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Hablaba con una mano en el bolsillo y la otra sobre el cinturón, con la americana medio abierta, con la seguridad del portavoz de la Casa Blanca. El tiempo solo había pasado en algún cabello gris, que visto de lejos, enharinaba la misma cabellera, limpia, vigorosa y enredada de cuando le había conocido en la facultad. Kim, que levanto ligeramente las cejas cuando la detectó, seguía teniendo cara de salud, con la piel tostada, tal vez por el sol del tenis. Kim hablaba sin vergüenza, con la alegría en los ojos, y con la seguridad de los que juegan en casa. Tantos años después, y Alex y Roger estaban siempre presentes. También hablo en nombre de Elsa, si digo que nosotros solo intentamos estar a la altura de nuestros hermanos. Hoy por hoy, tenemos noventa y siete habitaciones, con quince suites y tres apartamentos con piscina propia. Abajo, en la zona de aguas, una piscina cubierta que es una réplica de la de Mies van der Rohe en The Langham de Chicago. Todo esto sin perder la tradición y nuestros referentes. La biblioteca, como vosotros sabéis, continúa siendo un rincón muy querido por todos los de la casa. A pesar de la crisis, en los dos últimos años las ratios de ocupación han sido las mejores del hotel y esto nos sitúa entre… Y ya dejo de hablar del hotel porque veo la cara de Miriam queriéndome decir “esto hoy no toca”. Y, seguramente, ella que siempre sabe lo que tengo que decir y lo que toca hacer, tiene razón una vez

Profile for Guillermo de Castro

NOSOTROS DOS  

No se muy bien por donde empezar. No se si ya os he abrazado a todos y os he saludado como os merecéis.

NOSOTROS DOS  

No se muy bien por donde empezar. No se si ya os he abrazado a todos y os he saludado como os merecéis.

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