombres y mujeres sacrificaron la libertad y ofrendaron su vida, hoy, esos ríos de sangre y dolor que inundaron nuestro territorio son los únicos que deben ser desecados y que toda nuestra tierra sea terreno estéril para seguir sembrando tantos odios y rencores, es hora de no solo imaginar lo inimaginable, es decir de hacer realidad la más difícil de las Utopías, de reconocer y reconocernos en nosotros y en los otros, saber que el más atroz y el más perverso de los criminales es el otro, es el distinto y si todos los colombianos a un espejo nos miramos, quizás ese otro, ese distinto, seamos nosotros mismos, porque el culto dogmático a la guerra es el cántico engañoso que seduce nuestro oído y aliena nuestras conciencias, aceptamos y aplaudimos, a veces sin quererlo tantas atrocidades, otros cumplen el ritual de la muerte, desde grandes oficinas y a través de un simple decreto cierran escuelas y hospitales, precarizan el empleo y expulsan a millones de trabajadores a la calle, privatizan la riqueza que es de todos, manejan las motosierras, disparan los fusiles, cercenan con cuchillos y machetes, bombardean desde el aire y cultivan las minas de la muerte, los otros - nosotros nos complacemos en este juego inconcluso de Eros y Tánatos. La historia se repite unas veces como comedia y otras como tragedia dicen los entendidos, ayer miles de hombres eran fusilados y encarcelados por invocar las consignas libertarias de la Reforma, la Ilustración y la Revolución Francesa, hoy ocurre lo mismo con aquellos que nos atrevemos a proponer una alternativa distinta a la voracidad del gran capital, al olvido, y la mentira, por esto nos asesinan, nos desaparecen, nos torturan y como el invasor europeo llenaba sus pestilentes y asquientas mazmorras de presos de conciencia y políticos, hoy hacen lo mismo con la asepsia de los medios y la indiferencia, señalándonos como criminales, terroristas y apátridas, sin embargo la incómoda HISTORIA demostrará quienes de verdad lo son. Hoy no se puede negar ni desconocer la brutalidad y la atrocidad del invasor europeo, cómo su presencia en nuestro continente y en otras latitudes fue y es de despojo, pillaje y saqueo. En definitiva, después de 200 años la tarea es inconclusa, no hubo ni hay independencia para nuestros pueblos, separación a lo sumo, la revolución burguesa fue el propósito en ciernes, aunque ni eso hemos logrado y la emancipación es nuestra tarea a seguir y concluir, donde la EDUCACIÓN de carácter y orientación POPULAR deben ser la herramienta fundamental en este propósito, como nos lo dijeran e hicieran los maestros Paulo Freire y Orlando Fals Borda. ADE, FECODE, PLAN KAZIYADU, PDA, TJER, CATEDRA DE DDHH EDUARDO UMAÑA LUNA. Julio 17 de 2010. A los 563 días de encierro, angustia y dolor. http://www.colectivodeabogados.org/200-anos-de-resistencia

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A PROPOSITO DEL BICENTENARIO: LA EDUCACION COMO FORJADORA DE IDENTIDAD NACIONAL Lucero Lozano Culma149 Ilustración R.P.N.E. Postal que circuló en Colombia con ocasión del Centenario de la Independencia. Bogotá ante el Bicentenario. Academía Colombiana de Historia. BOLETÍN DE HISTORIA Y ANTIGÜEDADES – VOL. XCIII No. 832 – MARZO 2006.

“Si sabemos de dónde venimos es más fácil saber hacia dónde vamos y ese es un reto para nuestro bicentenario”

Este año 2010 diversas naciones latinoamericanas celebran el Bicentenario de su Independencia, gesta que les dio cohesión, identidad y soberanía pero que de cara al futuro les impone retos. Generalmente se considera importante que los pueblos conozcan su historia, porque los que no la conocen están condenados a repetirla; pero más allá de ésta sentencia, el problema radica en que todo presente es lo que es solo por el pasado y nadie puede saber su realidad de hoy sino desentrañando su ayer, que le permitirá la comprensión de su presente y la proyección de las tendencias de su mañana. Desde esta perspectiva, es importante generar y ofrecer espacios de discusión y análisis de la historia, pues ellos pueden conducir a dilucidar las causas de nuestra problemática social, el origen de la violencia, la crisis de las instituciones políticas, nuestro atraso tecnológico y científico y las razones de la pobreza, la exclusión y la injusticia social. Este año se proyecta hacia la conmemoración del Bicentenario de la Independencia en función de reconstruir nuestra memoria histórica, reconociendo nuestra identidad y diversidad y contribuyendo en el desarrollo de la conciencia crítica de la sociedad. Porque retomar la historia como disciplina de ciencia y forma de pensamiento específico, permitirá 149

Licenciada en Ciencias Sociales. Especialista en Desarrollo Social y Participación Comunitaria. Candidata a Magíster en Territorio, Conflicto y Cultura. Integrante ESPACIO TIEMPO EN SOCIEDAD – Grupo de Investigación en Didáctica de las Ciencias Sociales.

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aproximarnos al conocimiento de la sociedad, y en esta medida a la búsqueda de su transformación. A través de la educación, los maestros tenemos la tarea de concientizar a los jóvenes de la trascendencia de esta celebración. En el marco de los festejos del Bicentenario de la Independencia, el gran desafío actual, histórico, es elevar la calidad de la educación, tarea que involucra tanto a autoridades educativas, como a maestros, alumnos y padres de familia. A través del proceso mismo de la educación los jóvenes se forman como ciudadanos, se da el arraigo social a partir del cual se estructura la identidad cultural de una sociedad. Es por lo tanto, el proceso educativo no solo un instrumento de movilización social sino también una oportunidad que tienen nuestras naciones para consolidar el sistema cultural de sus pueblos. La necesidad de rescatar la cultura, nuestra cultura, nos hace repensar en la forma en que aprenden nuestros educandos y en la forma en que enseñamos los maestros. Como seres históricos que somos, el arte de hacer memoria es fundamental para la reconstrucción de la identidad; recordar de dónde partimos y qué queríamos es una excelente manera de profundizar en la comprensión de quiénes somos hoy y hacia dónde nos dirigimos. En este sentido, es valida la afirmación de Calderón (2010)150 cuando dice: No hay independencia verdadera sin educación. En estos 200 años queda claro que no basta dejar de estar sujetos formalmente a una potencia extranjera. Somos dependientes si no podemos marcar nuestro propio rumbo. Somos dependientes si no tenemos con qué: un país que no sea productivo, saludable y ordenado caerá irremediablemente en la esfera de control de poderes ajenos. Una nación de valientes no alcanza para ser un país independiente: enfrentar una invasión se hace con armas y decisión, pero ser independiente sólo se logra si hay ideas propias, si se entienden los propios derechos, si se puede expresar públicamente lo que uno piensa. Por ello, es importante hacer referencia al reconocimiento de las diversidades culturales tanto de nuestro país como de nuestra región, pero una diversidad que no solo hace alusión a las indígenas y afrocolombianos, sino a la población en general. El bicentenario es la oportunidad para incluir y abordar desde nuestras áreas y materias distintos tópicos que resignifiquen acontecimientos históricos, políticos, económicos y sociales, que ciertamente fueron consolidando nuestra identidad cultural y que por ello deben ser objeto de nuestras intervenciones y acciones educativas. Es también, la oportunidad de resaltar la labor de aquellos protagonistas invisibles, que por su escasa relevancia social, no figuran en la memoria escrita como próceres ilustres, son ellos: los indígenas, los esclavos (afros) y los campesinos, que con su espíritu guerrero coadyuvaron al nacimiento de un nuevo Estado. Es por ello, que en los diversos actos culturales no solo se hace reconocimiento al liderazgo de próceres como Simón Bolívar, Francisco de Paula Santander, Antonio Nariño, Camilo Torres, Francisco José de Caldas, sino también a aquellos que fueron el apoyo incansable y que dieron hasta su vida por el sueño de libertad. En este sentido, el gran sueño de Bolívar, no fue solo su sueño, fue el sueño de miles de colombianos, quienes aun seguimos esperando que se haga realidad. Pero, recordar no solo a los próceres que labraron la independencia y dejar que el paso del tiempo no borre la 150

David Calderón (2010), Bicentenario y educación. En: www.mejicanosprimero.org

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historia de lucha y de aspiraciones de igualdad y libertad, no basta. América Latina padece siglos de olvido, de atraso y se dependencia que la mantienen sumida en el subdesarrollo. Nuestros jóvenes que día a día buscan en los rezagos memorísticos, las huellas que los hagan sentirse dignos de pertenecer a un Estado Independentista ven como se diluyen esos ideales, cuando el mismo gobierno vende su patria a otros países por migajas. Qué esperamos de nuestros niños y jóvenes, futuras generaciones, cuando en los medios masivos de comunicación solo nos venden productos extranjeros, cuando nuestro comercio esta invadido por mercancías made in USA, made in China, made in Japón, etc. En nosotros, compañeros docentes, esta el de reconstruir la memoria perdida, para que nuestros jóvenes sean los forjadores de un futuro digno e igualitario, con oportunidades para todos. Otro espacio en el cual, la escuela es protagonista y constructora, y que es a la vez un gran desafío y reto para el docente, es el de propiciar en el aula un espacio democrático de interculturalidad. En este contexto, la interculturalidad se presenta como un camino para construir una sociedad que favorezca el diálogo abierto, sincero y fructífero entre los diversos mundos culturales. Se hace referencia a promover una mirada a la diversidad cultural de nuestro país, de nuestra región; en este sentido, el Bicentenario es la oportunidad para abordar desde nuestro quehacer interdisciplinario docente, distintos tópicos que rescaten acontecimientos históricos de diversa índole, que ciertamente fueron consolidando nuestra identidad cultural y que por ello deben ser objeto de nuestras intervenciones y acciones educativas. A partir de ello, podemos generar en nuestros proyectos, distintos interrogantes que nos faciliten tanto la construcción como la adquisición de contenidos relevantes y significativos para la comprensión de nuestra historia. Por lo anterior, la construcción de la nacionalidad requiere del reconocimiento de nuestra cultura y eso solo se logra, si se tiene claro el devenir de los pueblos, de la reafirmación de nuestra identidad a partir del reconocimiento de aquellos que protagonizaron episodios significativos en el proceso de independencia, pero también de aquellos que por siglos han luchado por su supervivencia y reconocimiento. A propósito del Bicentenario, es la oportunidad que tenemos los docentes, para desde la escuela, rescatar y forjar identidad en nuestros educandos, pues si sabemos de dónde venimos, es más fácil saber hacia dónde vamos. Ese es el reto.

