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El padre si lo necesitaba. Se lo sirvió del mueble bar que tenía al lado de una marina del Bosch-Roger y se volvió a sentar en el sofá- Dejó el vaso en la mesita y se arregló el nudo de la corbata. Bien, Kim, estas cosas un padre no sabe nunca como decirlas pero… Y menos faltando la madre, especialmente, tu madre para estas cosas servía mucho mejor que yo. Pero me toca a mi decirlo y nada, felicitarte. Felicitarte y decirte que bien venido al club. Kim le miró. Alucinaba. He sabido que el jueves trajiste una chica al hotel, me han dicho el número y todo de la habitación. Tranquilo que no me lo ha dicho ni el Alex ni el Roger, ni nadie que tengas que saber. Tienes casi diez y nueve años y es una edad cojonuda para descubrir, para entrar, ninguna palabra le gustaba lo suficiente, todas le sonaban cursis en este momento. Digamos que es un buen momento para entrar en la vida sexual y descubrir que te lo puedes pasar muy bien en la cama con una chica, que es muy divertido y que… Kim estuvo a punto de decir, padre, dame un whisky, pero estaba tan colorado, y tan azorado por la escena que le tocaba aguantar con la cara impávida, que no podía decir ni padre, no continúes, lo mismo da, ya hace cuatro años que me tiré a una tía y si, me gustó mucho aquella nueva sensación, nunca sentida, de la penetración, aquel resbalar a donde no se sabe donde de la primera vez, un gusto experimental que parece infinito, que desde entonces, aquí en el hotel, y en el coche, y en la playa y en un césped, de noche en el

Profile for Guillermo de Castro

NOSOTROS DOS  

No se muy bien por donde empezar. No se si ya os he abrazado a todos y os he saludado como os merecéis.

NOSOTROS DOS  

No se muy bien por donde empezar. No se si ya os he abrazado a todos y os he saludado como os merecéis.

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