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erversiones sexuales

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Cuando pastoralmente atendemos a un adulto que es masturbador "compulsivo", necesitamos ver en realidad que no es un voyeur. También es frecuente el voyeurismo senil, en el cual personas con inestabilidad emocional y que entran en la andropausia, se les desencadena allí el deseo de rnirar-. Como hemos dicho, generalmente en casi todas las perversiones, existe un suceso traumático. En el caso del voyeur, es muchas veces un hecho infantil que produjo gran placer y el cual causó una marca profunda en su mapa sexual. Experiencias que luego se van repitiendo y que su totalidad nos da un "croquis" de su terreno sexual. El alcohol también puede actuar como propulsor del voyeurismo. 4. Elementos para la pastoral

Son personas inmaduras afectivamente. W. Stekel dice que son adultos que se comportan como niños", buscan el placer de mirar, y así realizan su escape hacia elencuentro conelotro. Justamente lapastoral debe apuntar a poder vencer todas las inhibiciones que le preocupan, lo que significa involucrarse con el otro. Como hemos dicho está presente el miedo al compromiso, a la entrega con el otro, a descubrir "el amor ida y vuelta". El voyeur ha reducido al otro como persona a una simple imagen de gratificación. Dice G. Tordjrnan:?

"El sentimiento de hostilidad siempre está implicado en esa voluntad deliberada del mirón de reducir al otro a una simple imagen, de tranformar a un sujeto vivo y móvil en un objeto muerto e inmóvil."

3. Koning, F. los errores sexuales. Buenos Aires: Bruguera, 1974,pág. 177. 4. Stekel, W. describe estoenel capítulo "Monopolización delossentidos" enInfantilismo Psicosexual. Buenos Aires: Imán, pág. 194. 5. Tordjman, G.la violencia, el sexoy el amor. Barcelona: Gedisa, 1981, pág. 100.

tI, EArlfitfflt.),tiJij,'"i4tfflMtJdTfflji,',&i,,¡i§,it,li4 i& ilftlffli7dil,,¡,)Jitl,ti 14;,pirm Estos son aspectos pastorales a ser tocados y estudiados a la lu. de la Biblia, que mucho tiene que decir al respecto. Hemos tenido bueno', resultados en la pastoral especialmente con jóvenes. Por otro lado de alguna manera el deseo de "saber" léase mirar, ocultala necesidad de queestas personas puedan tocar y hablar de frentde los temas con una actitud abierta con su consejero. Muchas vece', especialmente en los adolescentes, el mirar es una forma de poder satisfacer la curiosidad por las múltiples preguntas, dudas, e interés que el sexo les despierta. El no tener otro medio para poder realizarlas, los lleva a recurrir al sentido de la vista como escape. Para muchos mirar es justamente ingresar al mundo prohibido del sexoy delcuepo, aspectos que le fueron negados y prohibidos. El mirar es entonces el camino que tiene para ampliar sus conocimientos. Recordemos que es importante nuevamente remarcar que el mirón perverso no puede acceder al coito. El mirar se ha transformado en su única actividad, su única fuente de placer. Por eso hemos dicho que la educación sexual es el mejor preventivo, junto con la salud familiar, que conocemos para la prevención de las perversiones. 5. El voyeur en la Biblia

Hemos encontrado un interesante relato en los capítulos apócrifos de Daniel. El capitulo 13 nos relata la historia de Susana, quien paseando por el jardín con su marido fue vista por dos ancianos. El mirarla, dice el texto, despertó un deseo sexual muy intenso y una vergüenza tal que ni aun se atrevían a confesarse el uno al otro. Dice Dn. 13: 12-14:

"Todos los días espiaban con afán la ocasión de verla. Un día se dijeron el uno al otro: Vamos a casa que ya es hora de comer. Una vez fuera, cada uno se fue por su lado; pero volviéndose atrás, se encontraron en el mismo sitio; y, preguntándose el uno al otro la

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