Lucero Lozano Culma

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Las raíces de la revolución ideológica en el siglo XVIII

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Antonio García Nossa Caldas

La insurrección de los Comuneros constituyó el punto cenital en la parábola de la pre-revolución de independencia, en cuanto se fundamentó en la movilización de las clases más oprimidas de la sociedad neogranadina y en la presencia del patriciado criollo, en la negación práctica y revolucionaria de la soberanía del rey, y en el agresivo pronunciamiento tanto militar como político pero lo fue también -en el plano de la cultura- la insurgencia de un nuevo espíritu y de un nuevo pensamiento en las postrimerías del siglo XVIII. En el ámbito de la vida espiritual y del conocimiento, ocurrió un cambio revolucionario: la iniciación del salto histórico -en diversos planos de la actividad intelectual e ideológica de la Nueva Granada- entre el escolasticismo medieval anclado en las universidades conventuales e infranqueablemente cerrado a la infl uencia del Renacimiento europeo y a los varios siglos de incubación del pensamiento racional y científico y la filosofía naturalista, inspirada en el ascenso auroral de las nuevas ciencias de la naturaleza y en la victoriosa invasión del conocimiento matemático. Precisamente en estas últimas décadas del siglo XVIII, fue apareciendo, con luz propia, ese espíritu fi losófi co-científi co que se nutría con la física, la astronomía, la geografía, la botánica, las matemáticas, en audaz y abierto repudio de las ―fútiles cuestiones de la Teología Escolástica‖, al decir del Fiscal Protector de la Real Audiencia Francisco Antonio Moreno y Escandón y del propio Arzobispo-Virrey Caballero y Góngora, y desde luego, de los más eximios valores del patriciado criollo que conformaron la élite científica, filosófica e ideológica de la pre-revolución de Independencia y de la

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Lecturas del bicentenario de la “independencia”. Publicación del Centro Cultural de la Universidad del Tolima Nº 2, 2010. ∗ Tomado del libro Los Comuneros en la prerevolución de independencia. Editorial Plaza y Janés. Bogotá.Segunda edición 1986.

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revolución nacional de Independencia: José Félix de Restrepo, Francisco Antonio Zea, Francisco José de Caldas, Camilo Torres, Eloy Venezuela, Ulloa, Pombo, Herrera. Francisco Antonio Zea

La impetuosa y valiente irrupción de este nuevo pensamiento que se atrevía a cuestionar y desbordar la fi losofía escolástica ofi cializada en los seminarios y universidades de las comunidades religiosas- no sólo implicó un cambio sustancial -auténticamente revolucionario- en las formas del conocimiento, sino un abierto y rápido despliegue en dos nuevas y audaces direcciones: una, hacia el descubrimiento de la naturaleza y de las condiciones físicas del hábitat patrio; y otra, hacia la infl amada participación en los acontecimientos revolucionarios enderezados, inequívocamente, a la transformación de esa realidad, tanto física como histórica. Esta era una de las más trascendentales características de esta generación precursora y lúcida -a la que también pertenecieron Pedro Fermín de Vargas y Antonio Nariño- que no se limitó a romper con el sistema oficial y absolutista de pensamiento, sino que abrió valerosamente el camino de la filosofía naturalista –localizada en mitad de camino entre la filosofía y las ciencias de la naturaleza- y que no se dejó absorber por la investigación científica y por el ensimismamiento que genera el análisis taxonómico de las especies y la observación en laboratorio, sino que se alistó, generosamente y sin vacilaciones, en la causa de la revolución nacional de Independencia. Esta es, desde luego, una de las más profundas lecciones de la pre-revolución de Independencia -cuyos protagonistas en el ámbito de la cultura se llamaron Caldas, Zea, Torres, Valenzuela o Pedro Fermín de Vargas- que no ha sido adecuadamente comprendida por quienes, en el confuso mundo de hoy, ven la ciencia -de la naturaleza, de la sociedad y del hombre- como una actividad puramente formal y descriptiva, que se refugia en una academia de invernadero -fuera del tiempo y del espacio- y que no se compromete con las grandes causas de transformación de la realidad y de la historia. En este proceso de innovaciones revolucionarias, desempeñó un papel sustancial el magisterio de José Celestino Mutis, la fundación de la Expedición Botánica en 1783 y las reformas en la enseñanza de la filosofía, las ciencias naturales y matemáticas en algunos de los más importantes seminarios y colegios mayores en Popayán y en Santa Fe de Bogotá; los planes de reforma educacional de Guirior, de Moreno Escandón y del Arzobispo Caballero y Góngora y, finalmente, el aparecimiento de una nueva y vigorosa bibliografía nacional filosófica, política y naturalista. En este ciclo de la pre-revolución de Independencia, Caldas sentó las bases de la geografía social y tanto Pedro Fermín de Vargas como Francisco Antonio Zea iniciaron unas depuradas

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formas de pensamiento -entre la reflexión filosófica y el análisis de la Economía Política- que sólo fueron certeramente desarrolladas en el ciclo de la revolución anticolonial y anti absolutista de 1850. A principios del siglo XIX, los botánicos, geógrafos, astrónomos, matemáticos, se habían incorporado en las primeras manifestaciones del movimiento emancipador y habían asumido la riesgosa ocupación de redactar el Diario Político.1521 Florentino Vezga -al referirse a esta misión transformadora de las ciencias naturales a partir del magisterio de José Celestino Mutis, en su cuidadoso estudio sobre La Expedición Botánica- escribía, con razón, que este proceso de la inteligencia universitaria de la Nueva Granada, no sólo se había ―marcado el principio de la ciencia, sino que se habían echado los fundamentos de nuestra independencia nacional‖. En el ingenuo testimonio de Caldas sobre la orientación de su maestro José Félix Restrepo en el Seminario de Popayán, explicaba el sentido de los nuevos cursos de filosofía naturalista: Me apliqué bajo su dirección escribía el geógrafo, matemático y astrónomo neogranadino- al estudio de la aritmética, la geometría, la trigonometría, el álgebra y la física experimental, porque nuestro curso de filosofía fue verdaderamente un curso de física y matemática. Desde cuando el Virrey Guirior le encomendó la complicada tarea de elaborar un Plan y método de estudios para la sociedad neogranadina, el Fiscal Protector de la Real Audiencia Moreno y Escandón había planteado este problema de la orientación de la enseñanza: Si en todo el orbe sabio,153 ha sido necesaria la introducción de la filosofía útil, purgando la lógica y metafísica de cuestiones inútiles y reflejas y substituyendo a lo que se enseñaba con nombre de Física, los sólidos conocimientos de la naturaleza, apoyados en las observaciones y experiencias; en ninguna parte del mundo parece ser más necesaria que en estos fertilísimos países, cuyo suelo y cielo convidan a reconocer las maravillas del Altísimo depositadas a tanta distancia de las sabias academias, para excitar en algún tiempo la curiosidad de los americanos. Esto es puntualmente lo que sucedería (el agravio a la pequeña porción de jóvenes que entran a los colegios a cultivar sus entendimientos, según el texto del propio Moreno y Escandón), manteniendo aún todavía en las Escuelas la Filosofía de los siglos anteriores. Nada tiene de Física -agregaba en la valiosa crítica a la enseñanza tradicionalcuanto aquí se ha enseñado en nuestras Escuelas con este nombre: parece que de propósito se ha olvidado el examen de la naturaleza y contentándose con algunas expresiones generales, se fue introduciendo un lenguaje filosófico totalmente opuesto al de la verdadera filosofía y sin tratar de la naturaleza, que es el instituto de la Física. Subrogando cuestiones abstractas, que disponían a los estudiantes para otras fútiles cuestiones de la Teología Escolástica, de donde resulta que siendo una física inútil para los verdaderos teólogos, se hacía extremadamente perjudicial para los estudiantes que debían seguir otras carreras. Finalmente recomendaba – continuando el análisis crítico hecho con tanta sabiduría por el olvidado filósofo de la historia Jorge Rodríguez Páramo-154 no ya la enseñanza del sistema copernicano, ni la enseñanza de la phisica o de las matemáticas, sino la enseñanza de la moral, en cuanto el estudio de la Ética había sido desterrado de las escuelas. 152 153 154

Vezga, Florentino, La Expedición Botánica, Bogotá, Edic. Ministerio de Educación, 1936. Rodríguez Páramo, Jorge, El siglo XVIII en Colombia, San José de Costa Rica, Edic. de la Legación de Colombia, 1940. Rodríguez Páramo, Jorge, El siglo XVIII en Colombia.

