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-Vive en un hotel – respondió Laura. - Mujer, dicho así, no es del todo cierto…Vivo encima de un hotel. Es un hotel de la familia y todos vivimos en el piso que tenemos encima. Ya vivían los abuelos. -¿Sabes el hotel Rafaeli, mama, del Paseo de Gracia? -Ni idea. -Sí, mujer, que hace esquina con… -Hace tanto tiempo que no bajamos a Barcelona… - Miró a Kim para disculparse. Rebestia consagrada, que guapo que era – Mi marido va tan cansado que solo le faltaría que le dijese que hemos de ir a tal sitio, para que me mandase al cuerno… Un día le dije podíamos bajar a darle una sorpresa a Laura, a ver como se han arreglado el piso, y me dijo ¿pero no va a subir este viernes? Kim puso su sonrisa de hotelero. De compromiso. -¿Ni se os ocurra presentaros sin avisar, me oyes, mama? – Cogió la bandeja y empezó a subir las escaleras – Venga, recoge tu Frankenstein. Estuvieron cuatro horas en la habitación de Laura, hasta que les llamaron para comer. El lunes, que sería el primer día de clase del segundo trimestre, tenían que entregar el trabajo a Francis Barata sin falta. Estuvieron de acuerdo que habían perdido tres meses y que habían tardado demasiado en encontrarse para poner las conclusiones en común. Pero no comieron, y a sorbos de te o de Coca-Cola

Profile for Guillermo de Castro

NOSOTROS DOS  

No se muy bien por donde empezar. No se si ya os he abrazado a todos y os he saludado como os merecéis.

NOSOTROS DOS  

No se muy bien por donde empezar. No se si ya os he abrazado a todos y os he saludado como os merecéis.

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