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que perdió en su infancia, se prepara para un nuevo combate, cada experiencia sexual, es en realidad una nueva pelea, eh la cual espera y anhela ser vencedor en una guerra que ya perdió.

La manera de reparar las injusticias sufridas será a través del sentimiento de desquite, de la misma manera que el que ha sido estafado no para hasta haberse vengado conotro, de su infortunio, otro nooriginal, en el sentido de que el sádico emprenderá el camino de la venganza y del desquite contra otros inocentes, quienes asumirán simbólicamente el papel del original. Pueden guardar relación entre el original y la víctima inocente, puede ser algo físico, algún rasgo en común de caráctersocial, profesional, etc. Dice G. Tordjman:

erversiones sexuales

c. Presentación dramática del "traumatismo infantil" en el libreto del perverso: como jugador incansable apuesta a la ruleta de la vida siempre al mismo número. Delante de su deseo insatisfecho Oice el autor, elige siempre los mismos obstáculos, los mismos rivales, todo pasa como si su elección no pudiera referirse sino a objetos cuya posesión sabe de antemano imposible. Así el sádico devíctima pasa a ser agresor e impone a otros activamente lo que se le hacía sufrir pasivarhente, hace como si N.ept.ar.a .eJ p.a,D.e.l .di> y.í.ctilJJ.a y SE hace .infligir las eScenas de vjoJeJJcja que lo marcaron en su infancia, pero lo hace para triunfar mejor. El lema del sádico es "debo demostrar mi poder". Esto deja entrever su vulnerabilidad; el sádico ha fracasado antes de cornenzar. Su mismo "poder" es no másque sureal angustia encubierta por formación reactiva. Su deseo de humillar, manipular, es que aún están vivas en su mente todas susfrustraciones delpasado, su debilidad y sufrilniento. Como bien lo sostiene Fenichel todo cuanto tiende a aumentar su Prestigio y su poder es utilizado de nuevo como una garantía contra su angustia, Dice E. Fromm: el sádico sufre de una impotencia del corazón, de la imposibilidad de conmover al otro, de hacerlo reac(:ionar, de hacerse querer. Compensa esa pasión de ejercer sobre otros su poder. El sádico necesita reducir al otro a la categoría de Objeto, de la misma forma como el fetichista necesita "recortar" algo dl~1 otro ya que es incapaz de percibirlo como una persona entera. El Poder del dolor es el borrador que quita del pasado su humillación ant~rior. Para el sádico el sexo sería un medio y no un fin, lo que cuenta es el poder y no el placer, de esta manera toma revanc:ha de su agresor de antaño.

"Asimismo, oscila constantemente entre el miedo a los peligros que lo acechan y la esperanza anticipada del triunfo, entre la angustia erótica de un fracaso posible y la esperanza de una victoria fulminante."13

El riesgo es otro factor importante, nos preguntamos: ¿por qué el voyeur necesita mirar a alguien que no es su esposa?, ¿por qué no va a un strip tease a mirar?, ¿por qué el exhibicionista no paga a alguna prostituta y se exhibe delante de ella?, ¿por qué necesita exhibirse en otro contexto?, o ¿por qué no ir a una playa nudista a mostrarse? La respuesta es clara, hay una necesidad de violar la ley impuesta (característica psicopátical y un deseo de correr riesgo.

5. El sadismo en la historia El sádico se ocupa más del dolor, la humillación y la muerte que del placer sexual. El odio nace cada vez que tenemos la impresión de haber sido traicionados en nuestra confianza, en la esperanza de recibir el amor que necesitábamos. El ejemplo más notorio es el de Hitler, preso de su guión perverso y homicida tomó al mundo como teatro de sus impulsos de muerte.

13. G.Tordjman, op.cit, pág. 98.

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