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Desde el punto de vista de la situación económica y de los prehistóricos niveles de la cultura tecnológica en el Virreinato, Moreno y Escandón consideraba que el atraso agrícola, minero y comercial, no era efecto de la política colonial de la Corona, sino producto de una especie de ignorancia voluntaria y de una educación orientada hacia el estudio de cuestiones estériles y puramente especulativas, concepto que reproducirá más tarde el Arzobispo-Virrey Caballero y Góngora en su Relación de Mando. Para que resulta de este importante estudio toda la utilidad que se desea introducir en la vida civil -concluía como reflexión última de su Plan de reformas- se deben evitar las cuestiones estériles y puramente especulativas, que no dejan jugo alguno al corazón del hombre. Este será el origen en donde saldrá el influjo universal para el fomento de la agricultura, de las artes y del comercio de todo el Reino, cuya ignorancia lo tiene reducido al mayor abatimiento. Era evidente que en esta concepción de uno de los más altos e implacables fiscales de la Real Audiencia de Santa Fe –criollo americano como Francisco Antonio Zea y Antonio Nariño- soplaban los frescos vientos del racionalismo filosófico, pese a que el Fiscal Protector militaba en la línea del absolutismo político y en la inquebrantable fidelidad a la causa del Imperio. Desde luego, estas tendencias de liberalización de la enseñanza superior y de apertura a las nuevas corrientes del pensamiento científico europeo, se apoyaban en ciertas líneas de orientación del despotismo ilustrado y en posiciones tan críticas -frente a los colegios y universidades conventuales- como los expuestos en 1776 Manuel de Guirior en su Relación de Mando:155 No obstante la repugnancia manifestada por algunos educandos en el antiguo estilo -decía el Virrey- y principalmente por los conventos de regulares, que habiendo tenido hasta ahora estancada la enseñanza en sus claustros contra la prohibición de las leyes, sentían verse despojados y sin poder mezclarse en unas enseñanzas para que necesitaban aprender de nuevo, se ha dado principio al método establecido en los dos colegios que tiene esta ciudad, sin permitir que la juventud acuda sino a estas cátedras como públicas; con tan feliz suceso, que en sólo un año que se ha observado este acertado método se han reconocido por experiencia los progresos que hacen los jóvenes en la aritmética, álgebra, geometría y trigonometría, y en la jurisprudencia y teología, tomando sus verdaderos principios en la lección de los Concilios, antiguos cánones, Sagrada Escritura y Santos Padres, para que imbuidos en sanas doctrinas, puedan ser útiles en lo temporal y espiritual al Estado, que aprovechará el fruto de los ingenios fértiles y perspicaces que produce este Reino, y que por falta de un buen cultivo han quedado muchos sin ejercicio sepultados en el olvido. En el Plan de Universidad y Estudios Generales propuesto a la Corona por el Arzobispo- Virrey en 1787,156 no sólo se observa una semejante orientación racionalista, sino una nueva noción -orgánica y operacional- de universidad como comunidad académica abierta, en la que los claustros de profesores debían constituir: una 155

Guirior, Manuel de, Relaciones de Mando de los Virreyes de la Nueva Granada. Pérez Ayala, José María, Antonio Caballero y Góngora, Documento publicado en 1946 por Guillermo Hernández de Alba. 156

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pequeña academia de cada ciencia o arte, y en la que los programas curriculares debían articularse por medio del análisis colectivo realizado en estos claustros: Las Juntas Particulares de profesores -establecía el Plan- se reunirán un día fijo de cada mes… en que conferenciarán sobre la composición de un curso completo de la ciencia de su profesión, cercenando todo el superfluo e inútil, simplificando los principios, observando los progresos de los conocimientos humanos, prefiriendo el medio analítico al silogístico y añadiendo los conocimientos importantes que se hayan adquirido nuevamente. La explicación del Plan de Enseñanza General se inspiraba, desde luego, en las mismas concepciones: el estudio de ciencias inútiles -enseñaba el Arzobispo- Virrey- no ha causado mal tan grave como el método que se observa en la educación de la juventud. Se ha adaptado ésta a las fatuas máximas de aquéllas, y en lugar de la educación civil que tanto influye sobre la felicidad del hombre y de las naciones, de aquélla que prepara los jóvenes a llenar con suceso las diferentes Profesiones de la Iglesia y del Estado, se practica la que sólo es propia a formar vasallos ociosos, inútiles a sí mismos y acaso gravosos a la humanidad. En esta línea de pensamiento, el Plan avanzó también en un aspecto que había restringido drásticamente la posibilidad del estudio de las ciencias humanas: la obligatoriedad del latín en las universidades y colegios mayores. Si es muy justo que la sagrada Teología y la Escritura se traten en idioma latino que se ha santificado con su estudio -reflexionaba Caballero y Góngora- no lo es menos que las facultades relativas a la humanidad y ciencia política se aprendan y expliquen en nuestra lengua nativa, escogiendo los autores que la traten con más pureza, propiedad y energía. Pese a la trascendencia conceptual de estos puntos de vista, fue en la Relación del estado del Nuevo Reino de Granada (presentada en 1789 al sucesor en el virreinato Francisco Gil de Lemos), en donde Caballero y Góngora alcanzó a fundamentar su posición crítica frente a la universidad monástica existente y a explicar tanto la orientación racionalista de la reforma universitaria como el proyecto de erección de una universidad pública, intelectualmente abierta, científica y capaz de responder a las inmediatas exigencias de transformación de la sociedad neogranadina. Es indudable que esta concepción, este análisis crítico y este proyecto de reforma de la educación superior, se definieron como los antecedentes más coherentes y sólidos del modelo universitario creado por la Primera República: y es posible que los conceptos de universidad pública -de participación activa de los claustros profesorales en la elaboración de los programas curriculares y de señalamiento de un nuevo papel de la universidad como centro dinámico y fuerza impulsora de las transformaciones de la sociedad- tengan aún vigencia en el ciclo contemporáneo de privatización creciente de la educación superior. Caballero y Góngora se pronunció con notable energía contra la universidad privada a cargo de la Religión de Santo Domingo, pero solamente en el nombre; porque no teniendo más cátedras que las de latinidad, Filosofía, Peripatética y Teología Eclesiástica, se ha visto el gobierno en la precisión de habilitar para la colocación de grados, los cursos que se ganan en los colegios de las cátedras particulares que en ellos se han fundado… A consecuencia de mis órdenes (al Fiscal de lo Civil), me ha informado últimamente este ministro, el despotismo

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con que se han manejado, creyéndose árbitros de unos caudales de que son meros administradores. En vista de esto -comentaba el Arzobispo-Virrey- no parece temerario creer que ésta es la verdadera causa del ardor con que siempre han defendido un privilegio que por lo demás sólo les sirve de oprobio. Frente a esta situación de desorden de la educación superior -desde el año de 1768 y a consecuencia de la expatriación de los Padres de la extinguida Compañía de Jesús- Caballero y Góngora propuso a la Corona la erección de una universidad pública (en sustitución de la dominicana) y un plan de reformas de la educación superior, deslastrado de las rutinas eclesiásticas y de la petrificada herencia escolástica de la universidad conventual. Todo el objeto del plan se dirige a substituir las útiles ciencias exactas en lugar de las meramente especulativas, en que hasta ahora lastimosamente se ha perdido el tiempo, escribía el Arzobispo-Virrey al explicar los nuevos objetivos de la enseñanza157 superior; porque un Reino lleno de preciosísimas producciones que utilizar, de montes que allanar, de caminos que abrir, de pantanos y minas que desecar, de aguas que dirigir, de metales que depurar, ciertamente necesita más de sujetos que sepan conocer y observar la naturaleza y manejar el cálculo, el compás y la regla, que de quienes entiendan y crean el ente de razón, la primera materia y la forma sustancial. Nunca se había hecho -en la vacía atmósfera cultural de la Colonia- una crítica tan severa, objetiva y demoledora y, desde luego, nunca se había diseñado un proyecto de reforma educacional tan osado y revolucionario que unos decenios antes habría sido considerado como herético y subversivo. Sin embargo, este novedoso plan de reforma no tocaba siquiera los fundamentos sociales del sistema hispanocolonial de educación, fundamentado en la limpieza de sangre y en la más severa discriminación racial y clasista. Este era, precisamente, uno de los elementos esenciales de diferenciación con el modelo educacional implantado por la primera República, en el que -por lo menos teóricamente- se abolían las condiciones de abolengo, de raza y de sangre. La fundación de la Expedición Botánica en 1783 -con la que el Arzobispo-Virrey creía responder al oprobio…de tener que auxiliar y conceder libre tránsito a unos exploradores alemanes en este Reino…que vinieron a nuestros países a señalarnos los tesoros de la naturaleza, que no conocemos- consolidó los impulsos hacia una profunda transformación en las formas de pensamiento y en las corrientes ideológicas del siglo XVIII, si bien circunscritas a las ilustradas élites universitarias. Me pareció -escribía Humboldt refiriéndose a la atmósfera intelectual de la Nueva Granada en 1800-6 que se da una tendencia marcada al estudio profundizado de las ciencias en México y en Santa Fe de Bogotá; más gusto para las letras y para todo lo susceptible de halagar una imaginación ardiente y viva en Quito y en Lima; más luces sobre las relaciones políticas de las naciones, opiniones más amplias sobre el estado de las colonias y de las metrópolis en La Habana y en 157

Madariaga, Salvador de, El auge del Imperio Español en América, Buenos Aires, Edit. Sudamericana, 1955.

