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Laura se había dado cuenta que, disimuladamente, Kim había bajado con unos papeles que intentaba esconder bajo el brazo. -¿Me lo piensas dar o te los tengo que coger con mis artes? -¿Ahora? -¿Tú crees que puedo esperar más? El artista se aseguró que enseñaba, por orden, la primera de las caricaturas. Tapó medio dibujo con una mano y dejó que Laura adivinase que era. -¿Es un perro? -Está claro que un cerdo no es, no. -Es el Dickens, Kim. Lo has clavado. Retiró la mano para destapar todo el dibujo. - Y apa aquí, ¿me has hecho una caricatura? Pro, tío, me has hecho muy joven… Y con el pelo largo, con una cola. Y la peca y todo, como eres. - No sabes cuantas veces había hecho este dibujo. -¿Y no me lo diste nunca? ¿Y por qué me has puesto un chándal y esta pata de elefante? -Era en la época del básquet. Hacías de entrenadora. ¿Ibas así o no? -Si, si. – Laura vio que el preparaba un segundo dibujo - ¿Hay más? Kim giró una segunda hoja. Volvía a ser Laura con la peca, pero con el pelo corto y un traje chaqueta con un buen escote. -¿Y esto? -Londres. El Serpentine.

Profile for Guillermo de Castro

NOSOTROS DOS  

No se muy bien por donde empezar. No se si ya os he abrazado a todos y os he saludado como os merecéis.

NOSOTROS DOS  

No se muy bien por donde empezar. No se si ya os he abrazado a todos y os he saludado como os merecéis.

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