Page 263

-El de siempre. -¿El corto? – Vicente tecleó las seis cifras de la fecha de su boda sin esperar que Mina me musitase la respuesta. Se le abrió - ¿Tú me lo dirás, verdad? -¿Por qué las guardas? -Porque no vamos a hacer nada. -¿Por qué no? Es una piedra que tenemos atragantada. Y la tenemos que jugar bien. No hemos llegado hata aquí para… -¿Quién os ha pasado las fotos, Mina? ¿A cambio de qué? -Ha sido mi hermano? -Es mejor que no lo sepas, Vicente – Se levantó y miró el termostato de la habitación – Si esto se complica, siempre podrás decir que tu no sabías nada. ¿No tienes mucho calor, tú? -No pienso jugar tan sucio, Mina. Mi hermano firmará la venta. Kim no le podrá convencer y cuando Paco firme, la semana que viene, arrivederci… ¿O no es lo que queríamos? Mina, pensativa, no respondió la obviedad de su marido porque tenía la cabeza en otra parte. -Sobre las fotos, Vicente, yo solo tengo una duda. – Mina notaba que le sudaban los pechos. Malditos calores – No se si se las hemos de enseñar primero a Kim o, directamente, las hemos de hacer llegar a la tienda de su mujercita. - ¿Pero tu que pretendes? ¿Vender los hoteles o romper un matrimonio? No te entiendo, Mina. Déjame hacer a mí. Por una vez, a mi manera, ¿me

Profile for Guillermo de Castro

NOSOTROS DOS  

No se muy bien por donde empezar. No se si ya os he abrazado a todos y os he saludado como os merecéis.

NOSOTROS DOS  

No se muy bien por donde empezar. No se si ya os he abrazado a todos y os he saludado como os merecéis.

Advertisement