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sido portada de los periódicos de medio mundo, había trabajado con la intermitencia de ls autónomos, que tan pronto no hay trabajo, y de repente de llega todo de golpe y no te la sacas de encima ni para morirse, había vivido la vida universitaria como estudiante y como profesora hasta llegar a catedrática de una plaza que estaba a punto de caer y, en una lado y en el otro se había sentido muy a gusto. Ah, y había comido siempre de todo y sin privarse nunca de nada; estaba orgullosa de tener controlada la fórmula del índice de masa corporal. ¿Qué más quieres, Laura?, se preguntaba en las horas bajas. Pero… ¿Feliz? Dicho así, con la palabra sagrada? Ella había hecho su camino, siempre adelante, sin quejas ni demasiados esfuerzos, en paz con ella misma como solía repetir cuando hablaba con alguna amiga con un te delante, que consideraba que era uno de los placeres de la vida que no se valoraba lo suficiente. Laura estaba orgullosa de no deber emociones a nadie, de no haber dejado nunca nada por decir, de haber vuelto justo a casa para despedirse de su padre y estar al lado de su madre durante el entierro y en los días gélidos de vaciar armarios. Y día que pasa, año que le sigue. No, quizá esta tampoco era la expresión justa. Se quedaba corta. Por otra parte, ya que Paco la obligaba a hacer balance, tal vez si que los ideales se habían ido acomodando, como si los años fuesen un factor de corrección imparable. Pero poner nota a la felicidad – un seis, tal vez un siete y medio – lo

Profile for Guillermo de Castro

NOSOTROS DOS  

No se muy bien por donde empezar. No se si ya os he abrazado a todos y os he saludado como os merecéis.

NOSOTROS DOS  

No se muy bien por donde empezar. No se si ya os he abrazado a todos y os he saludado como os merecéis.

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