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respuesta, que lo intenté hacer con prudencia y con el tacto que requería un tema tan delicado. Y usted, quizás no se acordará, solo me dijo una cosa. Una sola, pero profunda. -Les añoro desesperadamente. No dijo nada más. No le cayó ni una lágrima. Yo me tuve que contener pero le aseguro, estimado Paco, que aquel desesperadamente lo he llevado dentro a todas horas. Me ha martilleado para siempre. Nunca he oído una palabra dicha con tanto sentimiento. Nunca he cantado una nota donde hubiese tanta verdad como en una sola palabra suya. Después, pensé mucho. En el teatro todos nos ponemos un disfraz para ser un personaje, leemos una partitura y hacemos un papel, pero en cambio, madonna santa, que difícil es ponerse en la realidad, en la piel de otro. Ya me perdonará que le hable de todo esto. Discúlpeme si le he debilitado, no ha sido mi voluntad. Pero es de aquellas cosas que prefiero decirlas que no quedármelas dentro. ¿A usted no le pasa lo mismo? Le he explicado, con la mejor de las intenciones, para que se de cuenta de hasta que punto me apetece abrazarlo cuando, una o dos veces al año, tengo la suerte de venir al Rafaeli. Hablando del paso del tiempo, de cómo esta vida se va que vuela, que en un cerrar y abrir los ojos han pasado veinte años y ya estamos en el tercer acto y a punto de bajar el telón, llego al segundo

Profile for Guillermo de Castro

NOSOTROS DOS  

No se muy bien por donde empezar. No se si ya os he abrazado a todos y os he saludado como os merecéis.

NOSOTROS DOS  

No se muy bien por donde empezar. No se si ya os he abrazado a todos y os he saludado como os merecéis.

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