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-Si busca a la nena, la he visto no hace mucho hacia allá, que iba botando la pelota. -¿Laura? -Es la estrella del básquet. -¿Laura? -Todavía no debe estar… ¿Mientras tanto, quiere que le acompañe a ver al negro? - No hace falta, gracias. - ¿No ha estado nunca en el museo Darder? Tenemos un negro disecado. No me importa acompañarlo. Es un guerrero bosquimano. -De verdad que no es necesario, voy a casa de… -Como veo que lleva el Frankenstein, he pensado que tal vez le interesarías estas cosas. Era tan grande que imponía. Parecía que le quisiese cortar el paso – El negro, da lo mismo. Hay un feto de animal, un asno de dos cabezas… ¿No ha visto nunca un negro? ¿Antes había estado en Banyoles, supongo? Lo digo porque la nena todavía no debe estar en casa. Es igual. -Si lo prefiere podemos ir a ver la arqueta de San Martiriano. -Muy amable, señor. Pero – para concluir – me esperan en casa para hacer un trabajo y… -Vilardell, para servirle. El hombre más amable de Banyoles se rindió cuando vio que delante tenía a un joven decidido, de piedra picada, y le indicó los cuarenta pasos que le faltaban para llegar a la casa de tres plantas, de piedra, de los Altimira.

Profile for Guillermo de Castro

NOSOTROS DOS  

No se muy bien por donde empezar. No se si ya os he abrazado a todos y os he saludado como os merecéis.

NOSOTROS DOS  

No se muy bien por donde empezar. No se si ya os he abrazado a todos y os he saludado como os merecéis.

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