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Caracas. Este testimonio del eximio viajero y científico alemán, contradice una de las más propagadas mitologías como ha sido la relacionada con la tradición retórica o literaria de la nación colombiana, entre la primera y heroica época de su identificación nacional y la de instalación de las hegemonías latifundistas y mercantiles en el ciclo de la República Señorial. Acerca de la trascendencia hemisférica de este Plan de Reforma de la educación superior, es ilustrativo apelar a las observaciones universitarias del general Francisco de Miranda, en su recorrido por los Estados Unidos entre 1783 y 1784 o sea, cuando todavía estaba fresca la conmoción originada por la insurrección de los Comuneros y por el sacrificio de Galán y de los primeros precursores populares de la Independencia. Paréceme este establecimiento -decía el general Miranda de la Universidad de Cambridge- más bien calculado para forma clérigos que ciudadanos hábiles e instruidos…es cosa por cierto extraordinaria que no haya una cátedra siquiera de las lenguas vivientes y que la Teología sea la principal cátedra de dicho Colegio… Otro tanto observaba en relación con la Universidad de Yale, de acuerdo con el valioso examen histórico hecho por Salvador de Madariaga en su apologética obra sobre el Imperio Español en las Indias, en la que -sin embargo- aflora la antipatía ibérica por los generales y caudillos de la independencia hispanoamericana como Francisco de Miranda y Simón Bolívar. Desde luego, esta enorme distancia cultural e ideológica entre la nueva universidad neogranadina y las más conspicuas universidades norteamericanas de la época como Cambridge y Yale no sólo es reveladora de la realidad educacional de los dos países a finales del siglo XVIII, sino de la franca inversión de los términos durante los siglos XIX y XX, cuando la revolución industrial y agrícola y los profundos cambios en la organización política de los Estados Unidos, transformaron radicalmente la estructura, las formas de pensamiento, la facultad investigativa y la ideología de las universidades norteamericanas y cuando las nuevas condiciones de dependencia, las guerras federales, el incoherente desarrollo capitalista y al implantación de un sistema educacional inspirado en el humanismo escolástico anterior a las reformas del Arzobispo-Virrey Caballero y Góngora y en la filosofía reaccionaria de la contra-reforma de 1886, le impusieron a la universidad colombiana las condiciones características del subdesarrollo cultural, económico y político. La más importante lección que se deriva de esta experiencia histórica, es la de que la universidad –en Estados Unidos, en Colombia y posiblemente en cualquier país del mundo- no es una realidad autónoma y que sea capaz de sustentar las fuerzas que la transforman y desarrollan como un universo autosuficiente sino que, directa o indirectamente, debe seguir el rumbo e incorporarse en el proceso cultural, económico y político de la sociedad en que está inserta y someterse a aquellas fuerzas incontrastables que las orientas, impulsan y conducen.

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Reseñas Biográficas y Novedades Bibligráficas RESEÑAS VARIAS: Espacio y guerra Colombia Federal, 1858-1885 Autor: Miguel Borja Instituto de Estudios Políticos Internacionales, Iepri Universidad Nacional de Colombia

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Relaciones

Los planteamientos y reflexiones de este libro modifican las perspectivas desde las cuales se han descrito y analizado las batallas, las acciones militares y los conflictos armados ocurridos entre 1858 y 1885 en el espacio geohistórico principal de la Guerra Federal, el Valle y el cañón del Cauca al norte de Popayán y al sur de Antioquia. Con base en la geohistoria, se propone una nueva lectura de dicha guerra. En el desarrollo de sus planteamientos, aporte de datos y conclusiones, el autor recurrió a la obra de Agustín Codazzi, a la de Vergara y Velasco, así como a una vasta documentación sobre la organización territorial y económica de los diferentes espacios de los Estados territoriales que trataron de gestarse en el siglo XIX. La tesis central del libro es la concepción de los conflictos bélicos en Colombia entre 1858 y 1885 como ―guerras con nombre‖; en consecuencia, se argumenta que ellas respondían a las lógicas de las guerras clásicas y se libraban a partir del derecho de gentes. Constituían enfrentamientos entre diferentes formaciones políticas con tendencia a considerarse Estados; eran ―comunidades marginadas‖, naciones en formación, las concurrentes a la guerra. El análisis de las interrelaciones entre espacio e historia, así como entre guerra y geohistoria, permite la comprensión del pasado y del presente de un área donde el conflicto y la violencia parecen ser endémicos.

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Primera parte: De la conquista hasta el 20 de julio de 1810

Colombia Día a Día* de Enrique Santos Molano: Un libro indispensable para entender la historia de Colombia y el Bicentenario que estamos celebrando

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Por cosongo159 Colombia Día a Día, de Enrique Santos Molano es la cronología histórica más importante y amplia publicada en Colombia y además una verdadera enciclopedia en un solo tomo de la historia colombiana. El mismo subtítulo del libro: "Una cronología de 15.000 años", ya nos da indicios de que el autor se ha enfrascado en la que puede ser la investigación histórica más meticulosa sobre la historia colombiana... ¡de los últimos 15 mil años! Y el "día a día" no es una metáfora, ya que el libro trae una cronología día a día desde épocas de la colonia, aunque el libro empieza con la prehistoria colombiana hasta llegar al año 100 a. C. donde inicia el recuento histórico con los chibchas y su dios Bochica, quien "abre las montañas para dar salida por la parte de Canoas y de Tequendama a las aguas que inundaron el valle de Bacatá" y continúa hasta llegar al año 2000. Tal vez una de las pocas personas que podría escribir una obra de este calibre en el país sea este autor, Enrique Santos Molano, quien es una enciclopedia ambulante de los laberintos históricos que formaron lo que hoy conocemos como Colombia. Sin embargo no se trata de una cronología mecánica, donde simplemente se citan los acontecimientos del devenir nacional, sino de una obra perfectamente documentada, fruto de décadas de estudio e investigación. Elaborar una cronología histórica no es cosa fácil: hay cientos de miles de datos e información para investigar y seleccionar, ¿cómo distinguir cuáles son relevantes y cuáles son simplemente elementos triviales que no se deben incluir? Santos Molano ha logrado en este libro, no solamente incluir los hechos principales de la historia colombiana, sino también elementos que a primera vista parecieran no tener la misma importancia, pero es exactamente en el equilibrio entre los primordial y lo periférico que Santos Molano nos logra dar, como un buen pintor, los rasgos esenciales del retrato de una persona, así como de los elementos que lo rodean. El libro de Santos Molano está dividido en 11 capítulos que van desde la prehistoria, (una crónica de casi 13 mil años de acontecimientos), hasta La edad de oro, dedicado especialmente a nuestros ancestros chibchas; 158 159

Reseña del Libro Colombia día a día, tomada de: http://www.eltiempo.com/blogs/the_american_way_of_life/2010/07/colombia-dia-a-dia-de-enrique.php, 18 de Julio 2010. Seudónimo de Mario Lamo, antropólogo y escritor colombiano, residente en los EE. UU.

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para pasar en los siguientes 9 capítulos por la Conquista, de 1501 a 1539; la Colonia, de 1539 a 1810; Las provincias unidas, de 1810 a 1816; La República de Colombia, de 1821 a 1831; la República de la Nueva Granada, de 1832 a 1857; la Confederación Granadina, de 1855 a 1861; Los Estados Unidos de Colombia, de 1861 a 1884; la República de Colombia de 1886 a 2000; y finalmente a un último capítulo con un Índice onomástico. En esta primera parte de la reseña del libro, llegaremos hasta el 20 de julio de 1810, para poder explorar los eventos narrados por Santos Molano que nos condujeron a aquel histórico momento. Todos los capítulos del libro tienen un hilo conductor, una narrativa especial que Santos Molano ha logrado trenzar de una manera extraordinaria y es el estudio sistemático de los factores económicos, ideológicos, políticos, sociales y hasta ecológicos que moldearon cada etapa de la historia colombiana, desde sus primitivos habitantes, hasta nuestros días. Santos Molano nos ofrece una visión global y la vez detallada de cada una de estas etapas. De la prehistoria pasamos a los antiguos moradores de lo que un día fueran montañas vestidas de verde, limpias lagunas y ríos sin contaminación que fluían en armonía perfecta con sus habitantes, para avanzar a las épocas de la conquista, la colonia y la independencia. La obra de Santos Molano no es solamente informativa, sino que nos abre una ventana al pasado histórico de lo que realmente forma una nación. En Colombia, la historia que aprendimos y que se aprende en colegios y universidades, no solamente es repetitiva y mecánica, sino que además no nos deja conocer nuestra verdadera identidad y la de nuestros antepasados. Víctimas del colonialismo y del exterminio, como bien lo analiza Santos Molano, los colombianos hemos perdido nuestro sentido de identidad y aquí radica la importancia de esta obra: el que la lea quedará como si saliera de un teatro después de haber visto una película dramática, pero además informativa y reveladora. Para ejemplo un botón: La rebelión de los guanes ¿Cuántos colombianos conocen, por ejemplo, la historia de la rebelión de los guanes entre 1774 y 1776 de la que habla Santos Molano? ¿Cuántos colombianos conocen el significado histórico de este hecho? Posiblemente muy pocos. En Colombia la palabra "indio" se ha convertido en una palabra peyorativa con la que los colombianos se insultan a sí mismos, ya que el 100% de los nativos colombianos tenemos sangre indígena En la sección Octubre-Diciembre de 1774, de la página 29, nos narra Santos Molano: "...el Virrey Manuel Guirior ordena reducir a los indios guanes, decididos a no permitir que los blancos colonicen su territorio. Se encarga el mandato al corregidor de Charalá, Remigio Santos de Bobadilla, quien contrata con Juan Verdugo, no la sumisión sino el exterminio de los guanes. Juan Verdugo y Diego Puelles se presentan en la plaza de Charalá con las cabezas de 15 indios guanes. Asqueado por la crueldad de su suegro Juan Verdugo, y el criminal exterminio de los guanes, José Antonio Galán inicia un movimiento de insurrección en Charalá. Le abren un proceso. Como Juan Verdugo y Diego Puelles intentan una nueva excursión contra los guanes, José Antonio Galán se subleva, quema el proceso que le habían iniciado, encierra en la cárcel de Charalá a corregidor Bobadilla, y a la cabeza del pueblo le hace firmar la dimisión del cargo (14 de octubre). Se abre contra José Antonio Galán un nuevo proceso con seis sumarios. Galán huye y se refugia entre los guanes". Galán arma a los guanes y se convierte en uno de los líderes de su rebelión, se enfrenta a Verdugo y Puelles y "les inflinge una sangrienta derrota. (...) tras la captura de José Antonio Galán termina la insurrección de los guanes". Y concluye Santos Molano esta parte con estas palabras: "aunque la rebelión de los indios Guanes

