Page 264

oyes? _ Vicente se pasó las manos por su cabello ceniciento. Repitió, por rutina el gesto y miró a su mujer, cansado de aquella canción – No se las enseñaremos a nadie estas fotos. - Todas no. Solo una. Para empezar. – Le fue agrandando la escena a medida que la expresaba. – Para ir haciendo boca. Para ver como respiran. Para que Kim sepa que sabemos cosas. -Eres una hija de puta reconsagrada, Mina. -No se ofendió. Tan solo aprovechó para doblar la apuesta. -Mejor una hija de puta que no un poca pena como tu, Vicente – Mina miró a su marido con ojos rabiosos mientras se sacaba la murga de los sostenes por el escote – Uf, que alivio. Si fuese por ti… -¡Qué? Dime. -Que estariamos pelados como ratas. 18 Solo hay un secreto

Se le hizo extraño que al bajar del taxi le abriesen la puerta. Parecía que no hubiesen pasado los años. Un grum del Rafaeli le sacó las dos maletas grandes del portaequipajes de un Skoda amarillo y negro que olía a nuevo de trinca. El paseo de Gracia volvía a estar engalanado para Navidad.

Profile for Guillermo de Castro

NOSOTROS DOS  

No se muy bien por donde empezar. No se si ya os he abrazado a todos y os he saludado como os merecéis.

NOSOTROS DOS  

No se muy bien por donde empezar. No se si ya os he abrazado a todos y os he saludado como os merecéis.

Advertisement