Page 280

-A mi me gusta más esta terracita… Laura se volvió, dio la espalda a la ciudad y contempló uno de los secretos del Rafaeli. El lugar que ningún turista nunca había podido ver. -Este era el jardín de mi madre. -¿El jardín de tu madre? Kim lo decía todo sin nostalgia. No se lo podía permitir. Informaba y basta. -Ella subía cada día. Leía en el banco o cuidaba las plantas. Se pasaba horas, con los esquejes, con la tierra…Le encantaban estos pensamientos de flores grandes. Y los ciclámenes. Más los rojos que los blancos. Lo hemos querido mantener como lo tenía ella, con este rosal que se emparra por la pared. -¿Te cuidas tu? Kim se rió mientras se abrochaba los tres botones de la americana. -¿Me ves a mi haciendo esto? -Tu padre, entonces? -No, no, tampoco. ¿Mi padre? -Me encantan estos matrimonios, mezclados de colores…. - Tenemos un jardinero que viene no se cuantos días de la semana. Si no… ¿De que nosotros lo tendríamos así? -Clero, no recordaba que los que sois de casa buena os lo tienen que hacer todo, que si no… Se volvieron a reír. Cogióa Laura por la nuca y la llevó hasta la glorieta. Kim se sentó en el banco de

Profile for Guillermo de Castro

NOSOTROS DOS  

No se muy bien por donde empezar. No se si ya os he abrazado a todos y os he saludado como os merecéis.

NOSOTROS DOS  

No se muy bien por donde empezar. No se si ya os he abrazado a todos y os he saludado como os merecéis.

Advertisement