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sólo busca la preservación de su territorio, constituye la semilla de un movimiento revolucionario que sacudirá todo el reino". Ahora que se celebra el Bicentenario de la Independencia de Colombia y gracias al racismo que heredamos de España, seguramente nadie le estará rindiendo homenaje a los guanes y a su rebelión, germen del movimiento revolucionario, como afirma Santos Molano. Ésta sección a la que acabo de referirme, es tan sólo una cuarta parte de una página de las 305 del libro de Santos Molano, y de cada sección se puede sacar toda una lección histórica, de aquella historia que no nos ha llegado por haber sido manoseada, pisoteada, deformada, enterrada en bibliotecas, amañada según los intereses de turno, simplificada y desbaratada en los libros de texto escolares y universitarios, escondida por unos y tergiversada por otros, esa historia cuya ignorancia hace que nos convirtamos en un país ahistórico, carente de pasado, estancado en el presente y sin visión de futuro. Si una cosa marca el "Día a Día" de Santos Molano es que al leerlo caemos en cuenta de que los árboles de la ignorancia nos tapan el bosque de la verdad. La mayoría de la historia colombiana es una historia repetitiva, con diferentes actores y en diferentes escenarios, cambian los personajes de este drama, pero el guión sigue siendo el mismo. Partiendo de esta base, recorreremos puntos clave de nuestra historia detallados en el libro para explorar su significado, especialmente en el contexto del Bicentenario de la Independencia de Colombia. La llegada de los españoles La conquista de América por parte de los españoles fue un acto sanguinario que habría de marcar para siempre el futuro del continente. Colombia no fue la excepción. A dondequiera que llegaban los españoles, no vacilaban en cometer los actos más viles con tal de saciar su sed de oro. El mismo Cristóbal Colón, quien fuera el genocida en jefe, mandaba a cercenar órganos del cuerpo de los indígenas que no cumplían con la cuota de oro que él les implantada. Estos después morirían desangrados. Hasta la identidad de Colón es una farsa histórica, ya que minuciosas investigaciones han comprobado que no era de origen italiano sino español y que en su época ya existían mapas antiguos donde se mostraba perfectamente el continente americano. El mito del descubrimiento ha sido una de las grandes mentiras históricas que se ha tragado la mayor parte de la humanidad. Tras el falso descubrimiento vino la conquista del territorio americano, una verdadera invasión genocida que sirvió para llenar de oro las arcas de las potencias europeas, y especialmente las españolas. En el Capítulo Conquista, página 22, Santos Molano nos narra cómo la fundación de Santafé de Bogotá que los colombianos celebramos en vez de deplorar, fue un acto salvaje por parte de los españoles, una vez más, sedientos de oro fácil y cegados por su elusiva búsqueda de los tesoros de "El Dorado". Así narra Santos Molano dicha fundación: "1538-1539 Fundación de Santafé de Bogotá 1538- 6 de junio, Los españoles de Jiménez de Quesada se reparten con escrupulosa equidad el botín hasta entonces recaudado. Jiménez resuelve regresar a España, pero el viaje no se realiza. - 6 de agosto, Gonzalo Jiménez de Quesada efectúa la primera fundación de Santafé de Bogotá, que es tenida como la oficial, en el

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sitio donde hoy queda la población de Funza. Se improvisa el mismo día una capilla que denominan Capilla del Sagrario. Allí permanecerá Santafé durante siete meses. -Agosto-septiembre. Se intenta persuadir a Sagipa para que revele el sitio donde oculta los tesoros de El Dorado. Jiménez de Quesada viaja al Norte. A su regreso a Bogotá Jiménez de Quesada encuentra alborotados a los conquistadores porque la prisión de Sagipa no ha surtido efecto para que revele donde tiene los tesoros. Le inician proceso y lo torturan. -Noviembre, estalla el gran incendio de Santafé de Bogotá (Funza), pueblo donde moraban los españoles, que atribuyen el siniestro a incitaciones de Sagipa. 1539- Enero-marzo, Tormento y muerte de Sagipa." Sagipa. ¿Quién era Sagipa? Al igual que la historia de la rebelión de los guanes, seguramente la mayoría de los colombianos jamás haya escuchado ese nombre. Nuestra herencia ancestral fue cortada con las espadas españolas y el indio que todos llevamos dentro, asesinado, cercenado, violado y torturado. Siglos más tarde, los colombianos asumen la postura del colonizado, del que ha olvidado su raza y toman la falsa conciencia que les ha dejado el colonizador. Unos párrafos antes, Santos Molano nos había contado quién era Sagipa. "1537- 21 de abril, los españoles de Jiménez de Quesada llegan a Zipaquirá, capital y sede de Bacatá. Tisquesuza huye a las montañas. -Mayo, en una refriega nocturna librada en su refugio de la Casa del Monte contra los hombres de Jiménez de Quesada, Tisquesuza recibe heridas mortales a consecuencia de las cuales fallece al tercer día. Los bacataes designan nuevo zipa a Sagipa o Saquezazipa y le piden que continúe la lucha contra los extraños invasores. -Agosto. Jiménez de Quesada se encamina a Tunja y sorprende al zaque Quemuenchatocha, a quien derrota. -Septiembre 4. Jiménez de Quesada saquea Sugamuxi. Los españoles incendian el Templo del Sol." Sagipa fue uno de los grandes héroes de nuestra historia, junto con Tisquesuza, tomó las armas contra los invasores. Ambos perecieron en su empeño. Los españoles llegaron a asesinar, a destruir y a saquear. La conquista de América fue el verdadero holocausto, el genocidio más grande perpetrado en la historia de la humanidad. Un genocidio convenientemente olvidado.¿Dónde está el museo del genocidio americano? ¿Qué reparaciones han pagado las potencias europeas por el daño, destrucción y muerte causados no solamente a América sino a África? El pago es colonizarnos de nuevo, buscando "El Dorado" del petróleo, o de las esmeraldas, o de las empresas de servicios públicos para saquear una vez más nuestros recursos y torturar y asesinar una vez más al Sagipa que llevamos dentro. La historia es en verdad un arma peligrosa, nos arma de conocimiento, y el que conoce la historia, conoce al invasor, sus métodos y sus fines. Uno de los mitos que más daño hizo a la futura Colombia, fue el mito de El Dorado. Fantasía o realidad, para los españoles no había nada superior al oro en grandes cantidades y absolutamente gratis. La España improductiva y parasitaria estaba sedienta del metal precioso para financiar su decadente imperio. Jiménez de Quesada, según nos relata Santos Molano, fue uno de los grandes depredadores del territorio americano: "1569 La Expedición de El Dorado febrero, no obstante su deteriorada salud, el mariscal Jiménez de Quesada asume con gran energía la expedición en busca del tesoro de El Dorado, que, después de cinco años, terminará en absoluto fracaso (1573). Consecuencias ecológicas. La aventura de Jiménez de Quesada, y las fantasías elucubradas acerca de la enorme riqueza conocida como El Dorado, impulsarán a la Corona a ordenar distintos desagües en las lagunas de Guatavita, Iguaque y otras del territorio de Cundinamarca, lo que generará una considerable disminución de las

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fuentes de agua y la ocupación de las tierras desanegadas, por ganado y sembrados de papa, cebolla y otros cultivos." Sí esta historia le suena familiar es porque la labor iniciada por Jiménez de Quesada continúa hoy en día. La sabana bogotana era un paraíso de fauna y flora, con cientos de lagunas y humedales que con el paso del tiempo fueron secados o rellenados para sembrar de cemento y ladrillo lo que antes era un santuario de la vida. Hoy en día, el humedal La Conejera, salvado por los propios habitantes del área de Suba, en Bogotá, es una de las pocas zonas de verde y de azul que se han rescatado, recuerdo de un ecocidio empezado por los españoles mismos. (Los interesados sobre el tema pueden leer mi novela breve "Todo por una tingua", dedicada a los habitantes de La Conejera y a su heroica lucha por recuperar su patrimonio ancestral: http://www.escritoresyperiodistas.com/NUMERO24/Mininovela.htm) En el choque entre la cultura americana y la europea, los europeos salieron vencedores, eran pueblos que llevaban milenios en guerra y lo que más habían tecnificado era el arte de la muerte. Un solo país europeo, España, concentraba todos los prejuicios acumulados en siglos de odios y venganzas. Con los españoles llegó el racismo contra los negros, odiaban a musulmanes y judíos, guerreaban constantemente contra sus vecinos y en América encontraron un nuevo grupo para odiar, explotar y discriminar: a nuestros propios ancestros, los nativos americanos. También trajeron sus creencias, entre ellas las religiosas, y aunque la religión habría de traer casi tantos males a América como la espada, una de las cosas positivas que trajo para los criollos, fueron sus instituciones académicas. En 1653, Fray Cristóbal de Torres había fundado el "Colegio Real Mayor de Nuestra señora del Rosario", cuna de innumerables héroes de la patria, y con la llegada de los jesuitas, medio siglo antes, ya había comenzado una nueva época de ilustración en la futura Colombia: "1604 Los jesuitas febrero, llega a la capital del Nuevo Reino la Compañía de Jesús. Consecuencias culturales. Los jesuitas inician una etapa de excelencia educativa, con el establecimiento de los colegios de San Carlos y Mayor de San Bartolomé (1605) cuya influencia será profunda en los siguientes siglos. Así mismo traerán la primera imprenta (1738) y crearán una importante biblioteca de seis mil volúmenes, que servirá de base para la Real Biblioteca de Santafé (1777). Sus actividades les confieren al mismo tiempo un extraordinario poder político y administrativo en todo el reino, similar al que ya tienen en la Península." Pero junto a la ilustración, habría de llegar también la "Santa Inquisición". Aunque no había sido invención española, sino producto de una bula papal de finales del siglo XII para "garantizar la pureza religiosa", a los españoles les caía como anillo al dedo para aniquilar a sus enemigos y apoderarse de sus propiedades. La inquisición además de ser una gran persecución contra los judíos, hizo que muchos se convirtieran al catolicismo para escapar de la misma. En 1610, esta fatídica institución que llevara tanta gente a la hoguera, llegaría a América con estos fines: "1610 La Santa Inquisición 30 de noviembre, para velar por la pureza ideológica y moral de los inmigrantes españoles, se establece por Real Cédula el Tribunal de la Inquisición de Cartagena de Indias, con jurisdicción sobre los obispados de Panamá, Popayán, Santa Marta, Venezuela, Puerto Rico, Santiago de Cuba, Nicaragua, Santo Domingo y las islas de Barlovento."

