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-Me aayuda mucho en el hotel. Es buena. Es Ráfales, modestia aparte. -Sabe lo que quiere y no lo ha tenido fácil… Elsa, que… Laura frenó a tiempo – Que suerte tener un hermano como tu. Quiero decir que los que somos hijos únicos eso no lo valoramos. Supo reconducirlo. Había prometido a Elsa que cumpliría la palabra de no decírselo nunca a nadie. Ni siquiera a Kim. Elsa todavía iba a la escuela, había conocido a un chico en el bar de los viernes y, cuando por accidente, por un preservativo que no habían sabido colocar bien o por puta mala suerte, quedó embarazada, el payo se hizo el longuis y no quiso saber nada. Elsa no sabía a quien decírselo. A su padre, por descontado que no. Después de dudarlo durante dos noches sin dormir, tampoco se atrevió a decírselo a Kim y recurrió a Laura. La mejor amiga de su hermano. Le caía bien y quizás la podría ayudar. Laura no se lo diría nunca a nadie. Nunca. No tenía muchos ahorros, pero todos los que tenía se los dio t buscó una clínica donde debían ir y la encubrió durante dos días, en su piso de estudiantes, para que nadie sospechase nada de nada. A cambio, Elsa se había comprometido a devolverle todo el dinero cuando lo tuviese, cuando llegase a los diez y ocho años y pudiese disponer de la cuenta corriente a su nombre que no había podido tocar hasta entonces. Un día, cuando Laura no pensaba, se encontró a Elsa en el portal de su

Profile for Guillermo de Castro

NOSOTROS DOS  

No se muy bien por donde empezar. No se si ya os he abrazado a todos y os he saludado como os merecéis.

NOSOTROS DOS  

No se muy bien por donde empezar. No se si ya os he abrazado a todos y os he saludado como os merecéis.

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