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publicado que, en el último mes, habían robado el billetero a tres turistas mientras daban el pasaporte en recepción y llenaban la obligada ficha de registro de su céntrico hotel. Alex, molesto por la corbata y por la noticia, dio el diario a su padre sin tenerlas todas consigo. -Mejor un carterista, un ladrón de turistas distraídos, que un ladrón de habitaciones. De estos, toquemos madera, nunca hemos tenido ninguno. – El padre dio un golpe con el diario sobre la mesa – Y si nunca ha faltado algo de alguna habitación, hemos mirado quien había hecho la habitación y se ha acabado por aclarar todo. Roger, que era el segundo de los hermanos Ráfales, se lo tomó en serio. Mientras el fuese el responsable de la seguridad, el Rafaeli no volvería a salir en los papeles. Al menos, por una mala noticia. Se ocupó personalmente, que colocasen una cámara sobre la puerta giratoria de la entrada principal, en el paseo de Gracia. Otra sobre el mostrador art déco de recepción. Una tercera en conserjería para vigilar el movimiento y, sobretodo, la consigna de las maletas. Una cuarta cámara que enfocaba los tres ascensores en una sola imagen, Y ya en cada planta, colaron un objetivo de gran angular que perdía la mirada hacia el punto de fuga del pasillo. En principio, no había ningún ángulo muerto. Todas las habitaciones, mas próximas o más lejanas, quedaban cubiertas. El padre mandó que las cámaras no estuviesen escondidas, que no fuesen pequeñas, que se viesen

Profile for Guillermo de Castro

NOSOTROS DOS  

No se muy bien por donde empezar. No se si ya os he abrazado a todos y os he saludado como os merecéis.

NOSOTROS DOS  

No se muy bien por donde empezar. No se si ya os he abrazado a todos y os he saludado como os merecéis.

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