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El Virreinato A la rebelión de los guanes que mencionamos al principio, le sucederá la Revolución de los Comuneros en 1781, precedida por la valiente acción de una mujer, Manuela Beltrán, quien "arranca de la pared del cabildo el edicto que establece la lista de impuestos y las tarifas que deberán pagar los vasallos. El cabildo de El Socorro suspende el cobro de los impuestos y envía un mensajero al Visitador general para darle cuenta de lo sucedido." Los españoles llevaban siglos explotando el territorio americano, habían extraído o robado todo el oro que encontraron y ahora recurrían a una nueva táctica para financiar sus aventuras y sus guerras, esta vez contra Inglaterra: los impuestos. Volvamos de nuevo al "Día a Día" para ver qué nos dice al respecto: "1779 Catarata de impuestos Por orden del visitador regente Juan Francisco Gutiérrez de Piñeres, se crea en Santafé la Dirección General de Reales Rentas reunidas y estancadas, que tendrá a su cargo la tarea de elaborar y aprobar los impuestos que en adelante deberán pagar los habitantes del virreinato para apoyar la guerra contra Inglaterra y el sostenimiento de la Armada de Barlovento. En el curso del año el Visitador crea quince nuevos impuestos. 1780 Primeras revueltas 3 de abril, Gutiérrez de Piñeres le dirige una carta al Virrey Flórez en Cartagena para que este imparta su bendición a la catarata de impuestos que prepara el Visitador. -22 de octubre, estallan en Simacota y Mogotes revueltas comuneras contra los impuestos. 16 de diciembre, alzamiento en Charalá. Los guanes y vecinos del Común piden la cabeza del Visitador Gutiérrez de Piñeres y la abolición de todos los estancos, alcabalas, guías, tornaguías, Barlovento, gracioso donativo y demás tributos. " Una vez más, la historia se une para demostrarnos, cómo las mujeres y los indígenas formaron parte de esa semilla revolucionaria frente a la opresión española. ¿Simple causalidad histórica o recordatorio de que la historia está hecha por miles de personas y por centenares de actos diversos que unidos forman el tejido que puntada a puntada nos traza el derrotero de un pueblo, de una comunidad o de todo un grupo humano? Así como la rebelión de los guanes diera pie a la lucha de José Antonio Galán, la insurrección de Manuela Beltrán sería el catalizador para lo que se vendría después, y así nos lo narra Santos Molano: "1781 El levantamiento abril-octubre, después de la exitosa asonada de El Socorro, los Comuneros organizan un ejército que en poco menos de dos meses constará de veinte mil hombres, la mayoría armados de machetes, cuchillos y picas, y unas pocas armas de fuego y nombran general a Francisco Antonio Berbeo. Por su parte, José Antonio Galán forma una milicia comunera en Charalá y se une al movimiento general, aunque actúa con cierta independencia. Junto con sus hombres derrota en Puente Real (8 de mayo), hoy Puente del Común, a las tropas enviadas por el Gobierno de Santafé para debelar la rebelión. La victoria de Galán les deja a los rebeldes, acampados en Zipaquirá, el camino libre para avanzar sobre Santafé, que está indefensa. Inexplicablemente Berbeo mantiene inactivo el ejército rebelde, desoye los mensajes de Galán para apurar la marcha sobre la capital, e inicia conversaciones de paz con el Arzobispo Antonio Caballero y Góngora, mediador por el Gobierno. Después de tres meses de negociaciones, y cuando los Comuneros pierden la paciencia y exigen a sus jefes que se toque a guerra y se marche sobre Santafé, el arzobispo firma precipitadamente las Capitulaciones (6 de junio), que son

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una concesión completa por parte del Gobierno colonial, y en nombre de la corona española, a las exigencias formuladas por el Común sobre eliminación de impuestos y expulsión del visitador Gutiérrez de Piñeres. Enseguida comienza la disolución del ejército Comunero y el regreso de los hombres a sus hogares, pero José Antonio Galán considera que el movimiento ha sido traicionado por los jefes y decide continuar la revolución al frente de un exiguo ejército de cincuenta hombres, con el respaldo de la élite criolla de Santafé, que intenta un golpe (14 de junio) confiada en que Galán viene sobre la ciudad con un poderoso contingente. Galán, que no consigue reunir más de medio centenar de hombres, mantiene en jaque a los españoles hasta Octubre. El día 13, a las diez de la noche José Antonio Galán, alcanzado y herido en el sitio de Chaguaneta, es capturado, junto con Andrés Galán, Manuel Salvador Álvarez, Ignacio Posada, José Tomás Velandia, Miguel Fulgencio de Urenga, Nicolás Guillén Pedraza y Baltasar de los Reyes." Caballero y Góngora habría de jugar un papel determinante en la derrota del incipiente movimiento revolucionario. Lo que los españoles no pudieron ganar en el campo de batalla, lo ganaron en el campo de las palabras y el engaño. Santos Molano ha retratado de manera magistral todo este episodio histórico en su novela "Las memorias fantásticas", de la cual "El arzobispo de terciopelo" es su primera parte. El interesado en profundizar más en esta época histórica, pude leer el libro, así como mi reseña sobre el mismo en: http://homepage.mac.com/cosongo/memorias/elarzobispo.htm "1782 Tortura y ejecución de Galán -1 de febrero, ejecución de Galán y de sus compañeros Lorenzo Alcantuz, Isidro Molina y Manuel Ortiz en la Plaza Mayor de Santafé. Son descuartizados vivos y después quemados. Sus restos, como ejemplo para todos de lo que les puede suceder a los súbditos desleales, quedan expuestos "en los distintos lugares donde cometieron sus execrables fechorías"." (Subrayado mío, MLJ) Si alguien se pregunta cómo empezaron los descuartizadores actuales con sus actos de sevicia, sólo tienen que leer el párrafo arriba citado que corresponde al primero de febrero de 1782 para comprender que los odios y las armas de clase siempre han estado al servicio de los poderosos y que la fuerza bruta ha sido la manera de acabar con los líderes que han significado un riesgo a los poderes existentes, ya fueran los colonialistas españoles o los gobernantes neocoloniales que han empleado las eufemísticamente llamadas "autodefensas", en verdad matones a sueldo del estado o de las oligarquías para sembrar uno tras otro sus regímenes del terror, y desaparecer, descuartizar y destruir el menor intento de resistencia contra sus políticas de explotación y exterminio, las cuales empezaron con la llegada del primer español a suelo americano y continúan hasta nuestros días. La violencia en Colombia no es nada nuevo, lo increíble es que los medios de comunicación la reporten como si no supieran de dónde procede, y el libro de Santos Molano traza muy bien las raíces de la violencia histórica en Colombia, la cual 200 años después de la "Independencia", todavía no sobrepasamos. Pero el reloj histórico no se detiene, y el Día a Día, continúa recordándonos eventos y fechas: 1785 habría de ser un año clave en la historia de lo que ahora llamamos Colombia. Un terremoto en Santafé da paso a una publicación del primer periódico del Nuevo Reino y dos personajes importantes de la historia son responsables de la misma. Así nos relata este evento Santos Molano: "1785 El terremoto, el Aviso, la Gaceta y la Sociedad Económica 12 de julio, espantoso terremoto a las siete y tres cuartos de la mañana semidestruye Santafé. El pánico de los habitantes es indescriptible. El sismo sacude el país. Un corolario inesperado del terremoto es la publicación del primer periódico del Nuevo Reino, Aviso del Terremoto, que redactan José Antonio Ricaurte y Rigueiros y

