Page 17

17

La primera pregunta que el autor intenta contestar es especialmente llamativa, incluso escandalosa: «¿Hay que comenzar el curso llevando a la hoguera al profesor de filosofía?». Las siguientes también sorprenden al lector: «¿Queda todavía en vosotros mucho de chimpancé?» «¿Habéis comido ya carne humana?» «¿Por qué no os masturbáis en el patio del colegio?» «¿Qué hace la Gioconda en el comedor de vuestros abuelos?» «¿En qué momento un urinario puede convertirse en obra de arte?» «¿Podrías prescindir de tu móvil?» «¿Por qué vuestro instituto está construido como una cárcel?» «¿Dejarías que tus hijos pudieran acceder a las páginas pornográficas de Internet?» «¿Es preciso arrojar a la basura el reglamento de tu colegio?» «¿La policía existe para amargarnos sistemáticamente la vida?» «¿Qué estás diciendo cuando escribes en tu pupitre "No hay futuro"?» «¿Tu éxito en el bachillerato está escrito en las estrellas?» «¿Es absolutamente necesario mentir para ser presidente de la República?» Todo el libro es una llamada a la racionalidad y a la libertad responsable. Citaré algunos textos para que el lector capte el tono: «A todos os habrán dicho que hay que ser razonables. De hecho, los adultos no pueden dejar de criticar un comportamiento que les parece inmaduro o infantil. Cualquiera que os reproche que no sois razonables cree tener razón, y se apoya en ese sentimiento para ordenar, juzgar o dar consejos. Porque el uso de la razón es un verdadero compromiso social, una evidente lógica de guerra en el combate para ser adulto. Pero la razón puede ponerse al servicio de causas indecentes. Cuando la razón ocupa todo el espacio, no queda lugar para la fantasía, la invención o la creación». La gran tarea de la inteligencia puede ser desmontar los excesos del racionalismo. Me gustaría que mis alumnos leyeran este libro. Hay algunas cosas, por supuesto, con las que no estoy de acuerdo. Por ejemplo, desprecia radicalmente la religión. En esto es muy francés. Larra contaba que un amigo suyo había venido de París con la noticia de que Dios no existía, «cosa que allí se sabe de muy buena tinta». Pero el afán del autor por la claridad, la crítica, el conocimiento, la responsabilidad, es tan fuerte, que acaba por corregir sus propios defectos. En la conclusión, Michel Onfray se despide de sus alumnos. «He querido que este curso haya sido una ocasión para presentaros una lectura crítica del mundo, que os permita un pensamiento diferente y alternativo. Este deseo crítico tiene un objetivo más elevado: permitir que a partir de una comprensión más clara de lo que os rodea podáis encontrar un sentido para vuestra existencia, y un proyecto para vuestra vida, libre de las obsesiones modernas: el dinero, la fama, las apariencias, la superficialidad.» No se me ocurren mejores consejos que dar a mis alumnos.

http://www.scribd.com/Insurgencia

Profile for Guillermo Martínez

Antimanual de filosofia  

Antimanual de filosofia  

Advertisement