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-¿Y tu a que esperas? -¿Yo? -Será que tienes muchos miramientos, tu… -Tenemos un pacto, nosotros dos. -Seguro… - Alex y Roger respondieron al unísono. Conociéndole como le conocían, no se lo creyeron. Lo tenían bien medido. A Kim le dolió no tener credibilidad antes sus hermanos, pero Laura se acercaba y no tenía tiempo de explicarles la clase de pacto, que de palabra habían hecho los dos, un jueves por la noche. Después de la ruta que habían empezado en el Padam-Padam, habían paseado por el barrio gótico y habían acabado sentados en un banco de la plaza del Pino. Kim, como quien no quiere la cosa, la había cogido de la mano. Después cada vez hablando en voz más baja, le acercó los labios. Laura le miró a los ojos con todo el afecto, le dio un beso, uno solo, y se apartó. -Kim… no sabía mucho como aclararlo. Por más que había pensado que aquel momento podía llegar, en el momento de decirlo le costó porque, en el beso, había notado un escalofrío peligroso – Preferiría que lo dejásemos aquí… -Pero… Ella le puso un dedo en la comisura de los labios, para hacerle callar. Pero, de nuevo, los labios se volvieron a encontrar. Y, todavía otro beso. Y otro. No quiero poner en peligro lo que tenemos Kim. Me fastidiaría mucho que perdiésemos nuestra

Profile for Guillermo de Castro

NOSOTROS DOS  

No se muy bien por donde empezar. No se si ya os he abrazado a todos y os he saludado como os merecéis.

NOSOTROS DOS  

No se muy bien por donde empezar. No se si ya os he abrazado a todos y os he saludado como os merecéis.

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