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Antonio Nariño. 14 de agosto, con el establecimiento de una Sociedad Económica de Amigos del País en la Villa de Mompox, a semejanza de las que funcionan en la Península, la juventud criolla asume el análisis de los fenómenos económicas para promover los asuntos más interesantes al bien común. 31 de agosto, se publica en el Virreinato su segundo periódico, Gazeta de Santafé, continuación del Aviso, y redactado por los mismos José Antonio Ricaurte y Antonio Nariño, quienes intentan crear con el nuevo semanario una publicación periódica estable. Sólo pudieron editar tres números. 3 de Septiembre, el doctor Mutis hace a la Corte una remesa de productos naturales obtenidos y clasificados por la Expedición Botánica del Nuevo Reino." Los eventos en Europa y particularmente en España en 1788, habrían de marcar el curso de la historia americana, cae la monarquía liberal y asume el poder la monarquía retardataria: "1788 Fin de La Ilustración 14 de diciembre, fallece en Madrid, en el Palacio Real, Carlos III de Borbón. Consecuencias para las colonias. Con la desaparición de Carlos III y el ascenso de Carlos IV terminan la Ilustración y el predominio liberal en la monarquía española y retorna la ultraderecha, que devuelve a las Audiencias de las colonias su antiguo poder y les confiere la protección de la corona contra cualesquiera movimientos o personas sospechosos de apoyar o simpatizar con las ideas independentistas." Los nuevos gobernantes españoles no pierden tiempo en prohibir un documento subversivo que amenaza los mismos cimientos de su "derecho divino": "1789 Prohibidos los Derechos del Hombre 1 de noviembre, el Consejo de Indias prohíbe la circulación en las colonias españolas de ultramar de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, proclamados por la Asamblea Nacional de Francia el 24 de agosto." La traducción de "Los Derechos del Hombre" Adelantemos el reloj histórico al 12 de agosto de 1794. Es un sábado como cualquier otro en Santafé de Bogotá, la mañana amanece nublada y pronto el cielo parece desfondarse. Los santafereños que se atreven a desafiar el mal tiempo se guarnecen de la lluvia por las calles con pasos presurosos, protegiéndose por los aleros de las casas. Y este día se hubiera quedado para siempre olvidado en la historia de no ser por un sencillo hecho que nos relata Santos Molano: "12 de agosto, aparecen fijados en Santafé pasquines revolucionarios. La llamada Conspiración de los pasquines desata la histeria de las autoridades." De la revolución armada se ha pasado a la revolución ideológica. Un pasquín verdaderamente peligroso acaba de publicarse, contiene nada más ni nada menos que los Derechos del Hombre, traducidos del francés por Antonio Nariño. Y es aquí donde aparece este personaje vital para la independencia de Colombia y América. De la élite santafereña, había ocupado cargos muy importantes y se podría haber quedado cómodamente siendo parte del statu quo, pero no es así. El régimen español es odioso, Nariño así lo entiende y lo habrá de sentir en carne propia. Pasamos ahora al domingo 20 de agosto; los santafereños van acuciosos a su misas y después departen las ocurrencias del día, pero este día tiene algo especial y así no lo relata Santos Molano, junto con los sucesos de los días subsiguientes: "20 de agosto, Francisco Carrasco delata ante la Real Audiencia la impresión de los Derechos del Hombre, pero

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no tiene un ejemplar que pruebe el cuerpo del delito. 23 de agosto, Manuel Benítez presenta una segunda delación contra Antonio Nariño. Según ella, Sinforoso Mutis habría revelado que se pensaba apoderarse del Cuartel del Batallón Auxiliar mientras la tropa se hallaba en misa. Comprometidos en el complot estarían Antonio Nariño, José Caicedo, Francisco Antonio Zea, José María Lozano, Andrés Otero, Santiago Vidal, José Ayala, el capellán del Auxiliar y los alumnos del Colegio del Rosario. Se da orden muy secreta a los españoles europeos para que se mantengan armados, y estén listos a repeler cualquier intento de insurrección de los criollos.- El soldado español José Fernández Arellano acusa a Antonio Nariño de ser la cabeza de la conspiración de los pasquines; José Primo González delata la impresión clandestina de los Derechos del Hombre. Los delatores no consiguen ningún ejemplar para aportar como prueba. 26 de agosto, se ordena la prisión de Francisco Antonio Zea. La Real Audiencia acuerda que se formen tres cuadernos o causas: 1. sobre la conspiración denunciada; 2. sobre impresión y divulgación de papeles sediciosos; 3. sobre pasquines sediciosos.- Se nombra al oidor Joaquín de Mosquera y Figueroa, Juez Comisionado para averiguar "sobre la impresión clandestina y divulgación de papeles sediciosos tocantes al actual sistema de la Francia".- El oidor Joaquín de Mosquera procede con su comisión y anuncia como necesarios la prisión y embargo de bienes de Antonio Nariño. 29 de agosto, captura de Antonio Nariño. Con el son detenidos Luis de Rieux, Antonio Froes y Díez, Pedro Pradilla, Ignacio Pablo Sandino, José de Ayala y Vergara, Francisco Antonio Zea, los impresores Diego Espinosa, Manuel María Torre y Pedro José Vergara, y los estudiantes del Rosario, Sinforoso Mutis, José María Cabal, Enrique Umaña Barragán, Pablo Uribe, José María Durán y Bernardo Cifuentes." La Declaración de los Derechos del Hombre había sido aprobada por la Asamblea Nacional Constituyente de Francia el 26 de agosto de 1789. Fue uno de los documentos de la revolución francesa que harían historia. Cinco años más tarde caerían en manos de Nariño. Para los españoles, los americanos no éramos humanos y mucho menos teníamos derechos. ¡La publicación de los Derechos del Hombre era una herejía! Nariño busca quién lo defienda ante las acusaciones españolas. ¡Ni un solo abogado acepta defenderlo!... a excepción de su viejo amigo, José Antonio Ricaurte y Rigueiros. Con Ricaurte y Rigueiros no sólo lo unían lazos familiares, sino ideológicos. Sin embargo, la defensa que hace Ricaurte y Rigueiros de Nariño, lo convierte en blanco de los españoles. Y así nos cuenta Santos Molano cuáles fueron los resultados de la publicación de los Derechos del Hombre y de la defensa que hiciera Ricaurte y Rigueiros de Nariño: "1795 La Defensa de los Derechos del Hombre. 2 de enero, Real Cédula ordena a las autoridades de Santafé usar más del rigor que de la piedad con los conspiradores. Carta del Regidor José Caicedo al Rey Carlos IV, para quejarse de las vejaciones de que han sido objeto la ciudad de Santafé, y él mismo, por parte del Virrey Ezpeleta y de la Real Audiencia. Hace graves cargos al Regente Luis de Chávez y Mendoza. Este escribe al Rey para justificar su actuación, y se escuda en su parentesco con el favorito Godoy. En un Oficio la Real Audiencia explica por qué se suspendieron las varas de alcaldes a José María Lozano y a José Caicedo: son sospechosos de proclividad hacia las ideas republicanas.- 6 de mayo, Antonio Nariño hace una primera y enérgica defensa de sus actos en la impresión de los Derechos del Hombre. 30 de junio, el fiscal de la Real Audiencia de Santafé condena a Pedro Fermín de Vargas como reo ausente a pena ordinaria del último suplicio y confiscación de bienes. 20-28 de julio, Antonio Nariño redacta su defensa, con la asesoría de su abogado José Antonio Ricaurte, quien la presenta. 29 de julio, la Real Audiencia considera que la Defensa de Nariño es todavía más peligrosa que los Derechos del Hombre. Ordena recoger de mano regia el borrador y cuantos ejemplares se hallen esparcidos y remitir preso al abogado defensor José Antonio Ricaurte a uno de los castillos de Cartagena. 28 de noviembre, Antonio Nariño es condenado a la pena de diez años de presidio "en uno de los de África que su majestad eligiere"; al extrañamiento para siempre de

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sus dominios de América y confiscación de todos sus bienes y utensilios de su imprenta para la real cámara; y a que el libro original de donde se sacó y tradujo su impreso, igualmente que el alegato de contestación a la acusación fiscal con todas las demás copias comenzadas que se recogieron de mano real sean quemadas en la plaza mayor de esta ciudad por mano del verdugo. Termina el proceso por la impresión clandestina de los Derechos del Hombre." Es importante resaltar esta parte del párrafo arriba citado: "la Real Audiencia considera que la Defensa de Nariño es todavía más peligrosa que los Derechos del Hombre" Y esta Defensa de Nariño es un texto que más de 200 años después continúa vigente. Siendo uno de los documentos más importantes de la historia de Colombia, cualquiera esperaría que fuera un texto de estudio obligatorio para todos los colombianos deseosos de saber cómo se forjó su patria. Pero algo curioso sucede, el documento no solamente fue mandado a quemar por las autoridades españolas de la época, sino que además fue enterrado por la mayoría de historiadores y por gobernantes y académicos, dando como resultado que el pueblo colombiano lo desconoce por completo. Igual suerte corrió la memoria de Ricaurte y Rigueiros. Pocos bogotanos o colombianos sabrán que lo que hoy desafortunadamente se llama "Museo del Chicó" o "Museo Mercedes Sierra de Pérez", era en verdad la casa de Ricaurte y Rigueiros, donde se reunía con Antonio Nariño para planear estrategias en la lucha por la Independencia. Así es la paradójica historia colombiana, donde en vez de tener un Museo de la Independencia, dedicado a un héroe de nuestra patria, tenemos un museo ahistórico dedicado al mejor postor del patrimonio patrio. Con Enrique Santos Molano sacamos a la luz pública, por primera vez en varias décadas el texto completo de la defensa de Antonio Nariño, el cual puede ser leído en este enlace de la Revista Bicentenario, la cual publicamos para dar reconocimiento y rendir homenaje a nuestros héroes de la independencia: http://web.me.com/cosongo/Sitio_web/revistabicentenario.html/page0/page0.html Ricaurte y Rigueiros sería torturado y asesinado por los españoles, sus bienes confiscados y su memoria sepultada en una de las tantas fosas del olvido que es este país llamado Colombia. Pero, aquí está el texto que publiqué a los 200 años de la muerte Ricaurte y Rigueiros, en cuya memoria mi familia mandó a decir una misa y a quien el estado colombiano, como para variar, convenientemente ha ignorado para siempre: http://web.me.com/cosongo/Sitio_web/revistabicentenario.html/index.html Toda una serie de eventos muy importantes habrían de llevarnos a esa fecha memorable del 20 de julio de 1810. Santos Molano ya nos ha mostrado cómo la rebelión contra los españoles lleva décadas de gestación, desde la rebelión de los Comuneros de Cali en 1765 hasta la rebelión de los guanes y de los Comuneros, el pueblo de la futura Colombia había luchado y pagado con su sangre cada paso en el avance por su liberación. Hemos visto cómo un personaje en especial, Antonio Nariño, ha sido el líder que ha tomado las riendas por la independencia de la Nueva Granada, para ello ha pagado con cárcel, la expropiación de sus bienes y el arresto y tortura de su abogado, confidente y co-conspirador, José Antonio Ricaurte y Rigueiros. Sin embargo mucho más personajes y eventos servirían como catalizadores de ese primer arranque revolucionario de Nariño con la publicación de los Derechos del Hombre. De 1797 a 1810 varios acontecimientos preparan lo que se está por venir, desde el complot de Londres de Francisco Miranda y Pedro

