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es verdad lo que dice Roger, que en Barcelona se respira una cierta ilusión por eso de la candidatura. El alcalde se lo ha cogido con ganas. -¿Maragall? Este ha de venir a la fiesta, ¿eh? Que el año pasado se escaqueó. - Si hacemos la coña olímpica y le damos propaganda, este año no se podrá escapar. - A Pascual ya le llamo yo – Puso una mano sobre el hombro de Roger – Chato, todo esto es trabajo, ¿oyes? Todo esto es mucho trabajo. La fiesta no se monta en tres semanas. Tienes seis meses, pero ha de salir de primera, ¿oyes? Recuerda que no es una fiesta para los clientes del hotel sino para cerrar la temporada de la terraza de verano, y quiero a toda Barcelona y que salgamos en los periódicos. Y si veo un solo soldado nazi te cortaré los huevos… Con una cizalla – Alex y Roger contestaron a una, riéndose de la expresión habitual de su padre. Paco Ráfales también se rió. Los hijos le habían desarmado A los cincuenta y uno, viudo y con alguna arruga que se había visto al lado de los ojos, tan solo los hijos conseguían dejarle fuera de combate. Tenían bastante con una broma, con media frase o con una ocurrencia a la hora de cenar, para que el padre no pudiese reprimir el orgullo por sus cuatro gaznápiros. Alex y Roger empezaban a volar solos. Se percataba que Kim, era el que más se parecía a el, le gustaba ir a la suya y que le molestasen poco. Y menos ahora, que estaba descubriendo de que iba el mundo. Y Elsa, la

Profile for Guillermo de Castro

NOSOTROS DOS  

No se muy bien por donde empezar. No se si ya os he abrazado a todos y os he saludado como os merecéis.

NOSOTROS DOS  

No se muy bien por donde empezar. No se si ya os he abrazado a todos y os he saludado como os merecéis.

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