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PARIS La ruta del Sena

PARÍS, E ESECIA, FUE CREADO POR EL SEA, QUE ATAÑO ERA EL DOBLE DE ACHO. En otros tiempos, el río albergaba un rosario de islas; ahora, como resultado de cambios naturales y de la intervención humana, sólo quedan dos: la Île de la Cité y la Île de St. Louis. ILE DE LA CITÉ “La Île de la Cité es la cabeza, el corazón y la médula de París”, escribió Victor Hugo en otre - Dame de París. En efecto, esta isla fue para algunos el lugar de nacimiento de la ciudad y su emplazamiento original. La posición estratégica jugó un papel clave en su desarrollo, ya que estaba enclavada en una de las principales rutas comerciales de la Edad del Bronce, por las que incurría el antaño inglés hacia Europa central y el mediterráneo, y era utilizada como refugio en tiempos de guerra. Durante los prósperos tiempos de los romanos, que llegaron en 53 a.C. y la bautizaron como Lutetia Parisiorum, la población se extendió por lo que ahora es la orilla izquierda (Rive Gauche). Esta edad de oro duró unos 300 años, hasta que tribus provenientes del otro lado del Rin invadieron las regiones a finales del siglo III. La Île de la Cité siempre ha sido un importante centro administrativo y religioso. En el Palais de Justice, sede original del gobernador romano, los jueces siguen dispensando justicia 2000 años después, y tanto La Conciergerie (famosa prisión revolucionaria) como la gloriosa Ste. Chapelle, también se hallan dentro de sus muros. A

ILE ST. LOUIS pesar de los turistas y de los antiestéticos autobuses en los que realizan las visitas, que se ven por todas partes, , especialmente alrededor del patio delantero de Notre Dame, la Île de la Cité cuenta con numerosas alternativas, igualmente encantadoras e íntimas como el Marché Aux Fleurs (mercado de las flores).

Dos islas de historias y personalidades distintas. La Île St. Louis fue una isla tranquila y deshabitada hasta el siglo XVII, cuando se impulsaron los primeros proyectos constructivos, consiguiendo un conjunto arquitectónico coherente que permanece muy bien conservado. La isla está cerrada al tráfico rodado y libre de grandes tiendas, es-

Notre Dame se extiende a lo largo del Sena, con su fachada Oeste elevándose como una “sinfonía de piedras”, escribió Victor Hugo La Tour Eiffel, vista desde el Sena. Sus 5 millones de visitas anuales la recorren día a día, subiendo a casi 300 mts. de altura sobre el nivel del mar. Los precios varían según la altura y si se utiliza o no el ascensor para ello.

taciones de metro y salas de cines. Un paseo tranquilo por sus calles le revelará muchos vestigios de la elegancia del siglo XVII.

NOTRE - DAME El actual aspecto de Notre - Dame es sobre todo el resultado de la restauración llevada a cabo en el siglo XIX. En los siglos XVII y XVIII, el estilo gótico ya no estaba de moda y la catedral sufrió algunos cambios. Bajo el reinado de Luis XIV (1643-1715), la mampara del coro fue parcialmente destruida, las vidrieras del siglo XIII fueron reemplazas por cristales transparentes ribeteados de azul y dorado, y desaparecieron la mampara ornamentada que separaba el coro de la nave y algunos sepulcros (un fragmento de la mampara, El descenso a los limbos, está en el Louvre). Durante el período revolucionario, la iglesia fue asolada y transformada en el templo de la Razón. Los revolucionarios fundieron el tesoro, prendieron la llama de la libertad en el altar e hicieron añicos las 28 estatuas de los reyes de Judea de la galería de los Reyes, en la fachada oeste. Milagrosamente, 21 de esas cabezas fueron halladas más tarde y se convervan en el Museé de Cluny.


bien conservado y cuidado. Pero también uno extraña la manera de vivir en Argentina, muy libertina y un poco más libre de las estructuras que te mencionaba anteriormente. Estando allá leí un informe sobre los países nórdicos como Suecia, Finlandia y Noruega en el que una serie de sondeos aplicados a cierta porción de la sociedad, develaban que tener la vida tan resuelta, con tantos beneficios, ya sea médicos, relacionados a la seguridad, etc, los perjudica en cuanto a que están un poco agotados de tener la vida tan resuelta. Por eso digo que la vida en Londres no me gustó más o menos que la que acostumbro a llevar acá en mi país. Sólo que fue distinta, y me alcanzó para ver las dos maneras de convivencia y para entender un poco más de qué se trata la vida en un país totalmente ajeno a uno. Es decir, son experiencias de aprendizaje, no lo veo ni como bueno ni malo. Cada uno puede sacar algo positivo o negativo de todo eso. - Bien, me decías hace un rato qué era lo que más te había impresionado. Ahora contame a nivel arquitectura, museo, palacio, ¿qué fue lo que más te gustó? - Te va a parecer raro lo que te voy a decir, pero algo que me shokeó mucho fue estar parada sobre la línea que demarca el Meridiano de Greenwich, y saber que estaba parada en la mitad del planeta, fue algo impresionante que nunca me lo voy a olvidar. Claro que el Big Ben te impresiona tanto que deja los pelos parados como los punk que veíamos por la calle todo el tiempo. Ese edificio que tiene tantos cientos de años, es