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Fermín vargas, hasta la invasión napoleónica que debilita al estado español y la publicación del Memorial de Agravios por Camilo Torres. Así nos resume Santos Molano los sucesos de estos años previos al 20 de julio: La Revolución de Independencia. 1797-1810 "1801 Complot en Londres 8 de Agosto, el espía español Tomás de la Torre denuncia en la Embajada de su país un complot de treinta americanos en Londres (entre ellos Francisco de Miranda y Pedro Fermín de Vargas) encaminado a obtener la absoluta independencia de las colonias españolas. 1805 Primeros intentos revolucionarios 27 de julio, Pedro Fermín de Vargas escribe la Relación sucinta del estado actual de las colonias españolas en la América Meridional, como parte de un plan para promover la revolución de Independencia. 15 de Agosto, a la edad de 23 años Simón Bolívar jura en el Monte Sacro de Roma, y con su maestro Simón Rodríguez como testigo, que no descansará hasta haber conseguido la libertad de América. 1806 La expedición de Miranda 12 de febrero, el bergantín Leandro se hace a la mar con Francisco de Miranda y su expedición revolucionaria a bordo, rumbo a Santo Domingo. Fracaso de la expedición en Ocumare. Miranda intenta nueva expedición, pero fracasa en Coro. Las autoridades de Santafé son alertadas sobre posibles conexiones de los criollos con Miranda. 1808 La invasión napoleónica 28 de febrero, empieza la invasión napoleónica a España y se inicia la guerra de Independencia de la Península. 25 de agosto, llega a Santafé la noticia de que la península ha sido invadida por las tropas napoleónicas. Consecuencias para las colonias. 1) Los movimientos independentistas consideran que la situación de España es la coyuntura definitiva para lograr sus objetivos. 2) Se echan a rodar conspiraciones coordinadas en Santafé, Caracas y Quito. 11 de Septiembre, fallece en Santafé el doctor José Celestino Mutis. 13 de Diciembre, Madrid capitula ante las tropas de Napoleón. 1809 El memorial de Agravios 22 de enero, la Junta Central de España, con sede en Sevilla, declara que las posesiones americanas forman parte de la soberanía española. 29 de agosto, primera junta en Santafé del Virrey Antonio Amar y Borbón con los notables criollos para acordar la representación del Nuevo Reino ante la Junta central de Sevilla. 30 de agosto, por solicitud del Cabildo de Santafé, el abogado rosarista Camilo Torres escribe a la Junta Central de Sevilla una serie de reclamos de los criollos a España, pieza literaria de alto vuelo que se conoce con el nombre de Memorial de Agravios, y que concluye con estas palabras premonitorias: "¡Igualdad! Santo derecho de la igualdad; justicia, que estribas en esto y en dar a cada uno lo que es suyo, inspira a la España europea estos sentimientos de la España americana: estrecha los vínculos de esta unión; que ella sea eternamente duradera, y que nuestros hijos, dándose recíprocamente las manos, de uno a otro continente, bendigan la época feliz que les

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trajo tanto bien. ¡Oh! ¡Quiera el cielo oír los votos sinceros del cabildo y que sus sentimientos no se interpreten a mala parte! ¡Quiera el cielo que otros principios y otras ideas menos liberales no produzcan los funestos efectos de una separación eterna!". 11 de septiembre, segunda junta del Virrey Amar y Borbón con los notables de Santafé. No logran ponerse de acuerdo en la conformación definitiva de los representantes del Nuevo Reino a la Junta central de Sevilla. 15 de octubre, llegan noticias de los sucesos ocurridos en Quito el 10 de agosto (declaración de Independencia y formación de una Junta criolla de Gobierno encabezada por Pío Montúfar), que originan gran confusión en Santafé. El Virrey Amar recibe rumores de que en la capital está en marcha una conspiración para deponerlo y formar un Gobierno criollo.- A instancias de su esposa, Francisca Villanova, el Virrey Amar denuncia como conspiradores a Antonio Nariño y a otros. 20 de octubre, Antonio de Narváez, Mariscal de Campo, es designado representante de la Nueva Granada a la Suprema Junta Central. 14 de noviembre, llegan a Santafé las tropas de Cartagena al mando de Juan Sámano, pedidas por el Virrey Amar para enfrentar un posible alzamiento." La expedición revolucionaria de Miranda, la invasión napoleónica a España, el Memorial de Agravios y la declaración de Independencia en Quito fueron cuatro hechos coyunturales que habrían de marcar el norte patriota en la lucha por la independencia: la España imperial estaba debilitada y la revolución era posible. El nombre de Nariño suena una vez más entre las huestes españolas como uno de los grandes conspiradores en pro de la independencia, y no estaban equivocados. La Independencia Adelantamos el reloj histórico una vez más. Llegamos a una fecha que quedaría grabada para siempre en la historia americana y colombiana. Es el viernes, 20 de julio de 1810. Así nos narra Santos Molano lo que sucedió en aquella fecha y algunos episodios anteriores a la misma: "1810 La jornada del 20 de Julio. 19 de abril, los patriotas de Caracas deponen a las autoridades realistas y nombran una Junta de Gobierno. 15 de Mayo, desembarcan en Cartagena los comisionados regios Antonio Villavicencio, criollo de Santafé, y Carlos Montúfar, criollo de Quito. 4 de julio, movimiento popular en Pamplona, que derroca al realista Juan Bastús y Falla y pone las riendas del gobierno en una junta compuesta de los miembros del cabildo y de algunos particulares criollos. 10 de julio, el pueblo de El Socorro proclama la Independencia. 20 de julio, un incidente en Santafé con el español Joaquín González Llorente, quien se niega a facilitar un florero para adornar el agasajo al comisionado regio Antonio Villavicencio, enciende la mecha que hará estallar el barril de pólvora de la Independencia. El movimiento popular del 20 de julio es la culminación de un proceso independentista iniciado en 1781 con la revolución de los Comuneros. José María Carbonell moviliza a los artesanos y a las gentes del pueblo de Bogotá, que confluyen a la Plaza mayor y reclaman Cabildo Abierto. Los notables criollos se reúnen con el Virrey y lo conminan a que forme una Junta de Gobierno integrada por criollos, pero presidida por Amar y Borbón. Carbonell rodea el Cuartel de caballería e inmoviliza las tropas de Juan Sámano, que no se atreve a dar orden de disparar contra los amotinados. Viendo que el Virrey no quiere ceder, y que los notables vacilan, José Acevedo y Gómez se asoma al balcón del Cabildo (Costado occidental de la Plaza) y pronuncia la célebre oración que moviliza al pueblo hacia la Real Audiencia, donde están reunidos el Virrey y los notables, y bajo la presión popular se firma el Acta por la cual se constituye la Junta de Gobierno y que se conoce como Acta de la Independencia. Consecuencias políticas. 1) Aunque ese día no hubo ninguna Declaración de Independencia, de hecho el Gobierno pasó a manos de los criollos. 2) La jornada del 20 de julio determina el fin de la Colonia y el

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comienzo de la transición hacia el régimen republicano." El 20 de julio fue una fecha memorable, como dice Santos Molano, a pesar de que no hubo una declaración de independencia, de facto el gobierno de la Nueva Granada pasa a manos criollas. Se había regado mucha sangre para llegar a este punto de la historia y mucha más estaría por regarse hasta la conquista de la independencia definitiva de Colombia y de las demás colonias españolas. Doscientos años han pasado desde aquel entonces y todos los cantos, todas las ceremonias, todas la celebraciones que se hagan por esta fecha, serán un reconocimiento a nuestro próceres, pero también serán mero hecho protocolario hasta que los ideales de Nariño y de Bolívar por una verdadera independencia de nuestra América no se vean consumados. Doscientos años más tarde, Colombia ha sido neocolonizada por potencias extranjeras. Sus gobernantes en vez de dar bases a los invasores españoles, han dado ahora bases a nuestros nuevos reyes de ultramar para que nos sigan gobernando desde afuera y en condiciones igualmente oprobiosas o peores que las que reinaban durante la época de la colonia. Los españoles están de nuevo en territorio colombiano, todavía buscando "El Dorado" que nunca encontraron, pero esta vez en nuestras billeteras, y protegidos por tratados internacionales y leyes que como en la época de la colonia sólo sirven para que América siga exportando capitales y Europa siga usufructuando los frutos de nuestro trabajo. En las siguientes dos reseñas del libro Día a Día de Enrique Santos Molano, veremos cómo los líderes que trataron de alcanzar una verdadera independencia para Colombia han caído asesinados uno tras otro y que los mecanismos de tortura, ejecución y desaparición forzosa empleados por las fuerzas coloniales españolas siguen aún vigentes, y que como dijimos al principio de esta reseña, cambian los personajes de este drama, pero el guión sigue siendo el mismo. * La obra: Colombia Día a Día, Una Cronología de 15.000 años, por Enrique Santos Molano, Editorial Planeta, 2009

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