EL VIAJE A LONDRES FUE BELLO. NO ENCUENTRO OTRO ADJETIVO PARA DESCRIBIRLO. SOLO QUE HAY TANTO PARA CONOCER EN EL MUNDO QUE ES MEJOR NO CERRARSE A UN SOLO DESTINO PARA PODER VARIAR A LA HORA DE ELEGIR UN NUEVO LUGAR.

una verdadera belleza. También disfruté mucho la visita guiada al museo de la segunda guerra mundial porque tiene tanto de lo que te imagines que no te querés ir nunca hasta no haber visto o recorrido todo el museo. Una experiencia única eso también. Después bueno, el viaje duró un mes asi que podría estar todo el día contándote qué me gustó. También me gustó mucho Oxford donde compré muchos souvenires para mi familia y amigos. - Si tuvieras la posibilidad, ¿volverías a elegir Londres como destino o preferirías variar de lugar? - Pensándolo bien, creo que variaría. Es decir, el viaje a Inglaterra fue bello, no encuentro otro adjetivo para describirlo. Solo que hay tanto para conocer en el mundo, que es mejor no cerrarse a un sólo destino. Aunque no niego que teniendo la posibilidad de volver años más tarde con mi familia, lo volvería a hacer. Para que en un futuro o mis hijos o quienes sean, puedan conocer Londres conmigo. - Me imagino que anduviste de paseo por Abbey Road, contame al respecto. - Si, ese recorrido lo hicimos a dos días de volver para la Argentina. Fue muy místico porque por ahí transitaron los Beatles y toda su historia quedó registrada en los estudios que llevan el mismo nombre que la calle. También fuimos a los estudios pero sólo podíamos ver uno de tres porque los otros dos estaban en uso en ese momento y no podíamos ingresar. El barrio de por si muy lindo, y obviamente nos sacamos una foto cruzando la calle como lo hicieron

Lennon, Harrison, Star y McCartney. Y después fuimos camino a la casa para empezar a empacar la interminable cantidad de bolsas y regalos que habiamos comprado para todos nuestros amigos, familiares y conocidos. - Y al final del día, las ganas para hacer la valijas donde estaban? - En ningún lado! (Risas). Nadie quería irse. Fueron 35 días muy importantes para todos nosotros pero el final había llegado y teniamos que volver un poco a realidad, ¿no?. Al otro lado del mundo, nuestras familias nos esperaban ansiosos porque extrañaban mucho. - Y ustedes, ¿no extrañaron ni un poco no? - No! Ni un poco! No, a decir verdad, fue muy difícil irse por tanto tiempo a un lugar completamente extraño para nosotras en el cual estabamos en contacto con una cultura muy diferente a la nuestra, más allá de que en la casa que nos hospedamos la atención fue de once puntos. Pero hubo un punto en el que la lejanía comenzó a hacerse notar y ya empezabamos a extrañar nuestras comidas en familia, nuestras casas y nuestros horarios asi que volver fue muy emotivo y nos puso a todos muy contentos. - Bueno, hasta acá hemos hecho un recorrido juntos por lo que fue el viaje más importante de tu vida. Hoy en día, ¿a quién le das las gracias? - En primer lugar, esto no hubiera sido posible sin el apoyo emocional y económico de mi familia. Fueron ellos los que me impulsaron a hacer este proyecto y son quienes me siguen impulsando a hacer cosas de este estilo. Toda mi felicidad, y mis emociones se las debo a ellos. También mis amigas jugaron un papel muy importante porque constantemente a través de los e-mails que nos mandabamos, recibí apoyo constantemente y mucha felicidad de parte de ellas. Al grupo de Londres le estoy eternamente agradecida porque sin ellos, mi seguridad y mi felicidad allá, no hubieran sido posibles dado que ellos eran mi guía y mi sustento a la hora de extrañar. Y por último a la familia de Ann y a su marido, quienes por un mes se convirtieron en mi familia sustituta y en el apoyo incondicional del día a día. Gracias totales. El parlamento, más conocido como el Big Ben, visto de la Trafalgar Square.

Hojas 6 y 11  

ILE ST. LOUIS ILE DE LA CITÉ pesar de los turistas y de los antiestéticos autobuses en los que realizan las visitas, que se ven por todas pa...

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